INTRODUCCION
El artículo se enfoca en la RSC, que implica las obligaciones y compromisos éticos y legales de las empresas con los grupos de interés (stakeholders). Estos compromisos se derivan de los impactos que las actividades y operaciones empresariales tienen en los ámbitos social, laboral, medioambiental y de derechos humanos. La forma de actuar de las empresas está vigilada por la sociedad la cual es quien legaliza o condena las operaciones de una organización. La Responsabilidad Social corporativa se basa en la idea de que las empresas deben cumplir con obligaciones éticas y legales más allá de la rentabilidad financiera. (Morata, et al., 2010). El sector florícola genera un impacto positivo en la balanza comercial y el empleo. A pesar de existir una alta competencia a nivel mundial, las flores ecuatorianas se han logrado posicionar en los mercados debido a su calidad ya que posee tallos grandes, colores vivos y mejor tiempo de durabilidad (Cedillo et al., 2021). En el 2022 el Ecuador se ubicó como el segundo exportador de flores. Este sector necesita una gran cantidad de fuerza laboral barata quienes contratan habitantes de las áreas rurales (campesinos).(North& Cameron, 2008). El sector florícola, en el año 2020 produjo aproximadamente 15000 empleos directos (Vega, et al., 2023). La responsabilidad social de las empresas (RSE), conocida también como corporativa es “el conjunto de obligaciones y compromisos, legales y éticos, nacionales e internacionales, con los grupos de interés, que se derivan de los impactos que la actividad y operaciones de las organizaciones producen en el ámbito social, laboral, medioambiental y de los derechos humanos”(González & Martínez, 2003). Es fundamental que las organizaciones fomenten una cultura ética y asuman responsabilidad en todas sus acciones. Administrar correctamente las operaciones de las empresas desde la adquisición de materia prima, transformación (manufacturación), y distribución de los bienes y servicios al consumidor final permite a las empresas mejorar los costos, relaciones con los proveedores e incrementar la calidad, obtención de precios competitivos y cumplimiento de tiempo de entregas (Czinkota et al., 2008). En Ecuador, la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) ha ido ganando terreno. Las empresas la emplean como una estrategia para mejorar procesos, optimizar recursos, reducir costos y fortalecer su imagen ante clientes y la sociedad.(Acosta, et al., 2018). En el Ecuador la organización que impulsa programas de responsabilidad social y ambiental es el Consejo Empresarial para el Desarrollo Sostenible (CEMDES). El problema de investigación radica en cómo las empresas pueden lograr un desarrollo económico sostenible mientras cumplen con su responsabilidad laboral, social y ambiental. En la industria florícola, las decisiones empresariales tienen un impacto significativo en las personas, los trabajadores y el medio ambiente. Para acceder a los mercados internacionales, las empresas deben obtener certificaciones que avalen la calidad y sostenibilidad de sus procesos y actividades. (Acosta, et al., 2018). En el proceso de producción se utiliza aplicación de químicos que ingresan no solo al medio ambiente sino también al organismo humano (Harari, Raúl et al., 2011). Esta industria refleja ausencia de sindicatos que debilita la estabilidad laboral, crecimiento profesional y remuneración justas.(Vega, et al., 2023). Este trabajo contribuye a entender cómo las certificaciones funcionan como estrategias de crecimiento empresarial y al mismo tiempo analizar si están estableciendo estándares laborales, sociales y de protección ambiental. Además, este estudio puede enriquecer el debate sobre la RSC en el contexto actual de alta competencia y globalización. Existe un conflicto entre la rentabilidad que buscan las empresas y los intereses que persiguen los trabajadores y la sociedad. Este articulo analiza los conceptos fundamentales, sobre ética y responsabilidad social empresarial (RSE). Se aborda la implementación de las certificaciones de responsabilidad social en el sector florícola. Para su estudio se utiliza las Dimensiones de estudio para la RSE enunciado por Liévano (2012) quien sostiene que existen tres áreas que gobiernan a las empresas, las cuales permiten evaluar y mejorar el grado de responsabilidad social de las empresas.
