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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Variantes anatómicas de las vías biliares: diagnóstico por cpre y su relación con enfermedades biliares]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Anatomical variations of biliary tract: diagnosis by ERCP and their relationship with biliary diseases]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Introduction: anatomic variants of the biliary tract are frequent, so his knowledge is of utmost importance for performing surgical procedures of the bile ducts as laparo-scopic cholecystectomy to prevent incidental injury of the biliar tree; in this study these variants were determined by retrograde cholangiopancreatography (ERCP) and its relationship with diseases of the biliary tract. Patient and Method: All patients who attended in the Gastroenterology Service of the University Hospital of Caracas with indicating ERCP, were evaluated, and 232 subjects were included, divided into two groups, one composed of subjects with presence of anatomic variants of the biliary tract, another for patients without anatomic variants of the biliary tract, then both groups coexisting illnesses related. Results: 168 cases with cystic duct variants, corresponding to 72.4%, and 56 cases with anatomical variations of intrahepatic bile ducts, corresponding to 24.1% were found. The most common anatomic variant cystic duct corresponded to the posterior insertion (n = 32; 19.1%), finding combinations with other variants of the cystic duct (posterior/spiral in 5 cases, posterior/high in 1 case, 1 case posterior/low and posterior/low/spiral in 1 case). The second variant more common was low insertion (n = 18; 10.7%). Most common variant of intrahepatic bile duct was the type B (n= 25; 44.6%), followed by type C1 (n= 18; 32.1%). Choledocholithiasis was the most frequent diagnosis in both patients with anatomical variants, as in no anatomical variants, corresponding respectively to 33.3% vs 34.8%; p= 0.40. Of patients with choledocholithiasis, the more common anatomical variant of cystic duct was low insertion (17.5%). Conclusions: The anatomic variants of the biliary tract are common. The more common anatomical variant of cystic duct was low insertion, while anatomical variant of the intrahepatic bile ducts was the type B. The most common pathology, both in patients with anatomical variant and in patients without anatomic variant, was choledocholithiasis. However, no association between the anatomic variants of the biliary tract and biliary diseases was found.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[variantes anatómicas]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><font face="Verdana"><b>Variantes anatómicas de las vías biliares: diagnóstico  por <span style="text-transform: uppercase">cpre</span> y su relación con enfermedades biliares</b></font></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2">  Autores Jorge Cova,<sup>1</sup> César Louis<sup>2</sup></font></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2">  &nbsp;<sup>1</sup>Gastroenterología. Universidad Central de Venezuela. Endoscopia  Terapéutica y Vías Biliares. Universidad Central  de Venezuela. Medicina Interna. Universidad Central de Venezuela.  Caracas-Venezuela. </font></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><sup>2</sup>Gastroenterología.  Profesor Instructor. Universidad Central de Venezuela. Caracas-Venezuela.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Resumen</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  Introducción: las variantes anatómicas de las vías biliares  son frecuentes, por eso su conocimiento es de suma importancia  durante la realización de procedimientos quirúrgicos  de las vías biliares como la colecistectomía laparoscópica,  con la finalidad de evitar lesiones incidentales de las mismas;  en el presente estudio, se deter-minaron éstas variantes por  colangiografía retrógrada endoscópica (CPRE), así como  también su asociación con enfermedades de las vías biliares.  