Scielo RSS <![CDATA[Anales Venezolanos de Nutrición]]> http://ve.scielo.org/rss.php?pid=0798-075220090001&lang=es vol. 22 num. 1 lang. es <![CDATA[SciELO Logo]]> http://ve.scielo.org/img/en/fbpelogp.gif http://ve.scielo.org <![CDATA[<b>¿La nutrición, prioridad en las políticas públicas?</b>]]> http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0798-07522009000100001&lng=es&nrm=iso&tlng=es <![CDATA[<b>Situación socioeconómica, diagnóstico nutricional antropométrico y dietario en niños y adolescentes de Valencia, Venezuela</b>]]> http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0798-07522009000100002&lng=es&nrm=iso&tlng=es La capacidad de compra de alimentos derivada del nivel socioeconómico influye en calidad y cantidad de la dieta, pudiendo originar alteraciones nutricionales. Se planteó evaluar la asociación de indicadores socioeconómicos y antropométricos con la adecuación dietaria en niños de una zona de pobreza. Se estudiaron 257 niños menores de 18 años, de una Parroquia de Valencia, 2004.. Se determinó estrato socioeconómico (ESE) (Graffar-Méndez), adecuación dietaria (recordatorios 24h, n=97) e indicadores antropométricos: P/E, T/E, P/T, circunferencia brazo, área grasa y muscular, pliegue tricipital e Índice de Masa Corporal). Análisis estadístico por distribución de frecuencia, Chi cuadrado y Pearson. Predominaron varones, escolares, estratos IV y V y una familia por vivienda. Hubo 36,6% de déficit, normalidad en 54,8% y 8,6% de exceso nutricional. Las adecuaciones calórica y proteica fueron aceptables, pero excesiva para fibra, 41,2 % de déficit calórico y 45,3% en proteínas, 58,3% de los normales y en exceso tenían aporte calórico deficiente, y los desnutridos 46,5%. El exceso en consumo de fibra (49%) fue independiente del estrato y estado nutricional. La adecuación de fibra se relacionó con ingesta calórica y proteica, edad, talla y área muscular pero no hubo entre adecuación calórica y proteínas con ESE. Se concluye que hubo asociación importante entre el consumo dietario y estado nutricional pero la asociación es menor con el ESE. La evidencia no relacionó las alteraciones encontradas con la situación de pobreza. La evaluación del consumo de alimentos fue útil para complementar la información antropométrica y sociodemográfica; considerando la sub o sobreestimación del dato dietario.<hr/>Food purchase capacity is related to socioeconomic level, and it influences dietary quality and quantity. Changes on diet may cause alterations of nutritional status. In order to evaluate the association between socioeconomic and anthropometrics indicators to dietary adequacy in children from a poverty area, 257 children and adolescents randomly selected, from Valencia, Venezuela (2004) were assessed. Socioeconomic status was determined (SES, Graffar-Méndez), dietary adequacy (24h recalls, n=97) and anthropometrical indicators (W/A, H/A, W/H, arm circumference, fat and muscular area, tricipital skinfold and BMI) were measured. Statistical Analysis by frequency distribution, Chi² test and Pearson correlation was performed. Boys, school children; families in poverty (IV and V stratum) and one family/home were highly prevalent. Nutritional diagnosis consisted of: 36.6% of deficit, 54.8% of normality and 8.6% of excess. Mean caloric and protein intake and adequacy were acceptable, but fiber adequacy was excessive. 41.2% of subjects had inadequate energy intake and 45.3% inadequate protein intake. Energy intake was deficient in 58.3% of normal subjects and also in those in excess, and in 46.5% of undernourished children, 52.1% of the undernourished children had excessive adequacy for fiber. There was association between fiber adequacy to energy and protein intake, age; height and muscular area, but not between energy and protein intake to socioeconomic condition. It is concluded that there was an important association between dietary intake and nutritional status but only a weak relation to SES. Evaluation of dietary intake and adequacy is useful to complement anthropometric and socioeconomic information; but care has to be taken for the possibility of under or overestimation of data reported by the interviewed. <![CDATA[<b>Indicadores bioquímicos del estado nutricional en adolescentes pre-universitarios de Caracas</b>]]> http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0798-07522009000100003&lng=es&nrm=iso&tlng=es Con el propósito de evaluar el estado nutricional de un grupo de adolescentes de la ciudad de Caracas, Venezuela, se realizó un estudio transversal y descriptivo, en 94 estudiantes de educación media de instituciones oficiales, con edades entre 15 y 18 años, sin historia de patologías. Con el consentimiento de los representantes, se tomó una muestra de sangre para determinar hemoglobina y hematocrito, glucosa, triglicéridos, colesterol total y fraccionado, hierro, ferritina, así como las vitaminas A y E. Adicionalmente se registró el peso y la talla para determinar el IMC. Se encontró en los adolescentes un 17% de sobrepeso, 12% de obesidad y un 4% de déficit nutricional. El 5% de los adolescentes presentó anemia, mientras que 10% y 17% presentaron valores bajos de hierro y ferritina sérica respectivamente, indicando que una fracción de la población tenía un pobre estado nutricional respecto al hierro. Dicha deficiencia fue mayor en el sexo femenino (28 %). El 18% presentó valores bajos de vitamina E, y un 16% valores bajos de colesterol en HDL. En general el estudio detectó un grupo de adolescentes con sobrepeso así como con deficiencias nutricionales. A pesar de ser una población joven, el 33% presentó al menos 1 factor de riesgo cardiovascular, sugiriendo un riesgo potencial en la edad adulta.