I. INTRODUCCIÓN
En el siglo XX, el contexto político estuvo marcado por la expansión y modelos de gobierno para fortalecer la democracia incipiente y participación ciudadana. De esta manera, el trinomio gobernabilidad, democracia y participación inicia un proceso de cohesión, pero con profundas contradicciones y tensiones, que impiden la atención a las necesidades sociales y desmotivan la participación ciudadana 1. Algunas investigaciones afirman que los sistemas democráticos en América Latina son jóvenes y enfrentan problemas de difícil atención, como la pobreza, desigualdad, inseguridad, violencia y enquistada corrupción que afectan la participación ciudadana, prevaleciendo expresiones poco democráticas y vías dictatoriales.
Según el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2023, publicado por Transparencia Internacional 2, los países de América Latina con los niveles más altos de corrupción son Venezuela que ocupa el puesto 177 de 180 países evaluados, con una puntuación de 14 sobre 100, lo que indica una percepción de corrupción muy alta. Por otro lado, Haití se encuentra en la posición 171, con una puntuación de 17, reflejando también una percepción elevada de corrupción. Así mismo, Nicaragua está clasificada en el puesto 167, con una puntuación de 19, indicando altos niveles de corrupción percibida. Mientras que Honduras está ubicada en la posición 157, con una puntuación de 23, mostrando una percepción significativa de corrupción. Y Guatemala ocupa el puesto 150, con una puntuación de 25, lo que sugiere una percepción considerable de corrupción.
En el caso de Ecuador, la puntuación IPC 2023, lo ubica en aproximadamente 36 puntos, con un rango medio-bajo, reflejando desafíos importantes en el combate a la corrupción. Sin embargo, ha presentado escándalos de corrupción en sectores clave como el petróleo, la construcción y el sistema judicial, además de la influencia del crimen organizado en la política y el aumento de los casos de soborno y tráfico de influencias. Por otro lado, en Perú, se obtuvo una puntuación IPC 2023 de alrededor de 36-38 puntos y se ha observado que la corrupción política ha sido un tema recurrente, con numerosos expresidentes involucrados en investigaciones y condenas (ej., el caso Lava Jato). Además de problemas en la administración pública y servicios básicos, con sobornos y desvíos de fondos públicos.
Ambos países tienen niveles de corrupción significativos que afectan negativamente el desarrollo económico, el sistema judicial y la confianza en las instituciones. Aunque no alcanzan los niveles extremos de países como Venezuela o Nicaragua, su posición en el IPC muestra que los esfuerzos anticorrupción son insuficientes. Tanto en Ecuador como en Perú, el descontento popular con la corrupción ha llevado a protestas y demandas por reformas estructurales, aunque con avances limitados. La politización de los sistemas de justicia y la debilidad institucional siguen siendo desafíos críticos.
A. Política y sociedad en el Perú
En el Perú las condiciones sociales y políticas, han afectado grandemente la gobernabilidad, lo que ha conducido a una polarización alta con tendencias al autoritarismo. Además, otros autores indican que la gestión del Congreso y el Ejecutivo tienen muy baja aprobación por parte de la ciudadanía, lo que conduce a una gobernabilidad sin legitimidad o gobernabilidad casi sin democracia donde no se considera la participación ciudadana. Por su parte, la gobernabilidad en el Perú no garantiza el ejercicio del derecho a participar, haciendo que los ciudadanos no se sienten identificados por las entidades estatales y niveles de gobierno, ya que perciben que estas instancias de gobierno excluyen los intereses y requerimientos ciudadanos.
Otros autores afirman que la gobernabilidad, es una cualidad inherente a una comunidad u organización política, haciendo que la autoridad para ejercer sus funciones use mecanismos y procesos para beneficiar a sus integrantes. Además, privilegia a las instituciones estatales en relación con las organizaciones de la sociedad civil con el fin de generar bienestar general. Por otra parte, Bayón 3, indica que las decisiones que se toman con la participación ciudadana, es consecuencia del ejercicio del derecho democrático y así garantizar su rol en las políticas públicas.
