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Tiempo y Espacio

versión impresa ISSN 1315-9496

Tiempo y Espacio vol.23 no.59 Caracas jul. 2013

 

Una mirada al grupo uribante a través de una entrevista al Dr. Ramón J. Velásquez

Diana Sosa Cárdenas

dianasosac@gmail.com

Resumen

Una ojeada al Grupo Uribante, en una entrevista realizada al Dr. Ramón J. Velásquez, quien fuera uno de sus integrantes, junto con otros jóvenes tachirenses, el cual estuvo activo en la década de 1940, mientras eran estudiantes en Caracas, de diferentes especialidades. Este grupo, dio origen a posteriores intelectuales que luego rigieron los destinos del país, y el destino hizo que se dividieran políticamente, en aquellos que apoyaron la presidencia de Pérez Jiménez, coterráneo, y otros optaran por la resistencia democrática, sin que hiciera mella en la amistad forjada en las aulas de clase del Liceo Simón Bolivar en San Cristóbal, muestra de lealtad y compañerismo.

Palabras clave: Grupo Uribante, Táchira, jóvenes, Dr. Velásquez.

Uribante group looking through an interview with Dr. Ramón J. Velásquez

Abstract

A glance at Uribante Group, in an interview with Dr. Ramon J. Velasquez, who was one of its members, along with other young Tachira, which was active in the 1940s, while they were students in Caracas, with different specialties. This group, led to subsequent intellectuals who then ruled the country's destiny, and destiny did they split politically, those who supported the presidency of Perez Jimenez, countryman, and others opt for the democratic resistance, not to make a dent in friendship forged in the classroom of the Lyceum Simon Bolivar in San Cristobal, a show of loyalty and companionship.

Keywords: Group Uribante, Táchira, youth, Dr. Velasquez.

Recibido: 04/05/2013 Aprobado: 05/06/2013

Introducción

El presente trabajo es una revisión en torno al llamado “Grupo Uribante”, por medio de una entrevista al Dr. Ramón J. Velásquez. Este Grupo comenzó en los años de 1940, como respuesta a sus inquietudes políticas y de conciencia social sobre un nuevo mundo que se les abría luego de la larga dictadura de Juan Vicente Gómez, que finalizaba en 1935. El Táchira por su cercanía con Colombia, siempre tenía la posibilidad de escuchar otros aires externos que no fueran solo los del país. Esto los hacía un pueblo más cosmopolita, entre dos países, dos mundos. Amigos y compañeros de colegio de infancia, estos jóvenes se encontraron en Caracas, estudiando sus carreras, diferentes todas, había futuros ingenieros, médicos, veterinarios, abogados, economistas, unidos todos por el ideal de participar en los destinos y la construcción de un país mejor.

En la búsqueda de material, tuve la grata oportunidad de entrevistar al Dr. Ramón J. Velásquez, tachirense, integrante del Grupo Uribante, quien a pesar de sus 89 años cumplidos dos días antes de la entrevista, se mantiene muy lúcido.1 Igualmente fue muy agradable el trato sencillo y llano que mantuvo durante la reunión. Asimismo, se entrevistó a la Sra. Isola Casanova de González, viuda del Dr. Ricardo González, también integrante, quien gentilmente nos proporcionó algunos datos y material de primera mano de discursos del Dr. González.

1.- EL TÁCHIRA. TIERRA DE LÍDERES POLÍTICOS

El estado Táchira ha sido padre de la mayoría de los presidentes de Venezuela en el siglo XX: Cipriano Castro, Juan Vicente Gómez, Marcos Pérez Jiménez, Eleazar López Contreras, Isaías Medina Angarita, Carlos Andrés Pérez y Ramón José Velásquez. A pesar de su lejanía con la capital de la República, no ha sido impedimento para que sus habitantes, llegaran a ocupar estos cargos. Asimismo, otros grandes hombres de ese mismo terruño, llegaron a puestos importantes.