<hr/>The nutritional status of 94 apparently healthy high school students (15 to 18 years old), entering a preuniversity course at the Universidad Simón Bolívar was evaluated. After a written consent of their representatives was obtained, the weight and height of these students was measured and a blood sample was collected. Hematocrit and haemoglobin were determined in whole blood whereas circulating glucose, triglycerides, total and fractionated cholesterol, iron, ferritin as well as vitamins A and E were determined in the serum. The results showed that according to BMI cut off points, 17% of the students were overweight, 12% were obese and only 4% showed evidence of nutritional deficit. Anemia affected 5% of the adolescents whereas 10% and 17% had low circulating iron and ferritin respectively. Low levels of iron status indicators reached 28% in the females. In addition, 18% had low vitamin E levels. In general, the students showed no risk of cardiovascular disease however, 16% of the population had low levels of HDL and despite their young age 33% had at least one risk factor, suggesting a potential risk at an older age. The study showed that among these adolescents there was a group exhibiting overweight as well as signs of nutritional deficiencies. <![CDATA[<b>Índice de Masa Corporal según grado de desarrollo puberal en varones venezolanos</b>]]> http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0798-07522009000100004&lng=es&nrm=iso&tlng=es Durante la adolescencia, las características de la masa corporal total, están mediadas por la genética y la variabilidad individual. Para su evaluación, se cuenta con el índice de masa corporal (IMC), sin embargo, se ha referido que su correlación con la grasa corporal disminuye de 0,90 en los prepúberes a 0,32 en púberes, señalando esto, la importancia de mejorar su sensibilidad, considerando: la raza, el genero y el grado de desarrollo puberal. El propósito de este estudio, fue explorar el comportamiento del IMC según desarrollo puberal en 150 varones de la región central de Venezuela, con el fin de evaluar su asociación con la madurez biológica y/o la edad cronológica durante la adolescencia. Con el peso y estatura se construyó el IMC (peso/ talla²), utilizando como referencia al CDC. La caracterización del desarrollo puberal, se realizó por autoevaluación. Para el análisis se utilizó el programa SPSS versión 11.0. Se establecieron diferencias mediante la prueba Mann-Whitney (p<0,05). El promedio de edad fue 14,2 ± 1,5 años. Para el IMC la mediana fue 19,2 kg./m². La caracterización nutricional reportó un 11,2% de “Bajo peso” y 13% de “Obesidad”. Al evaluar el desarrollo puberal según grupos de edad, a los 14 años, hubo sujetos ubicados en todas las etapas del desarrollo puberal. Se observó un aumento significativo del IMC al progresar en cada etapa del desarrollo puberal, situación diferente ocurrió cuando se evaluó el IMC en sujetos de equivalente grado puberal pero con diferente edad cronológica. Los resultados permiten concluir que el comportamiento del IMC según el grado de desarrollo puberal, estuvo asociado, más a la madurez biológica que a la edad cronológica.<hr/>During adolescence, the characteristics of whole body mass are measured by genetics and individual variability. For their evaluation, body mass index (BMI), an anthropometric indicator advised for nutritional evaluation, is taken into consideration, however, it has been described that it’s correlations with body fat decreases in 0,90 in prepubertal to 0,32 in pubertal children, highlighting the importance of improving it’s sensitivity considering race, gender and puberty degree. The purpose of this study was to explore the behavior of BMI according to puberty development en 150 suburban boys en the central region of Venezuela, with the intention of evaluating its association with biological maturity and/or chronological age during adolescence. BMI was built with age and height (weight/height2), using CDC as reference. The characterization of puberty development was achieved through self-evaluation. Software SPSS version 11.0 was used for analysis. Differences were established between the Mann- Whitney test (p< 0,05). The mean age was 14,2 ± 1,5 years, and the mean BMI was 19,2 kg./m². The nutritional characterization reported an 11,2% of “Low