INTRODUCCIÓN
La telemedicina, como subcomponente de la eSalud, se apoya en las tecnologías de la información y la comunicación para ofrecer servicios sanitarios de forma remota, en donde la distancia en un factor crítico, posibilitando la transmisión segura de datos clínicos, la realización de consultas médicas y el seguimiento de pacientes fuera del entorno hospitalario tradicional 1,2. Para ello, integra un conjunto de herramientas que incluyen plataformas de videoconferencia, aplicaciones móviles y dispositivos interconectados, las cuales habilitan modalidades específicas como la teleconsulta, el telemonitoreo, la telexperticia y la teleasistencia 3. Esta estrategia busca garantizar la accesibilidad geográfica, reforzar la continuidad asistencial y elevar la calidad de la atención médica, al tiempo que apoya procesos de diagnóstico, tratamiento, prevención, investigación y formación continua del personal sanitario 1
Entre las aplicaciones especializadas de la telemedicina destaca la teleradiología, que permite la transmisión remota de estudios de imagen (radiografías, tomografías computarizadas y resonancias magnéticas) mediante protocolos estandarizados (DICOM), con lo cual es posible elaborar informes diagnósticos desde centros de referencia sin necesidad de trasladar al paciente 4. Asimismo, la telepsiquiatría y la telepsicología han demostrado niveles de eficacia comparables a la atención presencial en el tratamiento de trastornos de ansiedad y depresión, ofreciendo además mayores grados de accesibilidad y frecuencia de seguimiento 4. En el campo de la dermatología, el envío diferido o en tiempo real de imágenes de alta resolución de lesiones cutáneas facilita la valoración dermatoscópica, acortando los plazos de diagnóstico y optimizando las derivaciones a consulta presencial 4.
Por otro lado, la telecirugía asistida, aunque aún se encuentra en fase experimental, emplea sistemas robóticos y redes de muy alta velocidad (5G) para que el cirujano opere desde una ubicación remota, coordinando equipos locales y supervisando intervenciones en tiempo real 5. Paralelamente, la integración del Internet de las Cosas y de dispositivos wearables ha posibilitado el telemonitoreo continuo de signos vitales críticos (frecuencia cardíaca, saturación de oxígeno y presión arterial) mediante sensores conectados a plataformas en la nube, que generan alertas automáticas ante descompensaciones y facilitan tanto la intervención temprana como el seguimiento longitudinal basado en datos en tiempo real 5.
En este sentido, aunque sus fundamentos se remontan a décadas atrás, la telemedicina alcanzó un desarrollo sin precedentes durante la pandemia de COVID-19, cuando las restricciones de movilidad, la saturación de los servicios presenciales y la necesidad de reducir el riesgo de contagio obligaron a sistemas de salud y autoridades a desplegar en tiempo récord soluciones digitales 6. Este impulso aceleró la implementación de múltiples modalidades remotas, lo que permitió mantener la continuidad asistencial, proteger tanto a profesionales como a pacientes y evidenció el potencial de estas herramientas para reconfigurar de forma duradera los modelos tradicionales de atención médica 6.
De esta forma, en lo referente al manejo de enfermedades crónicas, la telemedicina ha demostrado su utilidad para supervisar de forma remota patologías de alta prevalencia y carga global, como la diabetes mellitus tipo 2, la hipertensión arterial y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), las cuales requieren un control estricto de indicadores fisiológicos para prevenir complicaciones agudas y hospitalizaciones 1. Estas enfermedades pueden perjudicar la calidad de vida de los pacientes. Por ejemplo, en la diabetes tipo 2, pese a una calidad de vida global de nivel medio, las personas pueden presentar limitaciones para realizar actividades cotidianas y un elevado riesgo de complicaciones microvasculares que afectan la percepción de bienestar general 7.
Por su parte, en la hipertensión arterial, cerca de la mitad de los pacientes presenta dolor torácico sin esfuerzo, parestesias e insomnio, lo que agrava notablemente su estado psicológico y funcional 8. Mientras que, en la EPOC, la pérdida progresiva e irreversible de la función pulmonar provoca disnea, intolerancia al ejercicio y menor participación social, reduciendo drásticamente la calidad de vida y facilitando exacerbaciones y hospitalizaciones frecuentes 9.
A este respecto, al facilitar el acceso continuo a servicios de salud y reducir barreras geográficas, la telemedicina contribuye a mejorar el monitoreo, la adherencia terapéutica y a contener los costos asociados a la atención presencial 10,11. Así, aunque la telemedicina no sustituye por completo la información obtenida mediante exploración física, permite el registro sistemático de parámetros específicos que orientan la evaluación de la evolución clínica y la toma de decisiones en tiempo real 12.
