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Revista de Pedagogía

versión impresa ISSN 0798-9792

Rev. Ped v.23 n.67 Caracas mayo 2002

 

Prototipos de la interacción pedagógica

Prototypes of pedagogical interaction  

Elisa Casado G.

Escuela de Educación.Universidad Central de Venezuela

ecasado@reacciun.ve

RESUMEN Nuestro interés se focaliza en la importancia de las construcciones representacionales sobre la interacción pedagógica. En lo que concierne a la teoría, esta investigación integra postulados que devienen de la cognición social. Se postula que algunos conceptos de objetos sociales del lenguaje cotidiano no pueden ser definidos en términos de sus atributos necesarios y suficientes (visión clásica), sino que los conceptos de sentido común son difusos e imprecisos (visión prototípica). Así, un prototipo sería un ejemplar que reúne el máximo de atributos asociados a los miembros de una categoría social, por otra parte la pertenencia a una categoría está definida en función de un continuo de prototipicalidad. Podemos encontrar un buen número de atribuciones comunes (elementos centrales del prototipo) cuando se le pide a una misma población que caracterice o defina diferentes tipos de relaciones sociales. Tal hecho se explica porque los conceptos prototípicos no se basan sólo en las experiencias personales de ciertos grupos sino que se comparte culturalmente un conocimiento más general que son teorías implícitas sobre el objeto social en cuestión incluidos en representaciones sociales. En este artículo presentamos los resultados de una investigación sobre los prototipos de la interacción profesor-alumno encontrándose prototipos que engloban aspectos socioafectivos, aspectos socioestructurantes y relacionales.

Palabras clave: Interacción pedagógica, cognición social, prototipos.

ABSTRACT This article presents research results on student-teacher interaction prototypes in which socio-affective, socially-structuring and relating aspects of such prototypes have been found. Our interest has focused on the importance that social representation constructions have with regard to pedagogical interaction. Grounded on social cognition theory, in this study we contend that some of the concepts in this area can not be defined in terms of the necessary and sufficient attributes (classical view), considering that commonsense concepts are both fuzzy and imprecise (prototypical view). In this latter view a prototype would be an instance with the highest number of attributes associated with a given social category and belonging to a specific category as defined by a continuum of prototypicality. A great many common attributes (the central elements of a prototype) can be elicited from a population when required to characterize or define different types of social relationships. This can be explained by the fact that prototypical concepts are based not only on group experiences but also on shared knowledge (implicit theories) about a social object.

Key words: Pedagogical interaction, prototypes, social cognition

INTRODUCCIÓN

La Cognición Social se ocupa del estudio de cómo el ser humano conoce y organiza el mundo social y cómo este conocimiento, en este caso de sentido común, afecta su comportamiento. Se plantea que este conocimiento está estructurado y afecta directamente todas las fases del procesamiento de información (percepción, memoria, juicios, toma de decisiones) y al comportamiento. Asimismo, este conocimiento no se concibe como el simple reflejo de lo real sino que ciertos mecanismos cognitivos distorsionan "la realidad" dependiendo del conocimiento previo que se tenga.

En este marco de la Cognición Social hay interés en las teorías y constructos representacionales en torno a la formación de conceptos de sentido común sobre las relaciones sociales. El estudio que proponemos busca complementar la información obtenida en anteriores investigaciones sobre la interacción pedagógica mediante un enfoque teórico y metodológico de representaciones sociales (Casado, 1991, Casado, 1998, Casado y Martínez-Taboada, 2000a, 2000b) con un enfoque de prototipos sobre el mismo objeto. En este sentido, se conciben los prototipos como objetivaciones cognitivas de representaciones sociales (De Rosa, 1990; Páez, 1987; Semín, 1987, 1989; Vergara, 1992). A largo plazo, la integración teórica de ambos enfoques: el de la cognición social y el de la teoría de las representaciones sociales, facilitará la exploración de los patrones de asociación entre la representación social, la dimensión cognitiva y el comportamiento cara-cara en la interacción social entre profesores y alumnos.

A continuación pasaremos a revisar brevemente algunos elementos conceptuales y teóricos de los constructos prototípicos. 