Weight” and 13% of “Obesity”. By evaluating puberty development according to age groups, it could be established that at age 14 there were subjects located at all stages of puberty development. A significant increase of BMI was observed as age stage of puberty development progressed, which was different to the results of the evaluation of BMI in subjects with equivalent puberty degree but different chronological age. The results permit the conclusion that BMI behavior according to the degree of puberty development was associated more to biological maturity tan chronological age. <![CDATA[<b>Factibilidad tecnológica de incorporar germen desgrasado de maíz en la elaboración de pasta corta</b>]]> http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0798-07522009000100005&lng=es&nrm=iso&tlng=es Las pastas alimenticias, de amplio consumo, han sido elaboradas tradicionalmente con la semolina de trigo durum (STD), pero una alternativa a la dependencia de este rubro es la sustitución parcial del trigo por un subproducto de la industria del maíz, el germen desgrasado (GDM). Se planteó como objetivo de esta investigación evaluar la factibilidad tecnológica de elaborar una pasta corta sustituida con germen desgrasado de maíz a escala industrial para lo cual se propusieron varias fórmulas (con niveles de sustitución del 10, 20 y 30% de STD por GDM) preparadas en una primera fase a escala semi-industrial y sometidas a pruebas de cocción y evaluación sensorial, con una buena aceptación hasta el nivel de 30%. Para efectos de la preparación industrial se escogió una formulación al 25% de GDM, obteniéndose un producto con mayor contenido de grasa, cenizas y fibra que la pasta tradicional. Las pruebas de cocción de esta pasta corta dieron como resultado mayores pérdidas de sólidos en el agua y de proteínas solubles, mayor aumento de peso y de volumen en comparación con la pasta de 100% STD. Los resultados de la prueba sensorial de esta formulación industrial reflejaron una pasta significativamente diferente a la tradicional pero de buena aceptación. Se comprobó la factibilidad de elaborar una pasta con GDM hasta un 25% de sustitución a escala industrial utilizando los equipos, condiciones y procesos comunes de elaboración de pastas integrales, sin embargo, es necesario establecer operaciones adicionales como el mezclado de las materias primas, así como establecer las curvas de secado y el empleo de extrusoras diseñadas para trabajo con harinas extra finas.<hr/>Traditionally, pasta has been manufactured from wheat durum semolina (STD), but an alternative to reliance on this imported item is through the partial replacement of wheat by defatted corn germ (GDM), a byproduct of the maize industry. In order to assess the technological feasibility for producing pasta substituted with GDM in an industrial scale, several formulations were proposed (with substitution levels of 10, 20 and 30% of STD by GDM), which were prepared at an early stage in a semi-industrial scale and subjected to sensory evaluation, being well accepted until a 30% level of replacement. For industrial purposes, a 25% substitution of STD was chosen. The obtained supplemented product had a higher amount of fat, ash and fiber than traditional pasta. Cooking parameters indicated higher loss of solids and soluble proteins in water, greater weight and volume increase compared to 100% STD pasta (control). Sensory testing showed a substituted pasta significantly different from the traditional pasta, but with good acceptance. The industrial feasibility of developing pasta with GDM was proved using equipment, conditions and processes common of integral pasta processing, however, it is necessary to set up additional operations like the mixing of raw materials, as well as to establish the drying curves and test extruders designed to work with flours of finer granulometry than of semolina. <![CDATA[<b>Influencias culturales en el régimen alimentario del venezolano</b>]]> http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0798-07522009000100006&lng=es&nrm=iso&tlng=es La historia de la alimentación es el estudio del origen, la formación, la vigencia y los cambios del o de los regímenes alimentarios de una sociedad. El régimen es un modelo cultural cuya formación, vigencia, decadencia y transformación se dan históricamente a un ritmo lento. La tecnología, el desarrollo cultural y las costumbres higiénico-sanitarias de los grupos sociales influyen en la conformación del régimen alimentario. En la sociedad humana los intercambios son tan frecuentes que sería casi imposible hablar de autarquía alimentaria. La alimentación como proceso biocultural es el resultado de la interacción entre necesidades y conductas; por esa razón se produjo una penetración de nuevos alimentos en la dieta de los pobladores autóctonos del territorio venezolano pero también los europeos incorporaron nuevos rubros a su dieta. Sin embargo, los alimentos de los conquistadores siempre fueron vistos con supremacía sobre los comestibles