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Utopìa y Praxis Latinoamericana

versión impresa ISSN 1315-5216

Utopìa y Praxis Latinoamericana v.14 n.44 Maracaibo mar. 2009

 

Las concepciones sobre la naturaleza en el ideario educacional de Brasil durante las décadas de 1920 y 1930

Conceptions of “nature” in Brazilian renewed educational ideas in 20´s and 30’s.

Rosa Maria Feiteiro CAVALARI

Universidad Estatal Paulista, SP, Brasil.

RESUMEN

El presente trabajo, tiene como objetivo identificar las concepciones sobre la naturaleza, existentes en el ideario de Brasil durante las décadas de 1920 y 1930. Como parte de esta investigación documental fueron analizados diversas fuentes del área educacional elaborados en dicho período, tales como: publicaciones periódicas, libros de texto sobre Lectura, Geografía, Física y Ciencias Naturales, publicados y utilizados en nuestras escuelas durante las décadas señaladas. A partir de la lectura y análisis de los datos recopilados fueron identificadas las siguientes concepciones sobre la naturaleza: antropocéntrica, utilitarista, antropomórfica, como “madre común y/o como todo lo que no fue hecho por el hombre”, como “todo lo que existe, todo lo que Dios creó”, como “libro” y, finalmente, la concepción estética y/o romántica. Estas concepciones aparecen explícitamente en los libros de texto, aunque están presentes también en los demás documentos analizados.

Palabras clave: Concepciones, naturaleza, libros de texto, Educación Ambiental.

ABSTRACT

This paper aims to identify the conceptions of nature brought forth by the Brazilian renewed educational ideas in the 20’s and 30’s. It was analysed documents and specialized journals dealing with education, published in that period. Besides that, it were also analysed literacy, geography and scholar science texts books that were utilized in schools in that period. From these analyses it was possible to identify some conceptions of nature, such as: anthropocentric utilitarian, anthropomorphic, and “nature as mother”, as “all that was not made by man”, as “all that exist”, as “all that was created by God”, or as “book” and finally the esthetical or romantic conception of the nature. These conceptions could be clearly identified in the text books, although they were found in the documents as well.

Key words: Conception, conception of nature, text books, environmental education.

INTRODUCCIÓN

Las discusiones relacionadas con el tema ambiental han ido más allá del ámbito académico y alcanzan diferentes sectores de la sociedad civil. Así, movimientos populares, sindicatos, partidos políticos, la iglesia, entre otros, ven en la llamada cuestión ecológica, un importante factor de aglutinación social

Para aproximarse a la comprensión de la complejidad de la cuestión ecológica, algunos autores señalan que, subyacente a la misma y como trasfondo, existen las concepciones que determinada sociedad tiene sobre la naturaleza, o sea, la forma como determinada sociedad concibe la relación sociedad-naturaleza. En otras palabras, toda la cuestión se concentra, por tanto, en el modo en que la naturaleza se presenta al hombre, o mejor dicho: en el modo en que el hombre hace a la naturaleza presente1.

De esta forma, la idea sobre la naturaleza no es algo “natural”, sino cultural, tal idea es construida históricamente. Cada sociedad, en correspondencia con su cultura y con sus condiciones materiales de existencia, construye y elabora una idea sobre la naturaleza. Así, la concepción sobre la naturaleza elaborada por determinada sociedad determinará las relaciones que se establezcan entre ambas.

En este sentido, explicar la forma en que determinada sociedad hace a la naturaleza presente es de fundamental importancia para la comprensión y superación de los impases originados por la problemática ambiental.

En el llamado mundo occidental, la relación sociedad–naturaleza ha sido marcada por una concepción dicotómica en la cual impera una total subordinación del mundo natural  al dominio humano. Aunque tal concepción existe desde la Grecia Antigua, la misma, fue acentuada a partir  de la Edad Moderna, especialmente después del Cogito cartesiano.

Tomando como referencia las tradiciones filosóficas y teológicas, vemos que, es parte del sentido común en occidente, desde hace mucho tiempo, que el mundo fue creado par el bienestar y la felicidad de los seres humanos y que las demás especies deben apenas subordinarse a sus deseos y necesidades. Dicho de otra manera, la naturaleza existe únicamente para servir a los intereses humanos.

De acuerdo con Thomas2, a pesar del predominio de esta concepción, comenzó a existir, contradictoriamente, a partir de la Edad Moderna un cuestionamiento a este antropocentrismo sin límites. “El mundo no podría ser visto más como hecho solamente para el hombre, pues, las rígidas barreras  entre la humanidad y otras formas de vida se habían debilitado bastante”3.

Según este propio autor:

El comienzo del período moderno hizo surgir sentimientos que harían cada vez mas difícil a los hombres mantener los métodos implacables que garantizaron la dominación de su especie. Por una parte vieron el aumento incalculable del confort, del bienestar y de la felicidad material de los seres humanos, por otra parte percibían la explotación sin piedad de otras formas de vida animada. De esta manera se presentaba un conflicto creciente entre las nuevas sensibilidades y los fundamentos materiales de la sociedad humana. Una combinación de compromiso con encubrimiento impidió hasta ahora que tal conflicto fuese plenamente resuelto. Es posible afirmar que esa es una de las contradicciones sobre las cuales se asienta la civilización moderna4.

