Servicios Personalizados
Revista
Articulo
Indicadores
-
Citado por SciELO
-
Accesos
Links relacionados
-
Similares en SciELO
Compartir
Comunidad y Salud
versión impresa ISSN 1690-3293
Comunidad y Salud vol.12 no.1 Maracay jun. 2014
Reflexiones sobre la educación superior en Venezuela.
Reflexions about university education in Venezuela.
Juan Briceño R.1
1Departamento de Idiomas. Facultad de Ciencias de
Correspondencia: juancarlosbricenorosales@gmail.com
Recibido: Septiembre, 2013 Aprobado: Enero, 2014
INTRODUCCIÓN
La influencia de la diversidad de modelos filosóficos que han constituido la plataforma del pensamiento de la modernidad, todavía hasta el actual siglo XXI en la educación superior, en sus prácticas y propuestas de formación y gerencia, mantienen una visión en la cual los procesos antes mencionados, están marcados por la lógica de lo técnico - instrumental y pragmático, que todo lo entiende desde la objetividad, lo disciplinar y la separación de saberes, así como también, desde una gerencia basada en resultados más que en procesos. Todo esto se traduce, en una docencia que hace culto a la didáctica y aun proceso de enseñanza aprendizaje que concibe todavía el término de alumno, como si se tratara de sujetos no pensantes o sin luz, a imagen y semejanza de la época medieval.
En el marco de las prácticas antes mencionadas, se dibuja además una docencia anclada al viejo racionalismo que sustenta los modos de conocer y pensar en visiones de una educación que todo pretende demostrarlo y comprobarlo y cuando no es así, deslegitima entonces el saber ejecutado. Al mismo tiempo, los modelos gerenciales universitarios, también reproducen la lógica de la racionalidad técnica, bajo el amparo de estructuras de mando verticales y burocráticas similares a las formas como fueron edificadas las viejas estructuras de la modernidad que no han logrado resolver las necesidades fundamentales de la educación universitaria.
Paralelo a ello, surge la hegemonía de la tecnología, tomando notable posicionamiento en el mundo de los saberes y del conocimiento, a partir de la cual se intenta dar respuestas a la sociedad del futuro y a las necesidades de innovación permanente, y tampoco desde ella se logran ofrecer todas las soluciones requeridas para resolver las prácticas de formación y gerencia en la educación superior, a la luz de los requerimientos de
DOCENCIA, GERENCIA Y TECNOLOGÍA. UNA TRIADA DE
Frente a los requerimientos que surgen en el siglo XXI con la presencia de otras lógicas distintas a la modernidad, como lo es el caso del pensamiento postmoderno, por nombrar algunas de dichas lógicas, la educación superior, comienza a demandar otras formas en sus prácticas de formación o docencia y gerencia universitaria, en virtud de que la postmodernidad, según lo expresa Balza: "Es una expresión de rebelión cultural contra lo conocido y lo establecido".(p.67)1
Esta diatriba entre lo existente y lo que ha de venir, implica entonces un desafío en las formas de organización de los procesos de la educación superior antes mencionados pues como bien lo expresa Váttimo: "En la postmodernidad el hombre encuentra su libertad en la desorientación que produce el des-aprendizaje de creencias, conminándole a buscar nuevas formas y diálogos que le den significado a su existencia para refugiarse en el lenguaje como instrumento de comunicación pero también como herramienta para la comprensión y construcción de una realidad que deja de ser fragmentada". (p.68)2
Los planteamientos que hace Váttimo acerca de la postmodernidad como pensamiento, sugieren una nueva dimensión de lo que significa la educación superior y constituyen a su vez lo que Lanz precisa acerca de la postmodernidad como "Una crítica radical al estatuto epistemológico de la modernidad y sus fundamentos". (p.83)3
Desde la perspectiva de los autores en cuestión, las prácticas universitarias en formación o docencia, requieren entonces, primeramente del uso de nuevos lenguajes y categorías, que superen las lógicas discursivas del medioevo y la racionalidad dogmática que todavía se ejecutan de los siglos XVII al XXI. Ello implica, replantear además lo que se entiende como docente, configurando a este en una dimensión distinta, más allá de lo instrumental y lo instruccional, en la cual tenga cabida lo social, lo político, lo psicológico, lo cultural y lo tecnológico, como saberes que se encuentran y se complementan entre sí, para hacer de la docencia una práctica distinta a la instituida por la modernidad.
