1. Introducción
La atención sanitaria de calidad es un objetivo fundamental en la prestación de servicios de salud, involucrando la identificación precisa de las necesidades de los individuos y su población, así como la asignación oportuna de recursos para satisfacer estas necesidades de manera efectiva y segura, minimizando los riesgos y optimizando los costos. La garantía de la calidad en la atención sanitaria se basa en la obtención de información sobre la práctica médica, lo que permite ajustar las circunstancias y procesos de atención de la salud. Dentro de este enfoque, la satisfacción del paciente se considera un componente esencial de la calidad asistencial, el alto nivel científico-técnico, seguridad, eficiencia y máximo nivel de satisfacción del paciente. Los servicios de salud deben ser eficaces, seguros y centrados en las personas. Además, deben ser oportunos, equitativos, integrados y eficientes para maximizar el beneficio de los recursos disponibles y evitar el desperdicio. (Donabedian, 2001; Moncada, 2021; Organización Mundial de la Salud [OMS],2019; Zamora-Soler y Maturana-Ibáñez, 2019).
En los últimos años, ha existido un creciente interés en la calidad de la atención en salud, lo que ha llevado a un enfoque más amplio, incluyendo a la odontología y la educación dental entre otras áreas. La medición de la calidad se ha convertido en un elemento clave para mejorar los servicios de salud oral, y se han desarrollado medidas y evaluaciones para liderar este proceso (World Dental Federation [FDI], 2021). Es importante evaluar el desempeño de programas y prácticas en el ejercicio de la odontología para garantizar el cumplimiento de normas y procesos de acreditación en calidad (Fabian, 2022; Plan Nacional de Salud Bucal, Ministerio de Salud [MINSAL], 2023)
En Estados Unidos, el Foro Nacional de la Calidad ha definido las medidas de calidad como herramientas para cuantificar y mejorar la atención proporcionada a los pacientes en diferentes condiciones y períodos de tiempo específicos. Aunque el enfoque en la calidad de la atención odontológica ha sido tradicionalmente más lento que en la medicina, se observa un aumento en el interés y la adopción de medidas para mejorarla. En esta línea oficial el programa de la Fundación W.K. Kellogg ha trabajado en iniciativas para mejorar la calidad de la atención bucodental, destacando la necesidad de alinear los incentivos de pago con los resultados de salud y el valor para los pacientes. Su enfoque resalta la importancia de estrategias que garanticen una atención odontológica más eficiente y equitativa, en sintonía con los estándares de calidad definidos a nivel nacional. En este contexto, el Instituto Nacional de Investigación Dental y Craneofacial (NIDCR) ha desempeñado un papel crucial al desarrollar estudios y recursos orientados a mejorar la calidad de la atención odontológica. (Moncada, 2021; Petersen, 2009; Guay, 2023)
En Chile, la atención sanitaria de calidad se sustenta en normas legales establecidas por el Ministerio de Salud, que definen los procesos de atención sanitaria y establecen estándares mínimos y contenidos normativos detallados en manuales específicos. Los prestadores institucionales, como hospitales y clínicas, son evaluados periódicamente por entidades acreditadoras autorizadas por la Superintendencia de Salud para verificar el cumplimiento de estos estándares. Delgado et al., (2019), evidenció que muchos hospitales públicos no alcanzaban los niveles mínimos requeridos para obtener la acreditación de la Superintendencia de Salud, con deficiencias en la gestión de calidad y seguridad de la atención. (Bolbarán, 2024; Almutiri et al., 2023)
Desde una perspectiva institucional, Jadue (2018) ha analizado la efectividad del sistema de acreditación en Chile, destacando la importancia de la supervisión y la mejora continua en los procesos de atención. Su estudio destaca la importancia de la supervisión constante y la mejora continua en los procesos de atención, considerando que la acreditación no debe ser vista como un trámite burocrático, sino como una herramienta fundamental para garantizar la seguridad del paciente y optimizar los servicios de salud., así mismo enfatiza que el sistema de acreditación chileno ha permitido un mayor control de calidad en hospitales y clínicas, pero también ha revelado brechas importantes en infraestructura, formación del personal y cumplimiento de normativas. Además, menciona que la periodicidad de las evaluaciones y el fortalecimiento de las entidades acreditadoras son elementos clave para consolidar un modelo de salud eficiente y confiable.
