INTRODUCCIÓN
El entorno familiar disfuncional y los conflictos intrafamiliares pueden estar relacionados con diversas dimensiones del desarrollo infantil, incluyendo el desarrollo emocional, del lenguaje, conductual, social y cognitivo. Esta influencia se ha observado en el contexto educativo cotidiano. En un estudio realizado en la escuela rural Antonio Neumane de Quingeo, en la ciudad de Cuenca, se identificó que el 19.04% de los estudiantes de Nivel Inicial presenta al menos dos de estas dificultades. Edwards (2006), citado por Benalcázar e Idrovo (2015), sugiere que las familias disfuncionales pueden generar un entorno de conflicto, comportamientos inadecuados, y la normalización de prácticas perjudiciales, lo cual impacta en el rendimiento escolar y la conducta de los niños. En el contexto latinoamericano, Benalcázar e Idrovo (2015) señalan que Venezuela enfrenta un alto porcentaje de familias disfuncionales, influenciado en parte por la migración, lo que tiene repercusiones en el desarrollo académico de los estudiantes. Además, refieren un estudio en la provincia del Carchi, donde se observó que el 30% de los estudiantes provenientes de familias agricultoras y campesinas, contexto en el cual se enmarca esta investigación, presenta un bajo rendimiento académico.
En este contexto, según Valero (1992) expresa para abordar las dificultades presentadas por los estudiantes, se implementa un programa basado en la Economía de Fichas, en la misma se otorgan fichas (como símbolos, estrellas, pegatinas o fichas de póker) a los niños según la alineación de su comportamiento con los objetivos establecidos. Inicialmente, cada ficha se vincula con un evento que actúa como refuerzo (elogios, juegos, actividades, cómics, juguetes, dulces, etc.), y gradualmente se incrementa la frecuencia hasta que se realiza el canje de las fichas acumuladas al final de cada jornada escolar.
En la Economía de Fichas, las conductas a modificar deben ser claras y no sujetas a interpretación, realizar un seguimiento sistemático al niño para poder escoger los reforzadores ideales y registrar los resultados cuantitativamente de forma clara y sin tecnicismos (Soler et al., 2009).
Múltiples investigaciones dan cuenta de resultados efectivos y tangibles al aplicar este programa en niños con problemas conductuales desde hace varios años. Riquelme et al. (1985) presenta los resultados de la implementación de un programa de Economía de Fichas en niños de 4 años en nivel preescolar para reducir la conducta agresiva en el aula. El procedimiento se estructuró en cinco fases: preexperimental, establecimiento de la línea base, tratamiento con fichas, eliminación de fichas y seguimiento, el resultado final evidenció la corrección de conductas inapropiadas y una mejora en el rendimiento escolar, entre otros beneficios.
Por su parte, Soler et al. (2009) aplican el programa para modificar comportamientos disruptivos en un niño de 7 años. Los resultados muestran un cambio positivo tanto en el entorno escolar como en el familiar, ya que los miembros de la familia participaron activamente en el procedimiento, logrando también modificar su comportamiento frente a situaciones complejas.
Valero (1992) en su estudio con un niño de primer curso de EGB que presentaba dificultades para realizar tareas, planteó dos objetivos claros. Uno de ellos fue el desarrollo básico de habilidades en lectura, escritura y matemáticas para su nivel. Para alcanzar estos objetivos, se implementó el programa de Economía de Fichas durante dos meses, involucrando también a los padres. Al finalizar, se contrastaron los resultados y se verificó que el estudiante realizaba sus tareas de manera voluntaria, espontánea y sin la supervisión parental.
Cabe citar que, la educación inicial es la que mayores beneficios brinda a largo plazo en el estudiante, sin embargo, es el que menor atención en programas tiene (Calderón, 2015). Por tanto, se hace imperativo implementar y aportar con nuevos procedimientos para cubrir las necesidades de los niños, a fin de que, a futuro, tengan las mismas oportunidades.
