INTRODUCCIÓN
Los métodos anticonceptivos son medios utilizados para evitar la gestación y controlar la fertilidad. Para esto, existen diversas alternativas, que van desde anticonceptivos hormonales hasta dispositivos de barrera (Ortega, et al., 2022), y la selección depende de las necesidades y preferencias individuales. Es importante destacar que el uso de estos métodos no solo evita el embarazo, sino que también protege contra enfermedades de transmisión sexual. Es esencial que las personas dispongan de información clara y precisa acerca de las distintas opciones anticonceptivas para tomar decisiones informadas respecto a su salud sexual y reproductiva (Mejía et al., 2020).
La planificación familiar y el uso de métodos anticonceptivos son elementos clave para garantizar los derechos sexuales y reproductivos. Estos permiten a las personas y a las parejas tomar decisiones libres e informadas sobre el número y el espaciamiento de los nacimientos, así como prevenir embarazos no deseados (Sanz, et al., 2024).
A pesar de que la oferta de anticonceptivos orales ha aumentado en las últimas décadas, su uso efectivo sigue siendo un reto debido a factores socioculturales, económicos y de salud. Varios estudios han identificado brechas en el conocimiento y el acceso a métodos anticonceptivos entre grupos vulnerables, como los jóvenes, las minorías raciales y los usuarios del sistema de salud pública (Urgilés, et al., 2020).
Desde la década de 1950, la Organización Mundial de la Salud ha desempeñado un papel central en la promoción de la planificación familiar y la anticoncepción. Inicialmente, la OMS ayudó a estandarizar los criterios científicos para evaluar la eficacia y seguridad de diferentes métodos y publicó la primera edición de la Guía de Criterios Médicos de Elegibilidad para el uso de anticonceptivos femeninos (Capella y Villaroel, 2017). Además, la OMS trabaja activamente con agencias de las Naciones Unidas y organizaciones no gubernamentales para promover políticas de planificación familiar en los países en desarrollo (Goyes, et al., 2022). Desde entonces y hasta el día de hoy, la organización ha seguido actualizando sus estándares, publicando orientaciones prácticas sobre anticoncepción e instando a los gobiernos a promover el acceso igualitario a estos métodos como un componente central de la salud pública global, los derechos reproductivos y la autonomía de las mujeres (Bravo, et al., 2020).
A nivel mundial varios estudios han investigado el uso de los anticonceptivos y nivel de conocimiento sobre sexualidad entre estudiantes universitarios. Así, por ejemplo, una investigación realizada a partir de encuestas de salud y nutrición concluyó que el uso de anticonceptivos reversibles de acción prolongada (ARAP), se incrementó del 4.1% a 6.3%. Ser mayor de edad, no estar embarazada y la asistencia escolar incrementaron la posibilidad de uso en mujeres y en hombres, la asistencia escolar, vivir en unión libre e inicio temprano de vida sexual también lo incrementaron (Villalobos et al., 2020).
Otra investigación con universitarios españoles evaluó las prácticas sexuales de riesgo y anticoncepción, encontrando que aquellos sin formación en sexualidad, sin pareja, o con antecedentes de aborto, por lo general no usaban anticonceptivos o usaban el método del calendario, lo que aumentaba el riesgo de contraer ITS. Además, este estudio resaltó la necesidad de reforzar la educación sexual de los jóvenes, tanto antes como durante la etapa universitaria, para mejorar sus conocimientos y correcta utilización en estas áreas clave para su salud y bienestar (León y Gómez, 2020).
Un estudio entre estudiantes universitarios libaneses reveló un panorama complejo influenciado por factores culturales, religiosos y educativos. Con un 41% de uso de anticonceptivos, predominante entre mujeres, se observa una tasa menor que en países occidentales. La píldora es percibida como el método más eficaz, seguida por el condón masculino. Las principales barreras para el uso incluyen motivos religiosos y temor a complicaciones, mientras que un tercio de las usuarias reportaron efectos adversos. El estudio destaca la necesidad crucial de implementar programas de educación sexual comprensivos que aborden no solo aspectos biológicos, sino también preocupaciones culturales y de salud (Tayeh et al., 2022).