Como consecuencia de este cuestionamiento la Educación ha sido vista por diferentes sectores de la sociedad civil, entre los cuales se encuentra el Movimiento Ambientalista, fundamentalmente, a partir del final de la década de 1960 del siglo XX, como un camino viable para la superación del actual cuadro de degradación ambiental. De acuerdo con Carvalho,

[...] sea cual sea el modelo adoptado para tratar de explicar el actual estado de agresión a la naturaleza practicado por nuestra sociedad, y sean cuales sean las alternativas de acción propuestas, el proceso educativo, es visto como una posibilidad para provocar cambios y alterar este cuadro.5

Tomando como referencia esas ideas, resulta de especial relevancia la comprensión sobre cómo determinada sociedad,  en determinada época histórica concibe la naturaleza y qué tipo de relación mantiene con el mundo natural.

Es por ello que este trabajo se refiere específicamente a la sociedad y a la educación brasileña de los anos 20 y 30 del siglo XX. En este sentido, se pretende identificar de qué modo la naturaleza se hacía presente en el ideario educacional de ese período.

La delimitación de la investigación en esas dos décadas no fue aleatoria. La misma se justifica en la medida en que en ese período la Educación ocupaba un lugar destacado en el ámbito nacional. La supervaloración del papel de la educación para el proyecto de “reconstrucción nacional” puede ser comprobada mediante la lectura de documentos educacionales de este período, particularmente, el Manifiesto de Pioneros de la Educación Nueva, de 1932.

Se puede observar, a partir de la lectura de documentos de la época citada, que proliferaba en el país la creencia generalizada de que en la Educación podría ser encontrada la solución para todos los problemas nacionales. Además de ese “entusiasmo por la Educación”, de ese “optimismo pedagógico” y de esa creencia en el papel redentor de la Educación, existen otras razones que hacen de este período un momento propicio para el estudio, estas son:

- la introducción en el país del ideario de La Escuela Nueva que preconizaba una modificación fundamental en los procesos de enseñanza-aprendizaje, con énfasis en la observación y en la experimentación. De ahí, la gran importancia que adquirieron los llamados “estudios del medio” y las excursiones escolares para que los alumnos observasen los diferentes “escenarios de la naturaleza”;

-el nacionalismo que imperaba en la apoca, que defendía los valores cívicos, la “valoración de lo que es brasileño”, el culto a los héroes nacionales, la creación de grupos de exploradores (escotismo), la defensa y el contacto directo con la naturaleza;

- las propuestas de “educación rural” o “ruralismo pedagógico” que existieron en esa época y defendían un “retorno al campo”, una educación orientada específicamente, al medio rural y sus valores. Aunque su real objetivo fuese el de arraigar el hombre en el campo para impedir el éxodo rural, tal educación difundía para el hombre del campo el “sentido rural de la civilización brasileña”, la “vocación de Brasil como país agrícola”6.

Además la política educacional e este período fue profundamente marcada por el abandono de la ideología católica, en función de la progresiva afirmación de la ideología típica de la burguesía laica. Como era de esperar, esta tendencia laica ocasionada por la ideología liberal, encontró resistencia por parte de la iglesia católica, que no podía aceptarla a menos que abandonase sus propios principios. Como consecuencia de estas tendencias se desarrolló una confrontación entre los defensores de ambas ideologías.

LA INVESTIGACIÓN

Este estudio puede ser caracterizado como una “investigación documental”, pues tuvo como corpus documental algunos documentos educacionales elaborados en el período, tales como, el Manifiesto de los Pioneros de la Educación Nueva, los Programas de Las Escuelas Primarias del Distrito Federal, elaborado por Fernando de Azevedo, que sirvieron de base para las reformas educacionales tanto en el Distrito Federal como en algunos Estados de la Federación, las Instrucciones elaboradas por el Ministerio de Educación y Salud Pública para el ensayo de Sciencias Physicas e Naturaes de 1935. Además de las siguientes publicaciones periódicas de la época: Escuela Nueva, Órgano de la Dirección  General  de la Instrucción Publica de Sao Paulo, Revista de la Enseñanza – Órgano Oficial de la Inspección General de la Instrucción, Educación – Órgano de la Dirección General de la Enseñanza de Sao Paulo y Revista Nacional.

Estos documentos, pueden ser encontrados en el Instituto de Estudios Brasileños –IEB – USP, en el Centro de Memoria de la Educación, de la Facultad de Educación de la Universidad de Sao Paulo y en el Acervo Paulo Bourroul de la biblioteca de la Facultad de Educación de aquella Universidad.

Además de los documentos anteriores, también componen el corpus documental de esta investigación libros de texto publicados en el período. Fueron seleccionados libros de Geografía, de “Lectura” y de Ciencias Físicas y Naturales. Estos materiales fueron localizados en la Biblioteca del Libro de Texto de la Facultad de Educación de la USP, en la sección de obras raras, del antiguo Gabinete de Lectura Rio-Clarense, fundado en 1876, incorporado hoy al acervo de la Biblioteca Municipal y en la biblioteca de una escuela particular confesional del municipio de Río Claro, interior de Sao Paulo.

