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Paradígma

versión impresa ISSN 1011-2251

Paradìgma v.28 n.1 Maracay jun. 2007

 

“AHÍ TIENE USTED UN CASO, PUES, QUE LO TENGO A LA MANO”

USOS DEL MARCADOR PUES EN LA ORALIDAD

 

 Esther Zulay  Rosas Lobo

erosaslobo@yahoo.com

 

Instituto Universitario Tecnológico de Ejido (IUTE)

Resumen

 

El propósito de este estudio es describir los usos y funciones que cumple el marcador pues en posición central. Esta investigación se sustenta en los aportes que sobre los marcadores del discurso han hecho Martín Zorraquino y Portolés (1999), Poblete (1998), Llorente (1996),  Porroche Ballesteros (2002), Casado Velarde (2000), Gili Gaya (1983) y Alcina y Blecua (1975), entre otros. La muestra fue tomada del Corpus Sociolingüístico de Mérida (1995) a través de una consulta en la base de datos del Corpus de Referencia del Español Actual (CREA). La búsqueda arrojó 21 párrafos pertenecientes al mismo entrevistado en un documento, de los cuales fueron extraidos los casos donde el marcador pues estaba en posición central. El análisis se realizó en dos niveles: oracional y textual-discursivo. Los resultados del estudio muestran que en el 75 % de los casos el marcador pues cumple una función discursiva,  y en el resto (25%) una función textual. En cuanto a su uso, la mayoría de los casos reveló que el marcador pues es mayormente utilizado como reformulador del mensaje en favor de la comprensión por parte del interlocutor y para reflejar una relación de causalidad.

 

Palabras Clave: marcadores, discurso, texto.

 

Abstract

 

The purpose of this study is to describe the marker “pues”  uses and functions in central position. This research is based upon Martín Zorraquino y Portolés (1999), Poblete (1998), Llorente (1996), Porroche Ballesteros (2002), Casado Velarde (2000), Gili Gaya (1983) y Alcina y Blecua (1975), and other authors contributions. The sample was taken from the Sociolinguistic Corpus of Merida (1995) through a search in the Spanish Referential Corpus (CREA) data base. The search generated 21 paragraphs, all of them from the same interviewee in one document, from which we took out the cases in which “pues” was in central position. This study analysis was made in two levels: sentence level and the textual-discursive level. The results of this study showed that the discursive function of the marker “pues” appears in 75% of the cases, the rest (25%) was textual. According to the use of this marker, the majority of the cases revealed that the “pues” is primarily used as message reformulated to help the interlocutor comprehension and to reflect a cause-effect relation.

Key words: discursive markers, discourse, text.

 

Recibido: 15/11/2006  Aceptado: 06/03/2007

 

Introducción

            El estudio sobre los marcadores del discurso ha ido ganando cada vez más espacio en el campo de las investigaciones lingüísticas, tanto de la escritura como de la oralidad. Los términos utilizados para referirse a estas unidades son variados, entre ellos tenemos: partícula, marcadores textuales o del discurso, operadores discursivos, ordenadores del discurso, operadores pragmáticos, conectores discursivos, enlaces extraoracionales, entre otros. Ya desde la variedad en la denominación,  se evidencia la diversidad funcional de estos elementos tanto en el texto como en el discurso. No es de extrañar, pues, el interés permanente  por los marcadores.

            Particularmente, este estudio se centra en el marcador pues, el cual se caracteriza por su versatilidad de aparición dentro del discurso; tan es así que en la clasificación propuesta por Martín Zorraquino y Portolés (1999), se tipifica como comentador cuando se sitúa en posición inicial del miembro que introduce y como consecutivo cuando presenta el miembro del discurso en el que se encuentra como una consecuencia del miembro anterior. Además, es susceptible de aparecer en posición final cuando se emplea para apoyar una opinión o información final (Poblete, 1998).

            Los distintos usos de este marcador, en muchos casos, son difíciles de explicar siguiendo los criterios de la gramática oracional. Es la gramática textual la que permite determinar su comportamiento y uso dentro del texto (Llorente Arcocha, 1996).   Dada la flexibilidad posicional de este marcador y  gracias a las contribuciones de autores como Martín Zorraquino y Portolés (1999), Porroche Ballesteros (2002) y Casado Velarde (2000), optamos por  estudiar su aparición en la posición central.

            De manera que, el trabajo se orienta hacia la determinación de los usos y funciones que cumple el marcador pues en posición central, sin pretender establecer una clasificación más dentro de la amplia taxonomía ya existente (Cfr. Briz 2000, Portolés 1998, Martín Zorraquino y Portolés 1999, Halliday y Hassan 1976). El propósito, por tanto, no es categorizar, sino más bien describir sus funciones y usos en la muestra seleccionada, tomando en cuenta el contexto discursivo (los párrafos completos se encuentran en la sesión de anexos) y no sólo el segmento oracional, puesto que los hablantes no se comunican con oraciones aisladas, sino que establecen relaciones entre enunciados (Poblete, 1998). 