METODOLOGIA
La investigación se basa en la metodología cualitativa, con un enfoque de análisis sobre la Responsabilidad Social Corporativa (RSC), como fundamento para abordar el dilema que enfrentan las empresas entre la rentabilidad y la implementación de prácticas y políticas socialmente responsables y sostenibles. La metodología cualitativa permite extraer información a través de registros escritos de diversos tipos, proporcionando una comprensión de las características descriptivas de las empresas, los individuos y la sociedad (LeCompte ,1995). Este estudio es de tipo bibliográfico, ya que la información se obtendrá de libros y artículos relacionados con el tema. La técnica utilizada es la documental (Maldonado, Jorge, 2018). Se aborda la sostenibilidad corporativa desde una perspectiva holística, considerando diversos aspectos para comprender el origen y los alcances de la RSC (Hurtado de Barrera, Jacqueline, 2000). Se analiza la importancia de la sostenibilidad de la RSC partiendo del contexto de los valores éticos empresariales y la evolución de la responsabilidad social a lo largo del tiempo y sus condicionantes. Además, se explora las dimensiones de estudio que permiten analizar la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) en las organizaciones. En este enfoque, la RSC se integra como una estrategia de crecimiento empresarial que impacta a individuos, instituciones y al medio ambiente en una forma global (Cajiga, 2009). Finalmente, analizamos cómo las certificaciones pueden tener un impacto sostenible en la implementación de la Responsabilidad Social Corporativa (RSC), contribuyendo a las decisiones organizacionales. Las certificaciones implementan un sistema de gestión de calidad que proporciona un marco para la mejora continua de las organizaciones (Martinez, & Rosenfeld, 2016).Para alcanzar el objetivo planteado, se utilizó bibliografía que explora las obligaciones éticas de las empresas hacia la sociedad, así como la gestión de la calidad, que está relacionada con la Responsabilidad Social Empresarial (RSE). Finalmente, se examinó la contribución del sector florícola en la economía ecuatoriana y como las certificaciones han influido en su desarrollo.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Después de analizar la ética en los negocios y la responsabilidad social corporativa (RSC), así como la relevancia del sector florícola para la economía de Ecuador y la implementación de certificaciones de responsabilidad en este ámbito, podemos destacar: i) el enfoque de las empresas hacia la ética, el medio ambiente y la responsabilidad social ha evolucionado significativamente en las últimas décadas. En el pasado, muchas empresas se centraban exclusivamente en la maximización de ganancias sin considerar los impactos éticos, ambientales o sociales de sus acciones. (Navarro, 2012) Sin embargo, con el tiempo, ha quedado claro que una falta de ética puede tener consecuencias graves tanto para la sociedad como para la propia empresa, como la pérdida de reputación, sanciones legales y la desconfianza de los consumidores. Velásquez (2006, 12) indica que la ética en los negocios “es un estudio especializado de lo que es moralmente correcto e incorrecto. Se concentra en los estándares morales al ser aplicados a las instituciones, las organizaciones y el comportamiento en los negocios”. Este enfoque subraya la importancia de que las empresas operen de manera responsable, no solo cumpliendo con la ley, sino también adhiriéndose a principios morales que guíen su conducta. En el marco de la globalización, algunas empresas han sido criticadas por aprovecharse de las leyes laborales y ambientales más laxas en otros países. Esto ha llevado a escándalos relacionados con malas prácticas laborales, como el trabajo infantil o la explotación laboral (Navarro, 2012). Para evitar estas situaciones, es crucial que las empresas adopten una base ética sólida que guíe sus operaciones en todos los mercados donde operan. Hill (2011) refuerza esta idea al definir la ética como los principios aceptados de lo correcto y lo incorrecto que guían la conducta no solo de los individuos, sino también de las organizaciones. Entre los valores éticos tenemos “la honestidad, la integridad, el respeto, la transparencia y la apertura”(Correa, et al., 2004, 19). La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) se ha convertido en una estrategia clave para las