En el Táchira, encontramos el valle y municipio del Uribante, región de grandes montañas que la atraviesa el río de su mismo nombre, el más grande del Táchira. Su capital se denomina Pregonero, fundada en la segunda mitad del siglo XVIII. La población se caracteriza por un clima agradable y fresco, ubicado cerca de la represa Uribante-Caparo. Sus habitantes se dedican a la agricultura, principalmente el café y la ganadería. En esa zona ocurrió La Revuelta de los Chácaros, el 1º. de Octubre de 1920. Para esa época se encontraba la dictadura del General Juan Vicente Gómez. El presidente de Estado, como se denominaban en esa época a los gobernadores, era Don Eustoquio Gómez, quien perseguía a los enemigos del régimen como a los ciudadanos en general, por cualquier nimiedad, causando zozobra en la población, además de establecer una política impositiva muy alta.

Esto ocasionó que el malestar general fuera aumentando y la gota que rebosó el vaso fue la inclemente recluta que ordenó el general Eustoquio Gómez para combatir la invasión que preparaba el general Juan Pablo Peñaloza “Amarrados unos con otros, cabizbajos y a golpe de culata, los jóvenes de Uribante eran obligados a salir por la calle principal de Pregonero camino del cuartel...”2

Se esperaba al General Juan Pablo Peñaloza el 30 de setiembre, en combinación con la gente de Pregonero para alzarse en armas contra el gobierno. Sin embargo, Peñaloza que venía de Cúcuta, no pudo entrar a Venezuela, pues fue descubierto. Otros pueblos además de Pregonero, se alzaron. Queniquea, Mesa del Tigre y el Cobre. El general del gobierno, Rufo Dávila con la orden en un telegrama en clave de “mate, candela y robe”3, avasalló pueblos en la región de Uribante. Otros pueblos como Las Trincheras, las Amarillas, la Cuchilla de los Muertos, Rubio y El Remolino, también formaron parte del levantamiento. Se les llamaba Chácaros, pues llevaban unas chácaras terciadas al hombro, con imágenes religiosas, chimó y los pertrechos de guerra.4 Para el historiador Rafael Pinzón, este vocablo fue la fuente del posterior chácharo, apodo de manera burlesca con que nombraban los caraqueños a los andinos que vinieron con Juan Vicente Gómez.5 Para mediados de 1922 todavía había resistencia. El gobierno no pudo someterlos y tuvo que pactar con ellos. Sus exigencias fueron: cese del hostigamiento contra los vecinos, modificación del sistema de recluta que se hacía muy arbitraria, disminución de los impuestos, resarcimiento de los daños, nombramiento de autoridades locales, reconocimiento de los grados militares de los alzados, entre otras prerrogativas. El gobierno tuvo que aceptar todas estas exigencias para lograr la paz. Podemos decir que los Chácaros de Pregonero fue el único pueblo de campesinos que se levantó en armas contra el general Gómez.

Posteriormente, en la década de 1940, un grupo de jóvenes estudiantes tachirenses, en la ciudad de Caracas, decidieron formar un grupo para abordar intelectualmente los grandes problemas del país. Escogen este nombre de Uribante, emblemático del Estado Táchira, en honor a esta tierra bravía. No podemos aseverar si debido a los acontecimientos narrados, pero sin lugar a dudas, es muy significativo. Estudiaron en el Liceo Simón Bolívar y la labor que ejerció y la huella que dejó, su profesor de Botánica, el maestro Don Carlos Rangel Lamus, es indiscutible. Lo recuerda el Dr. Leonardo Ruiz Pineda, escritor, periodista y político, también integrante del Grupo, quien en 1930, fundara junto a Ramón J. Velásquez y Ciro Urdaneta Bravo, la revista Juventud. Decía el maestro en clase:

!Je, ¡je!, ¡je!, ¡Qué porvenir puede esperarles a ustedes! Entender la vida del árbol es elevarse, buscar a Dios, ponerle alas al espíritu para que ascienda al infinito. Vean ustedes que en la naturaleza todo aspira a elevarse. Las alas son el tributo supremo para escalar la altura. El hombre es sólo un peldaño en la escala biológica y en ella ocupa el lugar descollante porque es ser de pensamiento y de conciencia. ¡Ustedes no quieren entenderlo! ¡No pueden entenderlo! La botánica no es una ciencia de asperezas humanas sino el lenguaje maravilloso de la vida vegetal! …Todos quedábamos subyugados, casi hipnotizados bajo la mágica influencia de esas palabras que nos castigaban pero que a la vez nos revelaban la dimensión del concepto que bullía en la mente fatigada de aquel hombre… Así cada vez que nos ultrajaba de voz, aprendíamos a venerarlo más, admirarlo, respetarlo… Aquellos discursos de Carlos Rangel dejaban sobre mí una huella agobiante. El liceo era su reflejo. Aquel método que pesaba sobre nosotros era resultado de su propia concepción.6

