Introducción
La cirrosis hepática (CH) es la fase final de diversas enfermedades hepáticas crónicas y una de las principales causas de morbimortalidad a nivel global.1 Su progresión inexorable deteriora la función hepática y desencadena complicaciones graves, como la ascitis, la hemorragia digestiva por várices, la encefalopatía hepática y el carcinoma hepatocelular. Estas manifestaciones no solo merman significativamente la calidad de vida, sino que también limitan la supervivencia del paciente.2
Un aspecto crucial en el manejo de la cirrosis es la eliminación del factor etiológico responsable, lo cual puede llevar a la desaparición de las complicaciones y a un estado conocido como recompensación.3 Esta capacidad de reversión parcial subraya la importancia del diagnóstico y tratamiento tempranos. La etiología de la CH, sin embargo, presenta una marcada variabilidad geográfica, determinada por factores epidemiológicos, genéticos, ambientales y socioculturales.4,5
En América Latina, los sistemas de salud enfrentan un drástico aumento de las enfermedades hepáticas. Los desafíos incluyen la creciente demanda de trasplantes hepáticos, tasas insuficientes de donación de órganos y un acceso inequitativo a la atención especializada.6 La CH en Venezuela ha alcanzado una dimensión crítica, agravada por la falta de información epidemiológica, lo que impide una gestión eficaz de la salud pública. Esta problemática se torna aún más grave al considerar que los trasplantes hepáticos están prácticamente paralizados en el país desde 2017 debido a la suspensión del programa de donantes cadavéricos.7 Como resultado, la única opción viable son los procedimientos con donantes vivos, cuyo acceso es extremadamente limitado debido a los altos costos y la escasez de medicamentos inmunosupresores vitales. Para miles de pacientes, lo que antes era una enfermedad con una opción terapéutica definitiva se ha convertido en una condición con un pronóstico sombrío e irreversible.
Ante este panorama, la identificación de las etiologías dominantes de la CH en el contexto venezolano es un paso fundamental. Conocer la prevalencia de las distintas causas, como la esteatosis hepática asociada a disfunción metabólica (MASLD), la enfermedad hepática alcohólica (ALD) o las hepatitis virales, permite una mejor comprensión de la carga de la enfermedad. Además, un análisis detallado de las características demográficas y el estadio de presentación al momento del diagnóstico proporcionará información vital para orientar futuras estrategias de salud.
El objetivo del presente estudio fue identificar las principales etiologías de la CH en Venezuela, a partir del análisis de una cohorte retrospectiva y multicéntrica.
Pacientes y Método
Se realizó un estudio observacional, retrospectivo y descriptivo basado en la revisión de historias clínicas de 888 pacientes con diagnóstico de CH. Los datos se recolectaron en nueve centros de atención de pacientes con enfermedades hepáticas en Venezuela:
Servicio de Gastroenterología, Hospital Universitario de Maracaibo, Estado Zulia.
Hospital Universitario Antonio Patricio de Alcalá, Cumaná, Estado Sucre.
Centro Médico Boconó, Estado Trujillo.
Servicio de Gastroenterología, Hospital General Dr. Miguel Pérez Carreño, Caracas, Distrito Capital.
Centro Médico El Valle, Porlamar, Nueva Esparta.
Servicio de Gastroenterología, Hospital Vargas de Caracas, Caracas, Distrito Capital.
Hospital Universitario Periférico Dr. Miguel Ángel Rangel, Caracas, Distrito Capital.
Centro Médico Docente La Trinidad, Caracas, Distrito Capital.
Policlínica Metropolitana, Caracas, Distrito Capital.
- Criterios de selección y diagnóstico de CH: Se incluyeron 888 pacientes con diagnóstico confirmado de CH, el cual se basó en criterios histológicos (biopsia hepática), elastografía hepática, o una combinación de hallazgos clínicos, bioquímicos y radiológicos (como ecografía, ecograma Doppler espleno-portal, tomografía computarizada o resonancia magnética con signos de hipertensión portal, esplenomegalia, ascitis o várices esofágicas) de acuerdo con los criterios internacionales.8 Se incluyeron pacientes de todas las edades y en cualquier estadio de la enfermedad al momento del diagnóstico inicial. Se excluyeron aquellos con historias clínicas incompletas que impidieran la determinación de la etiología o el estadio de la enfermedad, así como pacientes con trasplante hepático previo.
