INTRODUCCIÓN
Ecuador, durante décadas, se ha caracterizado por ser un país que busca alinearse con pactos mundiales orientados hacia cambios significativos en diferentes áreas que se consideran prioritarias para su desarrollo. En este contexto, Ecuador, con el objetivo de contribuir a mejorar su situación interna, se acogió a la Agenda 2030 propuesta por las Naciones Unidas, la cual plantea y contiene 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). El Instituto de Estadística de la UNESCO (2019) indica que la educación superior en Ecuador recibió USD 17.400 millones en financiación entre 2017 y 2022. Asimismo, el informe revela que este monto representó el 2,12 % del PIB anual promedio durante el período de análisis.
A pesar de los esfuerzos gubernamentales por mejorar y alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 4, que habla sobre una educación de calidad, equidad e inclusión, aún persisten brechas significativas. Por lo tanto, el problema radica en la necesidad de comprender cómo el gasto público, específicamente el dirigido a la educación superior, ha influido en el cumplimiento de dicho objetivo. Con este antecedente, el objetivo de la presente investigación es analizar la inversión del Estado ecuatoriano en la educación superior para determinar su impacto en el cumplimiento del ODS 4. Para ello, se llevará a cabo una revisión exhaustiva de fuentes bibliográficas, documentos oficiales, informes gubernamentales y otros materiales relevantes sobre el gasto público en este ámbito.
Según lo expresado por Browne y Álvarez (2023), quienes realizaron una investigación titulada “Evolución de la inversión en educación en Argentina entre el 2015 y 2021”, se analiza y comprende en profundidad diversos aspectos relacionados con la inversión en el sistema educativo en Argentina. A través de esta investigación, se identifican tendencias, se evalúan políticas públicas, se genera conocimiento nuevo y se fundamenta la toma de decisiones informadas. Este tipo de estudios es fundamental para la Agenda 2030, ya que busca comprometer a los países en la implementación de políticas que promuevan el bienestar social y una educación de calidad.
La trascendencia de esta investigación radica en su capacidad para proporcionar información detallada sobre la eficacia de la inversión gubernamental en el cumplimiento del ODS 4. Los resultados obtenidos contribuirán al ámbito académico, al análisis económico y a la toma de decisiones informadas. Además, los hallazgos generados por este estudio podrían ofrecer valiosas perspectivas a otros países que enfrentan desafíos similares en sus sistemas educativos.
METODOLOGÍA
La investigación se desarrollará bajo una metodología descriptiva, la cual, según Maestre et al. (2023), permitirá ilustrar de manera clara y detallada los niveles de inversión y su distribución. Además, su aplicación contribuye a la recopilación y análisis de documentos oficiales, informes gubernamentales, presupuestos nacionales y publicaciones de organismos internacionales. Se utilizarán datos cuantitativos provenientes de fuentes como el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) y el Ministerio de Educación, complementados con encuestas y cuestionarios aplicados a actores clave en el sector educativo.
Complementariamente, se adoptará un nivel exploratorio, enfocado en la inversión pública en Educación Superior en Ecuador y su relación con el cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 4 durante el período 2017-2022. Este enfoque es adecuado debido a la necesidad de comprender y familiarizarse con este fenómeno, ya que la información específica sobre la inversión pública y su impacto en el logro del ODS 4 puede ser limitada o dispersa. El objetivo principal es identificar patrones, tendencias y áreas clave para investigaciones futuras más profundas (Villarreal Fernández, 2023).
El enfoque metodológico de esta investigación se fundamenta en los métodos deductivo y sintético. Utilizando el método deductivo, se parte de teorías y conceptos generales sobre la inversión pública en educación y su impacto en el desarrollo sostenible, para luego aplicarlos al contexto específico de Ecuador durante el período 2017-2022 (Vásquez et al., 2024). Se revisarán marcos teóricos y estudios previos que aborden la relación entre la inversión en Educación Superior y el cumplimiento del ODS 4, lo que permitirá establecer hipótesis claras sobre cómo la inversión pública ha influido en este contexto particular. Además, se considerará la calidad y relevancia de las fuentes seleccionadas para asegurar que los datos y conclusiones sean robustos y aplicables en diversos contextos.
Para abordar el estudio de la inversión del gasto público y su impacto en el ODS 4 (Educación de Calidad), se empleará una técnica centrada en la revisión bibliográfica. Esta técnica permitirá compilar y analizar investigaciones previas y datos relevantes. Ramírez (2023) sostiene que la revisión bibliográfica se enfoca en identificar estudios que exploren la relación entre el gasto público en educación y los resultados educativos medidos por los indicadores del ODS 4. Las técnicas se basarán en la consulta de informes, estudios e información oficial relativa a la evolución del gasto público y los factores que intervienen en el cumplimiento del ODS 4, para determinar principalmente las variaciones influyentes en la asignación de recursos en el ámbito educativo (Rodríguez Gutiérrez, 2023).
