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Educere

versión impresa ISSN 1316-4910

Educere v.11 n.36 supl.36 Meridad mar. 2007

 

A contracorriente: la socialización de los estudiantes en su camino a la universidad

Luz María Velázquez Reyes* y Julia Pérez González** 

Instituto Superior de Ciencias de la Educación ISCEEM Toluca - México

Resumen

En el presente texto se hace un estudio a estudiantes de escuelas públicas de educación media de la ciudad de Toluca para conocer, a través de historias de vida, el grado de violencia con que se encuentran entre pares, en la calle y dentro de la familia; concluyendo que los alumnos de secundaria y preparatoria han sido violentados en sus derechos humanos tanto por los pares como por los adultos. Han sido insultados, humillados, excluidos y golpeados, entre otras formas de violencia. Por lo que, su camino escolar resulta una lucha a contracorriente.

Palabras clave: violentar, exclusión, drogas y relatos de vida

Against the flow: student socialization on their way to university

Abstract

In this text we present a study of public middle school students in the city of Toluca to learn, through personal testimony, the degree of violence they face among peers, in the street and within their families; coming to the conclusion that these students have had their human rights violated both by their peers as by adults. They have been insulted, humiliated, excluded and battered, among other forms of violence. Which is why, the path of their schooling is a fight against the flow.

Key words: violate, exclusion, drugs, personal testimonies

Fecha de recepción: 15-01-07 • Fecha de aceptación: 02-02-07

En la sociedad de la globalización, el individuo sufre la expansión de la violencia y, el imaginario del miedo, se alimente de verdad o ficción, recorre todos los espacios posibles, la inseguridad es nuestra sempiterna compañera, por lo que la sensación de peligro nos resulta por demás familiar.

Por lo tanto, resulta ingenuo pretender que los muros de la escuela la resguarden y aíslen de la violencia estructural que la asuela con su carga de dolor, resentimiento, odio y guerra camuflada. La violencia en la escuela se ha convertido en un fenómeno cotidiano, recurrente y constitutivo de la cultura escolar, pocos son los que se salvan de no contar con alguna experiencia cercana de contacto con ella.

La escuela no está al margen de las tensiones sociales y cada vez son más frecuentes y más crudos los episodios violentos en los escenarios escolares. De ahí que se ha empezado a llamar este fenómeno (de cotidianeización de la violencia) como la invasión a la escuela o penetración de la calle en la escuela.

La palabra violencia proviene del latín vis, que significa fuerza vital, dentro de esa fuerza vital se encuentra la violencia. Según, Ortega (2005), la violencia equivale al uso intencional de la fuerza física en contra de un semejante con el propósito de herir, abusar, robar, humillar, dominar, ultrajar, torturar, destruir o causar la muerte.

¿Por qué los seres humanos apelamos a la violencia? Es una pregunta que ha sido investigada desde diferentes tradiciones, las teorías explicativas pueden agruparse en tres: 1. Attachment theory, explica la violencia como el resultado de la ausencia de afecto y calidez emocional en la crianza; 2. Teoría del aprendizaje vicario, la violencia es el producto del desarrollo en escenarios domésticos y escolares violentos. Su aportación principal es: se aprende a ser violento; 3. Teoría de modelos de crianza inconsistentes, la violencia es la consecuencia de disciplinas laxas, extremadamente duras e incoherentes, las cuales estimulan la respuesta violenta. Esta última teoría encuentra que las víctimas desarrollan un apego pernicioso hacia el ejecutor de la violencia.

Es importante estudiar la violencia en la escuela, porque la violencia socava la convivencia y aniquila el potencial de realización de los alumnos. Los climas escolares impregnados de violencia son fácilmente detectables debido al notorio deterioro de la convivencia. Dado que la violencia implica, como dice Benjamin (1999:35), la destrucción de la capacidad de obrar que un individuo tiene por parte de otro sujeto.

Resulta imprescindible reconocer la existencia de diferentes tipos de violencia, una primera taxonomía del concepto violencia en la escuela, nos arroja por lo menos dos grandes agrupaciones:

1. Violencia entre iguales, como en el caso del bullying (Bullying es una palabra inglesa que ha sido aceptada a nivel mundial para referirse al acoso entre compañeros. El Bullying es definido como una forma ilegítima de confrontación de intereses o necesidades en la que uno de los protagonistas –persona, grupo, institución– adopta un rol dominante y obliga por la fuerza a que otro se ubique en un rol de sumisión, causándole con ello un daño que puede ser físico, psicológico, social o moral. Ortega, et. al (2005:788)

2. Violencia entre desiguales como en los casos de abuso de poder, de autoridad, maltrato de adultos, etcétera.

1. Violencia entre iguales

En primer lugar hablaremos de la violencia entre iguales. Este tipo de violencia es definida como “el deseo consciente y deliberado de maltratar a una persona y colocarla en tensión. Esta intimidación muchas veces es vista como un abuso de poder sistemático”. (Hayden y Blaya 2002:72), puede manifestarse de forma:

