Introducción
Las noticias falsas o fake news representan un problema significativo al socavar los flujos de información en la sociedad a nivel global, con consecuencias sociales y políticas de gran alcance. Ejemplos como la pandemia de COVID-19 y las elecciones presidenciales en diversos países ilustran su impacto (Figueira & Santos, 2019). Instituciones como la Organización de las Naciones Unidas (ONU) han señalado que este fenómeno podría estar sujeto a regulaciones sensatas para evitar su uso (Baade, 2018). En este contexto, surge la necesidad de adoptar un enfoque multifacético que combine estrategias diversas para mitigar su impacto. La intervención coordinada de países e instituciones resulta crucial para implementar soluciones preventivas (Eisemann & Pimmer, 2020).
En respuesta a esta problemática, se han emitido recomendaciones orientadas al fortalecimiento de medidas institucionales y políticas. Estas incluyen reforzar la legislación y regulación en cada país, identificar factores de riesgo y educar al público sobre cómo evaluar críticamente la desinformación. Durante la pandemia de COVID-19, el crecimiento de las fake news exacerbó la crisis sanitaria al difundir información errónea sobre el virus y las vacunas, lo que impulsó un aumento significativo en la producción científica sobre el tema (Kong et al., 2023).
Para hacer frente a esta situación, editoriales académicas como Elsevier, Srpinger Nature, Wiley-Blackwell, Taylor & Francis, Oxford University Press, Cambridge University Press, SAGE Publications, IEEE Xplore, American Chemical Society (ACS), Public Library of Science (PLOS), entre otras, han ofrecido acceso abierto a investigaciones relacionadas con las fake news. Esta iniciativa busca acelerar la difusión de soluciones efectivas mediante el acceso optimizado a nuevos estudios (Marques et al., 2023).
La investigación sobre las fake news ha revelado tendencias significativas en la producción científica global, destacando a países como Brasil, Australia, Singapur, Estados Unidos y España (Gagnon-Dufresne et al., 2023); (Tay, 2021); (Darendeli et al., 2024). Estados Unidos lidera la producción científica sobre este tema, según datos de Scopus y WoS, seguido por China, Reino Unido, Alemania e India (Righetti, 2021); (Shueb et al., 2021); (Wang et al., 2025). Además, estudios recientes han examinado el papel de agencias gubernamentales, organizaciones y empresas tecnológicas, así como los temas más recurrentes relacionados con la desinformación, como salud, religión, política, delitos y entretenimiento (Petsuwan & Naranong, 2023); (Al-Zaman, 2021); (Greifeneder et al., 2020). También se han investigado las características culturales y emocionales que influyen en la propagación de noticias falsas en redes sociales y las estrategias para combatirlas (Armeen et al., 2024); (Pothitou et al., 2025).
En este contexto, surge la necesidad de realizar un estudio descriptivo sobre la producción académica relacionada con las fake news entre los años 2020 y 2025. Este análisis sistemático se enfoca en identificar tendencias globales y temáticas utilizando importantes bases de datos como WoS, Scopus y SciELO. A través de datos cuantitativos y cualitativos, se busca comprender mejor el comportamiento de las fake news y proporcionar información valiosa para futuras investigaciones. De manera similar a estudios recientes, como los de H. (Wang & Ge 2024), quienes exploraron las tendencias mundiales de investigación sobre noticias falsas, y (Raman et al. 2024), quienes vincularon la desinformación mediática con la inteligencia artificial generativa y los objetivos de desarrollo sostenible en redes sociales (Pari Tito et al., 2022), este estudio pretende contribuir al entendimiento y control de este fenómeno.
De allí que, la investigación plantea como pregunta principal: ¿Cuáles son las principales tendencias en la producción científica sobre el impacto de las fake news entre los años 2020-2025? Así, el objetivo general del presente estudio es realizar una revisión sistemática descriptiva que contribuya a guiar futuras investigaciones y estrategias para controlar este fenómeno global.
Metodología
Para realizar la revisión sistemática, se utilizaron las bases de datos WoS, Scopus y SciELO, con una fecha de búsqueda del 15 de diciembre de 2024. La cadena de búsqueda empleada fue: ("fake news" OR "disinformation" OR "misinformation" OR "false information") AND ("impact" OR "effect" OR "influence" OR "consequence") AND ("media" OR "social media" OR "journalism" OR "communication") AND ("public opinion" OR "perception" OR "trust" OR "credibility") AND ("politics" OR "elections" OR "society" OR "health"). Asimismo, se extrajeron datos en varios campos, incluyendo información de citación (autor/es, título del documento, año, identificación electrónica, título de la fuente, volumen, número, páginas, recuento de citas, fuentes, tipo de documento, etapa de publicación y denominación del idioma), información bibliográfica (afiliación, identificadores de serie, identificación de PubMed, editor, idioma del documento original, dirección de correspondencia y título abreviado), resumen y palabras clave (abstracto, palabras clave del autor y palabras clave indexadas), así como detalles de financiación (número, acrónimo, patrocinador y texto de financiación). Estos datos resultaron fundamentales para realizar un análisis exhaustivo.