Por lo tanto, la pregunta de investigación que guía este estudio es: ¿Cómo influye la aplicación del Programa de Entrenamiento Emocional basado en la Economía de Fichas en la mejora de la conducta y el rendimiento escolar de los estudiantes de Nivel Inicial en una zona rural de Ecuador? Esta pregunta busca explorar el impacto del programa en un entorno específico, proporcionando información valiosa para adaptar y mejorar las estrategias educativas en contextos rurales.
El presente estudio tiene como objetivo general evaluar el impacto del Programa de Entrenamiento Emocional basado en la Economía de Fichas en la mejora de la conducta y el rendimiento escolar de los estudiantes de Nivel Inicial en una zona rural de Ecuador. Para alcanzar este objetivo, se han planteado varios objetivos específicos. En primer lugar, se busca analizar el efecto del Programa de Economía de Fichas en la modificación de comportamientos disruptivos entre los estudiantes, identificando los cambios en la conducta y su impacto en el ambiente escolar. En segundo lugar, se pretende evaluar el impacto del programa en el rendimiento académico, midiendo las mejoras en la participación y la realización de tareas escolares de los estudiantes. Finalmente, se exploran las percepciones de los docentes, estudiantes y padres sobre la efectividad del Programa de Economía de Fichas, utilizando datos cualitativos obtenidos a través de entrevistas y observaciones para proporcionar una visión integral del programa en el contexto investigado.
Fundamentos Teóricos
Barrera y Romero (2021) destacan la importancia de la infancia para el desarrollo biopsicosocial, subrayando que el apoyo familiar y social es crucial en esta etapa. En contextos rurales, la disfuncionalidad familiar y la falta de una figura parental pueden agravar problemas conductuales, afectando negativamente el rendimiento escolar y la interacción educativa. En este sentido, la colaboración entre la escuela y la comunidad es fundamental para promover el bienestar estudiantil.
Holmberg (1981) señala la necesidad de programas educativos personalizados para estudiantes rurales, adaptados a sus características únicas. Comprender la realidad rural, incluyendo idioma, cultura, y hábitos familiares, es esencial para mejorar la calidad de vida y satisfacer las necesidades educativas. A pesar de la falta de reconocimiento, es importante desarrollar propuestas innovadoras y personalizadas para enfrentar las dificultades específicas de este contexto. Sin embargo, persisten desafíos relacionados con la concepción de la educación rural.
Cragnolino y Lorenzati (2002) citados por Lorenzatti et al. (2014) enfatizan la necesidad de examinar la realidad social y educativa en contextos rurales para crear metodologías efectivas. Las investigaciones deben ser multidimensionales para cumplir con las políticas públicas, especialmente en la infancia, cuando se desarrollan habilidades cruciales para el futuro. La labor investigativa en contextos rurales es esencial, ya que permite adaptar los enfoques educativos a realidades comunes y mejorar la efectividad de las intervenciones.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (2010) reporta que las zonas rurales, a menudo dedicadas a la agricultura y ganadería, carecen de servicios educativos de calidad. En el estudio, los estudiantes de áreas rurales-urbanas enfrentan desventajas debido a la falta de contextualización en la educación inicial, limitando su desarrollo en comparación con sus pares urbanos.
La educación rural no debe replicar el modelo urbano. Según Echaverría et al. (2019) las políticas educativas actuales se centran en las necesidades de estudiantes urbanos, especialmente en instituciones privadas, mientras que la educación rural enfrenta características y desafíos únicos. Aunque el Ministerio de Educación promueve la contextualización de aprendizajes, su implementación es limitada por falta de tiempo y apoyo docente. Tenjo y Jaimes (2018) citados por Echaverría et al. (2019) argumentan que la educación rural se percibe como menos relevante, destacando la necesidad de programas educativos específicos para el entorno rural y un mayor compromiso docente para abordar las dificultades conductuales y apoyar el desarrollo integral de los estudiantes.
Educación Inicial desde el Currículo
El Ministerio de Educación del Ecuador (2017) garantiza la educación integral de los niños de 3 a 5 años mediante la Ley Orgánica de Educación Intercultural, que abarca aspectos cognitivos, afectivos, psicomotores y sociales, respetando sus derechos y diversidad. Marmol et al. (2023) destacan que la educación inicial promueve el desarrollo a través de interacciones sociales inclusivas y equitativas. El Currículo de Educación Inicial, según el Ministerio de Educación del Ecuador (2014) debe aplicarse en todas las instituciones. Naasqui y Pacurucu (2022) enfatizan la necesidad de adaptar el currículo para reflejar la diversidad cultural y normativa, promoviendo una educación inclusiva e integral.
