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Boletín de Malariología y Salud Ambiental

versión impresa ISSN 1690-4648

Bol Mal Salud Amb vol.53 no.1 Maracay ene. 2013

 

Récord de incidencia malárica en Venezuela

José Luis Cáceres G.*

Unidad de Investigación y Estudios en Salud Pública. Universidad de Carabobo, Sede Aragua. Venezuela.

*Autor de correspondencia: caceresgarciajl@gmail.com

RESUMEN

  Venezuela  reportó  en  2012,  el  más  alto  registró malárico de su historia con 51.264 casos, superando en 5.893 (12,6%),  el  anterior  de  1990.  Bolívar  aumentó  su  incidencia a  44.180  casos  (86,2%  del  país),  con  tres  municipios  en “epidemia” y dos en “alarma”. En Amazonas, la malaria aumentó y sigue presentándose mayoritariamente entre los menores de 15 años (41,3%), aportando este grupo; 39,8% de la incidencia a Plasmodium vivax, 50,8% de Plasmodium falciparum, 82,6% de  Plasmodium  malariae  y  47,1%  de  infecciones  mixtas.  La epidemia en Benítez y el aumento de casos en cuatro municipios más  en  Sucre,  lo  convierten  en  estado  de  alto  riesgo,  dada su  receptividad  y  vulnerabilidad.  Una  Cura  Radical  Masiva, acompañada  de  nebulizaciones  espaciales  de  insecticida  en las 20 localidades de mayor incidencia en el municipio Sifontes, podría controlar 48,3% de la malaria del municipio, 34,3% del estado Bolívar y 29,6% del país. Se tiene el conocimiento, la experticia y el personal capacitado para su realización. De las autoridades  de  Salud  depende  el  futuro  de  la  enfermedad, manejada  en  estos  momentos  mediante  un  “Programa nacional de Prevención y Control”, cuyas actividades, mezcla de “erradicación” y “control”, con muy bajo cumplimiento, han llevado a producir tan negativo registro.

Palabras  clave:  récord,  incidencia,  malaria,  municipio, estado.

Malaria incidence record in Venezuela

SUMMARY

  In 2012 Venezuela reported the highest recorded incidence  of  malaria  in  its  history  with  51,264  cases, surpassing  the  previous  high  of  5,893  (12.6%)  in  1990. Bolivar state increased to 44,180 incidence cases (86.2% of the country), with three municipalities in "epidemic" and two in "alarm" status. In Amazonas state, malaria increased and continued to occur mainly in children under 15 years (41.3%) with this group having  39.8% of the incidence of Plasmodium vivax, 50.8%, of Plasmodium falciparum, 82.6% Plasmodium malariae  and  47.1%  of  mixed  infections.  The  Benitez's epidemic and increased cases in four municipalities in Sucre make  Bolivar  state  an  high-risk  state,  given  its  openness and vulnerability The Massive Radical Cure, accompanied by spatial fogging of insecticide in the 20 localities with the highest incidence in Sifontes municipality could control 48.3% of  malaria  in  the  municipality,  34.3%  in  Bolívar  state  and 29.6% in the whole country. Venezuela has the knowledge, expertise and trained personnel for implementation of Malaria eradication programme. The future of the disease depends on the health authorities as it is right now driven by a "National Programme for Prevention and Control", whose activities are a mixture of "eradication" and "control" with very low compliance, and the current results are a negative record.

Keywords: record, incidence, malaria, municipality, state.

Recibido el 11/03/2013  Aceptado el 05/05/2013

INTRODUCCIÓN

  El  reto  del  programa  "Hacer  Retroceder el Paludismo" (RBM), propuesto por la Asamblea Mundial de la Salud, es disminuir para el año 2015, hasta 75% de los casos registrados en el año 2000 (WHO, 2008). Según el reporte mundial de malaria 2012, cincuenta países de todo el mundo están en camino de reducir sus tasas de incidencia de casos de malaria, de acuerdo a los objetivos planteados, sin  embargo,  estos  países  sólo  representan  3%,  o 7 millones, de los casos de malaria que se estima ocurrieron en 2000. Por otra parte, el avance en más de un tercio de los países no puede ser evaluado debido a las limitaciones en los datos estadísticos reportados (WHO,  2012).  En  el  caso  de Venezuela,  el  reto  a cumplir, sería pasar de los 30.234 casos en 2000 a 7.559 casos en 2015. Sin embargo, para 2012, la malaria en el país aumentó con referencia al año 2000, en 74,65%.