En este contexto, el artículo tiene como objetivo examinar sistemáticamente el efecto de la telemedicina en la administración completa de enfermedades crónicas no contagiosas. Para ello, se llevará a cabo un análisis de la literatura de los últimos cinco años, implementando criterios rigurosos de inclusión y exclusión, y siguiendo la guía PRISMA que asegure la transparencia y la estricta atención en la elección y el examen de los estudios 13. Esta síntesis tiene como fin integrar la evidencia empírica más reciente y ofrecer un examen crítico de las virtudes y limitaciones de la telemedicina en el control de enfermedades crónicas
MATERIALES Y MÉTODOS
Esta revisión se realizó de acuerdo con los criterios de PRISMA (Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses), utilizando una metodología cualitativa que puso en primer lugar la interpretación conceptual y el análisis narrativo de los estudios considerados. Se destacó el contexto, las tendencias en auge y las repercusiones de los descubrimientos para comprender cómo la telemedicina afecta la administración integral de las enfermedades crónicas no transmisibles. Con un propósito claramente descriptivo, esta investigación organizó y sistematizó de forma estructurada la evidencia disponible sobre la eficacia de la telemedicina, lo que permitió reconocer patrones, similitudes y diferencias entre los trabajos, sin manipular variables ni adentrarse en aspectos aún no explorados.
Procedimiento para la selección de artículos
A lo largo de la primera semana de junio de 2025 se llevó a cabo una revisión sistemática en PubMed, Scielo y ScienceDirect. Para ello se emplearon descriptores como “telemedicina”, “enfermedades crónicas no transmisibles” y “telemonitoreo”, junto a sus equivalentes en inglés (“telemedicine”, “chronic non-communicable diseases”, “telemonitoring”). Asimismo, se combinaron estos términos con los operadores booleanos AND y OR para afinar y optimizar los resultados de la búsqueda.
Respecto a la búsqueda de artículos, la selección inicial se apoyó en los criterios de inclusión y exclusión definidos con antelación. Primero se detectaron y suprimieron manualmente los duplicados, tomando como referentes el título, los autores y la fecha de publicación. A continuación, se evaluaron los resúmenes para descartar aquellos estudios irrelevantes, por ejemplo, los que no eran ensayos controlados o no centraban su análisis en la telemedicina.
Seguidamente, se exploraron las referencias bibliográficas de los trabajos incluidos para identificar estudios adicionales, que también se examinaron según su título, resumen y fecha de publicación. En tanto, para la fase final, se realizó un análisis crítico de los textos completos, comparando resultados y debatiendo posibles discrepancias entre los estudios seleccionados, con el fin de asegurar la coherencia y pertinencia de los datos. Durante este proceso se aplicaron los lineamientos de PRISMA para la extracción de información, considerando el tamaño y las características de la muestra, los detalles de la intervención, los resultados, el diseño y la duración del seguimiento.
RESULTADOS
El proceso de selección inició con la recopilación de 5.620 artículos procedentes de PubMed (273), ScienceDirect (5.311) y Scielo (36). Tras la revisión de los títulos, se descartaron 5.247 documentos y se eliminaron 201 duplicados, dejando 172 estudios para evaluación detallada. A continuación, se aplicaron criterios de exclusión que eliminaron 59 revisiones sistemáticas y metaanálisis, 14 protocolos de ensayos clínicos, 39 estudios con resultados no pertinentes, 11 artículos de carácter teórico y 24 publicaciones fuera del intervalo temporal establecido. Al final del proceso, 25 estudios cumplieron todos los requisitos y fueron seleccionados para el análisis. La Figura 1 presenta el detalle completo de esta estrategia de búsqueda.
En este sentido, los 25 estudios analizados incluyeron un total de 24.792 participantes distribuidos en grupos de control y grupos experimentales, con tamaños muestrales que oscilaron entre 18 y 18.148 sujetos por investigación (ver Tabla 1). En los ensayos controlados, los grupos de control continuaron con la atención habitual o completaron únicamente las evaluaciones de los parámetros de interés en los mismos momentos temporales que los grupos experimentales, sin acceso a las intervenciones digitales, salvo en situaciones puntuales como breves sesiones de terapia cognitivo-conductual en voluntarios 14 o recordatorios por SMS en adolescentes 15.