- Recolección de datos y definiciones: De cada historia clínica se extrajeron los siguientes datos, registrados en una base de datos anonimizada y estandarizada. Un especialista en Hepatología realizó la extracción de datos con un formulario estandarizado. Para asegurar la consistencia, se llevó a cabo una doble verificación de un subconjunto de los datos.
Se analizaron:
Datos demográficos: Edad (en años) y sexo (masculino/femenino).
Estadio de la enfermedad al diagnóstico: Se determinó utilizando el puntaje de Child-Pugh (Clase A, B o C), calculado con los valores bioquímicos y clínicos disponibles al momento del primer diagnóstico de CH.
Adicionalmente, la progresión de la enfermedad se correlacionó con la clasificación de los seis estadios clínicos descritos por D'Amico:8 (i) Estadio 1 (CH compensada): sin várices esofágicas ni ascitis, (ii) Estadio 2: várices esofágicas sin ascitis, (iii) Estadio 3 (CH descompensada): sangrado variceal con o sin ascitis, (iv) Estadio 4: ascitis refractaria o encefalopatía hepática, (v) Estadio 5: infección bacteriana y (vi) Estadio 6: síndrome hepatorrenal o insuficiencia hepática aguda sobre crónica (ACLF).
- Etiología de la CH: Las causas principales se clasificaron en siete tipos, según los siguientes criterios:
Enfermedad Hepática Metabólica Asociada a Disfunción Metabólica (MASLD): Evidencia de esteatosis hepática por imagen o histología en ausencia de otras causas de enfermedad hepática crónica, junto con la presencia de al menos un componente del síndrome metabólico (obesidad, diabetes tipo 2, dislipidemia o hipertensión arterial).9
Enfermedad hepática alcohólica (ALD): Consumo crónico de alcohol mayor de 20 g al día en mujeres y 30 g al día en hombres, durante al menos 5 años.9
Causas autoinmunes: Incluyen hepatitis autoinmune,10 colangitis biliar primaria11 y colangitis esclerosante primaria.12 Este grupo también incluyó el síndrome de overlap.
MetALD (MASLD y alcoholismo): Coexistencia de los criterios diagnósticos para MASLD y ALD, con un consumo de alcohol de 140-350 g/semana en mujeres y 210-420 g/semana en hombres.9 Estos pacientes se deben estudiar por separado debido a su potencial progresión más rápida de la enfermedad.
Hepatitis B y C: Presencia de antígeno de superficie (HBsAg) positivo por más de 6 meses y carga viral cuantitativa para virus de Hepatitis B; para Hepatitis C, detección de anticuerpos anti-VHC y ARN del VHC positivo.13,14
Criptogénica: Cuando no se pudo identificar ninguna etiología conocida a pesar de una evaluación clínica y diagnóstica exhaustiva.
Otras causas: Incluyen trastornos vasculares hepáticos (p. ej., síndrome de Budd-Chiari),15 hepatotoxicidad,16 cirrosis secundaria a infiltración neoplásica difusa, enfermedad de Wilson17 y hemocromatosis.18
- Análisis estadístico: Se realizó utilizando el software IBM® SPSS® Statistics versión 26. Las variables categóricas se presentaron como frecuencias absolutas y porcentajes. Se emplearon pruebas de significancia estadística, como la prueba de Chi-cuadrado, para evaluar las asociaciones entre las variables categóricas (etiología de la cirrosis, género, edad y estadio al diagnóstico). Se consideró un valor de p < 0.05 como estadísticamente significativo.
-Consideraciones éticas: Este estudio fue aprobado por el Comité de Ética de Investigación del Hospital Universitario de Maracaibo. Dada la naturaleza retrospectiva y la completa anonimización de los datos, el requisito de consentimiento informado individual fue eximido por los comités de ética. Se garantizó la confidencialidad de la información de los pacientes en todo momento, conforme a los principios de la Declaración de Helsinki.