Por otro lado, Villalobos (2017), ha trabajado en la formulación de estrategias para fortalecer el proceso de acreditación y asegurar su correcta aplicación en los prestadores institucionales. Su enfoque se ha centrado en mejorar la eficacia del proceso de evaluación, asegurando que la acreditación no sea un mero requisito administrativo, sino un mecanismo efectivo para elevar la calidad de la atención sanitaria, así pues, Debrott (2018) ha señalado que uno de los principales desafíos en la implementación del sistema de acreditación es la variabilidad en el cumplimiento de los estándares entre los distintos tipos de prestadores de salud, especialmente entre hospitales públicos y privados. En este sentido, ha desarrollado estrategias para homogeneizar los criterios de evaluación, optimizar los procesos de supervisión y fomentar una cultura de mejora continua dentro de las instituciones de salud.
En el contexto del sistema de salud chileno, la regulación y supervisión de la calidad de la atención han sido temas clave en los últimos años. Delgado et al., (2019) ha enfatizado la importancia de un marco normativo sólido para garantizar estándares de calidad y seguridad en los prestadores institucionales, destacando la necesidad de mecanismos de supervisión efectivos y de incentivos que promuevan la mejora continua. Asimismo, ha señalado que la regulación debe adaptarse a los avances tecnológicos y a las cambiantes necesidades de la población, asegurando mayor transparencia y rendición de cuentas. La regulación no solo debe enfocarse en el cumplimiento normativo, sino que también debe promover una cultura de mejora continua, supervisión efectiva y participación ciudadana, elementos fundamentales para garantizar una atención sanitaria de calidad en Chile.
La atención odontológica y la participación de enfermería en este ámbito representan áreas cruciales desde el punto de vista social, científico y legislativo. En el discurso de Henry A. Swanson ante el Colegio Americano de Dentistas en 1962, se subraya la responsabilidad social y el compromiso de la profesión dental con la sociedad (Walsh et al., 2013). La evolución hacia una conciencia más amplia sobre el papel de la odontología en la salud pública es evidente en las reflexiones de diversos expertos, quienes señalan la necesidad de adaptarse a las demandas cambiantes y a las crecientes necesidades de atención bucodental en la población (Latorre et al., 2011; Payares, 2007).
En este contexto, se destaca el caso del Servicio Dental Escolar de Nueva Zelanda como un ejemplo notable de cómo la integración de enfermera(o)s dentales en el sistema de atención puede mejorar significativamente el acceso y la calidad de los cuidados odontológicos, especialmente para los niños. (Jiménez y Gómez, 1970). Este enfoque respaldado por el gobierno y la profesión dental ha demostrado ser efectivo en la reducción de la prevalencia de enfermedades dentales y en la promoción de hábitos de higiene bucal saludables desde una edad temprana (Orsini, 2019).
Sin embargo, en el contexto de Chile, se observa una brecha significativa en términos de acceso a la atención odontológica y la participación de enfermería en este campo (Fuentes, 2021). La legislación chilena reconoce el papel fundamental de la enfermería en la gestión de cuidados, así pues, la legislación chilena establece en el artículo 113 del código sanitario que los servicios profesionales de enfermería comprenden la gestión del cuidado (Milos, 2010). Desde este punto de vista, la presencia del enfermero(a) en los diferentes centros de salud está directamente relacionada con la disminución en las ocurrencias de las IAAS (MINSAL, 2023). Por lo tanto, es necesario examinar cómo se integra este grupo profesional en la atención odontológica y cómo se puede optimizar su contribución para mejorar la salud bucal de la población.
En este contexto el presente trabajo plantea el objetivo de analizar el desempeño de los profesionales de enfermería en la atención odontológica, enmarcado dentro del ámbito de la gestión del cuidado.
