Introducción
La docencia universitaria se ha conceptualizado como un proceso interactivo que supera la transmisión de conocimientos, priorizando la capacidad del docente para fomentar el pensamiento crítico, la interpretación de conceptos y el desarrollo integral de los estudiantes (Mimirinis & Ahlberg, 2021). Este cambio implica una transición desde modelos centrados en el docente hacia enfoques centrados en el estudiante, donde la participación activa y reflexiva del alumno es clave en la construcción del conocimiento (Cassidy & Ahmad, 2021). Asimismo, la noción de excelencia docente ha evolucionado, y ha incorporado la innovación pedagógica y la adaptación a distintos contextos socioculturales como pilares para garantizar una educación de calidad (Isaeva & Aliyev, 2023). En síntesis, la docencia universitaria contemporánea se fundamenta en la innovación, la adaptabilidad y la centralidad del estudiante como ejes de transformación educativa.
El escenario actual de la docencia universitaria enfrenta desafíos complejos que exigen respuestas innovadoras y colaborativas. La internacionalización, aunque valiosa, se ve limitada por desigualdades estructurales (Klimova, 2021), mientras que la migración acelerada hacia entornos virtuales expuso brechas tecnológicas y de acceso (Nandigama, 2022). La enseñanza de wicked problems demanda enfoques interdisciplinares aún ausentes en diversos programas (Simm et al., 2021). En regiones emergentes, la falta de infraestructura y recursos didácticos impide alcanzar estándares internacionales (Mohamed, 2021), y la cooperación internacional enfrenta barreras logísticas y culturales (Tan et al., 2021). La incorporación de tecnología se ve restringida por limitaciones presupuestarias y escasa formación docente (Bahar et al., 2020). Aunque el aprendizaje basado en desafíos ofrece potencial, persisten resistencias institucionales (van den Beemt et al., 2023), junto a una débil evaluación del desempeño docente (Love et al., 2023). Finalmente, la adaptación de la educación superior a los ODS revela carencias estratégicas y de recursos (Ramaswamy et al., 2021), lo que refuerza la prioridad de enfoques flexibles y sostenibles.
En años recientes, los análisis bibliométricos han evidenciado un crecimiento sostenido en la investigación sobre docencia universitaria, con una clara tendencia hacia enfoques interdisciplinarios. Las investigaciones se concentran en países desarrollados como EE. UU., Reino Unido y Australia, mientras que las regiones emergentes siguen subrepresentadas (Esen et al., 2020). Temas como el éxito estudiantil han ganado atención, con un aumento notable desde 2010 (Jang et al., 2023), al igual que la beca de enseñanza y aprendizaje, enfocada en pedagogía crítica y liderazgo educativo (Ertem & Aypay, 2023). La internacionalización destaca como estrategia clave, aunque enfrenta obstáculos persistentes (Ghani et al., 2022). La innovación pedagógica y el desarrollo de competencias del siglo XXI han cobrado protagonismo (Nasrudin et al., 2023). Asimismo, se ha intensificado el estudio de las políticas educativas y la gestión universitaria en respuesta al impacto de la pandemia (Yücel & Kuzu, 2023). La transformación digital también ha sido ampliamente analizada desde una perspectiva organizacional (Prabowo & Bandur, 2022), y la enseñanza en línea para carreras STEM ha mostrado un crecimiento exponencial, pues se prioriza metodologías colaborativas y experimentales (Akhmedova et al., 2023).
El presente estudio tiene como objetivo analizar productividad científica en el ámbito de la docencia universitaria, asimismo, se identifica a los autores prolíficos y su contribución al desarrollo del campo. En segundo lugar, se examina la distribución geográfica de la investigación, y se determina los países con mayor producción científica y su nivel de colaboración internacional. En tercer lugar, se evalúa el impacto de las publicaciones mediante el análisis de citas, con el fin de identificar los países cuya producción ha generado mayor reconocimiento en la comunidad académica. En cuarto lugar, se estudia la evolución temporal de la producción científica desde 2015 hasta 2024, para comprender las tendencias y patrones de crecimiento en la investigación sobre docencia universitaria. En quinto lugar, se realiza un análisis temático de los principales enfoques investigativos en el área, identificando los temas consolidados y las líneas emergentes de estudio. Como pregunta general del estudio se plantea: ¿Cuál es el estado actual de la productividad científica respecto a la docencia universitaria en el mundo?
