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Frónesis
versión impresa ISSN 1315-6268
Frónesis v.16 n.2 Caracas ago. 2009
La Transformación Universitaria no es un Acto Mágico*
Cecilia García Arocha
Caracas-Venezuela. Rectora de la UCV rectorado@ucv.ve
* Entrevista elaborada por el Abog. Jesús Alberto Medina Bermúdez.
La primera mujer Rectora de la Universidad Central de Venezuela, tiene un año al frente de la Máxima Casa de Estudio del país, y no cesa en su empeño por transformar una organización que, al igual que muchas instituciones del país, requiere aplicar cambios en sus estructuras y funcionamiento para cumplir con mayor éxito las responsabilidades administrativas y académicas.
La Rectora de la Universidad Central de Venezuela, Dra. Cecilia García Arocha, está convencida de que para avanzar, según las exigencias académicas y científicas del nuevo milenio, se debe profundizar en la optimización de los procesos internos, de manera que la actividad académica continúe dando respuestas efectivas a las demandas de la sociedad venezolana.
J.M.: ¿Cuáles son los retos que enfrenta la Universidad?
C.G.A.: Si queremos cambiar y queremos influir en un mundo que avanza vertiginosamente y no quedarnos rezagados, debemos con firmeza decidir, trazarnos opciones estratégicas, aferrados a nuestro carácter autonómico pero consciente de la realidad de una interdependencia universidad-sociedad.
A propósito del debate que se desarrolla en el escenario nacional con relación a la universidad que exige el país, la Rectora señala que la UCV siempre ha estado consciente del rol que la sociedad le asigna, de su responsabilidad de construir procesos y relaciones que nos arraiguen aún más en el seno de la sociedad y de esta manera poder ofrecer nuestra experiencia y conocimientos en la solución de los problemas de las comunidades.
Destaca en ese sentido, que desde el momento que asumió la conducción de la Universidad junto a su equipo, se ha dedicado a promover y fortalecer una docencia con pertinencia social.
J.M.: ¿Según su experiencia, cuál es la pertinencia social que debe tener la Universidad?
C.G.A.: Ha sido un proceso que hemos impulsado con la intención de llevarlo a niveles de excelencia. Estamos convencidos de que marcharemos con la velocidad que exige el nuevo milenio en la medida que optimicemos nuestros procesos internos, para que nuestra actividad académica se integre a las exigencias del país. Hacia esa universidad en estrecha relación con la sociedad venezolana apuntan todas nuestras acciones y esto no es exclusivo de esta gestión, por tradición la UCV ha mantenido sumo cuidado en que sus programas, que sus productos se enriquezcan de la realidad del contexto nacional y a su vez contribuyan a su transformación, esto es: una educación que no esté ausente de una verdad que se hace evidente, que se corresponda con las exigencias de la sociedad.
Destaca que entre los factores que impiden el avance de cualquier proceso de cambio están la burocracia, la ineficiencia, la ausencia de orgullo por la institución en la que se labora.
J.M.: ¿Cuáles son las medidas para mejorar las dificultades que enfrenta la Universidad?
C.G.A.: Me refiero a que una de las primeras medidas fue promover una nueva manera de gerenciar la Universidad, en el sentido de hacer más simples y eficientes sus procesos, siempre dentro del marco legal, reconociendo en los resultados concretos la prueba de una buena dirección.
Explica que en los primeros meses, el equipo rectoral entendió que era preciso orientar la gestión hacia áreas sensibles para crear mejores condiciones que permitieran avanzar hacia una gerencia más efectiva dirigida a la transformación de la Universidad en otros niveles.
A propósito del debate que se desarrolla en el escenario nacional con relación a la universidad que exige el país, la Rectora señala que la UCV siempre ha estado consciente del rol que la sociedad le asigna, de su responsabilidad de construir procesos y relaciones que nos arraiguen aún más en el seno de la sociedad y de esta manera poder ofrecer nuestra experiencia y conocimientos en la solución de los problemas de las comunidades.
Destaca en ese sentido, que desde el momento que asumió la conducción de la Universidad junto a su equipo, se ha dedicado a promover y fortalecer una docencia con pertinencia social.
J.M.: ¿Según su experiencia, cuál es la pertinencia social que debe tener la Universidad?
