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Tiempo y Espacio
versión impresa ISSN 1315-9496
Tiempo y Espacio vol.23 no.59 Caracas jul. 2013
David Ruiz Chataing, Historia Intelectual de Venezuela. (Ensayos). Caracas, Universidad Pedagógica Experimental Libertador, 2011.
Lourdes Cobo
Un siglo de historia en el que las guerras son el elemento predominante, como ocurre con el Siglo XIX venezolano, puede llevar a la conclusión de que en ese período no hubo espacio para la producción intelectual. Es válido pensar en la imposibilidad de elaborar un pensamiento político o dedicarse a la elaboración de doctrinas socio-políticas en medio de la violencia, el caos, la destrucción económica, es decir, entre las ruinas de un país. Uno de los méritos de la obra del Doctor Ruiz Chataing es demostrar, a través de las ideas y propuestas de nueve pensadores venezolanos del Siglo XIX, que sí hubo un grupo de intelectuales que se dedicaron a plasmar en el papel sus concepciones de lo que debía ser Venezuela y cómo debía llevarse a cabo la construcción de un proyecto nacional liberal.
Con este fin el autor se sumerge en periódicos, publicaciones, folletos, hojas sueltas, libros , archivos personales de la época y, a través de su investigación histórica, nos pasea por la obra de estos venezolanos que intentaron crear el proyecto de una República partiendo de las ruinas de las diferentes guerras que asolaron a nuestro país en el Siglo XIX. Y no sólo describe los aspectos doctrinarios de su pensamiento sino que los ubica en su contexto político social y hace notar las contradicciones y limitaciones de cada una de las obras de los autores estudiados.
La obra de Luis Gerónimo Alfonzo (1833- ? ), fervoroso partidario del liberalismo (p.13), inicia el periplo por la historia del pensamiento político en Venezuela, y deja saber al lector que la obra de este intelectual es una maratónica descripción de la aventura nacional de construir una República Constitucional. En esta obra se destacan sus concepciones sobre la democracia y los fundamentos de la República liberal y sus influencias van desde Locke y Hobbes hasta Jesús de Nazareno. En síntesis, el ideal de República de este pensador está definido por el federalismo, el derecho a la insurrección contra los tiranos, la defensa de los métodos conciliatorios para resolver las diferencias y la necesidad de exterminar la corrupción en el ejercicio de la administración pública, así como el personalismo y el autocratismo, la necesidad de los partidos políticos y una concepción antiimperialista de las relaciones internacionales.
Seguidamente con la obra de Nicanor Bolet Peraza (1838-1906) vemos de nuevo las preocupaciones intelectuales de un venezolano que no acepta que el destino de su país esté dirigido por caudillos y condenado a constantes baños de sangre: De las refriegas salen es dictadores, del debate de ideas, de la civilizada lucha política, surge la libertad y la prosperidad. (p.39) y alerta , con gran clarividencia, contra la teoría de los hombres necesarios y de las dictaduras salvadoras (p.42), se opone a la interpretación racista y determinista de la problemática latinoamericana y en materia de política internacional establece la importancia de los conceptos de no intervención en los asuntos internos de otros estados, arbitraje y solución pacífica de las controversias.
Laureano Villanueva (1840-1912), pensador de acendrado republicanismo con gran influencia del pensamiento cristiano, exalta el ideal neoliberal de la igualdad, hace énfasis en la educación como el valor fundamental de una sociedad y herramienta esencial para superar la condición de los sectores sociales desfavorecidos. En este sentido, Villanueva ve la educación como la necesaria meta de todo gobierno bien establecido: con nuevas generaciones altamente capacitadas alcanzaremos la República democrática (p.53). También exalta la necesidad de que el poder civil prevalezca por lo que el ejército no debe deliberar sobre los asuntos políticos y subordinarse a las leyes para desarraigar la anarquía , el personalismo y la amenaza de los empeños pretorianos.
Un proyecto de país en el que el desarrollo, la paz y la prosperidad de sus ciudadanos es el objetivo fundamental está presente en todos estos autores estudiados por Ruiz Chataing en su obra. Así tenemos que planteamientos como la libertad de imprenta, el federalismo, la descentralización y la alternabilidad republicana son los fundamentos en la construcción de un marco jurídico político que siente las bases de una república democrática y elementos comunes en los autores estudiados, aunque con diversos matices.