Tabla 1 Se presenta un resumen de los 25 estudios seleccionados, incluyendo 1er autor, año de publicación, diseño, muestras, intervenciones y datos recopilados.
| Autor y Año | Diseño | Muestra | Intervención | Instrumentos | Parámetros evaluados |
|---|---|---|---|---|---|
| DIABETES MELLITUS | |||||
| Almalki et al., 2024 | Estudio transversal, multicéntrico | 583 pacientes con diabetes tipo 2 | Comunicación sincrónica bidireccional (videollamadas, teléfono, apps móviles). Evaluaciones médicas y adherencia a tratamiento vía remota. | Cuestionario estructurado: Sociodemográficos, comorbilidades, uso del sistema de salud. Escala MARS-5 (Medication Adherence Report Scale). Registros clínicos: HbA1c promedio de dos mediciones previas. | Glicemia (HbA1c ≤7% vs. >7%). Adherencia terapéutica. Complicaciones asociadas a diabetes. Polifarmacia. |
| Bendsen et al., 2025 | Estudio retrospectivo | 328 mujeres embarazadas | Coaching de salud digital personalizado a través de la app Liva, con contenido educativo personalizado y red social virtual para participantes. | App Liva: Registro detallado del uso de 13 variables de interacción. Cuestionario demográfico: Incluyendo antecedentes médicos y riesgo GDM (basado en Monash Screening Tool) | Patrones de compromiso con la app. Variables específicas de comportamiento digital. |
| Bisno et al., 2022 | Ensayo clínico aleatorizado (RCT) | 58 jóvenes adultos con diabetes tipo 1 | 3 visitas individuales por telemedicina. 1 visita presencial. 4 sesiones grupales virtuales (VGA), de 30 minutos, facilitadas por pares. | Diabetes Distress Scale (DDS). Diabetes Strengths and Resilience (D-STAR Teen). Self-Efficacy for Diabetes (SED). Self-Management of Type 1 Diabetes in Adolescence (SMOD-A). CES-D (depresión). EuroQol EQ-5D (calidad de vida). | Cambios en DDS (distrés relacionado con diabetes). Subescalas DDS: emocional, régimen, médico y social. Autoeficacia (SED), resolución de problemas (SMOD-A), comunicación con proveedores. Calidad de vida (EQ-5D). Síntomas depresivos (CES-D). |
| Brown et al., 2022 | Ensayo aleatorizado por conglomerados (cluster-RCT) | 1,087 mujeres con diabetes gestacional | 13 sesiones telefónicas individuales con coaches entrenados. | Encuestas evaluativas: 30 ítems sobre utilidad, éxito percibido y satisfacción. Registros clínicos: Edad, etnia, paridad, IMC, depresión postparto (PHQ-9/PHQ-8). | Aceptabilidad, éxito percibido, satisfacción con el servicio. |
| Ferber et al., 2024 | Estudio retrospectivo | 135 pediátricos con diabetes tipo 1 | Modalidades comparadas: visitas presenciales y visitas por telemedicina. Ambas con ajuste clínico, revisión de CGM y educación en diabetes. | Dispositivo CGM: Dexcom. Variables CGM: Time in Range (TIR), Glucose Management Indicator (GMI). | Cambios en TIR y GMI a las 2 y 4 semanas post-visita (respecto al baseline). Tasa de cumplimiento de laboratorios tras cada tipo de visita. |
| Franco et al., 2022 | Ensayo clínico aleatorizado (RCT) | 150 pacientes con diabetes | Telehealth (grupo experimental): llamadas semanales (5-10 minutos), seguimiento por profesionales multidisciplinarios, consejería sobre ejercicio físico, dieta, higiene, salud mental y educación en diabetes. | HbA1c por cromatografía líquida, perfil lipídico, presión arterial, índice de masa corporal, registros médicos electrónicos. Escalas autoadministradas sobre dieta, ejercicio, control glucémico y salud mental (rango 0-10). | Cambio en HbA1c (comparación pre-post intervención entre grupos). |
| Ibrahim et al., 2021 | Ensayo clínico aleatorizado (RCT) | 92 adolescentes con diabetes tipo 1 | Recordatorios automatizados sobre aplicación de insulina enviados por mensaje de texto (hasta 4 por día). Personalización del horario y tipo de insulina (acción corta/larga) | HbA1c medido en 0, 3 y 6 meses. Cuestionario de calidad de vida PedsQL 4.0 (evaluado en baseline y a los 6 meses). Encuesta de satisfacción en grupo SMS (7 ítems). | HbA1c a los 6 meses. Proporción de pacientes con disminución ≥1% en HbA1c. Calidad de vida (PedsQL 4.0). Satisfacción con intervención. Eventos adversos (hipoglucemia grave, cetoacidosis). |
| Kubes et al., 2022 | Estudio observacional retrospectivo | 18,148 adultos con diabetes tipo 1 o tipo 2 | Visitas por telemedicina (videollamadas sincrónicas con Zoom) vs. solo visitas presenciales | HbA1c ≥9.0% como indicador de diabetes no controlada. Charlson Comorbidity Index para ajuste de riesgo. | Proporción de pacientes con diabetes no controlada (HbA1c ≥9.0%). Asociación ajustada entre modalidad de visita y control glucémico. |
