Introducción
El estudio de las competencias emocionales (CE) ha despertado el interés de los investigadores debido a su impacto en el desarrollo personal y su relación con el bienestar y las necesidades sociales (Bulás et al., 2020; Polanco et al., 2023). Bisquerra y López (2021) afirman que las CE son habilidades esenciales que permiten a las personas responder eficazmente a las demandas del entorno. En este sentido, un buen nivel de CE favorece la interacción social, el trabajo en equipo y la gestión adecuada de conflictos, factores clave asociados al bienestar (Gandía et al., 2021). Bisquerra (2001) define las CE como un conjunto de habilidades, conocimientos, actitudes y capacidades que facilitan la comprensión, expresión y regulación de las emociones. Estas habilidades permiten adaptarse mejor a los cambios y afrontar con mayores probabilidades de éxito las dificultades (Bisquerra & Pérez, 2007).
Aunque las CE no son un sinónimo de la inteligencia emocional, están basadas en ella y pueden desarrollarse mediante la práctica y la educación emocional (Bisquerra & Pérez, 2007; Bisquerra, 2001; Quiroga, 2023). Oberts et al. (2009) sostienen que la inteligencia emocional es una potencialidad y que, por sí misma, no sería capaz de determinar a las competencias emocionales y, por otro lado, su desarrollo efectivo depende de las experiencias personales.
Bisquerra y Mateo (2019) señalan otros beneficios del desarrollo de las CE, como la mejora de la actitud hacia uno mismo y hacia los demás, la creación de climas sociales positivos, el fortalecimiento de la resiliencia, la reducción de comportamientos disruptivos y el mejor rendimiento académico. Por ello, Porras et al. (2020) sugieren incluir su enseñanza en el currículo escolar, involucrando tanto a docentes como a estudiantes, para lograr una educación integral (Bisquerra, 2014). En este sentido, contar con maestros competentes emocionalmente, garantiza un estilo educativo asertivo y un desarrollo más integral en los estudiantes (Ávila, 2019).
En cuanto a la clasificación de las CE, Soriano (2019) agrupa en tres los modelos teóricos que buscan explicarlas: habilidades, modelos mixtos y otros modelos que complementan a ambos. En el primer grupo, tenemos a Salovey (1990) y Mayer (2005) quienes refieren que las emociones transmiten información y se encuentran condicionadas a la evaluación y motivaciones propias del individuo. Aseguran que la comprensión, la regulación reflexiva y la dirección emocional, son algunas de las habilidades que componen la inteligencia emocional (Vásquez et al., 2022).
En los modelos mixtos se encuentra Goleman (1996) quien hace referencia a la interacción entre coeficiente intelectual e inteligencia emocional. Establece que la conciencia de sí mismo, la autorregulación, la motivación, la empatía y las habilidades sociales conforman la inteligencia emocional (Vásquez et al., 2022; Lozano et al, 2021), las mismas que van a configurar los rasgos del carácter como la compasión, el altruismo y la autodisciplina, todas vinculadas a la adaptación social (Trujillo & Rivas, 2005). Por su parte, Baron (2006) señala que la inteligencia emocional presenta cinco componentes: intrapersonal, interpersonal, adaptación, manejo del estrés y estado de ánimo general.
Los modelos de la tercera clasificación combinan habilidades cognitivas y rasgos de personalidad para resaltar la importancia de la inteligencia emocional (Soriano et al., 2019). Destaca el modelo pentagonal de Bisquerra (2001), que define las CE como habilidades, actitudes y conocimientos que favorecen el aprendizaje y las relaciones sociales. Identifica cinco dimensiones esenciales: conciencia emocional, regulación emocional, autonomía, competencia social y habilidades para la vida (Bisquerra, 2014; Bisquerra & López, 2021).
A partir de lo expuesto, queda claro que las CE tienen un impacto significativo en la vida de las personas, lo que resalta la necesidad de ampliar las investigaciones en este campo. Con esto se pretende cumplir con el principio que guía toda práctica educativa que es la evaluación, a fin de implementar mejoras a futuro (Martínez, 2019). Por ello se hace imprescindible contar con instrumentos de evaluación que sean válidos y confiables (López et al., 2022), cuyo resultado sea significativo, debido a que la medición se constituye por sí misma en un aspecto esencial, ya sea para efectuar seguimiento o para identificar resultados (Martínez, 2019).