indígenas y originaron todo un cambio alimentario en el régimen criollo. Posterior a la conquista, las distintas olas de inmigrantes aportaron aspectos particulares que contribuyeron al incremento de la variedad gastronómica y a la diversidad en los hábitos de consumo del venezolano. Las modificaciones en el ámbito alimentario afectaron el régimen en términos de producción y consumo. En este sentido, las inmigraciones constituyeron vasos comunicantes que fomentaron los cambios alimentarios. El acogimiento de un pueblo de los rasgos alimentarios de otro se conoce como transculturación alimentaria. En el país, eso ha sido una constante. Algunos cambios fueron temporales pero otros calaron profundamente fusionándose con lo propio para generar nuevos modelos y culturas. Además incidieron en los actores de los distintos componentes que conforman el sistema agroalimentario nacional. La transculturación, entendida como un proceso inevitable del mundo multipolar, representa una fuente para expandir los límites del régimen alimentario. Sin embargo, el rescate de los valores propios del país, dentro del contexto de diversidad cultural, debe ser el norte para la consolidación de una identidad nacional que no profundice las diferencias, sino que por el contrario, se nutra de ellas.<hr/>Nutrition history studies the origin, development, validity and changes in the dietary habit(s) of a society. Technology, cultural development and hygienic habits of social groups have a big influence in shaping the dietary customs. Exchanges in human society are so frequent that it would be almost impossible to consider dietary habits in isolation. There was a penetration of new foods in the diet of Venezuelan indigenous inhabitants but also Europeans introduced new items to their diet. However, the foods of the conquerors were dominant over the indigenous foods causing a change that directly influenced the new dietary habits. After the conquest, the various waves of immigrants contributed with particularities that increased the Venezuelan gastronomic variety. Changes in the food sector affected production and consumption. In this sense, immigration represents a link that promotes dietary changes. The adoption of foreign dietary habits is known as alimentary transculturation and in the country this process has been a constant. Some changes have had only a temporary effect but others have merged to generate new models. These changes have been able to influence the agents that integrate the national agroalimentary system. Based on the history it can be argued that alimentary transculturation, understood as an inevitable process in a multipolar world, represents a way to expand the boundaries of diet. However, recovery of national values, within the context of cultural diversity, must be the goal to consolidate a country identity that does not deepen the differences, but on the contrary, nourishes from them. <![CDATA[<b>Especialistas venezolanos opinan sobre prioridades en nutrición</b>]]> http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0798-07522009000100007&lng=es&nrm=iso&tlng=es La historia de la alimentación es el estudio del origen, la formación, la vigencia y los cambios del o de los regímenes alimentarios de una sociedad. El régimen es un modelo cultural cuya formación, vigencia, decadencia y transformación se dan históricamente a un ritmo lento. La tecnología, el desarrollo cultural y las costumbres higiénico-sanitarias de los grupos sociales influyen en la conformación del régimen alimentario. En la sociedad humana los intercambios son tan frecuentes que sería casi imposible hablar de autarquía alimentaria. La alimentación como proceso biocultural es el resultado de la interacción entre necesidades y conductas; por esa razón se produjo una penetración de nuevos alimentos en la dieta de los pobladores autóctonos del territorio venezolano pero también los europeos incorporaron nuevos rubros a su dieta. Sin embargo, los alimentos de los conquistadores siempre fueron vistos con supremacía sobre los comestibles indígenas y originaron todo un cambio alimentario en el régimen criollo. Posterior a la conquista, las distintas olas de inmigrantes aportaron aspectos particulares que contribuyeron al incremento de la variedad gastronómica y a la diversidad en los hábitos de consumo del venezolano. Las modificaciones en el ámbito alimentario afectaron el régimen en términos de producción y consumo. En este sentido, las inmigraciones constituyeron vasos comunicantes que fomentaron los cambios alimentarios. El acogimiento de un pueblo de los rasgos alimentarios de otro se conoce como transculturación alimentaria. En el país, eso ha sido una constante. Algunos cambios fueron temporales pero otros calaron profundamente fusionándose con lo propio para generar nuevos modelos y culturas. Además incidieron en los actores de los distintos componentes que conforman el sistema agroalimentario nacional. La transculturación, entendida como un proceso inevitable del mundo multipolar, representa una fuente para expandir los límites del régimen alimentario. Sin embargo, el rescate de los valores propios del país, dentro del contexto de diversidad cultural, debe ser el norte para la consolidación de una identidad nacional que no profundice las diferencias, sino que por el contrario, se nutra de ellas.