| Mitchell et al., 2024 | Estudio de cohortes histórico | 790 niños con diabetes tipo 1 | Telemedicina y Coordinación de Atención (CCS): implementada en clínicas periféricas con apoyo de enfermera especializada; incluye preparación previa a la cita, revisión clínica, descarga de dispositivos, seguimiento postcita; modalidades de visita: en persona, videollamada vía MyChart-Zoom, teleconsultas telefónicas. | Registros de salud electrónica (EHR): frecuencia y tipo de visita; edad, seguro médico, distancia y zona geográfica del paciente. Medición principal: Adequately Timed Monitoring Care (ATMC), definido como visita realizada dentro de 120 días desde la anterior. | Proporción de pacientes que cumplen frecuencia recomendada de seguimiento (trimestral). Comparaciones antes y después de la expansión de telemedicina. Diferencias entre pacientes con y sin CCS. |
| Molavynejad et al., 2022 | Ensayo clínico aleatorizado, controlado | 378 pacientes con T2DM | Programa grabado de 2 horas (dividido en episodios) sobre nutrición, autocuidado, cocción, monitorización. Visualización en clínica + acceso domiciliario en DVD o celular. Recordatorios por mensajes de texto. | Glucemia en ayunas (FBS). Hemoglobina glicosilada (HbA1c). Perfil lipídico: Colesterol total (TC), HDL, LDL, VLDL, Triglicéridos (TG). Escala de satisfacción (0-10) en grupos de intervención. | Cambios en HbA1c, peso corporal, triglicéridos, VLDL, colesterol total. Cambios en FBS, HDL, LDL (no significativos). Nivel de satisfacción con programa educativo. |
| Padilha et al., 2024 | Ensayo clínico aleatorizado (RCT) pragmático | 246 pacientes (123 teleconsultas y 123 presenciales) | Teleconsulta realizada en Unidades Básicas de Salud (UBS) con conexión a especialista por videollamada. | Cálculo de costos: TDABC para recursos humanos, materiales, estructura, tiempo de atención. Cuestionario al paciente: Datos de transporte, tiempo de viaje, tipo de transporte usado. | Impacto de la distancia en la accesibilidad y costo total. Costos comparativos: desde la perspectiva del SUS, desde la perspectiva del paciente (transporte urbano/intermunicipal). |
| Reis et al., 2024 | Observacional descriptivo de campo | 350 personas con diabetes mellitus | Aplicación de telemedicina para análisis remoto de imágenes y cuestionario virtual. | Clasificación de retinopatía según los criterios del Early Treatment Diabetic Retinopathy Study (ETDRS). Cuestionario Demográfico-social estandarizado vía plataforma SurveyMonkey | Clasificación y re-clasificación de imágenes en nube (con revisión especializada). Acceso previo a evaluación oftalmológica. |
| Vaughan et al., 2022 | Ensayo clínico aleatorizado (RCT) | 225 participantes con diabetes | Coaching telefónico durante 6 meses (6 sesiones), más 3 sesiones de mantenimiento. Técnicas de activación conductual y establecimiento de metas. | PAID (Problem Areas in Diabetes) - carga emocional, social, tratamiento y manejo. PHQ-9 - síntomas depresivos. | Cambios en la puntuación total y subescalas del PAID (emocional, social, manejo, tratamiento). |
| Xu et al., 2021 | Ensayo clínico aleatorizado (RCT) | 60 adolescentes con diabetes tipo 1 | Grupo A: Glucómetro tradicional + plataforma Wenjuan para subir datos. Grupo B: Monitor FreeStyle Libre aplicado en brazo + registro automático cada 15 minutos. Grupo C: FGM + suscripción a cuenta oficial de WeChat. | HbA1c, glucosa plasmática en ayunas (FPG), perfil lipídico. Diabetes Monitoring and Treatment Satisfaction Questionnaire (DMTSQ). Diabetes Quality of Life (DQOL). Chinese Hypoglycemia Fear Survey II (CHFSII). Apps, Libre sensor, WeChat, cuestionarios guiados. | Cambio en HbA1c. Episodios mensuales de hipoglucemia. Calidad de vida (DQOL). Satisfacción con tratamiento (DMTSQ). Nivel de miedo a hipoglucemia (CHFSII). TIR (tiempo en rango glucémico), TAR, TBR. |
| Yin et al., 2022 | Ensayo clínico aleatorizado (RCT) | 120 pacientes con diabetes tipo 2 | Aplicación móvil conectada a glucómetro por Bluetooth; monitoreo y consejería cuatro veces por semana (3 meses), luego dos veces por semana (3 meses); dieta personalizada y control del ejercicio diario; registro automático de dieta y pasos. | Bioquímicos: HbA1c, glucosa en ayunas (FBG), postprandial (PBG), perfil lipídico (TG, LDL-C), presión arterial, BMI, relación cintura-cadera (WHR). | HbA1c (evaluado por ANOVA de medidas repetidas). |