C.G.A.: Ha sido un proceso que hemos impulsado con la intención de llevarlo a niveles de excelencia. Estamos convencidos de que marcharemos con la velocidad que exige el nuevo milenio en la medida que optimicemos nuestros procesos internos, para que nuestra actividad académica se integre a las exigencias del país. Hacia esa universidad en estrecha relación con la sociedad venezolana apuntan todas nuestras acciones y esto no es exclusivo de esta gestión, por tradición la UCV ha mantenido sumo cuidado en que sus programas, que sus productos se enriquezcan de la realidad del contexto nacional y a su vez contribuyan a su transformación, esto es: una educación que no esté ausente de una verdad que se hace evidente, que se corresponda con las exigencias de la sociedad.
Destaca que entre los factores que impiden el avance de cualquier proceso de cambio están la burocracia, la ineficiencia, la ausencia de orgullo por la institución en la que se labora.
J.M.: ¿Cuáles son las medidas para mejorar las dificultades que enfrenta la Universidad?
C.G.A.: Me refiero a que una de las primeras medidas fue promover una nueva manera de gerenciar la Universidad, en el sentido de hacer más simples y eficientes sus procesos, siempre dentro del marco legal, reconociendo en los resultados concretos la prueba de una buena dirección.
Explica que en los primeros meses, el equipo rectoral entendió que era preciso orientar la gestión hacia áreas sensibles para crear mejores condiciones que permitieran avanzar hacia una gerencia más efectiva dirigida a la transformación de la Universidad en otros niveles.
Entre las líneas estratégicas que durante este año han merecido una atención prioritaria por parte del equipo rectoral, se encuentra la recuperación de la infraestructura, de la Ciudad Universitaria de Caracas.
J.M.: ¿A qué condiciones obedece la recuperación del campus universitario?
C.G.A.: Estamos emplazados a recuperar el deterioro del campus y tenemos un plan que estamos cumpliendo. Esperamos recobrar la belleza de este espacio que la Unesco declaró Patrimonio de la Humanidad, en el año 2000. Hay, además una razón adicional: la docencia y la investigación recibirían un estímulo, si mantenemos un campus con su belleza artística armónica original y con una seguridad que permita desarrollar todas las actividades sin temor al delito.
Con relación a otro tema álgido para las instituciones de educación superior, como es el presupuesto, la Rectora reconoce la dificultad de manejar una institución tan compleja como la UCV y asumir el reto de mantenerla funcionando a pesar de los recortes presupuestarios que ha sufrido.
J.M: ¿Cuál es la medida de administración del presupuesto universitario?
C.G.A.: Los recursos que administra la UCV están a la vista de todos. Nuestra gestión es transparente, no ha sido la UCV nutriente de la corrupción que sacude a la Administración Pública Nacional. Tenemos una tradición de honestidad que viene de nuestra sólida formación moral y académica.
Como muestra de ello durante los últimos 12 meses, el Rectorado de esta casa de estudio invirtió 24 millones de bolívares fuertes en sus facultades, escuelas, dependencias e institutos con el objetivo de elevar la calidad académica, impulsar la investigación y fortalecer la extensión para beneficio de la comunidad ucevista y el país. Hemos convertido el presupuesto universitario en inversión productiva. Cuando solicitamos mayores recursos es para mejorar la calidad de la educación que impartimos y las condiciones socio económicas de nuestra comunidad.
Cecilia García Arocha, a pesar de los ataques que ha recibido la institución, mantiene la convicción de que transformar la Universidad, es posible.
J.M.: ¿De qué forma es posible la transformación universitaria?
C.G.A.: Este proceso lo venimos impulsando con responsabilidad desde cada uno de nuestros espacios; no obstante, la transformación no es un acto mágico que le puedes asignar un tiempo y un espacio, porque la dogmatizas. Es un proceso permanente, un conjunto de políticas y estrategias que transversalizan la vida universitaria, tocando los sistemas de estudios, pasando por renovar la planta docente, mantenerlo actualizado, en cuanto a los avances de la ciencia y la tecnología, al profesor activo, reponer los cargos vacantes del personal que se ha jubilado, incentivar la participación del docente jubilado en acciones específicas, y lograr un consenso incluso sobre los modos de participación de la comunidad en la toma de decisiones en sus distintas áreas.
Explica que a propósito de esa necesidad, se ha conformado una comisión que trabaja en el diseño de un Plan Estratégico, que busca establecer las bases que permitan transitar hacia la Universidad del siglo XXI, una Universidad que está clara en su rol en la sociedad del conocimiento. Queremos discutir la transformación, pero con apego a nuestra autonomía. Sobre todo con la consciencia de que en la Universidad nunca será posible establecer un pensamiento único porque, por esencia, ella es plural y es a partir de ese principio que se desarrolla un debate fértil sobre la universidad que requiere el país.












