I. INTRODUCCIÓN
La comprensión lectora constituye una habilidad transversal clave en el proceso educativo, ya que permite a los estudiantes interpretar y analizar información, desarrollar pensamiento crítico y aplicar el conocimiento en diversos contextos 1. Sin embargo, en varios países de América Latina, este componente esencial enfrenta desafíos significativos. En Ecuador, los resultados del Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEVAL) 2 señalan que un alto porcentaje de estudiantes de secundaria no logra los niveles mínimos de comprensión lectora, lo que limita su capacidad para analizar, interpretar y comprender textos de manera adecuada. Este problema no solo impacta el rendimiento académico en áreas específicas como matemáticas y ciencias, sino que también afecta el desarrollo integral de los estudiantes al generar desmotivación y apatía hacia el aprendizaje 3.
Diversos estudios sugieren que la escasez de estrategias activas en la enseñanza es uno de los factores que agrava esta problemática. La falta de metodologías que fomenten el interés por la lectura y desarrollen habilidades críticas ha sido asociada con bajos niveles de rendimiento y una actitud negativa hacia el proceso educativo. En este contexto, Bellomo 4 destaca la necesidad de integrar enfoques constructivistas que no solo motiven al estudiante, sino que también promuevan una cultura lectora sostenible. Las estrategias activas, al involucrar al estudiante de manera dinámica en el aprendizaje, ofrecen un camino para superar estas limitaciones y potenciar el desarrollo cognitivo.
El problema central de esta investigación radica en la insuficiencia de estrategias didácticas activas para fortalecer la comprensión lectora en estudiantes de educación básica. En respuesta a esta necesidad, la finalidad fue determinar cómo las estrategias activas de aprendizaje pueden mejorar significativamente la comprensión lectora en este grupo de estudiantes. Este enfoque integral busca no solo lograr mejoras en la capacidad de los estudiantes para identificar información explícita y hacer inferencias, sino también en su habilidad para analizar y evaluar críticamente los textos.
La base teórica de este estudio se sustenta en principios constructivistas y democráticos de la educación, como los planteados por Dewey 5, quien propuso que el aprendizaje debe ser activo, participativo y orientado al desarrollo de habilidades que permitan a los estudiantes afrontar los desafíos de la vida. La comprensión lectora, en este sentido, se concibe no solo como una habilidad técnica, sino como un proceso transformador que fomenta la autonomía y el pensamiento crítico 6.
Además, investigaciones previas en países como Perú 7, Argentina 8 y Turquía 9 han demostrado la efectividad de enfoques activos en la mejora de la comprensión lectora. Estas experiencias internacionales, junto con los resultados de Remache, Pilco y Yánez 10, refuerzan la pertinencia de implementar estrategias innovadoras en el contexto ecuatoriano para abordar los bajos niveles de rendimiento y promover una educación de calidad.
II. DESARROLLO
La comprensión lectora es un eje central en el desarrollo educativo, ya que constituye una habilidad fundamental para la adquisición de conocimientos y el desarrollo del pensamiento crítico 11. A lo largo del tiempo, diversos estudios han explorado estrategias para mejorar esta habilidad, destacando la implementación de metodologías activas como el aula invertida, el aprendizaje cooperativo y el aprendizaje basado en problemas (ABP). Estas estrategias no solo mejoran los resultados académicos, sino que también fomentan habilidades sociales y cognitivas clave para el siglo XXI.
El marco teórico que sustenta las estrategias activas de aprendizaje se encuentra en el constructivismo, particularmente en las teorías de Piaget y Vygotsky. Piaget destaca que el aprendizaje es un proceso de construcción activa donde el individuo adapta e internaliza nueva información en función de su conocimiento previo 12. Por su parte, Vygotsky introduce el concepto de "zona de desarrollo próximo", enfatizando que la interacción social y el trabajo colaborativo potencian el aprendizaje al superar los límites individuales con la ayuda de mediadores como compañeros y docentes 13.
Ausubel, con su teoría del aprendizaje significativo 14, complementa esta visión al resaltar que el conocimiento nuevo debe vincularse con lo que ya se sabe para ser verdaderamente asimilado. En el contexto de estrategias como el aula invertida, el estudiante llega a la sesión con una base previa que facilita la profundización y aplicación práctica del conocimiento.
A. Comprensión lectora y sus niveles
La comprensión lectora es una habilidad compleja que implica procesos cognitivos y metacognitivos. Según el Ministerio de Educación del Ecuador 15, esta habilidad se organiza en tres niveles de profundidad:
Literal: Identificación de información explícita en el texto.
Inferencial: Interpretación y conexión de ideas implícitas.
Crítico: Evaluación y análisis del contenido para formarse juicios propios.
El desarrollo de estos niveles requiere estrategias pedagógicas que integren el aprendizaje significativo, la metacognición y la resolución de problemas. Los estudios realizados en diferentes contextos educativos arrojan evidencia robusta sobre la efectividad de las estrategias activas de aprendizaje:
Aula invertida: En Irán, Abdolmaleki y Saeedi 16 reportaron un incremento significativo en la comprensión lectora asistida por computadora, donde el grupo experimental mostró una media de desempeño superior (5,35) en comparación con el grupo control (1,17). Este resultado sugiere que el aula invertida facilita el aprendizaje autónomo y el análisis crítico.