Normas conductuales en niños de 3 a 5 años
Dawson et al. (2000) subrayan que la salud mental materna es fundamental para el desarrollo conductual infantil, ya que problemas como la depresión y el estrés durante el embarazo pueden afectar negativamente al feto y al recién nacido. Se recomienda evaluar brevemente la salud mental materna durante el embarazo, dado que los periodos prenatal y postnatal son críticos para implementar intervenciones tempranas que favorezcan el desarrollo cerebral y conductual de los niños.
Los problemas de conducta en los niños a menudo se asocian con deficiencias en las funciones ejecutivas, lo que puede llevar a comportamientos inadecuados y dificultades en la planificación y resolución de problemas. Aunque estudios de Romero et al. (2016) y Riccio et al. (2011) sugieren un vínculo entre estas deficiencias y la conducta agresiva, la relación no es uniforme.
Muchiut et al. (2020) afirman que las normas conductuales en el Nivel Inicial son clave para desarrollar habilidades sociales y funciones ejecutivas, creando un entorno educativo positivo. Zambrano (2021) y Romero (2021) destacan la importancia de fomentar el desarrollo emocional y social desde una edad temprana, así como mantener un entorno escolar con normas claras y valores éticos para apoyar el aprendizaje y desarrollo integral de los niños.
Rol del docente en la educación preescolar
En la educación primaria, el rol del docente ha evolucionado hacia el de facilitador activo del aprendizaje, adaptándose a las necesidades cambiantes de los estudiantes y fomentando un ambiente inclusivo. Hargreaves y Fullan (2018) destacan que los docentes no solo transmiten conocimientos académicos, sino que también desarrollan habilidades socioemocionales y competencias críticas. Esto requiere estrategias pedagógicas innovadoras que promuevan la colaboración, la resolución de problemas y el pensamiento crítico desde edades tempranas.
Darling-Hammond (2017) enfatiza la importancia de que los docentes faciliten un aprendizaje equitativo y personalizado, utilizando métodos diferenciados y recursos educativos adecuados para la diversidad en el aula. Crear un ambiente seguro y de apoyo es esencial para el desarrollo académico y personal de todos los estudiantes, independientemente de sus antecedentes.
Marzano (2017) añade que los docentes efectivos fomentan la autorregulación y la metacognición, ayudando a los estudiantes a reflexionar sobre su aprendizaje y tomar decisiones informadas, preparándolos para enfrentar los desafíos del siglo XXI.
La Conducta en el Desarrollo Social
Durante la educación primaria, el desarrollo social de los niños está influenciado por diversos factores interrelacionados. Darling-Hammond (2017) destaca que las interacciones entre maestros y estudiantes son esenciales para desarrollar habilidades como la empatía y la resolución de conflictos, claves para un ambiente escolar positivo. Marzano (2017) complementa al señalar que estrategias pedagógicas que fomentan la colaboración y el trabajo en equipo no solo mejoran el rendimiento académico, sino también las habilidades sociales de los estudiantes, facilitando la comunicación y las relaciones positivas.
El entorno familiar y comunitario también es crucial. Rimm-Kaufman y Pianta (2018) subrayan que un apoyo familiar estable es fundamental para el desarrollo emocional y social. Waters y Cummings (2017) añaden que un apego seguro en la infancia temprana facilita habilidades sociales y emocionales, creando una base sólida para relaciones saludables y manejo efectivo de las emociones.
Economía de fichas
La Economía de Fichas (EF) ha demostrado ser eficaz en la educación, especialmente en grupos focales. Originada en los años 60 en psicología y psiquiatría por Ayllon y Azrin, la EF se aplicó en el ámbito educativo en los 70 con resultados positivos. Valero (1992) destaca que la EF personalizada es más efectiva que la grupal, ya que aborda necesidades individuales y evita la falta de participación.
