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Paradígma

versión impresa ISSN 1011-2251

Paradígma v.30 n.1 Maracay jun. 2009

 

La metropolización espacial de Maracay 1940 – 2007. Una propuesta pedagógica para su aprendizaje

Domingo la Rosa, Harrison Bustamante

Universidad Pedagógica Experimental Libertador (Núcleo Maracay), Venezuela. dlarosap@hotmail.com; harrison_1107@hotmail.com

RESUMEN

En el contexto del proceso enseñanza y aprendizaje que exige la formación integral del educando y la integración del conocimiento, en este artículo se presentan los resultados de una experiencia pedagógica desarrollada en la asignatura Geografía de Venezuela, con alumnos/as del noveno grado de educación básica, en la ciudad de Maracay (Aragua, Venezuela). Desde la Geohistoria como perspectiva central de análisis y síntesis, se propone investigar la Metropolización Espacial de Maracay (1940-2007). A través de los diagnósticos Educativo (lenguaje y saberes previos) y socioeconómico (realidad social sobre la cual se tiene responsabilidad) y del Trabajo de Campo se aborda una aptitud para plantear y analizar problemas de la comunidad articulados a la ciudad, la región y el país. La confrontación realidad – pensamiento, la recolección y posterior interpretación témporo – espacial; así como el uso de enunciados derivados del espacio cotidiano del estudiante, de sus necesidades, problemas e intereses se concreta una praxis pedagógica sustentada en el saber – hacer – convivir que orienta las estrategias y procedimientos en la planificación para despejar relaciones geohistóricas que explican su presencia en el contexto espacial que le es propio. La carta geográfica síntesis expresa la aproximación al comportamiento de la ciudad de Maracay en un período histórico determinado. Los elementos que la estructuran constituyen la trama de los diagnósticos y el proceso sincrónico – diacrónico donde priva lo interdisciplinario en la enseñanza de la Geografía de Venezuela en el marco de una dimensión social que deja claramente establecido la realidad para pensar - sentir - hacer - ser que exige la formación del educando y la integración del conocimiento como lo dispone la Ley de Educación (1980) en su artículo Nº 3. Los resultados trascienden el ámbito escolar para organizar foros, exposiciones y charlas a los efectos de la democratización del conocimiento y apuntalar la Escuela como centro del quehacer comunitario con visión regional y nacional.

Palabras clave: Geohistoria, Enseñanza de la Geografía, Metropolización Espacial, Espacio social, Praxis.

Spatial metropolization of Maracay 1940-2007: A pedagogical proposal

Abstract

Within the teaching and learning context that demands an integral education and knowledge integration, this article presents the results of a pedagogic experience developed with secondary education students from 9th grade in the course of Venezuelan Geography in Maracay, Aragua state. From geohistory as a central perspective for analysis, the main objective is to conduct a research on Maracay Spatial Metropolization (1940-2007). An aptitude to set and analyze community problems related to the city, the region and the country is recognized through the educational (language and previous knowledge) and socioeconomic (social reality and responsibility towards it) diagnosis and fieldwork. Reality-thinking confrontation, collection and time-spatial interpretation, as well as the use of statements derived from the students’ context, needs, problems and interests, are the framework of a pedagogical praxis based on knowing-doing-living. These three aspects guide strategies and procedures in lesson planning to identify geohistoric relations that explain its presence in the specific spatial context. The geographic chart synthesis is an approximation to Maracay city behaviour in a specific historic period. Its constituting elements are the fabric structure for the diagnosis and the syncronicdiacronic process where interdisciplinary views prevail in the teaching of Venezuelan Geography through the framework of a social dimension that clearly provides the reality to think, to feel, to do and to be, as stated in Article 3 of the Education Law (1980). The results can be applied outside the school context to organize forums, lectures and workshops in order to democratize knowledge and consolidate the school as the center of community work from a regional and national vision.

Keywords: Geohistory, Geography teaching, spatial metropolization, social space, praxis.

Recibido: 23/10/2008   Aceptado: 27/05/2009

Introducción

En Venezuela, con el Proyecto de Educación Básica (1980), se dieron pasos para avanzar hacia una educación nueva, en respuesta al compromiso adquirido internacionalmente por la Declaración de México (1979); sin embargo, con el mismo ritmo que se le implantó como ensayo, en su ejecución el proyecto fue mediatizado con medidas académico – administrativas que contradecían la normativa legal y los valores postulados por el Estado Docente implícitos en la Ley Orgánica de Educación (1980). Puede afirmarse, como lo enseñan las Ciencias Sociales, que entre la causa y el efecto esperado, se interpuso una estructura social.

A pesar de que las contradicciones se agudizaron, los esfuerzos innovadores tuvieron continuidad, organizándose entonces el Proyecto Educativo Nacional (2001) teniendo como base lo establecido en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999). Transcurrido un lapso de casi diez años, es tiempo de balance, de expectativas y de cambios.

Desde finales de la década de los noventa, los autores de este trabajo han orientado su praxis hacia una enseñanza de la Geografía con pertinencia histórica y vigencia social; para ello crearon la línea de investigación intitulada Geografía Nacional desde la Escuela, cuyo objeto de interés

indagatorio es:

El desarrollo la comunidad de docentes investigadores de la Geohistoria en el nivel de la Educación Básica, teniendo como ámbito a la depresión del Lago de Valencia para aproximarse así a la Geografía Nacional, una escuela que piensa al tiempo y al espacio desde lo local, propiciando la integración de las relaciones de aprendizaje (sujeto – objeto) con las de enseñanza (sujeto – agente) y las didácticas (agente- sujeto), de modo que conduzca al diseño de propuestas de intervención pedagógica articuladas a un medio concreto (La Rosa, 2001).

El desenvolvimiento de esta línea ha generado productos que tienden a consolidar la praxis pedagógica propia de docentes que asumen como actividad investigadora al diagnóstico; éste parte de una determinada necesidad o desde supuestos o hipótesis formuladas por las partes interesadas.

El diagnóstico constituye una actividad de investigación exploratoria, y permite el uso de técnicas e instrumentos que contribuyen a la sistematización de los datos empíricos que, luego de ordenarlos con base en criterios geográficos, ayudan a realzar la gama de relaciones que subyacen en la dinámica geo – social del espacio.

