Scielo RSS <![CDATA[Gaceta Médica de Caracas]]> http://ve.scielo.org/rss.php?pid=0367-476220030002&lang=en vol. 111 num. 2 lang. en <![CDATA[SciELO Logo]]> http://ve.scielo.org/img/en/fbpelogp.gif http://ve.scielo.org <![CDATA[<B>Vinculación entre creatividad, arte y enfermedad</B> <B>en la actividad pictórica</B>]]> http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0367-47622003000200001&lng=en&nrm=iso&tlng=en <![CDATA[<B>Academia y medicina 2002</B>]]> http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0367-47622003000200002&lng=en&nrm=iso&tlng=en <![CDATA[<B>El enfermo y su situación vital</B>]]> http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0367-47622003000200003&lng=en&nrm=iso&tlng=en <![CDATA[<B>Cambios degenerativos coriónicos y su relación con desórdenes hipertensivos en casos de desprendimiento prematuro grave de placenta normoinserta</B>]]> http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0367-47622003000200004&lng=en&nrm=iso&tlng=en Se identifican y evalúan los cambios degenerativos en el parénquima placentario en relación con desórdenes hipertensivos en casos de desprendimiento prematuro de placentas normalmente insertadas y graves. Se tomaron diez placentas, siete de pacientes con hipertensión y tres de pacientes sin hipertensión de las cuales se recolectaron las lesiones de placa coriónica, vellosidades, vasos vellositarios y las que afectan al espacio intervelloso cercano a la superficie de desprendimiento, con técnicas de microscopia de luz, para determinar si dichos cambios histopatológicos están bajo la influencia de la presión arterial materna. Los hallazgos indican una mayor presencia de edema, necrosis, polimorfonucleares, fibrinoide, infartos, nódulos sinciciales, fibrosis estromal, cambios e inflamación de la pared de vasos, que son más notables en las placentas de las hipertensas. Las alteraciones probablemente están provocando un mayor porcentaje de la superficie de desprendimiento en las placentas de las hipertensas.<hr/>To identify and to evaluate degenerative changes in the placental parenchyma in relationship with hypertensive disorders associated to severe abruption placentae is the aim of this work. Ten placentas were taken from seven patients with hypertensive disorders and three without hypertension. Lesions were collected from chorionic plate, villi, vessels and intervillous space near to the surface of placental separation with light microscopy to determine if such hystopathological changes are under the influence of maternal blood pressure status. The findings exhibit increased presence of edema, necrosis, polymorphonuclears, fibrinoid, infarcts, syncytial knots, stromal fibrosis, changes and inflammation of the vessel wall which were increased in placentae of hypertense pacients. These lesions are associated to an increased area of placental separation in placentas of such pacients. <![CDATA[<B>Historia clínica</B>: <B>nueva metodología para el registro</B> <B>de las indicaciones médicas</B>]]> http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0367-47622003000200005&lng=en&nrm=iso&tlng=en Se desarrolla una nueva metodología para el registro de las indicaciones médicas en la historia clínica, utilizando un formato tabular de filas y columnas. En la primera columna se registran los medicamentos o procedimientos, y en las siguientes la dosis a suministrar, su cambio, cancelación. Se evaluaron un total de 47 historias clínicas; 57,40 % de los pacientes eran de sexo femenino, 53,20 % del servicio de medicina interna y 46,80 % del servicio de cardiología. En las historias clínicas se utilizaron en promedio 5,53 ± 3,25 hojas para las órdenes médicas contra 2,3 ± 1,02 del protocolo, es decir, que las hojas del protocolo representan en promedio un 45,8 % del total de hojas de las historias clínicas. Existe la ventaja de observar la cronología de las indicaciones, menos esfuerzo en escribir que se traduce en ahorro de tiempo y se facilita la creación de una base de datos.<hr/>We develop a new methodology for the register of the medical indications in the clinical record using a tabular format with rows and columns. In the first column we annotate the drugs o procedure, and in the other columns, dosage, changes, cancelation. We evaluate 47 medical records, 57.40 % of the patients are female; 53.20 % in the medicine’s room and 46.80 % in the cardiology’s room. The sheets use in the medical records are 5.53 ± 3.25 versus 2.3 ± 1.02 of the protocol, this mean that sheets of the protocol are 45.80 % over the total sheets of the medical records. This protocol present a graphic and chronologic model of the medical medications and permit the creation of the data’s base. <![CDATA[<B>El docente de la Facultad de Medicina y su <I>status</B></I> <B>en el escalafón</B>: <B>Escuela "Luis Razetti"</B>]]> http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0367-47622003000200006&lng=en&nrm=iso&tlng=en Se realiza un análisis del personal docente de la Escuela de Medicina "Luis Razetti" y su ubicación en las diversas categorías del escalafón profesoral, según la información suministrada por el Departamento de personal hasta noviembre de 2001. Las categorías del escalafón se establecen de acuerdo al ingreso de los profesores entre 1950 y 1999. Del estudio de las razones que privan para la realización de los trabajos de ascenso, en las más importantes universidades del país, de acuerdo a la Ley de Universidades, los artículos y resoluciones que rigen para la comunidad universitaria, se emite opinión de las causas por las cuales se rezagan los profesores en sus ascensos. Los resultados reflejan una inversión del escalafón profesoral en los últimos treinta años. En la Escuela "Luis Razetti" el 90,2 % de los profesores no había ascendido a la categoría inmediata superior y sólo el 7,4 % de 472 profesores fijos, había alcanzado la categoría de titular, para la fecha del estudio.<hr/>An analysis of the teaching personnel is conducted in the "Luis Razetti" School of Medicine and of their status in the different categories of the faculty position, according to the information given by the Department of personnel until November 2001. The categories of the faculty position are established according to the date of entry of the professors between the years 1950 and 1999. From studying the reasons that cause the prevention of promotions, in the most important universities of the country, according to the Law of the Universities, the articles and resolutions that are relevant to the university community, an opinion is made on the causes that delay the professor’s promotions. The results reflect an inversion in the faculty position in the last thirty years. In the School "Luis Razetti" the 90.2 % of the professors have not been promoted to the immediate superior category and only 7.4 % of the 472 professors, have achieved the titular category until the date of the study. <![CDATA[<B>Notas del editor</B>]]> http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0367-47622003000200007&lng=en&nrm=iso&tlng=en Se realiza un análisis del personal docente de la Escuela de Medicina "Luis Razetti" y su ubicación en las diversas categorías del escalafón profesoral, según la información suministrada por el Departamento de personal hasta noviembre de 2001. Las categorías del escalafón se establecen de acuerdo al ingreso de los profesores entre 1950 y 1999. Del estudio de las razones que privan para la realización de los trabajos de ascenso, en las más importantes universidades del país, de acuerdo a la Ley de Universidades, los artículos y resoluciones que rigen para la comunidad universitaria, se emite opinión de las causas por las cuales se rezagan los profesores en sus ascensos. Los resultados reflejan una inversión del escalafón profesoral en los últimos treinta años. En la Escuela "Luis Razetti" el 90,2 % de los profesores no había ascendido a la categoría inmediata superior y sólo el 7,4 % de 472 profesores fijos, había alcanzado la categoría de titular, para la fecha del estudio.