Introducción
La gestión educativa requiere de herramientas que permitan optimizar el desempeño de los docentes, las cuales deben complementarse con sensibilizaciones y capacitaciones dirigidas al personal formativo. Para analizar dicho desempeño, es fundamental tomar como referencia teorías existentes e informes de organismos especializados. Un adecuado desempeño docente depende tanto de una formación inicial sólida como de una capacitación continua, con el objetivo de formar profesionales altamente calificados, motivados y comprometidos (Martínez, 2024).
Para contextualizar esta problemática, el informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL, 2024) analizó las condiciones laborales en diversos países de América Latina, identificando que la falta de infraestructura adecuada, el limitado acceso a tecnología y las restricciones en oportunidades de formación son factores determinantes que afectan el desempeño docente. Asimismo, la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2022) evaluó la situación laboral en 75 países mediante una encuesta aplicada a 12,000 empleados, de los cuales un 25 % afirmó sentirse desplazado por la falta de equidad en el trabajo y otras condiciones que afectan su desempeño. Además, la evolución de los contextos laborales ha generado nuevos desafíos, como la salud mental en el entorno laboral, la cual sigue siendo una problemática poco atendida. Según la OMS (2022), un 15 % de los adultos presenta trastornos de ansiedad y depresión derivados de espacios laborales reducidos y sobrecarga de tareas, lo que provoca ausentismo y pérdida de productividad. En el caso de Perú, los trabajadores experimentan agotamiento laboral debido a entornos inadecuados, autonomía limitada y la falta de definición de responsabilidades, lo que afecta su rendimiento diario (State of the Global Workplace, 2023).
Desde un enfoque organizacional, Arias (2018) señala que el desempeño es un proceso complejo que depende de múltiples factores. Las instituciones educativas requieren una adecuada gestión de recursos financieros, la implementación de procedimientos estructurados, el acceso a equipamiento y tecnología, y un clima organizacional favorable. Sin embargo, la falta de conocimientos y aspiraciones en los docentes puede dificultar el cumplimiento de sus responsabilidades y el logro de los objetivos educativos.
En este contexto, el objetivo de la presente investigación es analizar la relación entre la gestión educacional y el desempeño docente en el nivel secundario, con el fin de determinar su impacto en el aprendizaje de los estudiantes. A partir de este análisis, se busca aportar evidencia empírica que fortalezca la planificación educativa y la formación docente, optimizando los procesos de enseñanza-aprendizaje.
Metodología
El presente estudio analiza la relación entre la gestión educacional y el desempeño docente en la búsqueda de un aprendizaje efectivo en estudiantes de nivel secundario. Para ello, se realizó un estudio descriptivo correlacional con un enfoque metodológico mixto combinando un análisis cualitativo de literatura científica con un análisis cuantitativo basado en datos empíricos, lo que permitió obtener una visión integral del fenómeno estudiado.
Desde el enfoque cualitativo, se realizó una revisión documental de artículos científicos y estudios previos que abordan las categorías y dimensiones clave del desempeño docente y la gestión educacional. Se analizaron diversas teorías sobre desempeño docente, motivación y gestión educativa, considerando su impacto en la calidad de la enseñanza.
Desde el enfoque cuantitativo, se recopilaron datos mediante encuestas aplicadas a 40 docentes de nivel secundario pertenecientes a una institución educativa seleccionada. La muestra fue definida considerando la disponibilidad y la implicación de los 60 docentes en el estudio. La técnica de recolección de datos incluyó un cuestionario estructurado con preguntas cerradas, diseñado para medir variables como conocimiento, habilidades, compromiso y expectativas del docente, así como dimensiones de la gestión educacional.
El estudio adoptó un diseño correlacional, ya que se buscó identificar la relación entre la gestión educacional y el desempeño docente. Para el análisis estadístico se utilizó el coeficiente de correlación de Spearman (Rho), explorando además otras relaciones entre el compromiso docente y su desempeño. En conclusión, el estudio adopta un enfoque metodológico integral que permite comprender cómo la gestión educacional influye en el desempeño docente, proporcionando evidencia empírica que respalda la necesidad de fortalecer la planificación, la formación continua y las estrategias de enseñanza en el ámbito educativo.