 
  En  el  año  2012,  en  Venezuela,  fueron
diagnosticados  52.803  casos  de  malaria:  51.264 producidos  dentro  del  territorio  nacional,  y  1.539 provenientes del exterior. Esta cifra total de casos es la más alta de las registradas en toda la historia malárica del país, superando por 5.893 (12,6%), el más alto registro anterior del año 1990 (Fig. 1).  Dicha  incidencia  representa  un  aumento relativo en la transmisión autóctona de la malaria de 11,9% y neto de 5.440 casos, con respecto al registro del año 2011, terminando en situación de “epidemia” dentro del área de la curva endémica de casos de la enfermedad, determinada especialmente por el estado de “epidemia” que presentó el estado Bolívar durante el período, el cual, junto a Amazonas, Sucre, Delta Amacuro y Zulia originaron 51.114 (99,7%) de los casos (Tabla I).

Fig. 1. Incidencia malárica. Venezuela 1990-2012.



Tabla I. Resumen Epidemiológico de la Malaria, según estados de mayor incidencia en Venezuela. Año 2012

  La Incidencia Parasitaria Anual (IPA) por Malaria durante el año 2012, calculada sobre la base del acumulativo de casos, fue determinada en 9 por un mil habitantes. La IPA para infecciones por Plasmodium vivax fue de 6,9, y para infecciones a P. falciparum 1,9. Tanto la tendencia IPA, como la razón de riesgo a enfermar por malaria, se situaron en 12%. Se consideró población  expuesta  a  contraer  malaria,  a  aquellos residentes de los municipios con transmisión malárica atribuible según investigaciones epidemiológicas de los últimos dos (2) años; de esta manera se expusieron a riesgo, un total de 5.696.000 individuos, de los cuales 470.920 residentes en regiones consideradas de alto riesgo de adquirir malaria (para Venezuela: IPA igual o superior a 10 casos por cada 1.000 habitantes), y 5.226.080 personas en  áreas  consideradas de bajo riesgo de transmisión (IPA menor a 5 casos por cada 1.000 habitantes).

  El estado Amazonas con 30,2 fue el de mayor IPA, seguido de Bolívar (26,4), Delta Amacuro (5,4) y Sucre (1). El Índice Anual de Exámenes de Sangre (IAES), el cual cuantifica el rendimiento o la capacidad de búsqueda de los casos fue de 7,2%, mientras que el Índice de Láminas Positivas (ILP), que expresa la magnitud de la positividad entre los febricitantes fue de 12,5%.

  El Índice Epidémico en el país (I.E.), utilizado para conocer la magnitud de la epidemia, fue de 125 (IC 95%; 118,8 - 131,7), lo cual representa un aumento de 25% de casos respecto a la media tricentral del quinquenio 2007-2011. Los estados que presentaron transmisión malárica con mayor IE en el período, fueron: Bolívar (I.E.= 133; incremento 33%), Sucre (I.E.= 132; aumento 32%) y Amazonas (I.E.= 117; incremento 17%). Por otro parte, presentan índices epidémicos con un significativo descenso en el mismo lapso los estados: Delta Amacuro (I.E.= 88; descenso 12%) y Zulia (I.E.= 78; descenso 28%).

  La  incidencia  de  malaria  por  especie, representa las más altas cifras de casos registrada en la  historia de la  enfermedad  en  el  país para P. falciparum (10.978) e infecciones mixtas (P. vivax y P. falciparum) (2.324). La fórmula parasitaria de las infecciones maláricas durante el año en Venezuela fue de: 74,8% a Plasmodium vivax, 20,8% de infecciones a Plasmodium falciparum y 4,4% de infecciones mixtas.
 
  Las  infecciones  a  Plasmodium  vivax presentaron  un  aumento  de  11,8%  en  su  número de  casos,  al  compararlos  con  la  frecuencia  del año  2011.  De  los  5  estados  con  mayor  incidencia de  la  enfermedad,  Zulia  presentó  exclusivamente infecciones a P. vivax, a su vez, Bolívar y Amazonas produjeron 92,4% de los casos a dicha especie en el período. En 50 de los 51 municipios con transmisión malárica se presentaron casos a P. vivax, siendo los de mayor casuística: Sifontes (22.415), Cedeño (3.026), Gran Sabana (2.032), Piar (1.781) del estado Bolívar y Atures  (1.943)  del  estado Amazonas,  sumando entre ellos, 79% de los diagnósticos nacionales de la especie.