Mediante esta estrategia, se recuperaron 866 documentos: 396 de WoS, 457 de Scopus y 13 de SciELO. Después de eliminar 78 duplicados, se evaluaron 188 referencias únicas, excluyendo 612 por no cumplir con los criterios de selección. Posteriormente, se evaluaron 176 documentos completos, descartando 152 por falta de relevancia. Finalmente, tras una rigurosa selección basada en el método PRISMA, se trabajó con 24 artículos relevantes. Esta metodología permitió normalizar los datos y generar un análisis exhaustivo sobre el impacto de las fake news.
Resultados y discusión
Tabla 1 Revisión sistemática de la producción académica sobre el impacto de las fake news entre los años 2020 2025
| N° | Autor | Año | Lenguaje | Tipo de documento | Base de datos | Hallazgos |
| 1 | Flostrand et al., (2020) | 2020 | Inglés | Artículo | Web of Sciencie | Este artículo ofrece una visión exploratoria amplia y general sobre las opiniones profesionales de un amplio panel internacional de académicos especializados en gestión de marca, acerca de cómo la reciente aparición de la industria de las noticias falsas está impactando y seguirá impactando este campo. |
| 2 | Teo, (2021) | 2022 | Inglés | Artículo | Web of Sciencie | Este estudio afirma que esta nueva forma de censura probablemente tendrá consecuencias de mayor alcance que la censura tradicionalmente entendida, por lo que merece un estudio más profundo. |
| 3 | Tunez-Lopez et al., (2021) | 2021 | Inglés | Artículo | Web of Sciencie | Concluye que la IA transformará la producción y consumo de noticias, ampliando el uso de contenido automatizado (texto, audio y video), promoviendo un consumo no lineal, cambiando modelos de negocio y redefiniendo el rol del periodista, quien aportará más valor cognitivo al proceso. |
| 4 | Taddeo et al., (2022) | 2022 | Inglés | Artículo | Web of Sciencie | Evidencia que la mayor confianza en las fuentes encontradas en las redes sociales identifica al perfil activo, mientras que la desconfianza se asocia a los espectadores. |
| 5 | Penafiel-Saiz et al., (2024) | 2024 | Inglés | Artículo | Web of Sciencie | Este estudio demuestra que, en todas las comunidades analizadas, se observa una relación entre la producción de contenido sobre medicina y las redes sociales, vinculada a temas como la aversión a vacunas, desinformación sobre COVID-19 y teorías conspirativas. El análisis revela un factor común: el sesgo cognitivo en la difusión de estos temas. |
| 6 | Matich et al., (2025) | 2025 | Inglés | Artículo | Web of Sciencie | El estudio identifica que las amenazas de la IA generativa al periodismo visual son una combinación de riesgos nuevos y riesgos preexistentes, ya presentes en debates anteriores sobre el periodismo, y que se amplifican con esta tecnología. |
| 7 | Pineiro-Naval et al., (2022) | 2022 | Inglés | Artículo | Web of Sciencie | El estudio evidencia que desde 2016, ha aumentado la producción científica sobre noticias falsas, liderada por revistas y autores españoles. Los estudios son mayormente empíricos, basados en observación y análisis de contenido de prensa y redes sociales, con bajo presupuesto. El tema más recurrente es el marketing político, campañas y debates electorales. |
| 8 | Bhagabati, (2024) | 2024 | Inglés | Artículo | Web of Sciencie | Este artículo afirma que la alfabetización mediática es clave para fortalecer la participación ciudadana en una democracia saludable, al promover la conciencia sobre el sesgo de los medios, la manipulación y la desinformación, abriendo así un nuevo campo de estudio para comprender el tejido sociopolítico y otros atributos de la nación. |
| 9 | Cerovac & Drmić, (2023), | 2023 | Inglés | Artículo | Scopus | Un hallazgo clave de este estudio es que evidencia que las noticias falsas afectan negativamente el bienestar individual al socavar la capacidad de las personas para desarrollar y mantener su salud personal, una dimensión esencial según la teoría de las capacidades de Martha Nussbaum. |
| 10 | Kong et al., (2023) | 2023 | Inglés | Artículo | Scopus | El estudio demuestra que la proliferación de noticias falsas sobre la COVID-19 en redes sociales estuvo impulsada por motivaciones individuales como la socialización, el altruismo y la autopromoción, así como por factores cognitivos y emocionales, como la confianza en la información en línea y la sobrecarga informativa. |
| 11 | Chang, (2024) | 2024 | Inglés | Artículo | Scopus | Concluye que la difusión de noticias falsas impacta negativamente en múltiples áreas, desde la salud y las finanzas hasta la formulación de políticas y el consumo. |