2. Metodología
2.1. Tipo de estudio
El enfoque del estudio fue cuantitativo con un alcance descriptivo transversal de medición única (Ato et al., 2013), en donde se emplea el cuestionario: 1) Perspectiva desde la academia sobre la labor del profesional enfermero y; 2) Perspectiva del usuario en la atención del profesional enfermero, para el levantamiento de información.
2.2. Toma de datos y participantes
Durante el mes de noviembre de 2023 se confecciona el cuestionario, orientado a docentes de odontología, estudiantes de odontología de 4° y 5° año y pacientes programados para cirugía odontológica. La construcción del cuestionario fue de una extensión de 13 preguntas para docentes y estudiantes y 12 preguntas para pacientes. Se aplicaron dos instrumentos, diferenciados para los tres grupos encuestados; docentes, estudiantes por un lado, y beneficiarios por otro.
La distribución de las preguntas para docentes y estudiantes fue de 4 preguntas de tipo general y demográficas, 7 preguntas tipo likert y 2 preguntas semiestructuradas.
La distribución de las preguntas para pacientes fue de 5 preguntas de tipo general y demográficas, 5 preguntas tipo Likert y 2 preguntas semiestructuradas
A finales de noviembre se realizó la validación de este. Entre diciembre 2023 y febrero 2024 se aplicó encuesta
La forma de aplicación fue a través de plataforma online Forms, el que se entregó de forma aleatoria a docentes y estudiantes, y a todos los pacientes que acudieron a pabellón entre diciembre 2023 y febrero 2024 de manera direccionada.
2.3. Participantes
El estudio se realizó en una Universidad privada del sur de Chile. El universo considerado en primera instancia para la selección de la muestra consideró docentes que pertenecen a la universidad y tienen una relación contractual con la misma, y al estudiantado en condición de regular que se encuentran en su proceso formativo, y por último, a pacientes externos a la institución que se adhieren a los programas que el centro de salud de esta universidad ofrece por medio de distintas vías de atención a la comunidad en general.
Se procedió a realizar un pilotaje con un total de 17 personas de las cuales 7 fueron docentes, 5 estudiantes y 5 pacientes que pertenecen al universo mencionado anteriormente.
La muestra final se constituyó por 22 docentes que supervisan prácticas clínicas en el Centro de Salud, 15 estudiantes de la carrera de odontología entre 4° y 5° año, y 20 pacientes. Todos ellos cumplieron los criterios de selección detallados a continuación: a) Docentes de la carrera Odontología que realizan supervisión de prácticas clínicas en el Centro de Salud de la USS Valdivia; b) Estudiantes de Odontología de 4° y 5° año que realizan práctica clínica en el centro de salud de la USS Valdivia; c) Pacientes que tienen algún tipo de cirugía odontológica en el centro de salud de la USS Valdivia; d) Usuarios internos y externos que aceptan responder cuestionarios; e) Usuarios internos y externos que responden cuestionario completo y f) Usuarios internos y externos que sepan responder cuestionarios digitales.
2.4. Instrumento
A continuación, se adjuntan en extenso los cuestionarios aplicados a cada uno de los sujetos de la muestra:
INSTRUMENTO ACADÉMICO Y ESTUDIANTADO
Dimensión Demográfica.
Dimensión Disciplinar.
¿Usted acepta participar de esta investigación?
¿Cuál es su edad?
¿Con qué género se identifica?
¿Cuál es su nivel de escolaridad?
El enfermero es empático y comprende sus necesidades y preocupaciones cuando Ud. las solicita?
El enfermero está atento a sus requerimientos durante su trabajo con el o los pacientes?
La atención brindada por el enfermero en términos de seguimiento de protocolos de calidad y seguridad es la adecuada?
La labor que se realiza en el servicio de esterilización permite un buen desarrollo de las actividades clínicas?
La labor que se realiza en el servicio de Rayos permite un buen desarrollo de las actividades clínicas?
La gestión que realiza el enfermero en el área odontológica favorece el desarrollo de las actividades clínicas?
La presencia de un enfermero en el centro de salud es necesaria?
Dimensión Cualitativa.