Lo expuesto anteriormente sirve de premisa al estudio que en este artículo se reporta, el cual se sustenta en un trabajo dialéctico de análisis y síntesis sobre espacio de Maracay, y se materializa en la síntesis cartográfica intitulada La Metropolización Espacial de Maracay: 1940 – 2007. Para los autores, tal tipo de carta es un recurso básico en la investigación y la docencia de la ciencia geográfica. Se trata de una cartografía pensada en el contexto de una propuesta pedagógica, que integra caracteres propios de mapa (representación temática), cartograma (sustituto del mapa para la enseñanza), y carta (representación de la actividad de la sociedad asociada a la relación de su proceso sincrónico – diacrónico). Además, está impregnada de teoría; los elementos que la estructuran constituyen la trama del proceso sincrónico – diacrónico estudiado. Se expresa en conceptos y nociones mediante un sistema de códigos cargados de significación. Se trata de la intervención de la realidad mediante el pensamiento categorial que permite asumir al espacio, particularmente a Maracay, como un todopartes, unidad de diversos y contradicciones, junto a leyes que rigen su dinámica, para lograr visualizar dicho espacio como un sistema cognitivo conceptual integrado.

El proceso didáctico de construcción de cartas del tipo señalado, permite descubrir el poder de lo cotidiano y estimula la capacidad del educando para comprender su realidad; en el caso de la Venezuela Petrolera, es posible apreciar, sobre el espacio, el intenso drama de la presencia, sin solución de continuidad, de la pobreza y la riqueza, venero de la injusticia social; todo lo cual insta al individuo a redimensionarse como persona y a replantearse su propio plan de vida.

Los objetivos hacia cuyo logro estuvo orientada la pesquisa que sirve de base al trabajo que en este artículo se reporta fueron los siguientes: (1) Promover una enseñanza realista y nacional de la Geografía; (2) Producir conocimientos sobre el espacio local de Maracay, articulados a la región y el país; (3) Construir formas de intervención pedagógica que garanticen la unidad de la relación instruir – formar, enfatizando lo nacional y social del presente.

El trabajo está organizado en seis partes: en la primera, se justifican la enseñanza de la Geografía en el contexto del cambio socio – educativo y la pertinencia de la Geohistoria para el abordaje de la ciudad, la metropolización espacial y la segregación social con fines docentes; en la segunda, se rinde cuenta de los diagnósticos Educativo y Socioeconómico, así como del Trabajo de Campo efectuado con la finalidad de conocer la realidad, al menos en su apariencia, y vincular a los alumnos con la comunidad, el entorno de la escuela, la región y el país; en la tercera parte, se hace referencia a la planificación de la relaciones de aprendizajes (sujeto-objeto), de enseñanza (sujetoagente) y las didácticas (agente-objeto), como base de una propuesta de intervención didáctica articulada a la ciudad de Maracay; en la cuarta parte, se presenta la síntesis cartográfica de la Metropolización Espacial de la Ciudad de Maracay en el período 1940 – 2007. Los elementos que la estructuran constituyen la trama de los diagnósticos y el proceso sincrónico – diacrónico estudiado, como espacio vivido, construido, percibido o concebido, según los objetivos propuestos en la planificación; en la quinta parte, se incluyen los resultados del proceso de evaluación a partir del saber – pensar – hacer – sentir del estudiante ; y en la sexta parte, se recogen los aportes teóricos y metodológicos que, desde la “Pedagogía del Espacio” y de la Geohistoria, permiten avanzar en el desarrollo de una Geografía Nacional.

Justificación

En principio, se aboga por una educación como “esencia constitutiva del cambio en la sociedad” (MECD, 2005, p.5) y por una Teoría Pedagógica propia orientada hacia la educación del pueblo, con base en el trabajo.

En el campo de la teoría geográfica e histórica, los autores del presente trabajo cultivan y adoptan una perspectiva, fundamentada en lo científico y epistemológico, que orienta su praxis como docentes – investigadores. Sin embargo, dar vigencia y pertinencia a la enseñanza de la Geografía y la Historia de Venezuela implica acceder a los reclamos del momento, expresivos del desarrollo desigual y a las necesidades de subsistencia y de reproducción social planteados al individuo en un espacio - tiempo concreto, producto del proceso de globalización. Se impone un modelo de desarrollo que mire hacia adentro e invoque una educación acorde con nuestras particularidades como pueblo y nación. Se trata de una educación insurgente, encaminada hacia la formación de un ciudadano con conciencia histórica nacional a la luz de una nueva sociedad que se quiere construir y una nueva escuela que se desea impulsar. Se suscribe la premisa de acuerdo con la cual, a través de la educación, el hombre reproduce el mundo que él se imagina. Por eso la educación no es neutra, no está desprovista de ideología.

Por otra parte, ante una sociedad impregnada de desigualdades de diverso orden, que vive la pugna de intereses foráneos, se requiere una educación acorde con nuestra especificidad de nación, que afronte el reto de superar una pobreza de nuevo tipo, no sólo de bajos salarios sino de desempleo y subempleo, que genera carencias afectivas y espirituales e insatisfacción de necesidades básicas en los estudiantes, su grupo familiar y la comunidad donde reside. Una situación evidenciada por la estratificación social; donde cada estrato se identifica a través de los siguientes indicadores de la calidad de vida: oficio del padre o de la madre, ingreso familiar, grado de instrucción del grupo familiar, tipo de vivienda y condiciones de habitabilidad de éstas.

En otro orden de ideas, se ha detectado en el área de Ciencias Sociales, específicamente en los cursos de Historia de Venezuela y Geografía de Venezuela, correspondientes a la Educación Básica, un bajo rendimiento académico y obsolescencia de conocimientos; atribuidos, por un lado, a una metodología sustentada en el relato y la descripción; una orientación curricular ancladaza en contenidos generalistas; y por el otro a la exclusión escolar motivada por la situación socioeconómica de los estudiantes. Es necesario superar estas situaciones y acceder a una educación integral que se centre en el ser histórico – social que debe redimensionarse para así hacer lo propio con su entorno.

En su praxis, los autores también asumen a la Geografía como una ciencia social y precisan su objeto de estudio desde el enfoque de la Geohistoria que, al proponerse el estudio de los fenómenos sociales en la dimensión témporo – espacial, aporta las perspectivas de análisis (sincrónico – diacrónico) de la realidad e identifica los espacios como producto social dentro de condiciones históricas dadas (Tovar, 2006).

El abordaje de realidad, como expresión de múltiples especificidades, requiere de una concepción del pensamiento que considere la relación unidad – diversidad; esta perspectiva es proporcionada por la Geohistoria, que se fundamenta en la interdisciplinariedad y la integración, y permite ubicar los fenómenos sociales en el contexto de las condiciones históricas que los determinan. Así la historia se convierte en un marco de referencia para la ubicar dichos fenómenos en el espacio – tiempo que le corresponde; en el caso de Maracay, es ostensible la contradicción Campo – Ciudad, la cual registra un proceso pasado – presente; esto brinda la posibilidad metodológica de elaborar una periodización del desarrollo socio – histórico de tal espacio geográfico, en cuyo interior tiene lugar un proceso de transformaciones y cambios, cuyo ritmo (lento – rápido – violento) correlaciona con el desarrollo científico y tecnológico.