Francisco Tosta García (1846-1921), además de historiador, fue escritor costumbrista que trató con su obra de poner las bases de la historia patria, un exaltado defensor del federalismo y del Partido Liberal Amarillo, que creyó fervientemente en el poder de las instituciones y las leyes para frenar los voluntarismos personales. Según este autor los partidos políticos y la educación republicana son instrumentos para alcanzar el predominio de la ley y la razón. Más educación, más democracia y más federalismo son sus consignas. En el ámbito internacional nos habla de la unidad latinoamericana para contrarrestar el excesivo poder de Estados Unidos en el Hemisferio Occidental y lograr un equilibrio internacional.
Por su parte Marco Antonio Saluzzo (1834-1912), uno de los intelectuales venezolanos más respetados de las últimas décadas del Siglo XIX, exalta la igualdad, pero aquella que conduce a los depauperados a mejores niveles sociales y no aquella que aplana forzosamente llevando a todos a la miseria y el atraso. Fervoroso partidario en su juventud de las prédicas de Antonio Leocadio Guzmán, del liberalismo, los derechos del hombre y la libertad . Sus ideas llevaron a algunos a clasificarlas de socialismo cristiano mientras que David Ruiz lo prefiere ubicar en el liberalismo cristiano o cristianismo liberal y democrático.
El pensamiento de Carlos León (1868-1942), fundador del Partido Revolucionario de Venezuela, pareciera estar marcado por la sociología marxista y el determinismo histórico. Su pensamiento político se alinea con la República democrática, el sufragio universal, la división de poderes, el sistema federal y las garantías ciudadanas. Una de las virtudes del libro del Dr. Ruiz Chataing es que nos hace reflexionar sobre la lucha intelectual de estos venezolanos por establecer un proyecto de país en el que se pudiera lograr el mayor bienestar para su gente, en un marco de igualdad, de justicia, de respeto a las leyes, y el contraste con los tiempos tenebrosos que estamos viviendo. En ese sentido cabe citar el comentario del autor sobre la reflexión de León: decir que un adversario es enemigo y que se acabó con él hasta como núcleo social no es más que crasa ignorancia y odiosa tiranía. (p. 96)
Finalmente el libro nos lleva al pensamiento de José Ladislao Andara (1864-1922) y su evolución de un liberalismo radical, aquel que hablaba de la necesidad de extinguir el hábito del personalismo que degrada los caracteres haciendo a los hombres servir inconscientemente a los criminales planes de ambiciones intemperantes (p.107), al discurso del orden, en el que opta por guardar silencio y se pone a la orden del régimen gomecista.
Por último, el Dr. Ruiz Chataing expone los pensamientos de Horacio Blanco Fombona (1889-1948), quien hizo del antiimperialismo una de sus banderas fundamentales, además de su antigomecismo, que lo condujo a vivir años en el exilio y Cristóbal Benítez (1887- 1945), quien defiende las ideas de Juan Vicente Gómez para posteriormente defender la gestión de Isaías Medina Angarita,.
De la lectura de esta obra nos queda no sólo el conocimiento sobre el trabajo de estos pensadores venezolanos que intentaron contribuir con la creación de un proyecto de país viable después de largos años de guerra y destrucción en el marco de ideas políticas avanzadas y cuyo hilo conductor es la búsqueda del bienestar del pueblo en un ambiente de respeto y paz. También trasciende la reflexión de que en estos oscuros momentos en que nos encontramos -a más de un siglo de que estos venezolanos dedicaran su vida a elaborar un pensamiento que pudiera ayudar a construir una República, eliminando las guerras, los caudillos, la tiranía apalancándose en la igualdad, la libertad, la descentralización, el respeto a las leyes, la separación de poderes, la educación, las bases de ese proyecto- el sistema político venezolano ha involucionado hacia la antipolítica, el caudillismo en su más denotada expresión, el irrespeto a la Constitución, es decir, la destrucción de la República y del proyecto soñado por estos pensadores.