Tabla 1 Categorías y subcategorías de estudio
| Categoría | Subcategorías | Dimensiones |
|---|---|---|
| Desempeño docente | Conocimiento | Comunicación clara y efectiva, procedimientos, métodos e innovaciones tecnológicas |
| Habilidad | Realización del trabajo, aporte de ideas, perfeccionamiento y la orientación a los resultados. | |
| Personalidad | Relaciones interpersonales, trabajo colaborativos control de la interacción, sentimientos, pensamientos, hábitos y costumbres. | |
| Compromiso | Apertura al cambio, iniciativa, participación e identificación del educador | |
| Expectativas | Liderazgo, recompensa, estímulo, reconocimiento y aspiraciones. | |
| Gestión educacional | Didáctica-Pedagógica | Técnicas, formas, arte de enseñar |
| Administrativa | Coordinación, articulación y control | |
| Política educativa | Línea ontológica, epistemológica y teórica | |
| Social Comunitaria | Vinculación y relación social |
Resultados
Los hallazgos de este estudio emergen a partir del análisis de categorías y subcategorías, donde se identificaron diferencias y similitudes en la literatura revisada. En este sentido, la teoría de la equidad de Adams destaca que un trabajador desarrolla su desempeño en función del trato recibido de su empleador. Desde otra perspectiva, la teoría de las expectativas de Vroom resalta la importancia de ciertos elementos fundamentales, tales como:
Probabilidad o expectativa: se refiere a la percepción del empleado sobre el tiempo y la calidad de la
tarea asignada.
lnstrumentalidad o equipamiento: corresponde a los recursos proporcionados para el desempeño
ocupacional.
Utilidad o valencia, hace alusión al reconocimiento o estímulo laboral que recibe el trabajador.
Por otro lado, la teoría de Locke postula que cada trabajador necesita inspiración para ejecutar sus tareas, pues esto le permite alcanzar objetivos y metas, tomando en cuenta sus expectativas y percepciones laborales.
Desde la perspectiva de Hacker, el desempeño se analiza en dos dimensiones: 1. Conducta en el campo laboral, determinada por la ejecución de tareas. 2. Proceso de retroalimentación (feedback), a través del cual se brinda orientación basada en conocimientos. Asimismo, la teoría de Campbell define el desempeño como toda acción derivada de procedimientos específicos, en la que se combinan destrezas, motivación y supervisión. En este modelo, el liderazgo juega un papel crucial al alinear la conducta de los trabajadores con el cumplimiento de compromisos asumidos (Bautista et al., 2020).
Analizando el término “docente” según Dewey es un facilitador para el aprendizaje desde las habilidades y el conocimiento; para Piaget es un guía que permite la construcción del conocimiento desde la comprensión; desde el planteamiento de Vygotsky es un ser mediador para desarrollar conocimientos desde la interactividad social. De la perspectiva de Danielson (2013) es un profesional que desarrolla enseñanzas desde la planificación y aplica la evaluación para medir el aprendizaje alcanzado; es el líder que desarrolla una enseñanza positiva y efectiva y para Hattie (2012) es un agente que promueve conocimiento para el crecimiento del educando. En cuanto al concepto de docente, distintos autores lo abordan desde perspectivas complementarias. Dewey lo define como un facilitador del aprendizaje, cuyo rol es potenciar las habilidades y conocimientos del estudiante. Piaget lo concibe como un guía que orienta la construcción del conocimiento, basado en la comprensión. Vygotsky enfatiza su función como mediador, promoviendo el desarrollo del conocimiento a través de la interacción social. Danielson (2013) lo describe como un profesional que planifica y evalúa el aprendizaje, asegurando su eficacia. Hattie (2012) lo define como un agente activo que impulsa el conocimiento, contribuyendo al crecimiento del estudiante.