En el tratamiento geohistórico del campo y la ciudad se consideran las relaciones entre espacio productivo y productividad del espacio; la primera es propia de la civilización agraria, en la cual dominan los condicionantes naturales; y la segunda corresponde a la civilización urbano industrial globalizada, propia de las determinantes socio – históricas.

El espacio de nuestra cotidianidad es el de la productividad, sustraído a la naturaleza por el desarrollo científico tecnológico y connotado por la globalización, la revolución cibernética e informática, la unipolariad del sistema dominante, el neoliberalismo y la confrontación entre pluralismo – fundamentalismo.

La Geohistoria concibe a la ciudad, el espacio social, la segregación social y la metropolización como instrumentos conceptuales para el análisis y la síntesis del espacio en el período de dominio de la ciudad sobre el campo. En el específico caso venezolano, hay correlación entre la transferencia del ingreso de la renta petrolera (por vía del Estado) y la estructuración del territorio de Venezuela que así se vio incorporado a la dinámica del capital; esto se aprecia en términos del contraste entre la Venezuela Agraria y la Venezuela Petrolera.

A la luz de estas consideraciones, y aceptando que las formas de enseñanza han de tomar en cuenta el carácter social y humano del contexto donde se realizan, particularmente a la ciudad, el docente, con su praxis cotidiana de investigador – educador, ha de articular lo Geohistórico (realidad socio – espacial que vive), lo Metodológico (concepción con que enfrenta esa realidad), y lo Axiológico (principios y valores que lo orientan) ideando formas de intervención didáctica que garanticen la unidad del vínculo instrucción – formación enfatizando lo nacional y social del presente desde lo local, lo regional, lo nacional y mundial; teniendo en cuenta que a quien se educa es un ser histórico – social que debe ser asistido “en su deseo de aprender a ser, a devenir y situarse” (Ceballos, 1983; p.15).

Lo anteriormente expuesto constituye el marco en el que se desarrolló la experiencia pedagócia que en este artículo se expone, orientada hacia el aprendizaje de la Metropolización Espacial de Maracay, como alternativa en la enseñanza de la Geografía y la Historia de Venezuela en el subsistema Educación Básica.

Diagnósticos

La experiencia que aquí es presentada, parte de los intereses, necesidades y problemas de los estudiantes identificados a partir de las respuestas dadas a las interrogantes ¿Qué? ¿Cómo? y ¿Para Qué? enseñar Geografía en el subsistema de Educación Secundaria. Para ello se solicitó a 34 estudiantes la elaboración de una composición escrita en torno a las características histórico - geográficas del trayecto que recorren todos los días desde su casa a la Institución donde estudian (Instituto Pedagógico de Maracay); una revisión de las respuesta permitió detectar las debilidades y fortalezas en comprensión lectora y escritura y en los saberes previos. Se toman en cuenta estos tres aspectos porque, de acuerdo con Santaella (2005), la escritura permite vivir experiencias de verbalizar y afianzar ideas, aptitudes y sentimientos personales; la comprensión de la lectura permite precisar el significado de lo que se lee; y el conocimiento histórico geográfico, que al hacerse significativo, se incorpora a la estructura cognoscitiva; conjuntamente, estas tres competencias permiten al sujeto, en forma efectiva, explicarse la realidad.

Lo resultados del diagnóstico inicial en escritura, comprensión de lectura, y conocimientos históricos geográficos, se muestran en la carta-síntesis Metropolización Espacial de Maracay: 1940 – 2007, en el vértice superior derecho; allí a través de la escala Pleno Logro, Logrado, En Proceso y Deficiente, se presentan los resultados: El 100% tiene debilidades para expresarse en forma escrita; en comprensión lectora, 61% es deficiente, 23% está en proceso, 14% logra comprender lo que lee, y el 2% comprende totalmente lo que escribe. En cuanto al conocimiento histórico-geográfico, el 86% no tiene nociones acerca del proceso histórico que explica la cotidianidad del espacio por donde transita diariamente, el 11% presenta algunas aproximaciones muy generales, y apenas el 3% logra manejar algunas nociones de la historia de dicho espacio.

Estas cifras, referidas al grupo muestra como unidad y al alumno como particularidad, evidencian debilidades que servirán de base para la planificación de los aprendizajes; por ello, con el propósito de acceder a la relación realidad – pensamiento, como vínculo generador de conocimiento, se llevó a cabo un trabajo de campo (Ruta Pedagógica) por los sectores San José, Las Acacias y Piñonal de Maracay, estado Aragua.

Tal como se muestra en la carta-síntesis, vértice superior derecho, sustentado en un plano base, a escala 1: 50.000, extraído de las páginas amarillas de la guía telefónica de la compañía Anónima Teléfonos de Venezuela (CANTV), se trata del área localizada entre la Autopista Regional del Centro, al sur; la Avenida Maracay, al este; la Avenida Constitución, al norte; y en dirección al oeste, se extiende hasta la Urbanización La Maracaya, del barrio Mario Briceño Iragorry, y el Terminal de Pasajeros de la ciudad.

La esencia de este trabajo de campo fue propiciar la observación directa, pues tal como señala Rojas (1998, p. 4), “A través de ella se garantiza la reflexión y el razonamiento del hecho geográfico concreto… (y) se puede llegar a la abstracción conceptual.”. De manera que los alumnos, organizados en equipos, accedieron a la información ofrecida por el espacio recorrido, a través de las formas específicas resultantes de todas las prácticas económicas, sociales, políticas, culturales, ideológicas, jurídicas, etc. que realiza la sociedad, discutieron sus observaciones y las confrontaron con la información aportada por la Oficina de Catastro del Municipio Girardot del estado Aragua; se establecieron así tres subconjuntos: (1) La Maracaya; (2) San José – Piñonal - Las Acacias; y, (3) Las urbanizaciones Bermúdez y El Trébol.

El primero caracterizado por un poblamiento cristalizado; el segundo por la expansión; y el tercero por la densificación; Cristalizado es un poblamiento que adquirió forma en un primer momento; la expansión se refiere a la incorporación de espacios, otrora agrícolas, a la dinámica de la ciudad; y, la densificación se refiere al uso vertical del espacio y al aumento de habitantes por kilómetro cuadrado (Km2); el cartograma del sector San José – Piñonal - Las Acacias, recoge tales consideraciones y se aviene con nociones témporo-espaciales derivadas de la relación realidadpensamiento.

Las consideraciones y/o observaciones de los equipos se conciben como hipótesis de trabajo en torno al uso del espacio, su proceso histórico, a los problemas de la comunidad local y a sus posibles explicaciones y soluciones, teniendo en cuenta lo señalado por Ceballos (1983, p. 42) en cuanto a que “Nuestra praxis trasciende en la medida en que asumimos una concepción del saber que implica la conexión con la persona, sus problemas y su realidad histórico social”.