Fundamentación Teórica

            Los marcadores del discurso, denominación que acuñó Schiffrin (1986), han sido objeto de estudio por parte de numerosos gramáticos, entre ellos: Gili Gaya (1983) quien los denomina ‘enlaces extraoracionales’. Por su parte, Alcina y Blecua (1975) incluye dentro de los marcadores del discurso a los ‘ordenadores del discurso’ y a los ‘ordenadores léxicos’, los cuales pueden ser incorporados en el ámbito de los ‘elementos periféricos’ de carácter invariable (en Martín Zorraquino y Portolés, 1999). Así pues, los marcadores del discurso son unidades lingüísticas que sobrepasan los límites de la oración, puesto que, de acuerdo con Porroche Ballesteros (2002), son unidades susceptibles de cumplir funciones textuales y discursivas.

            Los autores antes mencionados coinciden al definir  los marcadores del discurso como elementos marginales (muletillas), cuyo fin es guiar las inferencias que se realizan en la comunicación. Para Martín Zorraquino y Portolés (1999) las inferencias constituyen procesos de razonamiento, para lo  cual es necesario tener presente el contexto donde se produce la conversación. De manera que los procesos inferenciales no son independientes de la forma lingüística del discurso.

            Poblete (1998) es más explícita con respecto a su concepción sobre los marcadores. Para ella, los marcadores se realizan en tres niveles del discurso: en el interdiscursivo, los marcadores contribuyen al mantenimiento de la relación hablante / oyente y colaboran para mantener o finalizar el intercambio comunicativo; en el  nivel microestructural, sirven para conectar enunciados; y en el textual, establecen relaciones entre los enunciados dentro de un turno de conversación.

            Específicamente el marcador pues, ha sido clasificado dentro de las taxonomías existentes como estructurador de la información, en la categoría de comentador y como un conector de tipo consecutivo (Martín Zorraquino y Portolés Ob. Cit.). Para Porroche Ballesteros (2002) es un explicativo continuativo, incidental y un enlace extraoracional. Casado Velarde (2000), por su parte, lo clasifica como un marcador causal, de consecuencia y comienzo discursivo. Domínguez (2005), en una aproximación clasificatoria de los marcadores discursivos, lo ubica como un marcador textual de continuación, el cual favorece la conexión/cohesión textual.

            Coincidentemente, Casado Velarde (2000) y  Piñero (2001) clasifican el marcador pues como causal; no obstante, para la segunda autora, los marcadores de causalidad expresan tres tipos esenciales de relaciones: causa-efecto, efecto-causa y la relación inferencial. Dentro de esta clasificación, curiosamente, el marcador pues aparece en cada una de ellas. En el primer grupo, el marcador se considera en la lengua oral e informal de determinadas sintopías que, aunque tónico, parece situarse también en posición final. Dentro del segundo grupo, pues es un marcador cuyo contenido semántico equivale al de porque, y presenta ciertas restricciones contextuales que determinan la ausencia del marcador propiamente causal. En el último grupo, el marcador pues tiene un valor afirmativo que indica una consecuencia, que se hará efectiva sólo si se cumple una relación lógica que se puede formular del siguiente modo: ‘es posible que A; si es así, entonces B’.

            Como se puede apreciar, la versatilidad del marcador pues lo hace muy llamativo y susceptible de ser estudiado. Esa es, precisamente, la razón que nos incitó a  llevar a cabo esta investigación. 

 Metodología

            La muestra para este estudio fue tomada del Corpus Sociolingüístico de Mérida (1995), consultado en la base de datos del Corpus de Referencia del Español Actual (CREA). La búsqueda arrojó 21 párrafos pertenecientes al mismo entrevistado en un (1) documento, de los cuales se extrajeron los casos donde el marcador pues está en posición central. Esto  dio como resultado un total de 12 casos. No obstante, para efectos de identificación conservaremos el número original del párrafo  tal como aparece en el CREA.

            Para el análisis de los datos fueron tomadas en cuenta cinco variables:

Uso. En atención a la revisión de las taxonomías de marcadores discursivos, hubo interés en saber ¿Qué pretende el hablante con el uso del marcador pues?

Función. Ante la dualidad que supone el uso de los marcadores en el dominio textual o en el discursivo, optamos por el análisis en ambos niveles. Por tanto, se indagó en cuanto a si pues opera en la línea del mensaje propiamente tal  o en la del discurso.

Entorno frástico. Se consideró esta variable para determinar cuáles son los adyacentes complementarios que son sensibles de aceptar.

Puntuación. Este criterio es eminentemente textual. Sin embargo, el corpus transcrito es oral; en consecuencia, se examinó la presencia de la coma o el punto y seguido, para saber si al marcador le precede o le sucede una coma, o si aparece entre dos comas.