Metodología
Para responder al objetivo planteado se realizó una investigación que se enmarco en el paradigma positivista, que se caracteriza por su enfoque en los hechos observables, la lógica formal y el uso de métodos empíricos para validar el conocimiento, alineándose estrechamente con los principios del método científico (Masuku, 2023). Bajo esta visión, se pretende generalizar los hallazgos y alcanzar un conocimiento riguroso y replicable bajo el método sistemático, que consiste en la planificación estructurada de cada etapa del proceso investigativo, desde la formulación del problema hasta la interpretación de resultados, con una lógica que garantice la validez del conocimiento producido (Fernández-Ávila et al. 2020). El enfoque cuantitativo que se caracteriza por la descripción sistemática de fenómenos a través de herramientas estadísticas permite evaluar de forma objetiva el impacto de distintas variables en contextos educativos (Sánchez Olalde, 2021).
El presente estudio es de tipo documental bibliográfico que implica la exploración sistemática de archivos, documentos históricos y fuentes primarias para reconstruir fenómenos desde una perspectiva crítica, en donde se consideran las condiciones materiales y culturales de acceso a la información (Araya et al. 2020). Asimismo, la investigación presentada es de corte transversal, que se caracteriza por recolectar datos en un único momento, sin manipular las variables, lo cual permite obtener un diagnóstico preciso del fenómeno estudiado dentro de un contexto determinado (Castillo-Retamal et al. 2024). El término población se refiere a todos los elementos que conforman el universo de estudio, ya sean personas, instituciones o datos, y cuya selección adecuada condiciona la representatividad de los hallazgos (Ventura Montes, 2020).
La técnica empleada fue el análisis bibliométrico que implica el quehacer de revisión y análisis sistemático de la actualidad de la literatura científica, busca encontrar patrones y tendencias en el estudio abordado (La Rosa-Feijó et al. 2024). Se utilizó Bibliometrix, una herramienta integral para análisis bibliométrico que combina rendimiento, mapeo y redes, accesible desde R mediante su interfaz gráfica Biblioshiny (Moral-Muñoz, 2020). La bibliometría se define como el análisis estadístico de publicaciones científicas y sus patrones, que medir el impacto de la investigación y mapear el conocimiento dentro de un campo específico (Blakeman, 2018). Los estudios bibliométricos, por otro lado, implican el uso de técnicas cuantitativas para evaluar la producción científica, y proporcionan una visión integral sobre la evolución de la investigación y tendencias emergentes en diversas disciplinas (Donthu et al., 2021). Además, estos estudios ofrecen múltiples beneficios, como la identificación de brechas en el conocimiento, el apoyo al desarrollo de proyectos científicos y el fomento de la colaboración internacional, en donde se facilita el avance de la investigación a través de análisis detallados de citas y patrones de autoría (de Oliveira et al., 2019).
Para el análisis bibliométrico se consultó a la base de datos Scopus el 14 de noviembre del 2024. Se ha elegido Scopus, por ser actualmente la base de datos de citas y resúmenes con extensión a nivel mundial. Como primera palabra clave se utilizó: “university teaching”, de donde se obtuvo 14, 446 documentos; luego se usó el operador boleano AND, para agregar la palabra clave: “experience”, donde se redujo a 1901 documentos. Se eligieron estos términos por su alta frecuencia de aparición como palabras clave (keywords) en los estudios relevantes del área, lo cual garantizó una recuperación efectiva de documentos pertinentes. Seguidamente se empleó el filtro de temporalidad: del año 2015 al año 2024, y quedó finalmente 1030 documentos. Es justamente en base a estos 1030 documentos, que se ha realizado el análisis bibliométrico. Como criterios de inclusión: que sean artículos originales empíricos y de revisión sistemática, de todos los idiomas en Scopus. Como criterios de exclusión: ensayos, libros, informes, revisiones documentales.
Cómo métricas utilizadas se han considerado: autores relevantes, países que publican en correspondencia, países con mayor publicación, países citados, países con mayor producción investigativa, análisis temáticos. Como método de agrupación en el análisis temático se ha empleado el clustering, basado en el análisis de coocurrencia de palabras clave.
Resultados
El hallazgo principal del estudio es que la productividad científica sobre docencia universitaria ha mostrado un crecimiento sostenido a nivel global desde 2015, con España que lidera en volumen de publicaciones, y Portugal y Australia como los países con mayor citación. A su vez, autores como Alcarria et al. (2018) destacan por su contribución al campo, aunque no se evidencia una hegemonía clara, lo que sugiere una comunidad investigadora en expansión y diversificación. El análisis temático identificó áreas consolidadas como la educación médica y otras emergentes como la sostenibilidad y la enseñanza virtual. En conjunto, el estudio revela un campo dinámico, pero aún limitado en cuanto a colaboración internacional y profundidad interdisciplinaria.