Otro estudio sobre conductas sexuales y uso de anticonceptivos entre estudiantes de la Universidad de Sevilla reveló que el 93.3% había tenido relaciones sexuales, con un 86.9% usando anticonceptivos en su primera experiencia. El condón masculino es el método más común (64%), seguido por las píldoras hormonales (23.4%). Se encontró una correlación positiva entre la educación sexual recibida y el uso consistente de anticonceptivos. Sin embargo, el estudio también destacó áreas de mejora, como el uso frecuente de anticoncepción de emergencia (32.6%) y la persistencia de métodos menos efectivos como el coitus interruptus (8.1%), subrayando la necesidad continua de educación sexual y acceso a información confiable (Sanz, et al., 2022).
Diversos estudios señalan que el inicio de las relaciones sexuales con frecuencia ocurre durante la adolescencia tardía y la juventud temprana, por lo que los universitarios constituyen una población prioritaria para las estrategias de prevención de embarazos no planeados y de enfermedades de transmisión sexual. Si bien el conocimiento sobre métodos anticonceptivos es casi universal entre estudiantes universitarios, su uso consistente sigue siendo un desafío. Una investigación en universitarios chilenos reportó que el 32% de las mujeres sexualmente activas no usaba un método anticonceptivo, principalmente por temor a efectos adversos (Organización Panamericana de la Salud, 2019).
Otro estudio realizado en universitarias colombianas, con una muestra de 372 estudiantes mayores de 18 años, indicó que, aunque la mayoría estaba al tanto de los métodos anticonceptivos y de emergencia, existía una falta considerable de comprensión sobre cómo emplearlos correctamente y cuál es su período de eficacia. Además, se resalta la importancia de los profesionales de la salud en la educación sobre salud sexual y reproductiva, pero se señala que un porcentaje significativo de ellos también carecía de una comprensión completa de estos métodos, lo que podría tener un impacto negativo en la calidad de la orientación ofrecida a las mujeres (María y María, 2023).
En el contexto ecuatoriano, un estudio realizado por Salinas en una muestra de 477 estudiantes universitarios de las carreras de enfermería y medicina, con edades entre 17 y 27 años, reveló que el 54.7% eran mujeres y el 60% eran sexualmente activos. El anticonceptivo preferido fue el preservativo, pero el 39.2% no utilizaba ningún método anticonceptivo, y el 32% de ellos manifestaron ser católicos. Aunque el nivel de conocimiento de los estudiantes fue alto, el uso de anticonceptivos era muy escaso (Bravo, et al., 2020). En este mismo país, Goyes (2022), en su investigación sobre conocimiento y uso de los métodos anticonceptivos en estudiantes universitarios, realizada en una muestra de 333 estudiantes de las áreas de salud, reportó un alto conocimiento sobre el tema, y el anticonceptivo más utilizado por los estudiantes fue el condón.
Si bien estos estudios entregan evidencia nacional, faltan investigaciones de enfoque integral y con bases teóricas sólidas sobre conocimientos, actitudes y prácticas en anticoncepción, específicamente en universitarios ecuatorianos (Jijón, 2021). Los estudiantes universitarios constituyen un grupo prioritario para las políticas de salud sexual y reproductiva, este grupo etario presenta tasas significativas de infecciones de transmisión sexual. El acceso a anticonceptivos confiables y a una educación integral en sexualidad se posicionan como estrategias fundamentales para prevenir resultados adversos y empoderar a los jóvenes en el ejercicio de una sexualidad informada y responsable, los anticonceptivos tienen beneficios económicos y sociales, ya que la planificación familiar permite invertir más recursos en cada hijo, contribuyendo al bienestar familiar y al desarrollo de la sociedad, existen varios estudios sobre el uso de anticonceptivos en jóvenes, pero son escasos aquellos enfocados específicamente en estudiantes universitarios. El objetivo de este estudio es evaluar la utilización de métodos anticonceptivos en estudiantes universitarios de la carrera de Enfermería de la Universidad Técnica de Ambato.