LAS CONCEPCIONES SOBRE LA NATURALEZA EN LOS MATERIALES ANALIZADOS

Como resultado de la lectura y análisis de los materiales fueron identificadas siete concepciones sobre la naturaleza, estas son: antropocéntrica, utilitarista, naturaleza como “madre común y/o como todo lo que no fue hecho por el hombre”, como “todo lo que existe, todo lo que Dios creó”, como “libro”, antropomórfica y finalmente la concepción estética y/o romántica de la naturaleza.

Es importante destacar que esas concepciones, aunque con características diferentes, en algunos casos se presentan íntimamente relacionadas, como se una fuese derivada de la otra. Por ejemplo, en los casos de la concepción antropocéntrica y la concepción utilitarista sobre la naturaleza, se comprende que, es exactamente porque el hombre se concibe como superior, como señor de la naturaleza que ésta es vista únicamente para servirlo, para serle útil. A continuación presento las diferentes concepciones identificadas sobre la naturaleza, ya sea en los libros de textos7 o en los documentos y publicaciones periódicas educacionales.

Cabe destacar que en el “Manifiesto”, uno de los más importantes documentos de ese período, no existen referencias explícitas a la naturaleza. No obstante en el ítem “El proceso educativo” cuando se defiende que la escuela debe llevar al aprendiz a “observar, experimentar y crear” es citado el “ambiente” o la “vida activa” circundante, para que los alumnos puedan, de acuerdo con sus aptitudes, poseerla y apreciarla. Veamos:

Si la escuela debe ser una comunidad en miniatura, si en toda comunidad las actividades manuales, motoras o constructoras constituyen las funciones predominantes de la vida, es natural que ésta inicie a los alumnos en esas actividades, poniéndolos en contacto con el ambiente y con la vida activa que nos rodea, para que ellos puedan, de esta forma, poseerla y sentirla de acuerdo con las aptitudes y posibilidades.8

De modo semejante en el “Programa para las Escuelas Primarias del Distrito Federal”, escrito por Fernando Azevedo en 1929 aunque no aparece una referencia directa, la idea de naturaleza se hace presente a través  de la idea de “medio ambiente”: En la Introducción del Programa para las asignaturas de Geographia e Sciencias Physicas e Naturaes, se puede leer:

el medio ambiente provee el substrato objetivo del cual resultan los diversos modos de expresión; luego, los asuntos a ellos referidos constituyen los centros naturales de atracción e interés, por los cuales se ha de iniciar el estudio según los principios de la Escuela Nueva.9

LA CONCEPCIÓN ANTROPOCÉNTRICA SOBRE LA NATURALEZA

La superioridad del hombre sobre los animales o sobre la naturaleza es tema frecuente en diversos de los libros analizados. Las razones responsables por esta superioridad son varias: o bien, es consecuencia de su racionalidad, de su inteligencia10, de la inmortalidad de su alma, del hecho de haber sido creado “a imagen y semejanza de Dios” o quizás, del hecho de representarse como “elegido” por el Creador. Por fin, apareció el hombre rey de todos los animales11. A veces esas razones aparecen juntas, otras veces se hace énfasis en uno u otro aspecto. De cualquier manera, además de superior, el hombre no es representado como un ser integrante de la naturaleza.  Por el contrario, es evidente, a partir de las obras analizadas, la dicotomía hombre/naturaleza. En un libro de lectura de 1929, en el ítem que recibe el sugestivo título de “La superioridad del hombre”, se puede leer lo siguiente:

El hombre, es la obra prima de la naturaleza por la estructura de su cuerpo, por su inteligencia y más aun por su alma inmortal. ¿Qué bombas hidráulicas, por más ingeniosas que sean, pueden compararse al corazón humano? [...]. ¿con qué admirable precisión y regularidad funciona nuestro aparato respiratorio? [..]. Es verdad que los animales superiores tienen el cuerpo organizado más o menos como el nuestro, respiran como nosotros, su sangre circula de la misma manera que la nuestra, ellos tienen hasta algunos sentidos más desarrollados que el hombre [...]. Sin embargo es enorme la distancia entre el más perfecto de los animales  y la más miserable de las criaturas humanas, porque el animal nada inventa. Hace millares de años, las golondrinas construían sus nidos de la misma manera que las golondrinas de hoy; el hombre por el contrario, aprovecha, perfecciona.12

De modo general, los varios libros analizados tratan de presentar las explicaciones sobre los fenómenos de la naturaleza, así como, la relación del hombre con la naturaleza desde el punto de vista laico, “científico”. En este sentido, casi no se percibe la defensa de ideas religiosas. Esto se explica, probablemente, por la pérdida de la hegemonía de la ideología católica en la Educación Brasileña de ese período. Aunque, en dos de los libros analizados se notase que al mismo tiempo que se afirma sobre el hombre como un ser superior en relación a otros animales, como “rey de la tierra”, se le recuerda al mismo, la necesidad  de cuidar también del espíritu y tener presente al Creador. Cito a modo de ilustración el exergo de uno de esos libros:

Después de crear la tierra, Dios estableció en ella al hombre, con la libertad de transformarla a su agrado y de hacer servir los productos del suelo a sus necesidades, y sobre todo al fin supremo de la vida. Luego comienza a manifestarse la actividad humana: se cavan las montanas, se abren las minas profundas para extraer los metales, se doman los animales bravíos, se derrumban las vastas selvas y la tierra debidamente labrada, ofrece abundantes mieses. Y hoy en todos los puntos del globo, el hombre trabaja para disecar pantanos, abrir canales [...]. El fuego, el agua, los vientos, todo obedece al hombre: él es el rey de la tierra, el maestro de los minerales, de los vegetales y de los animales. ¡Pero, hombre! No te olvides de que la materia no puede ser tu fin último, ella sólo debe servir para conducirte al Creador.13