| HIPERTENSIÓN ARTERIAL | |||||
| Arshed et al., 2024 | Ensayo clínico aleatorizado (RCT) | 439 pacientes con hipertensión | Programa mHealth “Multi-Aid-Package” vía WhatsApp. Incluye recordatorios escritos, de voz y gráficos, videos educativos, contenido infográfico, portafolio clínico “Hypertension at a Glance” y soporte médico personalizado 24/7. | Cuestionario SEAMS: Adherencia auto-percibida a la medicación (13 ítems). Conteo de píldoras: Medicamento tomado vs. Prescrito. Medición clínica: Presión arterial sistólica (SBP) con esfigmomanómetro calibrado. Encuesta postintervención: Aceptación tecnológica (escalas Likert). | Cambios en SEAMS (autoeficacia y adherencia medicamentosa). Porcentaje de adherentes según pill-counting. |
| Nishizaki et al., 2023 | Ensayo clínico controlado, aleatorizado por conglomerados | 64 pacientes con hipertensión esencial | Seguimiento remoto con toma de presión arterial. Consulta médica por videollamada. Diferencia entre grupos radica en frecuencia de visitas presenciales. | Esfigmomanómetro automático Omron HEM-8712. Encuesta del Ministerio de Salud de Japón y EQ-5D-5L. Costos directos del sistema de salud y pérdidas de productividad (por encuesta). | Cambios en presión arterial sistólica entre inicio y mes 6 (criterio de no inferioridad cumplido). Nivel de satisfacción del paciente (consultas, interacción con médico). Evaluación económica: costos directos e indirectos. |
| Spósito et al., 2023 | Estudio prospectivo | 57 pacientes adultos hipertensos | Monitor digital OMRON® conectado vía Bluetooth a celular inteligente. Plataforma web privada desarrollada por ANTEL para registro de datos en tiempo real. 7 días, con 2 tomas diarias de presión, 2-3 mediciones por sesión. | Tensiómetro digital validado (PAS, PAD, frecuencia cardíaca). Conocimiento sobre hipertensión (adaptado de RENATA-2 y CARMELA). Escala de adherencia al tratamiento de Morisky (8 ítems). Encuesta de satisfacción del usuario (valoración de uso y aceptación) | Cambios en la presión arterial sistólica y diastólica (pre-post intervención). Adherencia al tratamiento (medida por Morisky). Grado de conocimiento de la enfermedad. Usabilidad y disposición a continuar el monitoreo a largo plazo. |
| Stollfuss et al., 2021 | Estudio observacional prospectivo | 18 pacientes con hipertensión arterial pulmonar | Inicio de iloprost inhalado mediante nebulizador Breelib. Monitoreo digital: Reloj inteligente Apple Watch Series 2 + iPhone 6S con apps para captura de datos de actividad, ritmo cardíaco y test de caminata de 6 minutos. Seguimiento de inhalación: App BreeConnect para registrar frecuencia, duración y completitud de inhalaciones. | Biomarcadores: BNP o NT-proBNP. EQ-5D (calidad de vida), PSQI (calidad del sueño). Apple Watch: distancia diaria, pasos, eventos de ponerse de pie, ritmo cardíaco. Breelib: duración de cada inhalación, número de sesiones, completitud. 6MWD digital a través de algoritmo de longitud de zancada | Correlación entre cambios en medidas clínicas tradicionales y digitales. Comportamiento de inhalación. Cambios en ritmo cardíaco. Calidad del sueño (PSQI). Aceptación del smartwatch y factibilidad de seguimiento digital. |
| Wita et al., 2022 | Ensayo clínico aleatorizado (RCT) | 60 pacientes con insuficiencia cardíaca con fracción de eyección reducida | Dispositivo telemédico utilizado: Monitor de presión arterial, báscula, ECG portátil, y tablet conectada a aplicación. Frecuencia de recolección: Peso corporal, presión arterial y sensación subjetiva: diariamente. ECG: semanal | Telemonitorización: Registro automático de peso, presión arterial y ECG. Evaluación subjetiva diaria del bienestar | Combinación de muerte por cualquier causa o primera hospitalización por insuficiencia cardíaca aguda. Mejora del 6MWT (>10%). Mejora de LVEF (>5%). Mejora de GLS (>5%) |
| ENFERMEDAD PULMONAR OBSTRUCTIVA CRÓNICA | |||||
| Marcos et al., 2022 | Estudio observacional cuasi-experimental | 846 pacientes hospitalizados por exacerbación de EPOC | Telemonitorización domiciliaria dividida en 3 niveles: alto, teleconsulta diaria + monitoreo de oximetría y síntomas (5 a 30 días); moderado, envío diario de datos biométricos por hasta 12 semanas; bajo, contacto opcional + mensajes educativos hasta 12 meses. | Oximetría de pulso. Frecuencia cardiaca. Cuestionario sintomático digital (6 ítems diarios) | Combinación de muerte por cualquier causa o rehospitalización por exacerbación de EPOC. |