En  21  municipios  fueron  registradas  las 10.978 infecciones por P. falciparum originadas en el país. Esta cifra de casos representa un aumento
de 8,8% de las infecciones a la especie respecto al período  homólogo  anterior.  En  cinco  municipios: Sifontes (7.973), Cedeño (529), Gran Sabana (514), Sucre (408) y Piar (362) en el estado Bolívar, fueron diagnosticados 89,2% de los casos.

El  total  de  la  incidencia  a  Plasmodium malariae  fue  registrada  en  los  municipios: Alto Orinoco (22) y Atures (1) en Amazonas, aumentando su frecuencia en 329% respecto al año anterior.

  En el período 2012, fueron registrados 2.324 casos de infecciones mixtas P. vivax + P. falciparum, con un aumento de 55,7% de los diagnósticos respecto al año anterior. La máxima cifra de casos a dicha asociación había sido observada en 2010, con 1.784. En 24 municipios del país se contabilizaron infecciones mixtas, y en los del estado Bolívar: Sifontes (1.008), Gran Sabana (439) y Piar (139), junto a Atures (239) y Autana (112), en Amazonas, se produjeron 83,3% de estas infecciones. Inexplicablemente fueron reportados cuatro casos de infección mixta en los municipios Benítez (2), Arismendi (1) y Libertador (1) del estado Sucre, los cuales fueron diagnosticados en los estados Monagas  (3)  y Aragua  (1).  Como  es  conocido,  el sostenido aumento anual de los casos de infecciones mixtas, denotan que el sistema de control de vectores es ineficaz (OPS, 2006), dando al mosquito el tiempo de vida necesario para efectuar la transmisión de la enfermedad  (Cáceres,  2010),  además  de  poner  al paciente en riesgo de infecciones más prolongadas y de desarrollar complicaciones tardías (Tobón, 2009).

  Los menores de 15 años representaron 17,8% de  las  infecciones  maláricas  en  el  país.  El  grupo económicamente activo (15 a 64 años), aportó 80,7% de los enfermos y los mayores de 65 años registraron 1,5% de los casos. En el grupo entre 10 y 19 años fueron  diagnosticados  21,3%  del  total  de  casos, mientras que en el de 15 a 29 años 41,8%.

  El  género  masculino  fue  el  más  afectado por la enfermedad durante el período con 68,2% de los casos. Del total de diagnósticos en menores de 15 años, 56,2% afectó al género masculino. El grupo de mujeres entre 15 a 29 años aportó 36,8% de los casos en su género.

  La infección malárica fue diagnosticada en 12 estados, 57 municipios y 124 parroquias del territorio nacional. Aparte del altísimo reporte del municipio Sifontes del estado Bolívar, la malaria se concentró en 10 municipios que aportaron entre 751 casos (Benítez, estado Sucre), y 3.604 casos (Cedeño, estado Bolívar).

  En  21  municipios  fueron  diagnosticados menos de 10 casos, siete informaron entre 10 y 50 casos, seis entre 51 y 100, seis entre 101 y 500, tres entre 501 y 1.000, siete entre 1.001 y 5.000 y un municipio más de 5.000 casos.

ESTADO BOLÍVAR

  Durante  el  año  2012,  según  el  origen  de infección  de  los  casos,  correspondieron  al  estado Bolívar 44.180 casos  de  malaria  originados en su territorio.  Esta  cifra,  nuevo  record  de  incidencia de la enfermedad, ubica al estado en “epidemia” y por décimo año consecutivo en el primer lugar de la incidencia malárica, representando 86,2% de los casos del país y un aumento de 12,4% de la casuística respecto al año 2011 (Fig. 2, Tabla II).



Fig.  2.  Incidencia  malárica:  Venezuela,  Estado Bolívar,  municipio  Sifontes  y  sus  parroquias  2003-2012.