Resultados
Etiología general y su evolución temporal: De acuerdo con la Figura 1 y la Tabla 1, la etiología de la CH en Venezuela en los últimos 5 años muestra que la principal causa es la MASLD con un total de 304 casos, lo que representa el 34,2% del total.
Tabla 1 Etiología de la cirrosis hepática en Venezuela en los últimos 5 años
| 2021 | 2022 | 2023 | 2024 | 2025 | Total | |||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Etiología | n | % | n | % | n | % | n | % | n | % | n | % |
| MASLD | 60 | 27,1* | 52 | 33,1* | 91 | 42.1* | 83 | 34,2* | 18 | 32,7* | 304 | 34,2* |
| Enfermedad hepática alcohólica | 48 | 22,1 | 36 | 22,9 | 42 | 19.4 | 64 | 26,3 | 9 | 16,4 | 199 | 22,4 |
| Causas autoinmunes | 42 | 19,4 | 22 | 14,0 | 29 | 13.4 | 26 | 10,7 | 6 | 10,9 | 125 | 14,1 |
| MetALD | 14 | 6,5 | 14 | 8,9 | 16 | 7.4 | 30 | 12,3 | 11 | 20,0 | 85 | 9,6 |
| Hepatitis B y C | 26 | 12,0 | 18 | 11,5 | 15 | 6,9 | 13 | 5,3 | 5 | 9,1 | 77 | 8,7 |
| Criptogénica | 13 | 6,0 | 5 | 3,2 | 16 | 7,4 | 16 | 6,6 | 2 | 3,6 | 52 | 5,9 |
| Otras causas | 14 | 6,5 | 10 | 6,4 | 7 | 3,2 | 11 | 4,5 | 4 | 7,3 | 46 | 5,2 |
| Total | 217 | 100 | 157 | 100 | 216 | 100 | 243 | 100 | 55 | 100 | 888 | 100 |
*p<0,01. MASLD: siglas en inglés Metabolic dysfunction-associated Steatotic Liver Disease. MetALD, siglas en inglés, MetALD, Metabolic dysfunction-associated Steatohepatitis and Alcohol-related Liver Disease. Causas autoimmune (hepatitis autoinmune, colangitis esclerosante primaria, cirrosis biliar primaria y síndrome de superposición)
Este hallazgo es estadísticamente significativo (p<0,01) y proyecta a la MASLD como la causa principal predominante. Le sigue la enfermedad hepática alcohólica con 199 casos (22,4%), la enfermedad autoinmune con 125 casos (14,1%), MetALD con 85 casos (9,6%), Hepatitis B y C con 77 casos (8,7%), causas criptogénicas con 52 casos (5,9%) y otras causas con 46 casos (5,2%).
Los resultados en el tiempo no son estáticos; la proyección para el último año muestra que el MetALD podría convertirse en la segunda causa más común, superando a la enfermedad hepática alcohólica.
Etiología por género y edad: La Figura 2 y la Tabla 2, revelan diferencias significativas en las causas de la CH en Venezuela al considerar el género y la edad. En general, la MASLD es la causa principal de CH en las mujeres, mientras que la enfermedad hepática alcohólica es más frecuente en los hombres. Al analizar los datos por grupos de edad y género, se observa que la MASLD predomina en mujeres mayores de 60 años.