| 12 | Stachofsky et al., (2023) | 2023 | Inglés | Artículo | Scopus | El estudio evidencia que el alineamiento político y los hábitos de consumo de noticias influyen significativamente en la confianza en los procesos electorales. Asimismo, demuestra que los usuarios de Facebook tienen una mayor exposición a noticias falsas e hiperpartidistas, mientras que quienes acceden directamente a sitios de noticias consumen principalmente información convencional. |
| 13 | Gupta et al., (2023) | 2023 | Inglés | Artículo | Scopus | Señala que la credibilidad otorgada a las noticias falsas está influenciada por la orientación política y los valores culturales de los individuos. Además, afirma que los conservadores y las personas con tendencias colectivistas son más propensas a creer en noticias falsas. |
| 14 | Gjerazi & Skana, (2023) | 2023 | Inglés | Artículo | Scopus | Concluye que las noticias falsas con motivación política no solo influyen en la opinión pública, sino que también generan un aumento en la agresión comunicativa y profundizan la polarización social. |
| 15 | DSouza & French, (2022) | 2022 | Inglés | Artículo | Scopus | Afirma que los ataques adversariales pueden manipular los sistemas de información en línea para propagar desinformación con fines sociales, económicos y políticos. |
| 16 | Obadă & Dabija, (2022) | 2022 | Inglés | Artículo | Scopus | El estudio señala que el flujo en redes sociales influye en la difusión de noticias falsas sobre marcas respetuosas con el medio ambiente, actuando como un mediador en este proceso. Esto sugiere que la inmersión y la experiencia placentera en redes sociales pueden hacer que los usuarios compartan información sin cuestionar su veracidad. |
| 17 | Lu et al., (2024) | 2024 | Inglés | Artículo | Scopus | Los resultado del estudio sugieren que enfoques interactivos y gamificados pueden ser herramientas clave para fortalecer el pensamiento crítico y reducir la vulnerabilidad a la desinformación. |
| 18 | Malviya & Dwivedi, (2022) | 2022 | Inglés | Artículo | Scopus | El estudio demuestra que el algoritmo de regresión logística posee mayor precisión en la detección de noticias falsas en comparación con otros modelos de aprendizaje automático. |
| 19 | Bukhari et al., (2021) | 2021 | Inglés | Artículo | Scopus | Demuestra que el modelo basado en LSTM bidireccional apilado logra una precisión del 95% en la clasificación de noticias falsas y genuinas. |
| 20 | Munusamy et al., (2024) | 2024 | Inglés | Artículo | Scopus | Concluye que la creación y difusión de noticias falsas en redes sociales están influenciadas por cinco factores psicológicos principales: factores personales, ignorancia, factores sociales, procesos biológicos y procesos cognitivos. |
| 21 | Kloss Medina et al., (2024) | 2024 | Español | Artículo | SciELO | Señala que compartir noticias falsas es una acción peligrosa, ya que estas pueden alterar el pensamiento político y social. |
| 22 | Mollo-Torrico, (2023) | 2023 | Español | Artículo | SciELO | El estudio evidencia que la difusión de noticias falsas durante la pandemia tuvo un impacto negativo en la salud mental de las personas, incrementando los niveles de ansiedad, depresión y estrés. |
| 23 | Galarza-Molina et al., (2021) | 2021 | Español | Artículo | SciELO | Concluye que la creencia en noticias falsas sobre COVID-19, fomentada tanto por el uso de redes sociales como de medios tradicionales, está asociada con un menor cumplimiento de las medidas preventivas. |
| 24 | Nieves-Cuervo et al., (2021) | 2021 | Español | Artículo | SciELO | Este estudio muestra que en los países con un menor uso de las redes sociales como fuente principal de información y una menor confianza en su contenido, las tasas de mortalidad son también más bajas. |
Impacto en la salud pública
Las noticias falsas han tenido consecuencias negativas significativas en la salud pública, especialmente durante la pandemia de COVID-19. Según (Penafiel-Saiz et al. 2024), la producción de contenido médico en redes sociales ha estado estrechamente vinculada a la desinformación sobre vacunas y teorías conspirativas, lo que afecta la percepción pública y el comportamiento en materia de salud. Además, (Kong et al. 2023) identificaron que la difusión de fake news sobre COVID-19 se debe a factores cognitivos y emocionales, como la confianza excesiva en la información en línea y la sobrecarga informativa. En este sentido, (Galarza-Molina et al. 2021) encontraron que la creencia en noticias falsas sobre COVID-19 está asociada con un menor cumplimiento de las medidas preventivas. Por otro lado, (Mollo-Torrico 2023) advierte que la exposición constante a fake news durante la pandemia ha incrementado los niveles de ansiedad, depresión y estrés en la población, afectando negativamente su bienestar emocional.