En su praxis docente e investigativa, los autores del trabajo aquí reportado, se interesan por el estudiante y el espacio cotidiano en el cual éste se desenvuelve, su medio socioeconómico, la manera como aprende, las dificultades y debilidades en torno a su capacidad de acceder a aprendizajes significativos. En este sentido, el diagnóstico de las condiciones socioeconómicas de los estudiantes resulta pertinente desde una perspectiva social que requiere conocer, analizar e interpretar el contexto de la comunidad. Para ello, se aplicó una encuesta socioeconómica para precisar el lugar de residencia del alumno, procedencia de los padres, ocupación e ingreso del grupo familiar y el tipo de vivienda, y así, con base en una concepción interdisciplinaria, encontrar respuestas a interrogantes tales como ¿Qué enseñar?, ¿Cómo enseñar? y ¿Para qué enseñar?

En la carta-síntesis, en el lado derecho, se presentan los resultados de este diagnóstico socioeconómico; el 93% de los estudiantes residen en Maracay; con ello se evidencia que el área de influencia de la Institución es esta ciudad. La procedencia de los padres se muestra en un gráfico circular que, como unidad, atrapa al grupo familiar (Padre-Madre-Alumnos); allí se aprecia que 30% de los padres son de Maracay, el 10% son de otros centros poblados del estado Aragua, el 13,3% del resto de los centros poblados que conforman el centro norte del país, y el 46,6% del resto del territorio nacional. En el caso de las madres, el 37% provienen de Maracay, el 13% de otras ciudades de Aragua, el 47% de otros centros poblados del centro norte y sólo el 3% del resto del territorio. Lo que significa un aporte importante de los no nacidos en Maracay y confirma el peso del aporte migratorio en el crecimiento poblacional de la ciudad de Maracay y la tendencia hacia la concentración de la población en la comunidad.

En cuanto a la ocupación de los padres e ingreso familiar, como expresión de la estructura socioeconómica urbana, en la carta-síntesis se presentan a través de un gráfico circular donde se confrontan estas dos variables. En el caso de los padres, las ocupaciones dominantes son obreros, hogar-domésticas, comerciantes y docentes. Al confrontarla con los ingresos del grupo familiar, destacan, con más del 70%, los medios y bajos, que oscilan entre uno y quinientos mil bolívares mensuales, o uno y quinientos bolívares fuertes, de acuerdo con la Ley de Reconversión Monetaria (Decreto Nro. 5229; Gaceta Oficial Nro. 38638, del 06/03/07), cifra ésta que, establecida como indicador de pobreza, hace posible inferir la categoría socioeconómica de los alumnos del Instituto y de la comunidad. La correlación entre la ocupación de los padres y los ingresos permite establecer la segregación socio-espacial como característica del lugar. Se trata de relaciones que definen la ciudad como espacio heterogéneo, que expresa por un lado formas espaciales relacionadas a la riqueza, y por el otro, formas características de la pobreza.

En cuanto a la vivienda se evidencia, en el gráfico circular, que el mayor porcentaje son viviendas unifamiliares, tipo casa, con 86%, los cual se corresponde con el área cristalizada, aunque se observa un proceso de deterioro reciente, coexistiendo con la vivienda tipo rancho y la multifamiliar de interés social. Se trata de un paisaje resultante de una determinada división socio – espacial del trabajo con la consecuente producción de una forma de propiedad, propias del sistema económico social.

Planificación de los Aprendizajes

Los resultados obtenidos en el diagnóstico de la comprensión lectora, escritura y conocimiento histórico-geográfico y en el diagnóstico socio-económico de los alumnos, así como las conclusiones parciales del trabajo de campo, propiciaron una toma de decisiones en colectivo (alumnos-docentes), sobre la planificación de los aprendizajes y fue así como se establecieron los siguientes ejes temáticos: (1) La organización espacial de la comunidad; (2) Proceso histórico de la organización espacial de la comunidad y de la ciudad de Maracay (1940 – 2007); (3) Distribución, localización, movilidad y crecimiento poblacional, a escalas local, regional y nacional; (4) Cambios en la estructura socioeconómica de la población, a escalas local, regional y nacional; (5) Características del paso de la Venezuela Agraria a la Venezuela Petrolera; (6) Implicaciones de la contradicción ciudad-campo.

Teniendo presentes estos ejes temáticos, se planificó una situación de aprendizaje cuyo Objetivo General fue: Analizar los cambios operados en la comunidad local y regional, como producto del paso de la Venezuela Agraria a la Venezuela Petrolera; de éste se derivaron los siguientes objetivos específicos; (a) Comprender el proceso témporo-espacial ocurrido en el sector San José - Las Acacias - Piñonal de Maracay, como expresión del dominio de la ciudad sobre el campo; (b) Reconocer las transformaciones existentes en el espacio local como producto de los cambios ocurridos en Maracay y por ende en el centro norte de Venezuela; (c) Caracterizar la Reforma Agraria, la Política de Sustitución de Importaciones, el Boom Petrolero y la Política de Desconcentración Industrial del área Metropolitana de Caracas como factores que afectan el ritmo de crecimiento de la comunidad y por ende de Maracay y Venezuela; (d) Precisar problemas derivados de los cambios témporo-espaciales a diferentes ritmos que se dan en la comunidad, en Maracay, en el centro norte y en Venezuela; (e) Desarrollar prácticas democráticas a los efectos de la participación comunitaria en la búsqueda de soluciones a los problemas detectados en la comunidad.

Estos objetivos se comparan con las indagaciones hechas por los docentes, autores del presente estudio, en torno a la Dinámica Espacial en la Depresión del Lago de Valencia y su especificidad en la ciudad de Maracay a fin de convalidar la tendencia de la ciudad y caracterizar la comunidad local a partir de la organización socio - espacial y de la problemática del área de influencia de la Institución educativa (UPEL Maracay).

El problema generado del proceso de aprendizaje fue formulado de la siguiente manera:

El área San José – Piñonal - Las Acacias, expresa un crecimiento morfológico y funcional de la ciudad de Maracay producto del aumento poblacional alimentado por las migraciones internas lo cual, a su vez, ha sido acelerado por una serie de actividades económicas, sociales y políticas que funcionan como atractivos cuando los intereses de la ciudad se imponen sobre el campo, y son expresión del paso de la Venezuela Agraria a la Venezuela Petrolera.

En este problema se manifiesta la contradicción ciudad-campo, la cual funciona como un marco conceptual sobre el que se sustenta la utilización del enfoque geohistórico y permite: (a) planificar una serie de operaciones destinadas a buscar y procesar información por observación directa e indirecta; (b) seleccionar las estructuras conceptuales en torno a las cuales se planifica el aprendizaje; y, (c) y utilizar recursos didácticos, tales como mapas, cartogramas y cartas geográficas, para organizar la información y así construir indicadores de las relaciones que definen la estructura témporo-espacial que nos ocupa.