1. Verbal: insultos, palabras de desprecio, injurias, apodos, etcétera

2. Física: patadas, sapes, machines, zancadillas, etcétera

3. Psicológica: humillación, ataques a la identidad de la persona, amenazas, chantajes, extorsión, etcétera

4. Relacional: aislamiento, rechazo, indiferencia, involucramiento de la víctima en chismes o en acciones de desprestigio social, etcétera

5. Sobre las propiedades de los otros: principalmente robo u ocultación de mochila, calculadoras, celulares, tarea, ropa, etcétera

6. Sexual: al afectar comportamientos, actitudes y percepciones erótico-sexuales.

Toda violencia es una brutalidad ya que contamina el clima escolar, sus características son:

1. Intencionalidad mantenida de dañar

2. Desequilibrio de poder físico, psicológico o social

3. Persistencia de la agresión en la dinámica relacional

4. Perversión moral que daña a la víctima, al agresor y a los espectadores

En todo episodio de violencia se presentan tres figuras: la víctima, el ejecutor de la violencia y el espectador o espectadores. Estos últimos pueden varían de acuerdo a su grado de participación recorriendo el espacio de más apoyo a la víctima a menos (instigador). Aunque generalmente se resguardan en la protegida zona de silencio. Mientras que el agresor y la víctima guardan una relación de dominio-sumisión.

2. Violencia entre desiguales

La violencia entre desiguales, abarca una gran cantidad de comportamientos donde el abuso de poder, autoridad y maltrato se da por parte de los adultos hacia los alumnos. Aunque parezca extraño algunos de los encargados de educar, se convierten en ejecutores de violencia, la cual puede ser de diversa índole: insultos, humillación, gritos, discriminación étnica o religiosa, acoso sexual y castigos (no salir al baño, o al recreo, hacer doble tarea, colocar orejas de burro, suspender al alumno varios días, bajando puntos de la calificación o de la escala) e incluso castigos de tipo corporal los más frecuentes, gisazos (tisazos), reglazos, borradorazos, golpes en las yemas de los dedos, etc. La mayor parte de las veces esta violencia en la escuela queda olvidada sea porque los alumnos guardan silencio, o bien cuando la declaran son ignorados por padres y profesores. Se cuenta por lo menos con tres investigaciones que documentan el abuso de los profesores: Galeana (1997), Gómez Nashiki (2005), y Velázquez (2005), estos autores reconocen que en todos los casos el abuso hacia los alumnos resulta en impunidad, mostrando que los alumnos constituyen un sector vulnerable.

En esta investigación parto del supuesto: enfrentamos un recrudecimiento de la violencia en la escuela aunada a la ausencia de conocimientos y estrategias adecuadas para su prevención y tratamiento. En los últimos tiempos han aparecido nuevas modalidades de violencia como son: las peleas entre mujeres, el hostigamiento sexual a ambos sexos, bullying por la orientación sexual de la víctima, intimidación originada por el establecimiento o rupturas de relaciones afectivas, entre otras, todas estas modalidades atentan contra el derecho de los alumnos a desarrollarse en condiciones de libertad y dignidad, además de crecer libres de miedo e intimidación.

Consideraciones teóricas

La investigación se sustenta en una categoría temática: violencia en la escuela dado que esta categoría se esfuerza en captar y devolver la manera en que los actores perciben las diversas manifestaciones de violencia simbólica, de incivilidades y de violencia física. Abramovay (2003:18), consideró que la historia de la violencia en la escuela, –así como muchas otras formas de violencia– es la historia del descubrimiento gradual de las víctimas, de aquellas personas “olvidadas por la historia”. Este descubrimiento acontece cuando, paulatinamente, pasamos a reconocer lo que las víctimas tienen que decir, y a reconocer, por tanto, su poder de colocar su sufrimiento en palabras. Las otras dos categorías clave son: Convivencia e Interactividad.

1. La categoría convivencia1 la cual significa viviendo juntos en armonía, se trata de una forma de gestión de la vida que implica comprender al otro, desde un modelo ecológico, convivencia resulta de la confluencia de cuatro grandes dimensiones: las condiciones de vida de alumnos y profesores, de la calidad de sus relaciones interpersonales, de sus actitudes y conductas de riesgo, y de su implicación directa en violencia.

2. Interactividad: No podemos comprender el comportamiento de los alumnos, qué, cómo y por qué hacen lo que hacen y qué aprendizajes llevan a cabo haciendo lo que hacen si no tenemos en cuenta simultáneamente lo que hacen los otros importantes en su vida (padres, profesores, compañeros, amigos, novios, etcétera)

Dentro del modelo ecológico se pone atención tanto a las condiciones de vida; como a la convivencia y sociabilidad; la violencia en el medio ambiente social; las creencias sociales y cívicas y la violencia en la escuela o bullying.

3. Metodología

El problema de investigación

No entendemos con precisión la dimensión del problema de la violencia en la escuela. Ignoramos ¿Qué aqueja a los alumnos de secundaria, y del nivel medio superior? Desconocemos ¿De qué manera un ambiente hostil contribuye para que los alumnos decidan abandonar sus estudios? No sabemos ¿el tipo y naturaleza de las experiencias de riesgo que enfrenta un alumno de secundaria y del nivel medio superior? Por lo que es preciso determinar ¿Qué modalidades de violencia se presentan en nuestras escuelas?