En cuanto a los procesos gerenciales, sostenidos en una visión que trasgreda a la modernidad, en un salto a la postmodernidad, Balza señala que: "En relación al contexto de la gerencia organizacional, se requiere desmontar todos aquellos presupuestos administrativistas para conducir a las organizaciones e irrumpir en nuevos escenarios de interacción humana, no solamente para enfatizar en la relación insumo, proceso y producto sino para compartir saberes, información y conocimientos en forma colectiva, tomando en cuenta los desafíos de los cambios y la convivencia con la incertidumbre". (p.67)1
En otras palabras, de lo que se trata, es de establecer una ruptura con los viejos paradigmas de los modelos gerenciales antidialogales, con perspectiva disciplinar y sustentados en verdades absolutas, que como bien lo expresa Patterson: "Trasciendan la gerencia individualista, centrada sólo en los procesos productivos y apostar por la emergencia de un carácter colectivo y socializador de la gestión con personas, para afrontar los riesgos frente a los ambientes en permanente cambio y transformación". (p.72)4
Lograr esta gerencia universitaria postmoderna anunciada por Patterson, implica recurrir a alguna de las sugerencias dadas por Styhac quien plantea: "incrementa el sentido de pluralidad en las organizaciones desde un punto de vista más organizativo en la praxis gerencial".(p.73)5 Ello significa, promocionar el valor de la gerencia estratégica o situacional que le de peso y valor a lo humano, a lo social.
Ante el debate moderno-postmoderno, la tecnología, comienza a considerarse como una herramienta que le ofrece a la educación universitaria, una oportunidad para la virtualización del proceso de comunicación y producción del saber, que trascienda las fronteras delimitadas por la concepción disciplinar de las viejas lógicas que obstaculizaban formas de conocer y pensar más allá de la técnica docentista instruccional y de las prácticas gerenciales encarceladas en espacios burocráticos administrativos.
La aparición de las nuevas tecnologías, denominadas tecnologías de la información y comunicación (TICs) posibilitan la transformación de la sociedad en términos de operatividad, pero ello no implica que deba sustituir lo social y lo humano. Con ella, lo que se busca es lograr lo que propone Porter: "Transformar la manera de funcionar de las organizaciones", (p.22)6 en este caso puntual de las universidades en sus prácticas de docencia o formación y gerencia.
La educación universitaria no puede estar ausente ante las nuevas tecnologías de información y comunicación (nTICs), permaneciendo desconectada del mundo social, ajena a los cambios, desvinculada de su entorno inmediato, obsoleta en recursos humanos y materiales ya que de lo contrario, estaría condenada al fracaso. Por ello, debe buscar replantear su función frente a la sociedad; su quehacer frente al nuevo contexto sociocultural, económico y político, que obliga a los actores actantes a debatir sobre una realidad y a asumir un nuevo rol. Asimismo, vale destacar la posición de Senge, quien afirma que, las organizaciones que cobrarán relevancia en el futuro, son aquellas que puedan descubrir cómo aprovechar el entusiasmo y la capacidad de aprender de la gente.7
Las reflexiones anteriores llevan sin duda, a pensar en cambios profundos en los esquemas que permitan el desarrollo de los procesos de formación o docencia, gerencia y uso de las herramientas tecnológicas en las universidades venezolanas de este nuevo siglo, debido a que la calidad educativa, se ve signada y supeditada a los grandes cambios económicos y políticos del país y del resto del mundo, sobre todo, en el marco de una realidad que hoy presenta grandes fracturas en todos los ámbitos que la conforman y que definen la crisis de la modernidad.