CONOCIMIENTO SOCIAL Y PROTOTIPOS DE LA RELACIÓN

Eleonor Rosch trabajó sobre la naturaleza de los conceptos y sus definiciones y fue pionera al presentar una visión alternativa al punto de vista clásico del problema de la definición de conceptos. En este sentido, postula que por lo menos algunos conceptos (de objetos sociales) del lenguaje cotidiano no pueden ser definidos en términos de sus atributos necesarios y suficientes (visión clásica), sino que los conceptos de sentido común son difusos e imprecisos (visión alternativa). A este tipo de conceptualización se le denomina visión prototípica. Así un prototipo sería un ejemplar que reúne el máximo de atributos asociados a los miembros de una categoría social (Rosch, 1975). El prototipo sería el retrato del ejemplo más típico de la categoría, por otra parte, la pertenencia a una categoría está definida en función de un índice de prototipicalidad (Semín, 1989).

La concepción de Rosch sobre los prototipos es jerárquica, los conceptos se organizan en niveles. Existen niveles supraordinado, básico e intermedio. Suponemos que la categoría relación o interacción social se encuentra conceptualizada en el lenguaje de sentido común a un nivel supraordinado, siendo la relación profesor-alumno un ejemplar prototípico a nivel básico. Un evento particular pertenece a la categoría básica o supraordinada no por el hecho de poseer todo el conjunto de características que lo definen sino que es suficiente cierto parecido al prototipo o ejemplar. Por esto podemos encontrar un buen número de atribuciones comunes (elementos centrales del prototipo) cuando se le pide a una misma población que caracterice o defina diferentes tipos de relaciones sociales. Las revisiones de estudios (Arróspide, 1992; Martínez–Taboada, 1992; Amerio y Piccoli, 1990; Haslam y Fiske, 1991; Moliner, 1988, 1992; Flament, 1984) nos sugieren que, por lo general, para una población adolescente o de jóvenes estudiantes, las atribuciones socioafectivas (p.ej. amistad-igualdad) deben estar presentes en la definición de la relación humana. Lo que caracteriza justamente a un prototipo es que las atribuciones que definen la categoría no son exclusivas y pueden estar presentes en otra categoría. Esto podría explicarse porque los conceptos prototípicos no se basan sólo en las experiencias personales de ciertos grupos sino que se comparte culturalmente un conocimiento más general que son teorías implícitas sobre el objeto social en cuestión e incluidas en Representaciones Sociales. Así, los prototipos permiten que se objetiven las representaciones sociales en casos concretos y juegan un papel muy importante en el anclaje de las mismas (Belelli, 1987; Páez y Vergara, 1992).

De la teoría de los prototipos se deriva que empíricamente hay un conjunto de atributos o características que son compartidos (por al menos un 10%) por un grupo de sujetos en relación con lo que define un determinado objeto social, éstas serían las características prototípicas. Igualmente, se plantea que los sujetos son capaces de evaluar la tipicidad o centralidad de los atributos de un concepto y que los atributos centrales del prototipo son más salientes en la memoria (Páez y Vergara, 1992), que la gente puede organizar en ejemplares prototípicos un conjunto de atributos centrales de un determinado objeto social, ya que hay miembros de las categorías que son más prototípicos que otros. Finalmente, que el prototipo permite la evaluación de episodios de comportamientos vinculados a las categorías en cuestión, así por ejemplo la presencia o ausencia de los atributos prototípicos en un episodio de relación profesor-alumno permitirá evaluar ese episodio como positivo o como negativo respectivamente (Fehr, 1988). Estos postulados específicos constituirán los fundamentos básicos del estudio que posteriormente propondremos sobre los prototipos de la interacción docente-alumno.

PROTOTIPOS DE LAS RELACIONES SOCIALES

Si bien las relaciones humanas (interpersonales, intragrupales o intergrupales) han sido un capítulo importante dentro de la Psicología Social, se ha dedicado poca atención al estudio de cómo los sujetos organizan las representaciones mentales acerca de su relación con otras personas o grupos. Ostrom y sus colegas mostraron en 1981 que además de que el conocimiento del Alter se organiza en términos de categorías personales (Asch, 1946 y Heider, 1958), también se conoce al Otro en términos de su red social y en términos de la relación que el Otro establece con uno mismo, concluyendo que la relación como concepto es ampliamente usado en la Percepción Social.

En esta misma línea de investigación se encuentran los estudios de los Prototipos de las Relaciones. Esta teoría propone que estas estructuras de conocimiento sobre la relación son una fuente cognitiva que genera la acción social, permite comprender y evaluar la conducta social de Otros y coordina en general las relaciones humanas. Fiske (1992) plantea que generalmente las relaciones sociales son representadas teóricamente en términos de dimensiones. Así, por ejemplo, las dimensiones de afiliación y poder han sido postuladas en el modelo interpersonal de Wiggins (1979) o la jerarquización o manejo del poder y manejo del conflicto en el modelo psicosocial de grupo (Ayestarán, 1987, 1991, 1993; Martínez-Taboada, 1992; Arróspide, 1992). Lo que sugiere Fiske es si este tipo de representación teórica coincide o es apta para captar las estructuras cognitivas de la gente en su conocimiento de sentido común de las relaciones interpersonales o más ampliamente de las relaciones sociales o interacción social.