<hr/>Nutrition history studies the origin, development, validity and changes in the dietary habit(s) of a society. Technology, cultural development and hygienic habits of social groups have a big influence in shaping the dietary customs. Exchanges in human society are so frequent that it would be almost impossible to consider dietary habits in isolation. There was a penetration of new foods in the diet of Venezuelan indigenous inhabitants but also Europeans introduced new items to their diet. However, the foods of the conquerors were dominant over the indigenous foods causing a change that directly influenced the new dietary habits. After the conquest, the various waves of immigrants contributed with particularities that increased the Venezuelan gastronomic variety. Changes in the food sector affected production and consumption. In this sense, immigration represents a link that promotes dietary changes. The adoption of foreign dietary habits is known as alimentary transculturation and in the country this process has been a constant. Some changes have had only a temporary effect but others have merged to generate new models. These changes have been able to influence the agents that integrate the national agroalimentary system. Based on the history it can be argued that alimentary transculturation, understood as an inevitable process in a multipolar world, represents a way to expand the boundaries of diet. However, recovery of national values, within the context of cultural diversity, must be the goal to consolidate a country identity that does not deepen the differences, but on the contrary, nourishes from them. <![CDATA[<b>Semblanza profesoral del Dr. Virgilio Bosch Román</b>]]> http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0798-07522009000100008&lng=es&nrm=iso&tlng=es La historia de la alimentación es el estudio del origen, la formación, la vigencia y los cambios del o de los regímenes alimentarios de una sociedad. El régimen es un modelo cultural cuya formación, vigencia, decadencia y transformación se dan históricamente a un ritmo lento. La tecnología, el desarrollo cultural y las costumbres higiénico-sanitarias de los grupos sociales influyen en la conformación del régimen alimentario. En la sociedad humana los intercambios son tan frecuentes que sería casi imposible hablar de autarquía alimentaria. La alimentación como proceso biocultural es el resultado de la interacción entre necesidades y conductas; por esa razón se produjo una penetración de nuevos alimentos en la dieta de los pobladores autóctonos del territorio venezolano pero también los europeos incorporaron nuevos rubros a su dieta. Sin embargo, los alimentos de los conquistadores siempre fueron vistos con supremacía sobre los comestibles indígenas y originaron todo un cambio alimentario en el régimen criollo. Posterior a la conquista, las distintas olas de inmigrantes aportaron aspectos particulares que contribuyeron al incremento de la variedad gastronómica y a la diversidad en los hábitos de consumo del venezolano. Las modificaciones en el ámbito alimentario afectaron el régimen en términos de producción y consumo. En este sentido, las inmigraciones constituyeron vasos comunicantes que fomentaron los cambios alimentarios. El acogimiento de un pueblo de los rasgos alimentarios de otro se conoce como transculturación alimentaria. En el país, eso ha sido una constante. Algunos cambios fueron temporales pero otros calaron profundamente fusionándose con lo propio para generar nuevos modelos y culturas. Además incidieron en los actores de los distintos componentes que conforman el sistema agroalimentario nacional. La transculturación, entendida como un proceso inevitable del mundo multipolar, representa una fuente para expandir los límites del régimen alimentario. Sin embargo, el rescate de los valores propios del país, dentro del contexto de diversidad cultural, debe ser el norte para la consolidación de una identidad nacional que no profundice las diferencias, sino que por el contrario, se nutra de ellas.