Bisquerra y López (2021) sostienen que existen pocos instrumentos psicológicos que evalúen apropiadamente las CE, mientras que Muñiz y Fonseca (2019) señalan que los instrumentos que se conocen están desactualizados, corresponden a otras realidades o su uso es restringido. Estas limitaciones también se observan en el contexto peruano lo que justifica la necesidad de contar con un instrumento adaptado y validado para esta población. En este sentido, la presente investigación busca determinar las propiedades psicométricas del Inventario de Competencias Emocionales para Adultos (ICEA), desarrollado por López et al. (2022) en Chile y basado en el Modelo pentagonal de las competencias emocionales de Bisquerra (2001).
El ICEA es un inventario de 23 ítems, de aplicación individual o colectiva, dirigido a personas de 17 a 61 años. Su validación original mediante análisis factorial exploratorio (AFE) evidenció un alto grado de consistencia interna (α = 0.94 en la escala total y entre 0.80 y 0.86 en sus cinco dimensiones), lo que se considera excelente en el Alfa de Cronbach. Además, evidenció una correlación factorial positiva con una varianza total explicada del 66.4 %. Por tanto, es posible afirmar que este instrumento cumple con las características psicométricas esperadas.
Actualmente, el instrumento no cuenta con antecedentes de adaptaciones en otros países, por lo que se espera obtener puntuaciones de validez y confiabilidad que lo conviertan en una herramienta útil para profesionales en psicología (Muñiz & Fonseca, 2019).
Metodología
La presente investigación fue de tipo básica, con enfoque cuantitativo y diseño instrumental. De acuerdo con Ato et al. (2013) los estudios que analizan las propiedades psicométricas de los instrumentos de evaluación psicológica se encuentran en esta categoría. La población de estudio está comprendida entre jóvenes de 18 a 24 años de edad de la provincia de Trujillo y, según fuentes del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI, 2018) asciende a 156.974 sujetos, de los cuales 48.86 % son varones y el 51.14% mujeres.
La muestra fue no probabilística por conveniencia y estuvo compuesta por 1.126 jóvenes (M= 20; DE=1.79), distribuidos en 40.5 % varones y 59.5 % mujeres. En cuanto a su ocupación, el 53 % estudia, el 1.6 % trabaja, el 45.2 % estudia y trabaja y el 0.2 % realiza otras actividades. Como criterios de inclusión tenemos: edad entre 18 a 24 años, firmar el consentimiento informado que hace libre y voluntaria su participación, residir en la provincia de Trujillo, completar adecuadamente el inventario y no presentar algún de tipo de discapacidad cognitiva que le imposibilite comprender el instrumento. Los criterios de exclusión son: no tener la edad establecida, no haber firmado el consentimiento informado, no ser de la provincia de Trujillo o responder al azar.
Respecto a la técnica e instrumento de recolección de datos, se implementó la encuesta, la cual es una técnica que ayuda a obtener información sistemática, de acuerdo a su diseño previamente establecido, información que será otorgada por un grupo de sujetos (Arias, 2012).
El instrumento utilizado fue el Inventario de Competencias Emocionales para Adultos (ICEA) de López et al. (2022) desarrollado en Chile que busca evaluar el nivel de logro de las CE. Tiene como marco teórico el modelo pentagonal de las CE de Bisquerra (2001). Consta de 23 ítems, los cuales están agrupados en 5 dimensiones: 1. Conciencia emocional (ítems del 1 al 5), 2. Regulación (ítems del 6 al 9), 3. Autonomía (ítems del 10 al 14), 4. Competencia social (ítems del 15 al 19) y 5. Competencias para la vida y el bienestar (ítems del 20 al 23). Se califica a partir de los resultados indicados por los evaluados, considerando como puntuación de la dimensión, a la media de las respuestas obtenidas en sus respectivos ítems, pudiendo alcanzar las siguientes categorías: puntuación 1.0 - 2.9, categoría deficiente; 3.0 - 4.0, categoría regular y 4.1 - 5.0, categoría óptima.