Objetivos

1. Investigación de campo que busca contar con datos cuantitativos y cualitativos para establecer los índices de convivencia, experiencias de riesgo, y violencia en estudiantes, de seis escuelas (dos del nivel medio y cuatro del nivel medio superior ubicadas en distintos municipios del estado de México)

2. Aportar información para comprender cómo es la convivencia de los 1.791 alumnos (1.465 alumnos de secundaria y 326 alumnos de preparatoria) en los contextos escolar y social inmediatos (escuela, colonia y hogar, el análisis incluye las condiciones de vida de los estudiantes, la imagen que tienen de sí mismos, las relaciones que establecen, sus experiencias de riesgo además de su implicación directa en fenómenos de violencia interpersonal ya sea entre iguales o con adultos).

El universo de estudio

El universo de estudio está compuesto por la totalidad de alumnos inscritos en los dos centros de trabajos de la escuela secundaria general No. 2 de la ciudad de Toluca, estado de México (1.465 alumnos) y por una muestra de 326 alumnos de cuatro escuelas preparatorias, (ubicadas en Toluca, San Felipe del Progreso, Huixquilucan, San José Villa de Allende, (ver  No. 1). La totalidad de las escuelas pertenecen al sector público (gestionadas con fondos del Estado). Se decidió investigar a la totalidad de la población de alumnos de secundaria, por lo que se aplicaron 1.465 instrumentos. En preparatoria se optó por una muestra, debido al tamaño y distancia de las escuelas.

El procedimiento para generar la información fue distinta para cada nivel, con los alumnos de secundaria, los instrumentos para captar la información se administraron en horario escolar por la investigadora, el tiempo requerido para la aplicación fue en promedio una hora. El trabajo de campo se realizo en mayo -junio de 2005. El cuestionario se respondió de manera anónima. Con los alumnos de preparatoria se acordó fuese una tarea extraclase, el tiempo invertido en la redacción de sus relatos fue de una a cinco horas.

De los instrumentos para generar la información

1. Se aplicó el “Cuestionario sobre Convivencia, Violencia y Experiencias de Riesgo COVER” para alumnas y alumnos de secundaria. (Ver anexo No. 2) Este cuestionario fue elaborado por Rosario Ortega y Rosario del Rey (2004); se trata de un autoinforme conformado por 80 preguntas donde se exploran aspectos relacionados con la convivencia en las escuelas2. (Ver anexo No.2)

2. Considero que no basta determinar que un X% fue insultado, golpeado, etcétera, sino saber, cómo, cuándo, quién, el impacto que eso tiene en la subjetividad del alumno, comprender lo que el alumno siente y piensa acerca de esa vivencia, por lo tanto, se decidió dar identidad a los números, obtenidos vía (COVER) solicitando a cada uno de los alumnos, redactara una experiencia propia sobre violencia en cualquiera de las posiciones: espectador, ejecutor, o víctima. El episodio de violencia relatado podría ser dentro o fuera de la escuela. La instrucción para esta parte fue: “Por favor, cuéntame un episodio violento ya sea que lo hayas observado o bien participado. Narra dónde, cuándo, cómo. Puedes agregar hojas”.

Recurrir a los relatos de vida nos permite ingresar al mundo simbólico de los alumnos, y con Ferrarotti (1991:157) pienso: “la vía de la subjetividad es la quepermite reconstruir el alcance objetivo, esto es real, completo, de una conciencia de grupo y de época”. Michel de Certeau dijo alguna vez que los hombres son seres “enmarañados” en historias, por consiguiente requerimos acercarnos al mundo de vida de los alumnos a partir de explorar por sus historias.

4. Resultados

Aunque la violencia en la escuela representa la cara menos presentable de la institución escolar, actualmente se puede afirmar que hay una apertura por parte de los funcionarios para investigar este por demás inquietante fenómeno. La presentación de los resultados se hará por separado, en primer lugar se expondrá lo correspondiente a los alumnos de secundaria y en el subapartado II, se describirá lo concerniente a los estudiantes del nivel medio superior (preparatoria)

a. Alumnos de secundaria

1. Datos Generales.

Los datos que se exponen a continuación fueron obtenidos mediante el cuestionario COVER. 1.465 alumnos de los cuales el 51% son mujeres y el 49% hombres. El 32% corresponde al primer grado, el 31% a segundo y el 30 % a tercer grado. El promedio de edad de la población es de 13,6 años, el 83,1% vive con ambos padres, el 10% vive en hogar monoparental, de los cuales el 9% vive con la madre y el 1% vive exclusivamente con el padre. En promedio tienen 2,06 hermanos, igualmente en promedio tienen 1,6 hermanos mayores y 1,5 hermanos menores, el 2% tiene hijos.