En educación, la EF utiliza fichas, como estrellitas o símbolos, que se entregan a los estudiantes por comportamientos y logros. Estas fichas se pueden canjear por recompensas adecuadas, adaptadas a los intereses de los estudiantes. Alvord (1974) define la EF como un sistema motivacional para modificar comportamientos específicos mediante fichas que se cambian por recompensas. Rueda (2022) subraya la importancia de ajustar el programa según las necesidades de los estudiantes y de elegir reforzadores efectivos, que no siempre tienen que ser tangibles.
Soler (2009) señala que el éxito del programa depende de la eficacia del reforzador y de la flexibilidad del docente para adaptar el programa, evitando retrasos en la entrega de fichas y ajustando los reforzadores para mantener la motivación. Rimm y Masters (1980) advierten sobre la necesidad de depender de reforzadores sociales al final del programa, para facilitar una transición hacia el reconocimiento y actividades cotidianas.
El Análisis Funcional, desde un enfoque cognitivo-conductual, es crucial para entender el comportamiento del grupo experimental. Haynes (1993) lo describe como la identificación de relaciones causales y funcionales relevantes para los comportamientos individuales, lo que es esencial para diagnosticar problemas de relación social y académica. En zonas rurales, donde los hogares disfuncionales y las dificultades intrafamiliares afectan el desarrollo infantil, el Programa de Entrenamiento Emocional basado en EF puede ofrecer una intervención eficaz para mejorar la conducta y el rendimiento escolar en el Nivel Inicial.
METODOLOGÍA
Este estudio empleó un enfoque Cuantitativo para evaluar la efectividad del Programa de Entrenamiento Emocional basado en la economía de fichas en la educación inicial. El método cuantitativo se centró en la recolección y análisis de datos numéricos mediante observaciones sistemáticas y encuestas, permitiendo una evaluación objetiva y medible de los cambios en el comportamiento. Por otro lado, el método cualitativo aportó profundidad y contexto a través de entrevistas semiestructuradas, observación participante y análisis de documentos, facilitando una visión detallada de las experiencias y percepciones de los docentes y estudiantes.
Se llevó a cabo un diseño cuasiexperimental en el que se trabajó con dos grupos: uno de control y otro experimental. El grupo experimental recibió la intervención o tratamiento específico, mientras que el grupo de control no fue expuesto a dicha intervención. Esta metodología permitió comparar los resultados entre ambos grupos, lo que facilitó la evaluación del efecto de la intervención en la variable de interés. Los datos obtenidos fueron analizados para determinar si existieron diferencias significativas entre los grupos, evidenciando así el impacto del tratamiento implementado.
En este estudio, se utilizó la técnica de observación con la herramienta de ficha de observación de estudiantes, así como la técnica de entrevista apoyada en un guion dirigido a los docentes. Estas herramientas permitieron registrar de manera sistemática las conductas de los estudiantes y capturar las percepciones y experiencias de los docentes respecto a la aplicación y efectividad del Programa de Entrenamiento Emocional basado en la Economía de Fichas.
La investigación abarca una población que incluye centros de educación inicial situados tanto en áreas urbanas como rurales. La población está compuesta por estudiantes de educación inicial y docentes involucrados en el programa. Para obtener resultados representativos, se selecciona una muestra específica dentro de esta población. En cuanto a los estudiantes, se elige una muestra de cuatro niños provenientes de diferentes aulas, quienes participarán activamente en el programa de entrenamiento emocional. Adicionalmente, se incluirán cinco docentes que estarán encargados de implementar el programa en el estudio. Esta combinación de técnicas y herramientas permite una evaluación integral y detallada del impacto del programa en el contexto educativo.