Es por ello que, el sistema educativo venezolano universitario, debe considerar una educación para la nueva época, respondiendo a los requerimientos de la sociedad actual, que permita abrir puertas y ventanas para dejar entrar las nuevas formas de aprender, conocer y gerenciar a partir de alternativas que resulten significativas y relevantes, abandonando las formas academicistas y promoviendo la imaginación y la creatividad.
Las instituciones universitarias, precisan estar lejos de competir en la era de las nuevas tecnologías, reproduciendo, procedimientos agotados a través de los cuales se utilizan a dichas tecnologías para la mera transmisión y reproducción de conocimientos estáticos e irrefutables. De lo que se trata en la nueva visión que incorpora al componente TICs tanto en la docencia como en la gerencia universitaria, es de desarrollar la capacidad de transitar y traspasar los contenidos convencionales del conocimiento heredado de la modernidad, mediante procesos de confrontación, reflexión y reconfiguración de dichos contenidos, en donde el papel del educador y el gerente universitario se convierta, más que en un transmisor, en un mediador de saberes.
Desde la perspectiva postmoderna, según lo expresa Balza (2010:31): "La institución universitaria debe abordar la realidad físico, histórico, social, cultural, educativa, gerencial y humana en todas sus manifestaciones en plena libertad, es decir, sin ataduras paradigmáticas", (p.31)1 es decir, desde una mirada multidimensionada, que no nos deje atrapados en el intelecto puro, ni en la técnica, así como tampoco nos convierta en esclavos de los ordenadores tecnológicos, sino ver en ellos, a unos aliados para la resolución operativa de los procesos que se presentan en la realidad educativa y gerencial.
Según Baker: "La introducción de la tecnología está cambiando los paradigmas educativos universitarios, a tal punto que ofrece diferentes alternativas válidas para introducir elementos que facilitan el aprendizaje y los procesos gerenciales". (p.81)8 Así, la tecnología aproxima hacia una realidad de lo que se quiere comprender, economizando esfuerzos en la docencia y la gerencia universitaria, porque brinda la oportunidad para que se manifiesten las actitudes y el desarrollo de habilidades específicas, dando cabida a nuevas formas de observación, expresión creadora y comunicación.
El avance tecnológico ha generado una gran capacidad de producción, almacenamiento y transmisión de información, esto unido a cambios profundos en la escala de valores. Hoy nada es seguro, el avance tecnológico nos obliga a estar en permanente cambio, siempre alertas y dispuestos a aprender algo nuevo, lo que significa también, nuevas búsquedas para repensar la docencia y la gerencia universitaria.
Con la racionalidad postmoderna, se busca utilizar otras lógicas de acción, así como también derrumbar a lo que la modernidad ha definido como el "dios razón", con el cual se universalizó, adoctrinó, negó y se obstaculizó el desarrollo de una estructura universitaria capaz de albergar la diversidad y según Váttimo, este dios razón: "Se sustentó en la objetividad científica que substanció el saber en una concepción instrumental y tecnocrática". (p.20)9
Así, la gestión universitaria, pensada desde la perspectiva postmoderna se debe cruzar por la idea de una revisión seria de sus procesos de docencia y gerencia y de la incorporación al sistema, de una lógica tecnológica que con responsabilidad social garantice al país profesionales capaces, no sólo de afrontar los hechos, sino de propiciar los cambios necesarios que garanticen la creatividad de nuevas ideas y propuestas.
Para mejorar el deterioro de los procesos de docencia y gerencia universitaria que arropa actualmente a la educación superior en Venezuela, es necesario buscar medidas y acciones que rescaten la operatividad ideal que deben tener las universidades en vinculación con un Estado completamente comprometido en ayudar, proporcionando los aportes necesarios que motiven a los miembros de la comunidad universitaria a generar habilidades, destrezas y conocimientos.
La gestión de la educación superior debe considerar entonces, un nuevo punto de vista para la gerencia universitaria, donde se busque operar la gerencia de los saberes y se abandone la noción de las disciplinas como unidades independientes y autónomas, para considerar la noción de sistemas, de multicampus, de la universidad sobre la base de redes de conocimientos propagadas desde las herramientas tecnológicas.
