<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0016-3503</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Gen]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Gen]]></abbrev-journal-title>
<issn>0016-3503</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Sociedad Venezolana de Gastroentereología]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0016-35032011000400012</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Prevalencia de abscesos hepáticos en el Hospital General del Oeste: Período 2008-2010]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ollarves]]></surname>
<given-names><![CDATA[María]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gori]]></surname>
<given-names><![CDATA[María]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Echeverría]]></surname>
<given-names><![CDATA[Gabriel]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Folkmanas]]></surname>
<given-names><![CDATA[William]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Linares]]></surname>
<given-names><![CDATA[Beatriz]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rodríguez]]></surname>
<given-names><![CDATA[José]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mendoza]]></surname>
<given-names><![CDATA[Sonia]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Hospital General del Oeste Dr. José Gregorio Hernández Servicio de Gastroenterología ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Caracas ]]></addr-line>
<country>Venezuela</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2011</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2011</year>
</pub-date>
<volume>65</volume>
<numero>4</numero>
<fpage>353</fpage>
<lpage>358</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0016-35032011000400012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0016-35032011000400012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0016-35032011000400012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Introducción: Los abscesos hepáticos tienen múltiples etiologías, siendo los amebianos endémicos en los países en desarrollo, con una incidencia de 21 en 100.000 habitantes, generalmente son únicos y se ubican en el lóbulo derecho. Son más prevalentes en el sexo masculino, entre la tercera y quinta década de la vida. La mortalidad depende de la diferenciación entre el absceso piógeno, que es de alta mortalidad (hasta 40%) y que con frecuencia requiere drenaje, y el amebiano que es de nula mortalidad, el cual requerirá drenaje, dependiendo de su tamaño y de algunas localizaciones críticas. El objetivo de nuestro trabajo fue determinar la prevalencia y características ultrasonográficas de los abscesos hepáticos en el servicio de gastroenterología del Hospital General del Oeste. Métodos: Se realizó una revisión retrospectiva de los hallazgos ultrasonográficos en pacientes con diagnóstico de absceso hepático, que acudieron al servicio de Gastroenterología del Hospital General del Oeste, entre el año 2008 y el año 2010. Resultados: Se incluyeron un total de 58 pacientes. De los cuales el 72.4% fueron del sexo masculino y 27.5% del sexo femenino. Con una edad promedio de 37.6 años. El principal hallazgo ultrasonográfico fue absceso hepático único en 86.7%, de tamaño mediano (43.1%), con ubicación en el lóbulo derecho (84.4%). El 100% de los pacientes recibió tratamiento médico basado en antibioticoterapia, en 87.93% sólo se indico tratamiento médico, 5.17% drenaje percutáneo y 6.89% drenaje quirúrgico. Conclusión: Los abscesos hepáticos en nuestro centro son más frecuentes en el sexo masculino, siendo el hallazgo ultrasonográfico más común la presencia de abscesos medianos, únicos y ubicados en lóbulo derecho. En cuanto al tratamiento, la totalidad de los pacientes recibió antibioticoterapia oral o endovenosa, siendo bajo el porcentaje de pacientes que ameritó el drenaje de los mismos.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Introduction: Liver abscesses have multiple etiologies, with the amoebic form as a endemic in developing countries, with an incidence of 21 in 100,000 people, they are unique and are usually located in the right lobe. They are more prevalent in males between the third and fifth decade of life. Mortality depends on the differentiation between pyogenic abscess, which is a high mortality (up to 40%) and often requires drainage, and amebic which is no mortality, which require drainage, depending on their size and some locations criticism. The aim of our study was to determine the prevalence and ultrasonographic features of liver abscesses in the department of gastroenterology at the Hospital General del Oeste. Methods: We conducted a retrospective review of ultrasound findings in patients with liver abscess, who attended the Gastroenterology Service of the Western General Hospital, between 2008 and 2010. Results: A total of 58 patients. Of which 72.4% were male and 27.5% female. With an average age of 37.6 years. The main finding was ultrasonographic liver abscess in 86.7% single, medium-sized (43.1%), with location in the right lobe (84.4%). 100% of the patients received medical treatment based on antibiotic therapy in only 87.93% indicated medical treatment, 5.17% percutaneous drainage and 6.89% surgical drainage. Conclusión: Liver abscesses in our hospital are more frequent in males, being the most common ultrasonographic finding: abscesses medium, unique and located in the right lobe. As for treatment, all patients received oral or intravenous antibiotics, with low percentage of patients that required draining them.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[Absceso hepático]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[Hallazgos ultrasonográficos]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Liver abscess]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Ultrasound findings]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[   <font face="Verdana">     <p align="center"><b>Prevalencia de abscesos hepáticos en el Hospital General  del Oeste. Período 2008-2010 </b></p> </font><b><font SIZE="2">     <p align="center"><font face="Verdana">María Ollarves,</font></font><font SIZE="2"><font face="Verdana"><sup>1 </sup>María Gori,<sup>1 </sup>Gabriel Echeverría,<sup>1 </sup>William Folkmanas,<sup>2 </sup>Beatriz Linares,<sup>2 </sup>José Rodríguez,<sup>2 </sup>Sonia Mendoza<sup>2 </sup></font><sup></p> </sup></font></b><font SIZE="2">     <p align="justify"><font face="Verdana">Servicio de Gastroenterología. Hospital  General del Oeste &quot;Dr. José Gregorio Hernández&quot;.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana">1 Residentes del Postgrado de  Gastroenterología. Universidad Central de Venezuela, Caracas, Venezuela. HGO.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana">2 Adjuntos del Servicio de  Gastroenterología &quot;Dr. Simón Becker&quot; HGO. Caracas -Venezuela. </font><sup></p> </sup></font><font SIZE="2" face="Verdana">     <p align="justify">Autor correspondiente: Dra. María Fernanda Ollarves. Médico  Gastroenterólogo. Centro Médico de Caracas, Caracas, Venezuela Correo-e: <a href="mailto:mfollarves@gmail.com">mfollarves@gmail.com</a></p> <b>     <p align="justify">Resumen </p> <font SIZE="2">     <p align="justify">Introducción</font></b><font SIZE="2">: Los abscesos  hepáticos tienen múltiples etiologías, siendo los amebianos endémicos en los  países en desarrollo, con una incidencia de 21 en 100.000 habitantes,  generalmente son únicos y se ubican en el lóbulo derecho. Son más prevalentes en  el sexo masculino, entre la tercera y quinta década de la vida. La mortalidad  depende de la diferenciación entre el absceso piógeno, que es de alta mortalidad  (hasta 40%) y que con frecuencia requiere drenaje, y el amebiano que es de nula  mortalidad, el cual requerirá drenaje, dependiendo de su tamaño y de algunas  localizaciones críticas. El objetivo de nuestro trabajo fue determinar la  prevalencia y características ultrasonográficas de los abscesos hepáticos en el  servicio de gastroenterología del Hospital General del Oeste. <b>Métodos</b>: Se  