Tabla 2 Resultados desde la teoría de la categoría desempeño y subcategorías conocimiento y habilidades, personalidad, compromiso y expectativas
| Autor, año | Teoría planteada |
|---|---|
| Parent y Fortin (2024), Canadá. | El desempeño se asocia al rol de tareas asignadas, ante ello se requiere adaptar y ajustar las prácticas que deben alinearse con las necesidades |
| Rosales y Zapata (2023), Perú. | Es la calidad que aporta la persona en el desarrollo de sus labores. Como indicadores: la calidad del trabajo, la capacidad individual y trabajo colaborativo. |
| Fernández et al. (2023) | Se vincula con la eficacia que demuestran los empleados en un entorno laboral, considerando su idoneidad y las tareas ejecutadas. |
| Mendoza y Arriola (2022), Perú | Son actividades ejecutadas para obtener resultados y se contribuye con los objetivos planteados. |
| Godbless (2021), Nigeria. | El compromiso de los laburantes modera el liderazgo y eso se refleja en el desempeño laboral; es importante generar compromisos y valorar el liderazgo. |
| Naveed et al. (2020), Pakistan | Son acciones realizadas por los colaboradores al ejecutar tareas específicas en un plazo o periodo. |
| Díaz (2021), Tarapoto - Perú. | Es el esfuerzo combinado para conseguir objetivos comunes que afecta de modo positivo por crear confianza y colaboración mutua. Indicadores: capacidad individual y el trabajo cooperativo. |
| Rodríguez (2019) | Es la eficiencia en el desarrollo de los deberes laborales que reflejan a través del desempeño alcanzado. |
| Chiavenato (2019). | Herramienta para alcanzar los objetivos organizacionales desde las capacidades humanas desde un proceso administrativo que involucra las destrezas del trabajador. |
| Ramos et al., (2019). | Acciones de los trabajadores que está influenciado por una comunicación efectiva, las relaciones y la actitud ante los problemas laborales. |
| González y Vílchez (2021), Colombia. | El desempeño se sostiene en los factores actitudinales o personales que devienen del comportamiento o conducta del personal administrativo donde desde la evaluación se determina el nivel de eficiencia y eficacia al desarrollar sus ocupaciones. |
| Nguyen y Tran (2020), Vietnam. | La preparación permanente motiva nuevos aprendizajes que repercute en el desempeño laboral en razón de que están significativamente asociadas. |
| Awan et al. (2020), Pakistán. | La implementación de una gestión y el compromiso laboral repercuten en el cumplimiento de las tareas, desde una sistematización de la gestión se debe incorporar la equidad en el entorno laboral. |
| Pongton y Suntrayuth (2019), Tailandia | El compromiso y el cumplimiento aumenta la responsabilidad y promueve un desempeño laboral según objetivos. |
| Pashanasi et al. (2024), Perú. | Si el desempeño laboral es positivo en un entorno educativo, es porque se sostiene en la cultura organizacional, para lo cual es importante propiciar una comunicación asertiva al realizar una tarea encomendada. |
| Cuba et al. (2024), Perú. | La aplicación de manuales organizacionales genera compromisos y responsabilidades, se suma la realización de talleres y seminarios que afianzan el desempeño laboral sostenidos en políticas organizacionales. |
| Vivanco (2023), Perú. | Las acciones administrativas y los lineamientos en el desempeño. potencian las tareas desde la eficiencia y eficacia. |
| Hoyos (2023), Perú. | Las acciones administrativas desde las actividades y técnicas adecuadas fortalecen el desempeño del trabajador. |
| Arévalo et al. (2022), Perú. | Las ocupaciones efectivas requieren de una supervisión y valoración a cargo de los empleadores. |
| Surco (2023), Perú. | Es la interacción con un entorno desde los sentidos que luego se aplican. |
| Aguilar Vargas et al. (2020) | Plantear instrumentos para la mejora cognitiva desde el pensamiento crítico, permiten una evaluación y favorece el aprendizaje. |
| Poveda y Sánchez (2019) | Las habilidades cambian el desempeño desde el planteamiento de logros y recompensas, que motivan y orientan el cumplimiento de los compromisos asumidos. |
| Arias (2018) | La personalidad es el control de la interacción que comprende los sentimientos y pensamientos hacia los demás en un determinado entorno. |
| Tintaya (2019). | Se logra entender la personalidad cuando se observan los hábitos y costumbres |
| Chávez (2023). | Para analizar la personalidad el punto de partida debe ser asegurar un entorno positivo para lograr el desempeño esperado. |
| Morilla y Vázquez (2023) | El compromiso es un elemento crucial dado que genera reacciones favorables y asegura la identificación de la persona con lo que debe hacer. |
| Beraún y Castillo (2024). | Es la conexión de tipo emocional con los desafíos que se presenta al desarrollar una tarea con los recursos básicos asegurando un compromiso eficaz. |
| Qi et al (2023). | La expectativa es lo que se espera dentro del desempeño desde los estímulos y las recompensas, Favorece la retroalimentación y se cumpla la perspectiva del educador. |
| Hinojosa et al (2024). | Las expectativas son consideradas como las aspiraciones, los deseos y fines sobre una meta desde una óptica idealista o realista. |
Valores estadísticos obtenido a través software SPSS
Tabla 3 Distribución de frecuencias entre gestión educacional vs desempeño docente.