Dimensión: Condiciones de vida

En cuanto a las condiciones materiales de su vivienda el 96,2% cuenta con luz eléctrica, misma proporción 96% se beneficia con agua potable. El 99% reconoce que en su casa siempre hay algo para comer, aunque sólo el 59,9% admite hacer tres comidas al día, el 16,45% comparte su cama con algún otro familiar, el 66% hace labores en el hogar, el 13% trabaja.

Dimensión: valor personal y sociabilidad

En cuanto a sus expectativas de futuro, persiste la confianza en la escuela pues el 97,35% piensa terminar la secundaria, un porcentaje levemente menor 95,56% considera ingresar a la universidad, el 97,39% considera “la escuela me servirá para encontrar un futuro mejor”, aunque el 12,53% ha pensado dejar la escuela.

Dimensión: implicación directa en violencia

En cuanto a la victimización de iguales, el 15,85% reconoce que ha tenido miedo de venir a la escuela, el 58,9% ha sido insultado por un compañero, el 56% ha sido robado, el 26,75% ha sido golpeado, 24,62% ha recibido amenazas, el 25,72% ha sido aislado, y finalmente el 2,99% admite haber sido abusado sexualmente por un compañero.

En cuanto al maltrato y abuso de adultos hacia estudiantes

El 20% ha sido insultado por sus padres, 16,54% ha sido insultado por un maestro, 6,78% ha recibido amenazas de un maestro, el 5,86% reconoce haber sido golpeado por un maestro, el 4,59% ha recibido propuesta de tener relaciones por parte de un maestro en los últimos tres meses, y finalmente el 2,18% admitió haber sido abusado sexualmente en los últimos tres meses, por un adulto.

Los relatos de vida

La petición de narrar un episodio violento generó 1.344 relatos. De los cuales, 1.237 (70,28%), corresponden a múltiples experiencias con la violencia, desde diversos escenarios como: la calle, la colonia, la familia, la escuela, diversos actores implicados tales como; vecinos, conocidos, amigos, transeúntes, policía, bandas, familiares: padres, padrastros, hermanos, tíos, primos, diversas temporalidades: presente, pasado; diversos papeles como: ejecutor, víctima u observador, diversos tipos: verbal, física, psicológica. 25 alumnos (1,42%), mostraron una visión feliz de la vida, por ejemplo: gracias a Dios, no he visto violencia, mi familia es buena. 19 alumnos (1,07%), hicieron su relato en forma gráfica, 13 alumnos (0,73%), agradecieron la encuesta, 29 alumnos (1,30%), aprovecharon la oportunidad para solicitar ayuda para diversos asuntos, 11 alumnos (0,62%), relataron violencia contra animales, 10 alumnos (0,56%), hablaron de otros temas, finalmente 172 alumnos dijeron no contar con ningún episodio de violencia (9,77%), 87 alumnos (9,77%), dijeron que no lo querían poner, 157 dejaron la hoj a en blanco (8.92%). Algunos alumnos acompañaron sus relatos con dibujos. Sólo un alumno agregó hojas a las proporcionadas. Los 1.237 relatos fueron agrupados en 6 campos problemáticos: violencia intrafamiliar, violencia en la calle, violencia entre pares dentro y fuera de la escuela, violencia mediática, los actores de la violencia, y por último violencia y abuso de adultos hacia alumnos. En la siguiente tabla se observa la distribución del tipo de violencia relatada por centro de trabajo.

2. Violencia en la calle

El 40,82% de los alumnos ha observado violencia en la calle, en sus relatos se percibe que hay escenarios propicios para suscitar violencia, como lo son los partidos de fútbol, las fiestas, los lugares donde se reúnen varias personas, etcétera. El siguiente relato testimonia la facilidad para involucrarse en actos violentos:

En las vacaciones yo estaba con una de mis amigas en el parque. Ella conoce a muchos chavos malos que hacen daño a las personas buenas, estaba con mi amiga, esos chavos nos invitaron a tomar, nosotras aceptamos, me pusieron a tomar más de la cuenta, mi amiga también me hizo tomar, al poco rato me sentí muy mareada y ella me empezó a golpear y sus amigos también, luego llegó un chavo era amigo de ellos, pero él me defendió, luego él se fue y ellos me amenazaron que si le contaba a mi mamá me iba a ir muy mal, yo no le conté a mi mamá y ahora esos chavos hacen mucho daño a chavos de mi edad, pero…(relato 89, fem, 12 años, primer grado, 2V)3

Otros son sólo observadores de violencia en la calle: Vimos como tres muchachos estaban violando a una chava… (relato 501, 2M)

Los alumnos de secundaria han estado expuestos a múltiples episodios de violencia en la calle, por lo que se puede concluir que viven en colonias violentas. La gravedad de los episodios de violencia resulta alarmante, si consideramos que la violencia, como dice Bandura (1984), se aprende, entonces podemos señalar que cuentan con innumerables experiencias para aprender. La exposición a una amplia diversidad de situaciones violentas, su alta frecuencia, así como la reiteración de los episodios violentos contribuye a cierto acostumbramiento a la violencia, como se expresa en el siguiente relato: Yo sólo he visto muchas peleas y no me han sorprendido nada. (relato 868, 3er. grado, 2M)

3. Violencia entre pares

Alrededor del 14,71% de los alumnos han presenciado algún tipo de violencia entre compañeros. El 7,51% de los alumnos reportaron haber sido testigos de episodios de bullying en su forma de violencia física. La violencia física entre pares, resulta muy notoria, y es recreada por los alumnos de manera reiterada en sus relatos. Algunos muestran asombro acerca de los motivos que llevan a ejercer violencia contra un alumno por parte de otro, otros muestran su temor y miedo ante dichos episodios, otros más consideran que dichos episodios sirven de espectáculo, recreando la violencia entre pares como una forma de diversión.