realizó una revisión retrospectiva de los hallazgos ultrasonográficos en  pacientes con diagnóstico de absceso hepático, que acudieron al servicio de  Gastroenterología del Hospital General del Oeste, entre el año 2008 y el año  2010. <b>Resultados</b>: Se incluyeron un total de 58 pacientes. De los cuales  el 72.4% fueron del sexo masculino y 27.5% del sexo femenino. Con una edad  promedio de 37.6 años. El principal hallazgo ultrasonográfico fue absceso  hepático único en 86.7%, de tamaño mediano (43.1%), con ubicación en el lóbulo  derecho (84.4%). El 100% de los pacientes recibió tratamiento médico basado en  antibioticoterapia, en 87.93% sólo se indico tratamiento médico, 5.17% drenaje  percutáneo y 6.89% drenaje quirúrgico. <b>Conclusión</b>: Los abscesos hepáticos  en nuestro centro son más frecuentes en el sexo masculino, siendo el hallazgo  ultrasonográfico más común la presencia de abscesos medianos, únicos y ubicados  en lóbulo derecho. En cuanto al tratamiento, la totalidad de los pacientes  recibió antibioticoterapia oral o endovenosa, siendo bajo el porcentaje de  pacientes que ameritó el drenaje de los mismos. </p> <b>     <p align="justify">Palabras clave</b>: Absceso hepático, Hallazgos  ultrasonográficos. </p> </font><b>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Summary </p> <font SIZE="2">     <p align="justify">Introduction</font></b><font SIZE="2">: Liver abscesses have  multiple etiologies, with the amoebic form as a endemic in developing countries,  with an incidence of 21 in 100,000 people, they are unique and are usually  located in the right lobe. They are more prevalent in males between the third  and fifth decade of life. Mortality depends on the differentiation between  pyogenic abscess, which is a high mortality (up to 40%) and often requires  drainage, and amebic which is no mortality, which require drainage, depending on  their size and some locations criticism. The aim of our study was to determine  the prevalence and ultrasonographic features of liver abscesses in the  department of gastroenterology at the Hospital General del Oeste. <b>Methods</b>:  We conducted a retrospective review of ultrasound findings in patients with  liver abscess, who attended the Gastroenterology Service of the Western General  Hospital, between 2008 and 2010. <b>Results</b>: A total of 58 patients. Of  which 72.4% were male and 27.5% female. With an average age of 37.6 years. The  main finding was ultrasonographic liver abscess in 86.7% single, medium-sized  (43.1%), with location in the right lobe (84.4%). 100% of the patients received  medical treatment based on antibiotic therapy in only 87.93% indicated medical  treatment, 5.17% percutaneous drainage and 6.89% surgical drainage. <b> Conclusión</b>: Liver abscesses in our hospital are more frequent in males,  being the most common ultrasonographic finding: abscesses medium, unique and  located in the right lobe. As for treatment, all patients received oral or  intravenous antibiotics, with low percentage of patients that required draining  them. </p> <b>     <p align="justify">Key words</b>: Liver abscess, Ultrasound findings.</p> </font>     <p align="justify">Fecha de Recepción: 15 septiembre 2010 Fecha de Revisión:  septiembre 2011 Fecha de Aprobación: octubre 2011. </p> <b>     <p align="justify">Introducción </p> </b>     <p align="justify">El absceso hepático se define como una colección purulenta  localizada en el parénquima hepático, resultante de cualquier proceso  infeccioso. Las causas más comunes son las infecciones abdominales, tales como  apendicitis, diverticulitis, enfermedad inflamatoria intestinal, perforación  intestinal, infecciones sistémicas como endocarditis bacteriana o la  manipulación del tracto biliar.<sup>1 </p> </sup></font><font SIZE="2">     <p align="justify"><font face="Verdana">De los abscesos intraabdominales, un 25%  son viscerales y cerca de la mitad de ellos son propios del hígado.</font></font><font face="Verdana"><sup><font SIZE="2">2 </font></sup></font><font SIZE="2"><font face="Verdana">Los abscesos hepáticos  pueden ser únicos o múltiples y se deben a diseminación hematógena o por  extensión local a partir de una infección circunvecina al hígado. </font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana">Existen tres tipos principales de  abscesos hepáticos, basándose en su etiología:</font><sup><font face="Verdana">3 </font></sup><font face="Verdana">abscesos hepáticos piógenos, amebianos y  fúngicos. </font></p> <b>     <p><font face="Verdana">Absceso hepático piógeno </font></p> </b></font><font FACE="Verdana" SIZE="2">     <p>Es una enfermedad secundaria con un foco primario generalmente demostrable,  tiende a ser polimicrobiano y es la forma más frecuente en países desarrollados.  Algunas de las bacterias más comunes que causan un absceso hepático purulento  incluyen:<sup>3 </p> </sup></font><font SIZE="2"><i>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana">• Streptococcus milleri </font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana">• Escherichia coli </font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana">• Streptococcus fecalis </font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana">• Klebsiella </font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana">• Proteus vulgaris </font></i></font> </p> <font SIZE="2" face="Verdana">     <p align="justify">Patógenos oportunistas como el estafilococo.</p> <font SIZE="2"><i>     <p align="justify">Escherichia coli </i>es más frecuente en las dos terceras  partes, seguida por el <i>S. faecalis</i>, <i>Klebsiella </i>y <i>Proteus  vulgaris</i>. </p>     <p align="justify">Los abscesos múltiples son comunes en pacientes  inmunosuprimidos y se deben considerar varios organismos etiológicos. La edad de  presentación oscila entre los 40 y 60 años, con mayor predilección por el sexo  femenino. </p> <b>     <p align="justify">Vías de diseminación</p>     <p align="justify"></b>a) <b>Vía biliar (40%)</b>. La colangitis ascendente es  la causa más frecuente de absceso hepático piógeno. La colangitis ascendente es  una complicación frecuente de las obstrucciones biliares, especialmente las  parciales, tanto benignas como malignas y, entre ellos figuran los cálculos y  malformaciones como la enfermedad de Caroli. Es frecuente como consecuencia de  instrumentación endoscópica y en pacientes con anastomosis biliodigestivas.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">b) <b>Pileflebitis portal (25%)</b>. Esta entidad es muy rara  des-de la introducción de los antibióticos. Es secundaria a un foco infeccioso  intraabdominal. Su causa principal es la apendicitis aguda, pero también  enfermedades sépticas de pelvis, colecistitis piógenas, diverticulitis,  peritonitis por perforaciones viscerales, úlceras del colon, dehiscencias  anastomóticas y hasta hemorroides infectadas. Curiosamente, los abscesos  hepáticos son raros tanto en la enfermedad de Crohn como en la colitis ulcerosa.</p>     <p align="justify">c) <b>Arteria hepática</b>. Este vaso puede llevar al hígado  una infección en pacientes con bacteremias, que son la segunda causa en  frecuencia de los abscesos solitarios. Sin embargo, apenas 10-26% de los  pacientes con este tipo de absceso presentan hemocultivos positivos.</p>     <p align="justify">d) <b>Extensión directa (25%)</b>. Ocurre por  contigüidad de infecciones en órganos adyacentes, tales como estómago o duodeno, </font> <SPAN style="font-weight:normal; color:#000000" >o en los espacios subfrénicos.</SPAN ></p>     <p align="justify"><SPAN style="font-weight:normal; color:#000000" >e) Lesiones </SPAN ><SPAN style="font-weight:bold; color:#000000" >penetrantes o contusas</SPAN ><SPAN style="font-weight:normal; color:#000000" > del hígado.</SPAN ></p>     <p align="justify"><SPAN style="font-weight:normal; color:#000000" > f) </SPAN ><SPAN style="font-weight:bold; color:#000000" >Criptogénica</SPAN ><SPAN style="font-weight:normal; color:#000000" >. El foco primario no es identificable en 20-25%  de los casos, se ve en pacientes diabéticos.