Frente a la representación dimensional se ha propuesto la representación categorial, en términos de prototipos. Algunas teorías sobre las relaciones sociales se fundamentan en clasificaciones o tipologías. Fiske pretende comprobar hasta qué punto cinco teorías categoriales por él seleccionadas (Motivos Sociales, Relaciones de Intercambio vs. Comunales o de Contingencia, Intercambio de Recursos, Expectativas de Rol y Modelos Relacionales de Fiske), dan cuenta de las categorías implícitas o prototipos que la gente usa para dar sentido a sus relaciones sociales (a los sujetos se les pide que den un listado espontáneo de las personas conocidas por ellos y luego que los agrupen de acuerdo con el tipo de relación que con ellos mantienen). Concluyen que aunque los datos no soportan con claridad la superioridad de una única clasificación teórica para cubrir todas las formas básicas del conocimiento relacional implícito, son útiles para avanzar en su comprensión. Sobre la base de este estudio, Fiske propone integrar varias categorías teóricas de tal forma que den cuenta de los prototipos de la relación social extraídos en su estudio. Ella extrae seis prototipos con diferentes grados de importancia y que serán expuestos a continuación ordenadamente. En primer lugar, se encuentran las categorías de las relaciones comunales que son de primera importancia en la cognición relacional. Esta agrupa categorías tales como: altruismo, cooperación, amor, igualdad, relación con el otro en términos de quién es como persona más que por su comportamiento (esta categoría se refiere al comportamiento intragrupo). En segundo lugar, se encuentran las relaciones de intercambio organizadas, que agrupa las categorías de relaciones de igualdad pero que implican un intercambio de recursos balanceados y aquellas relaciones determinadas no por categorías sociales sino por el comportamiento del otro independientemente de quién sea. La tercera es la interacción a través de roles formalizados, se interactúa con otro en términos de su pertenencia a una determinada clase de persona independientemente de su comportamiento. La cuarta agrupación se refiere a afiliaciones informales y personalizadas entre amigos o grupos de pares. La quinta representa las relaciones jerarquizadas de respeto, status y poder y por último las relaciones antagónicas entre grupos donde hay un componente importante de agresión. De los modelos teóricos contrastados los que cubrieron el mapa cognitivo relacional de los sujetos fueron la Teoría relacional de Fiske y la Teoría de las expectativas de rol de Parsons. 

REPRESENTACIÓN SOCIAL DE LA INTERACCIÓN SOCIAL

La teoría de las representaciones sociales amplía y profundiza en la dimensión social del conocimiento. Postula que el contenido, estructura y funcionamiento del conocimiento de sentido común es de origen social y en consecuencia se construye en relación con otros, otros que mantienen relaciones y posiciones diferentes dentro de la estructura y dinámica social (Moscovici, 1979, 1986; Jodelet, 1991; Bartlett, 1932; Vytgoski, 1981; Rouquette y Garnier, 1999; Gilly, Roux y Trognon, 1999).

Desde la perspectiva de la teoría de las representaciones sociales se ha propuesto (Martínez-Taboada, 1992; Ayestarán, 1987, 1991, 1993) que la representación social del grupo y de la interacción social se organiza en términos de dos dimensiones representadas en ejes ortogonales: jerarquización (igualdad-desigualdad) y manejo de conflicto sociocognitivo (evitación-confrontación). A partir de estas dimensiones se teorizan cuatro espacios conceptuales diferentes, tres de los cuales tienen correspondencia con los prototipos clásicos de interacción grupal dependiendo del tipo de liderazgo: laissez-faire (relación de igualdad y evitación del conflicto), autocrático (relación jerárquica y evitación del conflicto) y, democrático-colaboración (relación de igualdad y confrontación). El modelo de representación social de la interacción social propone una cuarta modalidad, democrático-competitivo (relación jerárquica y confrontación del conflicto). Por otra parte, son también clásicos los estudios Lewinianos de esta tipología en el ámbito de la interacción docente-alumno. Los mismos han sido ampliamente convalidados en nuestros estudios (Casado, 1991, 1998, 2000).