Conmutación. La posibilidad de conmutación permite delimitar los contextos semánticos, sintácticos y pragmáticos en que aparece el marcador pues.

 

Usos y funciones de pues en posición central

 

 El estudio reportó  los siguientes usos y funciones del marcador pues en posición central. Vale destacar que los párrafos sometidos a análisis fueron tomados de Corpus Sociolingüístico de Mérida (1995) a través de una consulta en la base de datos del Corpus de Referencia del Español Actual (CREA)

 

Atenuador

 

Y si acaso se ha equivocado de es de de camino profesional, debe empezar a a debe tratar de de amarlo como le puede suceder a una persona cuando se enamora, que a la larga, pues, quizás lIega a a querer a la persona. Asimismo es con el trabajo. Supóngase que yo me he equivocado de profesión, entonces la que tomo, esa es la esa es la mía y no otra Entonces, con respecto a ella debo ponerle todo mi amor, todo mi entusiasmo (Caso 1)

 

 A mí me da lástima y bueno, ya yo estoy, pues, vamos a decirte, terminando la vida, porque ya la la vida que tenía que que vivir, pues ya la he vivido, entonces yo estoy terminando ya. Y yo voy a morirme y no voy a ver realizado lo que debía haber realizado en mi país (Caso 12).

 

             En estos casos, el hablante emplea pues para atenuar el mensaje. El entorno frástico permite corroborar este uso, puesto que el marcador está rodeado de pausas y de otros marcadores como en el caso 1 y precedido de un verbo como en 12. Tal parece que el hablante procuró matizar el contenido de su mensaje en beneficio, es decir,  para proteger su imagen frente a su interlocutor, lo cual evidencia una función eminentemente discursiva.

            Desde el punto de vista textual este marcador podría ser elidido; no obstante, a nivel discursivo, su elisión diluye ese dejo de  melancolía ante las situaciones que no se pueden remediar.

 

Causal -Consecutivo

 

Entonces, con respecto a ella debo ponerle todo mi amor, todo mi entusiasmo. Y hay una frase que quiero decir: "Valorizarlo,  pues si yo no valorizo mi trabajo los demás no me lo valorizan". Exacto. Porque yo conozco muchas personas que se han dado cuenta, ya después de de los cuarenta, cuarenta y cinco años, se dan cuenta de que esa no era la profesión que ellos han debido escoger. Imagínese, eso me parece grave, ¿no es así?  (Caso2).

 

 Sin embargo, y lo he puesto y lo he comprobado. Pero parece que no no no es lo suyo esencial. Y como no es lo suyo esencial, pues  no lo busca. No lo casi no lo quiere, pues. De manera que yo yo he tratado en cierto modo hasta de obligarlo un poco, no para que lo tenga como profesión, sino porque la música es importantísima en el hombre. Importantísima (Caso 3).

 

 Claro que lo tenemos en potencia, pero hay que desarrollarlo. Entonces nosotros no desarrollamos nada. Se desarrolla el intelecto, porque usted estudió. SI no se   estudia pues, no se desarrolla el intelecto tampoco, se queda usted un analfabeto. De manera, pues, que yo creo que si el hombre se da cuenta de que él puede desarrollar su sentimiento y ser mejor y ser mejor con su sentimiento desarrollado, lo haría (Caso 9).

            El  marcador pues cumple una función textual y se utiliza para reflejar la causa del hecho precedente; de manera que puede ser fácilmente conmutado por ‘porque’ y ‘entonces’, conectores que comparten características de causalidad y consecutividad dentro del discurso. En 3 y 9, los vínculos causa-consecuencia son nítidos, por cuanto pues aparece dentro de una cláusula subordinada causal y una cláusula subordinada condicional, respectivamente. Estos contextos favorecen la presencia de este marcador,  puesto que se cumplen las condiciones ‘si A entonces B’.  En 2 también hay una oración condicional, pero a diferencia de los casos 3 y 9, el marcador pues refuerza la causa -condición.

            En consonancia con lo planteado por Portolés (1989, en Porroche Ballesteros, 2002) el pues causal introduce un argumento para justificar la enunciación de una conclusión, tal como ocurre con el  caso 2. Asimismo, la citada autora expone que el significado causal se ofrece como información nueva, la cual sumada a la ya aportada por la enunciación nuclear explica, de alguna forma, su sistemática posposición y aislamiento a través de la puntuación.

 

Reformulador

 

Bueno, él era alarife, él era maestro de obras, porque así es como se dice, ¿no? Bueno, en esa época de Guzmán, pues, había mucho mucho oro y pagaban en oro. Bueno, este él quería que mi papá estudiara Ingeniería, porque como él era alarife muy bien (Caso 5).