Asimismo, podemos observar el pensamiento de uno de ellos, del Dr. Ricardo González,7 quien estudió en la Universidad San Marcos, en Lima, abogacía y “como le sobraba tiempo”8, paralelamente economía. Luego, en 1940, se graduó como Doctor en Derecho y Ciencias Políticas, y al año siguiente, en la misma universidad, recibió el doctorado en Ciencias Económicas. Luego, regresó a Caracas y revalidó los títulos en la Universidad Central de Venezuela. Su visión de país, se refleja en esta frase pronunciada en su Discurso como Presidente de la Asamblea Constituyente en 1953, su optimismo hacia el futuro del país: “...la vigorosa existencia a que tiene derecho Venezuela, por su pasado creador, por su medio físico millonario en recursos, por la calidad humana de su pueblo y por el ansia de superación que anima a los factores determinantes de la nacionalidad”.9

Luego, en ocasión de un discurso como Presidente de la Corporación Venezolana de Fomento10, en el año 1955: “... la industria petrolera... no es la más indicada para generar por sí sola un proceso de fomento equilibrado y armónico... la creación de una economía nacional sistematizada y sólida así como efectivo beneficio para todo el pueblo venezolano”.11

En estas palabras, vemos su interés por la excelencia técnica y la preocupación social por lograr con una mejor política económica el bienestar de todos los venezolanos, lo que pasa obligatoriamente por la no dependencia del petróleo, como única industria nacional. En otro discurso, pronunciado a los gerentes de empresas eléctricas vinculadas con la CVF, notamos su interés por la dedicación al trabajo y el fomento a la responsabilidad individual de cada gerente: “Por fortuna, ustedes, directivos de empresas eléctricas, no necesitan buscar en solar ajeno la fórmula del éxito;… Tomás Edison: 1% de inspiración y 99% de transpiración”.12

Y, en un intento por desarrollar la capacidad individual y creatividad, continúa: “Ustedes no han venido aquí a recibir órdenes... han sido invitados... para formar nuestro criterio sobre las más apropiadas soluciones. Ustedes no están trabajando... para nosotros... están trabajando con nosotros”.13

Posteriormente en el Táchira, en ocasión de la Inauguración de la Planta Eléctrica de San Cristóbal en 1955, se deja entrever la emoción de estar allí, de nuevo en su tierra:

El hombre del Táchira ha cumplido su acción en un ambiente lleno de dificultades, carente de fáciles recursos... ha contribuido a crearle un sentido de equilibrio... y una justa apreciación de los valores espirituales y materiales… aún florece en esta tierra la hidalguía, la austeridad, la tenacidad para alcanzar el éxito, el cariño por las sanas tradiciones,... la confianza en sí mismo, la ponderación y la tolerancia.14

El espíritu de su obra se centra en el mejoramiento del Estado, a través del trabajo y la tecnología. Igualmente en la planificación como base para el proceso de transformación económica que se operaba en el país para ese momento. Esto, lejos de alejarlo de su norte político-económico, consideramos que lo acerca a la definición de lo que debe ser un funcionario público, en su labor de construcción de un país. El leitmotiv de toda obra, es la consecución de su pensamiento.

2.- ENTREVISTA AL DR. RAMÓN J. VELÁSQUEZ

Para conocer cómo y por qué se formó el Grupo Uribante, y quiénes fueron sus integrantes, se entrevistó al Dr. Ramón J. Velásquez, expresidente de Venezuela. Nos contaba que este Grupo, eran unos jóvenes estudiantes, todos originarios del estado Táchira, que vinieron a Caracas a estudiar. En San Cristóbal se formaron en el liceo Simón Bolívar, lo que les proporcionó una amistad desde pequeños, las cuales son muy especiales y duran toda la vida. Los formó una persona muy querida para ellos, el Dr. Carlos Rangel Lamus, ya mencionado, un orientador e inspirador, al inculcarles su responsabilidad de formar parte del devenir político y social del país.15 En Caracas, cada uno con inquietudes profesionales de diferente índole, lograron graduarse de médicos, abogados, ingenieros y veterinarios, entre otras profesiones. Estos jóvenes se reunían en las tardes, a manera de tertulias en la llamada Casa Táchira. Esta, fue una organización social de tachirenses en Caracas: …