<hr/>An analysis of the teaching personnel is conducted in the "Luis Razetti" School of Medicine and of their status in the different categories of the faculty position, according to the information given by the Department of personnel until November 2001. The categories of the faculty position are established according to the date of entry of the professors between the years 1950 and 1999. From studying the reasons that cause the prevention of promotions, in the most important universities of the country, according to the Law of the Universities, the articles and resolutions that are relevant to the university community, an opinion is made on the causes that delay the professor’s promotions. The results reflect an inversion in the faculty position in the last thirty years. In the School "Luis Razetti" the 90.2 % of the professors have not been promoted to the immediate superior category and only 7.4 % of the 472 professors, have achieved the titular category until the date of the study. <![CDATA[<B>El docente de la Facultad de Medicina y su <I>status</I> dentro del escalafón</B>: <B>Escuela "Luis Razetti". Juicio crítico</B>]]> http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0367-47622003000200008&lng=en&nrm=iso&tlng=en Se realiza un análisis del personal docente de la Escuela de Medicina "Luis Razetti" y su ubicación en las diversas categorías del escalafón profesoral, según la información suministrada por el Departamento de personal hasta noviembre de 2001. Las categorías del escalafón se establecen de acuerdo al ingreso de los profesores entre 1950 y 1999. Del estudio de las razones que privan para la realización de los trabajos de ascenso, en las más importantes universidades del país, de acuerdo a la Ley de Universidades, los artículos y resoluciones que rigen para la comunidad universitaria, se emite opinión de las causas por las cuales se rezagan los profesores en sus ascensos. Los resultados reflejan una inversión del escalafón profesoral en los últimos treinta años. En la Escuela "Luis Razetti" el 90,2 % de los profesores no había ascendido a la categoría inmediata superior y sólo el 7,4 % de 472 profesores fijos, había alcanzado la categoría de titular, para la fecha del estudio.<hr/>An analysis of the teaching personnel is conducted in the "Luis Razetti" School of Medicine and of their status in the different categories of the faculty position, according to the information given by the Department of personnel until November 2001. The categories of the faculty position are established according to the date of entry of the professors between the years 1950 and 1999. From studying the reasons that cause the prevention of promotions, in the most important universities of the country, according to the Law of the Universities, the articles and resolutions that are relevant to the university community, an opinion is made on the causes that delay the professor’s promotions. The results reflect an inversion in the faculty position in the last thirty years. In the School "Luis Razetti" the 90.2 % of the professors have not been promoted to the immediate superior category and only 7.4 % of the 472 professors, have achieved the titular category until the date of the study. <![CDATA[<B>Estado actual de la enfermedad de Chagas en Venezuela y de su manejo terapéutico</B>]]> http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0367-47622003000200009&lng=en&nrm=iso&tlng=en La campaña de control de la enfermedad de Chagas iniciada hace unos 50 años modificó significativamente su expresión epidemiológica y clínica en el país. La seroprevalencia de la población rural disminuyó desde 44,5 % en 1958 a 9,2 % en 1998. Persisten sin embargo focos de trasmisión activa especialmente en estados del suroeste. Actualmente el mayor reto para interrumpir la trasmisión debe hacerse con menores recursos. La miocardiopatía crónica chagásica se clasifica en 3 grupos de clínica y pronóstico diferentes. Los asintomáticos, grupo I, constituyen el 75 % de los seropositivos tienen una sobrevida casi normal. Los sintomáticos grados II y III (daño cardíaco moderado y severo respectivamente) tienen tasas de sobrevida aproximadas a los 5 años de 85 % y de 33 % respectivamente. Hoy los seropositivos viven 20 o más años más que antes de la campaña. Se presenta el análisis clínico de 965 sujetos (676 asintomáticos y 289 sintomáticos) y las muertes de 160 con sus causas posibles. Un tercio de las muertes en asintomáticos fue de causa no-cardíaca, y un tercio de las muertes en los sintomáticos fue por insuficiencia cardíaca congestiva, (P< 0,0001). No hubo diferencia significativa entre las muertes de los asintomáticos y los sintomáticos ocurrida súbitamente, por eventos cerebrovasculares, con dolor torácico, o de causa desconocida. Las proporciones de muerte súbita en ambos grupos fueron de 38 % y 44 % respectivamente (P= 0,85). Entre los avances fisiopatólogicos de la literatura se describen los trastornos de la microcirculación, la presencia de autoanticuerpos con efectos bloqueadores autonómicos, de antígeno humano leucocitario grupo A, clase II de distribución diferente en casos con y sin daño cardíaco, y la hiperactivación neuroendocrina con remodelación ventricular anormal. Como contribuciones de nuestro grupo se señalan la utilidad de la ecocardiografía Doppler en estimar la severidad de la disfunción sistólica y diastólica, el diagnóstico no-invasivo de la lesión apical y otras lesiones segmentarias ventriculares, la presencia de disfunción endotelial coronaria, la respuesta miocárdica atenuada cronotropa e inotropa al estímulo adrenérgico por dobutamina, y el uso de enalapril en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca chagásica con aparente mejoría de la sobrevida. Adicionalmente se revisan brevemente las opciones antiarrítmicas con drogas, ablación, procedimientos quirúrgicos y eléctricos. La amiodarona continúa como la opción de mejor costo/beneficio. Los resultados del trasplante cardíaco son muy satisfactorios y mejores que otras técnicas quirúrgicas. El uso de marcapasos prolonga la sobrevida si no hay insuficiencia cardíaca congestiva. Experiencias iniciales con estimulación sincrónica biventricular y el uso de defibriladores automáticos luce prometedor pero costoso. Las drogas parasiticidas están indicadas en casos de Chagas agudo, infección accidental, reactivación en trasplante cardíaco, o infección reciente menor de 5 años. El uso en crónicos es todavía controversial.