Tabla II. Resumen Epidemiológico de la Malaria, según municipios de mayor incidencia. Estado Bolívar, Venezuela. Año 2012

  Su IPA aumentó 3 puntos respecto al año anterior y el I.E. refiere también un aumento de 27% respecto a la media tricentral del quinquenio anterior. Se  mantiene  buena  vigilancia  de  la  enfermedad (IAES=14,7%),  aunque  la  proporción  de  láminas positivas es de sólo 17,9%.   La fórmula parasitaria de los diagnósticos maláricos en el estado fue de: 73,2% a Plasmodium vivax, 22,9% a Plasmodium falciparum, y 3,9% de infecciones mixtas (Plasmodium vivax- Plasmodium falciparum). No fueron reportados casos a P. malariae. Al comparar los casos por especie con el año anterior, se observa un aumento de: 12,5% (3.600) a P. vivax, 10%  (922)  de  P.  falciparum  y  26,2%  (358)  de infecciones mixtas.
 
  Los menores de 15 años representaron 14,1% de los casos de la enfermedad y los mayores de 65 años produjeron 1,2%. El resto de la incidencia (84,7%) se presentó en personas entre los 15 y 64 años de edad. El grupo etario entre 15 y 29 años fue el de mayor incidencia de malaria con 43,1%.

  El género masculino es el de mayor número de casos, diagnosticándose con la enfermedad 31.014 personas  (70,2%).  En  el  grupo  de  20  a  29  años, ambos géneros presentaron su más alta incidencia: los hombres con 29,9%, mientras que las mujeres 24,4%. El grupo entre 15 y 29 años (en hombres 44,1%, y en mujeres 36,8%), presentó una incidencia significativa.

  Diez  de  los  once  municipios  del  estado Bolívar son productores de la enfermedad. El municipio Sifontes, con una población aproximada de 43.000 habitantes, aportó 31.396 casos de la enfermedad en el año 2012, permaneciendo 7 meses en el área de “epidemia” de la curva de casos, representando 71,1% de la frecuencia de la malaria en el estado y 61,2% de la incidencia nacional (Tabla II). Comparado con el año anterior, el registro de casos aumentó en 11,6%, a expensas de sus tres parroquias, especialmente Dalla Costa, la cual tuvo  un  incremento  de 2.667 casos  (40,6%). Las tres parroquias estuvieron durante el año en epidemia. San Isidro permaneció 6 meses, Dalla Costa y Tumeremo, estuvieron 8 meses, cerrando el año en tal situación. Además, en el estado Bolívar, los municipios Cedeño y Gran Sabana, presentaron “epidemia”, durante 5 y 7 meses respectivamente.

La  fórmula  parasitaria  del  municipio Sifontes fue de 71,4% a Plasmodium vivax, 25,4% a Plasmodium falciparum y 3,2% de infecciones mixtas (Plasmodium  vivax-Plasmodium  falciparum).  Sus elevados índices anuales de infección a P. vivax (IVA) y P. falciparum (IFA), alcanzaron valores de 522 y 186 por un mil habitantes, respectivamente.
 
  En  el  estado  Bolívar,  20  localidades  del municipio Sifontes aportaron 15.172 casos. Dicha incidencia representa 48,3 de la malaria del municipio, 34,3%  del  estado  y  29,6%  del  país.  Según  la especie parasitaria, en las mismas localidades fueron diagnosticados 27,2% de los casos a P. vivax, 35,7% a P. falciparum y 21,3% de las infecciones mixtas de toda Venezuela. Once de ellas presentan incidencias a P. falciparum mayores a 30%, incluidas cuatro con más de 40%, cuando se suman sus incidencias a P. falciparum e infecciones mixtas (Tabla III).

Tabla III. Localidades con mayor Incidencia malárica y fórmula parasitaria. Venezuela 2012.



ESTADO AMAZONAS

 En el estado Amazonas fueron diagnosticados  4.864  casos  de  malaria,  1.702 (53,8%) más que el año 2011. Su incidencia ocupa por décimo año consecutivo el segundo lugar en el país, aportando 9,5% de la casuística. El estado Amazonas,  después  de  un  reporte  máximo  de 10.720  casos  en  2004,  había  venido  registrando un  descenso  continuo  de  la  incidencia  malárica hasta 2010, cuando presentó 2.797 casos. En los dos últimos años sus diagnósticos han aumentado 73,9% (Tabla I).

  La IPA reportada señala que se infectaron de malaria 30 habitantes de cada un mil en el estado y su tendencia refiere un aumento de 54%. El Índice Epidémico reportado fue de 117, o sea, un aumento de  17%  de  la  malaria  esperada  de  acuerdo  a  los antecedentes  de  la  enfermedad  en  el  quinquenio precedente.