 

 No sé estamos estamos metidos por dentro de unos ríeles donde no nos podemos salir en absoluto. A mí me da lástima y bueno, ya yo estoy, pues, vamos a decirle, terminando la vida, porque ya la la vida que tenía que que vivir, pues ya la he vivido, entonces yo  estoy terminando ya. Y yo voy a morirme y no voy a ver realizado lo que debía  haber realizado en mi país (Caso 11).

 

 Y hay otro nieto que también parece que tiene talento musical y está ya él está en la academia. Si, ha estudian los los los los los rudimentos de de música, nada más. Y tienen, pues, y oyen sus músicas buenas. Le gusta la la buena música esto no quiere decir que no le guste lo de ellos, hoy. No (Caso 17).

            En los tres casos pues aparece entre comas y el entorno frástico es similar por la presencia del verbo antes y/o después del marcador. Con respecto al uso, pareciera que se intenta presentar la información de manera más comprensible para el interlocutor.

            En estos casos, pues adquiere carácter reformulador, al introducir una nueva formulación del miembro expresado anteriormente (Bosque y Demonte, 1999). Un reformulador, de acuerdo con Martín Zorraquino y Portolés (1999), surge cuando el hablante considera que lo dicho no satisface su intención comunicativa, por ello se apoya en un marcador para reformular el mensaje; no obstante, en la clasificación de los reformuladores presentada por estos autores,  no aparece el marcador pues, pese a ello creemos que en los casos 5, 11 y 17 el marcador pues se usa para  reformular el mensaje.

 

 4. Focalizadores 

 

Entonces él se graduó de ingeniero, pero Jamás y eso fue por complacer a su padre, que era mi abuelo. De manera, pues, que ahí tiene usted un un caso, pues, que lo tengo a la mano. Entonces, él no solamente se graduó de de abogado, sino que lo que le gustaba, además, en el derecho, era lo penal. Entonces, él se dedicó a lo penal. (Caso 7)

 

 Es la mi es lo mismo. Entonces, eso Nene una escala, ¿verdad? Entonces de esa escala, pues, es donde nosotros vamos a empezar a habituar al niño, como usted decía, a darle lo mejor. A darle (o mejor, lo mejor. SI nosotros no le damos eso, nosotros estamos perdidos, como en este  Instante, nosotros estamos perdidos en ese en este momento. (Caso 15)

 

            En estos ejemplos pues sugiere que el hablante pretende que su interlocutor se centre en el punto específico que le interesa destacar. El caso que está a la mano y la escala son los aspectos resaltantes del mensaje. 

 

5. Aditivo

 

Yo no es que esté en contra de la música moderna. No, en ningún momento. Esa es música de la época, como yo en mi época de joven, pues, tuve mi música también la la música que que se; utilizaba, los tangos, etcétera, la, pero no era eso lo único. Yo también al lado de eso, pues, tenía la otra cosa. La cuestión es es es es equilibrar, como le digo. (Caso 18)

 

Esa es música de la época, como yo en mi época de Joven, pues, tuve mi música también la la música que que se utilizaba, los tangos, etcétera, la, pero no era eso lo único. Yo también al lado de eso, pues, tenía otra cosa. La cuestión es es es es equilibrar, como le digo. (Caso 19)

 

            En cuanto a estos dos últimos casos, el marcador pues está en medio de comas, seguido de un verbo y precedido de un argumento que se ve reforzado por el siguiente. Esto se evidencia  al conmutar el marcador pues por  ‘también’ y  ‘además’, respectivamente. Tal conmutación no perjudica el mensaje, lo que nos lleva a pensar que este marcador permite agregar información, la cual no va en función del texto sino del discurso: el emisor lo utiliza para facilitar el proceso inferencial de su interlocutor.

            Aquí tenemos que pues  opera como un marcador aditivo que  une a un miembro del discurso con otro de la misma orientación argumentativa tal como ocurre con los casos 18 y 19 (Crf. Eberenz, 1994; Espinoza, 1994 y Fuentes, 1987, en Bosque y Demonte, 1999). No obstante y pese a que Martín Zorraquino y Portolés (1999) sostienen que sin la presencia del conector aditivo la inferencia de conclusiones sería difícil de lograr si ambos miembros permanecen independientes, el marcador pues no es considerado como un aditivo dentro de la clasificación realizada por estos autores.

            A diferencia de los autores antes mencionados, las muestras tomadas para este estudio, especialmente los casos 18 y 19, evidencian que pues es, en efecto, un aditivo al cual los hablantes recurren para agregar información que refuerce el argumento anterior.     

