INTRODUCCIÓN
El contexto educativo se fundamenta en un proceso pedagógico que sugiere el alcance del desarrollo cognitivo y actitudinal de los aprendices; de allí, la importancia de considerar el factor emocional como un elemento transversal dentro del sistema educativo; en especial, del nivel de secundaria, por cuanto esta constituye una etapa en la cual los jóvenes están viviendo cambios que son clave para su futuro como adultos.
Por este motivo, es esencial tomar en cuenta estrategias enfocadas en este componente, a objeto de aplicar las mejores actividades que conduzcan al alcance del crecimiento integral de los aprendices en dicha etapa. Kawashima et al. (2025), expresan que el desarrollo emocional se logra con mayor facilidad cuando se recibe apoyo de parte de los profesionales; por tanto, los docentes deben ser garantes del alcance del desarrollo socioemocional mediante su orientación conductual.
Considerando esta aseveración, los docentes deben permanentemente capacitarse en este aspecto, en función de estar a la par con los cambios y seleccionar las técnicas adecuadas para abordar las situaciones que se presenten en su día a día.
Es importante resaltar lo expuesto por McKown (2025), quien expresa que se ha trabajado poco en el empleo de estrategias para el desarrollo de la competencia emocional y social. Por ello, el presente estudio persigue centrar su atención en el empleo de metodologías adecuadas para la optimización del desarrollo de las actitudes de los estudiantes en base a su motivación para el aprendizaje.
Para Mego et al. (2025), el fomento de las emociones en el contexto educativo se percibe como un tema central para el bienestar de los aprendices, ya que, por medio de ellas, los estudiantes pueden aprender a manejar sus conductas y a superar las dificultades de su día a día. Esto es cónsona con las diversas realidades que se han experimentado en la actualidad, ya que la educación secundaria ha sido partícipe de actitudes negativas por parte de algunos estudiantes que han propiciado acosos psicológicos, verbales, sociales u otros, afectando a varios de sus compañeros. Situaciones como estas deben atenderse con inmediatez para evitar que los problemas se agudicen y se solventen con tiempo.
Enfrentar estas realidades constituye un desafío para los docentes, ya que son casos que ameritan atención y requieren ser solucionados. Una de las posibles soluciones las propone Morales y Buendía (2025) en su estudio, quienes apoyan la inclusión de la educación emocional como eje transversal dentro del entorno pedagógico, apoyando de esta forma, lo expresado previamente, ya que ellos también consideran que este factor es fundamental en el nivel de secundaria, por cuanto constituye una etapa de cambios psicológicos que los estudiantes requieren vivenciar con control, en función de gestionar sus actitudes con cautela dentro de sus interacciones sociales.
Otero et al. (2026), en su investigación, percibieron que la incorporación del componente emocional en los currículos es restringida. Esto conduce a los docentes a trabajar en base al ajuste de este factor dentro de cada área educativa para no solo enfocar la enseñanza del nivel de secundaria en el aprendizaje de contenidos sino en el desarrollo de habilidades propias de las emociones.
Zhao y Sang (2025) evidenciaron que el desarrollo socioemocional influye en el rendimiento óptimo de los estudiantes de primaria y secundaria dentro de cada materia. Por tanto, cada acontecimiento de la vida es clave para los jóvenes, ya que ello impacta su desarrollo personal. En relación con lo expresado por los autores, los docentes deben centrar su enseñanza en un proceso ameno y motivador que conduzca a los estudiantes a ser partícipes de vivencias agradables en beneficio de su avance formativo.
Tomando en cuenta los argumentos antes ostentados, la presente investigación persiguió como propósito analizar la educación emocional en estudiantes del nivel de secundaria por medio de una revisión sistemática. Para tal fin, en el siguiente apartado, se detallan los pasos seguidos para la selección de los artículos enfocados en este tema, en función de su análisis e interpretación.
MÉTODO
En lo concerniente a la metodología, se consideró el paradigma interpretativo, con enfoque cualitativo y tipo documental. En cuanto a la técnica, se acudió a la revisión sistemática documental por medio de la declaración PRISMA y el análisis de contenido. Por ende, se utilizaron como instrumentos la ficha de recolección de datos y las matrices categoriales.
De acuerdo con lo presentado en la figura 1, la metodología PRISMA permitió una elección apropiada de los artículos a analizar, iniciando con 389 estudios, de los cuales resultaron 180 en el primer filtrado; posteriormente, se seleccionaron 66 artículos para una lectura más detallada; luego, se excluyeron 31 que no cumplieron con los criterios de inclusión, quedando 35 artículos para una lectura completa. De tales investigaciones, se excluyeron 19, para finalmente, seleccionar 16 estudios en total entre las bases de datos Scielo, Scopus y Web of Science.
Entre los criterios de inclusión, cabe mencionar los siguientes aspectos que permitieron una elección acertada de los artículos relacionados con el tema de la educación emocional en el nivel de secundaria:
Artículos elaborados en revistas indexadas en Scielo, Scopus y Web of Science.
Estudios relacionados con el tema de la educación emocional en el contexto educativo.
Investigaciones realizadas entre los años 2020 y 2026.
Estudios no duplicados.
En cuanto a los criterios de exclusión, se detallaron los siguientes:
Estudios no elaborados en revistas indexadas en Scielo, Scopus o Web of Science.
Artículos relacionados con temas ajenos a la temática del estudio.
Investigaciones realizadas antes del año 2020.
Estudios que no presentaran un contenido completo.