  Su  fórmula  parasitaria  fue  de:  84,7% a  Plasmodium  vivax,  5,2%  a  Plasmodium falciparum,  0,5%  a  Plasmodium  malariae  y 9,6%  de  infecciones  mixtas  (Plasmodium  vivax-Plasmodium falciparum). Comparativamente con el año 2011, se observó que los casos a Plasmodium vivax  aumentaron  en  1.290  (45,6%),  los  casos  a Plasmodium  falciparum  disminuyeron  6,3%,  las infecciones a Plasmodium malariae pasaron de 6 a 23 casos y las infecciones mixtas aumentaron en 822,8%.

  Los  menores  de  15  años  continúan aportando una altísima incidencia de la enfermedad (41,3%), diagnosticándose en el municipio Atures 32,7%, en Atabapo 40,7%, en Autana 46,9%, en Manapiare  51,1%  y  en Alto  Orinoco  71,3%.  El grupo etario entre 15 y 64 años representa 56,7% y en los mayores de 65 años fueron diagnosticados 2% de los casos. Los menores de 10 años aportan 27%  de  la  incidencia  en  el  estado,  los  varones registraron 25,2% de su grupo etario, mientras que las niñas registraron 29,2%.

  Es importante mencionar por su riesgo, que en los menores de 15 años en el estado Amazonas se produjeron: 39,8% de la incidencia de Plasmodium vivax, 50,8% de Plasmodium falciparum, 82,6% de Plasmodium  malariae  y  47,1%  de  las  infecciones mixtas.

  El municipio Atures fue en el año 2012, el de mayor incidencia de la enfermedad, con 2.269 casos, lo cual representa 46,6% de los diagnósticos del estado y 4,4% del país. Aunque el municipio Alto Orinoco, se ubica quinto en la incidencia del estado, con sólo 366 casos, es importante mencionar, que es uno de los dos municipios que en el país reportan infecciones a Plasmodium malariae y a su vez, en la localidad Yajanama, donde fueron diagnosticados 136 casos; 84,7% se presentaron en menores de 15 años, 51% en el género femenino, y su fórmula parasitaria registró 47,1% a Plasmodium vivax, 44,8% de Plasmodium falciparum y 13,2% de Plasmodium malariae.

  Las  parroquias  con  mayor  producción  de casos  fueron:  Parhueña,  Platanillal,  Samariapo, Caname, Medio Venyuari y Marawaka. Las localidades con mayor incidencia fueron: Platanillal, Pavoni, Isla del Carmen de Ratón, Campo Florido, San Fernando de Atabapo y San Juan de Manapiare.

ESTADO SUCRE

  En  el  estado  Sucre,  durante  el  año  2012, fueron reportados 988 casos de malaria, 34 (3,3%) menos que el año anterior, ocupando el tercer lugar de la incidencia malárica de Venezuela (Tabla I).El canal endémico del paludismo en el estado Sucre, ubica la enfermedad en zona de “Seguridad”. La IPA por malaria, fue de 1 por un mil habitantes.

El análisis de la “tendencia IPA” en el estado, señala un porcentaje de reducción de este indicador en 3%. Alternativamente se puede observar también que la “razón de riesgos” de enfermar por malaria en Sucre se situó en 97%, o sea, la incidencia malárica de 2012 alcanzó dicha proporción respecto al año anterior, sin embargo, el Índice Epidémico reportado fue de 132  lo  cual  representa  un  aumento  de  32%  de  la malaria esperada según su comportamiento durante el  quinquenio  anterior.  Plasmodium  vivax  fue  el responsable de 99,6% de la transmisión malárica en el estado.

  En el estado Sucre, 68,7% (678) de los casos de malaria fueron diagnosticados en pacientes entre 15 y 64 años de edad. En menores de 15 años fueron reportados 272 (27,5%) casos y en mayores de 65 años 3,8% (38) casos. El género masculino fue el más afectado por la enfermedad durante el período, con 597 (60,4%) casos.

  Se puede observar que 96,4% de la casuística es producida por sólo 5 de sus municipios: Benítez (76%), Libertador (8,4%), Arismendi (7,1%), Cajigal (2,4%)  y  Sucre  (2,4%).  El  municipio  Benítez, permaneció  los  nueve  primeros  meses  del  año  en “epidemia”, finalizando el mismo en área de alarma.