porque para los años 40, en que todas esas cosas suceden, la distancia entre el Táchira y Caracas era de cinco días… había que hacer cinco jornadas. Llegar a Mérida, llegar a Trujillo, llegar a Lara, llegar al Yaracuy, llegar a Carabobo, Aragua y Caracas.” La carretera era de tierra, no había asfalto en absoluto y las zonas andinas cuando llovía, se venían esos cerros sobre las carreteras y había que esperar que los despejaran. De tal manera, que quien se venía casi nunca volvía, no porque le faltara amor al Táchira sino porque no podía… tenemos que colocarnos en la distancia… había un mal telégrafo que era la única comunicación, porque red telefónica nacional no existía, vino a existir a finales de los años sesenta, era una distancia muy grande. Apenas empezaron a llegar las líneas aéreas, cerca de los años cincuenta. De tal manera, que la distancia era muy grande y lo mismo pasaba con la gente de Oriente, porque la red de carreteras era mínima, por eso el que llegaba a Caracas, se juntaba con los de su región para poder tener noticias de su región. Era una necesidad. Y así como existía la Casa Táchira, existía la Casa Trujillo, la Casa de Oriente, de Guayana, la Casa Guárico, la de Maturín y alguna vez, cada número de meses, hacían una fiesta, con la comida típica de la región y a oír música regional.

En esa época, la música regional andina eran los valses, los bambucos y los pasillos. Ahora desapareció prácticamente. “Eso nos llevó a formar parte de la Casa Venezuela primero, que tenía por ahí por la esquina de Miranda- Maderero, una casa grande, y un local, una oficina, la Casa Táchira.”

Luego, comentaba, que de esta situación de lejanía de su tierra, va a derivarse un grupo llamado Uribante. Este nombre es el de una región del páramo tachirense de grandes montañas y del río más grande del Táchira, el río Uribante. en esos años 1941, 1942, porque creció mucho el número de universitarios tachirenses y en el lugar donde hoy está el Ministerio de Educación, la esquina de Salas, había una gran casa, un hotel y un piano. A esa casa, llegaron cuatro o cinco estudiantes tachirenses y los tres hermanos Moros, que vinieron a estudiar Ingeniería, recuerda dos nombres, Guillermo y Domingo. “Eran músicos, y eso nos llevó a reunirnos en las tardes a oír música y a hablar del Táchira.” Cada quien recibía una carta con noticias, que eran de quince días atrás, y unos eran de la ciudad de San Cristóbal, otros de Táriba, otros de Rubio, y se cruzaban las noticias allí, en esas tertulias.

Debido a que en ese tiempo “las personalidades del gobierno eran tachirenses, se hablaba de política y de historia.” El presidente, nos relata que el grupo estaba constituido por tachirenses que luego llegaron a ser destacados profesionales y personalidades del país. Entre ellos menciona a: Antonio Arellano Moreno gran historiador, Gonzalo Vivas Díaz, Román Sansón que después fue un médico notable, cardiólogo. El doctor Miguel Moreno que fue secretario de la Junta Militar de Gobierno del año 48. El doctor Simón Becerra que llegó a ser Ministro de Educación y embajador en España, el doctor Lorenzo Antonio Vivas, que fue el primer rector de la Universidad Centro Occidental Lisandro Alvarado de Barquisimeto, el doctor Ernesto Santander, médico notable, después embajador en Japón y España. Otros fueron ingenieros, Guillermo y Domingo Moros. Había también médicos veterinarios, como el doctor Luis Alfonso Bautista, uno de los primeros médicos veterinarios del país. También Luis Maria Pacheco Vivas. Ricardo González y Leonardo Ruiz Pineda. Pablo Castro Becerra, abogado importante y buen orador, un hombre de valores. Un primo de él que fue gastroenterólogo de la Clínica Razetti, Héctor García Cárdenas, también del grupo. Ese grupo juntaba personalidades, y, en ocasiones, nos dice el presidente, “invitábamos personas para que nos explicaran algunos problemas nacionales.”16