La superioridad del hombre, frente a los otros elementos de la naturaleza y la predilección del Creador por el hombre aparece, también, en el libro Lecciones sobre las Cosas – nociones de la vida práctica, una publicación existente en la década del 20. En la lección sobre las Plantas del capítulo X, podemos leer:

[...] El eminente naturalista Linneo decía, por eso, con todo acierto: “los vegetales ocupan la penúltima clase de esos seres, entre los cuales el hombre es el rey. Los minerales crecen, las plantas crecen y viven, los animales crecen, viven y sienten, el hombre crece, vive, siente y piensa”. Esta última facultad se la concedió Dios únicamente al hombre, dando con eso la prueba más evidente de su predilección por nuestra especie; lo que quiere decir que Él nos lego el poder de dirigirnos a nosotros mismos y de analizar a los demás seres en nuestro provecho.14

Es importante destacar que la superioridad del hombre no se refiere solamente a la naturaleza y a los animales. Esa superioridad se extiende también a otros hombres. Unos hombres son superiores a otros. Al respecto son bien ilustrativas las explicaciones sobre las razas descritas en algunos libros de Geografía.

En algunos de esos libros además de defender la superioridad de la raza blanca sobre las demás razas, se defiende también, la superioridad de la religión católica, la verdadera religión, sobre las demás, veamos:

La raza blanca tiene la piel blanca, el rostro ovalado, cabellos finos y suaves, inteligencia muy desarrollada. Su civilización es la más avanzada. La raza amarilla tiene la piel amarilla,  el rostro achatado, cabellos lacios y poca barba. Su civilización estacionaria hasta hace poco, va desarrollándose. La raza negra tiene la piel oscura, labios gruesos, cabellos encaracolados. Su civilización es la más atrasada. [...], Toda la raza humana progresa de modo visible y rápido cuando adopta y practica la verdadera Religión, por eso en el África, hay negros católicos más virtuosos que numerosos blancos a los que no les importa Dios15.

LA CONCEPCIÓN UTILITARISTA SOBRE LA NATURALEZA

Como ya fue destacado, derivada de la idea de que el hombre es el centro del universo,  “el rey de las criaturas”, o “la obra prima de la naturaleza” aparece la idea de que en la naturaleza todo tiene una finalidad, una utilidad, y que en última instancia cabe al hombre descubrir el fin al que se destina aquel elemento de la naturaleza para sacar el mejor provecho del mismo: todos los seres fueron creados con un propósito definido y compete a nosotros  descubrir en qué consiste ese propósito [...]16 . O sea, todo lo que existe en la naturaleza, fue creado para servir al hombre y este a su vez, dominarla y más que eso, esclavizarla:

Bien temprano se apercibió el hombre del manantial de las fuerzas que la exuberante naturaleza le ofrecía. Astuta e inteligentemente se lanzó a la conquista de esas fuerzas. Los vientos, el calor, los saltos de agua, fueron aprovechados, transformados en fuentes inagotables de energía. De la manzana y la flecha a la escopeta, de la carreta de bueyes al automóvil, a la locomotora, a los navíos, a los aeroplanos y dirigibles, ¡fue un salto! Por supuesto, el hombre sometió y esclavizó la naturaleza hostil a sus pies. Venció al rayo con el pararrayos. Creó la medicina para combatir las molestias. ¡Venció las intemperies! Y para completar, conquistó la electricidad [...]. ¡El petróleo, el carbón y el hierro fueron arrancados de las entrañas de la Tierra! 17.

Vale destacar que, no sólo la naturaleza fue creada para servir, para ser útil al hombre, sino también los animales fueron creados para la comodidad del hombre y para trabajar en su provecho. Encyclopédia Thesouro da Juventude divulgaba al respecto:

La mayoría de los animales nos son de utilidad de una u otra forma [...] pero algunos especialmente, nos prestan servicios tan relevantes que difícilmente viviríamos sin ellos. La leche y la carne con que nos alimentamos y la mayor parte la indumentaria que usamos, nos son dadas por los animales; de manera que es realmente un hecho, que ellos nos alimentan y nos visten. En este capitulo trataremos de las ovejas, de las vacas, de los puercos [...]. Entre estos animales hay algunos más útiles que otros, pero todos viven y trabajan en provecho del hombre, que no podemos prescindir de ellos sin sufrir graves perjuicios. Nunca debemos olvidar que esos animales fueron creados para nuestra comodidad y provecho y que les esta reservada en el mundo una importante misión18.

La concepción utilitarista sobre la naturaleza también puede ser identificada en las publicaciones periódicas educacionales analizadas. En un artículo publicado en la Revista Nacional, en la cual su autor, defiende cómo las Sciencias Naturaes deben ser enseñadas en la escuela primaria, se puede leer:

[...] una de las necesidades prioritarias, de la escuela primaria para la educación popular, es el maestro enseñar a los niños, muy rudimentariamente, junto con el a-b-c-, el nombre de las cosas de la naturaleza que más interesan a la vida humana, para mejorarla [...]  Y enseñarles al mismo tiempo – el para qué sirve cada una de ellas a su existencia con el fin de que puedan sacar provecho de ese conocimiento, desde la infancia, y en cualquier profesión mas tarde19.