Aprendizaje cooperativo: En Bolivia, Espinal, Tapia, Guerra y Martel 17 observaron que esta estrategia mejoró el nivel crítico de lectura en un 83,3% del grupo experimental tras la intervención. En Ecuador, Remache, Pilco y Yanez 10 hallaron una diferencia significativa entre los grupos control y experimental, reforzando el impacto positivo del trabajo en equipo.
Aprendizaje basado en problemas: Hurtado y Salvatierra 18 demostraron que el ABP mejora significativamente la comprensión literal y fomenta un cambio en los paradigmas tradicionales de enseñanza.
Innovación pedagógica: En Argentina, Fonseca et al. 19 utilizaron el programa "LEE con comprensión", que integró vocabulario, inferencias y metacognición, evidenciando mejoras en la comprensión textual (de 8,81% a 19,88% tras la intervención).
En Ecuador, la comprensión lectora enfrenta desafíos derivados de prácticas pedagógicas tradicionales y un acceso limitado a recursos educativos innovadores. Este estudio propone integrar estrategias activas en el aula como un modelo replicable y escalable que fortalezca las competencias lectoras en los tres niveles descritos.
III. METODOLOGÍA
La presente investigación siguió un diseño cuasi-experimental con dos grupos: uno experimental y otro de control. Se desarrolló en un contexto longitudinal, con recolección de datos en dos momentos: antes y después de la intervención. Los datos se analizarán utilizando pruebas estadísticas como la T de Student y ANOVA, asegurando validez interna y comparabilidad de los resultados. A continuación, se describen los procesos y fases implementados:
A. Selección de la muestra
La población estuvo conformada por 152 estudiantes de educación básica. Se seleccionó una muestra de 76 estudiantes mediante un proceso de asignación por conveniencia, distribuidos equitativamente en dos grupos de 38 participantes cada uno: el grupo experimental y el grupo de control, donde el primero participará en actividades mediadas por aula invertida, ABP y trabajo cooperativo.
B. Diseño experimental
En la figura 1 se presenta el esquema de trabajo desarrollado, se observa que el grupo de control recibió una intervención tradicional, mientras que el grupo experimental recibió una intervención basada en estrategias activas, donde se implementaron a través de 15 sesiones.
B. Intervención
El programa de estrategias activas de aprendizaje se implementó en el grupo experimental a lo largo de 15 sesiones, cada una con una duración de 40 minutos. Estas sesiones incluyeron actividades orientadas a las dimensiones aula invertida y aprendizaje basado en problemas, operacionalizadas mediante indicadores específicos para fomentar la comprensión lectora. En la Tabla 1 se describen las actividades realizadas el grupo experimental.
C. Recolección de datos
Se aplicó una prueba de comprensión lectora como técnica principal para medir las variables. El instrumento utilizado fue un cuestionario integrado por 20 preguntas abiertas, diseñadas para evaluar los diferentes niveles de comprensión lectora. Para la evaluación de las respuestas, se desarrolló una rúbrica basada en la escala cualitativa-cuantitativa del Ministerio de Educación del Ecuador:
VI. RESULTADOS
En este trabajo se analizaron las estrategias activas de aprendizaje y su impacto en la comprensión lectora en estudiantes de educación básica. Los resultados obtenidos de las pruebas fueron organizados y cuantificados según los niveles de la escala cualitativa-cuantitativa. Posteriormente, se compararon las puntuaciones de pretest y postest de ambos grupos para determinar el impacto de las estrategias activas de aprendizaje en la comprensión lectora.
A. Comprensión literal
Los resultados iniciales del pretest, tal como se observa en la Tabla 2, tanto el grupo experimental como el grupo control presentaban un alto número de estudiantes en el nivel más bajo de desempeño. Por otro lado, ninguno de los estudiantes de ambos grupos alcanzó el nivel más alto. Este escenario inicial fue respaldado estadísticamente por la prueba de rangos de Mann-Whitney, lo que indica que no existían diferencias significativas entre los grupos antes de la intervención, asegurando condiciones equivalentes para evaluar el impacto de las estrategias activas de aprendizaje.
Tras la intervención se observa un cambio sustancial en el desempeño del grupo experimental. Este grupo presentó una marcada disminución en los niveles más bajos de rendimiento, mientras que la mayoría de los estudiantes alcanzó un nivel intermedio de logros académicos, y un número significativo llegó al nivel más alto. En contraste, el grupo control no mostró avances destacables, manteniendo a casi todos los estudiantes en niveles de rendimiento limitado. Estos resultados fueron respaldados por un análisis estadístico que arrojó diferencias significativas entre ambos grupos, con un efecto de gran magnitud, evidenciando el impacto positivo de las estrategias activas en la comprensión literal.