Tabla 1 Población y muestra
| Grupo | Población | Muestra Seleccionada |
|---|---|---|
| Estudiantes | Estudiantes de educación inicial | Cuatro niños de diferentes aulas |
| Docentes | Docentes involucrados en el programa de entrenamiento emocional | Cinco docentes encargados de implementar el programa |
El diseño de investigación será de tipo cuasi-experimental con un enfoque de estudio de caso. En el grupo experimental, se implementó el programa de economía de fichas y se realizaron evaluaciones tanto antes como después de la intervención para medir los cambios en la conducta. Por otro lado, el grupo de control no recibió la intervención, pero fue sometido a las mismas evaluaciones con el fin de proporcionar una base de comparación.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
En el ámbito conductual, de acuerdo con los hallazgos del pretest, se observó que los cuatro niños exhibían problemas conductuales significativos, incluyendo falta de atención y concentración, incumplimiento de normas y reglas tanto dentro como fuera del aula, y comportamientos agresivos recurrentes hacia sus compañeros. En el contexto de la observación, se identificaron estos problemas de manera detallada. Para evaluar la frecuencia de las conductas disruptivas, se empleó una escala de Likert, la cual permitía clasificar la ocurrencia de cada comportamiento observado en los estudiantes. Esta escala variaba desde Nunca (1) hasta Siempre (5).
Tabla 2 Ficha Observación Conductual
| Conductas | Estudiante 1 | Estudiante 2 | Estudiante 3 | Estudiante 4 |
|---|---|---|---|---|
| 1. Incumplimiento de normas y reglas dentro del aula | 4 | 3 | 5 | 4 |
| 2. Incumplimiento de normas y reglas fuera del aula | 4 | 4 | 3 | 5 |
| 3. Conductas agresivas físicas hacia los compañeros | 3 | 2 | 4 | 3 |
| 4. Conductas agresivas psicológicas hacia los compañeros | 5 | 4 | 3 | 2 |
| 5. Falta de atención y concentración en actividades | 4 | 5 | 3 | 4 |
Nota: Se ha evaluado la frecuencia de varias conductas disruptivas entre los cuatro estudiantes mediante la escala de Likert.
Durante la intervención, se llevó a cabo una evaluación del Programa Lúdico de Entrenamiento Emocional utilizando una escala de Likert para medir la frecuencia de participación y comprensión de los cuatro estudiantes en distintas actividades relacionadas con el reconocimiento y manejo de emociones. Los resultados obtenidos fueron los siguientes:
Tabla 3 Ficha de Observación del Programa Lúdico de Entrenamiento Emocional
| Actividades | Estudiante 1 | Estudiante 2 | Estudiante 3 | Estudiante 4 |
|---|---|---|---|---|
| Actividad 1: Reconocimiento de emociones principales (tristeza, alegría, enfado, sorpresa, miedo, vergüenza, duda) | 4 | 5 | 4 | 4 |
| Actividad 2: Reconocimiento de emociones básicas | 4 | 4 | 5 | 5 |
| Actividad 3: Reconocimiento de emociones presentadas | 5 | 4 | 5 | 4 |
| Actividad 4: Reconocimiento e interpretación de emociones frente al espejo | 4 | 3 | 4 | 5 |
| Actividad 5: Reconocimiento de la emoción sentida en el momento | 5 | 5 | 4 | 4 |
Nota: Durante la intervención, se evaluó el Programa Lúdico de Entrenamiento Emocional utilizando una escala de Likert para medir la participación y comprensión de los cuatro estudiantes en diversas actividades relacionadas con el reconocimiento y manejo de emociones.
La Ficha de Observación del Aspecto Conductual Post-Intervención registró los resultados de la aplicación de la economía de fichas durante un período de tres días. En esta fase, se evaluó si los estudiantes recibieron recompensas por su comportamiento y si se les otorgaron incentivos adicionales para fomentar mejoras conductuales.
Tabla 4 Ficha de Observación del Aspecto Conductual Post-Intervención
| Estudiante | Recompensa obtenida tras aplicación de la economía de fichas durante 3 días | Recompensa motivadora otorgada para mejorar el comportamiento (si aplicable) |
|---|---|---|
| Estudiante 1 | Sí | No |
| Estudiante 2 | Sí | Sí |
| Estudiante 3 | No | Sí |
| Estudiante 4 | Sí | No |
Nota: La Ficha de Observación del Aspecto Conductual Post-Intervención registró los resultados de la aplicación de la economía de fichas durante un período de tres días. Se evaluó si los estudiantes recibieron recompensas por su comportamiento bajo este sistema y si se les otorgaron incentivos adicionales para promover mejoras conductuales.
