Servicios Personalizados
Revista
Articulo
Indicadores
-
Citado por SciELO -
Accesos
Links relacionados
-
Similares en
SciELO
Compartir
Agroalimentaria
versión impresa ISSN 1316-0354
Agroalim v.13 n.26 Mérida jun. 2008
Louis Malassis (1918-2007). Presidente-fundador de la Asociación Internacional de Economía Alimentaría y Agroindustrial (AIEA2).
El profesor Louis Malassis murió el pasado 10 de diciembre en Montpellier, Francia. Acaba de dejarnos un gran pedagogo, un constructor infatigable, un investigador creativo y un calido humanista.
Louis Malassis nació 1918 en Saint-Hilaire-des-Landes en una familia de campesinos. El fue, para su época, uno de los pocos hijos de agricultores que se encaminaron hacia el estudio de carreras largas. Fue admitido en la Escuela Nacional de Agricultura de Rennes en 1936 y egresó como Ingeniero agrícola en 1938. Terminó su formación licenciándose en Derecho (Rennes, 1951) y defendió su tesis doctoral en Ciencias Económicas bajo la tutela de François Perroux, en La Sorbonne, en 1954. Tuvo numerosas distinciones académicas (miembro de la Academia de Agricultura, doctor Honoris Causa de las Universidades de Laval en Canadá, Lovaina y Parma), así como civiles y militares (comandante de la Legión de Honor, de Palmas Académicas y del Mérito Agrícola, Cruz de Guerra 1935-1945).
Su curiosidad intelectual y su apertura internacional lo llevaron a estancias en varias universidades extranjeras como profesor (Canadá, Marruecos), o como investigador a una edad en la que otros ya están jubilados (Berkeley, Minneapolis-St Paul).
Primero Profesor y luego Titular de la cátedra de Economía Rural en la Escuela Nacional Superior Agronómica de Rennes de 1945 a 1969, dejó su huella en varias generaciones de estudiantes y de jóvenes investigadores, así como también en agricultores y funcionarios por sus análisis incisivos, su capacidad de sintetizar teóricamente explicaciones sobre el rumbo del mundo y su aptitud para explicar y convencer.
Fue un hombre que rápidamente comprendió la importancia de la investigación y creó el primer centro de investigación de economía y sociología rural de Francia, en Rennes. Su gran dinamismo estuvo también al servicio de acciones de divulgación y de capacitación de agricultores a través de la fundación de varios organismos: Télé Promotion Rurale, Institut National de Promotion Agricole et Rurale, Centre de Développement de lAgriculture de Groupe. Todas esas ideas estuvieron inspiradas en la convicción de la importancia de la acción colectiva, solidaria y cooperativa en el mundo rural. El pedestal de esas abundantes propuestas residía en otra convicción: el progreso humano está condicionado por una amplia difusión de la ciencia, la educación y la cultura. El 29 de septiembre de 2000, en la apertura del Pabellón Louis Malassis en el Agro de Rennes, el recordaba: « nosotros aportamos nuestra contribución a la revolución cultural, que fue la base de la gran revolución campesina».
En 1969, poco después de haber cumplido los cincuenta, Louis Malassis decidió realizar un cambio -excepcional para la época- emigrando hacia el gran Sur, por un cargo de profesor en la Escuela Nacional Superior Agronómica de Montpellier. Un signo precursor o un acelerador de la vocación mediterránea de Louis Malassis fue su implicación en la fundación del Departamento de Ciencias Humanas, al inaugurarse el Instituto Agronómico Hassan II de Rabat en 1968. El constituyó y animó con entusiasmo un joven equipo de cooperantes franceses lanzando un concepto duradero el «desarrollo rural integrado».
Su venida a Montpellier constituyó una oportunidad extraordinaria para la ciudad, la región y aún más allá, para el desarrollo de los países mediterráneos y tropicales. En efecto, Montpellier significó para él la puerta abierta a la inmensa pregunta sobre los medios de salir de la pobreza en el medio rural. Esta pregunta fue afrontada por medio de la creación de una nueva disciplina académica, la economía agroalimentaria, cuya justificación teórica fue según la expresión de su fundador, «no hay explicación agrícola de la agricultura». Este campo de investigación permitió también innovaciones pedagógicas importantes, en particular, con el lanzamiento de un diploma de estudios en suficiencia investigadora (DEA) en «Economía del desarrollo agrícola, agroalimentario y rural». Este diploma pionero y, aún hoy único en Francia, formó cientos de estudiantes en el mundo entero. El inicio de la década de 1970 constituye también la animación conjunta, con Michel Cépède y Joseph Klatzmann, profesores del Instituto Nacional Agronómico de Paris, de la serie «Progreso y agricultura» de la revista «Economías y Sociedades» -Los Cuadernos del Ismea- fundados por François Perroux, un «hacedor de hombres» según la bella formula de su discípulo Louis Malassis. Esta serie, que evolucionó con el tiempo bajo el impulso de Louis Malassis, ha estado ocupándose de las rupturas temporales y también de la construcción en el largo plazo, aun está activa y continua difundiendo los saberes de la economía agroalimentaria.