Luego dice, que poco después vinieron los grandes acontecimientos, la pugna entre el General López Contreras, ex-presidente de la República y el general Isaías Medina Angarita, presidente, y ese malestar se reflejó en el ejército. Esta situación confluyó en el 18 de Octubre de 1945, ya que se dividió la oficialidad, entre los viejos y los jóvenes. Los primeros con López Contreras y los otros con Medina, y cambió todo el cuadro nacional. Estas personalidades, tomamos parte, pero no como grupo, sino como individualidades. Entonces unos se fueron con los militares, con la dictadura, y otros, con la democracia, pero eso es posterior a la existencia de ese grupo. Este comentario es muy importante. Así, vemos que el Grupo como tal, se disuelve para el momento que ya son profesionales y toman caminos distintos, aunque la amistad continuó. El Doctor asevera que toda esa Venezuela que existía, se acabó el 18 de Octubre. Desapareció el Táchira como poder nacional. El general López Contreras, el general Medina y los generales andinos fueron destituidos y presos. Vino otra realidad. En esta nueva realidad, unos, como el doctor Ricardo González, el doctor Simón Becerra y el doctor Bernardo Lara, sirvieron a la dictadura de Pérez Jiménez; y Ruiz Pineda, Pablo Castro, Gonzalo Vivas y Ramón Velásquez, se ubicaron en la zona democrática, lo cual no quiere decir, que en lo personal, no mantuvieran buenas relaciones. Ramón J. Velásquez siguió siendo muy amigo de Ricardo González y Ruiz Pineda muy amigo de Miguel Moreno que estaban en posiciones antagónicas extremas.

El mayor legado de este grupo al país, para el Presidente, se puede decir que fueron dos. Primero, en haber logrado interesar a la gente en la vida nacional, en la vida democrática. Venezuela tenía apenas tres millones y medio de habitantes y la mayor parte de las personas, a pesar de haber pasado 8 años de la muerte de Gómez, no quería intervenir en política, porque bajo la dictadura, intervenir en política, era ir a la cárcel o al destierro. Y por otra parte, el segundo legado, muy importante, fue también interesarnos en los problemas sociales regionales. Crear escuelas, la enseñanza agrícola y ampliar el número de institutos de educación primaria y secundaria. Era numerosa la población, y escasas las instituciones. La derrota del analfabetismo tachirense. “Sí tuvimos un empeño”.

Este grupo se puede comparar con otros que han existido en Argentina, México y Colombia, dedicados a considerar los problemas y los valores de una determinada región, como aporte a la solución de los problemas nacionales. Fue una colaboración ciudadana que le apuntaba al Gobierno Nacional o a la prensa, las necesidades que se tenían de vías de comunicación, educación, salud, etc., ayudando así, a construir el país, y no dejando la carga exclusivamente a los funcionarios públicos.

El Dr. Ramón J. Velásquez, cuando se le preguntó sobre el concepto de tachiraneidad, comenta que “fundamentalmente, yo soy venezolano.” Pero que sin embargo Venezuela, como todos los países está dividida en regiones que tiene sus propias características que las distinguen unas de otras. Y continúa, Venezuela tiene cuatro regiones fundamentales. Primero, la mayor por sus características, por su paisaje, la gente, desde Maturín hasta el Apure, que contribuyó mucho a la Independencia. La otra región de gran importancia por la población que abarca y los productos agrícolas pecuarios, es la región Zulia, Táchira, Mérida y Trujillo. La característica de los andinos se ha completado con la salida al mar, el Zulia, aunque por características raciales, por desarrollo cultural, son distintas.

Y las dos últimas regiones, una que ocupa la mitad de Venezuela, que es la región amazónica, el estado Bolívar y el estado Amazonas y la cuarta y más importante, social y políticamente, en la cual está Caracas, es la región nor-costera del país, que va desde Coro hasta Cumaná, donde se ha asentado a través de los siglos la mayor parte de la población venezolana. Cada una de estas regiones tiene su fisonomía, y se refleja en el llanero, el andino, en la familia, y entonces se ve, en la mesa, en las comidas, en las costumbres, tradiciones, como las distinguen y las separan. De tal manera, que para poder tener una noción clara de ese conjunto de naciones o países que son los Andes, Guayana, Oriente y los Llanos, hay que estudiar todo el proceso de formación de población de esas regiones.