Sería importante siguiendo la línea de investigación de Fiske examinar cómo los alumnos categorizan la relación con sus profesores y hasta qué punto podemos validar en nuestra población las dimensiones y categorías de interacción que se derivan de la representaciones del grupo o de la interacción social en los términos anteriormente planteados. 

LA INTERACCIÓN PEDAGÓGICA COMO OBJETO DE REPRESENTACIÓN PROTOTÍPICA 

La escuela en tanto que medio socioinstitucional pone en interacción a un conjunto de individuos los cuales desarrollan ideas entrecruzadas de los otros, de ellos mismos y de las relaciones que mantienen entre sí. Estas representaciones son fuentes de información que regulan y permiten planificar el comportamiento interactivo. De todas las relaciones posibles, la que se establece entre docentes y alumnos es determinante para el desarrollo de los fines educativos (Gilly, 1980, 1986; Casado, 1991, 1999; Gilly y Trognon, 1999; Garnier y Rouquette, 2000). El estudio que planteamos se focaliza en el campo representacional prototípico de la interacción pedagógica. 

ESTUDIO EMPÍRICO: PROTOTIPOS DE LA INTERACCIÓN PEDAGÓGICA

6.1. Objetivos

Determinar el contenido y organización (mapa cognitivo) del conocimiento prototípico de las categorías: profesor, estudiante y relación profesor-alumno.

Determinar sí los prototipos de la interacción pedagógica emergentes del conocimiento del sentido común se corresponden con los prototipos derivados del conocimiento científico.

Establecer el patrón de relación entre los prototipos de las categorías: profesor, estudiante y relación profesor-alumno.

  1. Método

Muestra

En este estudio participaron 400 estudiantes vascos de 2º año de bachillerato de 8 instituciones educativas diferentes (laicas, religiosas e ikastolas, tanto públicas como privadas).

Instrumento

Hemos combinado técnicas de recuerdo libre como la asociación de palabras referidas a los conceptos: profesor, estudiante, relación profesor-alumno y técnicas de reconocimiento mediante ítemes cerrados en formato de Escala de Likert para determinar las atribuciones prototípicas frente a los estímulos anteriormente señalados.

6.3. Resultados

6.3.1. Contenido y organización del conocimiento social prototípico del profesor, estudiante y relación profesor-alumno desde la perspectiva del estudiante.

Este estudio responde a una hipótesis básica de la Psicología Social, aquélla que supone que organizamos el mundo social por economía mental a partir de las diferencias y semejanzas percibidas o establecidas entre objetos, más concretamente intentamos desentrañar cómo los estudiantes tienen internamente organizado el conocimiento de la categoría profesor, estudiante y relación profesor-alumno desde una visión prototípica de las categorías sociales antes señaladas.

6.3.2. Contenido y organización del conocimiento social prototípico del profesor desde la perspectiva de los estudiantes.

En la tabla 1 se presentan los rangos medios de prototipicidad de una lista de 14 atributos de la categoría profesor. (Estos atributos fueron seleccionados de un conjunto de términos que se asociaron libremente a la categoría profesor).

Tabla 1

  Rangos de prototipicidad para la categoría profesor

Atributos

  Prototipicalidad

  Atributos

  Prototipicalidad

Orden

  3.59

  Atiende

  2.88

Aburrido

  3.45

  Explica bien

  2.88

Ayuda

  3.05

  Incomprensivo

  2.85

Gruñón

  2.91

  Injusto

  2.80

Impaciente

  2.89

  Evalúa mal

  2.72

Dialoga

  2.63

  Ridiculiza

  2.49

Majo

  2.44

  Amigo

  1.99

El rango de prototipicidad va desde una escala desde 1 (nada típico) a 5 (muy típico).

Un análisis factorial nos permite mostrar cómo se encuentran organizados este conjunto de atributos y bajo qué criterios se establece su estructuración.