</SPAN ></p>     <p align="justify"><SPAN style="font-weight:normal; color:#000000" >g) La </SPAN ><SPAN style="font-weight:bold; color:#000000" >vía linfática</SPAN ><SPAN style="font-weight:normal; color:#000000" >, que podría tener algún rol, es cuestionada  por muchos autores.</SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-weight:bold; color:#000000; font-style:normal" >Absceso hepático amebiano </SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" >Causado por el parásito </SPAN ><SPAN style="font-style:italic; font-weight:normal; color:#000000" >Entamoeba histolytica</SPAN ><SPAN style="font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" >. La </SPAN ><SPAN style="font-style:italic; font-weight:normal; color:#000000" >E. histolytica </SPAN ><SPAN style="font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" >es un parásito que se encuentra en todas las regiones del mundo y causa abscesos hepáticos en adultos de edad media y predomina en hombres 9:1 sobre las mujeres.<Sup>1 </Sup>El absceso hepático amebiano es una entidad muy rara en países desarrollados como España. En países en vías de desarrollo, como Vietnam, donde la infección por </SPAN ><SPAN style="font-style:italic; font-weight:normal; color:#000000" >E. histolytica </SPAN ><SPAN style="font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" >es endémica, la incidencia anual del absceso hepático amebiano es de 21 casos por 100.000 habitantes.<Sup>4 </Sup></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" >Dos parásitos son capaces de producir un absceso hepático: el </SPAN ><SPAN style="font-style:italic; font-weight:normal; color:#000000" >Echinococcus granulosus </SPAN ><SPAN style="font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" >y la </SPAN ><SPAN style="font-style:italic; font-weight:normal; color:#000000" >Entamoeba histolytica</SPAN ><SPAN style="font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" >. Los quistes por </SPAN ><SPAN style="font-style:italic; font-weight:normal; color:#000000" >E. granulosus </SPAN ><SPAN style="font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" >son lesiones que pueden romperse e infectarse con otros microorganismos o infectar a otros órganos adyacentes al hígado. El diagnóstico es por lo general serológico (ELISA), ultrasonido o una TAC.<Sup>5 </Sup>Las serologías suelen volverse negativas en seis a doce meses. El tratamiento implica la administración de antihelmínticos como el albendazol. Por su parte, la </SPAN ><SPAN style="font-style:italic; font-weight:normal; color:#000000" >E. histolytica </SPAN ><SPAN style="font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" >atraviesa el colon e invade el sistema porta por donde logra infectar al hígado.</SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" >Los factores de riesgo para el absceso hepático amebiano son, entre otros:</SPAN ></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"> <SPAN style="font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" >• Alcoholismo</SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" >• Cáncer</SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" >• Actividad homosexual, especialmente en hombres</SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" >• Inmunodepresión</SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" >• Desnutrición</SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" >• Edad avanzada</SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" >• Embarazo</SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" >• Viaje reciente a una región tropical</SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" >• Uso de esteroides</SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">Clínicamente, es muy difícil distinguir un absceso hepático  amebiano de un absceso hepático purulento.</font><Sup><font size="2">6 </font> </Sup><font size="2">Por lo general, el amebiano consta de un solo absceso que  contiene material licuado de color marrón rojizo que se describe clásicamente  como «pasta de anchoas» y predominan en el lóbulo derecho del hígado. Bajo el  microscopio se aprecia una zona central necrótica bacteriológicamente estéril  con escasas o ninguna célula, una zona media con parénquima destruido y una  región externa o cápsula del absceso en la que se aprecian células hepáticas  relativamente normales, y donde suelen visualizarse los parásitos.</font></SPAN ></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">La complicación más común son infecciones secundarias, que  aparecen en un 20% de los casos. La segunda complicación de más frecuencia es la  ruptura del absceso repartiendo la infección a pleuras, pericardio y a cavidad  abdominal.</font><Sup><font size="2">7</font></Sup></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">La resolución completa de un absceso hepático en seis meses  puede anticiparse en dos tercios de los pacientes, pero el 10% puede tener  alteraciones persistentes hasta por un año.</font><Sup><font size="2">2</font></Sup></SPAN ></p><font SIZE="2"><b>     <p align="justify">Absceso hepático fúngico</p>     <p align="justify"></b>Principalmente causado por especies del hongo <i>Candida</i>.</font></font></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:bold; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">DIAGNÓSTICO</font></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:bold; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">Cuadro clínico</font></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">Es importante establecer la diferenciación entre el absceso piógeno, que es de alta mortalidad (hasta 40%) y con frecuencia requiere drenaje, y el amebiano que debe ser de nula mortalidad y raramente requiere drenaje (Conter et al, 1986). Conter et al, han identificado factores que distinguen al absceso piógeno: edad &gt;50 años, ictericia, prurito, estado séptico y shock, masa palpable, hiperbilirrubinemia y elevación de la fosfatasa alcalina. Para los abscesos amebianos los factores: raza hispánica, viaje reciente a una región endémica, dolor abdominal, diarrea, dolor a la palpación del abdomen hepatomegalia y serología amebiana positiva.</font></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">El diagnóstico del absceso hepático debe ser sospechado en todo paciente con fiebre, dolor en el cuadrante superior del abdomen, hepatomegalia, leucocitosis y fosfatasa alcalina elevada. Casi la totalidad de los pacientes exhiben elevación de la fosfatasa alcalina; cerca del 90% presenta hipoalbuminemia (albúmina &lt; 3 g/dl) y alrededor del 50% aparece anémico (Miedenia &amp; Dineen, 1984). A veces se encuentra ictericia con hiperbilirrubinemia (Escobar, 1985). La ictericia está presente en menos del 25% de los casos de abscesos piógenos únicos, pero en más del 75% de los casos de abscesos múltiples (Kandel &amp; Marcon, 1984). En general la ictericia ocurre con una incidencia baja (Hau, 1984).</font><Sup><font size="2">8  </font> </Sup> </SPAN ></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"><b>Radiología de abdomen</b></font></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2">Hepatomegalia, con elevación  diafragmática derecha y derrame pleural. Puede existir colección de burbujas de  gas sobre el hígado.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:bold; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">Ecografía</font></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">La ecoestructura depende del estadio evolutivo del absceso. En el estadio presupurativo, en el que aun no hay colección, existen zonas hiperecogénicas o hipoecogénicas heterogéneas mal definidas que van tomando el aspecto habitual de colección, compuesto por una zona central hipoecogénica que, a veces, contiene ecos internos rodeada por una envoltura periférica hiperecogénica de espesor variable con refuerzo posterior. La lesión puede simular también una masa sólida homogénea o heterogénea. La visualización de pequeñas zonas hiperecogénicas con signo de reverberación posterior sugiere microburbujas de gas producidas por gérmenes anaerobios.