Igualmente se le pregunta al Presidente, cómo ve él, la mística y el nacionalismo por el país, si las inquietudes de aquellos jóvenes, son iguales que las de los de hoy en día o si por el contrario cree que esto se ha perdido un poco y nos contesta que sí, que se ha perdido mucho, con un peligro. Eso de la globalización, ya aplicado no a las operaciones comerciales sino a la vida individual. “Ve uno con profunda preocupación el desinterés de gran parte de las generaciones venezolanas, por lo que es su tierra, su origen y su atraccióna una moda universal. No es que no se le cuente la historia con los métodos más sofisticados de la televisión. Es que son otras las tentaciones juveniles”.

El Dr. Ramón José Velásquez nació en San Juan de Colón, estado Táchira el 28 de Noviembre de 1916. La educación superior la hizo en la Universidad Central de Venezuela, Doctor en Ciencias Políticas y Sociales en 1942 y abogado en 1943. Fundador de prestigiosas cátedras como la de Historia del Periodismo Venezolano en la Universidad Católica Andrés Bello y Apreciación del Proceso Histórico Venezolano en la Universidad Metropolitana. Dirigió El Nacional, El Mundo y la revista Elite. Fue senador por el Estado Táchira, diputado por el estado Miranda, Secretario de la Presidencia en la presidencia de Rómulo Betancourt. Presidente de la Asociación Pro-Venezuela. Ministro de Comunicaciones durante el primer gobierno del Dr. Rafael Caldera. Presidente de la Comisión de Política Exterior del Senado de la República, Vicepresidente de la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores, Presidente de la Comisión Presidencial para la Reforma del Estado (COPRE) y entre el 5 de febrero de 1993 y el 2 de febrero de 1994, fue Presidente Constitucional de la República, para sustituir al presidente suspendido.

Ha sido compilador de numerosas obras sobre historia venezolana y pensamiento político, además de ser el autor de ensayos tan importantes como La caída del liberalismo amarillo y drama de Antonio Paredes en 1973, y Confidencias imaginarias de Juan Vicente Gómez en 1983. Es abogado, periodista, historiador, profesor universitario, investigador y promotor de los estudios históricos en Venezuela. Como prueba de su excelente pluma y de su sentimiento hacia el Dr. Leonardo Ruiz Pineda, relata aquellos años de juventud:

Yo lo vi llegar, adolescente, al colegio de la capital provinciana. Traía la sonrisa que fue bandera de concordia en sus días de político combatiente... Entre sus textos de estudio, asomaba como contrabando peligroso, un libro de poemas. “El Poeta”, lo llamó uno de sus íntimos... El estudiante era brillante... sus respuestas estaban siempre fuera del molde...17

La mirada del Grupo Uribante a través del interesante recuento del Dr. Velásquez, es un ejemplo para las generaciones venideras de trabajo, tesón, perseverancia, avidez intelectual y aunque estos personajes siguieron caminos políticos diferentes, lo más importante, es que mantuvieron la amistad de juventud, esa camaradería que sobrepasa las vicisitudes posteriores de la vida. Prueba de ello, es el cariño y respeto con el que ambos entrevistados se referían al otro, la Sra. González y el Dr. Velásquez.

Conclusión El presente trabajo ha sido muy inspirador, pues uno percibe el ímpetu con el que este grupo de jóvenes enfrentó la vida. Fruto en parte, de las horas pasadas con su maestro de Botánica, don Carlos Rafael Lamus, labor muy bien reflejada en algunos párrafos mencionados del Dr. Leonardo Ruiz Pineda. Estos jóvenes, quienes con el tiempo, llegaron a ser grandes profesionales, destacados en el campo privado unos, y otros en el público.

Todos hombres de bien.

El Grupo Uribante, un nombre con connotaciones históricas importantes, de un pueblo que con valentía defendió su dignidad, a pesar de no dejar nada escrito, perdura lo más importante, que es su espíritu y obra en el país. Sus reuniones, las tertulias en la Casa Táchira, las charlas de invitados, fueron el caldo para unirse en ideales de trabajo y superación. Compañeros de estudios en la infancia y adolescencia, deja en ellos una huella indeleble de unión y camaradería, que no se borró con los años, a pesar de hallarse algunos, posteriormente, en posiciones políticas encontradas.

Según comenta el Dr. Velásquez, el Grupo Uribante contribuyó a que la gente se interesara en la política en la década de 1940, ya que todavía había temor, pues la sombra de la época de la dictadura, todavía pesaba sobre la colectividad, pues se mantenía al margen de emitir opiniones, y también contribuyó a que se interesase la gente en los problemas nacionales, actitud que considera, no se percibe mucho en los jóvenes de hoy en día.

