INTRODUCCIÓN
La educación emocional es un tema complejo abordado con mayor énfasis en las dos últimas décadas, siendo recurrente que la persona la desarrolle asertivamente con la intención de actuar favorablemente en sus relaciones interpersonales con sus semejantes; en el contexto académico universitario de las ciencias de la salud, suele ser recurrente un nivel de exigencia posibilitadora de desencadenar situaciones o factores estresantes en los estudiantes, más aún, en los dos últimos años donde se ha convivido en medio de la pandemia por COVID-19.
Es aquí donde se debe hacer énfasis en que los estudiantes universitarios desarrollen una salud mental en favor de promover una conducta favorable debido a promover con mayor eficacia los rasgos de personalidad en razón de mantener un clima de convivencia afable; sin embargo, la experiencia revela que el 32,2% de los participantes presentó síntomas de depresión, el 49,4% presentó síntomas de ansiedad y el 50,6% presentó síntomas de estrés 1. Esto en relación con profesores universitarios durante la pandemia por COVID-19; constituyéndose el docente en estas condiciones en un agente estresor para el estudiante; ante lo cual, 2 consideran importante promover en los estudiantes un nivel adecuado de salud mental con la finalidad de facilitar su rendimiento académico.
En cuanto a los rasgos de personalidad asociados a estudios de educación mental en estudiantes universitarios, 3 determinan que la apertura a la experiencia afecta positivamente el puntaje de los estudiantes, mientras que la investigación de 4 considera que ante un mayor estrés percibido se deteriora el rendimiento académico, mientras que una mayor conciencia, resiliencia académica y determinación se asocian con mejores resultados académicos.
De ese modo, la actual investigación tiene por objetivo analizar la educación emocional como estrategia para el fortalecimiento de la personalidad en el estudiante universitario.
MÉTODO
Se procedió a una revisión en la literatura científica a partir de PRISMA, generándose una síntesis teórica de información relacionada al objetivo planteado con la intención de conocer los hallazgos más importantes publicados en los diez últimos años.
Estrategias de búsqueda (Bases de datos, palabras clave e idioma/s)
Se procedió a la búsqueda en la base de datos PubMed; empleándose las siguientes palabras claves: search= (educación emocional; emotional education, personalidad en el estudiante universitario, personality in the university student) AND (LIMIT-TO (PUBYEAR, 2022) OR LIMIT-TO (PUBYEAR, 2012)
Criterios de inclusión
Se consideraron los siguientes:
Tipo de idiomas: español e inglés.
Período de publicación: Del 2012 al 2022
Artículo original de investigación, sistematización o revisión.
Calidad de los artículos.
Trabajos publicados en PubMed
Criterios de exclusión
Literatura gris y estudios relacionados con trabajos de grado.
Artículos que no pueden consultarse el texto completo
Artículos de pocas referencias
Que no sean publicados en el periodo establecido
Se procedió a tomar los 16 artículos de PubMed con mayor relevancia en sus resultados con relación al tema investigado.
ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS
El estudio de 5 evidencia la necesidad de recurrir a un proceso de educación emocional, por cuanto en sus conclusiones sugieren que la implementación de mecanismos de afrontamiento podría ser una estrategia muy efectiva para reducir su ansiedad y también para mejorar sus resultados de aprendizaje, ayudando a fortalecer su conocimiento práctico de la anatomía como hemos observado en este estudio.
En similitud a lo anterior, 6 consideran en su estudio que el 98,2% consideró que las prácticas de disección fueron útiles para reforzar los aspectos teóricos de su educación, y el 80,7% consideró que la disección fue más útil que los modelos teóricos, aunque los estudiantes estaban satisfechos con las prácticas de disección, la experiencia provocó respuestas estresantes. Esto confirma la necesidad de recurrir a estrategias de educación emocional con la finalidad de que los estudiantes puedan auto aplicarse técnicas para controlar su ansiedad.
Siendo considerable tener en cuenta que el estado mental de los estudiantes universitarios se vio muy afectado durante la pandemia de COVID-19. Se debe difundir información oportuna y creíble para aliviar su percepción negativa hacia el COVID-19 7. Mientras que 8 concuerdan con 7 al plantear una alta prevalencia de problemas de salud mental entre los estudiantes que experimentaron la cuarentena, lo que subraya la necesidad de reforzar la prevención, la vigilancia y el acceso a la atención.