Las siguientes viñetas ilustran varios de los motivos de disputa entre los alumnos de secundaria:

Pues me peleo, porque me insultan y sólo quiero defenderme (relato 189, fem, primer grado, 2M) Querían saber quién era más hombre... (relato 280, 2M) Un día un chavo golpeó a su novia, porque estaba bailando con otro. (relato 656, masc. 15 años, 3er.grado, 2M) 

Pues un día afuera de la escuela, atrás del Oxxo, una compañera se agarró a golpes con otra, sólo porque le copió la forma de ponerse las agujetas de colores y por algunos insultos. (relato 696, fem, 15 años, 3er. grado, 2M) También aquí en la escuela se pelean, porque le quitan a su novio o novia. Nada que ver!!. (relato 692) 

Para decidir quien se quedaba con él, decidieron pelear…(relato 527, fem, 14 años, 2do. grado, 2M)

Sólo por una mirada a la hora de la salida se pelearon. (relato 787, fem. 14 años, 3er . grado, 2M)

O sin motivo,

Cuando aquí en la escuela se pelearon un niño de mi salón contra uno de tercero, el de tercero llegó a golpearlo y mi compañero le dijo: “espérate” y también le pegó y a mi compañero lo suspendieron. (relato 209, masc. 13 años, primer grado)

La violencia física tiene la cualidad de la visibilidad, el mismo episodio violento lo encontramos relatado por los más diversos observadores, paradójicamente este aspecto de visibilidad no conlleva necesariamente acciones para contrarrestarla, más bien aparece lo que podemos llamar la cultura del avestruz, esta consiste en: frente a la violencia, desviar la vista, fingir que no ocurre nada o bien, la ausencia de acciones al respecto, la impunidad es la consecuencia más evidente de esta cultura.

Otra forma de violencia entre iguales es lo que corresponde a la pertenencia a bandas, por sus relatos podemos apuntalar la hipótesis de que la participación de los alumnos en bandas es mayor de la que se piensa.

Una banda contra otra banda, bueno con la mía. (relato 652, 2do, 2M) He participado en muchas peleas callejeras (relato 65, primer grado, Masc. 13 años) Si me pegan, yo pego (relato 149, fem, 12 años, 1er grado)

4. Violencia intrafamiliar

El 11,13% relató un episodio de violencia dentro de sus hogares, el 1,61% correspondió a violencia en el pasado.

Violencia intrafamiliar física

Mi hermana fue a dar al hospital, porque le pegó mi papá (relato 536, fem, 14 años, 2do. grado, 2M)

Mi papá nos pega e insulta a mi hermano y a mi (relato 623, masc, 13 años, 2do. Grado, 2M)

Mi madre me arremete todo el tiempo (relato 645, fem, 13 años, 2do, 2M)

Cuando mi prima se peleó con mi primo, se peleó por que mi primo me estaba manoseando y mi prima vio y entonces le empezó a decir de cosas, mi primo agarró un cuchillo y la quería golpear, lo agarré por la espalda y mi primo me golpeó y mi prima le hizo lo mismo. Cuando llegó su papá también lo quería golpear, lo metió a pláticas y lleva un año en las pláticas. (relato 165, fem, 12 años, primer grado, 2V)

5. Los actores de la violencia

Para la violencia se requiere de tres actores: el o los ejecutores, las víctimas, y los observadores, estos últimos juegan un papel importante ya sea que muestren compasión por la víctima, o por el contrario, apoyen al ejecutor, entonces hablamos del instigador.

Ejecutor

El 6,38% reconoció ser ejecutor de violencia, los siguientes relatos muestran

El otro día unas compañeras se encontraron un pajarito muerto y se lo trajeron a la escuela y se lo echamos a una chava en su mochila, ella se dio cuenta, al otro día le fuimos a pedir una disculpa, porque nos habíamos equivocado de mochila, a la hora de salida, fue y le echo bronca a mi compañera, me di cuenta y les dije a mis amigas y fuimos a ver que pe.., le repetimos que nos habíamos equivocado, después me pegó en la cara, yo me enojé y le pegué, después llegó mi novio y nos separó, me regañó y ya. FIN (relato 565, fem, 14 años, 2do.grado, 2M)

Le ayudé a mi amigo a golpear a alguien (relato 118, masc. 12 años, primero) No nos dejamos y dejamos convulsionando a un chavo (relato 428, 2M) Yo una vez me agarré a golpes con una compañera que se llama S… ella es mayor que yo. Fue afuera de la escuela un viernes ella llegó y me dijo: “por qué te metes en lo que no te importa ”, yo ni siquiera la conocía, me soltó una en mi ojo, por cierto, me lo dejo morado, y yo le saqué sangre de la boca, pero pues después ya nos disculpamos. (relato 374, fem, 13 años, 2do. Grado) 

Fuimos a su casa y ahí lo agarramos y lo dejamos a medio morir. (relato 737, masc, 15 años, 3er grado, 2M)

En los relatos de los ejecutores de violencia se percibe que las consecuencias de la violencia física son de una gravedad extrema, (moretones, chipotes, rasguños, e incluso convulsiones, y muertes), por otra parte, se observa una incapacidad para colocarse en el lado del otro, además de cierto cinismo ya que generalmente justifican su comportamiento diciendo “se lo merecía”.