La participación ciudadana es un componente importante de acceso a decisiones políticas de un gobierno, es compartir el poder político. De esta manera, se puede decir, que son mecanismos y estrategias que usa la ciudadanía organizada para ser escuchados y participar en decisiones políticas de gobierno; es un derecho y acto inherente al ciudadano para propiciar bienestar González 4. Otras investigaciones indican que la participación ciudadana solo es viable y trascendental en un gobierno democrático. Además, se puede afirmar que es un derecho garantizado por la constitución y leyes con el que se participa en los procesos democráticos incluyentes y transparentes.
En este trabajo analiza la gobernabilidad en los países latinoamericanos con énfasis en Perú, y se evalúa la relación de las teorías políticas con la participación ciudadana. El trabajo se organiza en cuatro secciones, en la primera se ha expuesto la generalidad del tema, luego se describen los aspectos teóricos que fundamentan el tema, se sigue con la metodología que describe la selección documental, para luego presentar los resultados y conclusiones del estudio.
II. TEORÍAS SOBRE GOBERNABILIDAD
Desde una perspectiva política y democrática, la gobernabilidad se presenta como una propuesta para gestionar y organizar el poder, considerando diversos factores que incluyen la economía, la institucionalidad internacional, nuevas estrategias de gestión pública, la gobernabilidad corporativa y las acciones derivadas de las redes. Además, se incluyen conceptos como el Estado mínimo, el sistema cibernético y las redes autoorganizadas, que amplían el enfoque hacia una visión más dinámica y adaptativa de la interacción entre gobierno y sociedad.
De esta manera, la interacción entre gobierno y sociedad civil destaca la importancia de las estructuras y contextos en los que operan estas relaciones, resaltando cómo influyen mutuamente. Asimismo, el análisis incorpora la relación entre gobierno, servicios y redes, integrando elementos como las redes, la globalización y las sociedades complejas. Basándose en estos elementos, se identifican tres formas de gobernabilidad que buscan responder a los desafíos actuales de las sociedades contemporáneas. Este enfoque holístico resalta la necesidad de entender la gobernabilidad como un fenómeno multidimensional que abarca tanto estructuras formales como dinámicas informales y redes globales.
Por su parte, Ramírez 5, indica que las teorías sobre participación se agrupan en dos bloques; por una parte, las teorías de elección, que consideran maximizar las utilidades con la participación al mínimo costo y que además, incluye las teorías cognitivas de la participación, como un elemento que depende del nivel de acceso a la información que tienen los ciudadanos sobre un sistema político y por otra parte, la teoría de los incentivos, donde la participación y los valores cívicos están condicionados a las motivaciones o incentivos que se puedan ofrecer. Las teorías estructurales de la participación ciudadana indican que la estructura e instituciones políticas y sociales son importantes y que tienen un impacto decisivo en la participación.
El ejercicio de la gobernabilidad está vinculado a la participación ciudadana a través de la gestión de las instancias y niveles de gobierno con el propósito de tomar decisiones que permita tener resultados eficientes. Algunos autores afirman que el proceso de la gobernabilidad está vinculado con la gestión gubernamental, conocida también como políticas públicas y estas están dirigidas a proporcionar soluciones viables a los problemas de la ciudadanía, quienes las valorizan, expresando su nivel de satisfacción; para lograr esto, es necesario que dichas decisiones sean estructuradas y organizadas sobre la base de la participación, concertación y consenso con la sociedad civil. Tienen como finalidad, analizar la participación ciudadana y la gobernabilidad dentro de un sistema democrático como una forma de contribuir a teorizar desde el quehacer político.
Gran parte de los países latinoamericanos han presentado conflictos de gobernabilidad, por las polarizaciones sociales que se han venido formado, vinculadas a los grupos de poder económico, perdiendo la legitimidad ciudadana, con un alto desequilibrio en los poderes del Estado. Desde esta perspectiva se ha perdido el derecho a participar en democracia, haciendo que los sectores políticos sancionen al poder popular de varias formas, bien sea con discriminaciones sectarias o con notables preferencias hacia sus propios partidarios, distorsionándose el concepto de democracia. De esta manera se crean sesgos y se le impide la participación a los actores válidos y reconocidos, conformados por personas diversas, con historia de vida con diferente formación y conocimientos variados, creencias culturales heterogéneas entre otras características que desean participar en procesos de gobernabilidad y democracia.