METODOLOGÍA
El presente trabajo es de enfoque cuantitativo, porque implica la recopilación y análisis de datos numéricos para comprender patrones, relaciones y tendencias. De diseño observacional, ya que, no existe la manipulación de las variables. De corte transversal porque recogió información una sola vez y de alcance correlacional, ya que, se buscó identificar patrones de asociación entre el uso de anticonceptivos y diferentes variables sociodemográficas de los estudiantes universitarios (Urueta, et al., 2020).
La población de este estudio estuvo conformada por 912 estudiantes de primero a séptimo semestre de la carrera de enfermería de la Universidad Técnica de Ambato. El tamaño de la muestra para esta investigación fue de 221 estudiantes. Con un índice de confianza del 95% y rango de error del 5%. La muestra se seleccionó mediante un muestreo probabilístico por conglomerados.
La técnica que se utilizó en esta investigación fue la encuesta, por medio de un cuestionario creado por Urueta, et al., (2020), el cual está compuesto por 11 preguntas ordinales tipo Likert, con 5 opciones de respuesta, que va desde 1 = totalmente en desacuerdo a 5 = totalmente de acuerdo. Además, se recopiló información sociodemográfica como: Edad, semestre, sexo, estado civil, religión, residencia, número de parejas sexuales, edad de inicio de las relaciones sexuales, número de hijos. Este instrumento tiene un alfa de Cronbach de 0.875, el mismo que demuestra una fiabilidad muy alta.
Para este estudio se determinaron criterios de inclusión y exclusión. Criterio de inclusión, estudiantes legalmente matriculados la carrera de enfermería de la universidad técnica de Ambato, durante el período marzo - agosto 2024, estudiantes que firmaron el consentimiento informado. Criterio de exclusión, estudiantes ausentes durante la fecha de recogida de información, y cuestionarios incompletos.
Para llevar a cabo esta investigación, se solicitó la aprobación del Comité de Ética de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Técnica de Ambato. Este Comité será responsable de establecer las directrices necesarias para el desarrollo del estudio. Además, se tendrán en cuenta el Acuerdo de Helsinki que establece principios éticos fundamentales para la investigación en seres humanos. Entre ellos, destaca la importancia del consentimiento informado, el respeto a los participantes y la necesidad de minimizar cualquier posible daño. Se garantizará la privacidad y confidencialidad de todos los participantes, respetando su autonomía y su derecho a decidir si desean participar en la investigación (Asociación Médica Mundial, 2008).
RESULTADOS
De los 221 estudiantes de la Carrera de Enfermería de la Universidad Técnica de Ambato, la edad mínima fue de 17 años y la máxima 30, con una media de 21 y una desviación estándar de 2,2 años. Además, en la Tabla 1 se describe la frecuencia y porcentaje de las variables: semestre, sexo, estado civil, religión, procedencia, ¿ha mantenido relaciones sexuales?, ¿edad de la primera relación sexual? y ¿cuántos hijos tiene?
Tabla 1. Información sociodemográfica
| Variable | Categoría | Frecuencia | Porcentaje |
|---|---|---|---|
| Semestre | Primero | 41 | 18,6 |
| Segundo | 18 | 8,1 | |
| Tercero | 30 | 13,6 | |
| Cuarto | 36 | 16,3 | |
| Quinto | 36 | 16,3 | |
| Sexto | 38 | 17,2 | |
| Séptimo | 22 | 10,0 | |
| Total | 221 | 100,0 | |
| Sexo | Femenino | 187 | 84,6 |
| Masculino | 34 | 15,4 | |
| Total | 221 | 100,0 | |
| Estado civil | Con pareja | 15 | 6,8 |
| Sin pareja | 206 | 93,2 | |
| Total | 221 | 100,0 | |
| Religión | Católica | 167 | 75,6 |
| Cristiana | 27 | 12,2 | |
| Evangélica | 10 | 4,5 | |
| Ninguna | 17 | 7,7 | |
| Total | 221 | 100,0 | |
| Procedencia | Rural | 107 | 48,4 |
| Urbano | 114 | 51,6 | |
| Total | 221 | 100,0 | |
| ¿Cuántas parejas sexuales ha tenido? | 0 | 65 | 29,4 |
| 1-2 | 112 | 50,7 | |
| 3-4 | 33 | 14,9 | |
| Mas de 4 | 11 | 5,0 | |
| Total | 221 | 100,0 | |
| ¿A qué edad fue su primera relación sexual? | Aún no ha tenido | 64 | 29,0 |
| Menor de edad | 77 | 34,8 | |
| Mayor de edad | 80 | 36,2 | |
| Total | 221 | 100,0 | |
| ¿Tiene hijos? | No | 200 | 90,5 |
| Si | 21 | 9,5 | |
| Total | 221 | 100,0 |
Según la información recopilada, 113 (51,1%) estudiantes utilizan métodos anticonceptivos, por el contrario 108 (48,9%) no lo usan. Así mismo, se evidenció que el condón es el método más popular, utilizado por el 46,6% de los estudiantes; mientras que, la abstinencia es la opción menos preferida, con solo un 7.7% de uso. Otros métodos, como hormonas, inyecciones, pastillas, ritmo, tienen escasa preferencia de uso. Además, en la Tabla 2 se describe la frecuencia y porcentaje de las variables, desde la pregunta 3 hasta la 11.