empresas que buscan no solo cumplir con sus obligaciones legales y éticas, sino también contribuir positivamente a la sociedad. La RSC permite a las empresas obtener una ventaja competitiva al satisfacer las expectativas de sus grupos de interés, fortaleciendo su reputación y posicionamiento en el mercado mientras benefician a la sociedad en su conjunto. (Aguilera & Puerto,2012), ii) la RSC, al principio, ignoró los derechos y el medio ambiente. En el período de 1760-1840 la base de la economía fue la esclavitud. Se caracterizó por abusos a los derechos humanos, laborales y medio ambiente. Con el tiempo, lo que comenzó como un principio de caridad con carácter filantrópico, orientado únicamente al beneficio económico, evolucionó hacia un principio de gestión enfocado en el mejoramiento social. (Núñez, 2003). A partir de 1950 se busca que la cooperación y apoyo mutuo impulsen el bienestar social. La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) cobró relevancia a finales del siglo XX debido a cambios sociales y económicos. (Navarro, 2012).Cajiga (2009), 2) indica que RSC es” una visión de negocios que integra el respeto por las personas, los valores éticos, la comunidad y el medioambiente con la gestión misma de la empresa, independientemente de los productos o servicios que ésta ofrece, del sector al que pertenece, de su tamaño o nacionalidad. Las empresas no solo tienen responsabilidades con sus accionistas, sino también con sus trabajadores, la sociedad y el medio ambiente. Sus acciones deben ser transparentes tanto para sus clientes como para la comunidad en general (Ruiz et al., 2016). La tabla 1 indica la evolución de la conciencia social sobre la RSC.
Tabla 1 Evolución de la conciencia social sobre la RSC
Fuente: Navarro(2012), Acosta, Locato & Buñay (2018)
Elaboración: Freddy Benalcázar
La tabla, muestra una comparación de la conciencia social y la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) entre dos períodos: los principios del siglo XX y la segunda mitad del siglo XX junto con los principios del siglo XXI. Refleja cómo ha evolucionado la percepción y la implementación de la RSC a lo largo del tiempo, pasando de un enfoque limitado en la rentabilidad a una visión más integral que incluye la sostenibilidad ambiental y social. La conciencia social actual exige mayor transparencia en la producción, impulsando el desarrollo de la RSC (Correa, et al., 2004).En el siglo XXI las empresas, los Estados y sociedad reconocen que las actividades de cualquier tipo de organización incluso sin fines de lucro generan un impacto social, ambiental por lo que es necesario emprender estrategias que permitan un desarrollo sustentable y mejoren la calidad de vida del ser humano.(Martinez & Rosenfeld, 2016). En el pasado, si una empresa contaminaba el medio ambiente, su generación de empleo solía tener más peso. Sin embargo, en la actualidad, esto es impensable, ya que una empresa contaminante es juzgada tanto a nivel local como internacional como un riesgo para la sociedad y el mundo. Esto podría llevar inevitablemente a su quiebra (Navarro, 2012). Es decir, el consumidor exige prácticas justas y responsables, lo que conlleva a que los accionista y capitalista cuiden su imagen a nivel global empujándoles a construir una sociedad más sostenible y equitativa. La RSC es voluntaria y permite la transparencia en las acciones, demostrando una preocupación genuina por la sociedad y el entorno. Sin embargo, algunas empresas la utilizan como maquillaje para obtener beneficios y mejorar su imagen corporativa, conscientes de que ser calificadas negativamente a nivel nacional e internacional podría acarrear no solo problemas legales, sino incluso el cese de sus operaciones, iii) las organizaciones operan dentro de un entorno interno y externo que involucra a diversos grupos y personas, conocidos como stakeholders. Estas empresas y organizaciones se crean para satisfacer las necesidades de estos grupos de interés.(Aguilera& Puerto, 2012). Los stakeholders "son cualquier grupo dentro o fuera de ella a quienes afecta su desempeño"(Daft, 2000,147).Algunos ejemplos de stakeholders incluyen a los “accionistas, socios, trabajadores (sindicatos), proveedores, a los consumidores, administraciones públicas, empresas de la competencia, organizaciones no gubernamentales (ONG), asociaciones sociales, etc.”