</font></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">Los abscesos de origen micótico, generalmente son múltiples, de hasta 2 cm de diámetro, con la característica de ser hiperecogénicas con halo hipoecogénico en &quot;ojo de buey&quot; o signo de la &quot;escarapela&quot;.</font></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:bold; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">Tomografía computarizada</font></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">Es la exploración que aporta más información, realizándose sin y con contraste y siendo su detección mayor al 90%. Los límites de atenuación varían de 0 a 45 UH. En el estadio presupurativo, las lesiones son hipodensas y heterogéneas, no realzándose posteriormente al contraste. En el estadio de colección, la lesión hipodensa se halla rodeada por una envoltura más o menos gruesa que se realza claramente.</font></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">Las lesiones pueden provocar trastornos de la perfusión del parénquima adyacente en forma de zonas sistematizadas hiperdensas en la fase arterial. La presencia de burbujas de gas o niveles hidroaéreos en ausencia de fístula biliodigestiva es patognomónico de sobreinfección por anaerobios, pero sólo se encuentra en menos de 20%.</font></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:bold; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">Resonancia magnética nuclear</font></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">En abscesos piógenos, presenta una baja intensidad de señal en T1 y alta señal en T2, con tres hallazgos importantes: 1) En un tercio de los casos, existe un edema alrededor del absceso en T2 que está ausente en hemangiomas y masas sólidas. 2) Posterior a la administración del contraste, hay un realce en anillo con un centro que generalmente es hipointenso o heterogéneo; esto representa la cápsula fibrosa con células inflamatorias. Tienden a presentar una configuración &quot;en racimo&quot; como &quot;una hoja de trébol&quot;. Este signo también denominado &quot;cluster sign&quot; es raramente identificado en las metástasis multifocales. 3) Los microabscesos fúngicos tienen características clínicas y, en resonancia, las características habitualmente son lesiones menores a un centímetro asociadas a lesiones en bazo y/o riñón mostrando alta intensidad en T2 y realza posterior al contraste. </font> </SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:bold; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL</font></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">Se deben incluir hematomas, metástasis, tumores necróticos, hemangiomas, quistes hemorrágicos y quistes hidatídicos complicados.</font></SPAN ></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:bold; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">TRATAMIENTO</font></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">Los antibióticos de amplio espectro utilizados en el tratamiento empírico suelen administrarse después de efectuarse una aspiración diagnóstica del contenido del absceso.</font></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">El drenaje puede ser percutáneo (utilizando un catéter) o quirúrgico (a cielo abierto) y sigue siendo el pilar básico del tratamiento de los abscesos hepáticos purulentos, aunque hay un interés creciente por el tratamiento médico exclusivo de estos abscesos piógenos. Sin embargo se ha demostrado que los pacientes tratados sin drenaje del absceso requerían ciclos más prolongados de tratamiento antibiótico.</font><Sup><font size="2">2  </font> </Sup><font size="2">El antibiótico apropiado se elige en función de los resultados de la tinción de Gram y de los cultivos del absceso.</font></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">En principio, el absceso piógeno con frecuencia requiere drenaje percutáneo o quirúrgico, en tanto que el amebiano en forma casi universal cede al simple tratamiento médico.</font></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">El </font> </SPAN > <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:bold; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">absceso amebiano </font> </SPAN > <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">responde muy bien al metronidazol, en dosis de 750 mg cada 8 horas por un mínimo de 10 días. La tasa de curación es de cerca de 100% (Hau, 1984).</font></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">El </font></SPAN > <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:bold; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">absceso piógeno </font> </SPAN > <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">responde al manejo con metronidazol o clindamicina; esta última en dosis de 300 mg cada 8 horas, por un mínimo de 10 días; el metronidazol posee una excelente penetración de la pared del absceso. Otros antibióticos, tales como una cefalosporina y/o un aminoglucósido, deben ser añadidos según el resultado del examen del material aspirado o de los hemocultivos, puesto que ninguno de los antibióticos comunes por sí solo puede cubrir todo el espectro de posibles gérmenes responsables (Hau, 1984).</font></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">Se recomienda que el </font> </SPAN > <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:bold; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">protocolo de terapia antibiótica </font> </SPAN > <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">comprenda (Ascher,1985): a) cobertura para cocos gram positivos (cefalosporina); b) cobertura para enterobacteriaceae (aminoglucósido); c) cobertura para bacterias anaeróbicas (metronidazol). La cavidad residual del absceso sólo desaparece en el curso de los primeros seis a siete meses, pero el paciente se mantiene asintomático aún con persistencia de la cavidad después del tratamiento exitoso.</font></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">En tanto que la mortalidad del absceso amebiano debidamente tratado es de cero, la del absceso piógeno se ha mantenido en tasas de hasta 40% (Conter et al, 1986; Donovan et al, 1991).</font></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">El abordaje quirúrgico se utiliza hoy sólo en aquellos pacientes en quienes el tratamiento médico y el drenaje percutáneo han fallado, en pacientes con signos peritoneales agudos y en pacientes con abscesos secundarios o colangitis por obstrucción biliar, benigna o maligna, en quienes el drenaje biliar es perentorio.</font></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">Mediante el buen manejo combinado con antibióticos y drenaje percutáneo se pueden lograr excelentes resultados, con notoria mejoría en el pronóstico. Debe recordarse que hasta hace relativamente poco tiempo el promedio de mortalidad fue de 30% (Kandel &amp; Marcon,1984), con un rango de 26% a 77,7% (Kayaballi et al,1983).</font></SPAN ></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:bold; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">PRONÓSTICO Y COMPLICACIONES </font> </SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">Las complicaciones consisten en shock séptico, infección secundaria a otros órganos, perforación con peritonitis y formación de fístulas. La aspiración con aguja y la antibioticoterapia han reducido la mortalidad a un 16%.</font></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">El pronóstico es mejor en los abscesos uniloculados del lóbulo derecho con una supervivencia del 90%. La supervivencia para abscesos múltiples, especialmente si son biliares, es muy pobre y sólo alcanzan una sobrevida del 20%. El pronóstico empeora con la demora del diagnóstico, fiebre continuada, las infecciones polimicrobianas demostradas por hemocultivos, hiperbilirrubinemia, las enfermedades asociadas, hipoalbulinemia, el derrame pleural y la edad avanzada.