 

Conclusiones

            En el 75%, de los casos de esta muestra, el marcador pues cumple una función discursiva y sólo en el 25% tiene una función textual. No obstante, dado el tamaño de la muestra no se puede generalizar que el marcador pues es mayoritariamente discursivo. Estos hallazgos confirman que los marcadores, en este caso el pues, son unidades susceptibles de cumplir funciones textuales y discursivas tal como lo expresa Porroche Ballesteros (2002),

            En cuanto al uso del marcador pues, tenemos que los usos impuestos en esta muestra son el causal y el reformulador. Esto permite concluir que el marcador pues es frecuentemente utilizado para reformular un mensaje a favor de la comprensión por parte  del interlocutor y para reflejar una relación de causalidad.

            Estos hallazgos indican que si bien en la teoría consultada este marcador no es considerado como reformulador, la muestra estudiada permite afirmar que, en efecto, el marcador  pues se puede utilizar para reformular un enunciado. Además, el marcador pues establece una especie de vínculo entre los enunciados al permitir crear relaciones de causalidad, tal como lo expresan Poblete (1998) y  Casado Velarde (2000).

             El uso atenuador y el uso aditivo del marcador pues en la muestra estudiada permiten deducir que este marcador puede ser utilizado para matizar o atenuar el mensaje en pro del interlocutor y para agregar información en favor del texto y del interlocutor simultáneamente. El entorno frástico que rodea al marcador y la posible conmutación de éste permiten realizar tal afirmación.

            Finalmente, cabe destacar que diferimos de aquellos autores que insisten en definir los marcadores del discurso como “muletillas”, aunque no descartamos que en algunas situaciones sea así; para nosotros los marcadores del discurso en general y el pues en particular son la sazón del discurso. Son los elementos que utiliza el hablante para ilustrar su discurso, hacerlo comprensible al interlocutor, ubicarlo en tiempo y espacio, en fin, para darle a un evento discursivo la magia que posee. En situaciones comunicativas orales, el hablante dispone de una serie de recursos lingüísticos  que “aderezan” su discurso, a fin de lograr sus propósitos. 

 

Referencias

 

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AÑO:  1992

AUTOR: ORAL

TÍTULO: CA-12. Hombre de 65 años. Profesor de música

PAÍS:  VENEZUELA

TEMA: 09.FORMAUDAD=baja, AUDIENCIA=interlocutor, CANAL=cara a cara

 

Párrafos.

Pantalla: 1 de 1. Ver concordancias

 

Párrafo no 1.

de todo trabajador, es mi trabajo, es mi profesión. Mi profesión todo elemento debe tener una debe tener un gran amor y debe tener de su profesión como algo tan sagrado, porque si no, el resultado no no no es el mejor para esa persona. Entonces, debe ¿cómo le cómo le diré? debe tener un puesto para él muy preferente en la vida de él, para que pueda darle resultado a él y a los demás. Es decir, usted piensa que la gente tiene que tomar su trabajo en serio, ¿verdad?, con entusiasmo y con responsabilidades. Y si acaso se ha equivocado de es de de camino profesional, debe empezar a a debe tratar de de amarlo como le puede suceder a una persona cuando se enamora, que a la larga, pues, quizás lIega a a querer a la persona. Asimismo es con el trabajo. Supóngase que yo me he equivocado de profesión, entonces la que tomo, esa es la esa es la mía y no otra Entonces, con respecto a ella debo ponerle todo mi amor, todo mi entusiasmo. Y hay una frase que quiero decir: "Valorizarlo, pues si yo no valorizo mi trabajo los demás no me lo valorizan". Exacto. Porque yo conozco muchas personas que se han dado cuenta, ya después de de los cuarenta, cuarenta y cinco años, se dan cuenta de que esa no era la profesión que ellos han debido escoger. Imagínese, eso me parece grave, ¿no es así? Sí. Yo creo que es muy grave. Aquí pasa lo siguiente, profesora, hay cosas con las que nosotros nacemos, por

 

Párrafo no 2.

muy preferente en ta vida de él, para que pueda darle resultado a él y a los demás. Es decir, usted piensa que la gente tiene que tomar su trabajo en serlo, ¿verdad?, con entusiasmo y con responsabilidades. Y si acaso se ha equivocado de es de de camino profesional, debe empezar a a debe tratar de de amarlo como le puede suceder a una persona cuando se enamora, que a la larga, pues, quizás llega a a querer a la persona. Asimismo es con el trabajo. Supóngase que yo me he equivocado de profesión, entonces la que torno, esa es la esa es la mía y no otra. Entonces, con respecto a ella debo ponerle todo mi amor, todo mi entusiasmo. Y hay una frase que quiero decir: "Valorizarlo,  pues si yo no valorizo mi trabajo los demás no me lo valorizan". Exacto. Porque yo conozco muchas personas que se han dado cuenta, ya después de de los cuarenta, cuarenta y cinco años, se dan cuenta de que esa no era la profesión que ellos han debido escoger. Imagínese, eso me parece grave, ¿no es así? Sí. Yo creo que es muy grave. Aquí pasa lo siguiente, profesora, hay cosas con las que nosotros nacemos, por ejemplo, que son esenciales en nosotros. Entonces, posiblemente, yo vengo con una con una vamos a decir tendencia hacia determinada cosa, hacia determinada vamos a decir, profesión misma, pero como no nosotros andamos tan tan tan dispersos en la vida, nosotros tenemos que empezar a