<hr/>A program of Chagas’ disease control implemented about 50 years ago significantly changed the epidemiology and clinical expression of the disease in this country. The sera-prevalence of rural population diminished significantly from 44.5 % in 1958 to 9.2 % in 1998. Focal active transmission nevertheless continues mainly in southwestern states. At present the main challenge to eradicate transmission must be carried out with diminished resources. Chronic chagasic cardiomyopathy is classified in 3 groups with distinct clinical and prognostic outcomes. Asymptomatic, group I constitutes 75 % of seropositives has an almost normal survival. Symptomatic groups II and III (moderate and advanced heart damage) had 5 years life-expectancy of about 85 % and 33 % respectively. Nowadays sera-positives live about 20 or more years longer than before the control program. Clinical analysis of 965 subjects (676 asymptomatic and 289 symptomatic) and of 160 deaths including possible causes is presented. One-third of deaths of asymptomatic patients were non-cardiac, and one-third of deaths of symptomatic were because congestive heart failure, (P< 0.0001). There was no significant difference between asymptomatic and symptomatic deaths occurring suddenly, with cerebrovascular events, with chest pain, and of unknown origin. The proportions of sudden death in both groups were 38 % and 44 % respectively (P= 0.85). Among patho-physiological recent advances are described microcirculatory derangements, presence of auto antibodies having autonomic system blockade effects, human leukocyte group A, class II antigen differences between asymptomatic and symptomatic patients, and neuro endocrine activation leading to ventricular remodelling. Contributions from our group includes the usefulness of Doppler echocardiography in the assessment of systolic and diastolic dysfunction, the non-invasive recognition of the apical and other segmental ventricular wall abnormalities, coronary endothelial dysfunction, the attenuated myocardial chronotropic and inotropic response to adrenergic dobutamine stimulation, and the use of enalapril in the treatment of patients with congestive heart failure with apparent survival amelioration. In addition the different antiarrhytmic options including drugs, ablation, surgical and electrical procedures are briefly discussed. Amiodarone option maintains the best cost/benefit ratio. Heart transplantation in Chagas disease offers more satisfactory results than other surgical procedures. Pacemaker implantation had an improved survival in the absence of congestive heart failure. Initial experience with synchronic biventricular pacing and internal defibrillators are encouraging but costs limits widespread use. Parasiticidal drugs are indicated for acute Chagas disease, accidental infection, infection reactivation during heart transplant, or recent infection of less than 5 years. Use for chronic disease is still controversial. <![CDATA[<B>Juicio al trabajo de incorporación presentado</B> <B>por el Dr. Harry Acquatella</B>: <B>Estado actual de la enfermedad de Chagas en Venezuela</B> <B>y de su manejo terapéutico</B>]]> http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0367-47622003000200010&lng=en&nrm=iso&tlng=en La campaña de control de la enfermedad de Chagas iniciada hace unos 50 años modificó significativamente su expresión epidemiológica y clínica en el país. La seroprevalencia de la población rural disminuyó desde 44,5 % en 1958 a 9,2 % en 1998. Persisten sin embargo focos de trasmisión activa especialmente en estados del suroeste. Actualmente el mayor reto para interrumpir la trasmisión debe hacerse con menores recursos. La miocardiopatía crónica chagásica se clasifica en 3 grupos de clínica y pronóstico diferentes. Los asintomáticos, grupo I, constituyen el 75 % de los seropositivos tienen una sobrevida casi normal. Los sintomáticos grados II y III (daño cardíaco moderado y severo respectivamente) tienen tasas de sobrevida aproximadas a los 5 años de 85 % y de 33 % respectivamente. Hoy los seropositivos viven 20 o más años más que antes de la campaña. Se presenta el análisis clínico de 965 sujetos (676 asintomáticos y 289 sintomáticos) y las muertes de 160 con sus causas posibles. Un tercio de las muertes en asintomáticos fue de causa no-cardíaca, y un tercio de las muertes en los sintomáticos fue por insuficiencia cardíaca congestiva, (P< 0,0001). No hubo diferencia significativa entre las muertes de los asintomáticos y los sintomáticos ocurrida súbitamente, por eventos cerebrovasculares, con dolor torácico, o de causa desconocida. Las proporciones de muerte súbita en ambos grupos fueron de 38 % y 44 % respectivamente (P= 0,85). Entre los avances fisiopatólogicos de la literatura se describen los trastornos de la microcirculación, la presencia de autoanticuerpos con efectos bloqueadores autonómicos, de antígeno humano leucocitario grupo A, clase II de distribución diferente en casos con y sin daño cardíaco, y la hiperactivación neuroendocrina con remodelación ventricular anormal. Como contribuciones de nuestro grupo se señalan la utilidad de la ecocardiografía Doppler en estimar la severidad de la disfunción sistólica y diastólica, el diagnóstico no-invasivo de la lesión apical y otras lesiones segmentarias ventriculares, la presencia de disfunción endotelial coronaria, la respuesta miocárdica atenuada cronotropa e inotropa al estímulo adrenérgico por dobutamina, y el uso de enalapril en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca chagásica con aparente mejoría de la sobrevida. Adicionalmente se revisan brevemente las opciones antiarrítmicas con drogas, ablación, procedimientos quirúrgicos y eléctricos. La amiodarona continúa como la opción de mejor costo/beneficio. Los resultados del trasplante cardíaco son muy satisfactorios y mejores que otras técnicas quirúrgicas. El uso de marcapasos prolonga la sobrevida si no hay insuficiencia cardíaca congestiva. Experiencias iniciales con estimulación sincrónica biventricular y el uso de defibriladores automáticos luce prometedor pero costoso. Las drogas parasiticidas están indicadas en casos de Chagas agudo, infección accidental, reactivación en trasplante cardíaco, o infección reciente menor de 5 años. El uso en crónicos es todavía controversial.<hr/>A program of Chagas’ disease control implemented about 50 years ago significantly changed the epidemiology and clinical expression of the disease in this country. The sera-prevalence of rural population diminished significantly from 44.5 % in 1958 to 9.2 % in 1998. Focal active transmission nevertheless continues mainly in southwestern states. At present the main challenge to eradicate transmission must be carried out with diminished resources. Chronic chagasic cardiomyopathy is classified in 3 groups with distinct clinical and prognostic outcomes. Asymptomatic, group I constitutes 75 % of seropositives has an almost normal survival. Symptomatic groups II and III (moderate and advanced heart damage) had 5 years life-expectancy of about 85 % and 33 % respectively. Nowadays sera-positives live about 20 or more years longer than before the control program. Clinical analysis of 965 subjects (676 asymptomatic and 289 symptomatic) and of 160 deaths including possible causes is presented. One-third of deaths of asymptomatic patients were non-cardiac, and one-third of deaths of symptomatic were because congestive heart failure, (P< 0.0001). There was no significant difference between asymptomatic and symptomatic deaths occurring suddenly, with cerebrovascular events, with chest pain, and of unknown origin. The proportions of sudden death in both groups were 38 % and 44 % respectively (P= 0.85). Among patho-physiological recent advances are described microcirculatory derangements, presence of auto antibodies having autonomic system blockade effects, human leukocyte group A, class II antigen differences between asymptomatic and symptomatic patients, and neuro endocrine activation leading to ventricular remodelling. Contributions from our group includes the usefulness of Doppler echocardiography in the assessment of systolic and diastolic dysfunction, the non-invasive recognition of the apical and other segmental ventricular wall abnormalities, coronary endothelial dysfunction, the attenuated myocardial chronotropic