| Rassouli et al., 2021 | Ensayo clínico multicéntrico, aleatorizado, con diseño cruzado | 168 pacientes con diagnóstico de EPOC | Fase telemedicina (TC): Plataforma “Evita” con cuestionario diario; CAT semanal; monitoreo activo por equipo clínico; llamadas de seguimiento. Fase de control estándar (SC): solo CAT semanal; atención habitual sin sistema de telemonitorización. | COPD Assessment Test (CAT), completado semanalmente. Escala de satisfacción con atención (VAS 0-10). Registro de exacerbaciones: leves, moderadas y severas. Días de hospitalización. Costos directos por atención (hospitalización, medicación, consultas). | Pendiente de incremento anual del CAT. Aumento en satisfacción del paciente con TC. Número de exacerbaciones moderadas mayor en TC. Tendencia a menos días hospitalizados y menores costos en TC. |
| Shimoyama et al., 2023 | Ensayo clínico aleatorizado (RCT) | 31 pacientes con insuficiencia respiratoria crónica | Programa de telenursing (COMPAS) con telemonitorización y sesiones de consejería vía videollamada. Evaluación diaria del estado físico, síntomas, signos, uso de medicación y bienestar subjetivo | Tablet con NFC para datos biométricos. Cuestionarios autoadministrados: SGRQ, EQ-5D, SCAQ. | Número de hospitalizaciones por exacerbación. Días de hospitalización. Número de visitas ambulatorias no programadas. Calidad de vida (SGRQ, EQ-5D). Autonomía en autocuidado (SCAQ). Tolerancia al ejercicio (6MWT). Función pulmonar (%FVC, FEV1). |
| Volpato et al., 2022 | Ensayo clínico aleatorizado (RCT) de dos brazos. | 90 pacientes con EPOC con indicación de ventilación no invasiva (NIV). | Terapia cognitivo-conductual (TCC): Ejercicios de relajación, mindfulness, reestructuración cognitiva y acompañamiento psicológico. Aplicación presencial, domiciliaria o por telemedicina. | Registro de horas prescritas y efectivas de NIV por el dispositivo. Cuestionarios de adhesión terapéutica. | Adherencia a NIV (horas prescritas vs. efectivas). Aceptación del tratamiento. |
| Xie et al., 2025 | Ensayo clínico aleatorizado (RCT) | 269 pacientes con EPOC | Rehabilitación pulmonar domiciliaria guiada por plataforma digital (WeChat). Ventilación no invasiva positiva (NPPV). Ejercicios respiratorios diarios y soporte clínico virtual. | Monitoreo diario: Autoevaluación vía WeChat (síntomas, adherencia, ejercicios). COPD Assessment Test (CAT). Modified Medical Research Council scale (mMRC). St. George’s Respiratory Questionnaire (SGRQ). | Cambios en CAT y mMRC (síntomas y disnea). FEV1 (%), PaO2, PaCO2, 6MWT. Calidad de vida. Adherencia a la intervención domiciliaria. Satisfacción del paciente y tolerancia al tratamiento. |
Asimismo, las intervenciones aplicadas al grupo experimental mostraron una heterogeneidad notable en formato, duración y tecnología empleada: desde programas de telemonitorización domiciliaria de una semana con envío diario de signos vitales, hasta coaching digital personalizado a través de aplicaciones móviles, protocolos de seis meses de seguimiento telefónico, recordatorios automatizados, videollamadas semanales, sesiones grupales virtuales y rehabilitación pulmonar guiada por plataformas como WeChat; todas ellas incluyeron monitoreo remoto de parámetros clínicos (glucemia, presión arterial, función pulmonar o ECG), asesoría en nutrición y ejercicio, entrenamiento en autorregulación y herramientas de evaluación digital para reforzar la adherencia y el autocuidado (ver Tabla 1).
DISCUSIÓN
El objetivo de la presente revisión sistemática fue analizar el efecto de la telemedicina en la administración completa de enfermedades crónicas no contagiosas. Se acataron las directrices PRISMA recolectando artículos de las bases de datos PubMed, Scielo y ScienceDirect para este propósito. En este sentido, la evidencia recopilada en 25 estudios muestra que la telemedicina aporta beneficios clínicos, económicos, tecnológicos y psicosociales en el abordaje de las enfermedades. Esto coincide con lo reportado en revisiones similares como las de Barbosa et al. 3 y Pérez et al. 16, en donde se indicó que la telemedicina presente una variedad de utilidades dentro del contexto de la salud y el manejo de enfermedades crónicas, incluso a nivel pediátrico.