Pacientes y métodos: Se evaluaron todos los pacientes  que acudieron al Servicio de Gastroenterología del Hospital  Universitario de Caracas, con indicación de realización de  CPRE y se incluyeron 232 sujetos divididos en dos grupos,  uno conformado por sujetos con presencia de variantes anatómicas  de las vías biliares y el otro por sujetos sin varian-tes  anatómicas de las vías biliares, luego se relacionaron ambos  grupos con las en-fermedades coexistentes. Resultados: Se  encontraron 168 casos con variantes del cístico, que corresponde  a 72,4%, y 56 casos con variantes anatómicas de las  vías biliares intrahepáticas, correspondiente a 24,1%. La variante  anatómica del cístico más común correspondió a la  inserción posterior (n= 32; 19,1%), encontrándose combinaciones  con otras variantes del cístico (espiral posterior en 5  casos, posterior alta en 1 caso, posterior baja en 1 caso y  espiral posterior baja en 1 caso). La segun-da variante del  cístico más frecuente fue la inserción baja (n = 18; 10,7%).  La variante anatómica de las vías biliares intrahepáticas más  común fue la tipo B (n= 25; 44,6%), seguida de la tipo C1  (n= 18; 32,1%). La coledocolitiasis fue el diagnóstico más  frecuente tanto en los pacientes con variantes anatómicas,  como en los sin variantes anatómicas, correspondiendo respectivamente  a 33,3% vs 34,8%; p = 0,40. De los pacientes  con coledocolitiasis, la variante anatómica del cístico más frecuente  fue la inserción posterior (17,5%). Conclusiones: Las  variantes anatómicas de las vías biliares son frecuentes. La  variante anatómica del cístico más frecuente fue la inserción  posterior, mientras que variante anatómica de vías biliares la  intrahepáticas fue la tipo B. La patología más frecuente, tanto  en pacientes con variante anatómica como los pacientes sin  variante anatómica, fue la coledocolitiasis. Sin embargo, no  se encontró asociación entre las variantes anatómicas de las  vías biliares y las enfermedades biliares.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  <b>Palabras clave:</b> variantes anatómicas, vías biliares, colangiopancreatografía  retró-grada endoscópica, CPRE.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>  ANATOMICAL VARIATIONS OF BILIARY TRACT:  DIAGNOSIS BY ERCP AND THEIR RELATIONSHIP  WITH BILIARY DISEASES</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  <b>Summary</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  Introduction: anatomic variants of the biliary tract are frequent,  so his knowledge is of utmost importance for performing  surgical procedures of the bile ducts as laparo-scopic  cholecystectomy to prevent incidental injury of the biliar tree;  in this study these variants were determined by retrograde  cholangiopancreatography  (ERCP) and its relationship with diseases  of the biliary tract. Patient and Method: All patients  who attended in the Gastroenterology Service of the University  Hospital of Caracas with indicating ERCP, were evaluated,  and 232 subjects were included, divided into two groups, one  composed of subjects with presence of anatomic variants of  the biliary tract, another for patients without anatomic variants  of the biliary tract, then both groups coexisting illnesses related.  Results: 168 cases with cystic duct variants, corresponding  to 72.4%, and 56 cases with anatomical variations of  intrahepatic bile ducts, corresponding to 24.1% were found.  The most common anatomic variant cystic duct corresponded  to the posterior insertion (n = 32; 19.1%), finding combinations  with other variants of the cystic duct (posterior/spiral in  5 cases, posterior/high in 1 case, 1 case posterior/low and     posterior/low/spiral in 1 case). The second variant more common  was low insertion (n = 18; 10.7%). Most common variant  of intrahepatic bile duct was the type B (n= 25; 44.6%), followed  by type C1 (n= 18; 32.1%). Choledocholithiasis was  the most frequent diagnosis in both patients with anatomical  variants, as in no anatomical variants, corresponding respectively  to 33.3% vs 34.8%; p= 0.40. Of patients with choledocholithiasis,  the more common anatomical variant of cystic  duct was low insertion (17.5%). Conclusions: The anatomic  variants of the biliary tract are common. The more common  anatomical variant of cystic duct was low insertion, while anatomical  variant of the intrahepatic bile ducts was the type B.  