(Ruiz et al., 2016, 197). Sin embargo, los dueños del capital tiene una posición privilegiada para influir sobre las decisiones e intereses de otros grupos (Campello, 2011). Por otro lado, los accionistas conocen que al actuar con responsabilidad social pueden posicionarse bien en la mente del consumidor y tener un reconocimiento de la sociedad. (Ormaza et al., 2020), iv) para evaluar el desempeño de una organización, es fundamental considerar varios aspectos clave. Estos incluyen la selección y evaluación de proveedores, la satisfacción de los empleados, la calidad, la productividad y la satisfacción tanto de los clientes como de los accionistas. (Gutiérrez, 2010). Mientras que para estudiar la responsabilidad social de las empresas se puede utilizar las Dimensiones de estudio para la RSE. Liévano (2012,53) indica que las tres áreas específicas son: “Gobierno Corporativo (GC), Desarrollo Sustentable (DS) y Desarrollo organizacional (DO)”. El gobierno corporativo se refiere al diseño organizacional, quien toma las decisiones, proceso, normas y regulaciones. Es aquí donde se establece la misión, visión valores y principios de una organización en base a sus normas y valores éticos. El desarrollo sustentable se enfoca en los objetivos a mediano y largo plazo, donde se toma decisiones del uso de recursos naturales y protección al medio ambiente. Las empresas deben evaluar su desempeño considerando aspectos económicos, sociales y ambientales (Triple Balance de Resultados). Finalmente, el desarrollo organizacional, busca mejorar el bienestar de todos los grupos de interés.(Liévano, 2012). En otras palabras, para determinar si una empresa es socialmente responsable, se evalúan tres áreas claves: la económica, la social y la ambiental. Estas áreas deben desarrollarse y mejorarse de manera continua, contribuyendo al bienestar de todos los involucrados, incluida la naturaleza afectada por las operaciones de la organización, v) las certificaciones de responsabilidad social establecen estándares que equilibran el desarrollo con la sostenibilidad ambiental. Estas normas detectan deficiencias en los procesos y proponen mejoras, especialmente en aquellos considerados críticos (Martinez, Adriana & Rosenfeld, Adriana, 2016). Las certificaciones permiten a las empresas implementar sistemas de gestión de calidad que promueven la mejora continua de diversos procesos, con el objetivo de satisfacer al cliente final, diferenciarse de la competencia, aumentar la productividad, motivar al personal, prevenir y reducir accidentes, así como evitar el desarrollo de enfermedades laborales y la contaminación ambiental.(Norma Internacional ISO 9000:2015). Gutiérrez (2010, 28) señala que "el desarrollo sostenible se basa en el crecimiento económico, el equilibrio ecológico y el desarrollo social y humano, así como en la interacción entre las organizaciones privadas, el sector público y la sociedad civil." Esto sugiere que la responsabilidad social, como parte integral de un modelo de competitividad, debe considerar estos elementos para lograr un impacto positivo y duradero. Existen normas que buscan validar el cumplimiento de la responsabilidad corporativa mediante la certificación. Entre las certificaciones que impulsan iniciativas de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) tenemos ISO 14001 (acreditación ambiental), SA 8000 (acreditación de estándares laborales), Iniciativa de reporte Global (reporte de sostenibilidad).(Morata, Francesc et al., 2010), FLA Charter Management ( acreditación laboral), Investors People (acreditación laboral), Ammestly International Human Rights Principles for Companies (Acreditación sobre el respeto de los derechos humanos). Es importante indicar que también existen organizaciones independientes que se apoyan con las ONGs, organizaciones de derechos humanos, Sindicatos, etc. para verificar la información sobre responsabilidad social que indican las organizaciones.(González & Martínez, 2003), vi) las acreditaciones en el sector florícola permiten a las empresas introducir mejorar en la gestión, calidad, productividad, procesos y atención al cliente. Esto resulta en productos y servicios de mayor calidad, satisfaciendo las necesidades del cliente a través de una mejora continua.(Gutiérrez, 2010). Las empresas florícolas pueden libremente decidir si desean certificar la calidad de sus productos y/o su gestión en todas sus áreas. Sin embargo, en muchas ocasiones para poder ingresar a mercados internacionales deben certificarse, convirtiéndose en obligatorias.