Tabla 2:

  Análisis factorial de atributos a la categoría profesor

 

Factor 1

 Factor 2

 Factor 3

 

Gruñón

  .736

 

Injusto

  .736

 

Evalúa mal

  .662

 

Impaciente

  .650

 

Incomprensivo

  .643

 

Aburrido

  .505

 

Ayuda

 

  .683

Dialoga

 

  .681

Atiende

  -.364

  .542

Explica bien

 

.520

  .429

Amigo

 

 

  -.348

Determinante de la matriz de correlación = .0283241

Matriz Factorial Rotada ( Rotación Varimax)

El análisis factorial extrae tres factores que explican un 52% de la varianza total. Los resultados nos permiten inferir que existen tres representaciones prototípicas del profesor desde la perspectiva del estudiante. Un primer prototipo está constituido por rasgos personales y sociorelacionales negativos. Su papel como docente se califica también negativamente (aburrido, pone bajas calificaciones y no es justo en sus apreciaciones). Un segundo prototipo se construye con atributos positivos. Éstos se caracterizan por ser de naturaleza sociorelacional, tienen como centro el estudiante y el rol profesional se focaliza en una buena explicación. El tercer prototipo sólo hace referencia a la dimensión académica del rol profesional del profesor. Satura en este factor el concepto de amigo en negativo. La relación profesional del docente se percibe como aspecto que interfiere la relación de amistad entre alumnos y profesores.

Llama la atención que estos resultados no se corresponden totalmente con la tipología clásica elaborada por psicólogos y educadores. Desde una perspectiva clásica hay bastante consenso en que existen tres tipos de profesores: los autocráticos, los democráticos y los laissez faire lo cual se fundamenta en el grado en que se ejerce el control o manejo del poder y el grado de protagonismo o participación que se le da al estudiante. En contraposición, el conocimiento de sentido común de este grupo de estudiantes de bachillerato se organiza sobre la base de criterios de carácter socioafectivos, relacionales y académicos. Desde la perspectiva de los estudiantes, los profesores no responden a sus necesidades de apoyo afectivo, de comprensión y comunicación lo cual puede ser la base de un desencuentro entre ellos que afecta negativamente los fines académicos propios de la interacción pedagógica.

6.3.3. Organización del conocimiento social prototípico de la categoría social estudiante

Para determinar los prototipos que los estudiantes manejan sobre su propio rol establecimos los rangos de prototipicidad de un listado de 10 atributos seleccionados de un amplio conjunto de términos dados por los mismos estudiantes con la técnica de asociación libre de palabras. En la tabla 3 se presentan los rangos de prototipicidad para la categoría estudiante.

Tabla 3 :

  Rangos de prototipicidad para la categoría: Estudiante

Atributos

Prototipicalidad

Atributos

Prototipicalidad

Agobiados

3.90

Chuletas

3.28

Sufren

3.58

Inteligente

3.19

Divierten

3.40

Esfuerzo

3.08

Suspenden

3.38

Estudian

2.91

Vagos

3.31

   

Nota : El rango de prototipicalidad fue establecido con una escala que va desde 1 (nada típico) a 5 (muy típico).

Los resultados indican que los atributos típicos del estudiante se refieren a experimentar emociones negativas de tensión o estrés, lo cual es congruente con el temor de no aprobar las asignaturas. Contrasta la experiencia de estrés con la experiencia de diversión y vagancia expresadas también como típicas, lo cual puede expresar la tensión que enfrenta el estudiante al ver como antagónico el divertirse y estudiar. Llama la atención que el comportamiento de estudiar presenta un índice bajo de prototipicidad siendo que teóricamente es un atributo central del rol estudiantil. Estas aparentes contradicciones se aclaran cuando analicemos la organización de este conjunto de representaciones cognitivas. En la tabla 4 presentamos los resultados del análisis factorial del listado de atributos asignados a la categoría de estudiante.

Tabla 4:

  Análisis factorial de atributos a la categoría: Estudiante

 

Factor 1

 Factor 2

  Factor 3

Agobiados

  .792

 

Sufren

  .664

 

Suspenden

  .599

 -.309

Chuletas

  .515

 

Estudian

 

  .753

Esfuerzo

 

 .743

Vagos

  .455

 -.573

Divierten

 

-.336

Inteligentes

 

 

 .841

Determinante de correlación de la matriz = .3354462

Matriz Factorial Rotada (Rotación Varimax)

El análisis factorial de los índices de tipicidad de los atributos asociados a la categoría de estudiante construye una matriz de tres factores que explican el 55% de la varianza total.

Los resultados del análisis factorial nos permiten concluir que existen tres prototipos del estudiante: El primer prototipo se conforma por un conjunto de atributos afectivos negativos (agobiados, sufren) vinculados a la evaluación negativa (suspenden) y a poco comportamiento de estudio (vago), esta asociación legitima o justifica el recurso de la "chuleta". Ésta podría corresponder con la imagen prototípica del mal estudiante con una carga afectiva negativa importante. El segundo prototipo representa al buen estudiante que estudia y se esfuerza, congruentemente satura este factor, en negativo, los atributos de vago y suspenso. Sin embargo, llama la atención que el atributo "se divierten" aparece asociado en negativo. Los sentimientos de placer y bienestar no quedan asociados al comportamiento típico del buen estudiante. Finalmente, el tercer prototipo se corresponde con el estudiante inteligente.