and inotropic response to adrenergic dobutamine stimulation, and the use of enalapril in the treatment of patients with congestive heart failure with apparent survival amelioration. In addition the different antiarrhytmic options including drugs, ablation, surgical and electrical procedures are briefly discussed. Amiodarone option maintains the best cost/benefit ratio. Heart transplantation in Chagas disease offers more satisfactory results than other surgical procedures. Pacemaker implantation had an improved survival in the absence of congestive heart failure. Initial experience with synchronic biventricular pacing and internal defibrillators are encouraging but costs limits widespread use. Parasiticidal drugs are indicated for acute Chagas disease, accidental infection, infection reactivation during heart transplant, or recent infection of less than 5 years. Use for chronic disease is still controversial. <![CDATA[<B>Discurso de Recepción del Dr. Harry Acquatella</B> <B>a la Academia Nacional de Medicina</B>]]> http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0367-47622003000200011&lng=en&nrm=iso&tlng=en La campaña de control de la enfermedad de Chagas iniciada hace unos 50 años modificó significativamente su expresión epidemiológica y clínica en el país. La seroprevalencia de la población rural disminuyó desde 44,5 % en 1958 a 9,2 % en 1998. Persisten sin embargo focos de trasmisión activa especialmente en estados del suroeste. Actualmente el mayor reto para interrumpir la trasmisión debe hacerse con menores recursos. La miocardiopatía crónica chagásica se clasifica en 3 grupos de clínica y pronóstico diferentes. Los asintomáticos, grupo I, constituyen el 75 % de los seropositivos tienen una sobrevida casi normal. Los sintomáticos grados II y III (daño cardíaco moderado y severo respectivamente) tienen tasas de sobrevida aproximadas a los 5 años de 85 % y de 33 % respectivamente. Hoy los seropositivos viven 20 o más años más que antes de la campaña. Se presenta el análisis clínico de 965 sujetos (676 asintomáticos y 289 sintomáticos) y las muertes de 160 con sus causas posibles. Un tercio de las muertes en asintomáticos fue de causa no-cardíaca, y un tercio de las muertes en los sintomáticos fue por insuficiencia cardíaca congestiva, (P< 0,0001). No hubo diferencia significativa entre las muertes de los asintomáticos y los sintomáticos ocurrida súbitamente, por eventos cerebrovasculares, con dolor torácico, o de causa desconocida. Las proporciones de muerte súbita en ambos grupos fueron de 38 % y 44 % respectivamente (P= 0,85). Entre los avances fisiopatólogicos de la literatura se describen los trastornos de la microcirculación, la presencia de autoanticuerpos con efectos bloqueadores autonómicos, de antígeno humano leucocitario grupo A, clase II de distribución diferente en casos con y sin daño cardíaco, y la hiperactivación neuroendocrina con remodelación ventricular anormal. Como contribuciones de nuestro grupo se señalan la utilidad de la ecocardiografía Doppler en estimar la severidad de la disfunción sistólica y diastólica, el diagnóstico no-invasivo de la lesión apical y otras lesiones segmentarias ventriculares, la presencia de disfunción endotelial coronaria, la respuesta miocárdica atenuada cronotropa e inotropa al estímulo adrenérgico por dobutamina, y el uso de enalapril en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca chagásica con aparente mejoría de la sobrevida. Adicionalmente se revisan brevemente las opciones antiarrítmicas con drogas, ablación, procedimientos quirúrgicos y eléctricos. La amiodarona continúa como la opción de mejor costo/beneficio. Los resultados del trasplante cardíaco son muy satisfactorios y mejores que otras técnicas quirúrgicas. El uso de marcapasos prolonga la sobrevida si no hay insuficiencia cardíaca congestiva. Experiencias iniciales con estimulación sincrónica biventricular y el uso de defibriladores automáticos luce prometedor pero costoso. Las drogas parasiticidas están indicadas en casos de Chagas agudo, infección accidental, reactivación en trasplante cardíaco, o infección reciente menor de 5 años. El uso en crónicos es todavía controversial.<hr/>A program of Chagas’ disease control implemented about 50 years ago significantly changed the epidemiology and clinical expression of the disease in this country. The sera-prevalence of rural population diminished significantly from 44.5 % in 1958 to 9.2 % in 1998. Focal active transmission nevertheless continues mainly in southwestern states. At present the main challenge to eradicate transmission must be carried out with diminished resources. Chronic chagasic cardiomyopathy is classified in 3 groups with distinct clinical and prognostic outcomes. Asymptomatic, group I constitutes 75 % of seropositives has an almost normal survival. Symptomatic groups II and III (moderate and advanced heart damage) had 5 years life-expectancy of about 85 % and 33 % respectively. Nowadays sera-positives live about 20 or more years longer than before the control program. Clinical analysis of 965 subjects (676 asymptomatic and 289 symptomatic) and of 160 deaths including possible causes is presented. One-third of deaths of asymptomatic patients were non-cardiac, and one-third of deaths of symptomatic were because congestive heart failure, (P< 0.0001). There was no significant difference between asymptomatic and symptomatic deaths occurring suddenly, with cerebrovascular events, with chest pain, and of unknown origin. The proportions of sudden death in both groups were 38 % and 44 % respectively (P= 0.85). Among patho-physiological recent advances are described microcirculatory derangements, presence of auto antibodies having autonomic system blockade effects, human leukocyte group A, class II antigen differences between asymptomatic and symptomatic patients, and neuro endocrine activation leading to ventricular remodelling. Contributions from our group includes the usefulness of Doppler echocardiography in the assessment of systolic and diastolic dysfunction, the non-invasive recognition of the apical and other segmental ventricular wall abnormalities, coronary endothelial dysfunction, the attenuated myocardial chronotropic and inotropic response to adrenergic dobutamine stimulation, and the use of enalapril in the treatment of patients with congestive heart failure with apparent survival amelioration. In addition the different antiarrhytmic options including drugs, ablation, surgical and electrical procedures are briefly discussed. Amiodarone option maintains the best cost/benefit ratio. Heart transplantation in Chagas disease offers more satisfactory results than other surgical procedures. Pacemaker implantation had an improved survival in the absence of congestive heart failure. Initial experience with synchronic biventricular pacing and internal defibrillators are encouraging but costs limits widespread use. Parasiticidal drugs are indicated for acute Chagas disease, accidental infection, infection reactivation during heart transplant, or recent infection of less than 5 years. Use for chronic disease is still controversial. <![CDATA[<B>Discurso de bienvenida al Dr. Harry Acquatella</B> <B>en el Acto de Recepción a la Academia Nacional de Medicina</B>]]> http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0367-47622003000200012&lng=en&nrm=iso&tlng=en La campaña de control de la enfermedad de Chagas iniciada hace unos 50 años modificó significativamente su expresión epidemiológica y clínica en el país. La seroprevalencia de la población rural disminuyó desde 44,5 % en 1958 a 9,2 % en 1998. Persisten