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</front><body><![CDATA[   <font face="Verdana">     <p align="center"><b>Cáncer Gástrico Temprano o Precoz: revisión de la  literatura </b></p> </font><font SIZE="2" face="Verdana"><b>     <p align="center">Villasmil Miguel*, Anato Rafael*, Dias Carla*, Landaeta Jorge,  Soto José*, Martinez Yolette*, DiGirolamo Cristina*, Ortega Roberto*, Gonzalez  Oscar*, León Kyra*, Zuramay Gioconda*, León Keyra*. Sección Endoscopia SVG*. </p>     <p align="justify"></b>Sección Endoscopia SVG*. Sociedad Venezolana de  Gastroenterología, Caracas, Venezuela.</p> <b>     <p align="justify">Resumen </p> </b>     <p align="justify">El cáncer gástrico precoz, se diagnostica cada día con más  frecuencia no solo en Japón sino en todo el mundo y, aunque su tratamiento  endoscópico es relativamente sencillo, en nuestro medio hay poca experiencia  sobre la resección de lesiones sospechosas. El pronóstico de cáncer gástrico  temprano es muy bueno y la tasa de supervivencia a los 5 años es del 90%. Por  ello, basado en el criterio del tratamiento temprano de cáncer gástrico tiene  mejor pronóstico, es importante la detección temprana masiva esta enfermedad  antes de que evolucione a un estado avanzado. </p> <b>     <p align="justify">Palabras Clave</b>: Cáncer gástrico precoz, Cáncer gástrico  temprano, Helicobacter pylori, Endoscopia. </p> <b>     <p align="justify">Introducción </p> </b>     <p align="justify">El cáncer gástrico (CG) es una entidad altamente prevalente  en el mundo. En el 2002 se registraron 900.000 casos nuevos y 700.000 muertes  por esta causa. A nivel mundial es el cuarto tipo de cáncer más frecuente y la  segunda causa de muerte por cáncer, aunque en Japón es la primera causa de  muerte por cáncer. Más del 90% de los CGs son adenocarcinomas y el res-to  tumores menos frecuentes como linfomas, tumores estromales gastrointestinales y  tumores carcinoides.<sup>1 </p> </sup></font>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">A pesar de la disminución en la  incidencia del cáncer gástrico en Europa y Norteamérica en los últimos treinta  años, en Latinoamérica se mantiene una alta incidencia en los países andinos  como Chile, Perú, Bolivia, Ecuador, Colombia y Venezuela, y una baja incidencia  en los países de la cuenca del río de La Plata: Argentina, Uruguay, Paraguay y  el sur de Brasil. En Centroamérica,&nbsp; Costa Rica es reconocida por tener la  más alta incidencia: 51,5 por 100.000 habitantes en hombres y 28,7 por 100.000  habitantes en mujeres y Cuba registra la menor incidencia en el área del Caribe.</font><font SIZE="2"><sup><font face="Verdana">2 </font></p> </sup></font><font SIZE="2" face="Verdana">     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">La alta morbimortalidad de este tumor, se debe  fundamentalmente al diagnóstico tardío, cuando el tumor está en estados  avanzados, con lo cual la sobrevida a cinco años es menor del 10%; por tanto,  las mejores estrategias para combatir esta temible entidad serían la prevención,  la detección y el tratamiento temprano.</font><font SIZE="2"><sup><font face="Verdana">1 </font></p> </sup></font><font SIZE="2" face="Verdana"><b>     <p align="justify">ETIOPATOGENIA-FACTORES DE RIESGO </p> </b>     <p align="justify">Se desarrolla a través de un proceso multifactorial que puede  durar hasta 20 años ó más y aparece en estómagos que tienen gastritis atrófica y  metaplasia intestinal. Se ha estimado que el 10% de pacientes con atrofia  gástrica pueden desarrollar este tumor en un periodo de 15 años.<sup>1 </p> </sup>     <p align="justify">La presencia de pólipos adenomatosos también han sido  asociados como factor de riesgo importante (con un potencial maligno mayor de  40% cuando los pólipos miden más de 2,5 cm) razón por la cual la conducta más  adecuada es la resección endoscópica.