</font></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:bold; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">Pacientes y Métodos</font></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">Se trata de un estudio retrospectivo de corte transversal, descriptivo. El diseño de carácter retrospectivo se basó en la recolección de datos de los hallazgos ultrasonográficos de pacientes que acudieron al Servicio de Gastroenterología Dr. “Simón Beker” del Hospital General del Oeste, con el diagnóstico de absceso hepático durante el periodo comprendido entre 2008 y  2010. </font> </SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">Por medio de la búsqueda en los archivos digitales desde 2008 hasta 2010, se recolectaron todos los ultrasonidos con diagnóstico de absceso hepático y se revisaron los hallazgos en cada caso.</font></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">Los hallazgos ultrasonográficos fueron analizados y expresados en gráficos. La información recolectada en el instrumento fue trasladada al programa SPSS 7.5.2S para Windows, para establecer la base de datos, realizar cálculos y analizar los resultados.</font></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">Los datos se midieron en escalas cuantitativas, construyéndose los gráficos, con el posterior cálculo porcentual de los datos.</font></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:bold; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">Resultados</font></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">Se incluyeron un total de 58 pacientes con evidencia ultrasonográfica de absceso hepático desde enero 2008 a mayo de 2010, de los cuales 42 (72.41%) fueron del sexo masculino y 16 (27.58%) del sexo femenino (</font></SPAN ><SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:bold; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2"><a href="#fig1">Figura 1</a></font></SPAN ><SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">). Las edades estaban comprendidas entre los 11 meses y 67 años, con un promedio de 37.36 años.</font></SPAN ></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><a name="fig1"> <img border="0" src="/img/fbpe/gen/v65n4/art12fig1.gif" width="342" height="291"></a></p>     
<p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">El hallazgo más frecuente en el ultrasonido abdominal fue la presencia de absceso hepático único con 50 pacientes, un 86.20%, seguido por abscesos múltiples sólo en 8 pacientes (13.79%) (</font></SPAN ><SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:bold; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2"><a href="#fig2">Figura 2</a></font></SPAN ><SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">).</font></SPAN ></p>     <p align="center"><a name="fig2"> <img border="0" src="/img/fbpe/gen/v65n4/art12fig2.gif" width="344" height="291"></a></p>     
<p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">De los 8 pacientes con abscesos múltiples, se distribuyeron de la siguiente manera: 5 pacientes tenían 2 abscesos, mientras que 1 paciente tenía 3, 4 y 6 abscesos respectivamente (</font></SPAN ><SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:bold; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2"><a href="#fig3">Figura 3</a></font></SPAN ><SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">).</font></SPAN ></p>     <p align="center"><a name="fig3"> <img border="0" src="/img/fbpe/gen/v65n4/art12fig3.gif" width="354" height="291"></a></p>     
<p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">Con respecto a la ubicación de los abscesos en el hígado (</font></SPAN ><SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:bold; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2"><a href="#fig4">Figura 4</a></font></SPAN ><SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">), se presentaron con mayor frecuencia en el lóbulo derecho, representado por 49 pacientes (84.48%). El segundo lugar de presentación fue en lóbulo izquierdo, 3 pacientes (5.17%), mientras que en 2 pacientes (3.44%) con absceso múltiple, se ubicaron en tanto el lóbulo derecho como el izquierdo. Hubo en la muestra estudiada 4 pacientes (6.89%), en los que no se precisó la ubicación del absceso en el informe ultrasonográfico.</font></SPAN ></p>     <p align="center"><a name="fig4"> <img border="0" src="/img/fbpe/gen/v65n4/art12fig4.gif" width="359" height="292"></a></p>     
<p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">En cuanto al tamaño de los abscesos (</font></SPAN ><SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:bold; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2"><a href="#fig5">Figura 5</a></font></SPAN ><SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">), los más frecuentes resultaron ser los abscesos medianos (desde 121 hasta 399 cc3 de volumetría) en 25 pacientes (43.1%). Los siguen en frecuencia con 15 pacientes que representa el 25.86%, los abscesos pequeños (hasta 120 cc3 de volumetría) y grandes (mayo-res de 400 cc3 de volumetría). No se pudo calcular la volumetría por falta de datos en la medición de los abscesos en 3 de los pacientes.</font></SPAN ></p>     <p align="center"><a name="fig5"> <img border="0" src="/img/fbpe/gen/v65n4/art12fig5.gif" width="360" height="294"></a></p>     
<p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000" ><font size="2">Cuando analizamos en tipo de tratamiento que recibieron los pacientes, el 100% recibió tratamiento médico basado en antibioticoterapia oral o endovenosa, pero se indicó exclusivamente tratamiento médico a 51 pacientes (87.93%); y a los restantes 7 pacientes se les indicó tratamiento médico combinado con drenaje percutáneo guiado por ultrasonido abdominal en 3 pacientes (5.17%) y drenaje quirúrgico en 4 pacientes (6.89%) (</font></SPAN ><SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:bold; color:#000000" ><font size="2"><a href="#fig6">Figura 6</a></font></SPAN ><SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000" ><font size="2">).</font></SPAN ></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><a name="fig6"> <img border="0" src="/img/fbpe/gen/v65n4/art12fig6.gif" width="360" height="297"></a></p>     
<p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:bold; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">Discusión</font></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">La manifestación extraintestinal es una de las formas de presentación de la infección por  </font> </SPAN > <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-style:italic; font-weight:normal; color:#000000" ><font size="2">E. histolytica</font></SPAN ><SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">, en una gran diversidad de estudios a nivel mundial se ha planteado que la prevalencia de amebiasis extraintestinal oscila entre 5-10%, siendo el absceso hepático una de sus presentaciones más frecuentes.</font><Sup><font size="2">9-10  </font> </Sup><font size="2">De igual forma las infecciones piógenas que pueden afectar el parénquima hepático, son consideradas como factor etiológico dentro del variable número de causas que intervienen en la formación de abscesos hepáticos, siendo el punto de partida biliar, el más común.</font><Sup><font size="2">11  </font> </Sup></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">En este estudio se hace una revisión retrospectiva de los hallaz</font><font size="2">gos ultrasonográficos en pacientes con diagnósticos de absceso hepático, que acudieron al Servicio de Gastroenterología del Hospital General del Oeste, entre los años 2008–2010. La ultrasonografía es el método de primera elección para el diagnóstico de absceso hepático, dejando el uso de la tomografía axial computarizada para aquellos casos dudosos.</font><Sup><font size="2">12-13  </font> </Sup><font size="2">Se ha descrito que la sensibilidad de detección de ultrasonido es de 85-95% y de la TAC es de 95-100%.</font><Sup><font size="2">14  </font> </Sup></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">Similar a otros estudios, en el nuestro, el absceso hepático se presentó más en individuos del sexo masculino, con edad promedio de 37,6 años.