Finalmente, se elaborará un informe que sintetice los hallazgos de la revisión bibliográfica, el cual, según Casino Colom (2023), proporcionará recomendaciones para futuras investigaciones y políticas públicas basadas en la evidencia recopilada. De este modo, la revisión bibliográfica no solo aportará un conocimiento profundo sobre la inversión del gasto público en relación con el ODS 4, sino que también ofrecerá una base sólida para la toma de decisiones informadas en el ámbito educativo.
Se prevé la realización de estudios de caso en universidades seleccionadas que hayan recibido distintas cantidades de inversión pública durante el período 2017-2022. Estos estudios de caso permitirán un análisis en profundidad de cómo la inversión ha sido utilizada y su impacto directo en la calidad educativa y el acceso a la Educación Superior (Briceño, 2019).
Los resultados de estos estudios de caso proporcionarán ejemplos concretos que complementarán los hallazgos generales del estudio, ofreciendo una perspectiva práctica y aplicada de la inversión pública en el cumplimiento del ODS 4.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Entre la serie de metas que se plantean en el ODS 4, se encuentra la 4.3 que promueve el acceso igualitario a una formación técnica, profesional y superior de calidad hasta 2230, empleando el indicador 4.3.1 para su medición. El indicador anteriormente mencionado, señala la participación tanto de adultos y jóvenes a una formación académica y no académica durante los últimos 12 meses, teniendo los siguientes datos con relación al contexto ecuatoriano:

Nota: La Figura 1 muestra la tasa de participación de jóvenes y adultos entre 15 a 24 años que participaron de procesos de enseñanza y formación académica/no académica. Fuente: Comisión Económica para América Latina y El Caribe (2024).
Figura 1 Tasa de participación en procesos de enseñanza y formación académica/no académica.
Como se puede evidenciar en la Figura 1, los niveles de participación académica han tenido una tendencia de decrecimiento, siendo esta problemática más representativa en el sexo masculino, apreciando como su participación académica es inferior al de las mujeres, no obstante, para ambos sexos, su participación académica formativa ha ido decreciendo desde la pandemia.
Prosiguiendo con esta inspección de datos referentes a la evolución de la educación terciaria, se vuelve fáctico explorar las tasas brutas de matriculación en universidades e institutos, para determinar la tendencia de interés hacia los estudios terciarios:
Tabla 1 Tasas brutas de matriculación a educación de tercer nivel
| Años | Tasas brutas de matriculación en Educación de Tercer Nivel - Mujeres | Tasas brutas de matriculación en Educación de Tercer Nivel - Hombres | General |
|---|---|---|---|
| 2017 | 16,82% | 15,23% | 32,24% |
| 2018 | 18,33% | 16,48% | 34,82% |
| 2019 | 19,33% | 17,18% | 36,59% |
| 2020 | 19,80% | 17,27% | 36,98% |
| 2021 | 21,55% | 18,01% | 39,56% |
| 2022 | 22,39% | 18,49% | 40,88% |
Nota: Fuente: Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (2024).
Tal como se aprecia en la Tabla 1, la educación de tercer nivel ha tenido un aumento en su número de matriculados, siendo esta tasa mayor en el sexo femenino, observándose el mismo caso que la estadística anterior donde existe mayor interés por parte de las mujeres en acceder a educación terciaria, eliminando así una posibilidad de discriminación de género.
Otro resultado, sobre el desenvolvimiento de la educación de tercer nivel en Ecuador es que desde 2017 a 2022, la tasa general de matriculados se ha acrecentado en 8,64 puntos, destacando que, bajo estos rendimientos, en 2030, puede que más del 50% de la población haya accedido a una educación terciaria.