</font><font SIZE="2" face="Verdana"><sup>2</sup> </font><font SIZE="2"><font face="Verdana">Adicionalmente en la literatura se  hace descripción de los siguientes factores de riesgo:</font></p> </font><font FACE="Verdana" SIZE="2"><b>     <p align="justify">Historia familiar</b>: El riesgo de padecer cáncer gástrico  es de dos a tres veces mayor en personas con historia familiar positiva por esta  enfermedad, aumenta al vivir en áreas geográficas de alta incidencia y es  inversamente proporcional al estado socioeconómico.</font><sup><font SIZE="2"><font face="Verdana">3 </font></p> </font></sup><font SIZE="2" face="Verdana"><b>     <p align="justify">Sexo</b>: Es dos veces más frecuente en hombres que en  mujeres (riesgo con tendencia a igualarse en los diagnósticos efectuados <font SIZE="2">de forma precoz) y el pico de incidencia es entre los 50 y 70  años.</font><sup>2,3 </p> </sup><b>     <p align="justify">Cirugía gástrica previa y el consumo de tabaco</b></font><sup><font FACE="Verdana" SIZE="2">2,3 </p> </font></sup><font SIZE="2" face="Verdana"><b>     <p align="justify">Alimentación</b>: Las dietas saladas con alta proporción de  cereales y baja de proteínas, el bajo consumo de frutas y vegetales frescos (que  aporten ácido ascórbico, vitamina A y oligoelementos) y el consumo de ciertos  alimentos como carnes ahumadas y nitradas, están implicados como factores de  riesgo. Los estudios de campo realizados por Correa y colaboradores, además,  encontraron que el consumo de habas, una leguminosa propia de tierras por encima  de los 1.800m de altura, y el consumo de aguas con alto contenido de azufre y  nitratos, son factores que se relacionan muy bien con las poblaciones con altos  índices de prevalencia de la enfermedad.2 Por el contrario, una dieta alta en  vegetales y frutas frescas reduce el riesgo de desarrollar cáncer gástrico.</font><sup><font FACE="Verdana" SIZE="2">3 </p> </font></sup><font SIZE="2" face="Verdana"><b>     <p align="justify">Grupo sanguíneo</b>: Siempre se ha considerado controversial  la mayor incidencia de cáncer en el grupo A. La asociación entre este grupo y el  CG se conoce desde hace ya más de 30 años siendo el trabajo original el de Aord  que también fue estudiada por otros autores como Doll en 1960 y por Hosking en  1965. Hirayama desde hace mucho tiempo, en grandes series japonesas, no encontró  diferencia significativa entre la incidencia de cáncer gástrico y los grupos  sanguíneos.<sup>4 </p> </sup><b>     <p align="justify">Infección por Helicobacter pylori</b>: incrementa el riesgo  de tres a seis veces y puede ser un cofactor en la patogénesis de esta  enfermedad junto con el alelo 2 del gen receptor antagonista de la interleuquina-1.</font><font FACE="Verdana" SIZE="2"><sup>3 </sup>Casi todos los pacientes infectados por <i>H. pylori </i>desarrollan una  respuesta inflamatoria<sup> </sup>crónica que lleva a un aumento en la formación  de radicales libres y citocinas que pueden ocasionar daño al ADN de la células  epiteliales, dada su<sup> </sup>regeneración tan dinámica y frecuente. En un  grupo de pacientes infectados y que, usualmente, tienen una producción elevada  de ácido clorhídrico se desarrolla la úlcera duodenal, entidad que se ha  propuesto como precursora del cáncer gástrico. Otro subgrupo de pacientes con  baja producción de ácido, desarrolla gastritis crónica atrófica que, asociada a  la metaplasia intestinal, especialmente la incompleta (de colon), es una  condición reconocida para la presencia de cáncer gástrico. La infección y su  consecuente respuesta inflamatoria conducen a proliferación epitelial y evidente  alteración de la apoptosis, condición que se ha relacionado con aumento de las  metástasis linfáticas y peor pronóstico. Las cepas de <i>H. pylori </i>que sean  Cag A positivas (que es una toxina que induce gran respuesta inflamatoria con  citocinas, cambios proinflamatorios e inflamación de la propia mucosa) se  asocian con un riesgo incrementado de gastritis crónica atrófica y metaplasia  intestinal y a una notable disminución de los niveles de ácido