Para concluir, las representaciones cognitivas asociadas a la categoría estudiante, presentan dos criterios claros de organización, por un lado, la experiencia afectiva del estudiante y, por otro, el comportamiento de estudio. Esta observación se puede apreciar más claramente en los resultados del análisis del escalonamiento multidimensional (programa ASCAL del paquete estadístico SPSS) que se presentan en el gráfico 1.

Gráfico 1:

 Escalonamiento multidimensional de la escala de atributos típicos

 del estudiante vasco

Como podemos apreciar el primer eje opone los atributos de experiencia afectiva negativa con la positiva: angustia vs. alegría. El segundo eje se define por el tipo comportamiento frente al estudio: esfuerzo vs. vagancia. Quedando así reflejado el mapa cognitivo prototípico del mal estudiante y buen estudiante y los sentimientos asociados a los mismos.

Organización del conocimiento prototípico de la relación profesor-alumno.

Tabla 5:

  Rangos de prototipicidad categoría: relación profesor-alumno

Atributos

  Prototipicidad

  Atributo

  Prototipicidad

Autoritaria

 3.19

 Mala relación

  2.73

Profesional

 3.15

 Enfrentada

  2.67

Respeto

 3.11

 Cooperativa

  2.64

Distante

 3.07

 Igualdad

  2.38

Tensa

 2.90

  Amistosa

  2.28

Cerrada

 2.79

 Confianza

  2.19

El rango de prototipicidad fue establecido con una escala que va desde 1 (nada típico) a 5 (muy típico). 

Para captar las dimensiones subyacentes que organizan el conjunto de grados de tipicidad de atributos referidos a la relación profesor-alumno se realizó un análisis factorial. Como puede verse en la tabla 6, la matriz factorial (rotación varimax) extrae tres factores que explican el 55% de la varianza total.

Tabla 6:

  Análisis factorial de atributos de la relación pedagógica

 

Factor 1

 Factor 2

 Factor 3

Mala Relación

 .812

 

Tensa

 .770

 

Cerrada

 .745

 

 

Enfrentada

 .735

 

 

Autoritaria

 .661

 

Distante

 .654

 -.319

Amistosa

 -.536

 .507

Igualdad

 

 .702

Confianza

 

.669

Respeto

 

 

.725

Profesional

 

 

 

.    706

Cooperativa

 -.368

 .407

 .470

Varianza total explicada 56%

Determinante de correlación de la matriz = .0370624

Del análisis factorial inferimos que las representaciones cognitivas se organizan en tres prototipos de la relación: el primer prototipo refiere a una mala relación. Esta relación negativa se puede definir como una relación fundamentalmente autocrática con un componente socioafectivo negativo, que se opone conceptualmente a una relación amistosa y cooperativa (conceptos que tienen pesos factoriales negativos). El segundo factor agrupa al conjunto de conceptos positivos y que podemos definir como el prototipo de una buena relación. Esta relación se idealiza como de igualdad, amistosa, de confianza y de colaboración, la cual se contrapone al atributo "distante" (satura al factor con un peso factorial negativo), es decir que en la categoría de buena relación docente-alumno, el atributo de distante no sería típico o elemento definitorio de la misma. El prototipo de buena relación se vincula con una relación de tipo democrática. El tercer factor reúne atributos de lo que podemos llamar una relación profesional prototípica. Que queda definida desde la perspectiva de este grupo de estudiantes adolescentes como profesional, de respeto y de cooperación. Nótese que en este factor se excluyen los atributos afectivos, lo que nos lleva a pensar que se trata de una relación concebida como la ejecución de una tarea (compromiso laboral) sin implicaciones afectivas o personales.

6.3.4. Patrón de asociación entre los prototipos de profesor, estudiante y de relación.

Pretendemos en este apartado visualizar las interrelaciones existentes entre los diferentes índices de tipicidad de los atributos referidos al profesor, al estudiante y a la interacción que entre ellos ocurre. Pensamos que la intersección de los diferentes atributos nos puede sugerir un modelo de construcción del conocimiento social a un nivel de estructuración superior del hasta ahora analizado, lo cual nos permitirá comprender la organización del discurso articulado por "teorías" que explican los fenómenos de la interacción social entre alumnos y docentes. Con este objetivo realizamos análisis estadísticos entre las diferentes escalas. A continuación presentamos los resultados.