LA NATURALEZA COMO MADRE COMÚN Y/O COMO TODO LO QUE NO ES HECHO POR EL HOMBRE

Como ejemplo de esta concepción podemos citar la obra Tesoro de la Juventud: “La naturaleza es nuestra madre común. Por Naturaleza entendemos el conjunto de todas las cosas visibles, de todo lo que no fue hecho por el hombre [...]”20.

LA NATURALEZA COMO TODO LO QUE EXISTE, TODO LO QUE DIOS CREO

En un libro de lectura para el tercer grado, en respuesta a la pregunta ¿qué es la naturaleza? Se afirma que es todo lo que existe y que fue creado por Dios:

Después que el tío Carlos salió, José repitió sus palabras, con la voz más grave: acostúmbrense a observar la naturaleza [...] Pero, ¿Qué es la naturaleza, Francisco? Pregunto él, después. Naturaleza es todo lo que existe, todo lo que Dios creó: las plantas, los animales, las montañas, los ríos, los lagos, les piedras, el cielo, la tierra y el mar, respondí yo21.

LA NATURALEZA COMO “LIBRO”:

La concepción sobre la naturaleza como libro, para cuya lectura se exige inteligencia y sensibilidad aparece en un pequeño poema, sin referencia al autor publicado en un libro de lectura de 1922:

EL LIBRO DE LA NATURALEZA

Yo conozco un libro inmenso

De saber y de belleza;

Este libro grande y bello

es llamado Naturaleza

Él nos muestra y nos describe

Las plantas y los animales;

Las leyes de la vida y de la salud

En él expuestas encontrareis

 Para comprenderlo bien

(no todos podrán);

Se necesita inteligencia

Y sensible corazón22.

La concepción de naturaleza como “libro” sufre una pequeña alteración en otra obra. En esta obra el “gran libro” de la naturaleza se transforma en una “gran cartilla”:

[...] así, como el niño aprende a leer viendo formas de letras, las más diversas, en las respectivas cartillas de enseñanza, así, también, él debe aprender en la escuela primaria los rudimentos de las ciencias naturales viendo formas de plantas y animales, de hojas y semillas, de nubes y nieblas y de tantas cosas más que vemos a cada paso, en todos los lugares y en una gran cartilla, que es la naturaleza. De acuerdo con este criterio, para practicarlo [...] en la escuela primaria de cualquier aldea del país,  ante la cual está siempre abierta la gran cartilla que es la naturaleza, basta el profesor, [...] mostrar al niño la planta, el animal, [...] diciéndole para qué sirve cada uno de ellos en la naturaleza [...]23

 LA CONCEPCION ANTROPOMÓRFICA SOBRE LA NATURALEZA

Otra concepción sobre la naturaleza  puede ser percibida a partir del análisis del material, la concepción antropomórfica. De acuerdo con esta concepción son aplicados a la naturaleza conceptos o comportamientos propios del hombre. Así, son atribuidos a algunos seres de la naturaleza como plantas y animales, actitudes, valores y comportamientos típicamente humanos, como por ejemplo, la tristeza, la maldad, la bondad, los celos, la traición, la belleza, le fealdad, la infidelidad entre otros.

En un texto intitulado “La Luciérnaga y su luz maravillosa”, la hembra aparece como fútil, frívola, lo cual entristece al macho pretendiente:

[...] El macho tiene alas y vuela en las noches de verano, emitiendo a intervalos cortos, sus rayos luminosos. La hembra, no tiene alas, pero su fosforescencia es casi continua; con ella atrae al macho; cuando éste llega, ella continua emitiendo luz, atrayendo así, a otros machos, hasta tener un numero considerable de ellos zumbando alrededor de ella, lo cual entristece a su primer enamorado24.

En otro texto, se presenta al sapo como extremadamente frío, pero bueno y útil, al mismo tiempo que el tigre, aunque bonito, es absolutamente inútil al hombre y a otros animales. Además, el texto presenta, otros animales, estableciendo una relación entre fealdad y maldad, belleza y bondad, utilidad e inutilidad:

[...] El sapo es una excelente prueba de que la fealdad no es un indicio de maldad [...] A pesar de su hediondez el sapo merece nuestra simpatía, algo que no ocurre con el tigre, el león, y otros animales.

Cuando fuisteis al circo, encontrasteis al tigre tan bonito, y su piel interesante. Sin embargo, ese animal vive como un solitario, no se deja domesticar, no es servicial a otros animales ni al hombre. Por el contrario éste es su victima predilecta. Casi siempre se aposta en las márgenes de los ríos, y cuando alguna persona se aproxima en busca de agua, se lanza sobre ella y la descuartiza con sus poderosas y afiladas garras, para después devorarla.

El sapo, el pobre, es un animal inofensivo y utilísimo al hombre [...] He aquí, un animal feo y útil.

Hay otros que son feos y malos como el caimán y la hiena y otros que son bonitos y buenos como, por ejemplo, los caballos y los perros.

Lo mismo puede ocurrir con los hombres. Es por eso, que se dice que quien ve la cara, no ve el corazón25.