 

Párrafo no 3.

sobre todo en las épocas pasadas y hoy todavía hay mucha Y hoy gente con padres con esas Ideas, y el niño tiene que ser médico o Ingeniero, porque si no no no vale, ¿no? Es la creencia falsa que tienen. Claro, mire esto: Yo tengo un hijo que tiene un talento musical, pero tan extraordinario que yo hubiera deseado tener ese talento musical. Yo soy músico. Pero el talento musical que tiene ese niño, o ese joven, es realmente extraordinario. Sin embargo, y lo he puesto y lo he comprobado . Pero parece que no no no es lo suyo esencial. Y como no es lo suyo esencial, pues  no lo busca. No lo casi no lo quiere, pues. De manera que yo yo he tratado en cierto modo hasta de obligarlo un poco, no para que lo tenga como profesión, sino porque la música es importantísima en el hombre. Importantísima. De una importancia tan tan tan especial que si nosotros supiéramos lo que nos puede dar la música, bueno la la buscaríamos quizás más o en la misma forma como buscamos el alimento para el físico nuestro corporal. Ha háblenos de eso de sus aficiones musicales. ¿Cuándo empezó usted? No, yo yo voy a hablarle de algo con relación a esto mismo. Fíjese este mi abuelo

 

Párrafo no 5.

hombre. Importantísima. De una importancia tan tan tan especial que si nosotros supiéramos lo que nos puede dar la música, bueno la la buscaríamos quizás más o en la misma forma como buscamos el alimento para el físico nuestro corporal. Ha háblenos de eso de sus aficiones musicales. ¿Cuándo empezó usted? No, yo yo voy a hablarle de algo con relación a esto mismo. Fíjese este mi abuelo porque quiero decirle algo con respecto a eso, mi abuelo trabajó en el Capitolio. Bueno, él era alarife, él era maestro de obras, porque así es como se dice, ¿no? Bueno, en esa época de Guzmán, pues, había mucho mucho oro y pagaban en oro. Bueno, este él quería que mi papá estudiara Ingeniería, porque como él era alarife muy bien. Entonces él quería meterlo por la misma por el mismo carril entonces, bueno, mi a mi papá estudió ingeniería, pero en hubo un momento en que él le preguntó:

"Bueno, ¿y cuándo es que tú te vas a a graduar?" É le dijo: "Cuando tú quieras, papá, porque ya yo terminé ya yo terminé Ingeniería". "¿Y tú estás estudiando alguna otra cosa?" "Sí, yo estoy estudiando Derecho, que es lo que más me gusta". ¿Usted ve? Entonces él se graduó de ingeniero, pero Jamás…

 

Párrafo no 7.

mi papá estudiara Ingeniería, porque corno él era alarife muy bien. Entonces él quería meterlo por la misma por el mismo carril entonces, bueno, mi a mi papá estudió ingeniería, pero en hubo un momento en que él le preguntó: "Bueno, ¿y cuándo es que tú te vas a a graduar?" El le dijo: "Cuando tú quieras, papá, porque ya yo terminé ya yo terminé Ingeniería". "¿Y tú estás estudiando alguna otra cosa?" "Sí, yo estoy estudiando Derecho, que es lo que más me gusta". ¿Usted ve? Entonces él se graduó de ingeniero, pero Jamás y eso fue por complacer a su padre, que era mi abuelo. De manera, pues, que ahí tiene usted un un caso, pues , que lo tengo a la mano. Entonces, él no solamente se graduó de de abogado, sino que lo que le gustaba, además, en el derecho, era lo penal. Entonces, él se dedicó a lo penal. Es así. Uno tiene sus cosas de uno. Y entonces, esas hay que respetarías. Bueno, usted me dice que le hable de algo con respecto a a la música a la música. Exacto. Usted tiene muchas cosas Sí, yo tengo muchas cosas realmente en ese sentido. Mire, yo creo que la música salvaría al mundo, pero no la música que llaman música, sino la música auténtica, lo que lo

 

Párrafo 9.