Tabla 7:

  Análisis factorial entre atributos del profesor, del alumno y de la relación.

 

Factor 1

  Factor 2

  Factor 3

  Factor 4

Tensa ( r )

 .729

 

 

Gruñon ( p )

  .695

 

 

Enfrentada ( r )

 .692

 

 

Mala Relación( r )

 .674

 

 

Injusto( p )

 .641

 

 

Cerrada( r )

 .623

 

 

Autoritaria ( r )

 .592

 

 

Distante( r )

 .587

  -.419

 

Evalua mal ( p )

 .585

 

 

Ridiculiza ( p )

 .581

 

 

Incompresivo p )

 .562

 

 

Inmpaciente ( p )

 .539

 

 

Aguantan ( e )

  .518

Aburrrido ( e )

  .477

 

 

Agobiados( e )

  .463

 

 

Chuletas ( e )

  .332

 

 

Amigo( p )

 

  .679

 

Majo ( p )

 

  .671

 

Dialoga( p )

  

  .636

Amistosa ( r )

  -.414

  .614

 

Ayuda ( p )

 

  .597

 

Atiende ( p )

  -.326

 .516

 

Confianza ( r )

 

  .500

 

Cooperativa ( r )

 

  .478

 

Igualdad ( r )

 

  .439

 

   .314

Estudian ( e )

 

 

 

  -.706

Vagos ( e )

 

 

 

  .654

Esfuerzo ( e )

 

 

 

  -.607

Suspenden ( e )

 

 

 

  .491

Divierten ( e )

 

 

 

  .376

Inteligentes ( e )

 

 

 

  .310

Respeto ( r )

 

 

  .659

Orden ( p )

 

 

  .619

Profesional( r )

 

 

  .534

Explica bien( p ) 

.

.439

  .483

Varianza total explicada 47%

Determinante de correlación = .0000102. Matriz Factorial Rotada (Rotación Varimax)

Las letras al lado de los diferentes atributos se corresponden a: (e) estudiante, r (relación), (p) profesor.

Del análisis factorial se extraen cuatro factores que explican el 41% de la variabilidad total de las respuestas.

El primer factor agrupa a un conjunto de atributos o conceptos de connotación negativa tanto del profesor, del alumno, como de la interacción entre ellos. Esta organización fundamenta un discurso que asocia atributos del profesor y de la relación como autoritaria (asimétrica), conflictiva (enfrentamiento), socioafectivamente negativa. Desde punto de vista académico o pedagógico resaltan las funciones de evaluación negativa del profesor. En esta organización prototípica aparece un alumno víctimizado, con malestar subjetivo, que legítima el uso de recursos engañosos (chuleta) para confrontar la situación de evaluación. Este tipo de discurso entreteje los modelos prototípicos autocráticos de la interacción docente-alumno.

El segundo factor, agrupa un conjunto de atributos sobre el profesor, sobre el alumno y la relación entre ellos que tienen una connotación positiva. Las características del profesor y la relación está saturada de referencias sobre la igualdad, el diálogo, la amistad, la ayuda, de armonía. En general socioafectivamente positiva. Con menor peso factorial se asocia al comportamiento adecuado del docente (explica bien) y con el sentimiento de bienestar del alumno (divierten). Al discurso que subyace a este factor lo llamaremos modelos prototípicos democráticos de la interacción social entre alumnos y docentes.

El tercer factor, agrupa sólo conceptos referentes a los estudiantes. Llama la atención la ausencia de atributos acerca del profesor y de la relación. Representan el modelo prototípico del mal estudiante que ya habíamos visto en análisis anteriores. Es el estudiante vago que suspende, que no estudia ni se esfuerza. La diversión y la inteligencia son atributos de connotación positiva que saturan muy levemente este factor. La independencia de estos atributos relativos al mal estudiante nos sugiere que implícitamente los estudiantes hacen atribuciones de responsabilidad centradas en el alumno y desvinculadas del comportamiento del profesor. En este mismo sentido, el modelo prototípico del buen estudiante (que estudia y se esfuerza) también se autonomiza dentro de esta construcción representacional sobre la interacción docente-alumno.

El cuarto y último factor se refiere al modelo prototípico del profesor que asume una relación profesional con los alumnos. Socioafectivamente aparece el atributo de respeto y confianza, vinculándose igualmente a un comportamiento disciplinado (pone orden) en la clase.