Síntesis Cartográfica: Metropolización Espacial de Maracay (1940 -2007)

La carta geográfica síntesis intitulada La Metropolización Espacial de Maracay (1940 – 2007), es el resultado de un proceso teórico – metodológico - pedagógico derivado de una praxis docente que se identifica con la interrelación necesaria entre Geohistoria – Educación Secundaria - Desarrollo Local - Ser Social.

En esta oportunidad se asume la ciudad de Maracay como el todo donde se inserta la parte San José – Piñonal - Las Acacias. El cartograma construido visualiza la ciudad de Maracay a escala 1:50.000. Se trata de un conjunto de manchas que informan sobre una estructura del poblamiento derivadas de formas espaciales producto de lo económico, social, lo político e ideológico y de la acción de fuerzas internas-externas durante un período histórico determinado (Santaella, 1989, p.48).

Maracay, ubicada en la región correspondiente al centro norte de Venezuela, tiene como base algunas condiciones geohistóricas derivadas de su localización (ver mapa de Venezuela, posición relativa, vértice superior izquierdo), entre otras: el fácil acceso a los puertos de La Guaira y Puerto Cabello; una red vial de primer orden (atravesada por la Autopista Regional del Centro). Además, esta ciudad, junto con Valencia, conforman dos áreas metropolitanas. (Vértice inferior derecho: Áreas Metropolitanas de la Depresión del Lago de Valencia). El área metropolitana de Valencia está directamente conectada con los intereses de las transnacionales a través de Puerto Cabello, localizada al noroeste de la Depresión del Lago de Valencia; es el ámbito de la industria manufacturera más importante del país, después del área Metropolitana de Caracas, centro de importaciones de los insumos semielaborados destinados al consumo directo y a la industria; asiento de la Política deSustitución de Importaciones adoptada por el Estado venezolano a partir de 1950 y observada espacialmente a partir de los años 60. Mientras que el área metropolitana de Maracay, es el producto de la revalorización espacial en atención al Boom Petrolero de la década de los 70 e inducida por la Política de Desconcentración de la industria manufacturera del Área Metropolitana de Caracas.

En la Estructura Espacial de la Depresión se aprecian otros dos subconjuntos: La Victoria y Villa de Cura. El primero, revalorizado tardíamente por el capital en atención a la Política de Desconcentración Industrial, y el segundo incorporado de manera incipiente a una actividad industrial a partir de la década de los 80´s (Siglo XX), revalorizado como encrucijada entre la depresión del Lago de Valencia y los Llanos Centrales.

En el lado derecho (parte media) de la carta-síntesis se presentan cuatro períodos históricos detectados en el poblamiento de Maracay. A cada período se le asignó un instrumento conceptual derivado de la teoría de las Ciencias Sociales que alerta acerca de la segregación geo-socio-espacial, secuela del desenvolvimiento del subdesarrollo que facilita el análisis.

El primero refiere al período histórico que concluye en 1940. Se trata de la época de la cristalización y corresponde a condiciones de un pasado donde el casco histórico de Maracay se identifica con el núcleo de fijación de su poblamiento. Ocupa el centro de la planicie que dibujan los ríos Castaño y Madre Vieja. Responde a los intereses del campo sobre la ciudad; y en este período Maracay manifiesta un ritmo de crecimiento lento, producto de una estructura geoeconómica prepetrolera, asociada a las connotaciones de la Venezuela Agraria.

El segundo, el de resistencia y expansión, transcurre entre 1950 y 1961. Refleja la incorporación de nuevos espacios al proceso de crecimiento de la ciudad, por los efectos de la urbanización – industrialización que, espacialmente, están contiguas al área cristalizada de Maracay. Identificado con el color oscuro en la carta, informa de la imposición de los intereses de la ciudad sobre el campo; durante este lapso, Maracay tiene un crecimiento poblacional moderado, impulsado por la transferencia del producto petrolero por el puente del Estado, lo cual guarda correlación con la desestructuración de la Venezuela Agraria. En este período el poblamiento provocado por las migraciones internas y por las mejoras en los servicios médico-asistenciales implica la incorporación de las áreas rurales al dominio de la ciudad y la aceleración del crecimiento poblacional (ver gráfico de crecimiento poblacional de Maracay, lado inferior, parte media), con impacto sobre el área histórica ya cristalizada, y cuya magnitud se explica por la implementación de la Reforma Agraria y la Política de Sustitución de Importaciones.

Los espacios de las haciendas Piñonal, San Agustín, Alayón, La Soledad, San Isidro, La Romana, La Haciendita, El Castaño, entre otros, son destinados a urbanizaciones y barrios que en su toponimia guardan información acerca de un presente que atrapa pasados integrados, puesto que se trata de urbanizaciones y barrios cuyas denominaciones son los mismas de las antiguas haciendas donde están asentados.

El período 1971-1984, correspondiente al poblamiento denominado densificación, está identificado en la carta a través de una mancha de color claro. Se trata de la incorporación de nuevos espacios a la dinámica de la ciudad. La vivienda multifamiliar y la unifamiliar, tipo casa-quinta, anima la revalorización de la tierra.

El crecimiento poblacional es acelerado y la ciudad impone su dominio al incorporar nuevas áreas otrora agrícolas: San Jacinto, Los Samanes, Base Aragua, Los Flamingos, San Miguel, San Isidro, Andrés Bello, Las Delicias y El Bosque, son muestras de los nuevos conjuntos residenciales que ofrece la ciudad hacia el noreste, mientras al suroeste surgen las soluciones habitacionales por parte del Instituto Nacional de la Vivienda (INAVI); y específicamente hacia el sur, tomando la avenida Aragua como frontera social, surgen los barrios.

Los parcelamientos industriales Ramerito, La Hamaquita, San Ignacio, Piñonal, San Vicente I y II y Campo Alegre, refuerzan la tendencia a la densificación hacia el sureste y hacia los valles del río Las Delicias y El Limón. La tendencia es hacia el desarrollo residencial privado, la ciudad tiende a rebasar los límites político-administrativos con el surgimiento de espacios marginados hacia Turmero, El Limón y Mariara (estado Carabobo).

El crecimiento de la ciudad para el período hasta el 2007 connotado como metropolizado e identificado en la carta con una mancha de color gris, informa de la incorporación a la ciudad de espacios que anteriormente se comportaban como barrera. Se trata de espacios otrora de uso militar. Así Maracay se convierte en centro de atracción de población; su radio de acción transciende sus fronteras político-administrativas, se intensifican las funciones bancarias, financieras, comerciales, de servicios, etc. y se metropoliza atrapando en su área de influencia a otros centros poblados cercanos a ella.

