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Gaceta Médica de Caracas
versión impresa ISSN 0367-4762
Gac Méd Caracas. v.117 n.4 Caracas dic. 2009
Caracas, 15 de agosto de 2009
Doctor
José Avilán Rovira
Director
Gaceta Médica de Caracas
Presente.
Distinguido Doctor Avilán Rovira:
Realmente y por muchos motivos, coincido con usted acerca de la trascendencia que pueden tener las preguntas y comentarios hechos en las reuniones de la Academia. Y para los expositores tal actividad, puede recompensar de alguna manera el esfuerzo que debieron hacer para elaborar y exponer felizmente el terna objeto de discusión. Obviamente, una audiencia muda o poco participativa parecería ser muy poco estimulante.
Afortunadamente, en las reuniones celebradas en la Academia, muchas de ellas de gran calidad, dada la importancia de los temas llevados a discusión, resulten muy del agrado de los académicos y público presente y promueven la participación colectiva.
Por eso diría, bienvenidas las preguntas bien justificadas y los comentarios inteligentes, que sean verdaderamente, el fruto de la experiencia o de la inquietud por el tema de quienes las hacen o que persigan estimular y gratificar el esfuerzo de los expositores. Y en esa actividad varios Académicos asistentes a las reuniones suelen tener intervenciones muy enaltecedoras.
Teniendo en cuenta, que preguntas enfáticas cuyo vehículo es el órgano oficial de la Academia, obligan a una respuesta similar que debe tener cabida en el mismo medio impreso, paso a hacer las consideraciones sobre las preguntas que me fueran hechas en la Sesión Extraordinaria de la Academia Nacional de Medicina del 5 de marzo pasado, relacionadas con el trabo expuesto en esa reunión, que aparece publicado en el mismo número de la Gaceta Médica de Caracas (Marsiglia 1. La psiconeuroinmunologia: Nueva visión sobre la salud y la enfermedad. Gac Méd Caracas. 2009;117:183-195).
En la introducción aclaré a la audiencia, que mi exposición habla sido motivada por la experiencia a lo largo de 50 años corno médico internista, relacionada con la influencia del impacto psicológico sobre la salud en casos muy específicos. Después de revisar el tema de la psiconeuroinmunología, me pareció que algunos hallazgos experimentales en animales y también en humanos, deberían ser del interés de esta docta Asamblea.
Enfatizo también que, en el campo de la medicina clínica, que es la que nos liga directamente con el hombre, no es posible regirlo por fórmulas rigurosas; son otras formas y maneras, más subjetivas y sutiles, que en su conjunto hacen de la Medicina un Arte, las que debemos utilizar para llegarle al paciente sin vulnerar su integridad.
En esa Sesión de respuesta a buen número de preguntas y comentarios y pude percatarme del gran interés y satisfacción que había despertado la exposición en la audiencia.
La Dra. Doris de Ponce hizo la siguiente pregunta: De acuerdo al planteamiento del ponente, sobre el disbalance en la respuesta inmunitaria mediada por linfocitos Thl y Th2 y sus respectivas citoquinas, en pacientes con cáncer, en quienes predominan los primeros y en pacientes esquizofrénicos, en quienes predominan los segundos, ¿Sabe Ud. si los pacientes alérgicos (predominio de Th2) no presentan cáncer o si los alérgicos tienden a ser esquizofrénicos?
Como vemos, esa pregunta reduce a un razonamiento deductivo casi silogístico, excluyente de cualquier otra posibilidad, el rol de las citoquinas respectivamente, en el cáncer, la alergia y la esquizofrenia.
Puedo responder sin mirar un libro y con la certeza de estar en lo cierto que: los alérgicos si pueden desarrollar cáncer (aunque son muchísimos más los que no lo desarrollan), y que los alérgicos casi nunca son esquizofrénicos (aunque un esquizofrénico puede desarrollar un cuadro alérgico). Y estas respuestas surgen del conocimiento empírico que es el fruto de la experiencia , y este conocimiento es también valedero y legítimo (léase a Emmanuel Kant en Crítica de la razón pura).
Pero es un punto más importante y, así lo hice saber en mi conferencia respondiendo a la pregunta anterior, que a pesar del gran progreso de la ciencia especialmente el habido en los últimos 50 años, es muy poco lo que aún sabemos de este universo infinito y que, por tanto, habría que conformarse con empezar a conocerlo, sin pretender tener a mano todas las respuestas. Habrá que continuar armando lenta y pacientemente el rompecabezas del conocimiento, para ir siendo cada vez, una ínfima parte menos ignorante y algo más humilde. Por eso no puede haber respuestas enfáticas a todas las preguntas.
No obstante, utilizando también el recurso de la deducción a partir del análisis de la hipótesis, me han parecido rigurosamente lícitas las siguientes preguntas (y sus correspondientes respuestas):
¿Es qué únicamente las citoquinas tienen un rol importante en estos (cáncer, alergia, esquizofrenia) o en cualquier otro proceso? Seguramente que No.
¿Es qué acaso el papel de las citoquinas es permanente e inmutable? Posiblemente No.
¿Es qué otros factores, muchos de los cuales aún serán desconocidos, no juegan un papel importante en la génesis e historia natural de estas (cáncer, alergia, esquizofrenia) o cualquier otra enfermedad? Indudablemente que Si.
Y si asi no fuera, cómo pudiéramos explicar la curación de algunos de estos pacientes? Posiblemente No podríamos explicarlo.
¿Y cómo podríamos explicar que por emplo, en la hostilidad, ocurran simultáneamente incrementos de las citoquinas proinflamatorias y antiinflamatorias? Esta parecería ser la excepción a la regla de la pregunta que se me hiciera,
Por su parte, el Dr. Oscar Rodríguez Grimán formuló la siguiente pregunta: ¿Explicarla la psiconeuroinmunología el inusitado aumento de la libido femenina, que parece ocurrir durante las catástrofes, como los terremotos...?
Realmente no tengo información bibliográfica sobre este hecho tan concreto. Sin embargo y por analogía, se sabe que después de las dos grandes conflagraciones mundiales ocurridas en el siglo XX, en cada una de las cuales fallecieron entre 40 y 50 millones de personas, se incrementó la tasa de nacimientos sobre todo del sexo masculino. Esto parecería un esfuerzo de la naturaleza y el hombre para restablecer el equilibrio poblacional.
En el caso de los terremotos catastróficos también se producen pérdidas humanas cuantiosas. Obviamente, el incremento compensatorio de la natalidad requiere la intervención de la actividad sexual. No sé si explicable por la psicorieuroinmunología, pero las funciones genésicas satisfactorias que hacen posible la cópula y el orgasmo, requieren la más armoniosa participación de la psiquis y sus relaciones neuroendocrinas con los sistemas genitales masculino y femenino.
Son mis deseos que estas respuestas puedan cubrir las expectavas, al menos parcialmente, contribuyendo a llenar ese vacío del que usted hacía referencia en su editorial (Avilán Rovira JM: Presentaciones, publicaciones y preguntas. Editorial. 2009;117: 181-182).
Quedando a la espera de su pronta respuesta, me suscribo de Ud.,
Muy atentamente,

C.C.: Directiva de la Academia Nacional de Medicina.