The most common pathology, both in patients with anatomical  variant and in patients without anatomic variant, was choledocholithiasis.  However, no association between the anatomic  variants of the biliary tract and biliary diseases was found.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  <b>Key words:</b> anatomic variants, biliary tract, endoscopic retrograde  cholangiopan-creatography, ERCP.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  <b>Introducción</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  Las vías biliares se dividen en intrahepáticas y extrahepáticas,  las primeras están formadas por dos conductos que se encuentran  ubicados dentro del hígado y presentan una disposición  paralela a las ramas de la vena porta hepática y de la arteria  hepática, a las que siguen en la raíz interlobulillar, envueltos  por tejido conjuntivo; las vías biliares extrahepáticas se resumen  en dos conductos hepáticos derecho e izquierdo, que  emergen del hilio y se reúnen debajo de éste: aquí comienzan  las vías biliares extrahepáticas que comprenden la vía biliar  principal y la vía biliar accesoria o cístico.1 Los dos conductos  hepáticos, derecho e izquierdo, se reúnen para formar el conducto  hepático común, segmento inicial de la vía biliar principal.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  El conducto hepático común recibe el cístico, debajo del  cual se denomina conducto colédoco, que conduce a la bilis  a la segunda porción del duodeno (papila de Vater).1 Sin embargo  la anatomía normal expuesta previamente se presenta  aproximadamente en la mitad de todos los seres humanos,  ya que existen variantes anatómicas que se producen por un  complejo proceso de embriogénesis, a saber de variantes que  involucran a los conductos hepáticos, vía biliar principal y al  conducto cístico tanto en morfología, recorrido y en su unión  con otros conductos o vísceras adyacentes (ver Figura 1 y  2). Sin embargo, la mayoría de ellas no ocasionan patología,  las variantes hasta cierto punto son inocuas y son hallazgos  incidentales durante los procedimientos quirúrgicos o endoscópicos.  2 Sin embargo, pueden ser asiento de lesiones durante  el acto quirúrgico, así como estar relacionadas con otras  enfermedades tanto del árbol biliar como de otras patologías  subyacentes; como: pancreatitis, coledocolitiasis, divertículos  duodenales periampulares, entre otras. Las lesiones quirúrgicas  de la vía biliar (LQVB) son situaciones clínicas complejas  producidas generalmente por los cirujanos en pacientes  habitualmente sanos, que se asocian a una alta morbilidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  Dentro de las LQVB, podemos diferenciar un grupo relacionado  con la cirugía (colecistectomía, trasplante hepático) y un  grupo no quirúrgico (terapias ablativas de tumores [radiofrecuencia],  biopsias hepáticas, TIPS o radioterapia externa). La  mayoría de las LIVB se producen en el transcurso de la colecistectomía.  Desde 1882 cuando Carl Langebuch realiza la  primera colecistectomía abierta hasta la actualidad, las LQVB  han sido una complicación inherente a esta cirugía debido  al error perceptivo del cirujano. La colecistectomía laparoscópica  (CL) ha disminuido el dolor postoperatorio y la estancia  hospitalaria, pero ha incrementado algunas complicaciones  como las LQVB.3 En un metanálisis con más de 78.747 CL la  incidencia de LIVB varió entre un 0,36-0,47%.<sup>3</sup></font></p>     <p align="justify"><a name="f1"></a></p>     <p align="center"><img border="0" src="/img/fbpe/gen/v70n1/art04.6.jpg" width="339" height="497"></p>     
<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  Por lo antes mencionado es crucial identificar esas variantes  anatómicas de la vía biliar así como la coexistencia con otras  patologías, ya que su desconocimiento pue-de conducir a  complicaciones y contribuir a aumentar la morbilidad asociada  a las cirugi&#769;as del hi&#769;gado y las vi&#769;as biliares. En nuestro  medio existen pocas investigaciones que determinen la frecuencia  de estas variantes anatómicas, tanto del cístico como  de los conductos hepáticos, y si éstas se asocian o no con enfermedades  biliares. Todo esto con la finalidad de establecer</font></p>     <p align="justify"><a name="f2"></a></p>     <p align="center"><img border="0" src="/img/fbpe/gen/v70n1/art04.7.jpg" width="341" height="343"></p>     