Asimismo, explorando sobre los montos destinados hacia las universidades y de forma correspondiente su aprovechamiento, se tiene de constancia la siguiente información:

Nota: Figura elaborada con datos tomados de Revista Gestión (2023)
Figura 2 Inversión gubernamental en universidades públicas del Ecuador 2017-2022
Como es posible de visualizar, los montos desembolsados hacia la educación superior han seguido una senda de inestabilidad, considerando que el monto de mayor asignación se dio en 2018, contrayéndose subsecuentemente en 2019 y llegando a su pico más bajo en 2020, donde a causa de la pandemia se redujo la inversión en un 24,37%. A partir de ese año, el presupuesto asignado a las universidades públicas se ha ido recuperando, creciendo consecutivamente en 2021 (3,53%) y 2022 (3,77%). Con respecto al número de becas entregadas por el Estado para mitigar las barreras de acceso a la educación superior, la SENESCYT (2024) reportó la siguiente distribución:
Tabla 2 Tasas brutas de matriculación a educación de tercer nivel
| Año | Becarios | Hombres | Mujeres | Discapacidad |
|---|---|---|---|---|
| 2017 | 2949 | 1621 | 1328 | 153 |
| 2018 | 6909 | 3994 | 2915 | 696 |
| 2019 | 2037 | 1202 | 835 | 106 |
| 2020 | 408 | 256 | 152 | 10 |
| 2021 | 443 | 204 | 239 | 4 |
| 2022 | 3480 | 1912 | 1568 | 130 |
Nota: Tabla elaborada por los autores con datos tomados SENESCYT (2024).
La asignación de becas siguió la misma tendencia de crecimiento que el presupuesto asignado a las universidades públicas, estableciendo una correlación entre estas variables. De acuerdo al portal estadístico de la SENESCYT (2024) desde el año 2000 hasta la actualidad, se han entregado un total de 63.208 becas, beneficiando a 36.177 mujeres y 27.031 hombres. Haciendo una clasificación por etnia, el 84,73% de los beneficiarios fue de etnia mestiza, el 6,28% de etnia indígena y el 5,09% de etnia montubia.
Efectuando un análisis sobre el presupuesto designado hacia las universidades públicas por institución, se hace mención al informe presentado por el Ministerio de Economía y Finanzas (2023):
Tabla 3 Ranking de las universidades y escuelas politécnicas con mayor presupuesto estatal
| Ranking | Universidades Y Escuelas Politécnicas Públicas | Codificado (miles de $) | Devengado (miles de $) | %Ejecución |
|---|---|---|---|---|
| 1 | Universidad Central del Ecuador | 146.265 | 115.618 | 79,05% |
| 2 | Universidad de Guayaquil | 136.234 | 124.207 | 91,17% |
| 3 | Universidad De Cuenca | 79.857 | 67.814 | 84,92% |
| 4 | Escuela Politécnica Nacional | 76.016 | 54.519 | 71,72% |
| 5 | Universidad De Las Fuerzas Armadas Espe | 75.781 | 52.765 | 69,63% |
| 6 | Escuela Superior Politécnica Del Chimborazo | 70.169 | 61.043 | 86,99% |
| 7 | Escuela Superior Politécnica Del Litoral | 69.443 | 60.414 | 87,00% |
| 8 | Universidad Laica Eloy Alfaro De Manabí | 67.051 | 63.924 | 95,34% |
| 9 | Universidad Técnica De Ambato | 58.506 | 50.642 | 86,56% |
| 10 | Universidad Técnica De Manabí | 49.623 | 45.976 | 92,65% |
| 14 | Universidad Técnica De Machala | 30.030 | 25.977 | 86,50% |
Nota: Tabla elaborada por los autores con datos tomados del Ministerio de Economía y Finanzas (2023).
En el año 2022, la universidad que mayor presupuesto recibió por parte del Estado fue la Universidad Central del Ecuador con un presupuesto codificado de 146 millones de dólares. No obstante, en la tabla es posible apreciar como los presupuestos en el período 2022 no fueron ejecutados en su totalidad, lo que representa una grave problemática en este contexto de análisis, dado a que sus bajos niveles de ejecución generan que, en los siguientes años reciban menor financiamiento.
Analizando el Plan Anual de Inversiones de las Instituciones de mayor financiamiento público en el 2022, se elabora el siguiente recuadro donde se expone en que rubros invirtieron:
Tabla 4 Destino del financiamiento de las 5 universidades con mayor financiamiento del Ecuador
| Ranking | Universidades Y Escuelas Politécnicas Públicas | Proyectos de Inversión |
|---|---|---|
| 1 | Universidad Central del Ecuador | 2’235.692,01 dólares destinados a construcción de infraestructura y de adquisición de equipamiento. |
| 2 | Universidad de Guayaquil | Inversión de $110.972.487,19 destinados a Dirección de Talento Humano; $1.815.557,25 direccionados a Vicerrectorado de Investigación. |
| 3 | Universidad De Cuenca | $3.966.981,15 destinados al fortalecimiento de sus áreas de Investigación. |
| 4 | Escuela Politécnica Nacional | Constatación de 98.349 bienes por un valor de $ 123.392.386,53, además de lograr el hito histórico de 1.448 egresados en grado y tecnología. |
| 5 | Universidad De Las Fuerzas Armadas Espe | En el año 2022 se otorgaron 1546 becas para tercer nivel que corresponden al 11,28% de estudiantes regulares de la Universidad con una inversión de $545.346,82; ejecución de 76 proyectos de vinculación; inversión de $101.650,57 a postgrados de maestros. |
Nota: Figura elaborada por los autores con datos tomados de Universidad Central del Ecuador (2022), Universidad de Guayaquil (2022), Universidad de Cuenca (2022), Escuela Politécnica Nacional (2022) y Universidad de las Fuerzas Armadas Espe (2022).