| Desempeño Docente | Total | |||||
|---|---|---|---|---|---|---|
| Bajo | Medio | Alto | ||||
| Gestión Educacional | Deficiente | F | 2 | 2 | 0 | 4 |
| % | 1.3% | 1.3% | 0.0% | 2.6% | ||
| Regular | F | 0 | 23 | 22 | 45 | |
| % | 0.0% | 15.2% | 14.6% | 29.8% | ||
| Eficiente | F | 0 | 0 | 102 | 102 | |
| % | 0.0% | 0.0% | 67.5% | 67.5% | ||
| Total | F | 2 | 10 | 28 | 40 | |
| % | 1.3% | 16.6% | 82.1% | 100.0% | ||
Los datos de la tabla 3 evidencian una relación directa y positiva entre la gestión educacional y el desempeño docente. Se observa que cuando la gestión educacional es eficiente, el 67.5 % de los docentes presentan un desempeño alto, lo que indica que una administración educativa bien estructurada favorece el rendimiento del profesorado. Por otro lado, en casos donde la gestión es regular, un 15.2 % de los docentes alcanzan un desempeño medio, mientras que el 14.6 % logra un desempeño alto. Este resultado sugiere que, aunque exista una gestión educacional aceptable, su impacto en el desempeño docente no es homogéneo, ya que depende de factores como la formación, el compromiso y el ambiente institucional. Finalmente, en contextos donde la gestión educacional es deficiente, se observa que un 2.6 % de los docentes presentan un desempeño bajo o medio, sin casos de desempeño alto. Esto confirma que una gestión ineficaz afecta negativamente la calidad del desempeño docente, lo que, a su vez, impacta el aprendizaje de los estudiantes.
Tabla 4 Distribución de frecuencias entre el compromiso y el desempeño docente
| Desempeño Docente | Total | |||||
|---|---|---|---|---|---|---|
| Bajo | Medio | Alto | ||||
| Compromiso | Deficiente | f | 1 | 1 | 0 | 2 |
| % | 0.7% | 0.7% | 0.0% | 1.3% | ||
| Regular | f | 1 | 19 | 6 | 26 | |
| % | 0.7% | 12.6% | 4.0% | 17.2% | ||
| Eficiente | f | 0 | 5 | 118 | 123 | |
| % | 0.0% | 3.3% | 78.1% | 81.5% | ||
| Total | F | 2 | 10 | 28 | 40 | |
| % | 1.3% | 16.6% | 82.1% | 100.0% | ||
El análisis de la tabla 4 refuerza la idea de que el compromiso del docente es un factor determinante en su desempeño. Cuando el compromiso es eficiente, el 78.1 % de los docentes presentan un desempeño óptimo, demostrando que la motivación y la identificación con la labor educativa tienen un impacto positivo en la calidad de enseñanza. Sin embargo, cuando el compromiso es regular, la mayoría de los docentes (12.6 %) presentan un desempeño medio, y solo el 4 % alcanza un desempeño alto. Esto sugiere que, aunque cumplen con sus funciones, no logran niveles óptimos de rendimiento, lo que podría deberse a factores como la falta de incentivos, la sobrecarga laboral o la ausencia de oportunidades de crecimiento profesional. En contraste, cuando el compromiso es deficiente, el 1.3 % de los docentes presentan un desempeño bajo o medio, sin casos de desempeño alto. Este hallazgo subraya la necesidad de implementar estrategias para fortalecer el compromiso docente, tales como programas de capacitación, reconocimiento laboral y mejoras en las condiciones de trabajo.