ascórbico en el  jugo gástrico, que llevan a una susceptibilidad aumentada en la formación de  compuestos N-nitrosos. Permanece en investigación si el <i>H. pylori </i> favorece la carcinogénesis mediante interacciones directas sobre el huésped o  indirectamente a través de receptores epiteliales que ayudan a la proliferación  celular y al polimorfismo de citocinas proinflamatorias. El efecto de erradicar  el <i>H. pylori </i>sobre el riesgo del cáncer gástrico es incierto pero debe  considerarse como factor de alto riesgo en las poblaciones con altas tasas de  infección, gastritis crónica atrófica y metaplasia intestinal.</font><sup><font FACE="Verdana" SIZE="2">2,5 </sup>Por estas razones, <i>H. pylori </i>se ha clasificado como cancerígeno  clase 1, según la Organización Mundial de la Salud.<sup>2 </p> </sup></font><font SIZE="2" face="Verdana"><b>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Aclorhidria</b>: Históricamente se ha relacionado el grado de  acidez con el cáncer gástrico, señalándose que es 3 ó 4 veces más frecuente en  personas con aclorhidria que en aquellas que tienen acidez normal. Ya en 1956  Berkson encontró en 837 pacientes con aclorhidria una incidencia 6 veces mayor  de cánceres que en la población general. Debe presumirse, que las neoplasias que  asientan en mucosa de tipo gástrico (mucocelulares) tienen preservada su  capacidad para secretar ácido, ya que su sistema oxíntico, no está comprometido  y la acción del ácido daría lugar a erosión o ulceración de carácter péptico que  conservarían los focos de cáncer, sea en la mucosa o mucosa/submucosa en los  márgenes de las úlceras, las que representan el componente ulceroso, lesión que  inclusive puede penetrar a capas más profundas, constituyendo una típica úlcera  péptica, hecho que ha dado lugar al viejo concepto controversial de la famosa  malignización de la úlcera.<sup>4,6 </p> </sup>     <p align="justify">Autores como Shiotani manifiestan que la combinación de  hipoacidez con alto contenido de nitritos, inducida por la infección del <i> Helicobacter pylori</i>, está asociada especialmente con cánceres de tipo  intestinal y de forma elevada. En nuestra observación este tipo de cánceres con  un marcado descenso del tenor de ácido se debería a un número de lesiones con  matriz de adenoma.<sup>3,4 </p> </sup><b>     <p align="justify">Cáncer Gástrico Temprano </p> </b>     <p align="justify">El cáncer gástrico temprano (CGT), también conocido como  cáncer gástrico superficial o precoz fue definido por primera vez en 1971 por la  Sociedad Japonesa de Endoscopia.</font><sup><font FACE="Verdana" SIZE="2">2 </sup>Se define como el carcinoma del estomago limitado a la mucosa o submucosa,  independiente de metástasis a ganglios linfáticos u otros órganos.1,2,3,4 Su  incidencia es de 25% a 46% en Japón comparada con sólo 5% a 24% en los países  occidentales.2 El pronóstico es excelente si se logra detectar y tratar  oportunamente lográndose una sobrevida superior al 90% a 5 años, la cual  contrasta notablemente con la del CG avanzado.<sup>1,3 </p> </sup></font><font SIZE="2" face="Verdana"><b>     <p align="justify">CLASIFICACIÓN </p> </b>     <p align="justify">La Sociedad Japonesa para cáncer gástrico temprano ha  planteado la siguiente clasificación (<b><a href="#fig1">Figura 1</a></b>):</p>     <p align="center"><a name="fig1"> <img border="0" src="/img/fbpe/gen/v65n3/art17fig1.gif" width="402" height="367"></a></p>     