sin embargo focos de trasmisión activa especialmente en estados del suroeste. Actualmente el mayor reto para interrumpir la trasmisión debe hacerse con menores recursos. La miocardiopatía crónica chagásica se clasifica en 3 grupos de clínica y pronóstico diferentes. Los asintomáticos, grupo I, constituyen el 75 % de los seropositivos tienen una sobrevida casi normal. Los sintomáticos grados II y III (daño cardíaco moderado y severo respectivamente) tienen tasas de sobrevida aproximadas a los 5 años de 85 % y de 33 % respectivamente. Hoy los seropositivos viven 20 o más años más que antes de la campaña. Se presenta el análisis clínico de 965 sujetos (676 asintomáticos y 289 sintomáticos) y las muertes de 160 con sus causas posibles. Un tercio de las muertes en asintomáticos fue de causa no-cardíaca, y un tercio de las muertes en los sintomáticos fue por insuficiencia cardíaca congestiva, (P< 0,0001). No hubo diferencia significativa entre las muertes de los asintomáticos y los sintomáticos ocurrida súbitamente, por eventos cerebrovasculares, con dolor torácico, o de causa desconocida. Las proporciones de muerte súbita en ambos grupos fueron de 38 % y 44 % respectivamente (P= 0,85). Entre los avances fisiopatólogicos de la literatura se describen los trastornos de la microcirculación, la presencia de autoanticuerpos con efectos bloqueadores autonómicos, de antígeno humano leucocitario grupo A, clase II de distribución diferente en casos con y sin daño cardíaco, y la hiperactivación neuroendocrina con remodelación ventricular anormal. Como contribuciones de nuestro grupo se señalan la utilidad de la ecocardiografía Doppler en estimar la severidad de la disfunción sistólica y diastólica, el diagnóstico no-invasivo de la lesión apical y otras lesiones segmentarias ventriculares, la presencia de disfunción endotelial coronaria, la respuesta miocárdica atenuada cronotropa e inotropa al estímulo adrenérgico por dobutamina, y el uso de enalapril en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca chagásica con aparente mejoría de la sobrevida. Adicionalmente se revisan brevemente las opciones antiarrítmicas con drogas, ablación, procedimientos quirúrgicos y eléctricos. La amiodarona continúa como la opción de mejor costo/beneficio. Los resultados del trasplante cardíaco son muy satisfactorios y mejores que otras técnicas quirúrgicas. El uso de marcapasos prolonga la sobrevida si no hay insuficiencia cardíaca congestiva. Experiencias iniciales con estimulación sincrónica biventricular y el uso de defibriladores automáticos luce prometedor pero costoso. Las drogas parasiticidas están indicadas en casos de Chagas agudo, infección accidental, reactivación en trasplante cardíaco, o infección reciente menor de 5 años. El uso en crónicos es todavía controversial.<hr/>A program of Chagas’ disease control implemented about 50 years ago significantly changed the epidemiology and clinical expression of the disease in this country. The sera-prevalence of rural population diminished significantly from 44.5 % in 1958 to 9.2 % in 1998. Focal active transmission nevertheless continues mainly in southwestern states. At present the main challenge to eradicate transmission must be carried out with diminished resources. Chronic chagasic cardiomyopathy is classified in 3 groups with distinct clinical and prognostic outcomes. Asymptomatic, group I constitutes 75 % of seropositives has an almost normal survival. Symptomatic groups II and III (moderate and advanced heart damage) had 5 years life-expectancy of about 85 % and 33 % respectively. Nowadays sera-positives live about 20 or more years longer than before the control program. Clinical analysis of 965 subjects (676 asymptomatic and 289 symptomatic) and of 160 deaths including possible causes is presented. One-third of deaths of asymptomatic patients were non-cardiac, and one-third of deaths of symptomatic were because congestive heart failure, (P< 0.0001). There was no significant difference between asymptomatic and symptomatic deaths occurring suddenly, with cerebrovascular events, with chest pain, and of unknown origin. The proportions of sudden death in both groups were 38 % and 44 % respectively (P= 0.85). Among patho-physiological recent advances are described microcirculatory derangements, presence of auto antibodies having autonomic system blockade effects, human leukocyte group A, class II antigen differences between asymptomatic and symptomatic patients, and neuro endocrine activation leading to ventricular remodelling. Contributions from our group includes the usefulness of Doppler echocardiography in the assessment of systolic and diastolic dysfunction, the non-invasive recognition of the apical and other segmental ventricular wall abnormalities, coronary endothelial dysfunction, the attenuated myocardial chronotropic and inotropic response to adrenergic dobutamine stimulation, and the use of enalapril in the treatment of patients with congestive heart failure with apparent survival amelioration. In addition the different antiarrhytmic options including drugs, ablation, surgical and electrical procedures are briefly discussed. Amiodarone option maintains the best cost/benefit ratio. Heart transplantation in Chagas disease offers more satisfactory results than other surgical procedures. Pacemaker implantation had an improved survival in the absence of congestive heart failure. Initial experience with synchronic biventricular pacing and internal defibrillators are encouraging but costs limits widespread use. Parasiticidal drugs are indicated for acute Chagas disease, accidental infection, infection reactivation during heart transplant, or recent infection of less than 5 years. Use for chronic disease is still controversial. <![CDATA[<B>Herman de las Casas (1902-1947)</B>]]> http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0367-47622003000200013&lng=en&nrm=iso&tlng=en La campaña de control de la enfermedad de Chagas iniciada hace unos 50 años modificó significativamente su expresión epidemiológica y clínica en el país. La seroprevalencia de la población rural disminuyó desde 44,5 % en 1958 a 9,2 % en 1998. Persisten sin embargo focos de trasmisión activa especialmente en estados del suroeste. Actualmente el mayor reto para interrumpir la trasmisión debe hacerse con menores recursos. La miocardiopatía crónica chagásica se clasifica en 3 grupos de clínica y pronóstico diferentes. Los asintomáticos, grupo I, constituyen el 75 % de los seropositivos tienen una sobrevida casi normal. Los sintomáticos grados II y III (daño cardíaco moderado y severo respectivamente) tienen tasas de sobrevida aproximadas a los 5 años de 85 % y de 33 % respectivamente. Hoy los seropositivos viven 20 o más años más que antes de la campaña. Se presenta el análisis clínico de 965 sujetos (676 asintomáticos y 289 sintomáticos) y las muertes de 160 con sus causas posibles. Un tercio de las muertes en asintomáticos fue de causa no-cardíaca, y un tercio de las muertes en los sintomáticos fue por insuficiencia cardíaca congestiva, (P< 0,0001). No hubo diferencia significativa entre las muertes de los asintomáticos y los sintomáticos ocurrida súbitamente, por eventos cerebrovasculares, con dolor torácico, o de causa desconocida. Las proporciones de muerte súbita en ambos grupos fueron de 38 % y 44 % respectivamente (P= 0,85). Entre los avances fisiopatólogicos de la literatura se describen los trastornos de la microcirculación, la presencia de autoanticuerpos con efectos bloqueadores autonómicos, de antígeno humano leucocitario grupo A, clase II de distribución diferente en casos