En esa misma obra, existe otro texto intitulado “El elefante amable” en el que se presenta ese animal como inteligente, portador de “genio blando” y que a pesar de ser muy fuerte, sólo usa su fuerza para el bien: 

Los elefantes son animales extraordinariamente corpulentos, inteligentes, de genio blando y por eso fácilmente domesticables. [...] Prestan inestimables servicios como bestia de carga, por la inmensa fuerza con que son dotados, sirven también de monta en las celebres cazadas a los tigres

En la India, sobretodo, en la que son más usados y abundantes, hay una verdadera veneración por esos nuestros poderosos auxiliares. Y ellos lo merecen, porque siendo tan fuertes sólo emplean su fuerza para fines buenos26.

Ya el gato, a pesar  de “bonito, listo y diestro” es un “criado infiel” además de ser “disimulado y perverso”

El gato es un animal sutil, menos interesante, en su condición, que el perro. Es un criado infiel, que conservamos en casa para oponerlo a otro enemigo aún más incomodo, los ratones. Es bonito, listo, diestro, acariciador, sobre todo cuando es pequeñito, en sus juegos agradables y graciosos no siempre es inocente. Él, también tiene un genio disimulado, un natural perverso, que con la edad aumenta y que la educación apenas disimula. Por poco que lo irriten hace sentir sus uñas, y cuando entra en furor, su cara tan afable se vuelve horrible. [...]27.

Hay otro ejemplo de antropomorfismo en un libro de lectura publicado en 1929, un texto sobre el “Reino Vegetal”, además de afirmar que la naturaleza es la gran madre de todo, atribuye a ella y a algunos de sus elementos una actividad típicamente humana: el trabajo. En este sentido, el viento, la lluvia, el calor, son “obreros” de la naturaleza. Ésta, a su vez, es el gran “jardinero”: 

[...] ¿Quién es el jardinero de tan rico predio? En raras partes, el hombre, en casi la totalidad, la naturaleza; la naturaleza con sus obreros: vientos, lluvias, calor, luz, electricidad. Son estos jornaleros siempre cuidadosos; es ella la madre de todos, la hija de Dios siempre vigilante  [...]28.

LA CONCEPCIÓN ESTÉTICA Y/O ROMÁNTICA SOBRE LA NATURALEZA

 La última de las concepciones sobre la naturaleza que puede ser observada en el material investigado es una concepción estética. De acuerdo con esta concepción, la naturaleza es siempre bella y exuberante, representada de una forma romántica e idealizada.

Se defiende que el estudio de la naturaleza y principalmente el de las flores, hace al hombre mejor y más feliz. Nótese a continuación, que de lo que se trata, es del bienestar y de la felicidad del hombre.

[...] Adondequiera que vamos, pisamos flores; por más lejos que se expanda, la vista, divisa bosques, prados, campos repletos de lindas y benéficas plantas. [...] Dicho sea de paso, el simple estudio de las flores, eleva el alma, despierta la idea del amor al bien, a lo bello y vuelve al hombre mejor y más feliz29.

Es importante señalar que dentro de esa visión romántica sobre la naturaleza, el árbol ocupa un lugar destacado. En la mayoría de los libros analizados, ya sea en prosa o en verso el árbol está presente. La defensa del árbol, su utilidad para el hombre y la necesidad de preservarlo, tienen un lugar garantizado en casi la totalidad de los libros analizados. Cito, a modo de ilustración un ejemplo de esa apología al árbol:

Él, [el árbol] es purificador del aire que respiramos, él nos garantiza la fuente que vierte para calmar nuestra sed y para irrigar los campos, él es como la hilandera de  soles; le caen en la copa los rayos cálidos, y él deshilando la llama, da apenas el calor a quien se acerca a su sombra, él es medicina, él es la belleza cercando la morada en que vivimos, él es nuestro confidente discreto, porque es bajo sus ramas que abrimos francamente el corazón, dejando libre la añoranza y las reminiscencias –así es el árbol vivo. Muerto, él es todo – el principio y el fin: cuna y féretro, entre esos dos polos, lo  demás es floresta: la casa y el templo, el lecho nupcial y el altar, la carreta que trilla los campos, el navío que surca los mares, el cabo de la azada y el asta de la lanza, todo es madera, es el árbol, todo es floresta.30.

Nótese, que en el exergo seleccionado, el árbol, además de “nuestro confidente” es descrito, vinculado de forma indisoluble a la vida del hombre, desde el nacimiento hasta la muerte

La presencia constante del árbol en los libros de texto, del período en estudio, encuentra una explicación en Dean,31 cuando afirma que en la década del 20,

Surgió una corriente en la literatura infantil destinada a insuflar reverencia a los árboles; tal como los semilleros municipales de árboles creados en diversos locales durante la época, su preocupación la repoblación en parques y avenidas de las villas. El día del árbol pasó a ser conmemorado en algunas escuelas públicas para adoctrinar a los niños32.

La cuestión de la devastación de la naturaleza y precisamente de los bosques, aparece en un libro de Geografía de 1936. En él se puede leer la siguiente afirmación:

Sao Paulo se descuidó durante muchos años de su riqueza forestal, dejando que el abatimiento de sus árboles llegase a límites extremos sin tratar sobre la repoblación forestal. El territorio paulista no tiene hoy en día ni un 10% de su área cubierta de árboles, lo que hace de éste, uno de los Estados con más bajo porcentaje en el mundo33.