Como medida preventiva 9 plantean la evaluación de la inteligencia emocional sea medida en los exámenes de ingreso de las facultades de medicina para reconocer a los estudiantes que puedan necesitar una intermediación dirigida. Con el acuerdo de todas las partes interesadas, se pueden introducir talleres de capacitación en inteligencia emocional y sesiones de concientización para educadores y estudiantes. Ante lo cual, 10 proponen que la inteligencia emocional y la autoeficacia juegan un papel importante en el logro del éxito académico y la inteligencia emocional puede explicar la autoeficacia. Por ello, se recomienda enseñar habilidades de inteligencia emocional a los alumnos de bajo rendimiento académico a través de talleres de formación.
En cuanto a la relación de educación emocional y personalidad, el estudio de 11 indican que Los estudiantes completaron cuestionarios de autoinforme que comprenden tres instrumentos validados que miden la IE: Cuestionario de Inteligencia Emocional de Rasgos-Forma Corta (TEIQue-SF), empatía: Escala de Jefferson de Empatía Médica- versión para estudiantes (JSPE) y personalidad: NEO-Five-Factor Inventory (NEO -FFI), que explora 5 dimensiones de la personalidad Neuroticismo (N), Extraversión (E), Apertura a la experiencia (O), Amabilidad (A) y Conciencia (C).
Por consiguiente; los estudiantes de medicina de primer año, las mujeres tenían puntajes N, A y empatía significativamente más altos que los hombres. La puntuación N de los estudiantes de medicina se asoció fuertemente negativamente con la IE. La empatía se asoció débilmente con la IE y la A. Sin embargo, al controlar el género y la personalidad en el análisis de regresión, el género no afectó la IE y la empatía, sino que la personalidad es el factor más importante. Los resultados indican que N es un factor importante que afecta negativamente a la IE. Es importante mitigar N mediante una formación reflexiva, teniendo en cuenta las personalidades de los estudiantes, para reducir N. En estudios futuros, evaluaremos cómo la formación en comunicación para los estudiantes podría mejorar la IE. 11
En complemento, 12 indican que la capacidad de los proveedores de atención médica para demostrar empatía hacia sus pacientes genera una serie de resultados positivos que mejoran la calidad de la atención. Además, el nivel de inteligencia emocional (IE) de un proveedor puede promover la relación médico-paciente, estimulando una forma más personalizada e integral de tratar a los pacientes. Además, los rasgos de personalidad de un médico pueden influir positiva o negativamente en esa relación, así como en los resultados clínicos.
Mientras que 13 consideran que varios componentes de la personalidad pueden educarse con una formación adecuada. Mayores niveles de Escrupulosidad, Amabilidad y Apertura asociados con niveles más bajos de Neuroticismo podrían representar la combinación clave para lograr la satisfacción profesional en la profesión médica. Los estudiantes de medicina deben recibir una educación interprofesional adecuada, ya que las relaciones interprofesionales efectivas entre los proveedores de atención médica definitivamente mejoran la seguridad de los pacientes.
Aunque 14 ofrecen evidencia que, aunque la personalidad puede estar relacionada con la empatía cognitiva, los estudiantes de medicina pueden beneficiarse de estrategias diseñadas para mejorar la empatía cognitiva independientemente de su personalidad. Ante lo cual, 15 ofrecen evidencia empírica donde los participantes del grupo de intervención mostraron niveles significativamente más altos de empatía cuando fueron calificados por SP y expertos que el grupo de control. En contraste con eso, no se observaron diferencias significativas entre los grupos en la empatía autoevaluada. Los resultados respaldan el valor de la capacitación en habilidades de empatía en los programas de estudio de las facultades de medicina.
Como aporte importante, se tiene que 16 realizaron un estudio donde participaron 400 estudiantes de medicina, hubo 200 (50%) de universidades públicas y privadas. De todos, se encontró que 201 (50,3%) estudiantes eran extrovertidos y 199 (49,8%) tenían tipos de personalidad introvertidos. Generándose que Introvertido-Sensor-Pensamiento-Perceptivo, tuvieron preferencia por cirugía, medicina, ginecología, pediatría y cardiología, respectivamente.
CONCLUSIÓN
La educación emocional a partir de los estudios citados, se evidencia como necesaria de ser incorporada en los programas de formación universitaria de las carreras de las ciencias de la salud, por cuanto permite al estudiante afrontar con mayor pertinencia los factores estresantes que al constituirse en estrés, influyen negativamente en el rendimiento académico, siendo considerable tener en cuenta la medición de la inteligencia emocional en sus los procesos de admisión a la carrera, de ese modo, se podrá diagnosticar para diseñar planes de atención colectiva y auto dirigidos para promover una asertiva salud emocional, en favor de gestionar la personalidad con mayor énfasis a la atención empática del paciente.











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