La segunda etapa decisiva del recorrido montpelierino de Louis Malassis es su nombramiento, en 1974, como director del Instituto Agronómico Mediterráneo de Montpellier (IAMM), establecimiento vinculado a una institución internacional muy original, el CIHEAM. El IAMM, pequeña estructura dotada de gran flexibilidad y orientada hacia la formación de cuadros superiores de la agricultura y de lo agroalimentario de los países mediterráneos, constituyó un laboratorio fantástico. Louis Malassis pudo dar allí toda la medida de su talento de innovador, implementando una enseñanza más cercana a las necesidades y sobretodo creando, 25 años antes del famoso Modelo de Bologna (LMD), el primer «Master» francés. En efecto, Louis Malassis, gran visionario, había percibido rápidamente los retos considerables del acceso internacional a los estudios. El IAMM también se benefició de la intuición y el impulso de Louis Malassis en el campo de los métodos pedagógicos (contrato de estudiantes en formación, herramientas informáticas y audiovisuales, teleconferencias) y de investigación (estimulando, alentando con entusiasmo al equipo que él había formado para que obtuviesen el doctorado y publicasen).
El IAMM significó también, debido a la iniciativa de Louis Malassis, el desarrollo de la cooperación regional, con la constitución de una red importante de egresados que facilitó enormemente las operaciones de colaboración entre países en una zona atravesada por múltiples fracturas. Hay que mencionar también a su favor, el anclaje europeo con el arranque de programas de investigación financiados por la Comisión que sirvieron de soporte a un conocimiento científico de la agricultura y de lo agroalimentario en el Mediterráneo (base de datos Medistat desarrollada por Mahmoud Allana, herramienta que sigue siendo hoy todavía la única estadística global sobre los países mediterráneos y árabes). Louis Malassis, hombre del Atlántico, supo integrar e integrarse a la cultura mediterránea, cuna de civilización. Debido a su afectuoso sentido de las relaciones humanas logró crear, en algunos años, un verdadero capital social que contribuyó fuertemente al éxito de su acción en la región Mediterránea y en el mundo. En testimonio de su aura y su amistad con numerosos colegas y responsables políticos y profesionales en Italia, en España, en Grecia y en los países del sur y del este de la Mare Nostrum.
Después de este anclaje mediterráneo, Louis Malassis pudo entonces pasar a una tercera fase de su carrera, la internacionalización. Esta etapa estuvo dedicada a la elaboración y la realización de una estrategia francesa en el campo de la enseñanza superior y de la investigación agronómica en los países tropicales y del mediterráneo, inspirado por su cargo de Director General de Enseñanza y de investigación en el Ministerio de la Agricultura en Paris de 1978 a 1982 y su gran experiencia internacional.
A partir del lúcido diagnostico que la globalización emergente de los mercados iba muy rápidamente a tocar la esfera de la formación y de la investigación, Louis Malassis soñó con la constitución de una institución francesa de tamaño crítico mundial, cuya ubicación pudiera ser legítimamente Montpellier. En efecto, esta ciudad albergaba desde hacia tiempo una de las primeras grandes escuelas agronómicas y acababa de acoger varios establecimientos de investigación y de enseñanza superior agronómica respaldados por una de las universidades europeas más antiguas, con reputación en el campo de las ciencias de la vida. Hacía falta convencer y unir. Dos cualidades que marcaron la personalidad de Louis Malassis, que supo desplegar con eficacia en un medio universitario y político particularmente complejo, por no decir visceralmente conflictivo. La tenacidad del gran Bretón hizo maravillas con los meridionales pero exigió sin embargo varios años de gestación.
En 1984, Louis Malassis hizo valer sus derechos a una jubilación activa.
En enero de 1986, en presencia de tres ministros, era puesta finalmente en Montpellier la primera piedra del centro mundial de enseñanza superior y de investigación agronómica y agroalimentaria. Louis Malassis, quien era también un gran comunicador, (nada sorprendente para un pedagogo fuera de serie), tuvo la idea de bautizar ese centro como «Agropolis», siendo él su primer presidente.