con y sin daño cardíaco, y la hiperactivación neuroendocrina con remodelación ventricular anormal. Como contribuciones de nuestro grupo se señalan la utilidad de la ecocardiografía Doppler en estimar la severidad de la disfunción sistólica y diastólica, el diagnóstico no-invasivo de la lesión apical y otras lesiones segmentarias ventriculares, la presencia de disfunción endotelial coronaria, la respuesta miocárdica atenuada cronotropa e inotropa al estímulo adrenérgico por dobutamina, y el uso de enalapril en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca chagásica con aparente mejoría de la sobrevida. Adicionalmente se revisan brevemente las opciones antiarrítmicas con drogas, ablación, procedimientos quirúrgicos y eléctricos. La amiodarona continúa como la opción de mejor costo/beneficio. Los resultados del trasplante cardíaco son muy satisfactorios y mejores que otras técnicas quirúrgicas. El uso de marcapasos prolonga la sobrevida si no hay insuficiencia cardíaca congestiva. Experiencias iniciales con estimulación sincrónica biventricular y el uso de defibriladores automáticos luce prometedor pero costoso. Las drogas parasiticidas están indicadas en casos de Chagas agudo, infección accidental, reactivación en trasplante cardíaco, o infección reciente menor de 5 años. El uso en crónicos es todavía controversial.<hr/>A program of Chagas’ disease control implemented about 50 years ago significantly changed the epidemiology and clinical expression of the disease in this country. The sera-prevalence of rural population diminished significantly from 44.5 % in 1958 to 9.2 % in 1998. Focal active transmission nevertheless continues mainly in southwestern states. At present the main challenge to eradicate transmission must be carried out with diminished resources. Chronic chagasic cardiomyopathy is classified in 3 groups with distinct clinical and prognostic outcomes. Asymptomatic, group I constitutes 75 % of seropositives has an almost normal survival. Symptomatic groups II and III (moderate and advanced heart damage) had 5 years life-expectancy of about 85 % and 33 % respectively. Nowadays sera-positives live about 20 or more years longer than before the control program. Clinical analysis of 965 subjects (676 asymptomatic and 289 symptomatic) and of 160 deaths including possible causes is presented. One-third of deaths of asymptomatic patients were non-cardiac, and one-third of deaths of symptomatic were because congestive heart failure, (P< 0.0001). There was no significant difference between asymptomatic and symptomatic deaths occurring suddenly, with cerebrovascular events, with chest pain, and of unknown origin. The proportions of sudden death in both groups were 38 % and 44 % respectively (P= 0.85). Among patho-physiological recent advances are described microcirculatory derangements, presence of auto antibodies having autonomic system blockade effects, human leukocyte group A, class II antigen differences between asymptomatic and symptomatic patients, and neuro endocrine activation leading to ventricular remodelling. Contributions from our group includes the usefulness of Doppler echocardiography in the assessment of systolic and diastolic dysfunction, the non-invasive recognition of the apical and other segmental ventricular wall abnormalities, coronary endothelial dysfunction, the attenuated myocardial chronotropic and inotropic response to adrenergic dobutamine stimulation, and the use of enalapril in the treatment of patients with congestive heart failure with apparent survival amelioration. In addition the different antiarrhytmic options including drugs, ablation, surgical and electrical procedures are briefly discussed. Amiodarone option maintains the best cost/benefit ratio. Heart transplantation in Chagas disease offers more satisfactory results than other surgical procedures. Pacemaker implantation had an improved survival in the absence of congestive heart failure. Initial experience with synchronic biventricular pacing and internal defibrillators are encouraging but costs limits widespread use. Parasiticidal drugs are indicated for acute Chagas disease, accidental infection, infection reactivation during heart transplant, or recent infection of less than 5 years. Use for chronic disease is still controversial. <![CDATA[<B>Felix Pifano</B>: <B>la historia viviente de medicina tropical</B>]]> http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0367-47622003000200014&lng=en&nrm=iso&tlng=en La campaña de control de la enfermedad de Chagas iniciada hace unos 50 años modificó significativamente su expresión epidemiológica y clínica en el país. La seroprevalencia de la población rural disminuyó desde 44,5 % en 1958 a 9,2 % en 1998. Persisten sin embargo focos de trasmisión activa especialmente en estados del suroeste. Actualmente el mayor reto para interrumpir la trasmisión debe hacerse con menores recursos. La miocardiopatía crónica chagásica se clasifica en 3 grupos de clínica y pronóstico diferentes. Los asintomáticos, grupo I, constituyen el 75 % de los seropositivos tienen una sobrevida casi normal. Los sintomáticos grados II y III (daño cardíaco moderado y severo respectivamente) tienen tasas de sobrevida aproximadas a los 5 años de 85 % y de 33 % respectivamente. Hoy los seropositivos viven 20 o más años más que antes de la campaña. Se presenta el análisis clínico de 965 sujetos (676 asintomáticos y 289 sintomáticos) y las muertes de 160 con sus causas posibles. Un tercio de las muertes en asintomáticos fue de causa no-cardíaca, y un tercio de las muertes en los sintomáticos fue por insuficiencia cardíaca congestiva, (P< 0,0001). No hubo diferencia significativa entre las muertes de los asintomáticos y los sintomáticos ocurrida súbitamente, por eventos cerebrovasculares, con dolor torácico, o de causa desconocida. Las proporciones de muerte súbita en ambos grupos fueron de 38 % y 44 % respectivamente (P= 0,85). Entre los avances fisiopatólogicos de la literatura se describen los trastornos de la microcirculación, la presencia de autoanticuerpos con efectos bloqueadores autonómicos, de antígeno humano leucocitario grupo A, clase II de distribución diferente en casos con y sin daño cardíaco, y la hiperactivación neuroendocrina con remodelación ventricular anormal. Como contribuciones de nuestro grupo se señalan la utilidad de la ecocardiografía Doppler en estimar la severidad de la disfunción sistólica y diastólica, el diagnóstico no-invasivo de la lesión apical y otras lesiones segmentarias ventriculares, la presencia de disfunción endotelial coronaria, la respuesta miocárdica atenuada cronotropa e inotropa al estímulo adrenérgico por dobutamina, y el uso de enalapril en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca chagásica con aparente mejoría de la sobrevida. Adicionalmente se revisan brevemente las opciones antiarrítmicas con drogas, ablación, procedimientos quirúrgicos y eléctricos. La amiodarona continúa como la opción de mejor costo/beneficio. Los resultados del trasplante cardíaco son muy satisfactorios y mejores que otras técnicas quirúrgicas. El uso de marcapasos prolonga la sobrevida si no hay insuficiencia cardíaca congestiva. Experiencias iniciales con estimulación sincrónica biventricular y el uso de defibriladores automáticos luce prometedor pero costoso. Las drogas parasiticidas están indicadas en casos de Chagas agudo, infección accidental, reactivación en trasplante cardíaco, o infección reciente menor de 5 años. El uso en crónicos es todavía controversial.