Su fórmula parasitaria fue de 99,7% a Plasmodium vivax y 0,3% a infecciones mixtas. Sus dos parroquias; El Pilar (435 casos y 8 meses en “epidemia”) y Unión (314 casos y 6 meses en “epidemia”), continúan siendo las que aportan la mayoría de la incidencia en el estado (75,8%),  desde  el  año  2010,  con  dos  localidades (Guariquén y Ajíes) como las de mayor producción de malaria con 36% de los enfermos del municipio.  Es importante mencionar que aunque el estado disminuyó 3% la casuística malárica respecto al año 2011, y de igual manera lo hicieron 4 municipios, en el 2012 aumentaron su producción otros cuatro municipios de gran  historial  malárico: Libertador, Arismendi,  Sucre  y  Cajigal,  éste  último  de  alta receptividad  y  vulnerabilidad,  lo  cual  pudiera  en cualquier momento aumentar su incidencia.

ESTADO DELTA AMACURO

  El estado Delta Amacuro luego de presentar en el año 2011, la cifra de 2.013 casos, la más alta en los últimos doce años, registra en el 2012, el diagnóstico de 948 casos, 1.065 (52,9%) menos que el año anterior, ocupando  el  cuarto  puesto  de  la  incidencia  de  la enfermedad.

  Su IPA en el período fue de 5,4 (cinco de cada mil habitantes padecieron de malaria). La tendencia IPA indica que el estado presentó una reducción de 53% en este indicador y la incidencia de la enfermedad alcanzó un riesgo de enfermar de 47% respecto al año anterior. El Índice Epidémico del estado fue de 88%, indicando una reducción de 12% de la malaria esperada según los reportes del quinquenio 2007-2011 (Tabla I).  Las infecciones maláricas durante el año en el estado, presentaron la siguiente fórmula parasitaria: 66,2% a Plasmodium vivax, 32% de infecciones a Plasmodium falciparum y 1,8% de infecciones mixtas (P. vivax y P. falciparum).

  Cuarenta y tres por ciento de las infecciones ocurrieron entre los menores de 15 años, el grupo etario entre 15 y 64 años presentó 54,4% de los casos y los mayores de 65 años reportaron 2,4%. El género masculino padeció 56,6% de los casos.

  El  municipio  Antonio  Díaz  con  807 diagnósticos (85,1%), ocupó el primer lugar de la casuística, seguido de los municipios Casacoima (85)
y Pedernales (56). Sus parroquias; Curiapo, Almirante Brión, Juan Bautista Arismendi, Imataca, Pedernales, y las localidades Cerro Ariwini, Cerro Joteida, Los Manacales, y Pedernales, son los de mayor incidencia de la enfermedad.

ESTADO ZULIA

  El estado Zulia ocupó durante el año 2012, el quinto lugar y 0,26% de la incidencia malárica del país, con 134 casos. En los tres últimos años, la incidencia malárica en el estado ha evidenciado una reducción de 41,5%. Su índice epidémico fue de 78, lo cual significa una disminución de 22% de sus casos, comparados con la media tricentral del quinquenio anterior. Su fórmula parasitaria fue de 100% a Plasmodium vivax. (Tabla I).

  Los menores de 15 años de edad reportan 38,7% de la frecuencia de la enfermedad. El grupo entre 15 y 64 años se vio afectado en 57,1% de los casos, y los mayores de 65 años tuvieron un porcentaje de infecciones igual a 4,2%. La distribución según género fue mayoritaria entre los hombres (61,6%).

El municipio Machíques de Perijá, es el responsable de 92,5% de los casos, ubicándose los mismos en las localidades: Playa Bonita y Piscina de la parroquia Libertad.

CURA RADICAL MASIVA

  Actualmente el país maneja un “Programa nacional de Prevención y Control”, cuyas actividades,mezcla de “erradicación” y “control”, con muy bajo cumplimiento, han llevado a producir tan negativo registro. Durante los últimos años la situación malárica del país se ha visto cada vez más deteriorada y las autoridades no muestran la mínima preocupación en resolver el problema.

  En época de crisis, hasta la malaria ha sido devaluada. En las décadas finales del siglo pasado, en el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social, se conocía que las Enfermedades Metaxénicas y en especial la malaria, eran determinantes en el nombramiento y destitución de su Titular. Diez mil casos de malaria o un brote sostenido de la enfermedad en un área malárica, eran causal de despido del Director de Malariología.