Dean, ya citado, al estudiar la historia y la devastación de la Mata Atlántica, afirma que el Estado de Sao Paulo como un todo, durante el período de 1920 a 1934,  “fue testigo de la más rápida destrucción de la floresta – más de 3 mil kilómetros cuadrados por año – y que en la mitad del siglo, la floresta que originalmente cubría el 85% del territorio estatal fue reducida al 18%”34.

Según este autor, en 1931, fue fundada por Alberto José de Sanpaio, Director del Museo Nacional, la Sociedad de “Amigos de los Árboles”. La sociedad que hacía proselitismo entre la élite y actuaba en favor de una ley forestal y de reforma de la agricultura”, convocó la Primera Conferencia Brasileña sobre Protección de la Naturaleza, en 1934.

La caza “apenas por diversión”, aliada a la devastación de los árboles para la agricultura trajo serias consecuencias para el medio ambiente. Sud Mennucci, en el libro Corographia do Estado de Sao Paulo – para uso de las Escuelas Primarias, de 1936 al analizar el “Reino Animal” del estado de Sao Paulo afirma que: “Los únicos animales salvajes de porte grande, que existen aún en Sao Paulo son, la onza y el anta y por cierto, en extinción ante la continua utilización de las tierras para la labranza”35.

Para finalizar, es importante destacar que a pesar del predominio de la concepción antropocéntrica y la utilitarista sobre la naturaleza en el ideario educacional del período estudiado ya se comenzaban a suscitar ideas sobre la necesidad de acciones para la preservación ambiental y el respeto a los animales no-humanos. Sin embargo esas acciones eran extremadamente tímidas. Por más que se defendiese la “preservación, lo que se pretendía en última instancia, era el bienestar del hombre.

CONSIDERACIONES FINALES

La relación sociedad-naturaleza en el llamado mundo occidental ha sido marcada fundamentalmente como una relación de oposición, de enfrentamiento. De un lado se encuentra el hombre, un ser frágil e inseguro y del otro, la naturaleza, fuerte y poderosa. No obstante, ese ser frágil, paulatinamente, gracias a su inteligencia e ingenio pudo subyugar casi totalmente la naturaleza a sus designios. Ese dominio de la naturaleza por el hombre ha sido visto como algo positivo y como motivo de orgullo para la humanidad.

Si bien, es cierto, que la dicotomía sociedad-naturaleza no es única, ni original. La Visión dicotómica de lo real parece ser una característica distintiva del pensamiento de Occidente. Así, a la par de la dicotomía hombre-naturaleza conviven las dicotomías cuerpo-alma, interior-exterior, materia-espíritu, hombre-cultura, entre otras. El origen de esas dicotomías ha sido explicado como derivado de la clásica separación entre sujeto-objeto que fundamenta la teoría del conocimiento de los pueblos occidentales. Ésta fue acentuada a partir del siglo XVII como fruto del racionalismo y del empirismo, notables en aquel período.

Aunque la necesidad de someter la naturaleza a los designios del hombre existe desde el comienzo de la civilización, ésta gana fuerza a partir del Modernismo, con el surgimiento de la Ciencia y de la Filosofía moderna.

 A partir de esa época la Ciencia deja de ser “especulativa”, “teorética” y pasa a ser practica, en consecuencia la naturaleza deja de tener una finalidad, como creían los filósofos antiguos y pasa a ser vista como algo manipulable al igual que una máquina.     

Esa visión mecanicista abre espacio para el dominio sin límites del hombre sobre la naturaleza, pues, ella trae consigo un antropocentrismo exacerbado. El hombre, antes, un mero contemplador y admirador de la naturaleza, pasa a ser señor y poseedor de la misma. Ya que la naturaleza existe únicamente para servirlo, él puede disponer de ella según le convenga. La degradación ambiental se encuentra, así, plenamente justificada.

Tomando en cuenta los objetivos propuestos para la presente investigación y los resultados de la lectura y análisis del material recopilado, pudimos identificar algunas concepciones sobre la naturaleza, tales como: antropocéntrica, utilitarista, antropomórfica, como “madre común y/o como todo lo que no fue hecho por el hombre”, como “todo lo que existe, todo lo que Dios creó”, como “libro” y finalmente la concepción estética y/o romántica sobre la naturaleza. Esas concepciones aparecen explícitamente, en los libros de texto, no obstante, también están presentes en los otros documentos analizados.

Es importante destacar que derivada de la concepción antropocéntrica, la superioridad del hombre no ocurre apenas en relación a los animales o a otros elementos de la naturaleza, sino, que ocurre también, en relación a otros hombres. Según puede ser visto en algunos libros de la época estudiada, la raza blanca es presentada como superior a otras razas.

Para finalizar, es oportuno señalar que, aunque las concepciones antropocéntrica y utilitarista sobre la naturaleza hayan sido muy evidentes en el material analizado, o sea, las ideas de que el hombre es el “rey de las criaturas” y que la naturaleza fue hecha únicamente para su bienestar; llama la atención el hecho de que algunas obras ya hiciesen referencia, aunque de manera tímida, a la necesidad de preservación y de respeto a la naturaleza y a los animales. Sin embargo, inclusive en esos casos, la “preservación o conservación” de los elementos de la naturaleza aparece como necesaria en relación a su utilidad.