En el lado inferior derecho de la carta-síntesis se incorpora el cartograma de la estructura metropolizada del eje oriental de la Cuenca del Lago de Valencia, su visualización infiere una onda de difusión espacial urbana desde Maracay, con mayor intensidad, hacia el resto de las ciudades del eje oriental. Se trata de un crecimiento morfológico y funcional de la ciudad que atrapa en su dominio otros centros de menor jerarquía. La ciudad crece y somete a sus dominios a Turmero - Cagua-Santa Cruz - Palo Negro - San Mateo - El Limón – Mariara.

Se trata de una tendencia geohistórica que parece repetirse hacia el occidente de la Cuenca del Lago de Valencia, teniendo a Valencia como centro dinamizador. Mientras al sur del cartograma citado, el dominio del campo es complementario de los requerimientos de las dos áreas metropolitanas.

Si a ello se agrega el crecimiento funcional de Maracay como dador de servicios, se está en presencia del hecho o noción conocido como metropolización espacial; fenómeno éste que se repite en casi todas las principales ciudades del centro norte del país y que se reconoce genéricamente como “centro”, según Ceballos (2007).

Los resultados señalados en la carta síntesis “La Metropolización Espacial Maracay (1940 – 2007)” se confrontan con la síntesis cartográfica que, para la Venezuela Agraria y la Venezuela Petrolera, presenta Ceballos (2007). Se convalida así una línea de pensamiento en torno a la conformación del espacio venezolano en la dinámica del sistema económico dominante y se logran algunas precisiones significativas de carácter geohistórico que están presentes en la dinámica nacional y contextualizan a Maracay como parte de un todo (Venezuela).

Con base en la información así obtenida, los alumnos llevan a cabo un conjunto de acciones, denominadas Prácticas Democráticas, tomando en cuenta los problemas detectados y su contextualización; entre dichas acciones se destacan las siguientes: (a) Foro (“Hacia la comprensión de la problemática socio espacial del sector San José – Piñonal – Las Acacias”; en éste, como ponentes intervinieron las siguientes personas: Luis Guerra, oficial de policía, adscrito a la Comisaría Policial de San José; Pedro Montes, Presidente de la Asociación de Vecinos de Piñonal; y, Luís González, estudiante); (b) Exposición de Mapas (“Una explicación Histórica-Geográfica del sector San José – Piñonal – Las Acacias”; cuyos responsables fueron los estudiantes Frank Uribarrí y Daniel Vegas; (c) Charla (“Problemática Geohistórica de San José – Piñonal - Las Acacias en el Contexto de la Metropolización Espacial de Maracay”; en este caso, como ponentes actuaron los estudiantes Ángela Blanco, Yuleida Pérez, Luís Castro); todas estas actividades son promovidas por los estudiantes, realizadas en el contexto de la comunidad, y son una muestra del nivel de comprensión que han alcanzado de su realidad, asumiendo perspectivas teémporo-espaciales, y ubicándose en una escuela que piensa al tiempo y al espacio de modo diferente al tradicional.

Evaluación

Los resultados del rendimiento estudiantil se observan en el diagnóstico educativo; específicamente en las barras que muestran los resultados de las evaluaciones finales; en cuanto a Escritura, el 59% se ubica en el parámetro logrado y el 41% en proceso, mientras que en Comprensión Lectora, el 72% alcanza el pleno logro, el 19% el logrado y el 8% en proceso; en Conocimiento Histórico-Geográfico de la Comunidad y su Contextualización, el 92% se ubica en el parámetro de pleno logro, 5% el logrado y 2% en proceso. Cifras que expresan inequívocamente un aprendizaje significativo, que se alcanza cuando la escuela trasciende las paredes de la infraestructura para formar parte del quehacer comunitario.

Aportes Metodológicos

En el modo como se llevó a cabo la experiencia reportada en este trabajo son identificables algunos aspectos metodológicos, entre los cuales cabe destacar los que se exponen a continuación.

La Pedagogía del Espacio

Los autores consideran que es necesario elaborar y desarrollar una praxis pedagógica nacional, que se relacione directamente con la realidad socio-histórica del país y que responda a las necesidades de la sociedad. Como premisa se asume que la dinámica social inducida ha generado fuertes contradicciones (hacinamiento, mala nutrición, deterioro de la salud, bajo grado de instrucción de los padres, escasas fuentes de ingresos del grupo familiar, etc.) que se observan en el seno interno de los planteles educativos y de sus respectivas comunidades. El planteamiento fundamental consiste en concebir una pedagogía verdaderamente insurgente, que se afinque en las condiciones que ofrece el contexto; a tal praxis se le ha denominado Pedagogía del Espacio.

Esta pedagogía es concebida como un accionar donde el docente, investigando, analizando y reflexionando en conjunto con los educandos en el entorno donde se desenvuelven, realiza un diálogode saberes en función de la realidad circundante. Esto no es sólo un hecho meramente metodológico; al contrario, se sustenta sobre el supuesto según el cual el espacio en sí mismo es pedagógico porque es en éste donde se desarrollan todas las relaciones humanas: el trabajo, las relaciones de producción, la cultura; así que esta categoría resulta esencial para el hecho educativo; por tanto, la Pedagogía del Espacio debe ejecutarse en función de la humanización de las relaciones sociales imbricadas en la trama de contradicciones que en el mismo se manifiestan.

El espacio ofrece todos los elementos pedagógicos para abordar desde esa realidad las características que presentan los fenómenos condicionantes de la vida humana con la finalidad de acrecentar en el sujeto (estudiante) la necesidad de “aprehender”, de modo que alcance un elevado estadio de desarrollo en cuanto a la conexión e integración de todo su potencial en relación con sus cualidades psicológicas, biológicas, antropológicas, y sociales, entre otras.

Centrar la acción docente en el espacio cotidiano, colocando como principio fundamental al SER, no significa reducir los contenidos ni objetivos a desarrollar, ni es la construcción de un “localismo pedagógico”; significa más bien otorgarle una visión integral al conocimiento que se aprende, puesto que es en el espacio (lugar) donde se establecen las relaciones inmediatas del sujeto, es en la comunidad donde se localizan, a micro escala, las implicaciones y acciones que él lleva a cabo en el sistema – mundo.

La Pedagogía del Espacio implica, entonces, abordar la realidad desde el lugar y, estableciendo la metodología correspondiente, permite la comprensión de ese sistema – mundo a partir del contexto cotidiano del educando. Lo anterior se basa en la premisa de acuerdo con la cual para pensar hay que contextualizar, es decir, tener claro lo integral y lo complejo de la realidad, entendiendo la complejidad “como una relación de comprensión con algo que nos desborda (un objeto o una construcción mental), pero de lo que, a pesar de todo, podemos tener una comprensión parcial y transitoria” (Moreno, 2002, p.12).