</font><Sup><font size="2">15-16-17  </font> </Sup><font size="2">Una evaluación retrospectiva emprendida desde 1929 a 1997, Acuña – Soto10 encontraron que el absceso hepático, como manifestación de amebiasis extraintestinal, predominó en hombres, en una proporción 3:1. Estos autores concluyen que este predominio en hombres puede ser debido a una posible susceptibilidad aun no determinada del varón.</font></SPAN ></p>     <p align="justify"><font size="2"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" >Nuestro principal hallazgo ultrasonográfico fue el absceso hepático único en un 86,7% del total de la muestra, con ubicación en el lado derecho en 84,4%, coincidiendo con otros estudios como los de Tutaya, H. Cermeño – Vivas, J-R</SPAN ></font><SPAN style="font-weight:normal; font-style:normal; font-family:Verdana; color:#000000" ><Sup><font size="2">11 </font> </Sup></SPAN > <SPAN style="font-family:'sans-serif', 'Futura Bk', sans-serif; font-size:9.5pt; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" >en su estudio sobre la prevalencia de amebiasis extraintestinal, los cuales eviden</SPAN ></font></SPAN ><font size="2"><SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" >ciaron dentro de sus hallazgos ecográficos el absceso hepático único y de ubicación del lóbulo hepático derecho.</SPAN ></font><SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><Sup><font size="2">11,12,13,15</font></Sup><font size="2">. A pesar de esta preponderancia, en cuanto a número y ubicación de los abscesos, en un estudio realizado por Sharma et al.,</font><Sup><font size="2">14  </font> </Sup><font size="2">en el que analizaban 70 casos de absceso hepático, se encontró que 15 casos presentan abscesos múltiples, con hepatomegalia del lóbulo izquierdo. Estos autores enfatizan que ante síntomas de severidad y hepatomegalia izquierda, se debe sospechar la posibilidad de abscesos hepáticos múltiples. En nuestro estudio de 58 pacientes involucrados, sólo 50 pacientes tenían absceso único y 8 abscesos múltiples.</font></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">En cuanto a la variable tamaño de los abscesos, en nuestra revisión, en su mayoría fueron de tamaño mediano, con un total de 25; mientras que los tamaños pequeño y grande tuvieron igual distribución en 15 casos para cada clasificación. Carrillo, Leónidas y cols.</font><Sup><font size="2">15  </font> </Sup><font size="2">en su estudio, analizando las características clínicas e imagenológicas del absceso hepático señalan al absceso mediano como tamaño más frecuente en su muestra, con un 69,6% del total, coincidiendo así con nuestros resultados.</font></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">Dentro de las opciones de tratamiento para el absceso hepático, se considera al tratamiento endovenoso como medida inicial en el momento de la reclusión hospitalaria, basado en antibioticoterapia. Por otra parte existen diferentes alternativas en el tratamiento, por mencionar el drenaje quirúrgico y el drenaje percutáneo, los cuales dependerán de la clínica del paciente y de las características propias que presenta el absceso.</font></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">En esta revisión, el tratamiento médico, basado en antibioticoterapia combinada, fue aplicado al 100% de la muestra seleccionada, en consonancia con lo reportado en la mayoría de los diferentes estudios nacionales e internacionales.</font><Sup><font size="2">3,4,19,23  </font> </Sup><font size="2">De la totalidad de los casos una parcialidad representada con 5,17% se realizó por vía de drenaje percutáneo, así como un 6,8% fue ejecutado por medio de drenaje quirúrgico.</font></SPAN ></p>     <p align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">En conclusión, los abscesos hepáticos, en nuestro centro, fueron más frecuentes en el sexo masculino, siendo los hallazgos ultrasonográficos más comunes la presencia de abscesos medianos, únicos y ubicados en el lóbulo derecho. En cuanto al tratamiento, la totalidad de los pacientes recibió antibioticoterapia oral o endovenosa, siendo bajo el porcentaje de pacientes que ameritaron el drenaje de los mismos.</font></SPAN ></p> <H4 style="text-align:justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:bold; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">Conclusión </font> </SPAN ></H4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P style="margin-bottom:0px; margin-left:0px; line-height:15px" align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">Los abscesos hepáticos en nuestro centro son más frecuentes en el  </font> </SPAN ></P>     <P style="margin-bottom:0px; margin-left:0px; line-height:15px" align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">sexo masculino, siendo el hallazgo ultrasonográfico más común  </font> </SPAN ></P>     <P style="margin-bottom:0px; margin-left:0px; line-height:15px" align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">la presencia de abscesos de tamaño mediano, únicos y ubicados en lóbulo derecho.   </font>  </SPAN ></P>     <P style="margin-bottom:15px; margin-left:0px; text-indent:14px; line-height:15px" align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">En cuanto al tratamiento, la totalidad de los pacientes recibió antibioticoterapia oral o endovenosa, siendo bajo el porcentaje de pacientes que ameritó el drenaje de los mismos.</font></SPAN ></P> <H4 style="text-align:justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:bold; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">Clasificación </font> </SPAN ></H4>     <P style="margin-bottom:15px; margin-left:0px; line-height:15px" align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">Título: Prevalencia de abscesos hepáticos en el Hospital General del Oeste período 2008-2010.</font></SPAN ></P>     <P style="margin-bottom:15px; margin-left:0px; line-height:15px" align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">Área: Gastroenterología</font></SPAN ></P>     <P style="margin-bottom:15px; margin-left:0px; line-height:15px" align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">Tipo: Clínico Tema: Hepático</font></SPAN ></P>     <P style="margin-bottom:15px; margin-left:0px; line-height:15px" align="justify"> <SPAN style="font-family:'Verdana'; font-weight:normal; color:#000000; font-style:normal" ><font size="2">Patrocinio: Este trabajo no ha sido patrocinado por ningún ente gubernamental o comercial.</font></SPAN ></P> <font SIZE="2" face="Verdana"><b>     <p align="justify">Referencias Bibliográficas </p> </b>     <!-- ref --><p align="justify">1. Brunicardi, F. (2006). «Capítulo 30: El hígado», Schwartz:  Principios de Cirugía, 8va edición, McGraw-Hill. ISBN 9789701053737. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2944279&pid=S0016-3503201100040001200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">2. Harrison. Principios de Medicina Interna, 16a edición  (2006). «Abscesos intraperitoneales» (en español). Harrison online en español.  Mc-Graw-Hill. Consultado el 17 de septiembre de 2008. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2944280&pid=S0016-3503201100040001200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">3. Abdel Malek SK, Boulos FI, El-Roby AS. Abscesso hepático.  En: Aparelho Digestivo. Clínica e Cirugía. Editado por JCU Coelho.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2944281&pid=S0016-3503201100040001200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">4. Acta Med Colomb 17(5):837, 1992 &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2944282&pid=S0016-3503201100040001200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">5. Way LW. Hepatic abscess. En: Current Surgical Diagnosis &amp;  Treatment. Tenth edition &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2944283&pid=S0016-3503201100040001200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">6. Revista Peruana de Radiología -Vol. 2 Nº 3 noviembre 1998 &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2944284&pid=S0016-3503201100040001200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">7. Congreso Internacional de Parasitología y Copa VII  Veterinary Parasitology 1988;29:299-326. