Servicios Personalizados
Revista
Articulo
Indicadores
-
Citado por SciELO -
Accesos
Links relacionados
-
Similares en
SciELO
Compartir
Bioagro
versión impresa ISSN 1316-3361
Bioagro vol.27 no.1 Barquisimeto abr. 2015
El financiamiento, los insumos y los ajustes necesarios en Bioagro
En el año 2012 anunciamos en un editorial la necesidad de solicitar a los autores una contribución por la publicación de sus artículos dada la terminación del programa de subvención a las revistas que el organismo de fomento de la ciencia en Venezuela había mantenido por años. Bioagro logró mantener la calidad de su versión impresa en los años 2012 y 2013 gracias a la contribución de los autores y al aporte de la institución patrocinante, la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado.
La revista obtuvo un financiamiento inesperado del Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (FONACIT) en el año 2014 luego de recibir la buena pro de parte de un ente gubernamental denominado Conocimiento Latinoamericano y Caribeño de Libre Acceso (CLaCaLiA), con lo cual se logró la producción de los tres números de ese año, obviamente conservando nuestra absoluta autonomía editorial. Sin embargo, tan imprevista como efímera fue esta subvención que no hubo ni aun la posibilidad de tramitar la renovación para el siguiente año.
Por otra parte, en el escenario actual se presentan unos costos de imprenta que han alcanzado cifras exorbitantemente altas, imposibles de pagar mediante contribuciones de los autores y apoyo de la Institución. Ello nos obliga a realizar nuevos ajustes pero manteniendo nuestra porfía de seguir produciendo ejemplares impresos mientras exista alguna posibilidad de lograrlo. La decisión es la de producir un limitado número de ejemplares mediante un sistema de producción semi-artesanal, utilizando multígrafos, que nos permita al menos cumplir nuestra obligación con los suscriptores, particulares o institucionales, y con los compromisos de canje. Entendemos que ello redundará en un notorio descenso en la calidad de presentación de la revista pues la impresión, ahora sobre un papel de mayor rusticidad, ya no presentará la usual nitidez de los textos y figuras.
Mantendremos el esquema de trabajo propuesto mientras se pueda hallar en el mercado al menos este tipo de papel y otros insumos (tinta, esténciles). Y como siempre, mantendremos también nuestra mente en positivo, a sabiendas que más temprano que tarde la industria editorial, y por ende, la edición de revistas científicas, recobrará su tradicional actividad en el país.
Reinaldo Pire C.
Editor