Cuando los casos alcanzaban la cifra de 20.000, el despido era para el Ministro de Sanidad. Hoy con más de 50.000 casos, no ocurre nada, ni siquiera un llamado  de  atención  a  las  autoridades  Regionales correspondientes.

  Ante  la  situación  de  epidemia  malárica presente en el estado Bolívar, se plantea la necesidad de una Cura Radical Masiva (CRM), acompañada de nebulización de insecticida al espacio en las mismas áreas, atacando al parásito y la densidad vectorial, para cumplir con el objetivo de disminuir la incidencia de la malaria por lo menos en el municipio Sifontes, principal responsable de la enfermedad en el estado (Cáceres, 2010).

  La  CRM,  fue  usada  con  gran  éxito  en  el país, y a pesar de haber sido ignorada por gran parte de  autoridades  e  investigadores  nacionales,  hasta demostrar  lo  contrario,  ha  sido  la  responsable  de la disminución de la malaria en el estado Sucre a partir del año 2003. Éste tipo de administración de medicamentos,  consiste  en  dar  a  la  población,  un TRATAMIENTO  CURATIVO  COMPLETO  para la enfermedad, utilizando  medicamentos contra el trofozoito y el gametocito de los parásitos maláricos.

  La  CRM  no  debe  confundirse  con  la Administración Masiva de Medicamentos (AMM), la  cual  consiste  en  administrar  medicamentos antimaláricos a toda la población, con independencia del estado de la enfermedad. Se conoce que la AMM no produce los beneficios esperados, y más allá, es responsable  de  la  resistencia  a  los  medicamentos antimaláricos observada en su área de administración. Este  tipo  de  tratamiento  en  los  países  donde  fue 96 Récord de incidencia malárica en Venezuela utilizado, tuvo como característica similar: el uso de un solo medicamento (contra el trofozoito del parásito), en una sola dosis, en algunas ocasiones repetida semanal o mensualmente, lo cual no garantizó un tratamiento eficaz contra el parásito malárico.

  Los intentos de controlar la malaria mediante la AMM, se remontan a 1931. En 1950, la OMS la incluyó como herramienta  para  erradicación de la malaria  en  condiciones  excepcionales,  en  las  que hubieran  fallado  las  técnicas  convencionales  de control, y en 1971, su Comité de Expertos la siguió recomendando  en  circunstancias  especiales.  Sin embargo, posteriormente se ha vinculado a la aparición  de resistencia de los medicamentos, y su beneficio ha sido cuestionado.

  El primer uso documentado de AMM directa se realizó en una plantación de caucho en Liberia en 1931 (Barber et al., 1932). Luego, desde 1948, hasta 2008,  fue  utilizada  en  Kenia  (Dixon  DS.  (1950), Matson AT (1957), Roberts JM (1964- a), Roberts JM (1964- b), Uganda (De Zulueta J. et al., 1961), Camerún (Escudie A., et al. 1961), (Escudie A. et al., 1962), (Cavalie & Mouchet 1961), Nigeria (Najera et al., 1973), (Macdonald et al., 1967), (Molineaux & Gramiccia 1980), Gambia (Von Seidlein et al., 2003), y Malasia (Hii et al., 1987), sin buenos resultados.

  Los  programas  de AMM  dieron  lugar  a una  reducción  significativa  de  la  prevalencia  del parásito. Sin embargo, una vez terminada la AMM,la endemicidad de la malaria en el área regresaba con el tiempo a sus niveles originales (a menos que la capacidad vectorial se redujera paralelamente y se mantuviera en un nivel muy bajo). El tiempo que tarde el retorno de los niveles originales de transmisión dependerá de la capacidad vectorial predominante.

La lógica indica que la AMM ejercerá una presión selectiva favorable a genotipos farmacorresistentes de parásitos. Cuanto  más  grande  sea la población de parásitos diana de la AMM, mayores serán las probabilidades  de  que  surja  resistencia  contra  los medicamentos utilizados (OPS 2011).

  La AMM, con alta probabilidad, fomenta la dispersión de parásitos resistentes a la droga y por lo tanto tiene un rol limitado para el control de malaria. Para reducir el riesgo de propagación de resistencia a un medicamento, debe usarse más de una droga (Von Seidlein et al., 2003).