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2944285&pid=S0016-3503201100040001200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">8. Pinilla AE, López MC, Marín E. Amibiasis en Colombia,  Patogenia, y Síndromes Clínicos. Cuaderno Número 41, Año 5, 1999 Santafé de  Bogotá. ASCOFAME. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2944286&pid=S0016-3503201100040001200008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">9. Shulman S, Phair J, Peterson L. Enfermedades Infecciosas.  Bases Clínicas y Biológicas. 5ta ed. Mc Graw-Hill Interamericana. México. 1999.  p 935-942. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2944287&pid=S0016-3503201100040001200009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">10. Reed S. Amebiasis e infección con amebas de vida libre.  En: Isselbacher K, Braunwald E, Wilson J. et al. Harrison Principios de Medicina  Interna. 14va ed. Mc Graw-Hill-Interamericana. España. 1998. p. 1347-1351. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2944288&pid=S0016-3503201100040001200010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">11. Hansen N, Vargish T. Pyogenic hepatic abscess a case for  open drainage. Am Surgeon 1993;59:219-222. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2944289&pid=S0016-3503201100040001200011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">12. Abdelouafi A, Ousehal A, Ouzidene L, and Kadiri R.  Ultrasonography in the diagnosis of liver abscesses. Apropos of 32 cases. Ann.  Radiol. 1993;36:286-292. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2944290&pid=S0016-3503201100040001200012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">13. Niang HE, Ka MM, Badiane M, Ba A, Konde L, Lamouche P.  Amoebic liver abscess: echographic aspects. Dakar. Med. 1994;39:5-8. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2944291&pid=S0016-3503201100040001200013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">14. Georges RN, Deitch EA. Pyogenic hepatic abscess. South  Med J. 1993;86:1233-1235. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2944292&pid=S0016-3503201100040001200014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">15. Hoffner RJ, Kilaghbian T, Esekogwu VI, Henderson SO.  Common presentations of amebic liver abscess. Ann Emerg Med 1999;34:351-355. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2944293&pid=S0016-3503201100040001200015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">16. Donovan AJ, Yellin AE, Ralls PW. Hepatic abscess. World.  J. Surg. 1997;15:162-169. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2944294&pid=S0016-3503201100040001200016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">17. Tony JC, and Martin TK. Profile of amebic liver abscess.  Arch. Med. Res. 1991;23:249-250. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2944295&pid=S0016-3503201100040001200017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">18. Acuña-Soto R, Maguire JH, and Wirth DF. Gender  distribution in asymptomatic and invasive amebiasis. Am J Gastroenterol  2000;95:1277-1283. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2944296&pid=S0016-3503201100040001200018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">19. Tutaya H, Cermeño-Vivas JR y Cermeño-Vivas JJ.  Prevalencia de amebiasis extraintestinal en el estado Bolívar, Venezuela,  durante el período 1996-2002. Rev Soc Ven Microbiol jul. 2002, vol.22, no.2,  p.169-173. ISSN 1315-2556. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2944297&pid=S0016-3503201100040001200019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">20. Lee KC, Yamazak IO, Hamba H, et al. Analysis of 69  patients with amebic liver abscess. J. Gastroenterol. 1996;31:40-45. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2944298&pid=S0016-3503201100040001200020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">21. Samaniego L, Calderón J, Rodríguez J, Zegarra W and  Alegre P. Amebic liver abscess in Tarapoto-Peru. Rev Gastroenterol Perú  1992; 12:135-145.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2944299&pid=S0016-3503201100040001200021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">22. Sharma MP, Acharya SK, Verma N, and Dasarathy S. Clinical  profile of multiple amoebic liver abscesses. J Assoc Physicians India. 1990;  38:837-839. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2944300&pid=S0016-3503201100040001200022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">23. Carrillo Leonidas, Cuadra-Urteaga JL, Caballero Silvia.  Absceso Hepático: características clínicas, imagenológicas y manejo en el H.  Loayza en 5 años. Rev gastroenterol. Perú v.30 n 1. Lima ene/mar 2010.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2944301&pid=S0016-3503201100040001200023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body>
<back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Brunicardi]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Capítulo 30: El hígado]]></source>
<year>2006</year>
<edition>8va</edition>
<publisher-name><![CDATA[McGraw-Hill]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="book">
<source><![CDATA[Harrison: Principios de Medicina Interna]]></source>
<year>2006</year>
<edition>16a</edition>
<publisher-name><![CDATA[Mc-Graw-Hill]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Abdel Malek]]></surname>
<given-names><![CDATA[SK]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Boulos]]></surname>
<given-names><![CDATA[FI]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[El-Roby]]></surname>
<given-names><![CDATA[AS]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Abscesso hepático]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Coelho]]></surname>
<given-names><![CDATA[JCU]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Aparelho Digestivo: Clínica e Cirugía]]></source>
<year></year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="journal">
<source><![CDATA[Acta Med Colomb]]></source>
<year>1992</year>
<volume>17</volume>
<numero>5</numero>
<issue>5</issue>
<page-range>837</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Way]]></surname>
<given-names><![CDATA[LW]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Hepatic abscess]]></article-title>
<source><![CDATA[Current Surgical Diagnosis & Treatment]]></source>
<year></year>
<edition>Tenth</edition>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6</label><nlm-citation citation-type="journal">
<source><![CDATA[Revista Peruana de Radiología]]></source>
<year>1998</year>
<volume>2</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<label>7</label><nlm-citation citation-type="journal">
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Congreso Internacional de Parasitología y Copa VII Veterinary]]></article-title>
<source><![CDATA[Parasitology]]></source>
<year>1988</year>
<volume>29</volume>
<page-range>299-326</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<label>8</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pinilla]]></surname>
<given-names><![CDATA[AE]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[López]]></surname>
<given-names><![CDATA[MC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Marín]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Amibiasis en Colombia, Patogenia, y Síndromes Clínicos]]></source>
<year>1999</year>
<publisher-loc><![CDATA[Santafé de Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[ASCOFAME]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<label>9</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Shulman]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Phair]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Peterson]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Enfermedades Infecciosas: Bases Clínicas y Biológicas]]></source>
<year>1999</year>
<edition>5ta</edition>
