Revista de la Sociedad Venezolana de Microbiología
versión impresa ISSN 1315-2556
Rev. Soc. Ven. Microbiol. v.21 n.2 Caracas jul. 2001
Manejo seguro de agentes infecciosos (Parte II)
Safe management of infectious agents (Part II)
Rosandra Mazzali de Ilja
La segunda parte de este capítulo la dedicaremos a la preparación, transporte y manejo de muestras que acarrean riesgo biológico.
Es ampliamente conocido que este tipo de material debe ser adecuadamente empacado, rotulado, enviado y recibido, siguiendo normas tanto nacionales como internacionales; todo ello para evitar cualquier accidente durante su transporte y recepción. La importación de este tipo de producto (muestras clínicas, agentes etiológicos, vectores de enfermedades de plantas, animales y humanas, incluyendo agentes zoonóticos; material proveniente de manipulaciones genéticas, etc.), así como su posterior transferencia a otros laboratorios, deben ser controlados a través de una rigurosa permisología. El envío de muestras diagnósticas, productos biológicos y agentes etiológicos compromete a cada persona envuelta en el proceso; por lo tanto el material infeccioso que ha sido adecuadamente rotulado, manipulado y empacado, acarrea un menor riesgo de exposición accidental para el personal no perteneciente al laboratorio que entra en contacto con el material en tránsito, desde su lugar de origen, hasta la institución receptora. Debemos recordar que el traslado de especímenes sin rótulo o identificación está terminantemente prohibido.
Los requerimientos válidos para el contenedor de las muestras, así como la etiqueta "Riesgo Biológico" que deben agregarse al mismo, corresponden tanto a las regulaciones establecidas por los Estados Unidos (U.S. Public Health Service Interstate Shipment of Etiologic Agents Regulation), como de la Organización Internacional de Aviación Civil (ICAO: International Civil Aviation Organization), que aplica a los envíos internacionales de especímenes diagnósticos y/o agentes infecciosos.
Tanto la etiqueta en el rotulado como el envase empleado para el traslado de muestras se ilustran en las figuras 1, 2 y 3.
En el laboratorio, se recomienda manipular el área de recepción de este tipo de envío con las normas del nivel 2 de bioseguridad. Todo paquete que muestre evidencias de daño o rotura deberá ser abierto en cabina de flujo laminar tipo II, por personal entrenado y debidamente protegido. Todos los laboratorios que reciben este tipo de material, deberán tener planes de contingencia para atender cualquier tipo de emergencia. En dichos planes deben incluirse manuales de procedimientos que abarquen la atención a los siguientes accidentes:
a) Ruptura o salpicadura de material infeccioso.
b) Exposición del personal a material infeccioso por inoculación accidental, cortadura u otro tipo de lesiones.
c) Ingestión accidental o contacto con mucosas (ojos, nariz, boca).
d) Aerosoles.
Dichos planes de emergencia, a su vez, deberán incluir los siguientes aspectos:
a) Procedimientos de descontaminación a utilizarse.
b) Servicio de emergencia al cual contactar.
c) Equipo de emergencia y su localización.
Figura 1. Esquema del recipiente empleado para el empaque y envío de agentes biológicos.
El símbolo de "Riesgo Biológico" y su uso.
En todo laboratorio microbiológico es obligatoria la utilización del símbolo internacional de "Riesgo Biológico" para indicar la presencia, bien sea actual o potencial, de dicho peligro. Con el citado símbolo (ver figuras 2 y 3), deben se identificados: equipos, recipientes, materiales, laboratorios, áreas con animales de experimentación, etc., que contienen o están contaminados con agentes microbianos viables, que puedan implicar algún tipo de riesgo para el operador y/o entorno.
El término "Riesgo Biológico" aplicado a este símbolo, se define como: "Aquel agente infeccioso que presenta un riesgo, real o potencial, para el bienestar del ser humano, bien sea por su acción directa a través de su contaminación, o indirectamente por el daño causado al medio ambiente".
Dicho logotipo debe ser reproducido en color naranja-fluorescente o rojo-anaranjado; en cuanto al fondo, no se exige un determinado color, sino una tonalidad que permita ver claramente el contraste, aunque se prefiere el blanco. Adicionalmente debe incluirse una inscripción acompañando el citado símbolo, donde se indique: la naturaleza o identidad del riesgo, nombre de la persona responsable de su control, información referente a precauciones, etc. Debe mencionarse que todos estos datos se colocarán debajo de la figura, y nunca superpuestos a ella. En la figura Nº 3 se indican las proporciones que se deben respetar en el diseño del símbolo de riesgo biológico.
Figura 2. Símbolo de Riesgo Biológico.

Figura 3. Proporciones del símbolo de Riesgo Biológico.

Rotulado de los especimenes de laboratorio microbiológico.
En todo laboratorio microbiológico y/o clínico es imprescindible mantener una adecuada forma de rotular las muestras, para asegurar que los resultados cualitativos obtenidos sean adecuadamente interpretados y reportados. Además, es conveniente añadir una etiqueta en la cual se indique qué tipo de riesgo puede acarrear la manipulación de determinados especímenes; ej.: los obtenidos de pacientes que se conoce padecen de hepatitis B (VHB) o de síndrome de inmunodeficiencia adquirida (VIH), o en caso de sujetos que pertenecen a grupos de alto riesgo.
La necesidad de implantar ese tipo de "etiquetado especial" se refiere más a principios éticos o disciplinarios que a normas de bioseguridad. Desafortunadamente el empleo de ese tipo de rótulo puede conducir a la concepción de que sólo esas muestras deben ser manipuladas con extrema precaución, y no así el resto, las cuales serán manejadas con menos cuidado, lo que conducirá a la aplicación de diferentes conductas para operar con cada una de ellas. Esto debe ser completamente erradicado, teniendo como máxima que: "toda muestra clínica debe ser considerada como infecciosa", y debe ser manipulada con las mismas precauciones que si se fueran a procesar especímenes especialmente etiquetados con un agente de alto riesgo.
Bibliografía:
1.- Biosafety in Microbiological and Biomedical Laboratories. U.S. Dept. of Healt and Human Services: Public Healt Service; Centers for Disease Control and National Institutes of Health; 4º Edición, 1999. Eds. J.Y.Richmond and R.W.McKinney. [ Links ]
2.- Laboratory Safety. Principles and Practices. 2º ed., 1995. Eds. D.O. Fleming, J.H. Richardson, J.J. Trulis, and D. Vesley. ASM Press, USA. [ Links ]











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