<p align="justify"><b>Tipo I</b>: lesión exofítica o protruida (más de dos veces  la medida de la mucosa gástrica normal)</font><sup><font FACE="Verdana" SIZE="2">1,7 </font></sup></p> <font SIZE="2" face="Verdana"><b>     <p align="justify">Tipo II</b>: lesión plana o superficial (menos de dos veces  la medida de la mucosa gástrica normal)<sup>1,7</sup></p>     <p align="justify">IIa: elevada</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">IIb: plana</p>     <p align="justify">IIc: deprimida</p>     <p align="justify"><b>Tipo III</b>: lesión ulcerada o deprimida.<sup>1 </p> </font></sup><font SIZE="2">     <p align="justify"><font face="Verdana">El tipo protruido (tipo I ó IIa) con un  diámetro menor a 25 mm y el tipo excavado (IIc) con un diámetro menor a 20 mm,  rara vez produce metástasis a nódulos linfáticos.</font><sup><font face="Verdana">1 </font></p> </sup></font><font SIZE="2" face="Verdana"><b>     <p align="justify">MANIFESTACIONES CLÍNICAS </p> </b>     <p align="justify">Clínicamente el cáncer gástrico temprano no presenta síntomas  ni hallazgos al examen físico. Síntomas inespecíficos semejantes a los de  enfermedades gastrointestinales benignas, tales como dolor epigástrico, nauseas,  vómitos, pérdida de peso y anorexia, están asociados a cáncer gástrico avanzado,</font><sup><font FACE="Verdana" SIZE="2">3,6 </sup>pero se pueden encontrar en aproximadamente un 20% de los pacientes con  diagnóstico de cáncer gástrico temprano.<sup>2 </p> </sup></font><font SIZE="2" face="Verdana">     <p align="justify">Morlock y Hartman manifestaban textualmente: &quot;Los síntomas  del carcinoma gástrico no siempre son típicos o definidos, como ha afirmado con  razón MacCarty, el carcinoma precoz del estómago no presenta signos o síntomas  de un libro de texto, y cuanto antes se aprecie esta verdad, más pronto se  tratará el problema de un modo inteligente y con éxito, pues el cáncer gástrico  comienza como una lesión pequeña curable e incumbe al clínico la responsabilidad  de reconocer dicha lesión como lo que real-mente es&quot;. Se debe tener en cuenta  que la gastritis, especialmente en sus formas severas, acompaña a las lesiones  malignas, considerándosele como un precursor o más bien como una condición  importante para el desarrollo de la enfermedad.</font><font SIZE="2"><sup><font face="Verdana">4 </font></p> </sup></font><font SIZE="2" face="Verdana">     <p align="justify">Las úlceras gástricas constituyen un reto para el clínico,  porque suscitan el delicado problema de establecer una decisión exacta sobre si  son benignas o malignas, haciendo más difícil el diagnóstico, pues dichas  lesiones pueden responder fácilmente al peligroso &quot;tratamiento de prueba&quot; con  respuesta favorable al comienzo, cuando se ha tratado el denominado componente  ulceroso, demostrándose más tarde que fueron lesiones malignas desde su inicio o  &quot;úlceras cancerificadas&quot;.<sup>4,6 </p> </sup><b>     <p align="justify">Diagnóstico </p> </b>     <p align="justify">Aunque el diagnóstico en los pacientes con enfermedad  temprana es muy difícil, se debe elaborar una excelente historia clínica que  incluya la ocupación del paciente, su procedencia, los hábitos alimentarios, los  antecedentes de enfermedades digestivas y la historia personal y familiar de  cáncer. En algunos países como Japón y Chile, donde los estudios de tamizaje  están establecidos, es posible detectar la enfermedad en estadios más tempranos  con el consecuente mejor pronóstico.</font><font SIZE="2"><sup><font face="Verdana">2 </font></p> </sup>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana">El diagnóstico de este tipo de cáncer  fundamentalmente se ha hecho sobre la base del estudio endoscópico con  comprobación anatomopatológica siguiendo los criterios japoneses. En Japón se  señala que el carcinoma gástrico es diagnosticado sobre criterios de  alteraciones nucleares y estructurales glandulares, aún cuando la invasión está  ausente, interpretación contraria al punto de vista occidental. Este hecho,  puede contribuir junto con otros, a la alta incidencia y al mejor pronóstico de  cáncer en el Japón.</font></font><font SIZE="2" face="Verdana"><sup>4,6 </sup>En  Japón más del 60% de los cánceres gástricos son detectados en estadíos  tempranos, sin embargo en países occidentales, éstos constituyen del 10 al 20%  de los cánceres gástricos.</font><font SIZE="2" face="Verdana"><sup>6 </sup>A  pesar de que la endoscopia es el mejor método para el diagnóstico del cáncer  gástrico, tiene una alta variabilidad entre observadores.