Tabla 2 Actitudes sobre el uso de métodos anticonceptivos
| Items | 5. Totalmente de acuerdo | 4. Parcialmente de acuerdo | 3. Ni de acuerdo, ni desacuerdo | 2. Parcialmente en desacuerdo | 1. Totalmente en desacuerdo |
|---|---|---|---|---|---|
| 3. ¿Es barato? | 52 (23,5) | 57 (25,8) | 94 (42,5) | 12 (5,4) | 6 (2,7) |
| 4. ¿No falla? | 49 (22,2) | 60 (27,1) | 91 (41,2) | 19 (8,6) | 2 (0,9) |
| 5. ¿Es fácil de conseguir? | 89 (40,3) | 55 (24,9) | 66 (29,9) | 8 (3,6) | 3 (1,4) |
| 6. ¿Es fácil de usar? | 98 (44,3) | 48 (21,7) | 62 (28,1) | 10 (4,5) | 3 (1,4) |
| 7. ¿No produce molestias? | 51 (23,1) | 54 (24,4) | 72 (32,6) | 28 (12,7) | 16 (7,2) |
| 8. ¿Produce mayor placer? | 28 (12,7) | 37 (16,7) | 124 (56,1) | 22 (10,0) | 10 (4,5) |
| 9. No está en contra de mi religión | 47 (21,3) | 22 (10,0) | 124 (56,1) | 13 (5,9) | 15 (6,8) |
| 10. Produce mayor control sobre mi cuerpo | 43 (19,5) | 47 (21,3) | 118 (53,4) | 8 (3,6) | 5 (2,3) |
| 11. No es perjudicial para la salud | 47 (21,3) | 32 (14,5) | 85 (38,5) | 42 (19,0) | 15 (8,8) |
En la Tabla 3 se observa la frecuencia y porcentaje del uso general que tienen los estudiantes de enfermería sobre los métodos anticonceptivos.
Tabla 3 Conocimiento general
| Nivel | Frecuencia | % |
|---|---|---|
| Bajo | 4 | 1,8 |
| Medio | 134 | 60,6 |
| Alto | 83 | 37,6 |
| Total | 221 | 100,0 |
Contraste de hipótesis
Para elegir la prueba chi cuadrado adecuada, se comprobó el recuento mayor a 5 de las celdas. Para lo cual, se planteó la siguiente hipótesis: H1: La preferencia por la utilización de los métodos anticonceptivos se relaciona con los factores demográficos de los estudiantes universitarios. Y H0: La preferencia por la utilización de los métodos anticonceptivos no se relaciona con los factores demográficos de los estudiantes universitarios.