En tanto, de acuerdo con los hallazgos de esta revisión, en el ámbito de la efectividad clínica, las intervenciones en diabetes mellitus mejoraron la proporción de pacientes con un buen control de hemoglobina glicosilada (HbA1c) con reducciones que oscilaron entre 0,5 y 2,0 puntos porcentuales tras 3-6 meses de seguimiento, junto con un mayor descenso de triglicéridos y un incremento en las escalas de depresión y estrés 17,18,19,20,21,22,23.
Así, en diabetes tipo 1, por ejemplo, la combinación de flash glucose monitoring con soporte interactivo vía WeChat produjo descensos pronunciados de HbA1c (de 7,78% a 7,26%) y reducciones del 41 % en episodios de hipoglucemia sintomática 24, junto con una reducción media de hasta 3,5 mg/dL en los niveles de triglicéridos 25. Mientras, en diabetes tipo 2 un protocolo de seis meses con asesoría remota semanal y ajustes farmacológicos en línea consiguió disminuir la HbA1c desde 8,56% a 6,14%, además de mejoras significativas en triglicéridos, LDL y reducción de peso 18.
Asimismo, en casos de insuficiencia cardíaca, la telemonitorización redujo en un 70% el riesgo combinado de fallecimiento o rehospitalización, propició incrementos que superaban el 20% en la distancia cubierta en el examen de seis minutos y aumentos en la fracción de eyección ventricular 26. Igualmente, la telemedicina demostró ofrecer ventajas evidentes y ser efectiva en mejorar el control de la presión arterial sistólica y disminuir la proporción de hipertensión no regulada 27, además de fortalecer al paciente y potenciar el acceso a la atención médica junto con la adherencia al tratamiento 28.
En lo referente a la EPOC, la combinación de ventilación no invasiva domiciliaria con rehabilitación pulmonar digital demostró ser capaz de elevar el FEV₁% hasta en un 10% y mejorar la distancia de la marcha a 14,5m, superando con creces los cambios observados con tratamiento convencional 29. Asimismo, la intervención mediante telehealth mostró efectos positivos en el manejo de la EPOC al reducir a la mitad el empeoramiento del índice CAT (COPD Assessment Test), mejorar la satisfacción del paciente mediante un contacto más cercano y accesible, y facilitar la detección temprana de exacerbaciones moderadas, favoreciendo la intervención oportuna 30, lo que a su vez demuestra que la telemedicina reduce el riesgo combinado de muerte o reingreso y refuerza su eficacia para mejorar la morbimortalidad en exacerbaciones graves de EPOC 31,32.
En cuanto a su impacto económico, los análisis revelaron que los programas de actividad física digital en EPOC presentan ratios costo-efectividad aceptables y ahorros sustanciales cuando se consideran los costes de transporte para el paciente, con reducciones de hasta un 7,7 % respecto a la consulta presencial 15,33. Así, los hallazgos sugieren una tendencia hacia la disminución de días de hospitalización y costos generales, enfatizando que la economía de escala y el ahorro en desplazamientos pueden generar diferencias de coste operacional 30,34,14.
Desde la perspectiva del sistema sanitario, el coste por teleconsulta puede ser un 4,5 % superior al presencial si no se incluyen los ahorros de desplazamiento, aunque dicha diferencia se invierte en escenarios intermunicipales, situándose hasta un 15 % más barata la modalidad remota 35. Asimismo, estudios en telemonitorización cardiovascular apuntaron igualmente a beneficios económicos relativos, si bien su magnitud depende del volumen de pacientes y de la amortización de la tecnología empleada 36.
Respecto a la percepción profesional y la implementación tecnológica, estos aspectos se beneficiaron del uso de dispositivos portátiles y plataformas en la nube. De esta forma, la telemedicina aumenta la cobertura de cribado al llegar a pacientes sin evaluación previa, reduce tiempos de espera y desplazamientos al permitir el diagnóstico remoto por especialistas, y mantiene una calidad diagnóstica alta con una mínima discrepancia en la clasificación 34.
En el plano psicosocial, las intervenciones colaborativas de telehealth atenuaron la angustia asociada a la diabetes, con disminuciones de 5 a 10 puntos en la escala PAID tras 6-12 meses 37, y las citas grupales virtuales redujeron significativamente el estrés y mejoraron la calidad de vida en adultos jóvenes con diabetes tipo 1 20,38. De manera paralela, el apoyo psicológico vía telemedicina para pacientes con EPOC adaptándose a ventilación no invasiva mejoró la aceptación y el uso real del dispositivo, incremento en un 15% las puntuaciones de calidad de vida (EuroQoL-5D), y la adherencia terapéutica al permitir un acompañamiento continuo sin saturar la consulta presencial 14.