es la música, quizás la tomaría. Actualmente, siempre ha habido guerras, pero actualmente parece que se ha desatado eso, la parte animal del hombre en una forma terrible. Estos si si el hombre se se diera cuenta de que eso con la música es capaz de que se desarrolle en él su sentimiento, lo que está sucediendo ahora es que no hay sentimiento. Mire, en la misma forma como se desarrolla el intelecto, asimismo mi asimismo se desarrolla el sentimiento. Lo que pasa es que la gente cree que el sentimiento existe en si. Todos lo tenemos en potencia. Claro que lo tenemos en potencia, pero hay que desarrollarlo. Entonces nosotros no      desarrollamos nada. Se desarrolla el intelecto, porque usted estudió. SI no se   estudia,  pues , no se desarrolla el intelecto tampoco, se queda usted un analfabeto. De manera, pues, que yo creo que si el hombre se da cuenta de que él puede desarrollar su sentimiento y ser mejor y ser mejor con su sentimiento desarrollado, lo haría. Pero no se ha dado cuenta del poder de la música. No se ha dado cuenta todavía. Eso por una parte. Por la otra, hay algo que en las escuelas en algunas escuelas más o menos hay lo que se llama la rítmica un poco. Esa rítmica es el desarrollo es es el desarrollo exacto del equilibrio del hombre. SI en si los gobiernos se dieran cuenta de la de la necesidad del desarrollo rítmico en los seres que gobiernan mire, ellos lograrían muchísimas cosas más. No logran, porque ni siquiera se dan cuenta de

 

Párrafo no 11.

para para decir: "Bueno, esto sirve y esto hay que llevarlo a la mayoría". Entonces, yo he hecho experimentos en Instituciones del Consejo, donde donde cuando he llegado, aquello es horroroso. Sin embargo, con la rítmica yo he logrado estabilizar, solo con la rítmica, no le estoy hablando de la música, solo con la rítmica, he llegado a estabilizar, a equilibrar que no se han no han continuado los casos, usted sabe, de huelgas o cosas de esas de desaforadas a veces, de de los alumnos. Pero yo no sé qué es lo que pasa, que aquí no vemos nada, casi. No sé estamos estamos metidos por dentro de unos ríeles donde no nos podemos salir en absoluto. A mí me da lástima y bueno, ya yo estoy, pues , vamos a decirle, terminando la vida, porque ya la la vida que tenía que que vivir, pues ya la he vivido, entonces yo  estoy terminando ya. Y yo voy a morirme y no voy a ver realizado lo que debía  haber realizado en mi país. Eso ¿qué otra cosa querría usted que yo le dijera? Voy a hacerle una pregunta. ¿Usted piensa o cree que en a un niño desde la corta edad, supongamos siete años seis años se le puede llevar a a a conciertos de la Orquesta Sinfónica, por ejemplo? Claro que sí. A mí me llevaron al la primera vez que me llevaron a mí a una ópera fue a los siete años, y para mí fue aquello quizás determinante, ¿no? Yo yo

 

Párrafo no 12.

hecho experimentos en instituciones del Consejo, donde donde cuando he llegado,    aquello es horroroso. Sin embargo, con la rítmica yo he logrado estabilizar, solo con   " la rítmica, no le estoy hablando de la música, solo con la rítmica, he llegado a estabilizar, a equilibrar que no se han no han continuado los casos, usted sabe, de huelgas o cosas de esas de desaforadas a veces, de de los alumnos. Pero yo no sé qué es lo que pasa, que aquí no vemos nada, casi. No sé estamos estamos metidos por dentro de unos rieles donde no nos podemos salir en absoluto. A mí me da lástima y bueno, ya yo estoy, pues, vamos a decirte, terminando la vida, porque ya la la vida que tenía que que vivir, pues ya la he vivido, entonces yo estoy terminando ya. Y yo voy a morirme y no voy a ver realizado lo que debía haber realizado en mi país. Eso ¿qué otra cosa querría usted que yo le dijera? Voy a hacerle una pregunta. ¿Usted piensa o cree que en a un niño desde la corta edad, supongamos siete años seis años se le puede llevar a a a conciertos de la Orquesta

 

Sinfónica, por ejemplo? Claro que sí. A mí me llevaron al la primera vez que me llevaron a mí a una ópera fue a los siete años, y para mí fue aquello quizás

 

Párrafo no 15.

¿sabe? Estos son los intelectuales, los que se llaman Intelectuales, porque saben o que tienen ¿los profesionales? Mire, eso en el a parte del sentimiento, allí no hay absolutamente nada. Nada, nada. De manera, pues, que aquí se infiltró toda la música que no sirve, o lo que llamamos música, porque yo la la definición música, la tengo así: La música no es, como dicen allí, el arte de los sonidos. La música es un lenguaje. Y como usted ve, el le con el lenguaje se escribe un un una obra como la de Cervantes, como la de Shakespeare, pero también se puede escribir un cuentico de Calleja, con la misma cosa y entonces, un aviso buscando un servido. Es la mi es lo mismo. Entonces, eso Nene una escala, ¿verdad? Entonces de esa escala, pues , es donde nosotros vamos a empezar a habituar al niño, como usted decía, a darle lo mejor. A darle (o mejor, lo mejor. SI nosotros no le damos eso, nosotros estamos perdidos, como en este  Instante, nosotros estamos perdidos en ese en este momento. Y las cosas que están sucediendo aquí, están sucediendo por la falta de sentimiento, de desarrollo de nuestro sentimiento. Usted ha tocado me ha tocado un una cosa que yo que yo realmente a mí me tiene a mí me tiene preocupadísimo, pero sumamente preocupado, porque no se está haciendo nada en este sentido. Y el gobierno debiera ya ponerte coto, usted sabe, a esto de la de la de las radios

 

Párrafo 17.