Impacto en la democracia y la opinión pública
Tal y como indican los artículos analizados, las noticias falsas -o falseadas- afectan la estabilidad democrática al distorsionar la información y manipular la opinión pública. Según (Stachofsky et al. 2023), el consumo de noticias falsas en redes sociales, especialmente en plataformas como Facebook, influye negativamente en la confianza en los procesos electorales, ya que los usuarios están expuestos a contenido hiperpartidista en mayor medida que aquellos que acceden a sitios de noticias convencionales. Además, (Gupta et al. 2023) encontraron que la orientación política y los valores culturales influyen en la credibilidad otorgada a las noticias falsas, siendo los conservadores y las personas con tendencias colectivistas más susceptibles a creer en ellas.
Por otro lado, (Gjerazi & Skana 2023) señalan que las fake news con motivaciones políticas no solo moldean la opinión pública, sino que también aumentan la agresión comunicativa y profundizan la polarización social. Finalmente, (Bhagabati 2024) destaca la importancia de la alfabetización mediática para fortalecer la participación ciudadana y contrarrestar la manipulación informativa, lo cual es crucial para preservar la integridad de los procesos democráticos. En este sentido, las fake news representan un desafío significativo para la estabilidad democrática, ya que socavan la confianza en las instituciones y fomentan la desafección política.
Impacto en la economía y el periodismo
El sector económico y el periodismo también han sido profundamente afectados por la propagación de noticias falsas. Según (Tunez-Lopez et al. 2021), la inteligencia artificial ha transformado la producción y el consumo de noticias, promoviendo contenido automatizado y redefiniendo el rol del periodista. En este contexto, (Matich et al. 2025) advierten que la IA generativa representa un riesgo significativo para el periodismo visual, al amplificar problemas preexistentes en la desinformación mediática. Además,( Flostrand et al. 2020) destacan que la industria de las fake news tiene un impacto considerable en la gestión de marca, afectando la percepción del consumidor y la reputación corporativa.
Asimismo, (Chang 2024) señala que la desinformación tiene importantes repercusiones económicas, ya que influye en la toma de decisiones financieras y en la formulación de políticas públicas. Por otro lado, (Obadă & Dabija 2022) exponen que el flujo de noticias falsas en redes sociales influye en la percepción de marcas respetuosas con el medio ambiente, lo que puede distorsionar la imagen de empresas y afectar su credibilidad. Estos hallazgos evidencian que las fake news no solo representan un problema informativo, sino que afectan múltiples dimensiones de la sociedad, desde la salud y la política hasta la economía y el periodismo
Conclusión
En conclusión, las fake news han demostrado ser una problemática multidimensional con impactos significativos en la salud pública, la democracia y la economía. La desinformación en temas de salud, especialmente durante la pandemia de COVID-19, ha afectado negativamente la percepción y el comportamiento de la población, reduciendo el cumplimiento de medidas preventivas y generando efectos adversos en la salud mental. En el ámbito político, la manipulación informativa ha erosionado la confianza en los procesos democráticos, exacerbando la polarización social y fomentando la agresión comunicativa. Asimismo, en el sector económico y periodístico, la proliferación de contenido falso ha alterado la reputación de marcas, distorsionado la percepción del consumidor y generado desafíos en la sostenibilidad del periodismo tradicional frente al auge de la inteligencia artificial.
Frente a este panorama, resulta fundamental fortalecer la alfabetización mediática e informacional y desarrollar estrategias efectivas de verificación de la información para mitigar el impacto de la desinformación en la sociedad. Esto permitirá mejorar la capacidad de los ciudadanos para discernir entre información veraz y falsa, lo cual es esencial para preservar la integridad de los procesos democráticos y promover una sociedad más informada y crítica.