La evaluación del comportamiento de los cuatro niños reveló problemas evidentes, tales como falta de atención, incumplimiento de normas dentro y fuera del aula, y comportamientos agresivos recurrentes hacia sus compañeros. La Ficha de Observación Conductual mostró que el Estudiante 3 destacó por su alto nivel de incumplimiento de normas y conductas agresivas psicológicas, mientras que el Estudiante 2 y el Estudiante 4 también presentaron comportamientos disruptivos, aunque con menor frecuencia.
Durante la intervención del Programa Lúdico de Entrenamiento Emocional, se utilizó una escala de Likert para evaluar la participación y comprensión en actividades dirigidas al manejo emocional. Los resultados revelaron que el Estudiante 2 tuvo un desempeño destacado, con calificaciones de 5 en la mayoría de las actividades, mientras que los Estudiantes 1, 3 y 4 también mostraron una participación significativa, aunque con algunas variaciones en su rendimiento.
La Ficha de Observación del Aspecto Conductual Post-Intervención examinó el impacto de la economía de fichas durante tres días. Los datos indicaron que el Estudiante 1, el Estudiante 2 y el Estudiante 4 recibieron recompensas por su comportamiento, mientras que el Estudiante 3 no recibió recompensas del sistema, pero sí una motivadora adicional. El Estudiante 2 fue el único que recibió tanto la recompensa del sistema de fichas como un incentivo adicional, lo que podría haber influido en su mejora conductual.
El Programa Lúdico de Entrenamiento Emocional demostró ser efectivo en el desarrollo de habilidades emocionales, y la economía de fichas también contribuyó a mejorar el comportamiento. La combinación de estas estrategias ofreció una visión completa del impacto en el comportamiento y desarrollo emocional de los estudiantes, proporcionando información valiosa para futuros ajustes en las intervenciones.
La implementación del Programa de Entrenamiento Emocional basado en la economía de fichas tuvo un impacto significativo en el comportamiento y la dinámica del aula. Desde la observación los docentes, se identificaron notables avances en la conducta de los estudiantes, evidenciadas por una reducción en las conductas disruptivas y un mayor respeto por las normas del aula. Los estudiantes demostraron una disposición aumentada para seguir las reglas y se notó una disminución en los conflictos, lo que contribuyó a un ambiente de aprendizaje más armonioso.
El sistema de economía de fichas mejoró notablemente la atención y participación de los estudiantes en clase. Los docentes informaron que los estudiantes estaban más concentrados e interesados en las actividades, atribuyendo este cambio a la efectividad del sistema de fichas como herramienta motivadora. Este enfoque no solo incrementó la motivación para cumplir con las normas, sino que también facilitó una participación más activa en las actividades escolares.
Las actividades prácticas y lúdicas del programa, enfocadas en el reconocimiento y manejo de emociones, se destacaron como las más efectivas. Estas actividades ayudaron a los estudiantes a entender y regular sus emociones de manera más saludable, lo que a su vez mejoró su comportamiento y fomentó una mejor convivencia en el aula.
Durante la implementación, surgieron varios desafíos, como la resistencia inicial de algunos estudiantes, el mantenimiento del interés y la adaptación a la nueva rutina. Los docentes abordaron estos problemas mediante explicaciones adicionales, la diversificación de actividades, apoyo individualizado y ajustes en las estrategias de implementación.
El programa mostró ser exitoso en varios aspectos, aunque también reveló áreas que podrían mejorarse. La intervención impactó positivamente la conducta y motivación de los estudiantes y proporcionó valiosas lecciones sobre la adaptación y gestión de nuevas estrategias en el entorno educativo.
En el Contexto familiar decimos que el grupo control habita en hogares disfuncionales, lo que ocasiona que no existan reglas claras en casa al no tener una figura que las imponga. A su vez, conlleva a problemas emocionales que se reflejan en su falta de atención. Es necesario hacer concienciar a los PPFF en compartir tiempo con sus hijos, por tanto, se debe usar recompensas en donde intervengan activamente los familiares para paliar esta situación.