Ya  están grandes. Y tengo dieciséis nietos. Si. ¿y van encaminados a la música, los muchachos? Bueno ¿Si? Es un poco ellos un poco, no encaminados en el sentido de que profesionalmente, van a ser no. No. Por ahora yo no he yo no he podido lograr nadfa de eso. Hubiera deseado. Yo le estoy dando clases a un nietecito. Y hay otro nieto que también parece que tiene talento musical y está ya él está en la academia. Si, ha estudian los los los los los rudimentos de de música, nada más. Y tienen, pues, y oyen sus músicas buenas. Le gusta la la buena música esto no quiere decir que no le guste lo de ellos, hoy. No. Yo no es que esté en contra de la música moderna. No, en ningún momento. Esa es música de la época, como yo en mi época de joven, pues, tuve mi música también la la música que que se utilizaba, los tangos, etcétera, la, pero no era eso lo único. Yo también al lado de eso, pues, tenia la otra cosa. La cuestión es es es es equilibrar, como le digo. Claro. Y usted cree, por ejemplo, con respecto a la preferencia por algún instrumento, ¿cómo se hará para encauzar al niño? Porque si usted lo pone desde chiquito, supongamos, a estudiar piano, violín y tal. Resulta que lo pone a        

 

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¿Sí? Es un poco ellos un poco, no encaminados en el sentido de que profesionalmente, van a ser no. No. Por ahora yo no he yo no he podido lograr nada de eso. Hubiera deseado. Yo le estoy dando clases a un nietecito. Y hay otro nieto que también parece que tiene buen talento musical y está ya él está en la academia. Sí, ha estudian los los los los los rudimentos de de música, nada más. Y tienen, pues, y oyen sus músicas buenas. Le gusta la la buena música. Esto no quiere decir que no le guste lo de ellos, hoy. No. Yo no es que esté en contra de la música moderna. No, en ningún momento. Esa es música de la época, como yo en mi época de joven, pues, tuve mi música también la la música que que se ;'•      utilizaba, los tangos, etcétera, la , pero no era eso lo único. Yo también al lado de eso, pues, tenía la otra cosa. La cuestión es es es es equilibrar, como le digo. Claro. Y usted cree que, por ejemplo, con respecto a la preferencia por algún instrumento, ¿cómo se hará para encauzar al niño? Porque si usted lo pone desde chiquito, supongamos, a estudiar piano, violín y tal. Resulta que lo pone a estudiar piano y no, y a él lo que le gustaba era el clarinete, supongamos, ¿cómo se hará para determinar qué es lo que le gusta a un muchacho? Eso es un poco difícil. Para ayudarlo a escoger. Eso es un poco…

 

Párrafo no 19.

no he yo no he podido lograr nada de eso. Hubiera deseado. Yo le estoy dando clases a un nietecito. Y hay otro nieto que también parece que tiene buen talento musical y está ya él está en la academia. Sí, ha estudian los los los los los rudimentos de de música, nada más. Y tienen, pues, y oyen sus músicas buenas. Le gusta la la buena música. Esto no quiere decir que no le guste lo de ellos, hoy. No. Yo no es que esté en contra de la música moderna. No, en ningún momento. Esa es música de la época, como yo en mi época de Joven, pues, tuve mi música también la la música que que se utilizaba, los tangos, etcétera, la , pero no era eso lo único. Yo también al lado de eso, pues, tenía otra cosa. La cuestión es es es es equilibrar, como le digo. Claro. Y usted cree que, por ejemplo, con respecto a la preferencia por algún Instrumento, ¿cómo se hará para encauzar al niño? Porque si usted lo pone desde chiquito, supongamos, a estudiar piano, violin y tal. Resulta que lo pone a estudiar plano y no, y a él lo que le gustaba era el clarinete, supongamos, ¿cómo se hará para determinar qué es lo que le gusta a un muchacho? Eso es un poco difícil. Para ayudarlo a escoger. Eso es un poco difícil. Lo único que yo creo que se pudiera hacer es ponerlo frente a eso. Y como usted decía, si yo lo llevo a una orquesta sinfónica y ya yo lo lo he lo he orientado hacia eso, le digo:

 

LA AUTORA

 

Esther Zulay Rosas

Candidata a Doctora en Lingüística de la  Universidad de los Andes (ULA) 

Instituto Universitario Tecnológico de Ejido (IUTE) Ejido, estado Mérida. 

Línea de investigación: Lingüística Aplicada

erosaslobo@yahoo.com