]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  <b>Figura 2 Clasificación de Hahn &amp; Blumgart, 2000.6</b></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  que la determinación de estas variantes debe ser realizada  previo a cualquier intervención quirúrgica que involucren las  mismas, con la finalidad de prevenir lesiones intraoperatorias.  También el hecho de conocer esta relación nos permite pronosticar  complicaciones y así implementar conductas preventivas  y un tratamiento óptimo. Existen varios trabajos que establecieron  la frecuencia de estas variantes como el de Aguirre y  colaboradores en 2011, quienes identificaron variantes de la  vía biliar por CPRE en 5,1% de los pacientes, el 77% correspondió  a mujeres, con edad promedio de 41 años. La variante  más frecuentemente encontrada fue la unión baja del cístico  con el conducto hepático común. El diagnóstico corroborado  durante la CPRE en los pacientes con variantes anatómicas fue  coledocolitiasis en 71%.2 A nivel nacional Reyes y colaboradores  en 1996, estudiaron 260 CPRE y encontraron 26 casos,  en 25 pacientes, del Hospital Universitario de Caracas, que  incluyeron nueve variantes en la implantación del conducto  cístico, 7 casos con inserción baja y 2 casos inserción alta y  2 pacientes con rama derecha accesoria.4</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>  Pacientes y Métodos</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  Es un estudio de tipo retrospectivo - prospectivo, de corte  transversal, comparativo y descriptivo. Se evaluaron todos  los pacientes que acudieron al Servicio y Cátedra de  Gastroenterología del Hospital Universitario de Caracas,  con indicación de realiza-ción de CPRE, en el período  comprendido entre enero 2012 hasta noviembre 2014.  Se incluyeron 232 pacientes divididos en dos grupos, el  primer grupo conformado por sujetos con presencia de  variantes anatómicas de las vías biliares y el otro grupo  por sujetos sin variantes anatómicas de las vías biliares,  luego se relacionaron ambos grupos con las enfermedades  coexistentes.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  Criterios de inclusión: Se incluyeron todos los pacientes  atendidos en forma consecutiva, a quienes se les realizo&#769; CPRE  en el Área de Radiología y CPRE del Servicio y Cátedra de  Gastroenterología del Hospital Universitario de Caracas, desde  enero 2012 hasta noviembre 2014.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  Criterios de exclusión: se excluyeron los pacientes en los  que no hubo canulacio&#769;n de la vi&#769;a biliar durante el procedimiento,  los pacientes sin registro gra&#769;fico de radiologi&#769;a y  aquellos pacientes en donde no se plenificaron con contraste  tanto el cístico como las vías biliares intrahepáticas en un mismo  paciente.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  Posteriormente se realizó la revisión de los informes de CPRE  (los cuales fueron realizados por diferentes endoscopistas), en  conjunto con la revisión de las imágenes radiológicas de 232  pacientes y se determinaron los hallazgos radiológicos. La revisión  de los informes e imágenes radiológicas se realizaron  por un solo investigador.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  Se describieron los hallazgos basados en frecuencia y porcentajes;  la variable dependiente es la presencia de variantes  anatómicas de la vía biliar, por lo cual se compararon variables  de imágenes radiológicas y diagnósticos posteriores a la  CPRE, utilizando dos grupos, a saber: Grupo A (con variantes  anatómicas de la vía biliar) y Grupo B (sin variantes anatómicas  de la vía biliar). Las variables paramétri-cas fueron analizadas  con T de student, y las variables no paramétricas fueron  analizadas con chi cuadrado, tomando un valor de P menor  de 0,05 para establecer la significancia estadística.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  <b>Resultados</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  Del total de 355 pacientes atendidos durante el período de  estudio, se excluyeron 123 pacientes y se incluyeron 232 pacientes  en el análisis final: 67% mujeres, con una media de  edad de 50 años, siendo la mínima 13 años y la máxima 91  años. Se encontraron 168 casos con variantes del cístico, que  corresponde a 72,4%, y 56 ca-sos con variantes anatómicas  de las vías biliares intrahepáticas, correspondiente a 24,1%.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  <b>Gráficos 1, 2, 3 y 4; Cuadros 1 y 2.</b></font></p>     <p align="justify"><a name="g1"></a></p>     <p align="center"><img border="0" src="/img/fbpe/gen/v70n1/art04.8.jpg" width="628" height="367"></p>     