Pero su obra no se limita al campo de la enseñanza y de la investigación. Consciente del papel esencial de la cultura en el progreso de las sociedades, creó en 1992 el indispensable componente popular del campus, Agropolis Museum, el museo de las agriculturas y las alimentaciones del mundo, sobre el tema del «combate interminable de los campesinos» para alimentarse y alimentar al planeta. Con los años, debido a sus numerosas responsabilidades, Louis Malassis dejó paso a otros, pero se mantuvo por largo tiempo como presidente científico de Agropolis Museum.
Convencido del papel esencial de la ciencia y de los intercambios entre investigadores, mundo económico y sociedad civil en el proceso de desarrollo, Louis Malassis se interesó siempre en el movimiento asociativo. Presidió la Sociedad Francesa de Economía Rural (SFER). Durante sus «descansos» de joven jubilado se encargó de fundar dos sociedades formales a fin de contribuir con el progreso de los conocimientos en el campo de la economía agroalimentaria. La Sociedad Francesa de Economía Agroalimentaria (SFEA) nació en St-Quentin-en-Yvelines, en 1987 y la Asociación Internacional de Economía Alimentaria y Agroindustrial (AIEA2) en Montpellier, en 1989. La AIEA2 marcó de manera significativa las discusiones sobre la dinámica alimentaria mundial, en una perspectiva multidisciplinaria heterodoxa que constituyó uno de los fundamentos del pensamiento de Louis Malassis. La AIEA2, actualmente presidida por el profesor Roberto Fanfani de la Universidad de Bologna, reúne alrededor de 400 miembros en mas de 40 países y se benefició del sostén estimulante de su fundador a todo lo largo de sus coloquios históricos: Montpellier (1990), Córdoba (1994), Caracas (1998), Bologna (2001), Québec (2004) y Londrina (Brasil, 2007).
Actualmente, gracias a los esfuerzos constantes de Louis Malassis y su equipo, así como al empeño de sus sucesores, la notoriedad mundial de Agropolis está asegurada. Sobre ese pedestal Louis Malassis ambicionaba la creación de una verdadera «Facultad de Ciencias Agronómicas y Agroalimentarias» en Montpellier. En efecto, su convicción era que el sistema francés de grandes escuelas y de las instituciones de investigación nacional pecaba por su carácter elitista y centralizado y que, en consecuencia, un desarrollo internacional del campus montpelierino sólo podía surgir de una configuración universitaria. La creación en 2007 de Montpellier SupAgro, 21 años después de Agropolis, es un primer paso en esta dirección, que viene a confirmar la pertinencia de los análisis de Louis Malassis.
Louis Malassis nos deja igualmente una obra científica mayor, guiada por la preocupación constante de la contribución de la ciencia al desarrollo. Numerosas obras, artículos y conferencias aseguraron la difusión de las ideas del maestro en Francia y en el extranjero en un gran público universitario, profesional y de tomadores de decisiones. Mencionaremos particularmente el «Tratado de Economía Agroalimentaria» en 5 tomos (Cujas, 1979, 1983, 1986, 1997), escrito en colaboración con Gérard Ghersi y Martine Padilla. Este tratado sigue siendo la única obra de referencia actualmente en esta disciplina científica. Louis Malassis siguió activo hasta el final recibiendo a sus numerosos amigos en su casa siempre abierta de Montferrier, analizando las situaciones, indignándose de las injusticias del mundo, fustigando los «conservatismos» y los puntos de vista egoístas, llamando a la visión de conjunto y a la prospectiva, a la generosidad. Luego de un recorrido inspirado por la curiosidad intelectual y el altruismo y marcado por la diversidad, efectuó un regreso a la fuente, consagrándose a la tarea gigantesca que constituyó la escritura de la «Trilogía campesina» (Fayard, 2001 y 2004; Quae, 2006), análisis magistral de la «larga marcha de los campesinos» bretones, franceses y del mundo. El título de la obra que cierra esta serie es premonitorio y pleno de sabiduría: «Ellos os alimentaran a todos, los campesinos del mundo, si ».
Louis Malassis nos lega una obra material e intelectual considerable. Él habrá marcado su tiempo, creado mucho y sobretodo ha dejado una gran lección de vida a aquellos que tuvieron la suerte de conocerlo, de trabajar con él y de compartir. Nadie duda que este profesor-innovador-constructor, aunado a un cálido humanista, continuará aún largo tiempo comunicando su brillante entusiasmo a todos los observadores y militantes de la aventura campesina, agrícola y agroalimentaria de nuestro mundo.
Jean-Louis Rastoin
Vicepresidente de la AIEA2. Montpellier, Francia, rastoin@supagro.inra.fr. Abril de 2008.
(Traducción de Elvira Ablan)