Nota. Autores prolíficos sobre la docencia universitaria, elaboración propia (2024)
Figura 1 Los Investigadores Sobresalientes Respecto al Estudio de las Experiencias de los Docentes Universitarios.
En la Figura 1 se presentan los autores relevantes en la investigación sobre docencia universitaria, donde se destaca a Alcarria et al. (2018) con 4 documentos, posicionándose como el autor con mayor productividad en este análisis. El resto de los autores, incluidos Akpayak et al. (2020), Cook et al. (2023), Vireca & Fuchs (2021), Farrer et al. (2015), Fatiregun et al. (2021), Servidio et al. (2024), Uppal et al. (2018), Datouo et al. (2023) y Lee et al. (2024), presentan una producción uniforme con 3 documentos cada uno. Esta tendencia indica una dispersión de la productividad científica, sin una clara dominancia de un solo autor, lo cual podría reflejar una colaboración interdisciplinaria y un interés distribuido en el campo de estudio. La uniformidad en la cantidad de documentos entre estos autores también sugiere una fase de consolidación de investigaciones emergentes. Asimismo, un creciente número de contribuyentes activos en el análisis académico de la educación superior.

Nota. En su mayoría se realizan investigaciones independientes por cada país, y en minoría por correspondencia entre países, elaboración propia (2024).
Figura 2 Países Sobresalientes que Investigan en Colaboración con otros Países, Respecto al Estudio de la Docencia Universitaria.
En la Figura 2, se presenta a los países de los autores correspondientes en investigaciones sobre docencia universitaria, se observa que España lidera en volumen de documentos, seguida de Reino Unido, Nigeria y Australia. Esto sugiere una alta producción de investigaciones en estos países, reflejan políticas activas de apoyo a la investigación educativa o una fuerte tradición académica en el estudio de la docencia universitaria. Predominan las publicaciones de un solo país (SCP), especialmente en España, el Reino Unido y Estados Unidos, lo cual podría indicar una tendencia hacia investigaciones contextualmente focalizadas y menos colaborativas a nivel internacional en estos lugares. Sin embargo, algunos países, como Nigeria y Canadá, muestran un equilibrio notable entre publicaciones SCP y colaborativas entre múltiples países (MCP), lo que podría denotar un enfoque de investigación abierto a la cooperación internacional en estos casos. Este patrón también sugiere la existencia de redes de investigación entre ciertos países en los que la colaboración es frecuente, y resalta posibles dinámicas de intercambio de conocimientos en torno a la docencia universitaria.

Nota. En Latinoamérica se observa investigación moderada sobre la docencia universitaria, elaboración propia (2024).
Figura 3 Países donde se Investiga sobre la Docencia Universitaria.
En la Figura 3 de producción científica por país, se muestra una distribución geográfica de las publicaciones relacionadas con la investigación en docencia universitaria a nivel mundial. Australia y Nigeria aparecen con un color oscuro, lo cual, indica un volumen considerable de producción científica, lo que subraya su relevancia y liderazgo en este campo de estudio. Asimismo, varios países europeos, como Portugal, España y Reino Unido, destacan también por su alta actividad investigadora, y refleja una consolidada tradición académica en el análisis de la educación superior. Estados Unidos y algunos países de Asia Oriental, como Hong Kong, presentan un aporte significativo, aunque menor en comparación con las naciones líderes. En América Latina, se observa una contribución moderada, mientras que el mapa sugiere un crecimiento incipiente de la investigación en algunas regiones de África y Asia. Este panorama evidencia una diversidad geográfica creciente en la producción científica, lo que podría estar vinculado al interés global por mejorar la calidad educativa y la formación docente a nivel universitario.

Nota. Portugal y Australia como los países con mayor citación respecto a la docencia universitaria, elaboración propia (2024)
Figura 4 Países que han Recibido citas Respecto a Investigaciones sobre la Docencia Universitaria.