Ello implica que la Pedagogía del Espacio constituye una acción pedagógica, metodológica y didáctica que permite acceder a esa comprensión parcial y transitoria del conocimiento, partiendo de la contextualización del saber, es decir, asumiendo al espacio como totalidad inherente de relaciones humanas, concretadas en un sujeto relacionado y relacionante; se evitan así las visiones parceladas que enceguecen su accionar sobre el espacio – mundo, categorizando con ello las dimensiones temporoespaciales que definen las cualidades de esa realidad como totalidad; en este sentido, conviene citar a Freire (1972, p. 85) quien afirma que: “La cuestión fundamental en este caso radica en que, faltando a los hombres una comprensión crítica de la totalidad en que están, captándola en pedazos en los cuales no reconocen la interacción constitutiva de la misma totalidad, no pueden conocerla”.

Se tiene entonces que la Pedagogía del Espacio constituye una propuesta que supera la noción que habitualmente se posee acerca del conocimiento científico y propicia la internalización de las categorías Espacio y Tiempo (social); esto explica su largo alcance, sus movimientos y cambios continuos, mientras permanezca la interrelación alumno – docente (sujeto-agente) y exista una realidad cuya cotidianidad, a escala general y particular, esté siendo marcada por el ritmo del tiempo social (Santaella, 2005); esto, además, coadyuva a la superación de la dispersión y fragmentación, sin sentido de continuidad, que impiden la formulación de nociones sobre esa totalidad y, por ende, generan la pasividad del sujeto.

Pero se trata, no sólo de conocer el espacio como categoría de relaciones, sino también como elemento de acción y transformación, de cambio constante, donde el hombre convive y acciona, en un inventar continuo, sobre su entorno en pro del bienestar colectivo: “En la medida en que los hombres van aumentando el campo de su percepción, reflexionando simultáneamente sobre sí y sobre el mundo, van dirigiendo, también, su ‘mirada` a ‘percibidos´ que, aunque presentes en lo que Husserl denomina ‘visiones de fondo` hasta entonces no se destacaban, ‘no estaban puestos por sí´. De este modo, en sus ‘visiones de fondo´, van destacando ‘percibidos´ y volcando sobre ellos su reflexión”. (Freire, 1972, p. 61-62).

Como se puede notar, Freire hace el llamado a la reflexión de los hombres con los hombres y con el mundo en una constitución inagotable de diálogo abierto sobre el que todos juntos logran su liberación. Así, la Pedagogía del Espacio permite desarrollar métodos de abordaje de la realidad que se manifiestan en la unidad Docencia-Investigación; para ello, el docente junto con sus estudiantes deben abordar el contexto donde se desarrollará la acción educativa, diagnosticarla y determinar las problemáticas y necesidades tanto del lugar como de los educandos, y en función de ello realizar la planificación de los aprendizajes.

El espacio geográfico es aquí asumido como el resultado de la acción de los grupos humanos sobre la naturaleza, organizado de acuerdo a sus necesidades e intereses, generando con ello mutaciones constantes, articuladas al desarrollo científico-técnico; por tanto, puede afirmarse que las manifestaciones y formas espaciales que se derivan de tal accionar, están cargadas de la ideología dominante; por ende, son adecuadas a un período histórico determinado, expresan contradicciones y segregación socio- espacial, lo cual se observa en la distribución desigual de la población, la estratificación y rentabilidad de la tierra, entre otras variables. Una muestra de esas transformaciones espaciales y de esa dinámica que se precisa en el espacio geográfico, siendo éste el resultado de un proceso histórico, lo constituye la ciudad de Maracay. A continuación se esboza una pedagogía asociada con este espacio.

En primer lugar, para establecer los temas generadores, se tomó en cuenta la presencia del capital extranjero en la ciudad en dos momentos puntuales: 1950 (Política de Sustitución de Importaciones) y 1975 (Política de Desconcentración Industrial del Área Metropolitana de Caracas); a ello podrían agregarse otros años nodales referenciales para dar mayor integralidad y profundidad a lo que se desea: Conocer al espacio, analizarlo en función de su proceso histórico de formación a partir de las condiciones presentes, y así obtener una síntesis geohistórica determinante que permita la comprensión y transformación de la realidad; asumiendo lo que plantea Rojas (2008; p. 1) en cuanto a que: “Vivimos momentos en los que la articulación de pensamiento y acción necesitan crear coherencia en todas las instancias para que sean consustanciales con la cohesión de pueblo; no podemos seguir actuando sin pensar al espacio geográfico que ha sido reproducido, en todas sus escalas, con formas que acentúan y profundizan cada vez más las asimetrías que se introdujeron desde la Colonia…”.

La aplicación de la teoría pedagógica que se basa en acceder al conocimiento partiendo de las relaciones hombre-mundo, implica la modificación absoluta de la praxis docente de los educadores, lo cual conduce a una confrontación signada por fuertes contradicciones en cuanto a concepción de mundo, y aplicación de teorías pedagógicas foráneas; otros dos aspectos cruciales son: (a) la incorporación de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, que ha generado una red virtual de conocimientos, hecho éste que invita a reflexionar sobre el qué, para qué y a quién se va a enseñar, qué puede ser enseñando y cómo va a llevarse a cabo la enseñanza; (b) la incorporación de manera activa de las comunidades en el proceso de formación; esto conlleva a una transformación de práctica tanto dentro como fuera del aula de clases.

De modo sintetizado, puede señalarse que los procesos de observación, descripción, comparación, reflexión, análisis y síntesis de los fenómenos sociales inmediatos, generan en el sujeto la percepción de una dinámica que lo envuelve y condiciona; así que Pedagogía del Espacio constituiría una acción claramente liberadora que busca repercutir directamente en las relaciones que en dicho espacio se producen y que reconoce que el conocimiento no empieza por los conceptos sino por las acciones.

La Geohistoria: Ciencia de lo Interdisciplinario

En este apartado se deja sentado que la Geohistoria, más que un método o un enfoque, es una ciencia que reviste caracteres de integración que requieren ser analizados y profundizados por los teóricos, tanto de historia como de geografía, en lo concerniente a los retos que presenta la investigación y la docencia en la actualidad. La intención no es debatir si la Geohistoria es un enfoque, un método o una ciencia, sino plantear de forma directa el impacto que ella tiene en el ámbito educativo, como ciencia interdisciplinaria; en principio se afirma que abarca a la geografía, la historia y la pedagogía en una trilogía inseparable, lo cual propicia una perspectiva diferente de la realidad socioespacial de cualquier territorio, particularmente de Venezuela.