Notas

1. BORNHEIM, G (1985). “Filosofia e política ecológica”. Revista Filosófica Brasileira. 2 (1),         [ Links ] p. 18.

2. THOMAS, K (1988). O homem e o mundo natural: mudanças de atitude em relação às plantas e aos animais, 1500-1800. Trad. João Roberto Martins Filho, São Paulo, Companhia das Letras.

3. Ibid., p. 357.

4. Ibid., p. 358.

5. CARVALHO, LM de (1989). A temática ambiental e a escola de 1SYMBOL 176 \f "Symbol" grau. Tese de doutoramento, São Paulo, FEUSP., p.5

6. PAIVA, VP (1973). Educação popular e educação de adultos - contribuição à História da Educação Brasileira. São Paulo, Edições Loyola, pp.126-130.

7. Parte del análisis sobre los libros de texto fue presentada en el III Congreso Luso-Brasilero de Historia de la Educación, realizado en Coimbra, Portugal, entre el 23 y 26 de febrero de 2000. El resumen del trabajo se encuentra publicado en el “Libro Resumen” del Congreso, p. 228.

8. Manifiesto de los Pioneros de la Educación Nueva. (s/d). p. 18.

9. AZEVEDO DE, F  (s/d): "Programa de las Escuelas Primarias del Distrito Federal”, p. 211. Las cursivas son mías.

10. “La superioridad del hombre sobre los animales es debida a su inteligencia”, en: Encyclopédia Thesouro da Juventude (s/d).  W.M. Jackson, Inc. Editores, Rio de Janeiro, Nova York,Vol. III, p. 697.

11. Ibid., Vol. I, p.29.

12. COLLECÇÃO, PSS (1929). Quarto Livro de leitura, 3ªed., São Paulo, Livraria Salesiana Editora, p. 63.

13. GEOGRAPHYA- ATLAS (1913). Curso Secundário, por F.T.D., Livro I, Programma do Primeiro Anno do Gymnasio Nacional. Rio de Janeiro, p. 11.

14. FERREIRA, F (s/d): Lições de cousas - Noções da vida prática- Livro de leitura para as Escolas, e de conhecimentos úteis para o povo. Approvado e adoptado pela Instrução Pública da Capital Federal e dos Estados. Rio de Janeiro/São Paulo/Bello Horizonte, Francisco Alves & Cia e Paris/Lisboa, Aillaud, Alves & Cia., p. 347.

15. THOMAS, CM (1947).  Geografia – curso elementar – para escolas primárias e admissão ao Curso Ginasial. São Paulo, Editora Paulo de Azevedo Ltda,p. 20. Cursivas de la autora.

16. Encyclopédia Thesouro da Juventude (s/d). Op.cit., Vol. XIV, p. 4281.

17. CAVALHEIRO, L & ANGELINO, N (1989). Ciências Físicas e Naturais para a Segunda Série Ginasial, p. 268.   Cursivas de la autora.

18. Encyclopédia Thesouro da Juventude (s/d). Op. cit., Vol. II, p. 371.

19. MARTINS, D (1923). “Como a escola primária deve ensinar rudimentos de Sciencias Naturaes”, Revista Nacional, ano II, n° 7, julho de 1923, p.453. Cursivas del autor.

20. Encyclopédia Thesouro da Juventude (s/d). Op. cit., Vol. I, p. 23.

21. BRAGA, E (1939). Leitura II – para o 3° ano escolar, 105° edição, São Paulo, Companhia Melhoramentos de São Paulo, p. 37.

22. Segundo Livro de leitura (1922). Editado pelos professores da Escola gratuita São José, nona edição, Petropolis, Typografia das Vozes de Petropolis.

23. MARTINS, D (1923). Op. cit., p. 454.

24. Encyclopédia Thesouro da Juventude (s/d). Op. cit. Vol. XI, p. 3422.

25. VIANNA, FFM (1914). Segundo Livro de Leituras Infantis. 18ª edição, Rio de Janeiro, Francisco Alves & Cia e Paris, Aillaud, Alves & Cia, p. 28

26. Ibid., p.45.

27. Segundo Livro de Leitura (1922). Op. cit., p. 97.

28. CASTILHO, AF (1929). O Vernáculo ou Leituras Portuguesas- Instrutivas e Morais. Nova Coleção de Livros Didáticos por F.T.D., Rio de Janeiro, Livraria Francisco Alves/Paulo de Azevedo & Cia, p. 362.

29. História Natural - Curso Superior (s/d). , tomo II, Collecção F.T.D, p. 241.

30. NETO, C,  en: CRUZ, M da (1917). Pequenos discursos cívicos, 2° ed., Porto Alegre, Selbach & Cia, Livreiros- Editores, p. 83.

31. DEAN, W (1996). A ferro e fogo - a história e a devastação da Mata Atlântica Brasileira. São Paulo, Companhia das Letras.

32. Ibid., p. 257.

33. MENNUCCI, S (1936). Corografia do Estado de São Paulo – para uso das escolas primárias. Rio de janeiro, Editores J.R. de Oliveira & Cia.

34. DEAN, W (1996). Op. cit., p. 262.

35. MENNUCCI, S (1936). Op. cit., p. 56.

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