En la Figura 4, se observa una distribución de los países citados en el ámbito de la investigación sobre docencia universitaria, y se destaca el predominio de Portugal con 1128 citas, seguido de Australia quien cuenta con 1072 citas. Estos datos sugieren una fuerte contribución y visibilidad de estos países en el campo, posiblemente debido a sus políticas educativas innovadoras y su producción académica relevante. El Reino Unido y España también muestran una presencia significativa, con 557 y 552 citas, lo que indica su influencia en la investigación educativa. Países como Alemania e Irlanda, con 307 citas cada uno, también destacan y reflejan un interés creciente en estos contextos. En menor medida, Estados Unidos y Hong Kong aparecen con 254 y 216 citas, lo cual es interesante dado su liderazgo académico en otros campos. Finalmente, la presencia de Nigeria y Níger, aunque limitada con 271 y 205 citas, sugiere un aporte emergente de regiones menos representadas tradicionalmente, lo que podría ser indicativo de un cambio hacia una investigación global y diversa en el estudio de la docencia universitaria.

Nota. Australia y Nigeria como países con mayor publicación respecto a la docencia universitaria, elaboración propia (2024).
Figura 5 Países con mayor Producción Investigativa durante los Últimos Años, Respecto a la Docencia Universitaria.
La Figura 5 muestra la producción de artículos sobre docencia universitaria a lo largo del tiempo en cinco países: Australia, Nigeria, España, Reino Unido y Estados Unidos. Se observa una tendencia ascendente en todos los países, lo que indica un incremento general en la producción académica en este tema desde 2015 hasta 2024. España lidera la producción total, alcanzando casi 500 artículos en 2024, lo cual sugiere una fuerte dedicación a la investigación en docencia universitaria en ese país. Nigeria también muestra un crecimiento notable, y supera al Reino Unido y a los Estados Unidos a partir de 2019, lo que podría reflejar una mayor inversión en investigación educativa en contextos africanos o un enfoque creciente en la educación superior en el país. Australia mantiene un ritmo constante de crecimiento, aunque por debajo de Nigeria y España, mientras que Estados Unidos y Reino Unido crecen a un ritmo menor, pues se ubica en los últimos lugares de esta comparación. Existe un creciente interés global en la investigación sobre docencia universitaria, influido por políticas educativas, financiamiento y prioridades académicas nacionales.

Nota. Mapa temático que clasifica palabras clave como “human”, “female”, “article”, “major clinical study”, y “medical education” con alta centralidad y densidad (temas motores), frente a términos como “teaching”, “e-learning” y “students” con baja centralidad y densidad (temas emergentes o en declive), elaboración propia (2024).
Figura 6 Los Temas Abordados e Investigados Respecto al Estudio de las Experiencias de los Docentes Universitarios.
En la Figura 6, se observa un análisis temático detallado de las investigaciones sobre docencia universitaria, con cuatro cuadrantes que describen el estado de desarrollo y la relevancia de diversos temas en el campo académico. En el cuadrante superior derecho, denominado “Motor Themes”, se encuentran temas como “medical education”, “major clinical study”, “retrospective study” y “procedures”. Los tópicos mencionados son tanto centrales como densos, lo cual indica que son áreas de investigación maduras y desarrolladas que además juegan un rol impulsor en el campo. Las investigaciones en este campo tienen una presencia sólida no solo en términos de publicaciones, sino también están relacionados con otros tópicos relevantes, destacándose en áreas aplicadas de la docencia universitaria, particularmente en educación médica y estudios clínicos.
En el cuadrante inferior derecho, los “Basic Themes” incluyen términos como “education”, “learning”, “COVID-19” y “engineering education”. Los tópicos abordados son altamente centrales, pero tienen una menor densidad, lo que implica que, aunque son ampliamente investigados y relevantes para el campo, su desarrollo teórico o metodológico podría ser relativamente básico. La presencia de “COVID-19” y “e-learning” aquí refleja la influencia reciente de la pandemia en el campo educativo, y sugiere que estos tópicos han ganado interés como fundamentos de la investigación en docencia universitaria.
Por otro lado, el cuadrante superior izquierdo, denominado “Niche Themes”, incluye temas como “teachers”, “university students” y “digital technologies”. Poseen alta densidad, pero baja centralidad, lo que sugiere que son áreas específicas y desarrolladas, aunque su impacto o interconexión con otros temas no es tan fuerte en el ámbito general de la docencia universitaria. Este comportamiento suele observarse en investigaciones de nicho, que tienen un enfoque especializado y menos generalizable, probablemente enfocado en contextos o poblaciones particulares.