La condición socio económica de los pobladores de contextos rurales es preocupante, los responsables de cubrir las necesidades del hogar trabajan varias horas sin recibir una remuneración adecuada, en ocasiones, son las labores de casa que no permiten tener un trabajo estable. El Estado debe crear programas para disminuir esta situación, y los docentes, recompensar dentro del aula para no generar más carga horaria en el PPFF.
Las actividades extracurriculares que más llaman la atención del grupo experimental son las que comparten tiempo con sus familiares. Sin embargo, estos dejan a sus hijos usar el celular sin normas. Estudios actuales dan cuenta que el uso de celular inadecuado y sin control de un adulto, hace que el estudiante desarrolle actitudes agresivas cuando no obtiene lo que desea. Por ello, se hace imperativo dialogar con el PPFF para llegar a un acuerdo sobre las actividades de preferencia de sus hijos y enviar recompensas que puedan ser cumplidas a tiempo.
En lo Emocional - Conductual existen varios problemas comportamentales en el grupo experimental que son provocados por ellos mismo o por sus compañeros en la escuela, en casa no está llegando el mensaje que tratan de dar sus padres sobre el respeto ni reglas de convivencia, al llegar al maltrato físico se evidencia que son pocas las metodologías que emplean para corregir el comportamiento. Por tanto, la EF debe estar encaminada de forma global, con actividades significativas para el estudiante, tanto dentro de la escuela como en casa.
En aspectos académicos se designa la responsabilidad de enseñar los valores a la escuela, pues no son capaces de impartirlos en casa por las razones ya mencionadas. Es necesario que el docente comprenda el contexto del estudiante para que sea el aula el lugar de cambio de comportamiento a positivo desde el reconocimiento de las emociones, además como eje interventor con la familia del educando para señalar el rol esencial que tiene en su desarrollo cognitivo, emocional
En el entorno escolar el PPFF a pesar de estar pendiente del mal comportamiento y desarrollo académico de su hijo, no busca una solución viable para modificar la situación; el estudiante, al poder reconocer las emociones, se debe emplear recompensas intangibles y tangibles dentro del entorno escolar encaminadas al deporte y programas sociales, individuales o grupales.
Se contrastan los resultados obtenidos en la intervención con el Programa Lúdico de Entrenamiento Emocional y el sistema de economía de fichas con las teorías previas sobre el desarrollo conductual y emocional en niños de 3 a 5 años. La evaluación de las conductas problemáticas y la efectividad de las intervenciones proporciona una perspectiva integral sobre la aplicación práctica de las teorías en contextos educativos específicos.
Las teorías de desarrollo emocional en la infancia subrayan la importancia de las interacciones tempranas en la regulación emocional y la conducta. Los resultados muestran que el Estudiante 2, quien destaca en la comprensión y participación durante el Programa Lúdico de Entrenamiento Emocional, refleja una internalización efectiva de habilidades emocionales, lo cual se alinea con la teoría que postula que la educación emocional desde edades tempranas facilita el desarrollo de competencias socioemocionales.
Por otro lado, el Estudiante 3, quien presenta altos niveles de incumplimiento de normas y conductas agresivas, revela una variabilidad en la respuesta a las intervenciones emocionales, lo que confirma las investigaciones sobre la influencia de las deficiencias en funciones ejecutivas y su relación con comportamientos disruptivos. Esta diferencia destaca la necesidad de personalizar las intervenciones para abordar las necesidades específicas de cada estudiante, como se sugiere en la importancia de la salud mental prenatal y postnatal en el desarrollo conductual.
La aplicación de la economía de fichas se basa en la teoría del aprendizaje social y el refuerzo positivo, que postula que el comportamiento puede ser modificado a través de recompensas contingentes. Los resultados indican una mejora significativa en el comportamiento de los Estudiantes 1, 2 y 4 bajo este sistema, lo que corrobora la efectividad de los reforzadores en la motivación y el cambio de comportamiento. La aplicación exitosa de la economía de fichas en estos estudiantes respalda la teoría de que los refuerzos tangibles y emocionales pueden inducir mejoras en el comportamiento y el cumplimiento de normas.