¿Según su opinión, hay áreas específicas en las que cree que la atención del profesional enfermero podría mejorar? Describa brevemente
Según su opinión ¿Tiene alguna sugerencia para mejorar su experiencia como usuario (docente o estudiante) en la interacción con el profesional enfermero? Describa brevemente
INSTRUMENTO PACIENTES
Dimensión Demográfica.
Dimensión Disciplinar.
¿Usted acepta participar de esta investigación?
¿Cuál es su edad?
¿Con qué género se identifica?
¿Cuál es su nivel de escolaridad?
¿Es su primera consulta odontológica en el Centro de Salud?
El enfermero demuestra empatía y comprende sus necesidades y preocupaciones cuando Ud. solicita ayuda?
El enfermero está atento a sus requerimientos durante su atención en el Centro de Salud?
La atención brindada por el enfermero en términos de seguimiento de protocolos de calidad y seguridad durante su visita al centro de salud dental es la adecuada?
La presencia del profesional Enfermero, le proporciona tranquilidad de ser atendido en el Centro de Salud?
La presencia de un Enfermero en el centro de salud es necesaria?
Dimensión Cualitativa.
2.5. Procedimiento y análisis de información
Todos los datos fueron analizados utilizando el software Excel para Mac Versión 16.77. El análisis consideró los puntajes obtenidos del instrumento de medición (Cuestionario) aplicado a cada uno de los sujetos seleccionados (docentes, estudiantes y usuarios), el cual proporcionó un análisis descriptivo de la Dimensión demografía, Dimensión disciplinar, y Dimensión cualitativo general, para ello se empleó medidas de tendencia central como mínimo, máximo, moda y promedio, además de tablas resumen de datos.
3. Resultados y discusión
Tabla 1 Resúmenes de datos
| Variables | Frecuencia |
|---|---|
| Academia | N=22 (9 mujeres) (13 hombres) |
| usuario | N=20 (15 mujeres) (5 hombres) |
| Estudiantado | N=15 (6 mujeres) (9 hombres) |
| Nivel educacional academia |
|
| Nivel educacional usuario |
|
*elaboración propia
La tabla 1 presenta un desglose detallado de las características de tres grupos: academia, usuarios y estudiantado. En términos de género, los hombres predominan en la academia y en el estudiantado, mientras que las mujeres representan la mayoría en el grupo de usuarios. En cuanto al nivel educativo, las personas asociadas a la academia tienden a tener formación superior (universitaria o de postgrado), mientras que los usuarios tienen una mayor variabilidad en su formación educativa, con una concentración significativa en el nivel universitario y técnico.
Se puede apreciar de manera general en la tabla 2, que tanto docente como estudiantes poseen una alta valoración de las competencias y el impacto que el profesional de enfermería colabora en diversas áreas entre las que destacan la empatía, atención al paciente, protocolos y su rol en la gestión clínica. Sin embargo, en dimensiones que tratan aspectos relacionados con la esterilización, se aprecia una mayor diversidad en las respuestas, indicando una percepción menos uniforme en esta dimensión específica importante en los procesos de calidad.
Se puede apreciar que, con respecto a la dimensión cualitativa (Tabla 3), tanto el profesorado como el estudiantado reconocen la importancia y el impacto del rol del profesional enfermero dentro del contexto clínico y académico, subrayando su papel clave en áreas como el manejo de protocolos, apoyo en cirugía y optimización de procesos clínicos. Este análisis revela que la integración del enfermero en esta área, tradicionalmente poco explorada por la profesión, aporta valor significativo al equipo multidisciplinario y a la calidad de atención. Si bien destacan aspectos positivos como la empatía, el apoyo constante, la disposición para resolver problemas y el cumplimiento de normas clínicas, también identifican áreas específicas donde consideran que podría haber mejoras para optimizar los procesos y la interacción.
Entre las principales áreas de mejora se incluyen:
Esterilización: Garantizar mayor control y eficiencia en el proceso.
Gestión y resolución: Actuar con mayor rapidez frente a problemas puntuales y mejorar la organización administrativa.