Finalmente, en el cuadrante inferior izquierdo, los “Emerging or Declining Themes” incluyen términos como “teaching” y “sustainable development”. Estos temas muestran baja centralidad y densidad, lo que indica que podrían ser áreas emergentes, aún en desarrollo, o bien temas que están perdiendo relevancia en la investigación actual. “Sustainable development” es particularmente interesante, ya que podría representar un área de oportunidad para futuros estudios si logra integrarse de manera significativa en la agenda educativa.
En resumen, la figura refleja la estructura actual de la investigación sobre docencia universitaria. Muestra tanto áreas consolidadas y con alto impacto, como temas emergentes y de nicho que podrían ganar relevancia en el futuro, especialmente si su interconexión con otros tópicos se fortalece.
Discusiones
El hallazgo que posiciona a Alcarria et al. (2018) como el autor más prolífico con cuatro publicaciones refleja una etapa de consolidación del campo sin una figura hegemónica dominante. Esta dispersión autoral puede asociarse al carácter aún emergente y diverso de la investigación en docencia universitaria, lo que coincide con lo señalado por Ertem & Aypay (2023), quienes evidencian una ampliación de la comunidad investigadora en pedagogía universitaria. Asimismo, según Nasrudin et al. (2023), la participación equitativa de múltiples autores en temas educativos refleja una tendencia hacia la democratización del conocimiento y el fortalecimiento de redes académicas inclusivas. Por tanto, la ausencia de liderazgo concentrado podría indicar una etapa de transición hacia una mayor colaboración interinstitucional y multidisciplinaria en este campo.
El liderazgo de España en la producción científica, seguido por el Reino Unido, Nigeria y Australia, evidencia una fuerte presencia de sistemas educativos con políticas consolidadas de investigación. Esta tendencia concuerda con lo identificado por Ghani et al. (2022), quienes destacan la internacionalización como motor clave en la productividad educativa, especialmente en países con estrategias de cooperación científica. Asimismo, Yücel & Kuzu (2023) señalan que el rediseño estructural de la educación superior ha permitido a estos países optimizar sus capacidades investigativas. No obstante, la predominancia de publicaciones nacionales (SCP) sugiere una limitada internacionalización, lo cual representa un desafío para una mayor circulación global del conocimiento.
La notable producción científica en Australia, Nigeria, España y Portugal refleja un crecimiento geográficamente diverso en el campo de la docencia universitaria. Esta expansión coincide con lo reportado por Prabowo & Bandur (2022), quienes identifican una tendencia hacia la digitalización e internacionalización del conocimiento en educación superior. Asimismo, Membrillo-Hernández et al. (2023) sostienen que la cooperación global ha permitido una redistribución del protagonismo académico hacia regiones tradicionalmente periféricas, como África y América Latina. Este resultado sugiere que las políticas de acceso abierto y los programas de movilidad académica han contribuido a descentralizar la producción científica.
El liderazgo de Portugal y Australia en número de citas revela que no solo se publica en estos países, sino que su producción es también reconocida internacionalmente. Esto puede deberse a la implementación de políticas educativas innovadoras y a la pertinencia de sus investigaciones, tal como lo indican Cassidy & Ahmad (2021), quienes destacan la relación entre impacto académico y calidad pedagógica. A su vez, Love et al. (2023) argumentan que la promoción de modelos colaborativos de investigación favorece la visibilidad internacional. Este hallazgo sugiere que la influencia académica depende tanto de la cantidad como de la calidad y aplicabilidad de las investigaciones publicadas.
El aumento sostenido de publicaciones desde 2015, particularmente en España y Nigeria, indica una creciente preocupación académica por la docencia universitaria. Este fenómeno es coherente con lo encontrado por Jang et al. (2023), quienes documentan un crecimiento similar en investigaciones relacionadas con el éxito estudiantil. Igualmente, Akhmedova et al. (2023) señalan que la pandemia ha sido un punto de inflexión que aceleró el interés por modelos educativos innovadores, especialmente en contextos virtuales. La convergencia de estos factores impulsa una transformación estructural del sistema universitario a través de una mayor inversión en investigación educativa.
La consolidación de temas como la educación médica, junto con la emergencia de tópicos como el desarrollo sostenible y el e-learning, refleja una evolución dual del campo: madurez en áreas clínicas y exploración en nuevas fronteras pedagógicas. Esta estructura temática coincide con lo planteado por van den Beemt et al. (2023), quienes proponen que los temas motores impulsan transformaciones estructurales, mientras que los emergentes ofrecen espacios de innovación. De igual modo, Ramaswamy et al. (2021) destacan que la integración de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en la educación superior reconfigura las prioridades investigativas, y abre oportunidades para el estudio crítico de la sostenibilidad educativa.