Tabla 5 Correlaciones entre gestión educacional y desempeño docente
| Desempeño docente | |||
|---|---|---|---|
| Rho de Spearman | Gestión educacional | Coeficiente de correlación | 0.693 |
| Sig. (bilateral) | 0.001 | ||
| N | 40 |
El coeficiente Rho de Spearman (0.693, p = 0.001) revela una correlación positiva moderada entre la gestión educacional y el desempeño docente. Este resultado indica que una mejora en la gestión educativa tiende a estar asociada con un mejor desempeño del profesorado. Comparando con estudios previos, este hallazgo es consistente con las investigaciones de Cuba et al. (2024), quienes identificaron una correlación similar (Rho = 0.636) entre planificación educativa y desempeño docente. Asimismo, Osorio (2023) encontró que un ambiente laboral favorable mejora significativamente el desempeño del personal docente, con una correlación de Rho = 0.664. Estos datos reafirman que una gestión educativa eficiente no solo optimiza la enseñanza, sino que también influye en la motivación y compromiso del docente, impulsando su rendimiento profesional. Por lo tanto, es fundamental fortalecer las estrategias de planificación, liderazgo institucional y formación docente para garantizar un impacto positivo en la calidad educativa.
Discusión
Considerando el objetivo del estudio, que fue analizar la gestión educacional y el desempeño docente para alcanzar un aprendizaje efectivo en escuelas de nivel secundario, los resultados obtenidos coinciden con lo planteado por Chiavenato (2019), quien sostiene que una planificación educativa adecuada permite prever problemas y tomar decisiones oportunas. La anticipación a diversos contextos futuros, junto con una estructura organizativa sólida, contribuye a definir responsabilidades internas y fortalecer la coordinación y comunicación, garantizando así un ambiente productivo. Asimismo, una dirección firme debe integrar motivación, liderazgo y toma de decisiones, elementos clave para obtener un alto desempeño docente.
Por otro lado, Chiavenato (2020) presenta el desempeño como una herramienta fundamental para el cumplimiento de metas. En este sentido, la teoría de Campbell lo define como un constructo integral que permite evaluar los compromisos y desarrollar una evaluación auténtica del desempeño docente (Bautista et al., 2020).
En relación con el uso de TIC en el desempeño docente, el estudio de Vera (2020) evidenció que el 36% de los docentes presentan un nivel bajo de desempeño y que el uso de tecnologías también es limitado (36%), lo que sugiere que no existe un impacto positivo y significativo en la enseñanza. De manera similar, Dwivedi (2021) resalta la importancia del liderazgo educativo en diversos contextos, argumentando que la evaluación del desempeño puede proporcionar información valiosa sobre el trabajo del docente, además de ser una herramienta clave para ajustes salariales, programas de capacitación y beneficios laborales.
En la actualidad, los educadores intensifican sus esfuerzos y crean condiciones óptimas para la enseñanza desde un enfoque profesional que les permite mantener un equilibrio emocional, autodominio y adaptación ante situaciones inciertas (Lotito, 2022). La literatura revisada destaca que las actividades colaborativas y motivadoras entre docentes y estudiantes favorecen la comunicación y el aprendizaje. En este sentido, Munevar et al. (2019) recomiendan programas formativos que refuercen los vínculos interpersonales dentro del aula.