(Harari, et al., 2011).Por otra parte, si bien las certificaciones permiten cumplir con los requisitos de atributos del producto que necesita el cliente y promueven la ética y el respeto, en el sector florícola pueden no abordar a profundidad temas como la libertad sindical o la negociación colectiva. Las florícolas en el Ecuador no han permitido la conformación de sindicatos. Esto se evidencia ya que existe solo dos sindicatos el de Jardines del Cayambe y Florequisa (Harari, et al., 2011). Entre las empresas certificadoras tenemos a la Organización Internacional de Normalización (ISO), BASC, GLOBALP, ISO 9001/100, MPS-A, Maxhavelaar, FLP, Veriflora, Programa Flor Ecuador (certificación nacional) y Rainnforest Alliance. Estas organizaciones emiten principalmente sellos de protección y cuidado de los trabajadores y cuidado del medio ambiente.(Harari, et al., 2011). Sin embargo, los trabajadores sienten una falta de oportunidad de desarrollo profesional y bajos salarios. Además, la falta de contratos estables permite a las florícolas realizar despidos masivos reduciendo la estabilidad laboral (Vega et al., 2023). Por otra parte, el sector florícola tiene un flujo de materiales entrantes y salientes en su actividad productivo que genera residuos que dañan la biodiversidad y reducen la fertilidad de los suelos(Gómez & Groot, 2007). Entre los organismos ecuatorianos que deben proteger a la población por contaminación ambiental tenemos al Ministerio de Salud Pública, Ministerio del Ambiente y los Municipios, los cuales no han ejercido controles adecuados y no se pronuncian sobre la contaminación ambiental que producen las florícolas(Harari, et al., 2011).En este contexto las certificaciones de responsabilidad social son esenciales para fortalecer prácticas empresariales éticas y sostenibles, tanto a nivel nacional como internacional. De hecho, sus estándares han ganado relevancia en el mercado global, superando incluso las normas nacionales e internacionales. Sin embargo, la investigación encuentra que, en el sector florícola, no se abordan compromisos importantes, como la libertad sindical o la contratación colectiva. Aunque las florícolas obtienen certificaciones por su cumplimiento de derechos laborales y medioambientales, también crean un ambiente de inestabilidad al carecer de contratos estables, oportunidades de crecimiento profesional y representación sindical que podría contribuir a mejoras laborales y vii) se llevó a cabo un estudio de caso en el sector florícola de Ecuador, revelando su significativa contribución al progreso y desarrollo del país. La actividad florícola se concentra principalmente en las regiones de la Costa y la Sierra ecuatoriana, y su crecimiento ha posicionado al Ecuador como el segundo mayor exportador a nivel mundial. No obstante, este sector enfrenta desafíos importantes, entre los que se destacan el impacto ambiental, las condiciones laborales y el uso de agroquímicos. Los principales mercados de destino para sus exportaciones son Estados Unidos y Rusia.(Chichande-Torres, et al., 2024). El sector florícola impulsa el crecimiento de la economía ecuatoriana, genera empleo, ingreso de divisas y promoviendo el desarrollo de las zonas rurales (Morocho-Aguirre et al., 2021). Entre las características de este sector tenemos: i) la flor ecuatoriana cumple con estándares de calidad internacional, posee una autenticidad única en los mercados internacionales, fomenta la equidad de género y contribuye al desarrollo económico del país.(Morocho-Aguirre et al., 2021),ii) existen estrategias antisindicales aplicadas por las florícolas como despidos a trabajadores sindicales y altos niveles de rotación laboral, (Korovkin & Valderrama 2007), iii) el sector emplea a hombres y mujeres, evitando la migración rural.(Martínez, 2015), iv) los beneficios que reciben los trabajadores en las florícolas incluyen atención médica en la finca, comida, transporte, trabajo estable, afiliación al seguro social, entrega de equipos de protección personal, entre otros (Gasselin, 2001), v) fuerte organización empresarial (EXPOFLORES) conformada por empresarios los cuales impones sus intereses y tienen el poder de presionar al estado y ausencia de regulación del Estado sobre la participación de sindicatos y acaparamiento del trabajo del sector florícola (Harari, 2003), vi) los campesinos que trabajan en el sector agrícola se convierten en trabajadores asalariados, pero con precarización de su empleo y en donde incluso se les ha reducido su beneficio social.