En esencia, la nueva educación superior - bajo la visión postmoderna - debe centrarse en gerenciar lo tangible y concreto, así como lo intangible y abstracto, ambos procesos marcados por la incertidumbre, la flexibilidad, integración en redes y desarrollo de investigación significativa. Así, a las universidades del país, les corresponde dar una abierta batalla a favor de repensar lo que la modernidad ha definido hasta ahora como su calidad académica, investigativa y gerencial, hacia los nuevos retos que la postmodernidad demanda.
La universidad venezolana por edificar, no se construirá de un día para otro, sobre todo si implica un cambio en la cultura dominante. Tomará tiempo. Seguramente, la solución de algunos problemas dará lugar a la aparición de otros. Lo importante es que los avances sean mayores que los retrocesos. En resumen, los rasgos fundamentales a ser desarrollados por las universidades deben ser: preminentemente de búsqueda hacia la calidad, participación en el debate social, flexibilidad en las decisiones y en las prácticas y fundamentalmente, buenas dosis de espíritu crítico.
Para implementar la nueva cultura universitaria es necesario que el profesorado sea formado y capacitado para incorporar las nTICs a los procesos de docencia y gerencia, con el propósito de cambiar su estilo de pensar y de actuar en todos los ámbitos de la actividad que realiza. En este sentido, Martínez destaca que: "La formación de los profesores debe basarse en procesos comunicativos, partiendo de la consideración que los contenidos que adquirieron en su tiempo, deben revisarse permanentemente y aún cuando se tengan los principios básicos a considerar en la universidad, la actualización estará en función de su capacidad de integrarse profesionalmente en las nuevas situaciones comunicativas".10 Esto implica, que su función docente y gerencial derive en un comunicador que apoyado en técnicas y recursos adecuados, ajustará las situaciones en su entorno.
La formación y actualización de los profesionales de la educación superior es indispensable y debe ser tan dinámica como lo son los avances de la ciencia y la tecnología, los cuales no serán aprovechados ni estimados si las instituciones no asumen con urgencia la formación de su recurso humano, a través de programas variados destinados a inducir cambios en sus competencias y en su papel como docentes.
El modelo educativo por competencias en la formación del profesional es una propuesta que busca generar procesos formativos de mayor calidad, pero sin perder de vista las necesidades de la sociedad, de la profesión, del desarrollo de la disciplina y del trabajo académico. Sin embargo, el modelo sigue siendo un ancla de la modernidad que sigue sin resolver los problemas fundamentales de la sociedad aún cuando se pretende presentar a este modelo como una iniciativa postmoderna con apertura hacia la flexibilidad y autonomía, en escenarios heterogéneos y diversos, a partir de la integración de conocimientos, habilidades, motivos y valores que se expresan en un desempeño profesional eficiente, ético y de compromiso social.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1) Balza, A. Complejidad, Transdiciplinariedad y Transcomplejidad. Los Caminos de
2) Váttimo, G. El Fin de
3) Lanz, R. Universidad y Pensamiento Postmoderno. Hay Chance para
4) Patterson, J. Fenómenos Postmodernos. Barcelona. Editorial Paidos. 2000. [ Links ]
5) Styhac, J. A
6) Porter, M. Ser competitivo. Nuevas aportaciones y conclusiones. España: Ediciones Deusto. 2000. [ Links ]
7) Senge, P.
8) Baker, P. Mejora de las oportunidades de aprendizaje a través de cursos electrónicos. Human-computer Interaction Laboratory. University of Tesside,UK. 2002. Disponible en: mejoras de las oportunidades de aprendizaje.htm. [Consulta: 01 de febrero]. [ Links ]
9) Váttimo, G. Diálogo con Nietzsche. Barcelona, España: Editorial Paidos. 2003. [ Links ]
10) Martínez, F. El perfil del profesor universitario en los albores del siglo XXI. Universidad de Murcia: España. 1998. Disponible: http://edutec.rediris/documentos/perfil.htm. [Consulta: Noviembre 7]. [ Links ]