<page-range>935-942</page-range><publisher-name><![CDATA[Mc Graw-Hill Interamericana]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<label>10</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Reed]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Amebiasis e infección con amebas de vida libre]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Isselbacher]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Braunwald]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wilson]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Harrison Principios de Medicina Interna]]></source>
<year>1998</year>
<edition>14va</edition>
<page-range>1347-1351</page-range><publisher-name><![CDATA[Mc Graw-Hill-Interamericana]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<label>11</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hansen]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Vargish]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Pyogenic hepatic abscess a case for open drainage]]></article-title>
<source><![CDATA[Am Surgeon]]></source>
<year>1993</year>
<volume>59</volume>
<page-range>219-222</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<label>12</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Abdelouafi]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ousehal]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ouzidene]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kadiri]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Ultrasonography in the diagnosis of liver abscesses]]></article-title>
<source><![CDATA[Apropos of 32 cases. Ann. Radiol.]]></source>
<year>1993</year>
<volume>36</volume>
<page-range>286-292</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<label>13</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Niang]]></surname>
<given-names><![CDATA[HE]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ka]]></surname>
<given-names><![CDATA[MM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Badiane]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ba]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Konde]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lamouche]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Amoebic liver abscess: echographic aspects]]></article-title>
<source><![CDATA[Dakar.Med.]]></source>
<year>1994</year>
<volume>39</volume>
<page-range>5-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<label>14</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Georges]]></surname>
<given-names><![CDATA[RN]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Deitch]]></surname>
<given-names><![CDATA[EA]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Pyogenic hepatic abscess]]></article-title>
<source><![CDATA[South Med J.]]></source>
<year>1993</year>
<volume>86</volume>
<page-range>1233-1235</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<label>15</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hoffner]]></surname>
<given-names><![CDATA[RJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kilaghbian]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Esekogwu]]></surname>
<given-names><![CDATA[VI]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Henderson]]></surname>
<given-names><![CDATA[SO]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Common presentations of amebic liver abscess]]></article-title>
<source><![CDATA[Ann Emerg Med]]></source>
<year>1999</year>
<volume>34</volume>
<page-range>351-355</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<label>16</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Donovan]]></surname>
<given-names><![CDATA[AJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Yellin]]></surname>
<given-names><![CDATA[AE]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ralls]]></surname>
<given-names><![CDATA[PW]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Hepatic abscess]]></article-title>
<source><![CDATA[World. J. Surg.]]></source>
<year>1997</year>
<volume>15</volume>
<page-range>162-169</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<label>17</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Tony]]></surname>
<given-names><![CDATA[JC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Martin]]></surname>
<given-names><![CDATA[TK]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Profile of amebic liver abscess]]></article-title>
<source><![CDATA[Arch. Med. Res.]]></source>
<year>1991</year>
<volume>23</volume>
<page-range>249-250</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<label>18</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Acuña-Soto]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Maguire]]></surname>
<given-names><![CDATA[JH]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wirth]]></surname>
<given-names><![CDATA[DF]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Gender distribution in asymptomatic and invasive amebiasis]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Gastroenterol]]></source>
<year>2000</year>
<volume>95</volume>
<page-range>1277-1283</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<label>19</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Tutaya]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cermeño-Vivas]]></surname>
<given-names><![CDATA[JR]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cermeño-Vivas]]></surname>
<given-names><![CDATA[JJ]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Prevalencia de amebiasis extraintestinal en el estado Bolívar, Venezuela, durante el período 1996-2002]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Soc Ven Microbiol]]></source>
<year>jul.</year>
<month> 2</month>
<day>00</day>
<volume>22</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>169-173</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<label>20</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lee]]></surname>
<given-names><![CDATA[KC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Yamazak]]></surname>
<given-names><![CDATA[IO]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hamba]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Analysis of 69 patients with amebic liver abscess]]></article-title>
<source><![CDATA[J. Gastroenterol.]]></source>
<year>1996</year>
<volume>31</volume>
<page-range>40-45</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B21">
<label>21</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Samaniego]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Calderón]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rodríguez]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Zegarra]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Alegre]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Amebic liver abscess in Tarapoto-Peru]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Gastroenterol Perú]]></source>
<year>1992</year>
<volume>12</volume>
<page-range>135-145</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B22">
<label>22</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sharma]]></surname>
<given-names><![CDATA[MP]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Acharya]]></surname>
<given-names><![CDATA[SK]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Verma]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Dasarathy]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Clinical profile of multiple amoebic liver abscesses]]></article-title>
<source><![CDATA[J Assoc Physicians India.]]></source>
<year>1990</year>
<volume>38</volume>
<page-range>837-839</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B23">
<label>23</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Carrillo]]></surname>
<given-names><![CDATA[Leonidas]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cuadra-Urteaga]]></surname>
<given-names><![CDATA[JL]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Caballero]]></surname>
<given-names><![CDATA[Silvia]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Absceso Hepático: características clínicas, imagenológicas y manejo en el H. Loayza en 5 años]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev gastroenterol]]></source>
<year>2010</year>
<volume>30</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<publisher-loc><![CDATA[Lima ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