Como se puede apreciar en la tabla, la universidad que mayor rendimiento obtuvo del presupuesto destinado entre las cinco universidades con mayor financiamiento fue la ESPOL, debido a la adquisición de bienes estratégicos y a su participación en la capacitación académica de 1.448 egresados en áreas relacionadas con la tecnología. La inversión pública en educación superior ha demostrado ser fundamental para mejorar el acceso, la equidad y la calidad educativa en el país, tres factores esenciales para alcanzar el ODS 4. Sin embargo, a pesar de los aumentos en el financiamiento durante el período 2017-2022, persisten brechas significativas en cuanto a cobertura y calidad, principalmente en zonas rurales. Este hallazgo subraya la necesidad de una política de distribución más equitativa que garantice el acceso universal a una educación de calidad.
Durante el período estudiado, se observó que el financiamiento para la educación superior tuvo fluctuaciones notables. Por ejemplo, en 2018 se registró un aumento importante en el presupuesto asignado, pero la inversión sufrió una reducción significativa en 2020 como consecuencia de la pandemia. Esta reducción afectó la capacidad de las universidades para mantener y mejorar su infraestructura y sus programas académicos, limitando así su progreso en términos de calidad educativa. La continuidad de los recursos es esencial para que estas instituciones puedan desarrollar proyectos a largo plazo y sostener mejoras en la calidad de la enseñanza.
La baja ejecución del presupuesto asignado también es un desafío recurrente en el sistema educativo ecuatoriano. En varias instituciones, los fondos destinados a la educación superior no se han utilizado en su totalidad, lo cual impacta negativamente a largo plazo. La ineficiencia en la ejecución presupuestaria implica que estos fondos no alcanzan su máximo potencial, limitando los recursos asignados en años siguientes y reduciendo la capacidad de las universidades para implementar mejoras continuas en sus programas y servicios educativos.
Desde una perspectiva más amplia, la inversión en educación superior tiene implicaciones directas en el desarrollo sostenible de Ecuador, ya que fomenta una fuerza laboral más capacitada, promueve la innovación y mejora las oportunidades de empleo. Sin embargo, el progreso hacia estos objetivos ha sido desigual. Esto sugiere que, para que Ecuador alcance un desarrollo sostenible integral, se necesita fortalecer las políticas públicas que garanticen el acceso igualitario a una educación de calidad en todas las regiones del país.
A pesar de los aumentos en la inversión, los indicadores de calidad educativa en muchas universidades siguen siendo bajos, lo que sugiere que, además de incrementar el financiamiento, es esencial que las políticas de inversión se enfoquen en fortalecer la capacitación docente, actualizar los planes de estudio y consolidar programas de investigación. Estas áreas de mejora son fundamentales para elevar los estándares de calidad y asegurar que los graduados puedan responder de manera efectiva a las demandas del mercado laboral.
CONCLUSIONES
La inversión pública en educación superior en Ecuador entre 2017 y 2022, que alcanzó los USD 17.400 millones (2.12% del PIB), ha sido significativa, pero aún enfrenta desafíos críticos en términos de acceso, equidad y calidad educativa. A pesar de un aumento en las tasas de matriculación, especialmente entre mujeres, las brechas persisten, especialmente en áreas rurales y menos desarrolladas. La reducción de recursos durante la pandemia limitó la capacidad de las universidades para mejorar su infraestructura y programas académicos. Por lo tanto, es esencial que Ecuador ajuste sus políticas de inversión para garantizar que todos los estudiantes tengan acceso a una educación de alta calidad, cumpliendo así con el ODS 4.
Se recomienda implementar políticas que aseguren una distribución más equitativa de los recursos destinados a la educación superior, priorizando las áreas rurales y menos favorecidas, para cerrar las brechas de acceso y calidad educativa, e invertir en la capacitación docente y en la actualización de los planes de estudio, así como en programas de investigación, con el fin de elevar los estándares de calidad educativa y asegurar que los graduados respondan efectivamente a las demandas del mercado laboral.