El estudio original reporta propiedades psicométricas adecuadas. Para la validez de contenido fue sometido a evaluación de 10 jueces expertos que consideraron criterios de claridad, pertinencia y vinculación a una dimensión, exigiendo un grado de concordancia igual o mayor al 80 % para mantener los ítems en el inventario, que al inicio fueron 30, pero luego quedaron 27. Posteriormente, como resultado de un estudio piloto realizado en 323 sujetos, se eliminaron 4 ítems quedando una versión final de 23 que es la considerada en este estudio.
De acuerdo al Análisis Factorial Exploratorio (AFE), el test de adecuación muestra KMO dieron como resultado un valor de 0.89 y el test de esfericidad de Bartlett reporta que la matriz de correlaciones difiere significativamente de matriz de identidad ((253) = 1784, p< .001). Posteriormente, el análisis de componentes principales y la rotación varimax entregó 5 dimensiones que son explicadas por el 66.4 % de la varianza total. Así mismo, el grado de consistencia interna es alto, evidenciando para el cuestionario completo un valor de 0.94, el mismo que es excelente, para la dimensión 1: 0.80, dimensión 2: 0.84, dimensión 3: 0.86, dimensión 4: 0.80 y dimensión 5: 0.86, todos ellos considerados como buenos, en el Alfa de Cronbach (a).
Por otro lado, todas las correlaciones con la puntuación general superan 0.74 y son estadísticamente significativas (p =.001). A su vez, se encontró que Dimensión y Dimensión tenían la mayor correlación (.697, p=.001), mientras que Dimensión y Dimensión tenían la menor correlación (r=.451, p=.001).
En lo que respecta al presente estudio que busca establecer la validez y la confiabilidad del ICEA en el contexto peruano, el procesamiento de la información se llevó a cabo haciendo uso del software estadístico R siendo en la actualidad uno de los más flexibles, potentes y profesionales (Contento, 2019).
No se llevó a cabo una nueva a validez de contenido, siguiendo lo indicado por Escobar y Cuervo (2008), quienes afirman que para efectuar este procedimiento se debe contemplar dos situaciones: primero, cuando se realiza un diseño de prueba, que no es el caso de esta investigación y segundo, cuando el instrumento ha sido construido en una población distinta, cuya cultura o idioma son totalmente diferentes a la población con la cual se va a trabajar. Por ello, teniendo en cuenta la semántica y el regionalismo, es que se realizó un estudio piloto con un grupo reducido, pero representativo de la muestra final, a fin de considerar la comprensión y claridad de los ítems. Se recalca que el instrumento fue elaborado en Chile y los términos utilizados son muy cercanos a la terminología peruana. Esto ayudará a que se eviten sesgos en cuanto a los resultados y al manejo de la información (Pedrosa et al., 2014).
Para determinar la validez de constructo, se tuvo en cuenta el Análisis Factorial Exploratorio (AFC) a través del método de mínimos cuadrados ponderados diagonalizados (DWLS) y se buscó comprobar el ajuste al modelo teórico. Para ello se consideraron las métricas de SRMR (ajuste bueno < 0.08); RMSEA (ajuste bueno < 0.05, aceptable entre 0.05 y 0.08, mientras más cercano al 0 es mejor); TLI (que mide el ajuste comparativo, ajuste aceptable > 0.90, bueno > 0.95); CFI (ajuste aceptable > 0.90, bueno > 0.95); AGFI y GFI (índice de bondad de ajuste, se espera valores mayores a 0.90 para considerar un buen ajuste) (Pizarro & Martínez, 2020; Rojas, 2020).
Se determinó la validez convergente comparando el ICEA con otro instrumento de evaluación de variables relacionadas. Para ser aceptable, las correlaciones deben ser mayores a 0.30 y con un nivel de significancia p ≤ .05 (Moral, 2019). También se busca establecer la confiabilidad del instrumento mediante el coeficiente de Omega de Mc Donald (ω), el cual considera valores de .70 como niveles aceptables; .80 nivel bueno y .90, nivel excelente (Moral, 2019; Ventura & Caycho, 2017).