Sin embargo, la falta de mejora significativa en el Estudiante 3, a pesar del incentivo adicional, sugiere que la simple aplicación de reforzadores puede no ser suficiente para todos los casos. Esto está en línea con la observación de que el éxito de la economía de fichas depende de la adecuación del refuerzo y la personalización del programa.
La teoría del contexto educativo enfatiza la necesidad de adaptar los métodos de enseñanza a las características y necesidades del entorno rural. En este estudio, la resistencia inicial de algunos estudiantes al nuevo sistema y su adaptación a la rutina muestran que la implementación de intervenciones educativas debe considerar las especificidades contextuales y los desafíos particulares del entorno rural. Esto resuena con las teorías que sugieren la necesidad de contextualización y personalización en la educación para mejorar la efectividad de las intervenciones.
El rol del docente como facilitador del aprendizaje y el desarrollo socioemocional resulta clave para el éxito de las intervenciones. En esta intervención, la adaptación de estrategias pedagógicas y el apoyo individualizado se consideran esenciales para superar las dificultades iniciales y maximizar los beneficios del Programa Lúdico y la economía de fichas. Este hallazgo confirma la teoría de que los docentes desempeñan un papel crucial en la implementación efectiva de programas educativos y en la promoción de un entorno de aprendizaje positivo.
Los resultados de esta investigación corroboran varias teorías sobre el desarrollo emocional y conductual en la infancia, así como la efectividad de las intervenciones basadas en reforzadores y la adaptación a contextos específicos. Sin embargo, también destacan la necesidad de personalización en las estrategias educativas y la importancia del rol del docente en la implementación de programas. Estos hallazgos proporcionan una base sólida para futuras investigaciones y adaptaciones en la práctica educativa, con el fin de mejorar el desarrollo integral de los estudiantes.
CONCLUSIONES
El Programa de Entrenamiento Emocional basado en la Economía de Fichas se revela como una herramienta efectiva para modificar comportamientos disruptivos en estudiantes de Nivel Inicial en una zona rural de Ecuador. La implementación del programa resulta en una disminución notable en la frecuencia de conductas problemáticas, incluyendo falta de atención, incumplimiento de normas y comportamientos agresivos hacia los compañeros. La introducción de recompensas tangibles e intangibles fomenta una mayor adherencia a las normas de conducta y contribuye a la mejora general del comportamiento en el aula.
Además de mejorar la conducta, el programa también influye positivamente en el rendimiento académico de los estudiantes. Se observa un incremento en la participación y en la realización de tareas escolares, sugiriendo que la reducción de comportamientos disruptivos crea un entorno de aprendizaje más favorable. Esta mejora en la conducta se traduce en un mayor interés y compromiso con las actividades escolares, reflejando una mejora en el rendimiento académico general de los estudiantes.
Las percepciones obtenidas mediante entrevistas y observaciones destacan una respuesta positiva al Programa de Economía de Fichas por parte de docentes, estudiantes y padres. Los docentes aprecian las mejoras en la conducta y participación de los estudiantes, reconociendo la efectividad del programa para establecer un ambiente de aprendizaje más armonioso. Los estudiantes valoran el sistema de recompensas como una fuente de motivación para mejorar su comportamiento. Por su parte, los padres, a pesar de las limitaciones del entorno socioeconómico y familiar, reconocen el impacto positivo del programa en la conducta y el rendimiento académico de sus hijos.
Aunque los resultados son positivos, el estudio identifica ciertos desafíos en la implementación del programa, tales como la resistencia inicial de algunos estudiantes y la necesidad de mantener el interés y la participación continua. Se recomienda adaptar el programa de manera continua para atender las necesidades individuales y contextuales de los estudiantes. Además, es crucial fortalecer la colaboración entre la escuela y las familias para maximizar el impacto del programa y garantizar la sostenibilidad de las mejoras en conducta y rendimiento académico.
El Programa de Entrenamiento Emocional basado en la Economía de Fichas se confirma como una intervención efectiva para mejorar la conducta y el rendimiento académico en el Nivel Inicial. La integración de estrategias emocionales y conductuales ofrece una solución integral a los problemas observados, proporcionando lecciones valiosas para futuras aplicaciones en contextos educativos similares.