III. METODOLOGÍA
Esta investigación fue documental y estuvo estructurada por una revisión teórica, con el fin de definir los aspectos clave de la gobernabilidad en los principales países latinoamericanos donde la participación ciudadana se ha visto afectada por la sectorización política. Se analizan las teorías democráticas y políticas de diferentes épocas, y su contribución a las realidades sociales actuales.
La selección de documentos estuvo estructurada según lo descrito en la tabla 1, donde se puede observar que se han considerado los aspectos relacionados con las teorías del estudio y su repercusión en las conductas sociales.
Los documentos fueron analizados de manera crítica, con el fin de garantizar la calidad de estos, asegurando que cada uno aporte valor al análisis y contribuya al desarrollo de una visión integral sobre el tema. Para ello se realizaron las siguientes preguntas de investigación asociadas a los criterios de calidad, en cuanto a la pertinencia conceptual, rigor metodológico, aplicabilidad práctica, contribución práctica y la calidad y confiabilidad de la fuente.
P1: ¿Cómo define y desarrolla el documento los conceptos de gobernabilidad, participación ciudadana y democracia en relación con las teorías políticas contemporáneas?
P2: ¿Qué metodología utiliza el autor para sustentar sus propuestas teóricas o prácticas, y es esta metodología adecuada y bien fundamentada en el contexto del estudio?
P3: ¿Qué ejemplos o estudios de caso relevantes se incluyen en el documento para demostrar la aplicabilidad de sus propuestas en contextos reales de gobernanza y participación ciudadana?
P4: ¿De qué manera el documento aporta innovaciones o perspectivas únicas a la literatura existente sobre gobernanza y participación democrática?
P5: ¿Están las afirmaciones y conclusiones del documento respaldadas por evidencias sólidas, y se citan fuentes confiables y actualizadas en el texto?
IV. RESULTADOS
Los estudios sobre gobernabilidad y participación ciudadana están desarrollados dentro del proceso del fortalecimiento de la democracia, es desde esta visión que se analiza este binomio, considerando que las tendencias actuales, como el caso de los países de América Latina, son abrir camino a tendencias autoritarias que generan gobernabilidad sin democracia y por lo tanto, sin participación ciudadana. En la tabla 2 se describen las principales investigaciones seleccionadas en este trabajo.
Tabla 2 Principales investigaciones que destacan la participación ciudadana como elemento fundamental de la confianza política.
Los trabajos seleccionados describen la relación social y emocional, entre la confianza política y la participación ciudadana, como una necesidad para la formación de sistemas democráticos eficientes y estables. Lo cual se ha visto mermado en las últimas décadas en países latinoamericanos. Por otra parte, la tabla 3 muestra otros estudios que han permitido conocer la realidad actual sobre las tendencias políticas y su participación en la conducta social actual, donde la desconfianza priva y el autoritarismo sin una verdadera democracia, son los que promueven las redes de gobernabilidad en el presente.
Tabla 3 Otras investigaciones que reflejan la relación de gobernabilidad con participación ciudadana y su impacto en la estabilidad democrática de las naciones latinoamericanas.
Diferentes fuentes consideran que en el siglo XX se expandió la democracia, se diseñaron nuevos modelos de gobiernos, se cohesionó la democracia y gobernabilidad dentro de un régimen democrático, pero con profundas contradicciones y tensiones. En este sentido, se ha podido observar que las democracias en América Latina son jóvenes, presentan situaciones sociales complejas que muchas veces se han ligado a las culturas, la falta de educación social apropiada, la falta de profesionalismo en el tema y las diferencias económicas entre y dentro de las naciones. Ocasionando sistemas políticos con democracias distorsionadas. En la actualidad, las tendencias democráticas se caracterizan por el pesimismo, populismo y polarización; en este escenario, la gobernabilidad y la participación desde la democracia genera mucha preocupación, con altas posibilidades de perder esta forma de gobierno.