Víctima

El 1,29% reconoció haber sido víctima de maltrato por parte de sus compañeros, la víctima, por lo general, desarrolla una fuerte sensación de miedo e inseguridad, al no comprender porque le suceden a ella (él) precisamente los ataques violentos, la escuela para estos alumnos se convierte en un infierno: Me da miedo venir a la escuela.

Tenemos un compañero depravado que nos acosa. (relato 378, fem, 14 años, 2do. 2V)

Los compañeros de mi salón, me insultan y golpean… (relato 574, 2do.grado, 2M)

Cuando me pegaron el día jueves 26 de mayo a las 7:20

hrs. Me dejaron un ojo morado y un chipote. (relato 37, masc. 14 años, primero)

Mi exnovio me pegaba y me amenaza a menudo (relato 677, 2do. Grado, 2M)

La diferencia entre el índice de ejecutores y de víctimas es muy alto, lo que indica que la mayoría de los atropellos quedan sin ser denunciados.

Observadores

La observación de un episodio de violencia tiene diferentes receptores, pues hay algunos que indignados sufren con las víctimas, otros más se muestran indiferentes frente al dolor, unos cuantos muestran aprobación y algunos la consideran una fuente de diversión. Lo cierto es que los relatos de los testigos nos hablan de las diversas formas de interacción entre los observadores y la violencia.

En mi salón los niños se pelean, según juegan, pero se golpean en todos lados: en la cabeza, en las piernas, algunos los abren de piernas y les meten en tubos para golpear sus genitales. (relato 404, fem, 13 años, 2do, 2M)

a. Observador compasivo

Se van con los de la prepa y las drogan (relato 303, 2M) Los chavos la patearon muy feo (…) a dos metros de mí. (relato 366, fem, 14 años, 2do.grado, 2M)

Su novio vivía solo, la violó y estuvo embarazada. (relato 575, 2do,grado, 2M)

b. Observador indignado

Vi una violación en mi institución y ninguno se enteró (relato 881, 3er. grado, 2M)

c. Observador indiferente

Lo hacen por gusto, no me importa si se matan …(relato 455, masc, 13 años, 2do.grado, 2M)

d. Observador divertido

Hay un tipo más de observador de la violencia, aquel que se divierte con ella. Para algunos alumnos observar violencia fue recreada como un espectáculo, recuperan su experiencia con la violencia, como una experiencia estética, donde priva la fascinación por el desastre.

Quedaron muy lastimadas, pero estuvo chida la pelea. (relato 703)

Se sacan sangre, se golpean bien chido. (relato 305, 2M)

Se pelearon …bien chido… y me fascinó (relato 885, 3er.grado, 2M)

Esta recepción estética de la violencia, nos obliga a recordar la advertencia Marcuse (1938:190), “el placer en la humillación del otro, como la propia humillación bajo una voluntad más fuerte… son placeres falsos, porque los impulsos y necesidades que se realizan en ellos hacen a los hombres menos libres, más ciegos y más miserables de lo que tendrían que ser”.

6. Violencia y abuso de adultos hacia alumnos

Por último tenemos los relatos de los alumnos que involucran la violencia y abuso de adultos.

Abuso sexual

Me importa más contar mi historia, habla sobre el abuso sexual a menores. Pues en mi casa cuando yo tenía 11 años mi padre abusó sexualmente de mí, bueno no es mi papá, sino mi padrastro y realmente no sé como sacar ese dolor que me hizo, porque hay miles de personas como yo que no saben como sacar ese rencor que le tenemos a esa persona, y realmente nunca voy a poder quitarme el miedo que le tengo a él. (relato 410, fem, 13 años, 2do, grado, 2M)

Otro día a una de mis amigas la violaron y la mataron para que no dijera nada. La vida ha sido algo muy pesado para mí. (relato 188, fem, 14 años, primero) Vi y escuché como un padre golpeaba y violaba a su hija (relato 541, 2do, grado, 2M)

Profesor acosa sexualmente

El profesor (da el nombre) quiso abusar sexualmente de mi, …por miedo tuve que acostarme con él y ahora consumo drogas. (relato, 679, 2do grado, 2M)

Amenazada por asesino

Un día en la mañana yo fui a dejar a uno de mis hermanos en ese momento vi al señor (da el nombre) matando al señor Bananas (así lo apodaban) y no puedo decir más porque estoy amenazada. Lo siento mucho por sus familiares. (relato 86, fem, 13 años, primer)

Drogas

31 alumnos (2,50%), incluyeron en sus relatos el tema de las drogas.