Tabla 4 Pruebas Chi cuadrado
| Variables | Pruebas Chi cuadrado | Sig. asintótica (bilateral) |
|---|---|---|
| Sexo | Razón de verosimilitud | 0,044 |
| Convive con pareja | Razón de verosimilitud | 0,011 |
| Procedencia | Razón de verosimilitud | 0,042 |
| ¿Cuántas parejas sexuales ha tenido? | Razón de verosimilitud | 0,001 |
| ¿A qué edad fue su primera relación sexual? | Razón de verosimilitud | 0,000 |
| ¿Tiene hijos? | Chi-cuadrado de Pearson | 0,000 |
DISCUSIÓN
La investigación revela que el condón representa el método anticonceptivo predominante utilizado por los estudiantes universitarios de la carrera de enfermería de la Universidad Técnica de Ambato, con un 46,6%. Estos resultados son respaldados por investigaciones realizadas en la Universidad de Sevilla (Tayeh, et al., 2022). y en Ecuador (María y María, 2023; Bravo Salinas et al., 2020), donde el preservativo también fue identificado como el método anticonceptivo preferido. Estos hallazgos corroboran aún más la inclinación predominante entre los estudiantes universitarios hacia los métodos anticonceptivos de barrera.
Además, al igual que las conclusiones extraídas del estudio realizado en el Líbano (León y Gómez, 2020), es evidente que los impedimentos culturales y religiosos ejercen una influencia considerable en la utilización de los anticonceptivos. En los dos contextos examinados, las convicciones religiosas emergen como un factor determinante a la hora de decidir no utilizar métodos anticonceptivos.
Por el contrario, numerosos estudios (Villalobos et al., 2020; Sanz-Martos et al., 2022) confirman la necesidad de mejorar la educación sexual para promover la aplicación efectiva de los anticonceptivos. Esto concuerda con los resultados de este estudio, en el que el 48,9% de los estudiantes declararon no utilizar ningún método anticonceptivo, a pesar de poseer un nivel medio de conocimientos sobre el tema, lo que subraya la necesidad de una educación sexual más accesible e integral.
A diferencia de los estudios internacionales. Bravo et al., (2020), han documentado un aumento en la adopción de anticonceptivos reversibles de acción prolongada, esta investigación no indica una prevalencia significativa de dichos métodos. Esta divergencia puede atribuirse a un déficit de conocimiento o accesibilidad en la población objeto de la investigación.
Si bien la mayoría de los estudiantes de este estudio mostraron un conocimiento medio de los métodos anticonceptivos, la aplicación efectiva de esos conocimientos sigue siendo notablemente baja. Esto contrasta marcadamente con las investigaciones realizadas en otros entornos (OPS, 2019) en los que un mayor conocimiento se correlaciona más directamente con el uso adecuado de los anticonceptivos. Esta observación implica que, en el entorno ecuatoriano, existen barreras adicionales que dificultan la conversión del conocimiento en una práctica efectiva.
Los hallazgos de este estudio coinciden con la literatura internacional y nacional sobre las preferencias y los obstáculos relacionados con el uso de métodos anticonceptivos. No obstante, se identifican áreas que requieren mejoras, particularmente en los ámbitos de la educación sexual y el acceso a un espectro más amplio de opciones anticonceptivas. Es imperativo persistir en la investigación y la formulación de estrategias que superen las barreras culturales y personales, así como mejorar la educación sexual para garantizar una aplicación más eficaz de los métodos anticonceptivos entre los estudiantes universitarios.
CONCLUSIONES
La muestra de este estudio presenta una edad media de 21,05 años, la mayoría de sexo femenino, solteros, de religión católica, procedencia urbana, manifestaron no tener hijos y que su primera relación sexual ocurrió cuando aún eran menores de edad. En segunda lugar, se evidencia que los estudiantes de la carrera de Enfermería de la Universidad Técnica de Ambato, poseen un nivel medio de conocimiento (60,6%) sobre métodos anticonceptivos. La mayoría utilizan métodos anticonceptivos, siendo su preferido el preservativo mientras que la abstinencia es la menos preferida. Un buen porcentaje de estudiantes están totalmente de acuerdo que los métodos anticonceptivos son fáciles de conseguir y de usar. Por último, se determina el valor de significancia de las pruebas Chi Cuadrado son (< 0,05), por lo tanto, se acepta la hipótesis alterna del investigador, es decir, si existe asociación estadísticamente significativa entre uso de métodos anticonceptivos con algunas de las variables demográficas como: sexo, convivencia en pareja, procedencia, ¿Cuántas parejas sexuales ha tenido?, ¿A qué edad fue la primera relación sexual? ¿Tiene hijos?