El presente estudio presenta limitaciones que deben considerarse al interpretar los resultados. En primer lugar, la dispersión en la productividad científica observada, con una falta de dominancia clara de un solo autor, podría indicar una dificultad para identificar líderes consolidados en el campo, lo cual limita el análisis exhaustivo de la influencia autoral y la consolidación de teorías robustas. En segundo lugar, aunque se destacó una contribución significativa de países como España y Nigeria, la concentración de estudios en contextos nacionales específicos y la predominancia de publicaciones de un solo país (SCP) limitan la generalización de los hallazgos a nivel internacional, y reduce el alcance del análisis colaborativo global. Finalmente, la inclusión de temas emergentes como “COVID-19” y “e-learning” en los análisis temáticos refleja una respuesta reciente a cambios contextuales, pero podría sesgar los resultados hacia tendencias temporales, y deja de lado otros tópicos fundamentales de la docencia universitaria que requieren un estudio longitudinal extenso para evaluar su desarrollo y estabilidad en el tiempo. Una cuarta limitación sería, el uso de una sola base de datos (Scopus), quedando expuesto el riesgo de encontrar algunas diferencias en otras bases de datos, de los resultados hallados en el presente análisis bibliométrico.
Conclusiones
Este estudio ofrece una visión integral actualizada sobre la producción científica en el ámbito de docencia universitaria a nivel mundial, se identifica a los autores, países, temáticas con influencia relevante entre 2015 y 2024. A través de un análisis bibliométrico riguroso, el estudio permite comprender cómo se ha desarrollado la investigación en este campo, y se revela tendencias, patrones de colaboración internacional, líneas temáticas consolidadas emergentes. Esto visibiliza el crecimiento sostenido de la investigación educativa, que proporciona información valiosa para orientar políticas académicas, fortalecer redes de investigación, fomentar nuevas agendas científicas centradas en la mejora de la calidad docente. Asimismo, el aprendizaje universitario en contextos globales diversos. En síntesis, los resultados del análisis bibliométrico de la investigación sobre docencia universitaria revelan una amplia dispersión en la productividad de los autores, destacándose Alcarria et al. (2018) como el prolífico, lo que sugiere un interés creciente colaborativo en el campo.
La revisión geográfica indica que España y otros países europeos lideran en producción académica, con una contribución significativa también de Australia y Nigeria, y se evidencia un panorama diverso y una expansión de la investigación de los contextos tradicionales. La visibilidad de países como Portugal y Australia, reflejada en el alto número de citas, sugiere que las políticas educativas innovadoras han impulsado su relevancia académica. El análisis temporal muestra un aumento constante de la producción científica, especialmente en España y Nigeria, lo que apunta a una intensificación de los esfuerzos en investigación educativa desde 2015. El mapeo temático identifica áreas maduras y centrales como la educación médica y los estudios retrospectivos, mientras que tópicos emergentes como “COVID-19” y “e-learning” reflejan la influencia reciente de la pandemia. Estos hallazgos destacan el crecimiento y diversificación de la investigación en docencia universitaria, el desarrollo de nuevas áreas temáticas y la consolidación de líneas de investigación clave, asimismo, se sugiere un campo dinámico y en expansión a nivel global. De continuar las investigaciones en las mismas tendencias como se han mostrado en las figuras, los países con menos investigaciones sobre docencia universitaria seguirán desplazados de nuevos conocimientos regionales y locales, en consecuencia, menos valor e interés a la labor de los docentes universitarios.
Para futuras investigaciones, se recomienda profundizar en la calidad de la producción científica y se evalúe su impacto real, originalidad y pertinencia en la mejora de la docencia universitaria. Es necesario abordar las brechas temáticas con poco bagaje en investigación como el bienestar del docente universitario. Además, se sugiere ampliar el análisis bibliométrico y se incorpore otras bases de datos además de Scopus, lo que permitiría una visión integral y comparativa. Sería pertinente fomentar estudios longitudinales que permitan comprender la evolución de los temas emergentes y su consolidación en el tiempo. También se insta a fortalecer la cooperación internacional y el análisis de redes de colaboración científica, y se promueva investigaciones comparativas entre regiones y países con distintos niveles de desarrollo educativo. Finalmente, incorporar un enfoque crítico e interdisciplinario permitiría enriquecer la comprensión del fenómeno educativo universitario en contextos cambiantes y desafiantes.