B. Comprensión inferencial
El análisis de los resultados iniciales en el nivel inferencial, tal como se muestra en la Tabla 3, revela que ambos grupos comenzaron con características similares en su desempeño. Una proporción considerable de estudiantes en ambos grupos se encontraba en los niveles más bajos de logro, con escasa representación en los niveles más altos. Esto sugiere que la comprensión inferencial era un área de dificultad generalizada al inicio del estudio. Los análisis estadísticos corroboraron que no existían diferencias significativas entre los grupos en este nivel.
El análisis de los resultados posteriores a la intervención evidencia un impacto significativo de las estrategias activas de aprendizaje en el desarrollo de la comprensión inferencial. En el grupo experimental, los niveles de desempeño más bajos desaparecieron por completo, y un número considerable de estudiantes alcanzó niveles avanzados de razonamiento inferencial. En contraste, el grupo control no experimentó cambios significativos, permaneciendo en niveles bajos o intermedios de logro. La validación estadística respalda la efectividad de la intervención, destacando cómo estas estrategias potencian habilidades esenciales como la deducción de información implícita y el análisis profundo de los textos.
C. Comprensión crítica
El análisis inicial del nivel crítico, tal como se observa en la Tabla 4, revela que tanto el grupo experimental como el grupo control compartían características similares en términos de desempeño, con una mayoría significativa de estudiantes en el nivel más bajo y la ausencia de estudiantes en el nivel más alto. Este panorama fue confirmado estadísticamente, indicando condiciones homogéneas entre los grupos antes de la intervención.
El análisis posterior a la intervención muestra un progreso considerable en el grupo experimental, destacando su avance hacia niveles superiores de desempeño crítico. La reducción drástica en los niveles más bajos y el incremento en los más altos reflejan la efectividad de las estrategias activas para desarrollar habilidades avanzadas de análisis crítico. Por otro lado, el grupo control no mostró un cambio significativo, manteniéndose en niveles intermedios sin alcanzar los más altos. La evidencia estadística y el gran tamaño del efecto respaldan la capacidad de estas estrategias para fomentar competencias como la evaluación de argumentos, la toma de decisiones informadas y la resolución de problemas complejos.
Los resultados obtenidos son consistentes con investigaciones previas. Abdolmaleki y Saeedi 16 reportaron mejoras significativas en comprensión lectora mediante el aula invertida, con diferencias medias notables entre grupos experimentales y de control. Del mismo modo, estudios como los de Cieza 20 destacan la efectividad de estrategias activas para mejorar tanto habilidades lectoras como pensamiento crítico. Estos hallazgos subrayan la importancia de metodologías que involucren activamente al estudiante en su aprendizaje.
La implementación de estrategias activas de aprendizaje demostró ser una herramienta efectiva para mejorar la comprensión lectora en sus tres niveles. Los resultados reflejan no solo un impacto estadísticamente significativo, sino también una mejora práctica en las habilidades lectoras de los estudiantes, destacando la relevancia de estas metodologías para fomentar aprendizajes significativos y sostenibles en el ámbito educativo.
CONCLUSIONES
Este estudio refuerza la importancia de las estrategias activas de aprendizaje como un enfoque pedagógico fundamental para el desarrollo de la comprensión lectora en los estudiantes. Los resultados obtenidos no solo muestran mejoras sustanciales en los niveles de comprensión literal, inferencial y crítico, sino que también ofrecen una perspectiva amplia sobre cómo este tipo de estrategias favorece el aprendizaje significativo y duradero. La intervención aplicada en el grupo experimental demostró que estas estrategias tienen un impacto tangible y positivo en la comprensión lectora, mejorando de manera significativa las habilidades cognitivas de los estudiantes.
Además, el análisis de los datos confirma que las estrategias activas no solo contribuyen a mejorar el rendimiento en tareas de comprensión literal, sino que también facilitan la transición a niveles más profundos de razonamiento inferencial y crítico, áreas clave para el desarrollo académico y profesional de los estudiantes. Este estudio resalta el potencial de estas metodologías para transformar la manera en que los estudiantes interactúan con los textos y construyen su conocimiento, moviéndolos de un aprendizaje superficial hacia un aprendizaje más reflexivo y autónomo.
Por otra parte, los resultados obtenidos sugieren que la aplicación consistente y sistemática de estrategias activas de aprendizaje debe ser considerada como una prioridad en las prácticas pedagógicas. Este enfoque no solo mejora la comprensión lectora, sino que también potencia otras competencias clave como el pensamiento crítico, la capacidad de análisis y la resolución de problemas. Las implicaciones de estos hallazgos son claras: las estrategias activas de aprendizaje pueden ser utilizadas como una herramienta poderosa para fomentar habilidades cognitivas superiores y preparar a los estudiantes para los desafíos académicos y profesionales del futuro.
Finalmente, aunque este estudio se centró en la comprensión lectora, los resultados abren la puerta para investigaciones futuras que puedan explorar la efectividad de estas estrategias en otras áreas del conocimiento y niveles educativos. La expansión de estas metodologías a diferentes contextos podría proporcionar una visión más integral de su impacto y utilidad en el desarrollo global de las destrezas cognitivas de los estudiantes.











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