<hr/>A program of Chagas’ disease control implemented about 50 years ago significantly changed the epidemiology and clinical expression of the disease in this country. The sera-prevalence of rural population diminished significantly from 44.5 % in 1958 to 9.2 % in 1998. Focal active transmission nevertheless continues mainly in southwestern states. At present the main challenge to eradicate transmission must be carried out with diminished resources. Chronic chagasic cardiomyopathy is classified in 3 groups with distinct clinical and prognostic outcomes. Asymptomatic, group I constitutes 75 % of seropositives has an almost normal survival. Symptomatic groups II and III (moderate and advanced heart damage) had 5 years life-expectancy of about 85 % and 33 % respectively. Nowadays sera-positives live about 20 or more years longer than before the control program. Clinical analysis of 965 subjects (676 asymptomatic and 289 symptomatic) and of 160 deaths including possible causes is presented. One-third of deaths of asymptomatic patients were non-cardiac, and one-third of deaths of symptomatic were because congestive heart failure, (P< 0.0001). There was no significant difference between asymptomatic and symptomatic deaths occurring suddenly, with cerebrovascular events, with chest pain, and of unknown origin. The proportions of sudden death in both groups were 38 % and 44 % respectively (P= 0.85). Among patho-physiological recent advances are described microcirculatory derangements, presence of auto antibodies having autonomic system blockade effects, human leukocyte group A, class II antigen differences between asymptomatic and symptomatic patients, and neuro endocrine activation leading to ventricular remodelling. Contributions from our group includes the usefulness of Doppler echocardiography in the assessment of systolic and diastolic dysfunction, the non-invasive recognition of the apical and other segmental ventricular wall abnormalities, coronary endothelial dysfunction, the attenuated myocardial chronotropic and inotropic response to adrenergic dobutamine stimulation, and the use of enalapril in the treatment of patients with congestive heart failure with apparent survival amelioration. In addition the different antiarrhytmic options including drugs, ablation, surgical and electrical procedures are briefly discussed. Amiodarone option maintains the best cost/benefit ratio. Heart transplantation in Chagas disease offers more satisfactory results than other surgical procedures. Pacemaker implantation had an improved survival in the absence of congestive heart failure. Initial experience with synchronic biventricular pacing and internal defibrillators are encouraging but costs limits widespread use. Parasiticidal drugs are indicated for acute Chagas disease, accidental infection, infection reactivation during heart transplant, or recent infection of less than 5 years. Use for chronic disease is still controversial. <![CDATA[<B>Resumen de las Actas de las Sesiones de la Academia Nacional de Medicina</B>]]> http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0367-47622003000200015&lng=en&nrm=iso&tlng=en La campaña de control de la enfermedad de Chagas iniciada hace unos 50 años modificó significativamente su expresión epidemiológica y clínica en el país. La seroprevalencia de la población rural disminuyó desde 44,5 % en 1958 a 9,2 % en 1998. Persisten sin embargo focos de trasmisión activa especialmente en estados del suroeste. Actualmente el mayor reto para interrumpir la trasmisión debe hacerse con menores recursos. La miocardiopatía crónica chagásica se clasifica en 3 grupos de clínica y pronóstico diferentes. Los asintomáticos, grupo I, constituyen el 75 % de los seropositivos tienen una sobrevida casi normal. Los sintomáticos grados II y III (daño cardíaco moderado y severo respectivamente) tienen tasas de sobrevida aproximadas a los 5 años de 85 % y de 33 % respectivamente. Hoy los seropositivos viven 20 o más años más que antes de la campaña. Se presenta el análisis clínico de 965 sujetos (676 asintomáticos y 289 sintomáticos) y las muertes de 160 con sus causas posibles. Un tercio de las muertes en asintomáticos fue de causa no-cardíaca, y un tercio de las muertes en los sintomáticos fue por insuficiencia cardíaca congestiva, (P< 0,0001). No hubo diferencia significativa entre las muertes de los asintomáticos y los sintomáticos ocurrida súbitamente, por eventos cerebrovasculares, con dolor torácico, o de causa desconocida. Las proporciones de muerte súbita en ambos grupos fueron de 38 % y 44 % respectivamente (P= 0,85). Entre los avances fisiopatólogicos de la literatura se describen los trastornos de la microcirculación, la presencia de autoanticuerpos con efectos bloqueadores autonómicos, de antígeno humano leucocitario grupo A, clase II de distribución diferente en casos con y sin daño cardíaco, y la hiperactivación neuroendocrina con remodelación ventricular anormal. Como contribuciones de nuestro grupo se señalan la utilidad de la ecocardiografía Doppler en estimar la severidad de la disfunción sistólica y diastólica, el diagnóstico no-invasivo de la lesión apical y otras lesiones segmentarias ventriculares, la presencia de disfunción endotelial coronaria, la respuesta miocárdica atenuada cronotropa e inotropa al estímulo adrenérgico por dobutamina, y el uso de enalapril en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca chagásica con aparente mejoría de la sobrevida. Adicionalmente se revisan brevemente las opciones antiarrítmicas con drogas, ablación, procedimientos quirúrgicos y eléctricos. La amiodarona continúa como la opción de mejor costo/beneficio. Los resultados del trasplante cardíaco son muy satisfactorios y mejores que otras técnicas quirúrgicas. El uso de marcapasos prolonga la sobrevida si no hay insuficiencia cardíaca congestiva. Experiencias iniciales con estimulación sincrónica biventricular y el uso de defibriladores automáticos luce prometedor pero costoso. Las drogas parasiticidas están indicadas en casos de Chagas agudo, infección accidental, reactivación en trasplante cardíaco, o infección reciente menor de 5 años. El uso en crónicos es todavía controversial.<hr/>A program of Chagas’ disease control implemented about 50 years ago significantly changed the epidemiology and clinical expression of the disease in this country. The sera-prevalence of rural population diminished significantly from 44.5 % in 1958 to 9.2 % in 1998. Focal active transmission nevertheless continues mainly in southwestern states. At present the main challenge to eradicate transmission must be carried out with diminished resources. Chronic chagasic cardiomyopathy is classified in 3 groups with distinct clinical and prognostic outcomes. Asymptomatic, group I constitutes 75 % of seropositives has an almost normal survival. Symptomatic groups II and III (moderate and advanced heart damage) had 5 years life-expectancy of about 85 % and 33 % respectively. Nowadays sera-positives live about 20 or more years longer than before the control program. Clinical analysis of 965 subjects (676 asymptomatic and 289 symptomatic) and of 160 deaths including possible causes is presented. One-third of deaths of asymptomatic patients were non-cardiac, and one-third of deaths of symptomatic were because congestive heart failure, (P< 0.0001). There was no significant difference between asymptomatic and symptomatic deaths occurring suddenly, with cerebrovascular events, with chest pain, and of unknown origin. The proportions of sudden death in both groups were 38 % and 44 % respectively (P= 0.85). Among patho-physiological recent advances are described microcirculatory derangements, presence of