</font><sup><font SIZE="2"><font face="Verdana">2 </font></p> </font></sup><font SIZE="2" face="Verdana">     <p align="justify">La medición de marcadores tumorales, como Ca19-9, Ca72-4 o el  antígeno carcinoembrionario, tienen valor limitado para ayudar con el  diagnostico, de igual forma los marcadores desarrollados a partir de estudios  biológicos moleculares en la carcinogénesis del cáncer gástrico (p.ej la E-Caderina),  no presentan una adecuada sensibilidad y especificidad que permitan un  diagnóstico temprano.</font><font SIZE="2"><sup><font face="Verdana">2 </font> </p> </sup></font><font SIZE="2" face="Verdana">     <p align="justify">Con el desarrollo de técnicas innovadoras tales como el  análisis de proteomas (término descrito por Wilkins y Williams en 1995 que se  refiere al perfil proteico de una célula, un organelo celular, un tejido, un  órgano, los fluidos corporales, el plasma o el suero) que persigue la  determinación cuantitativa de la expresión proteica y sus cambios en situaciones  de enfermedad o de algún tratamiento farmacológico, hacen ver con un enorme  potencial a esta prueba como pilar para un diagnóstico no invasivo del cáncer  gástrico, principalmente en poblaciones de alto riesgo.</font><font SIZE="2"><sup><font face="Verdana">2,8 </font></p> </sup>     <p align="justify"><font face="Verdana">Se ha utilizado la radiología como un  estudio diagnóstico en los programas de tamizaje pregonados por Japón y seguidos  con algún éxito por Chile, con las diversas técnicas de llenado, doble contraste  y compresión, útiles en la detección temprana del cáncer gástrico. Actualmente,  su uso no es rutinario ni de primera elección.</font><sup><font face="Verdana">2,4,6,8 </font></p> </sup></font><font SIZE="2" face="Verdana">     <p align="justify">La ecoendoscopia, técnica que combina la endoscopia y la  ecosonografía, es de gran aceptación en la actualidad para el estudio del cáncer  gástrico y en la diferenciación del estadio clínico, después de que existe la  confirmación histopatológica, mostrando superioridad frente a la tomografía  axial computarizada. Es fundamental para establecer con gran certeza si el  compromiso sólo llega hasta la submucosa, si existe compromiso de órganos  vecinos o la existencia de adenopatías metastásicas a distancia.</font><font SIZE="2"><sup><font face="Verdana">2 </font></p> </sup></font><font SIZE="2" face="Verdana"><b>     <p align="justify">MANEJO </p> </b>     <p align="justify">En el manejo del CGT la endoscopia terapéutica juega un  importante papel y es el tratamiento de elección cuando el tumor cumple los  criterios para su abordaje endoscópico, siendo la mo<font SIZE="2">dalidad  terapéutica estándar en Japón, la cual está siendo cada día más utilizada por  fuera de este país. Este tratamiento endoscópico es comparable en muchos  aspectos al tratamiento quirúrgico convencional, con las ventajas de ser mucho  menos invasivo y más económico. Dentro de las modalidades endoscópicas, se  dispone de la resección endoscópica de la mucosa (mucosectomía o REM), la  disección submucosal endoscópica (DSE) y de técnicas ablativas como láser,  plasma de argón o sonda caliente. La extensa experiencia japonesa con el  tratamiento endoscópico del cáncer gástrico temprano ha demostrado infrecuentes  complicaciones sistémicas, muy escasas complicaciones operatorias y  postoperatorias y una buena calidad de vida después de su aplicación, y se ha  constituido en el método de elección para aquellos casos que cumplen las  indicaciones ya señaladas. Debido a la extremadamente baja incidencia de  compromiso linfático en </font>los pacientes con la enfermedad confinada a la  mucosa (1-3%),<sup>4 </sup><font SIZE="2">el tratamiento local con endoscopia  implica que la mayoría de estos pueden ser curados con esta modalidad con  resultados similares al tratamiento quirúrgico convencional. Por el contrario,  los pacientes en los cuales se compromete la submucosa, se acompa</font>ñan de  metástasis en 10 a 30%, por lo que este tratamiento no resulta suficiente para  la curación.