Gráfico 2:

 Escalonamiento multidimensional entre las escalas de prototipicidad

 de las categorías profesor, estudiante, relación profesor-alumno.

 

En el análisis de escalonamiento multidimensional los ejes o dimensiones se organizan alrededor de los atributos con carga socioafectiva, el primer eje: amistad y confianza vs. aburrido, agobiado, distante, y el segundo eje: ridiculiza vs. divierten. Ratificando los análisis anteriores, aparece el modelo prototípico de interacción docente-alumno autocrática y modelo prototípico de interacción docente-alumno democrática. El modelo prototípico de mal estudiante aparece nuevamente como aspecto diferente, no asociado a las anteriores configuraciones de atributos.

CONCLUSIONES

Al evaluar las interacciones sociales, el estudiante adolescente se fundamenta en los atributos socioafectivos de las mismas. La valencia (positiva o negativa) de sus juicios va a depender: a) del grado de jerarquización de la relación y el manejo del conflicto, de tal forma que la igualdad y armonía generan juicios positivos y la asimetría y el enfrentamiento juicios negativos, b) de la categoría social de pertenencia (endogrupal positivo / exogrupal negativo) y, c) del tipo de experiencias, así las experiencias socioafectivas negativas son más salientes en la memoria en contraste con las experiencias socioafectivas positivas o intercambios relativos a tareas instrumentales.

El conocimiento social de los estudiantes en torno a la categoría social del profesor nos permitieron mostrar la presencia prevaleciente de tres modelos prototípicos cuyos contenidos se organizan alrededor de los componentes socioafectivos, del manejo del conflicto, de la jerarquización de la relación y de funciones propias del rol docente (disciplina, académicas y de evaluación). Un primer prototipo del mal profesor que se corresponde con un liderazgo autocrático socioafectivamente negativo. Un segundo prototipo define una imagen idealizada del docente de cualidad democrática y de contenidos socioafectivos positivos. Y un tercer prototipo se conforma con atributos propios del rol profesional y distancia afectiva.

Con relación a la categoría social de estudiante prevalecen dos modelos prototípicos claros: el mal estudiante (vago, suspende, chuleta) con malestar afectivo (sufren, agobiados) y el buen estudiante (estudia y se esfuerza). El atributo de inteligencia presenta alta prototipicidad y se encuentra asociado a ambos prototipos. La organización del contenido de los prototipos del estudiante se estructura en torno a los comportamientos académicos, estados de malestar-bienestar y la inteligencia.

Con respecto a la categoría relación profesor-alumno encontramos tres modelos prototípicos que se organizan alrededor de los elementos de: estructura de la relación, manejo del conflicto, rol profesional y el componente socioafectivo. Así, nos encontramos con tres prototipos de interacción: relación autocrática (asimetría, desarmonía, cualidad socioafectiva negativa); relación profesional (ejecución de la función instruccional socioafectivamente neutro) y relación amistosa-democrática (simetría, armonía, cualidad socioafectiva positiva). Hay que notar que son más salientes los dos primeros modelos prototípicos que se corresponden con las imágenes de buena y mala relación y que el prototipo profesional se asociaría a las condiciones de buena relación.

El análisis integrado de las diferentes categorías nos permitió hacer inferencias sobre el patrón de asociación de los diferentes modelos prototípicos, lo cual indica el entretejido cognitivo que fundamenta el discurso sobre la interacción pedagógica como campo representacional. En este sentido, mostramos que: a) la estructura cognitiva con mayor accesibilidad es el modelo prototípico de interacción pedagógica autocrática que se vincula claramente a los estados de malestar afectivo del estudiante y al modelo prototípico de "mal profesor" desde la perspectiva socioafectiva; b) que el prototipo de interacción amistosa-democrática se asocia sólo al modelo de "buen profesor"; c) que los prototipos de buen o mal estudiante aparecen como estructuras independientes, lo cual nos hace pensar que las justificaciones, argumentaciones o discursos explicativos sobre la condición de mal o buen estudiante en términos de comportamientos de estudios recaen sobre el propio alumno, es decir, que en sus construcciones representacionales se asume responsabilidad frente al comportamiento académico. Sin embargo, frente a la obtención de una buena o mala calificación existe un discurso elaborado que atribuye la responsabilidad al profesor en el caso de fracaso o baja calificación; d) finalmente, cabe destacar que el modelo prototípico de profesor que establece sólo una relación profesional es independiente de las otras construcciones representacionales.

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