Resultados y discusión
Los ítems del Inventario de Competencias Emocionales para Adultos (ICEA) presentan medias que oscilan entre 2.89 y 4.40, lo que indica distintos niveles de respuesta en las competencias emocionales (CE) evaluadas. La asimetría y curtosis se encuentran dentro de rangos adecuados, lo que sugiere una distribución relativamente normal de las respuestas. En particular, los ítems de la dimensión "Competencia social" (como cs15 y cs16) muestran medias más altas, lo que indica una autopercepción positiva en habilidades sociales dentro de la muestra. Estos estadísticos sugieren que los ítems funcionan de manera adecuada para captar las variaciones en las competencias emocionales. Sin embargo, se identificó distribución multivariante en la medida de curtosis, dado que el valor obtenido fue menor a 0.70.
Tabla 1 Ajuste de los modelos analizados en el ICEA
| Modelo | χ² | gl | χ²/gl | RSMEA IC 90% | SRMR | CFI | TLI |
| M1 | 1435 | 220 | 6,52 | 0.070 [,067 - ,074] | 0,053 | 0,93 | 0,92 |
| M2 | 985 | 216 | 4,56 | 0,056 [,053 - ,060] | 0,047 | 0,95 | 0,95 |
| M3 | 1001,4 | 221 | 4,59 | 0,056 [,053 - ,060] | 0,049 | 0,95 | 0,95 |
| Nota. M1 (Modelo original), M2 (Modelo re-especificado con errores correlacionados),M3 (Modelo de factor general de segundo orden) | |||||||
Según la tabla 1, el modelo original del ICEA (M1) presenta valores de ajuste aceptables, aunque no óptimos, con CFI = 0.93 y TLI = 0.92, y RMSEA de 0.070 (en el límite superior de aceptabilidad). Por otro lado, el modelo reespecificado (M2), con errores correlacionados, muestra una mejoría en el ajuste, alcanzando CFI = 0.95, TLI = 0.95 y RMSEA = 0.056, valores dentro de los parámetros ideales.
Este ajuste indica que el modelo reespecificado (M2) se ajusta mejor a los datos, sugiriendo que algunas relaciones no contempladas inicialmente mejoran la estructura del instrumento. No se mostraron cambios significativos al probar un tercer modelo que considera un factor general de segundo orden. Los índices de ajuste fueron semejantes a los alcanzados en el modelo 2.
Cabe destacar que el ICEA no cuenta aún con antecedentes de validación en contextos diferentes, por tanto, por lo que los resultados obtenidos en esta investigación se compararon únicamente con el estudio original de López et al. (2022)
Tabla 2 Cargas factoriales de los ítems en los modelos del ICEA
| M1 | M2 | M3 | e- | |
|---|---|---|---|---|
| Conciencia emocional | 0.78 | |||
| Regulación | 0.78 | |||
| Autonomía | 0.95 | |||
| Competencia social | 0.80 | |||
| Competencia para la vida y el bienestar | 0.83 | |||
| Conciencia emocional | ||||
| ce1 | 0.66 | 0.65 | 0.65 | |
| ce2 | 0.70 | 0.69 | 0.69 | |
| ce4 | 0.39 | 0.38 | 0.40 | |
| ce3 | 0.45 | 0.40 | 0.38 | |
| ce5 | 0.53 | 0.49 | 0.49 | 0.28 |
| Regulación | ||||
| re6 | 0.70 | 0.60 | 0.60 | |
| re7 | 0.76 | 0.67 | 0.67 | 0.47 |
| re8 | 0.72 | 0.71 | 0.71 | |
| re9 | 0.80 | 0.80 | 0.80 | |
| Autonomía | ||||
| ae10 | 0.62 | 0.61 | 0.61 | |
| ae12 | 0.66 | 0.65 | 0.69 | |
| ae11 | 0.73 | 0.69 | 0.65 | 0.34 |
| ae13 | 0.70 | 0.66 | 0.66 | |
| ae14 | 0.77 | 0.76 | 0.76 | |
| Competencia social | ||||
| cs15 | 0.63 | 0.63 | 0.63 | |
| cs16 | 0.69 | 0.69 | 0.69 | |
| cs17 | 0.74 | 0.74 | 0.74 | |
| cs18 | 0.76 | 0.76 | 0.76 | |
| cs19 | 0.68 | 0.68 | 0.68 | |
| Competencia para la vida y el bienestar | ||||
| cv20 | 0.62 | 0.62 | 0.62 | |
| cv21 | 0.82 | 0.82 | 0.82 | |
| cv22 | 0.79 | 0.70 | 0.70 | 0.44 |
| cv23 | 0.83 | 0.75 | 0.75 | |
En la tabla 2 se observa que las cargas factoriales varían según la competencia emocional y el modelo. Los ítems tienden a tener cargas aceptables (≥0.60) en ambos modelos, aunque algunas son menores en el modelo reespecificado (M2). En "Conciencia emocional", la carga factorial de ce4 es relativamente baja en ambos modelos (0.39 en M1 y 0.38 en M2), lo que podría indicar que este ítem no se ajusta tan bien a la dimensión. En "Regulación emocional", el ítem re6 tiene una carga más baja en M2 (0.60) en comparación con M1 (0.70), lo que puede sugerir una menor relación en el modelo reespecificado. En "Competencia para la vida y el bienestar", el ítem cv22 presenta una carga factorial de 0.79 en M1 y baja a 0.70 en M2, lo cual es relevante para considerar en la revisión del instrumento. Las cargas factoriales del factor de segundo orden, en el modelo 3, variaron de 0.78 a 0.95.