<sup>1,6 </p> </sup>     <p align="justify">Hace más de una década, Nakamura señaló que la mucosectomía  endoscópica no debía aplicarse en carcinomas deprimidos indiferenciados  localizados en la mucosa gástrica propia de la zona de pliegues en cuerpo y  fondo gástrico, aun en las formas más pequeñas, por la alta frecuencia de  infiltración submucosa y desarrollo de linitis plástica.</font><font SIZE="2"><sup><font face="Verdana">1 </font></p> </sup>     <p align="justify"><font face="Verdana">Recientemente, es muy popular la  disección submucosal endoscópica (DSE), técnica que tiene mucha difusión,  principalmente en el este asiático, para el tratamiento del cáncer gástrico  temprano, la cual ha permitido ampliar el espectro de lesiones para manejo  endoscópico ya que a través de ella se pueden extirpar no solo lesiones mayores  a 20 mm y aun más profundas (tipo IIc y tipo III) en &quot;una sola pieza&quot;, sino que  además, ha logrado reducir la tasa de recurrencia local postratamiento  endoscópico.</font><sup><font face="Verdana">1 </font></p> </sup>     <p align="justify"><font face="Verdana">También existen informes sobre el empleo  de esta técnica en el manejo de otros tipos de lesiones malignas y benignas. Sin  embargo, esta técnica requiere de gastroenterólogos con experiencia y destreza y  con entrenamiento en la técnica, así como la utilización de determinados equipos  endoscópicos como el IT (insulation-tipped) Knife.</font><sup><font face="Verdana">1,3,6 </font></p> </sup>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana">En caso de lesiones limitadas a la  mucosa Tipo OI, OIIa menores a 2 cm y OIIc menores de 1 cm, se puede realizar  una mucosectomía endoscópica.</font></font><sup><font SIZE="2" face="Verdana">3</sup>  Actualmente, se plantea la controversia de si es mejor utilizar una DSE o una  mucosectomía en lesiones menores de 20 mm ya que existen grupos que<sup> </sup> realizan una DSE de manera sistemática en todos los pacientes, cuando se podía  haber realizado una simple mucosectomía que es mucho menos compleja y con menor  riesgo para el paciente. En un reciente estudio, se abordó directamente esta  controversia y se compararon los dos métodos en 177 pacientes que cumplían los  requisitos para mucosectomía y fueron aleatorizados a DSE o mucosectomía; los  objetivos fueron comparar la tasa de resección en bloque, resección completa,  recurrencia y complicaciones. El estudio concluyó que en lesiones pequeñas (&lt;15  mm) los dos métodos eran comparables y los autores recomendaron que en estos  casos debe realizarse una mucosectomía y no una DSE como algunos grupos desean  plantear.<sup><sup>1,6 </p> </sup></sup></font><font SIZE="2" face="Verdana"><b>     <p align="justify">PRONOSTICO </p> </b>     <p align="justify">El pronóstico esta en relación a los siguientes factores  según Gotoda dependiendo de: </p> <ol> 	    <li> 	    <p align="justify">Sexo </li> 	    <li> 	    <p align="justify">Localización del tumor </li> 	    <li> 	    <p align="justify">Tipo microscópico </li> 	    <li> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Tamaño </li> 	    <li> 	    <p align="justify">Tipo histológico </li> 	    <li> 	    <p align="justify">Hallazgo de ulceración </li> 	    <li> 	    <p align="justify">Compromiso ganglionar </li> 	    <li> 	    <p align="justify">Grado de penetración </li> 	    <li> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Compromiso linfático-vascular </li>     </ol> </font><font SIZE="2">     <p align="justify"><font face="Verdana">Para Yokota la presencia de nódulos  linfáticos es el mejor factor para señalar el pronóstico del cáncer. Aihara  considera que los carcinomas en células con anillo tiene un menor grado de  metástasis y un mejor pronóstico.