Tabla 2 Etiología de la cirrosis hepática en Venezuela por edad y género
| Mujeres | Hombres | |||||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| <60 años | 60 años y más | Total | <60 años | 60 años y más | Total | |||||||
| Etiología | n | % | n | % | n | % | n | % | n | % | n | % |
| MASLD | 59 | 33.1 | 111 | 50.5* | 170 | 42.7* | 49 | 20.2 | 85 | 34.3* | 134 | 27.3 |
| Enfermedad hepática alcohólica | 9 | 5.1 | 7 | 3.2 | 16 | 4.0 | 95 | 39.3 | 88 | 35.5 | 183 | 37.3* |
| Causs autoinmune | 66 | 37.1* | 36 | 16.4 | 102 | 25.6 | 18 | 7.4 | 5 | 2.0 | 23 | 4.7 |
| MetALD | 4 | 2.2 | 12 | 5.5 | 16 | 4.0 | 38 | 15.7 | 31 | 12.5 | 69 | 14.1 |
| Hepatitis B y C | 15 | 8.4 | 14 | 6.4 | 29 | 7.3 | 28 | 11.6 | 20 | 8.1 | 48 | 9.8 |
| Criptogénica | 14 | 7.9 | 26 | 11.8 | 40 | 10.1 | 3 | 1.2 | 9 | 3.6 | 12 | 2.4 |
| Otras causas | 11 | 6.2 | 14 | 6.4 | 25 | 6.3 | 11 | 4.5 | 10 | 4.0 | 21 | 4.3 |
| Total | 178 | 100.0 | 220 | 100.0 | 398 | 100.0 | 242 | 100.0 | 248 | 100.0 | 490 | 100.0 |
*p<0,01. MASLD: siglas en inglés Metabolic dysfunction-associated Steatotic Liver Disease. MetALD, siglas en inglés, MetALD, Metabolic dysfunction-associated Steatohepatitis and Alcohol-related Liver Disease. Causas autoimmune (hepatitis autoinmune, colangitis esclerosante primaria, cirrosis biliar primaria y síndrome de superposición)
En mujeres menores de 60 años, la enfermedad autoinmune tiene una prevalencia significativa (p<0,01). En los hombres, la enfermedad hepática alcohólica es la causa predominante en el grupo de menores de 60 años. En contraste, en los hombres mayores de 60 años, la MASLD se convierte en la causa principal de CH, con un valor de p<0,01.
Etiología y estadio de la enfermedad: Según la Figura 3 y la Tabla 3, existe una relación significativa (p<0,01) entre la etiología de la CH y el estadio de la enfermedad. Los pacientes con CH por MASLD se presentan predominantemente en un estadio compensado.
Tabla 3 Etiología de la cirrosis hepática en Venezuela y estadio
| Compensada | Descompensada | Total | ||||
|---|---|---|---|---|---|---|
| Etiología | n | % | n | % | n | % |
| MASLD | 187 | 49.1* | 117 | 23.1 | 304 | 34.2 |
| Enfermedad hepática alcohólica | 46 | 12.1 | 153 | 30.2* | 199 | 22.4 |
| Causas utoinmune | 56 | 14.7 | 69 | 13.6 | 125 | 14.1 |
| MetALD | 36 | 9.4 | 49 | 9.7 | 85 | 9.6 |
| Hepatitis B y C | 25 | 6.6 | 52 | 10.3 | 77 | 8.7 |
| Criptogénica | 18 | 4.7 | 34 | 6.7 | 52 | 5.9 |
| Otras causas | 13 | 3.4 | 33 | 6.5 | 46 | 5.2 |
| Total | 381 | 49.1 | 507 | 23.1 | 888 | 34.2 |
*p<0,01. MASLD: siglas en inglés Metabolic dysfunction-associated Steatotic Liver Disease. MetALD, siglas en inglés, MetALD, Metabolic dysfunction-associated Steatohepatitis and Alcohol-related Liver Disease. Causas autoimmune (hepatitis autoinmune, colangitis esclerosante primaria, cirrosis biliar primaria y síndrome de superposición)
Por el contrario, los pacientes con CH por enfermedad hepática alcohólica debutan mayormente en un estadio descompensado. La mayoría de los pacientes en la cohorte general (más del 50%) fueron diagnosticados en estadios descompensados (p<0,01).