Al comparar estos hallazgos con el estudio original de López et al. (2022), se observa una diferencia en las cargas factoriales. En su análisis factorial exploratorio (AFE), los autores reportaron valores superiores a 0.50, lo que indicaría una aglomeración adecuada dentro de cada dimensión, alineándose con el modelo teórico.
Los resultados evidencian que el ICEA cumple con los parámetros generales de validez. No obstante, futuras revisiones en otros contextos fortalecerían su estudio.
Tabla 3 Confiabilidad de las dimensiones del ICEA
| M1 | M2 | M3 | |
| - | - | .92 | |
| Conciencia emocional | 0,62 | 0,62 | - |
| Regulación | 0,79 | 0,72 | - |
| Autonomía | 0,77 | 0,77 | - |
| Competencia social | 0,78 | 0,79 | - |
| Competencia para la vida y el bienestar | 0,80 | 0,75 | - |
| Nota. La confiabilidad se estimó haciendo uso del coeficiente Omega | |||
En la tabla 3 se observa que la confiabilidad de las dimensiones es aceptable en ambos modelos (valores ≥ 0.70), aunque en el modelo reespecificado la dimensión “Conciencia emocional” presenta un valor ligeramente por debajo a lo aceptable (0.62). Así mismo, algunas dimensiones como "Regulación emocional" y "Competencia para la vida y el bienestar" muestran una ligera disminución al compararse ambos modelos. La dimensión "Competencia social" presenta alta confiabilidad (0.78 en M1 y 0.79 en M2), lo cual es positivo para esta escala. Estos valores sugieren que el instrumento es confiable en general, aunque algunas dimensiones podrían beneficiarse de revisiones posteriores para mejorar su consistencia. En cuanto al factor general, en el modelo 3, el coeficiente Omega alcanzó un valor de 0.92, considerado excelente según los criterios de Moral (2019) y Ventura & Caycho (2017).
Al comparar estos resultados con los de López et al. (2022), se observa que, en la confiabilidad de la escala completa, los autores reportaron un Alfa de Cronbach de 0.94 (excelente), lo que es muy cercano a lo obtenido en esta investigación (0.92). Sin embargo, en el análisis por dimensiones, se evidencian algunas diferencias en cuanto a los resultados. En el estudio original la confiabilidad oscila entre 0.80 y 0.86, considerado como bueno (Moral, 2019). En esta investigación, algunas dimensiones presentan valores ligeramente inferiores, lo que podría deberse a factores muestrales o contextuales.
Tabla 4 Correlación de las dimensiones del ICEA con la Escala de Bienestar Psicológico (BIEPS-A)
| Variable | 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1. Conciencia emocional | - | ||||||||
| 2. Regulación emocional | .40** | - | |||||||
| 3. Autonomía emocional | .47** | .52** | - | ||||||
| 4. Competencia social | .40** | .42** | .57** | - | |||||
| 5. Competencia para la vida y el bienestar | .35** | .48** | .54** | .52** | - | ||||
| 6. Aceptación/ control de situaciones | .15** | .24** | .21** | .17** | .24** | - | |||
| 7. Autonomía | .19** | .27** | .26** | .14** | .31** | .32** | - | ||
| 8. Vínculos sociales | .25** | .25** | .24** | .28** | .36** | .28** | .28** | - | |
| 9. Proyectos | .23** | .31** | .37** | .27** | .43** | .37** | .33** | .41** | - |
Otro procedimiento estadístico importante es la validez convergente, la cual, para ser considerada aceptable, debe presentar valores superiores a 0.30 con un nivel de significancia p ≤ .05 (Moral, 2019) Este análisis se realizó relacionando el ICEA con otro instrumento de evaluación que mide variables relacionadas.