La investigación geohistórica, sustentada en la categoría “proceso”, suscribe una perspectiva histórica integral en la cual se precisan los factores que han incidido en la estructuración y desestructuración del espacio; en el caso específico de la ciudad de Maracay, se pudo apreciar que sus parámetros están determinados por la inversión de capital y por el potencial que ofrece en el marco de las demandas de las potencias extranjeras, teniendo presente que la sociedad venezolana se vió envuelta en una dinámica generada por el factor “petróleo”, recurso éste que motoriza la renta nacional. No se trata ya de una investigación para comprender un objeto aislado, sino sus manifestaciones, implicaciones, y magnitud en el contexto social, vinculando progresivamente elementos de la realidad que otorgan concreción al saber investigado.

La praxis pedagógica, en conjunto con el conocimiento geohistórico, otorga al sujeto (estudiante) recursos elementales para acceder a la comprensión de la “espacialidad”; para comprender el sentido de su existencia y de la importancia de su rol en la sociedad. Por ello, se insiste en que “la educación auténtica..., no se hace de A para B o de A sobre B, sino de A con B, con la mediación del mundo. Mundo que impresiona y desafía a unos y a otros originando visiones y puntos de vista en torno de él” (Freire, 1972, p.74). Se acude así a una Teoría Pedagógica que propone “una educación humana del hombre”, destacando su condición de ser pensante y la dimensión de su acción creadora y transformadora.

En interacción dialéctica, participan el sujeto, el objeto, el agente y el medio formando un cuerpo coherente, base de la planificación integral de los aprendizajes con las relaciones de enseñanza y las relaciones didácticas articuladas a un medio concreto. Se apuntala así un sistema de nuevos conceptos: Saber Fundamental, Investigación Geodidáctica, Teoría de los Aprendizajes, Nivel Psico–socio-biológico de los alumnos, Comunidad Educativa, Educación Problematizadora, Intervención Didáctica y Plan de Acción.

CONCLUSIONES

En el desarrollo de la ciudad de Maracay, como expresión geohistórica de una determinada división socio-espacial del trabajo propia del sistema económico dominante, se pueden identificar períodos que se corresponden con el proceso de formación del espacio nacional, a lo largo de los cuales se produce y estructura el fenómeno de su metropolización espacial, fuertemente vinculado con el desarrollo urbano industrial de Venezuela en sus principales ciudades.

Son dos los períodos que se identifican en la formación de la estructura espacial nacional (la Venezuela Agraria y la Venezuela Petrolera) y que a su vez explican el proceso sincrónico-diacrónico que define a la ciudad como espacio heterogéneo donde se concretan, por un lado, formas espaciales relacionadas con el desarrollo de la riqueza, y por el otro, formas características de la pobreza, propias de su crecimiento morfológico y funcional. Se trata de manifestaciones espaciales en el cambio de uso del espacio que se visualiza en la ciudad de Maracay, durante el período 1940- 2007, a través de: (a) cambios de uso agrícola – rural a urbano - industrial-residencial; (b) transformaciones políticoadministrativas y espaciales de la ciudad como centro de atracción de una población que trasciende sus fronteras e intensifica funciones bancarias, comerciales y de servicios, lo cual atrapa otros centros poblados en su área de influencia.

Mediante este estudio de la Metropolización Espacial de Maracay 1940-2007, se validan fundamentos teóricos y metodológicos de la Geohistoria a la que se ratifica como articuladora interdisciplinaria de métodos, técnicas y saberes de otras disciplinas a favor de la investigación del espacio como producto social.

La Pedagogía del Espacio, basada en la Geohistoria, responde a la necesidad de centrar el proceso de enseñanza y aprendizaje de la Geografía en prácticas pedagógicas que propicien la construcción del conocimiento estableciendo la conexión Escuela-Sociedad-Espacio como sustento de una praxis articulada a la particularidad de la ciudad como espacio experimental y científico que, a su vez, vincula la teoría con la práctica, la escuela con la vida y el hecho educativo con la realidad local próxima a la escuela.

Lo expuesto pudiera ser razón suficiente para expresar la necesidad que tiene todo profesional de la enseñanza de las Ciencias Sociales de llevar a cabo, como actividad base, un diagnóstico para proponer un plan de trabajo que tome en cuenta las dificultades y deficiencias detectadas en el estudiante, y los problemas de la comunidad, la ciudad, la región y el país.

Por otro lado, puede decirse que la experiencia expuesta en este trabajo, avanza desde la escuela, una teoría pedagógica y geográfica que nace desde la propia praxis docente y aborda en la dimensión real el espacio cotidiano del estudiante.

Su carácter pedagógico se sustenta sobre la base de una nueva relación docente y alumno, que otorga otra connotación al proceso de enseñanza y aprendizaje que, en el caso particular de la Geografía, se apoya en un diagnóstico referido a las dificultades de lectura y escritura demostrada por el estudiante; en el caso específico de la experiencia aquí relatada, tal diagnóstico se efectuó mediante una composición escrita en torno a las características histórico – geográficas del área recorrida desde su casa a la escuela (San José – Piñonal – Las Acacias). Luego, se realiza el trabajo de campo, éste constituye una actividad que garantiza la reflexión y el razonamiento en torno a las formas espaciales que tipifican el área de influencia de la escuela y sirven para asomar problemas y proponer ejes temáticos en el abordaje de lo local (v.g. la ciudad de Maracay) desde su realidad, haciendo énfasis en lo nacional y social del presente; de esta manera, los problemas aprehendidos como hipótesis de trabajo con enfoque geohistórico, quedan enmarcados en una concepción de síntesis en correspondencia con la situación de aprendizaje enunciada en la “Planificación de los Aprendizajes”.

El diagnóstico socio-económico del estudiante promueve una enseñanza realista y nacional de la Geografía. Toma la forma de una estrategia metodológica que, apoyándose en supuestos teóricos interdisciplinarios, produce conocimientos sobre el entorno local de la escuela, que es entendida como producto social.

Todo el trabajo dialéctico de análisis y síntesis del espacio (ciudad de Maracay) se materializa en la construcción del mapa (La Metropolización Espacial de Maracay 1940 – 2007) el cual está impregnado de teoría geográfica y pedagógica y se estructura sobre la base de un conjunto de elementos que constituyen la trama del proceso sincrónico – diacrónico y que, en períodos definidos, atrapan, desde lo local, regional y nacional, el espacio vivido, percibido y concebido por el estudiante.

Finalmente, la organización, ejecución y evaluación de Charlas, Foros y Exposición de Mapas constituyen acciones de prácticas democráticas, representativas de la participación de la escuela que piensa el espacio y el tiempo de forma diferente; esto pudo palparse en la comunidad del sector San José – Piñonal – Las Acacias, durante la realización del trabajo reportado en este artículo.

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