(Martínez, 2015), vii) la obtención de certificaciones de calidad, protección laboral y de medio ambiente como el sello BASC, ISO 9001/100, Huella del carbón. La Asociación Nacional de Productores y Exportadores de Flores del Ecuador (EXPOFLORES) certifica que se cumple con la seguridad y salud de los trabajadores, cuidado del medio ambiente y respeto de derechos laborales pero no reflejan la situación laboral en las florícolas (Harari, 2003), viii) existen florícolas que están certificadas pero que están en mora con el IESS, se otorga permisos de funcionamiento sin revisiones minuciosas (Harari, et al., 2011). Además en entrevistas realizadas por Harari et al., (2011) en Condiciones de Trabajo y Derechos laborales en la floricultura ecuatoriana, y entrevistas colocadas en Martínez Luciano (2015) en Asalariados rurales en territorio del agronegocio: flores y brócoli en Cotopaxi, se revelaron diversas problemáticas: acoso laboral a mujeres y trato a veces peor que los hombres, violación a la privacidad, menor número de aportaciones al IESS en relación a los años de trabajo, chequeos médicos superficiales, administración de calmantes como único tratamiento y no daban permiso ni para ir al hospital, exposición a fumigaciones que afectaban la salud, limitación de la acción sindical, alta rotación, de personal con contratos temporales de tres meses para jóvenes, maltrato de los supervisores, falta de reconocimiento de horas extras e incremento de la carga laboral (Harari, et al., 2011). Las certificaciones han impulsado la mejora continua en la producción, la calidad del producto y el posicionamiento global de las flores ecuatorianas. No obstante, la responsabilidad social de las empresas florícolas sigue enfrentando retos significativos, especialmente en el respeto de los derechos humanos, laborales y medioambientales, áreas donde aún es necesario alcanzar mejoras sustanciales. Además, en algunos casos, parece que el Estado brinda más protección a las empresas que a su propia población. Es fundamental abordar estas cuestiones para lograr un equilibrio entre el crecimiento económico y la sostenibilidad social y ambiental.
CONCLUSIONES
El ser humano debe fundamentar sus decisiones en valores y principios que promuevan la verdad, la libertad y la justicia, respetando los derechos humanos, laborales y ambientales. Los estándares morales deben orientar el comportamiento ético en las organizaciones, incluso en contextos donde las leyes sean deficientes y permitan injusticias.
La transparencia, la cooperación y el compromiso en la entrega de beneficios sociales permiten una ventaja competitiva y una buena imagen global. La RSC siempre debe buscar la justicia social, defender los derechos laborales y salvaguardar el ecosistema.
Las empresas florícolas buscan obtener certificaciones “voluntarias” que demuestren su compromiso con la mejora continua en todas las áreas y procesos. Estas certificaciones abarcan aspectos como la protección del medio ambiente, la responsabilidad social y los derechos laborales. Al obtener estas certificaciones, las empresas pueden mejorar su imagen y obtener beneficios económicos. Sin embargo, es importante señalar que no todas las certificaciones promueven la creación de sindicatos, el desarrollo profesional o la estabilidad laboral.
El sector florícola ecuatoriano presenta dos perspectivas contrastantes: por un lado, los empresarios y sus asociaciones promueven su compromiso con la responsabilidad social; por otro lado, los trabajadores denuncian explotación laboral, violación de derechos humanos y contaminación, todo ello en medio del silencio por parte del Estado.
El crecimiento sostenible, basado en certificaciones internacionales, ha permitido a las empresas mejorar su reputación e internacionalizarse en nuevos mercados. Sin embargo, surge la duda de si estas certificaciones realmente promueven la honestidad y la justicia, y si facilitan el logro de un equilibrio socioeconómico. En un mundo globalizado, donde la búsqueda de beneficios por parte de los accionistas y capitalistas parece prevalecer sobre los intereses humanos, sociales y medioambientales, es crucial cuestionar el impacto positivo y real de estas prácticas para todos los actores involucrados.