Para ello, se utilizó la Escala de bienestar psicológico para adultos (BIEPS-A), versión adaptada al contexto peruano por Heredia y Romero (2021), originalmente elaborada por Casullo (2002). Este instrumento consta de 13 ítems y está conformado por las dimensiones: aceptación / control de situaciones, autonomía, vínculos sociales y proyectos.
En la tabla 4, se observan correlaciones significativas entre todas las dimensiones del ICEA y las subescalas de la BIEPS-A. Por ejemplo, "Conciencia emocional" correlaciona moderadamente con "Proyectos" (r = 0.23), y "Competencia para la vida y el bienestar" muestra una correlación alta con "Proyectos" (r = 0.43). Las correlaciones entre dimensiones del ICEA y aspectos del bienestar psicológico son en su mayoría moderadas a altas, lo cual apoya la validez convergente del ICEA en su relación con el bienestar psicológico.
En cuanto a las limitaciones de esta investigación se puede mencionar que para generalizar los resultados sería conveniente replicar el estudio en otros contextos y así fortalecer la robustez del instrumento. Del mismo modo, cabe la posibilidad de que haya habido sesgos en las respuestas, situación que podría haber influido en los resultados, a pesar de que haber insistido en la confidencialidad de las respuestas. Así mismo, si bien se cuenta con un marco teórico sólido, no se cuenta con antecedentes de estudios previos respecto a las propiedades psicométricas del ICEA ya que es un instrumento relativamente nuevo, razón por la cual, los hallazgos de esta investigación solo han podido ser comparados con el estudio original. No obstante, a pesar de las limitaciones es importante mencionar que en términos generales se cuenta con un instrumento que reúne las propiedades psicométricas necesarias y que puede ser útil en la práctica profesional del psicólogo.
Conclusiones
El Inventario de Competencias Emocionales en Adultos (ICEA) presenta adecuadas propiedades psicométricas, las mismas que han sido objeto de estudio en una muestra de 1.126 jóvenes de 18 a 24 años de la provincia de Trujillo. Evidencia validez de constructo a partir del AFC observándose un adecuado índice de ajuste al modelo, pero reespecificado (Modelo 2) con errores correlacionados, alcanzando valores de CFI y TLI de 0,95 y RMSEA de 0,056, los mismos que se encuentran dentro del rango ideal establecido. Este ajuste indica que el modelo reespecificado (M2) se ajusta mejor a los datos, sugiriendo que algunas relaciones no contempladas inicialmente mejoran la estructura del instrumento. No se mostraron cambios significativos al probar un tercer modelo que considera un factor general de segundo orden.
De manera general, las cargas factoriales muestran ítems que tienden a presentar cargas aceptables de ≥0.60 en ambos modelos (índices de ajuste); no obstante, algunas pueden ser menores en el modelo reespecificado.
Aplicando el coeficiente Omega, los resultados arrojan un nivel de confiabilidad aceptable en ambos modelos, con valores ≥ 0.70; sin embargo, algunos de ellos disminuyen ligeramente en el M2 (reespecificado), aunque, en términos generales, el instrumento es confiable. No obstante, algunas dimensiones como Conciencia emocional (𝜔 =0,62) podrían beneficiarse de revisiones para mejorar su consistencia. Se llega a reportar una confiabilidad del inventario total de 0.92, siendo el nivel excelente.
Finalmente, acerca de la validez convergente, se buscó correlacionar las dimensiones del ICEA con la Escala de bienestar psicológico (BIEPS-A), hallándose correlaciones significativas y de nivel moderadamente alto, en su mayoría. Este resultado apoya, por tanto, la validez convergente del ICEA en su relación con el bienestar psicológico.