A veces hay un señor un poquito grande afuera del módulo de policías que les da unos como sobrecitos a los niños de la tarde. (relato 405, fem, 14 años, 3er. 2M) Afuera de la escuela venden drogas. (relato 294, 2M) Una muchacha murió por aplicarse muchas dosis (relato 443, 2M)

Por último, aunque se trata de un punto que no corresponde al objeto investigado, pero que nos habla de las emergencias de los estudiantes. Trece alumnos agradecieron que se les diera la oportunidad de decir lo que sentían, lo que evidencia la gran necesidad de comunicarse, de ser escuchados, atendidos, reconocidos, la siguiente viñeta ilustra el agradecimiento:

Muchas gracias por ponerme un poco de atención.

Adiós (relato 159, fem, 14 años, primer grado, 2V)

En resumen los alumnos relataron, en orden decreciente, en primer lugar episodios de violencia en la calle, episodios en la escuela, y de violencia intrafamiliar, por lo que podemos apuntar que viven en colonias violentas, o que la calle es un escenario privilegiado para observar violencia: insultos, golpes, violaciones a hombres y mujeres, suicidios, muertes en accidentes de tránsito, o en peleas que terminan en muerte, extorsión, acoso sexual por parte de pares y profesores, son algunas de los tipos de violencia que han presenciado los alumnos de secundaria. Por otra parte, los veinte episodios de violencia observada en la T.V. nos indican la necesidad de investigar el efecto en la constitución de la subjetividad, de mirar violencia mediática, la diversidad de situaciones violentas que los alumnos han presenciado, los diversos protagonistas, los diferentes escenarios, ofrecen en términos pedagógicos, lamentablemente, las mejores posibilidades, de aprender comportamientos violentos.

b. Alumnos de bachillerato

Intimidación entre compañeros o el terrible dolor de estar juntos

A partir de una historia contada por Schopenhauer sobre los puerco espines4, Freud (1921), traslada la metáfora del dolor provocado por la cercanía, a las relaciones sociales: “los hombres al necesitarse se buscan; cuando están juntos se hacen daño”. La intimidación entre compañeros de preparatoria –bullying– es una forma patológica de su socialidad, y va desde un grado asequible –como un atentado físico– hasta prácticas más ocultas, como la violencia emocional (v. gr. por intimidaciones verbales, exclusión, aislamiento, etcétera)

El acoso entre compañeros de preparatoria resultó un problema bastante determinante, y algunos de sus rasgos son: asimetría de poder, encontramos alumnos fuertes y poderosos y otros vulnerables, frecuentemente presentan un estado de indefensión (tanto por incapacidad cuanto por indiferencia o ineficacia de la institución), los sentimientos que acompañan este estado son ansiedad debida al rechazo, pérdida de confianza en semejantes e instituciones, conflictos de autoestima, resignación, en algunos casos hubo un cambio de habitus, es decir, dejaron de ser buenos alumnos, como una estrategia defensiva de sobrevivencia, para conseguir la aceptación de sus compañeros. Los siguientes dos relatos muestran el impacto en la subjetividad del bullying, y la consiguiente decisión de cambiar de habitus.

El pase a la prepa fue algo extraordinario en mi vida, de cierta manera fue mi salvación. Al entrar mi propósito principal era “estudiar y estudiar ”, pero aún recordaba que en tercero de secundaria estuve sola, porque era la estudiosa, la de los dieces, la que entrega las tareas, bueno la niña estudiosa. Así que al entrar a la prepa decidí llevar las dos cosas (pero) he bajado poco a poco de calificaciones. Raquel, sexto semestre, Llevaba la idea de que el promedio era lo más importante, pero entre más alto mi promedio más era el rechazo de mis compañeras. Cinthia, tercer semestre

Como se puede observar existe una fuerte presión por parte de los pares contra aquellos alumnos que buscan el camino de la distinción, la diferencia no es una cualidad que se aliente, por el contrario, el grupo presiona hacia la homogeneización, (caracterizada por la apatía, el conformismo, y el falso supuesto ”ser iguales”), todos parecidos, ninguno diferente, que ninguno sobresalga, parece ser la consigna, aquel que busca distinguirse, salirse de la norma, paga un costo alto, pues aparte de ser impopular, es excluido y aislado. La presión suele ser tan fuerte como constante pues la mayoría de los alumnos optan por rendirse y ajustarse a los estándares de rendimiento marcados por el grupo, los cuales como ya se mencionó, generalmente son de mediocridad, en algunos casos deciden abandonar temporal o definitivamente la escuela. Los pocos que deciden quedarse y optan por la distinción, tienen que desarrollar dos tipos de estrategias, en primer lugar defensivas para apuntalar su fortaleza psíquica que les permita dar la batalla contra la tendencia imperante hacia la integración, y en segundo el despliegue de estrategias individualistas que le posibilitan usar la universidad para conseguir sus objetivos y proyectos. Para estos alumnos su estancia en la escuela representa una lucha constante y nada fácil, pues la mayoría de ellos se mueve desde lo marginal.