<hr/>Nutrition history studies the origin, development, validity and changes in the dietary habit(s) of a society. Technology, cultural development and hygienic habits of social groups have a big influence in shaping the dietary customs. Exchanges in human society are so frequent that it would be almost impossible to consider dietary habits in isolation. There was a penetration of new foods in the diet of Venezuelan indigenous inhabitants but also Europeans introduced new items to their diet. However, the foods of the conquerors were dominant over the indigenous foods causing a change that directly influenced the new dietary habits. After the conquest, the various waves of immigrants contributed with particularities that increased the Venezuelan gastronomic variety. Changes in the food sector affected production and consumption. In this sense, immigration represents a link that promotes dietary changes. The adoption of foreign dietary habits is known as alimentary transculturation and in the country this process has been a constant. Some changes have had only a temporary effect but others have merged to generate new models. These changes have been able to influence the agents that integrate the national agroalimentary system. Based on the history it can be argued that alimentary transculturation, understood as an inevitable process in a multipolar world, represents a way to expand the boundaries of diet. However, recovery of national values, within the context of cultural diversity, must be the goal to consolidate a country identity that does not deepen the differences, but on the contrary, nourishes from them. <![CDATA[<b>Seminario</b>: <b>Fortificación de Alimentos</b>]]> http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0798-07522009000100009&lng=es&nrm=iso&tlng=es La historia de la alimentación es el estudio del origen, la formación, la vigencia y los cambios del o de los regímenes alimentarios de una sociedad. El régimen es un modelo cultural cuya formación, vigencia, decadencia y transformación se dan históricamente a un ritmo lento. La tecnología, el desarrollo cultural y las costumbres higiénico-sanitarias de los grupos sociales influyen en la conformación del régimen alimentario. En la sociedad humana los intercambios son tan frecuentes que sería casi imposible hablar de autarquía alimentaria. La alimentación como proceso biocultural es el resultado de la interacción entre necesidades y conductas; por esa razón se produjo una penetración de nuevos alimentos en la dieta de los pobladores autóctonos del territorio venezolano pero también los europeos incorporaron nuevos rubros a su dieta. Sin embargo, los alimentos de los conquistadores siempre fueron vistos con supremacía sobre los comestibles indígenas y originaron todo un cambio alimentario en el régimen criollo. Posterior a la conquista, las distintas olas de inmigrantes aportaron aspectos particulares que contribuyeron al incremento de la variedad gastronómica y a la diversidad en los hábitos de consumo del venezolano. Las modificaciones en el ámbito alimentario afectaron el régimen en términos de producción y consumo. En este sentido, las inmigraciones constituyeron vasos comunicantes que fomentaron los cambios alimentarios. El acogimiento de un pueblo de los rasgos alimentarios de otro se conoce como transculturación alimentaria. En el país, eso ha sido una constante. Algunos cambios fueron temporales pero otros calaron profundamente fusionándose con lo propio para generar nuevos modelos y culturas. Además incidieron en los actores de los distintos componentes que conforman el sistema agroalimentario nacional. La transculturación, entendida como un proceso inevitable del mundo multipolar, representa una fuente para expandir los límites del régimen alimentario. Sin embargo, el rescate de los valores propios del país, dentro del contexto de diversidad cultural, debe ser el norte para la consolidación de una identidad nacional que no profundice las diferencias, sino que por el contrario, se nutra de ellas.<hr/>Nutrition history studies the origin, development, validity and changes in the dietary habit(s) of a society. Technology, cultural development and hygienic habits of social groups have a big influence in shaping the dietary customs. Exchanges in human society are so frequent that it would be almost impossible to consider dietary habits in isolation. There was a penetration of new foods in the diet of Venezuelan indigenous inhabitants but also Europeans introduced new items to their diet. However, the foods of the conquerors were dominant over the indigenous foods causing a change that directly influenced the new dietary habits. After the conquest, the various waves of immigrants contributed with particularities that increased the Venezuelan gastronomic variety. Changes in the food sector affected production and consumption. In this sense, immigration represents a link that promotes dietary changes. The adoption of foreign dietary habits is known as alimentary transculturation and in the country this process has been a constant. Some changes have had only a temporary effect but others have merged to generate new models. These changes have been able to influence the agents that integrate the national agroalimentary system. Based on the history it can be argued that alimentary transculturation, understood as an inevitable process in a multipolar world, represents a way to expand the boundaries of diet. However, recovery of national values, within the context of cultural diversity, must be the goal to consolidate a country identity that does not deepen the differences, but on the contrary, nourishes from them.