</font><sup><font face="Verdana">3 </font></p> </sup></font><font SIZE="2" face="Verdana">     <p align="justify">Gotoda en 5,265 pacientes portadores de CGT del National  Cancer Center Hospital de Tokio, del Cancer Institute de Tokio, del Oncology  National Cancer Center Hospital y del National Cancer Center Research de Tokio,  señala que las metástasis ganglionares fueron menores en los hombres (2.3%), en  las lesiones situadas en el antro (2.3%), en las formas elevadas en el 0.5%, en  las formas diferenciadas en el 0.4%, y en las formas sin ulceración en el 0.5%.<sup>3,4 </p> </sup>     <p align="justify">Craanen en Holanda señala que los CGT en el 9.7% tuvieron  metástasis y ninguno de los situado en mucosa presentó esta condición. Payet  señala que el porcentaje fue encontrado por ello en el 14.3% y solamente el 2.2%  cuando comprometieron la mucosa y el 24.6% cuando el compromiso fue hasta la  submucosa.<sup>4 </p> </sup>     <p align="justify">La sobrevida del CGT en el Japón alcanza cifras  impresionante, que van del 95 al 100% en los situados en mucosa y de 90 á 95% en  los situados en mucosa, mucosa/ submucosa. En el área occidental estas cifras  son considerablemente menores.</font><font SIZE="2"><sup><font face="Verdana">4 </font></p> </sup></font><font SIZE="2" face="Verdana"><b>     <p align="justify">Referencias Bibliográficas </p> </b>     <!-- ref --><p align="justify">1. Gómez Martín, Otero William, Arbeláez Víctor.Tratamiento  endoscópico de cáncer gástrico temprano en Colombia con seguimiento a cinco  años. Asociaciones Colombianas de Gastroenterología, Endoscopia digestiva, Coloproctología y Hepatología;  2009. p. 347-52. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2941799&pid=S0016-3503201100030001700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><span style="font-size: 10.0pt; font-family: Verdana">2.  González Vega, Oscar. Cáncer gástrico: hacia el diagnóstico temprano. Colombia,  Sociedad de Gastroenterología; 2007. p. 69-78.</span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2941800&pid=S0016-3503201100030001700002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">3. Rodríguez Carballo. Cáncer gástrico temprano. Revista  médica de Costa Rica y Centroamérica, 2007; LXIV (581): 219-221. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2941801&pid=S0016-3503201100030001700003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">4. Espejo Romero Hernán, Navarrete Siancas Jesús. Cáncer  Gástrico Temprano, Estudio de 371 lesiones en 340 pacientes en el Hospital E.  Rebagliati Lima–Perú. Rev. Gastroenterol Perú 2005;25:48-75. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2941802&pid=S0016-3503201100030001700004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">5. Tan Yih K. y Fielding John W.L. Early diagnosis of early  gastric cancer. Eur J Gastroenterol Hepatol 2006;18:821-829. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2941803&pid=S0016-3503201100030001700005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">6. Yamamoto Hironori y Kita Hiroto. Endoscopic therapy of  early gastric cancer. Best Practice &amp; Research Clinical Gastroenterology  2005;19(6): 909-926. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2941804&pid=S0016-3503201100030001700006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">7. Japanese Gastric Cancer Association, Japanese  Classification of Gastric Carcinoma - 2nd English Edition, Gastric Cancer  1998;1:10-24. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2941805&pid=S0016-3503201100030001700007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">8. Z. Corte, M.M. Casado, J.M. Aug y col. Marcadores  tumorales en neoplasias gástricas, JANO, España, Enero 2010 <a href="http://www.jano.es">www.jano.es</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2941806&pid=S0016-3503201100030001700008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body>
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