<p align="justify"><a name="g2"></a></p>     <p align="center"><img border="0" src="/img/fbpe/gen/v70n1/art04.9.jpg" width="631" height="465"></p>     
<p align="justify"><a name="g3"></a></p>     <p align="center"><img border="0" src="/img/fbpe/gen/v70n1/art04.10.jpg" width="625" height="457"></p>     
<p align="justify"><a name="g4"></a></p>     <p align="center"><img border="0" src="/img/fbpe/gen/v70n1/art04.11.jpg" width="626" height="548"></p>     
]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  La variante anatómica del cístico más común correspondió  a la inserción posterior (n = 32; 19,1%), encontrándose combinaciones  con otras variantes del cístico en 8 casos (espiral  posterior en 5 casos, posterior alta en 1 caso, posterior baja  en 1 caso y espiral posterior baja en 1 caso). La segunda variante  del cístico más frecuente fue la inserción baja (n = 18;  10,7%), seguida de inserción anterior (n= 16; 9,5%) , espiral  anterior (n= 6; 3,5%), paralelo al colédoco (n= 6; 3,5%),  inserción alta (n= 6; 3,5%). El cístico accesorio y la inserción  en la intrahepática derecha se detectó en 2 pacientes cada  uno y la ausencia del cístico en 1 paciente. Gráfico 5.</font></p>     <p align="justify"><a name="g5"></a></p>     <p align="center"><img border="0" src="/img/fbpe/gen/v70n1/art04.12.jpg" width="630" height="454"></p>     
<p align="center"><img border="0" src="/img/fbpe/gen/v70n1/art04.13.jpg" width="626" height="576"></p>     
<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>  </b>  La variante anatómica de las vías biliares intrahepáticas  más comúnmente detectada fue la tipo B (n = 25; 44,6%).  La segunda variante más frecuente fue la tipo C1 (n = 18;  32,1%), seguida de la tipo C2 (n = 2; 3,5%), tipo D1 (n = 2;  3,5%) y E2 (n = 1; 1,7%). Gráfico 6.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><a name="c1"></a></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b> <img border="0" src="/img/fbpe/gen/v70n1/art04.14.gif" width="679" height="556"></b></font></p>     
<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  De los diagnósticos posteriores a la CPRE en relación a las  variantes del conducto cístico, el más frecuente fue la coledocolitiasis  tanto en los pacientes con variantes anatómicas del  cístico en 76 casos, como en los pacientes sin variantes anatómicas  del cístico en 35 casos (32% vs 39% respectivamente;  p = 0,12). Gráfico 7.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  Con respecto a los diagnósticos posteriores a la CPRE en  relación a las variantes de las vías biliares intrahepáticas, los  más frecuentes correspondieron igual que a las variantes del  conducto cístico, siendo nuevamente la coledocolitiasis la más  frecuente tanto en los pacientes con variantes anatómicas (24  pacientes), como en los sin variantes anatómicas (87 pacientes)  correspondiendo respectivamente a 33,3% vs 34,8%; p =  0,40. Gráfico 7.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><a name="g7"></a></p>     <p align="center"><img border="0" src="/img/fbpe/gen/v70n1/art04.15.jpg" width="624" height="527"></p>     
<p align="justify"><a name="c2"></a></p>     <p align="center"><img border="0" src="/img/fbpe/gen/v70n1/art04.16.gif" width="681" height="527"></p>     