Tomando en cuenta la metodología PRISMA y los criterios antes detallados, los artículos seleccionados fueron analizados y, posteriormente, interpretados para extraer una serie de categorías que emergieron y describen de forma detallada los aspectos fundamentales enfocados en la educación emocional en el entorno del nivel de secundaria.
RESULTADOS
Otero et al. (2026) manifiestan que, al tomar en cuenta la inteligencia emocional como eje transversal, los aprendices mejoran su desempeño estudiantil y responden de manera apropiada a las dificultades que impiden el alcance de la calidad educativa sostenible (Figura 2).
Espoz et al. (2020), por su parte, expresan que el desarrollo de las habilidades emocionales se puede lograr mediante actividades motoras; sin embargo, su capacidad para manejarlas depende de la orientación de los docentes para sobrellevarlas de forma adecuada (Figura 3).
Gkintoni et al. (2025) afirman que la inteligencia emocional está asociada al éxito pedagógico, permitiendo a los aprendices tener dominio de sus acciones al momento de resolver problemas e interactuar con el otro en diversas áreas del saber, conduciéndolos a actuar de forma controlada (Figura 4).
Vera et al. (2024) resaltan la importancia de la motivación en el desempeño académico docente, ya que esto, a su vez, inspira a los estudiantes a despertar sus intereses por aprender armónicamente mediante intervenciones pedagógicas idóneas (Figura 5).
Gómez (2025) asevera que la buena relación entre los profesores y estudiantes favorece el desarrollo emocional de los estudiantes, conduciéndolos a tomar decisiones responsables dentro de sus interacciones sociales (Figura 6).
Hurtado et al. (2024) proponen la alfabetización digital y emocional como programas educativos que promuevan la salud mental dentro de la era digital para el alcance de relaciones interpersonales óptimas.
Isea et al. (2024) señalan la importancia de resaltar el talento humano, promoviendo la ética mediante procesos innovadores que despierten su motivación para lograr su autoaprendizaje.
Licoa et al. (2023) afirman que la unión de todos; es decir, de los actores que forman parte del contexto educativo (familia, docentes, estudiantes, comunidad u otros) influyen positivamente en el desarrollo emocional de los estudiantes desde su etapa educativa inicial.
DISCUSIÓN
Tal como se evidenció en los resultados, el análisis del contenido de los artículos permitió destacar que emergieron factores relacionados con la educación emocional como eje transversal, la cual según Otero et al. (2026), debe ser incluida en los currículos de cada área, a fin de fomentar en los estudiantes el valor hacia sus sentimientos y los sentimientos de los demás, mediante un proceso ético que conduzca al alcance de la calidad formativa en el nivel de secundaria.
Otras categorías como el manejo adecuado de las emociones, la motivación, la toma de decisiones, la inclusión de la alfabetización digital y emocional, la unión de varios esfuerzos, así como la valoración del talento humano desde una perspectiva ética, derivaron de los estudios de autores, tales como: Gkintoni et al. (2025), Vera et al. (2024), Gómez (2025), Hurtado et al. (2024), Isea et al. (2024) y Licoa et al. (2023).
Aparte de lo evidenciado mediante las investigaciones antes detalladas, cabe señalar que Peñafiel et al. (2026) resaltan el fomento del componente afectivo en el proceso educativo, por cuanto aseguran que ello favorece el avance del aprendizaje saludable y significativo de los estudiantes.
En el estudio de Ramos et al. (2025), se afirma que el desarrollo emocional de los estudiantes contribuye al desenvolvimiento adecuado del aprendiz en su interacción social, lo cual beneficia su crecimiento personal.
En la investigación de Von Feigenblatt (2024), se propone la creación de políticas, donde se tomen en cuenta las características de los jóvenes respetando sus diferencias y valorando sus perspectivas para hacerlos sentir parte importante en la sociedad donde se desenvuelven y así fomentar su bienestar.
Todos los aportes citados en el presente proceso investigativo permitieron describir en profundidad aquellos aspectos que forman parte del desarrollo emocional y que son fundamentales para el desempeño estudiantil en el nivel de secundaria, aportando categorías que favorecen el aprendizaje armónico y significativo de los aprendices, lo cual es muy necesario en esta etapa de sus vidas.
CONCLUSIONES
El componente emocional dentro del sistema educativo de secundaria constituye una parte importante del desarrollo humano, ya que de ello depende que los aprendices alcancen un buen rendimiento académico y se desenvuelvan óptimamente desde una perspectiva social.
Todos los factores aquí tratados; es decir, el alcance de la motivación, la inclusión de la alfabetización digital y emocional, la toma de decisiones apropiada, la valoración del talento humano y la cooperación de la familia, los docentes, los estudiantes, la comunidad u otros constituyen elementos clave para el logro de un desarrollo emocional estudiantil óptimo en esta etapa.
De este modo, se sugiere que los docentes e investigadores tomen el presente trabajo como base para continuar indagando sobre este tema que aún tiene mucho que develar y también considerar lo aquí emergido para tratar el tema del desarrollo emocional de forma adecuada y con cautela dentro del contexto educativo.
Por otro lado, se sugiere la realización de otras investigaciones que abarquen esta temática desde otras visiones, tales como descriptivas, cuasi-experimentales, fenomenológicas, etnográficas o de investigación acción, a fin de profundizar más en sus enfoques.
Finalmente, se sugiere a los docentes tomar en cuenta el componente emocional dentro de sus clases en cualquier área de estudio, ya que constituye un eje transversal que, según los autores citados, promueve la ejecución de actividades motivadoras y, por ende, conduce al desarrollo integral de los estudiantes.






