Formación: Incrementar la participación del enfermero en actividades formativas de pregrado y postgrado, específicamente en odontología y cirugía, con capacitaciones constantes.
Horario y disponibilidad: Extender la presencia del profesional o garantizar un reemplazo para emergencias.
En términos generales, existe una percepción favorable respecto al desempeño del profesional enfermero, con sugerencias constructivas que buscan fortalecer su contribución en ámbitos clínicos, educativos y organizacionales. Este escenario plantea la oportunidad de invitar a las escuelas formadoras de enfermeros y enfermeras a evaluar una posible adaptación de sus mallas curriculares, incorporando contenidos y prácticas específicas orientadas a áreas no tradicionales, como la odontología. De esta manera, se puede fortalecer la versatilidad del profesional enfermero, ampliando sus oportunidades laborales y respondiendo a las demandas actuales de la atención en salud, donde la colaboración interdisciplinaria es cada vez más relevante
Los datos de la tabla 4 indican una percepción altamente positiva por parte de los usuarios hacia el personal de enfermería en términos de empatía, atención, seguimiento de protocolos y su papel en generar tranquilidad. Las respuestas negativas o neutrales son mínimas, lo que sugiere que los usuarios valoran significativamente el rol del enfermero en el entorno de salud.
La tabla 5 refleja la importancia de optimizar tanto los aspectos técnicos como la interacción entre el profesional enfermero y los usuarios. Destaca la necesidad de incorporar la toma de signos vitales como una actividad rutinaria en la atención, lo que contribuiría a un monitoreo más completo del estado de salud de los pacientes. Asimismo, se resalta la relevancia de una comunicación más detallada, donde el enfermero explique paso a paso las acciones que realiza o planea realizar. Estas mejoras no solo favorecerían la calidad técnica de la atención, sino también la confianza y satisfacción de los usuarios, reforzando la percepción positiva del cuidado enfermero en el entorno clínico.
Es importante destacar el rol fundamental del profesional de enfermería en áreas de trabajo poco tradicionales para el quehacer de la disciplina, ya que aporta una perspectiva única basada en el cuidado integral, la prevención y la promoción de la salud. En estos contextos, el enfermero no solo responde a las necesidades de los pacientes, sino que también contribuye a innovar y fortalecer la atención en escenarios no convencionales, demostrando la versatilidad y el impacto de su labor en distintos ámbitos de la salud.
4. Conclusiones
Se puede concluir que, en términos cualitativos, las percepciones y evaluaciones más detalladas y diversificadas sobre las competencias y el desempeño del profesional de enfermería son más profundas en los ámbitos de profesorado y estudiantado, en comparación con las valoraciones realizadas por los usuarios. Este hallazgo resalta cómo quienes están directamente vinculados al entorno académico tienden a desarrollar un análisis más profundo y específico de las dimensiones disciplinarias y formativas, mientras que los usuarios, en su interacción directa con el servicio, enfocan sus apreciaciones en aspectos prácticos, relacionados con la calidad de la atención y la experiencia percibida.
Sin embargo, esta conclusión abre una reflexión fundamental sobre la necesidad de visibilizar el rol del enfermero o enfermera en áreas no tradicionales de la disciplina, como el ámbito odontológico, donde su labor puede ser determinante para garantizar procesos más seguros, humanizados y basados en evidencia científica. Este enfoque no solo fortalece la interdisciplinariedad, sino que también redefine las fronteras de la profesión, adaptándola a las demandas actuales del sistema de salud.
Por ello, se plantea la importancia de que las universidades evalúen la incorporación de nuevas perspectivas y competencias en la formación de los profesionales de enfermería. Este cambio puede incluir programas que promuevan su participación en áreas emergentes, como la odontología, ofreciendo a los futuros profesionales herramientas que respondan a un panorama laboral en constante transformación. Así, se potenciaría una generación de enfermeros y enfermeras no solo capacitados en la atención directa, sino también en la innovación, la gestión y la humanización de los servicios en sectores hasta ahora poco explorados.

