<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  <b>Conclusiones</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  Las variantes anatómicas de las vías biliares son frecuentes, y  se identificaron 72,4% del cístico y 24,1% de las intrahepáticas,  por lo que su conocimiento es de suma importancia para  prevenir lesiones incidentales durante el acto quirúrgico.  La variante anatómica del cístico más frecuente fue la inserción  posterior, mientras que variante anatómica de vías biliares  la intrahepáticas fue la tipo B.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  La patología más frecuente encontrada, tanto en pacientes  con variante anatómica como los pacientes sin variante anatómica,  fue la coledocolitiasis.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Sin embargo, no se encontró asociación entre las variantes  anatómicas de las vías biliares y las enfermedades biliares.  Nuestro trabajo presenta algunas limitaciones, se excluyeron  el 34,6% de los pacientes por ausencia de imágenes radiológicas,  por la no visualización del conducto cístico o de las  vías biliares intrahepáticas, o por falta de información en la  historia clínica, también la no visualización en tres dimensiones  de las vías biliares que dificulta la diferenciación entre  la inserción anterior/posterior y espiral anterior/posterior;  también presenta fortalezas como un número importante de  pacientes, la evaluación de las imágenes radiológicas fueron  realizadas por un mismo grupo de expertos del Hospital Universitario  de Caracas, y complementa una línea de trabajo  del mismo hospital, que empezó en 1996 con el grupo de  trabajo de Reyes.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  Otras conclusiones que pueden extraerse de lo encontrado  en nuestro trabajo en comparación con estudios previos, es el  aumento de la frecuencia en la identificación de las variantes  anatómicas de las vías biliares, que parece deberse a que la  CPRE es más sensible para identificar si se compara con otros  métodos como la tomografía o la resonancia magnética, sin  embargo no se aplicó ningún método estadístico por lo que  sería un tema de estudio para futuras investigaciones.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  <b>Clasificación</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  <b>Área:</b> gastroenterología.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  <b>Tipo: </b>endoscópico.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  <b>Tema:</b> vías biliares.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>  Patrocinio:</b> este trabajo no ha sido patrocinado por ningún  ente gubernamental o comercial.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>  Referencias bibliográficas</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  1. Latarjet M, Ruiz L A. Anatomía Humana. Cavidad abdominal  y sistema digestivo infradiafragmático. Panamericana. Vol  2. 4a ed. 2004.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3034859&pid=S0016-3503201600010000400001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  2. Aguirre OI, Ferna&#769;ndez CE, Gonza&#769;lez AJ, Ca&#769;rdenas LE, Beristain  HJ. Variantes anatómicas de la vía biliar por colangiografía  endoscópica. Rev Gastroenterol Méxi-co; 2011;76(4):330-  338.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3034861&pid=S0016-3503201600010000400002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  3. Ruiz GF, Ramia AJ, García PJ, et al. Lesiones iatrogénicas  de la vía biliar. Cir Esp. 2010;88(4):211-221.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3034863&pid=S0016-3503201600010000400003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  4. Reyes Y, Tombazzi C, Márquez D, Candia P, Bacalao R,  Lecuna V. Anomalías congénitas y variaciones anatómicas de  las vías biliares, duodeno y páncreas en colangiopancreatografía  retrógrada endoscópica. GEN. 1996;50(1):26-30.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3034865&pid=S0016-3503201600010000400004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  5. Russo MT, Pérez FM. Variaciones anatómicas del conducto  cístico. MedULA. 1998;7(1):1-4</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3034867&pid=S0016-3503201600010000400005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">  6. Tolino MJ, Tartaglione AS, Sturletti CD, García MI. Variedades  anato&#769;micas del a&#769;rbol biliar: Implicancia quiru&#769;rgica. Int. J.  Morphol. 2010;28(4):1235-1240.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3034868&pid=S0016-3503201600010000400006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>       ]]></body>
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