No obstante, pese a sus múltiples beneficios, algunos estudios indican que la telemedicina por sí sola no basta: su efectividad para mantener un seguimiento periódico óptimo en pacientes pediátricos con diabetes tipo 1 depende de un soporte estructurado que incluya coordinación de cuidados 39. Asimismo, estudios de corto plazo de telecoaching mostraron discrepancias moderadas entre mediciones clásicas y digitales de capacidad física, lo que remarca la necesidad de validar consistentemente las herramientas remotas 39. A su vez, se identificaron desafíos en interoperabilidad, formación y competencias digitales que limitan la adopción completa de estas soluciones 34.
Es importante en cuenta las diferencias en los diseños y metodologías implementadas en los diversos estudios analizados, dado que esta divergencia puede obstaculizar la síntesis de hallazgos y su generalización. Por ejemplo, los estudios observacionales carecen de aleatorización y están más expuestos a sesgos de selección y confusión, mientras que los RCTs, aun controlados, pueden diferir entre sí en cuanto a las medidas de cegamiento, la generación de la secuencia aleatoria o la gestión de datos faltantes.
Por su parte, la amplitud en las poblaciones estudiadas es otro factor que complica la agregación de resultados. Las diferencias de condición clínica, edad y estado fisiológico introducen variabilidad en la respuesta a la telemedicina, pues lo que puede beneficiar a una cohorte de gestantes no necesariamente se traslada a adultos con EPOC grave. Así, cuando se mezclan datos de poblaciones tan heterogéneas, los estimadores de efecto global pierden significación y la heterogeneidad estadística se dispara, impidiendo conclusiones sólidas.
Asimismo, las modalidades de intervención también varían notablemente. Algunos protocolos, utilizaron aplicaciones móviles conectadas a glucómetros con consejería frecuente, mientras que otros exploraron la comunicación bidireccional por videollamada o mensajerías, sin un componente estructurado de educación continua. Estas divergencias en herramientas, frecuencia y contenido de la intervención dificultan la identificación de elementos efectivos comunes y complican la definición de criterios homogéneos que permitan la estandarización de intervenciones basadas en telemedicina.
Por último, las diferencias en duración y seguimiento alteran la magnitud y la temporalidad de los cambios clínicos. Las intervenciones de corta duración pueden sobreestimar respuestas tempranas, mientras que los estudios prolongados exponen a más pérdidas de seguimiento y a eventos intercurrentes. Este solapamiento de cronogramas introduce sesgos temporales y reduce la comparabilidad de las tendencias a largo plazo, afectando la robustez y la validez externa de la revisión sistemática. De esta manera, la presente heterogeneidad de rigor y control interno dificulta tanto la evaluación del riesgo de sesgo como la estimación de un efecto conjunto fiable.
CONCLUSIONES
La revisión sistemática de 25 estudios con 24.792 participantes mostró que la telemedicina mejora significativamente indicadores clínicos en enfermedades crónicas no transmisibles. En diabetes, los programas remotos redujeron el porcentaje de HbA1c, optimizaron perfiles lipídicos y disminuyeron episodios de hipoglucemia. En insuficiencia cardiaca, la telemonitorización redujo el riesgo combinado de muerte o rehospitalización y aumentó la capacidad funcional. En hipertensión y EPOC, se observaron mejoras en el control presional, aumento de la distancia en 6MWT, reducción de exacerbaciones y mayor satisfacción del paciente, al tiempo que se evidenciaron ahorros en desplazamientos y costos sanitarios.
En este sentido, la convergencia de evidencias respalda que la telemedicina no solo optimiza indicadores fisiológicos y funcionales, sino que además genera ahorros económicos y fortalece el compromiso del paciente, aunque persisten retos de estandarización, validación tecnológica y formación de recursos humanos. Futuras investigaciones deberían priorizar comparaciones directas entre modalidades remotas y presenciales, así como evaluaciones a largo plazo que consideren la evolución del contexto tecnológico y las dinámicas organizativas en los sistemas de salud.
En síntesis, los hallazgos obtenidos respaldan de manera consistente que la telemedicina constituye una estrategia eficaz y ampliamente validada para la gestión integral de las enfermedades crónicas no transmisibles. La heterogeneidad observada en los diseños metodológicos, las plataformas tecnológicas empleadas, la duración de las intervenciones y las características de las poblaciones atendidas pone de relieve la necesidad de estandarizar protocolos operativos, establecer marcos de validación tecnológica continua y desarrollar programas de capacitación con enfoque multidisciplinario. Estas acciones, complementadas con investigaciones longitudinales de alta calidad metodológica, permitirán optimizar los modelos de atención remota. En este contexto, la telemedicina tiene el potencial de consolidarse como una herramienta de atención sanitaria accesible, sostenible y centrada en la persona, lo que refuerza la factibilidad de su integración permanente en las estructuras y políticas de los sistemas de salud.










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