auto antibodies having autonomic system blockade effects, human leukocyte group A, class II antigen differences between asymptomatic and symptomatic patients, and neuro endocrine activation leading to ventricular remodelling. Contributions from our group includes the usefulness of Doppler echocardiography in the assessment of systolic and diastolic dysfunction, the non-invasive recognition of the apical and other segmental ventricular wall abnormalities, coronary endothelial dysfunction, the attenuated myocardial chronotropic and inotropic response to adrenergic dobutamine stimulation, and the use of enalapril in the treatment of patients with congestive heart failure with apparent survival amelioration. In addition the different antiarrhytmic options including drugs, ablation, surgical and electrical procedures are briefly discussed. Amiodarone option maintains the best cost/benefit ratio. Heart transplantation in Chagas disease offers more satisfactory results than other surgical procedures. Pacemaker implantation had an improved survival in the absence of congestive heart failure. Initial experience with synchronic biventricular pacing and internal defibrillators are encouraging but costs limits widespread use. Parasiticidal drugs are indicated for acute Chagas disease, accidental infection, infection reactivation during heart transplant, or recent infection of less than 5 years. Use for chronic disease is still controversial. <![CDATA[<B>Vida de la Academia y Notas Bibliográficas</B>]]> http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0367-47622003000200016&lng=en&nrm=iso&tlng=en La campaña de control de la enfermedad de Chagas iniciada hace unos 50 años modificó significativamente su expresión epidemiológica y clínica en el país. La seroprevalencia de la población rural disminuyó desde 44,5 % en 1958 a 9,2 % en 1998. Persisten sin embargo focos de trasmisión activa especialmente en estados del suroeste. Actualmente el mayor reto para interrumpir la trasmisión debe hacerse con menores recursos. La miocardiopatía crónica chagásica se clasifica en 3 grupos de clínica y pronóstico diferentes. Los asintomáticos, grupo I, constituyen el 75 % de los seropositivos tienen una sobrevida casi normal. Los sintomáticos grados II y III (daño cardíaco moderado y severo respectivamente) tienen tasas de sobrevida aproximadas a los 5 años de 85 % y de 33 % respectivamente. Hoy los seropositivos viven 20 o más años más que antes de la campaña. Se presenta el análisis clínico de 965 sujetos (676 asintomáticos y 289 sintomáticos) y las muertes de 160 con sus causas posibles. Un tercio de las muertes en asintomáticos fue de causa no-cardíaca, y un tercio de las muertes en los sintomáticos fue por insuficiencia cardíaca congestiva, (P< 0,0001). No hubo diferencia significativa entre las muertes de los asintomáticos y los sintomáticos ocurrida súbitamente, por eventos cerebrovasculares, con dolor torácico, o de causa desconocida. Las proporciones de muerte súbita en ambos grupos fueron de 38 % y 44 % respectivamente (P= 0,85). Entre los avances fisiopatólogicos de la literatura se describen los trastornos de la microcirculación, la presencia de autoanticuerpos con efectos bloqueadores autonómicos, de antígeno humano leucocitario grupo A, clase II de distribución diferente en casos con y sin daño cardíaco, y la hiperactivación neuroendocrina con remodelación ventricular anormal. Como contribuciones de nuestro grupo se señalan la utilidad de la ecocardiografía Doppler en estimar la severidad de la disfunción sistólica y diastólica, el diagnóstico no-invasivo de la lesión apical y otras lesiones segmentarias ventriculares, la presencia de disfunción endotelial coronaria, la respuesta miocárdica atenuada cronotropa e inotropa al estímulo adrenérgico por dobutamina, y el uso de enalapril en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca chagásica con aparente mejoría de la sobrevida. Adicionalmente se revisan brevemente las opciones antiarrítmicas con drogas, ablación, procedimientos quirúrgicos y eléctricos. La amiodarona continúa como la opción de mejor costo/beneficio. Los resultados del trasplante cardíaco son muy satisfactorios y mejores que otras técnicas quirúrgicas. El uso de marcapasos prolonga la sobrevida si no hay insuficiencia cardíaca congestiva. Experiencias iniciales con estimulación sincrónica biventricular y el uso de defibriladores automáticos luce prometedor pero costoso. Las drogas parasiticidas están indicadas en casos de Chagas agudo, infección accidental, reactivación en trasplante cardíaco, o infección reciente menor de 5 años. El uso en crónicos es todavía controversial.<hr/>A program of Chagas’ disease control implemented about 50 years ago significantly changed the epidemiology and clinical expression of the disease in this country. The sera-prevalence of rural population diminished significantly from 44.5 % in 1958 to 9.2 % in 1998. Focal active transmission nevertheless continues mainly in southwestern states. At present the main challenge to eradicate transmission must be carried out with diminished resources. Chronic chagasic cardiomyopathy is classified in 3 groups with distinct clinical and prognostic outcomes. Asymptomatic, group I constitutes 75 % of seropositives has an almost normal survival. Symptomatic groups II and III (moderate and advanced heart damage) had 5 years life-expectancy of about 85 % and 33 % respectively. Nowadays sera-positives live about 20 or more years longer than before the control program. Clinical analysis of 965 subjects (676 asymptomatic and 289 symptomatic) and of 160 deaths including possible causes is presented. One-third of deaths of asymptomatic patients were non-cardiac, and one-third of deaths of symptomatic were because congestive heart failure, (P< 0.0001). There was no significant difference between asymptomatic and symptomatic deaths occurring suddenly, with cerebrovascular events, with chest pain, and of unknown origin. The proportions of sudden death in both groups were 38 % and 44 % respectively (P= 0.85). Among patho-physiological recent advances are described microcirculatory derangements, presence of auto antibodies having autonomic system blockade effects, human leukocyte group A, class II antigen differences between asymptomatic and symptomatic patients, and neuro endocrine activation leading to ventricular remodelling. Contributions from our group includes the usefulness of Doppler echocardiography in the assessment of systolic and diastolic dysfunction, the non-invasive recognition of the apical and other segmental ventricular wall abnormalities, coronary endothelial dysfunction, the attenuated myocardial chronotropic and inotropic response to adrenergic dobutamine stimulation, and the use of enalapril in the treatment of patients with congestive heart failure with apparent survival amelioration. In addition the different antiarrhytmic options including drugs, ablation, surgical and electrical procedures are briefly discussed. Amiodarone option maintains the best cost/benefit ratio. Heart transplantation in Chagas disease offers more satisfactory results than other surgical procedures. Pacemaker implantation had an improved survival in the absence of congestive heart failure. Initial experience with synchronic biventricular pacing and internal defibrillators are encouraging but costs limits widespread use. Parasiticidal drugs are indicated for acute Chagas disease, accidental infection, infection reactivation during heart transplant, or recent infection of less than 5 years. Use for chronic disease is still controversial.