La gobernabilidad es una cualidad inherente a las comunidades y organizaciones políticas, vinculada al ejercicio de la autoridad mediante procesos y mecanismos que buscan generar bienestar para sus integrantes. Está estrechamente relacionada con la participación ciudadana, que surge como un componente esencial para garantizar el acceso a las decisiones políticas, fomentar el derecho democrático y fortalecer las políticas públicas. Por su parte, la participación ciudadana permite a la población involucrarse activamente en la toma de decisiones, compartiendo el poder político con las autoridades elegidas. Este proceso busca atender las necesidades y demandas colectivas, fortaleciendo la administración de recursos y el ejercicio político en beneficio de la comunidad. En este contexto, la ciudadanía plena y un gobierno democrático y representativo son elementos fundamentales para garantizar la viabilidad y trascendencia de esta participación. Además, la participación ciudadana incluye procesos democráticos, como elecciones libres y transparentes, donde los partidos políticos y otros actores aseguran la defensa de la democracia y el voto universal. Este tipo de gobernabilidad inclusiva busca soluciones viables a los problemas de la ciudadanía, midiendo su éxito a través de la satisfacción de la población.
La selección documental permite confirmar que la colaboración se presenta como eje central de la gobernabilidad 7. De tal forma que, las plataformas colaborativas, que integran actores públicos y privados, representan una estrategia clave para la toma de decisiones eficientes y adaptables. Este enfoque sugiere que la gobernabilidad debe evolucionar hacia modelos más horizontales y participativos, donde la ciudadanía sea un agente activo en la gestión institucional. Además, en el presente, existe un impacto de las redes sociales en la participación ciudadana 13, 19, esta inclusión de redes auto-organizadas y su capacidad de articular demandas sociales sugiere un replanteamiento de las estructuras tradicionales de poder. Este elemento podría constituir la base de una nueva teoría de "gobernabilidad digital", que incorpore la influencia de las tecnologías de la información.
El vínculo entre capital social y la gobernanza efectiva 9,16, está relacionado con la confianza y cohesión social, que aparecen como factores esenciales para fortalecer tanto la gobernabilidad como la participación democrática. Esto indica la necesidad de desarrollar teorías que exploren cómo el capital social puede ser fomentado institucionalmente para aumentar la legitimidad de las políticas públicas.
Se ha observado una prevalencia en la gobernanza multinivel 3,17, con una interacción de múltiples niveles y actores en la gobernanza que reafirma la importancia de modelos multinivel para abordar los problemas complejos de las sociedades modernas. Este enfoque valida las teorías existentes que posicionan la gobernanza como un fenómeno dinámico y adaptable. Además, las prácticas de democracia deliberativa, como jurados ciudadanos y paneles de discusión, destacan la importancia de la inclusión en los procesos de toma de decisiones. Este resultado enfatiza la relevancia de teorías participativas que promuevan procesos informados y legítimos 10, 11.
Los estudios analizados revelan que la relación entre participación ciudadana activa y niveles de satisfacción comunitaria valida la necesidad de políticas públicas que sean diseñadas y evaluadas con la participación directa de la población afectada14. Además, la capacidad de los sistemas democráticos para responder a las necesidades ciudadanas subraya la validez de teorías que plantean la gobernabilidad como un proceso dinámico y adaptativo frente a las demandas sociales.
En el Perú, la gobernabilidad y la participación ciudadana enfrentan desafíos significativos que reflejan tanto avances como retrocesos en la consolidación democrática. Si bien se han implementado mecanismos como el presupuesto participativo y programas de consulta ciudadana, estos a menudo se ven limitados por la debilidad institucional, la corrupción y la desigualdad socioeconómica. La participación ciudadana, en muchos casos, se circunscribe a procesos formales como las elecciones, que, aunque garantizan el derecho democrático, no siempre logran fomentar un involucramiento sustantivo en la toma de decisiones públicas. Además, la desconfianza hacia las instituciones y los partidos políticos debilita el capital social necesario para construir una gobernabilidad efectiva. No obstante, las dinámicas locales, como la autogestión comunitaria y la participación en redes vecinales, destacan como ejemplos de resiliencia ciudadana y ofrecen pistas para replantear modelos más inclusivos y descentralizados de gobernanza en el contexto peruano. Este panorama resalta la necesidad de fortalecer la institucionalidad y fomentar una cultura democrática más profunda que permita articular las demandas sociales con políticas públicas efectivas y sostenibles.
