SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.33 número10The urgencies of a periodical publication índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

Compartir


Interciencia

versión impresa ISSN 0378-1844

INCI v.33 n.10 Caracas oct. 2008

 

Las urgencias de una publicación periódica

Son varias las características de las publicaciones periódicas que invariablemente generan urgencias y alarmas. Algunas son de largo plazo y alcance, tales como las relativas al necesario financiamiento, a su calidad y permanencia en índices y su posición en evaluaciones de diversa índole. Otras son de corto aliento. Ocurren día a día o, mejor, de lapso en lapso, según la periodicidad establecida en cada caso. Independientemente de su naturaleza, sea científica, tecnológica o de otra índole, todas giran alrededor de una de las premisas fundamentales de cualquier publicación periódica cual es, valga la redundancia, su periodicidad.

Sea cual fuere esta última, todo debe ser planificado y ejecutado de modo de cumplir con ella. Los innumerables detalles de la producción deben ser completados a tiempo para cumplir cabalmente con los lapsos estipulados.

Uno de los primeros requisitos, y quizá el más obvio de todos, es haber completado el material para el número siguiente. Toda publicación periódica y, en nuestro caso específico, toda revista científica, ha pasado momentos en los que parecía que no habría material suficiente para enviar a la imprenta. Bien sea por falta de manuscritos recibidos, por rémora en el proceso de arbitraje o por cualquier atraso en los engranajes editoriales, hasta la revisión oportuna de pruebas de impresión, la cantidad de páginas no suma el número programado. Pero, no obstante, supongamos, que se completaron los contenidos del número en preparación.

Cuando ya el material ha sido acopiado suficientemente, es menester que los equipos y las personas responsables de su operación estén todos a punto. Las ingentes ventajas que las tecnologías actuales ofrecen para llevar a cabo los procesos de composición de textos, incluyendo manejo de gráficos y tablas, y preparación de fotolitos, así como para la impresión y encuadernación, representan una ayuda y ganancia de tiempo invalorable. Lo que de vez en cuando se torna en un gran dolor de cabeza es la relativa fragilidad de esos sistemas y la dependencia que crean de personal altamente especializado y costoso.

Por bien que los equipos operen, requieren de operarios. Aunque los progresos alcanzados por las ciencias biomédicas logran, o prometen lograr, un incremento cada vez mayor de la longevidad promedio del hombre y resolver incontables problemas para los cuales hasta hace poco tiempo no se vislumbraba solución, la gente en general, y los operarios en particular, siguen enfermándose. La naturaleza cada vez más especializada de los procesos utilizados hace a las publicaciones cada vez más dependientes del personal especializado y la sustitución temporal del mismo es cada vez más difícil.

En la mayor parte de las ocasiones, afortunadamente, todo lo comentado hasta ahora ocurre sin mayores traspiés, el material está preparado, las máquinas funcionan y las personas también. Todo está listo en el momento adecuado para proceder a la impresión de la revista. Solamente falta un detalle que a muchos parece ser menor: no hay editorial.

La página editorial de una revista no es una cosa banal, ya que debe comunicar un mensaje de interés para la audiencia de la revista, pertinente y actual, escrito de manera muy legible y en pocas palabras. Por otra parte, no debe colidir con la línea editorial de la publicación y de las instituciones a que pertenece o que la auspician. Solamente en contadas ocasiones se cuenta con editoriales preparados con antelación y generalmente está, junto con la tabla de contenidos, entre los últimos textos a ser preparados.

Cuando se llega sin editorial al final de la etapa previa a la impresión, los amigos editorialistas generalmente están de vacaciones u ocupados en demasía. Es necesario entonces recordar que sin la sección editorial, la revista no circula.

Miguel Laufer, Director