El otro gran problema encontrado entre los estudiantes fue la inmensa sensación de sentirse solos, esto se evidenció cuando al final de su relato colocaron frases como: gracias por escucharme, asimismo los estudiantes aprovecharon la redacción de sus experiencias para solicitar ayuda, y fue frecuente el: necesito ayuda, pues al decir de varios: ni yo misma me entiendo, no sé lo que me pasa. Por lo que podemos concluir: los estudiantes tienen una enorme necesidad de hacerse oír, testimoniar su desazón, temores, miedos, su dolor e ira, compartir sus sentimientos, en resumen, traer su experiencia de lo privado a lo público.

Según Cecchin (1998:372), la violencia es un momento donde la relación no mantiene sentido, por sus efectos, se trata de una catástrofe. Por una parte, ya es grave la ignominia recibida; por la otra, un estado de victimización constante puede generar sujetos sumisos o violentos, ambos casos en los cuales se pasa por una experiencia de inundación y por episodios de embotamiento, llegando hasta la identificación con el agresor. La violencia en la escuela perpetrada por los pares y profesores genera niños, adolescentes y jóvenes, relegados, marginados y excluidos de una posición de respeto. Ocupantes de estas categorías infamatorias de la relegación Dubet (1994:13), experimentarán fatalmente miedo de estar o venir a la escuela. Si la violencia es el colapso de la conversación, ¿por qué las personas apelamos a la violencia como una manera de estar juntos?

5. Conclusiones

Una primera conclusión es: los alumnos han tenido, lamentablemente, diversas y múltiples experiencias adversas. Desde el punto de vista pedagógico, aprender violencia resulta una tarea muy fácil, dado que las condiciones para aprenderla resultan inmejorables, pues el mismo fenómeno (el de la violencia), se puede observar en diversas situaciones, diferentes contextos, escenificada por múltiples actores.

Los alumnos han sido expuestos a innumerables episodios de violencia, fundamentalmente viven en colonias donde la violencia se ha naturalizado, la violencia intrafamiliar ha desbordado los muros del hogar y se extiende hasta la calle, obligando a los alumnos a ser testigos de una violencia incomoda. Los alumnos viven en colonias violentas, y en menor grado en familias y escuelas violentas.

Los alumnos de secundaria y de bachillerato han sido violentados en sus derechos humanos tanto por los pares, como por adultos, esta experiencia la han vivido como una experiencia atentatoria contra su autoestima y dignidad. Han sido insultados, humillados, excluidos, golpeados, e incluso abusados sexualmente.

Los sentimientos que acompañan el atropellamiento de sus derechos son: impotencia, desencanto, rabia, odio, resentimiento, vergüenza, vulnerablidad, incapacidad para manejar la situación, y en algunos casos aducen que su incursión por el camino de las drogas es debida a esta incapacidad de no saber qué hacer, o cómo reaccionar frente a esta violencia.

Se percibe un acostumbramiento a la violencia, los alumnos la padecen, o la observan, o la ejercen. Lo cual representa un factor de riesgo a corto y mediano plazo. Tanto los estudiantes de secundaria como los de bachillerato evidenciaron una gran necesidad de ser escuchados, manifestándolo en sus múltiples solicitudes de ayuda, apoyo.

En todas las escuelas resulta mayor el porcentaje de victimarios que de víctimas, el porcentaje de los que admiten haber abusado (6,38%), es incomparablemente más alto que el de las víctimas (1,29%), lo que refuerza la existencia de una cifra oculta de victimización, es decir, hay más víctimas que las que encontramos, el silenciamiento de actos violentos, con la impunidad que conlleva, resulta preocupante en términos de la construcción de la subjetividad de los y las alumnas de secundaria.

La victimización entre compañeros aunque se trata de un acontecimiento frecuente, la mayoría de las veces nos encontramos con un fenómeno oculto, se parece mucho a una guerra de baja intensidad, es persistente y en apariencia no existe, pero en sus consecuencias es innegable que se trata de una auténtica guerra. Este estudio contribuye a la acumulación de evidencias de que un clima escolar propenso a la violencia contribuye de manera espectacular al descenso de la calidad educativa. Podemos concluir: aún persiste la confianza en la escuela, pues el 94,4% afirmó que le servirá para encontrar un futuro mejor, el 95,5% considera ingresar a la universidad; por otra parte, expresan sentimientos como soledad e impotencia frente al abuso de su persona y la necesidad de ser escuchados. En su camino hacia la universidad la conquista de un espacio resulta una lucha a contracorriente, pagando un costo muy alto para asegurarse el respeto a la diferencia.

* Doctora en pedagogía UNAM Docente-investigadora del Instituto Superior de Ciencias de la Educación del Estado de México. Líneas de investigación: Violencia en la escuela y culturas juveniles estudiantiles.

2 Maestra en Ciencias de la Educación (ISCEEM). Profesora de educación básica. Línea de investigación: Lenguaje y comunicación en ámbitos escolares.

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