De acuerdo a Souza de Carvalho et al. (2024) la conexión afectiva que el educador establece con sus estudiantes es determinante en el logro de objetivos académicos. Motivar al educando por medio de lazos afectivos y emocionales con actitud de tipo positiva favorece la formación-aprendizaje (Almonacid et al. 2021). Para alcanzar la calidad educativa, se requiere técnicas adecuadas que debe aplicar el profesorado (Matosas-López et al, 2024).
En el estudio de Rojas et al. (2024), se resalta que el desempeño docente no solo implica la transmisión de conocimientos, sino que también integra procesos pedagógicos basados en la confianza y la colaboración. La gestión educativa, por su parte, se enfoca en la implementación de técnicas de planificación, toma de decisiones y estrategias de enseñanza para mejorar la calidad educativa. Según Castro y Guzmán (2021), la administración educativa debe garantizar infraestructura, equipamiento y personal capacitado, además de promover políticas educativas que fomenten la inclusión y la equidad dentro del entorno escolar.
Dentro de las perspectivas sobre el desempeño docente en la educación secundaria, se han desarrollado diversos modelos de evaluación y mejora, entre los que destacan:
•Modelo de Danielson (2013) incluye cuatro dominios clave: (a) planificación y preparación de la clase, donde el docente diseña lecciones relevantes para los estudiantes, (b) creación de un entorno de enseñanza seguro y estimulante, (c) instrucción efectiva con metodologías organizadas y (d) evaluación del aprendizaje para medir el progreso estudiantil de manera justa y precisa.
•Modelo de Marzano: se basa en (a) una estructura clara para la enseñanza con objetivos bien definidos, (b) técnicas didácticas efectivas, (c) gestión del aula para garantizar un aprendizaje óptimo y (d) evaluación continua con retroalimentación útil y constructiva.
•Modelo de Hattie (2012): destaca que el docente debe asegurar una enseñanza con impacto positivo en los estudiantes, bajo estándares de calidad, con desafíos relevantes y un ambiente de aprendizaje eficaz. La retroalimentación es clave para mejorar el rendimiento estudiantil.
•Modelo de la OCDE: enfatiza la importancia de una planificación adecuada, con lecciones desafiantes y alineadas a los intereses del estudiante. También promueve la construcción de entornos seguros, instrucción efectiva y evaluaciones justas y equitativas.
Para lograr un aprendizaje significativo, el desempeño docente debe complementarse con métodos y estrategias dinámicas (Martínez-Chairez et al., 2016). Chacón (2019) resalta el desafío de mantener el interés del estudiante, mientras que Martínez et al. (2020) afirman que evaluar el desempeño docente permite identificar fortalezas y debilidades en su práctica educativa. Por otro lado, Vega (2020) sostiene que el desempeño docente inicia con una planificación eficiente de las tareas educativas y se refuerza con estrategias didácticas adecuadas.
Conclusiones
En la educación secundaria, es fundamental que el desempeño docente se enfoque en la formación integral de los estudiantes. Esto requiere que los educadores sean profesionales comprometidos con sus roles y funciones, estén dispuestos a mejorar, proporcionar la retroalimentación necesaria y aplicar estrategias efectivas en la enseñanza. Para lograr un desempeño óptimo, los docentes necesitan una formación inicial sólida y continua que los prepare como profesionales altamente calificados, con habilidades, motivación y compromiso para desarrollar enseñanzas efectivas.
Existe relación entre la gestión educacional y el desempeño del docente al identificarse un coeficiente rho de 0,693, que evidencia una correlación de nivel moderada entre las variables de estudio y un valor p = 0,001 que es menor a 0.05, de igual forma entre el compromiso y el desempeño docente; en el sentido de que el compromiso es fundamental, dado que compromete a las personas con el objetivo educacional.
Por ello, el desempeño del profesor es un eje trascendental que se vincula con la idoneidad profesional, con la capacidad para crear nuevos conocimientos, el cual se asegura con una formación y especialización permanente ante los contextos cambiantes. El proceso formativo debe ser supervisado y moderarlo mediante el trabajo en equipo, promoviendo la aplicación de estrategias diversificadas que integren el entorno social y favorezcan un aprendizaje efectivo.