Discusión
La etiología de la CH en Venezuela presenta un perfil dinámico y complejo, con hallazgos significativos al analizar los datos por género, edad y estadio de la enfermedad. Nuestros resultados indican que la MASLD se ha consolidado como la principal causa de CH en los últimos cinco años, con un total de 304 casos que representan el 34,2% de la etiología total. Esto sugiere un cambio epidemiológico relevante similar a la epidemiología mundial, donde las causas metabólicas están superando a las causas tradicionales como la enfermedad hepática alcohólica y las hepatitis virales.19
La proyección de los datos muestra una tendencia donde el MetALD se posiciona como la segunda causa más común en el último año, superando a la enfermedad hepática alcohólica, lo cual indica que estos resultados no son estáticos.20 Esta terminología, introducida recientemente, tiene un pronóstico más desfavorable para los pacientes con MetALD en comparación con aquellos con MASLD:21 El consumo moderado de alcohol en MetALD tiene un efecto supraaditivo con los factores de riesgo metabólico, aumentando exponencialmente el riesgo de fibrosis hepática. Esto sugiere que no existen límites seguros para la ingesta diaria de alcohol en pacientes con un estado metabólico no saludable y MASLD.22
El análisis detallado por género y grupo de edad del presente estudio revela matices importantes. Si bien la enfermedad hepática alcohólica sigue siendo más frecuente en hombres en general, predomina especialmente en el grupo de menores de 60 años. Un estudio realizado en 15,981 pacientes de los Estados Unidos demostró que el sexo masculino y la raza hispana se asocian con el consumo nocivo de alcohol, y el riesgo de falla hepática fue 1,7 veces mayor en personas menores de 35 años.23
Las mujeres, por su parte, enfrentan factores de riesgo únicos y una mayor susceptibilidad a enfermedades hepáticas crónicas en comparación con los hombres, lo que subraya la necesidad de un enfoque específico para la identificación temprana, la reversión de los factores causales y la prevención de complicaciones.24 En contraste, el presente estudio demostró que la MASLD es la causa principal en las mujeres, sin importar el grupo de edad. Además, las causas autoinmunes (hepatitis autoinmune, colangitis esclerosante primaria, cirrosis biliar primaria y síndrome de superposición) tiene una prevalencia significativa en mujeres menores de 60 años, lo que resalta la importancia de considerar esta etiología en el diagnóstico diferencial en esta población. Las hepatopatías autoinmunes son enfermedades raras, con una incidencia similar a nivel mundial y una prevalencia mayor en la población europea y americana que en la asiática.25
De manera notable, la MASLD también se convierte en la principal etiología de la cirrosis en hombres mayores de 60 años, lo que sugiere que los factores metabólicos adquieren mayor peso con el envejecimiento en ambos sexos. La epidemiología y la carga de la cirrosis están cambiando debido a la creciente prevalencia de la obesidad y el mayor consumo de alcohol, por un lado, y a las mejoras en el manejo de las infecciones por los virus de la hepatitis B y C.26
Un hallazgo crucial es la relación entre la etiología y el estadio de la enfermedad. Nuestros resultados sugieren que los pacientes con cirrosis por MASLD tienden a ser diagnosticados en un estadio compensado, mientras que aquellos con cirrosis por enfermedad hepática alcohólica se presentan más comúnmente en un estadio descompensado. Esta diferencia, estadísticamente significativa (p<0,01), tiene implicaciones clínicas directas.
Un diagnóstico temprano en pacientes con MASLD podría permitir intervenciones más efectivas y una mejor gestión de la enfermedad, en comparación con el manejo de pacientes con enfermedad hepática alcohólica que a menudo debutan con complicaciones más graves.27
La principal fortaleza de este estudio es su diseño multicéntrico, que ofrece una visión más representativa de la epidemiología de la CH en Venezuela al incluir datos de nueve centros de referencia. Sin embargo, su carácter retrospectivo es una limitación clave, ya que la validez de los resultados depende de la calidad y la completitud de los registros médicos. Además, la muestra, aunque extensa, no cubre todo el territorio nacional, lo que podría afectar la extrapolación de los hallazgos a toda la población venezolana.
En conclusión, la MASLD es la principal causa de CH en Venezuela en los últimos 5 años, con diferencias de prevalencia por género, edad y estadio. La creciente importancia de la MASLD abre oportunidades para el desarrollo de estrategias de detección temprana y manejo preventivo.

