CONCLUSIONES
Las teorías sobre gobernabilidad y participación ciudadana son propuestas desarrolladas desde la práctica en un régimen democrático y se han extrapolado en toda Latinoamérica, adaptándose a las realidades sociales y políticas individuales. Los países de la región son relativamente jóvenes y aunque han tenido importantes influencias de países desarrollados, estas no han sido para el progreso y porvenir de los países latinos, ocasionando que las adaptaciones de estas teorías enfrenten desafíos significativos debido a la persistencia de problemas estructurales como la corrupción, la desigualdad social, la debilidad institucional y la falta de una cultura democrática sólida. Aunque se han implementado mecanismos de participación ciudadana y gobernabilidad en la región, muchas veces estos han sido desvirtuados por intereses políticos o económicos que priorizan beneficios particulares sobre el bien común. Esto ha resultado en una desconfianza generalizada hacia las instituciones públicas, una participación ciudadana limitada y un desarrollo democrático incompleto, dificultando el avance hacia sociedades más equitativas y justas.
A pesar del tiempo, las teorías de la gobernabilidad aún tienen vigencia en cuanto a lo político y democrático, lo que propicia elementos para la participación de la sociedad civil organizada y vinculado a factores como institucionalidad, economía, estrategias de gestión y corporación y redes de cooperación; pero también plantea, lo que ha vivido América Latina en las últimas 5 décadas, que incluyen una reducción del Estado, la incorporación del libre mercado y la ampliación a niveles locales de gobernabilidad. Así surgen las propuestas de relacionar a los gobiernos con la sociedad civil organizada, la interacción gubernamental y la co- gobernabilidad. Pero la gobernabilidad es analizada desde la calidad de los servicios públicos, considerando que se trata de sociedades complejas, globalizadas y organizadas en redes sociales.
Por otra parte, las teorías sobre la participación analizan las diversas categorías como la participación ciudadana, el rol del Estado, el marco legal, la participación en políticas públicas a través de las entidades del Estado y la construcción de la gestión participativa a través de mecanismos democráticos, como un factor social de derecho y un proceso de empoderamiento ciudadano que afirma la conciencia colectiva. Además, la participación ciudadana, es un derecho que es parte de un Estado democrático y avalado por normas legales, usando mecanismos que permita fortalecer el sistema democrático y fortalecer la conciencia colectiva.
Las teorías sobre gobernabilidad y participación ciudadana están relacionadas con el ejercicio democrático y el modelo de gestión pública, así como está relacionado con la solidaridad, cooperación y transparencia. De esta manera, la forma de gobernabilidad no va a tener respuesta a todos los requerimientos públicos, por eso requiere de la participación de los ciudadanos para diseñar las políticas públicas, desarrollar decisiones efectivas y de calidad, e incorpora el saber comunitario y la colaboración de diversos actores. La gobernabilidad democrática solo es posible con la participación equilibrada y justa de los ciudadanos, siendo diverso y plural, que conforman una red que influye en las decisiones; complementa y sustituye a la democracia representativa y genera mejor información e incrementa la calidad y eficiencia de las políticas y servicios públicos.
Resulta necesario incorporar elementos de democracia deliberativa, gobernanza digital y gobernanza multinivel para diseñar sistemas que respondan simultáneamente a las demandas locales y globales. Además, es importante desarrollar estrategias institucionales que fortalezcan el capital social como base para una participación democrática efectiva y sostenible. Todo esto conduce a una necesidad de reconfiguración del rol del ciudadano, que le permita transitar hacia un modelo donde este sea un “cogestor” de las políticas públicas, más allá de su papel tradicional como votante o beneficiario.