Notas

1 Entrevista al Dr. Ramón J. Velásquez. 2 de Diciembre de 2005. Su residencia. 4:00 pm. Caracas. Venezuela.

2 GARCÍA MORA, José de la Cruz. La revuelta de los Chácaros. Ponencia presentada el 24 de Noviembre de 2001 en la Sociedad Bolivariana de Táriba con motivo de la reunión mensual de la Asociación de Cronistas del Estado Táchira. www.espanol.geocities.com, p. 2.

3 Ibidem, p. 4.

4 Ibidem, p. 5.

5 PINZÓN, Rafael. “Los Andinos”. En: Juan Vicente Gómez ante la Historia. Biblioteca de Autores y Temas Tachirenses. No. 87. 1ª. edición. Tipografía Cortés. San Cristóbal. Venezuela. 1986, p. 183

6 RUIZ PINEDA, Leonardo. Ventanas al Mundo. Autobiografía. Biblioteca de Autores y Temas Tachirenses. No. 71. 2ª. edición. Ministerio de Información y Turismo. Imprenta Nacional. 1977, pp. 105-106.

7 Entre las diversas actividades laborales del Dr. González, podemos destacar que, en 1945, se desempeñó como secretario del partido Democrático Venezolano (PDV) y partidario de Medina. En ese año cayó el gobierno de Medina y fue muy perseguido, al igual que su padre, que era Gobernador del estado Lara. El partido político fue disuelto, estando en una ocasión, tres meses preso. Luego del gobierno de Medina, fue alrededor de diez años abogado de la Creole Petroleum Corporation. En 1953, resultó Presidente de la Asamblea Constituyente, luego, Senador por el Estado Táchira, y Presidente de la Corporación Venezolana de Fomento. También desempeñó importantes cargos administrativos. Falleció en 1977.

8 Entrevista con la Sra. Isola Casanova de González. Caracas, 22 de Noviembre de 2005. 9 GONZÁLEZ, Ricardo. Discurso del Presidente de los Estados Unidos de Venezuela en la instalación solemne del 9 de Enero de 1953. Caracas. Imprenta Nacional. 1953.

10 La Corporación Venezolana de Fomento, CVF, fue creada por decreto-ley del gobierno nacional el 29 de mayo de 1946, con carácter de Instituto Autónomo, adscrito al Ministerio de Fomento, con patrimonio propio e independiente del Fisco Nacional. Su creación surgió como una necesidad nacional de satisfacer el creciente espíritu empresarial e impulsar el proceso de industrialización del país.

11 GONZALEZ, Ricardo. “Exposición General a la Memoria del Instituto 1954-1955”. En: La CVF y su Doctrina Económica. Caracas, 1956, pp. 9,10.

12 GONZÁLEZ, Ricardo. “Discurso pronunciado con motivo de la inauguración de la I Convención de Gerentes de Empresas Eléctricas vinculadas a la C.V. F. en Caracas, 1954.” En: La CVF y su Doctrina Económica. Ob. Cit., p. 43.

13 Ibidem, p. 49.

14 GONZÁLEZ, Ricardo. “Discurso pronunciado con ocasión de la Inauguración de la Planta Eléctrica de San Cristóbal.” En: La CVF y su doctrina económica. Ob. Cit., pp. 83, 84.

15 Entrevista al Dr. Ramón J. Velásquez. 2 de Diciembre de 2005. Su residencia. 4:00 pm. Caracas. Venezuela.

16 En entrevista a la Sra. Isola de González, viuda del Dr. Ricardo González, nos comentó que Rafael Pinzón era del Grupo Uribante, mientras que el Dr. Velásquez no lo apunta así. (El Dr. Pinzón era partidario del general Marcos Pérez Jiménez y su pensamiento acerca de Acción Democrática se encuentra plasmado en el artículo Los Andinos, publicado en el libro Juan Vicente Gómez ante la Historia, mencionado en el presente trabajo). Entrevista a la Sra. Isola Casanova de González. Caracas, 22 de Noviembre de 2005.

17 VELÁSQUEZ, Ramón J. Prólogo. En: Ventanas al Mundo. Autobiografía. No. 71. Ob. Cit, pp. 9-11.