En las únicas situaciones en que se vieron resultados positivos de la AMM, fue cuando se trabajó con dos medicamentos de manera profiláctica (lo cual la convertía en una Cura Radical Masiva). En Nicaragua, el impacto sobre la casuística a P. vivax, posterior a la AMM con cloroquina y primaquina en 1981, terminó a los cuatro meses, con la aparente prevención de al menos 9.200 casos de malaria (Garfield & Vermund, 1983).

  En 1991 se dio inicio en la isla Aneityum (Vanuatu), en una población de 781 personas (con un contacto mínimo con el mundo exterior), durante un período de 9 años antes de de cada estación de lluvias, utilizando un tratamiento semanal con cloroquina y primaquina por nueve semanas, sumados a actividades de educación sanitaria, control de vectores mediante el uso de mosquiteros impregnados de insecticidad, peces larvívoros y un sistema comunitario de vigilancia con microscopia a febriles y recién llegados a la isla (Kaneko et al., 1994) (Kaneko et al., 2000).

  Por otra parte, en el año 2002 en el Estado Sucre (Venezuela), con el objetivo de disminuir la incidencia malárica, fue realizado en 51 localidades de seis municipios, un tratamiento de “Cura Radical Masiva” a base de cloroquina y primaquina, según kilo-peso del paciente por siete días, entre las semanas epidemiológicas 46 y 47. De los 25.722 habitantes censados, iniciaron tratamiento 22.941, culminando 19.667  con  el  tratamiento  completo,  produciendo coberturas de 76,5% sobre población y 85,72% sobre pacientes  tratados.  Los  resultados  arrojaron  una drástica reducción de la enfermedad si comparamos los promedios de casos semanales y la Incidencia Parasitaria Anual antes (145 y 287) y después (41 y 75) de la CRM, a 11 semanas de evaluación. De las personas que tomaron tratamiento, 0,92% se infectaron de malaria, mientras que de las personas que no lo tomaron,  se  infectaron  4,44%. Tomar  tratamiento durante la cura radical masiva fue estadísticamente significante  cuando  se  le  asoció  a  la  enfermedad, actuando como factor protector: OR= 0,20 (I.C. 95%; 0,16 – 0,24) χ 2 = 334,21 P<0,05, de forma contraria, los que no tomaron tratamiento tuvieron 5 veces más probabilidad de contraer malaria que las personas protegidas con el mismo. OR= 5,02 (I.C. 95%; 4,13 – 6,11) χ 2 = 334,21 P=< 0,05 (Cáceres et al., 2005).

  Para el año 2003, luego de la CRM, la malaria en Sucre observó una disminución de 11.480 casos, logrando reducir la cifra de 16.746 a 5.266, sesenta y  nueve  por  ciento  menos  respecto  al  año  2002, pasando la curva endémica de “Epidemia”, al nivel de “Seguridad”, aún con la presión de diez meses continuos del fenómeno “El Niño” (desde Mayo/2002 hasta Marzo/2003) (Cáceres 2008).

  El  descenso  de  la  enfermedad  siguió  de manera continua hasta el año 2009 (sin ningún tipo de intervención adicional), cuando fueron reportados sólo 393 casos, con ocho municipios reportando menos de 10 casos, 5 menos de 50 casos, 1 entre 50 y 100 casos, y sólo 1 con más de 100 casos (Cáceres, 2010). En los últimos tres años, la desidia de las autoridades ha hecho que el municipio Benítez presente un aumento significativo de casos, situación que de no ser atendida, hará revivir la época de alta endemicidad en el estado.

  Se debe reconocer que la minería de hoy día en el estado Bolívar, no es como antaño, cuando la mayoría de los mineros deambulaban en la selva en búsqueda de las llamadas “bullas”. En la actualidad, existen poblaciones mineras asentadas desde hace muchos años, donde el minero convive con su familia la mayor parte del año, y en la cual se mantiene una transmisión elevada de la enfermedad. Trece de las localidades con mayor número de casos en 2012, son coincidentes con las de mayor incidencia en 2011.

  Realizar  este  tipo  de  tratamiento  no  es fácil, pero se tiene el conocimiento, la experticia y el personal capacitado. Faltarían los recursos materiales y económicos, que permitan el desarrollo de un CRM, bien planificada y asumida con mucha responsabilidad por parte de las autoridades, el personal destinado para ello y la comunidad a ser tratada.

REFERENCIAS

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