<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0048-7732</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista de Obstetricia y Ginecología de Venezuela]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Obstet Ginecol Venez]]></abbrev-journal-title>
<issn>0048-7732</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Venezuela]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0048-77322011000400007</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Manifestaciones dermatológicas del síndrome de ovario poliquístico]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Velásquez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Nelson]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Fernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[Marianela]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A02"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Briñez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Noramaika]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A03"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad del Zulia  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ Zulia]]></addr-line>
<country>Venezuela</country>
</aff>
<aff id="A02">
<institution><![CDATA[,Universidad del Zulia  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ Zulia]]></addr-line>
<country>Venezuela</country>
</aff>
<aff id="A03">
<institution><![CDATA[,Hospital Chiquinquirá  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ Zulia]]></addr-line>
<country>Venezuela</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2011</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2011</year>
</pub-date>
<volume>71</volume>
<numero>4</numero>
<fpage>265</fpage>
<lpage>283</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0048-77322011000400007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0048-77322011000400007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0048-77322011000400007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[   <font FACE="Verdana">     <p align="center"><b>Manifestaciones dermatológicas del síndrome de ovario  poliquístico</b></p> </font>  <font FACE="Verdana" SIZE="2">     <p align="center"><b>Drs. Nelson Velásquez*, Marianela Fernández**, Noramaika  Briñez***</b></p>     <p align="justify">* Profesor Titular de La Universidad del Zulia, Zulia,  Venezuela.</p>     <p align="justify">** Médico  Especialista en Obstetricia y Ginecología, Profesora Agregada de La Universidad  del Zulia, Zulia, Venezuela.</p>     <p align="justify">*** Médica Residente de Posgrado de Obstetricia y Ginecología,  Hospital Chiquinquirá de Maracaibo. Zulia, Venezuela.</p>     <p align="justify">La piel, junto al endotelio y al tejido adiposo representan  los órganos endocrinos más extensos del organismo humano. Constituye el 15 % del  peso total del cuerpo; su estructura celular es heterogénea. Comprende células  de rápida proliferación, como las queratinizantes epidérmicas y las del folículo  piloso, glándulas sebáceas que sintetizan lípidos, células productoras de  pigmentos o melanina y la dermis que se encarga de la producción de tejido  fibroso y sustancias de sostén. Cada una de ellas tiene un patrón metabólico  único y están dotadas de una gran actividad bioquímica.</p>     <p align="justify">Desde hace mucho se conoce que las hormonas gonadales juegan  papel importante en el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios por sus  influencias sobre el crecimiento del pelo, la actividad de las glándulas  sebáceas y el metabolismo de esteroides locales (1).</p>     <p align="justify">En el clásico cuadro descrito en 1935 de 7 mujeres jóvenes  con oligomenorrea o amenorrea, 4 de ellas obesas, 5 hirsutas (una obesa) y una  delgada con acné, todas tenían ovarios grandes y manifestaciones clínicas y  bioquímicas de hiperandrogenismo. Tal asociación fue y sigue siendo conocido  como síndrome de ovario poliquístico (SOP) o de Stein-Leventhal (2).  Modernamente ha sido considerado como una entidad muy heterogénea porque varía  en su forma de presentación clínica, bioquímica y endocrina. La apariencia  ecográfica de los ovarios también es variable y se caracterizan por tener un  volumen mayor de 7,5 mL; aunque el “Consenso de Rotterdam” estableció un volumen  superior a 10 mL o la presencia de 12 o más folículos con diámetros entre 2 y 9  mm en la periferia del ovario (3).</p>     <p align="justify">La morfología ovárica de apariencia multiquística no es única  del SOP, ha sido documentada en niñas y adolescentes, puede ser encontrada en 16  %-25 % de mujeres con ciclos menstruales regulares (4), en menopáusicas (5) y en  raros casos de hipogonadismo hipogonadotrópico (6). Este tipo de eventos no se  asocia a resistencia a la insulina (IR) y el tratamiento debe ser dirigido a  evitar las complicaciones que a largo tiempo se asocian a la anovulación, más  que a prevenir las consecuencias metabólicas que ocasiona la IR (7).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Aunque los motivos de consulta al ginecólogo o endocrinólogo  de las pacientes con SOP lo constituyen los trastornos menstruales, el deseo de  embarazo o el hirsutismo, el aspecto más importante del síndrome lo constituye  el riesgo metabólico al cual predispone la enfermedad: hiperinsulinemia,  resistencia a la insulina, riesgo de diabetes mellitus tipo 2 en edad temprana,  apnea del sueño, o eventos cardiovasculares y riesgo de muerte temprana. El  hirsutismo y la acantosis nigricans (AN) como expresión del hiperandrogenismo,  junto a la obesidad son expresiones de IR y algunos estudios han demostrado con  la escala o “score” de Ferriman Gallwey (8) que el hirsutismo se asocia a  insulinorresistencia, aun cuando los niveles de testosterona libre no lo estén,  es decir el grado de hiperandrogenemia no refleja el hirsutismo; lo que puede  explicarse por las variaciones cíclicas (horaria) de los niveles plasmáticos de  andrógenos y, una muestra de sangre, extraída al azar, con niveles normales o  bajos de andrógenos, puede no corresponder a la magnitud de la manifestación  clínica. En este sentido el estudio de Fog Svendsen y col. (7) de Dinamarca  demostró que el índice de masa corporal (IMC), la hiperandrogenemia y el  hirsutismo son fuertes predictores de IR cuando se evalúa por “el clamp  hiperinsulinémico euglicémico” y que el IMC y las concentraciones libres o  totales de testosterona son los más fuertes predictores de insulinorresistencia,  evaluados mediante un modelo matemático que explora las características  homeostáticas de un sistema metabólico para estimar el grado de sensibilidad  insulínica, mejor conocido como HOMA (6).</p>     <p align="justify">Con respecto a la etiología, también es heterogénea; se han  descrito factores genéticos que se asocian a ambientales, o alteraciones  bioquímicas tipo disrregulación enzimática, neuroendocrinas, endocrino-paracrinas  (hiperandrogenismo e hiperinsulinismo, factores de crecimiento y otros) (9).  Como se puede observar, en la antigua narración, las pacientes cursaban con  manifestaciones cutáneas como el exceso de grasa (obesidad), y una de ellas  aunque delgada, presentaba acné; en las otras, la expresión del  hiperandrogenismo estaba representada por el exceso de vello sexual.</p>     <p align="justify">El objeto de esta comunicación es hacer una revisión  actualizada de las manifestaciones dermatológicas que se presentan en el cuadro  descrito por Stein y Leventhal hace más de setenta años.</p>     <p align="justify"><b>PIEL GRASA, SEBORREA</b></p>     <p align="justify">La unidad pilosebácea está constituida por la glándula  sebácea, el folículo piloso y el músculo erector; se extiende por toda la  superficie corporal, excepto la palma de las manos y las plantas de los pies. La  primera produce sebo, que representa un protector para pelos y plumas en los  animales y en el humano conforma un manto lipídico con detritus celulares,  microorganismos y sudor que da protección y emoliencia a la piel y el olor  característico que participa en la “comunicación química”. Los andrógenos, otras  hormonas y probablemente el influjo de las fibrillas nerviosas que rodean a los  acinos glandulares, así como algunas drogas estimulan su producción;  probablemente el sudor, la dieta y la temperatura tengan participación, pero la  influencia genética es clara, debido a la mayor o menor captación de andrógenos  por la unidad pilosebácea (10). Por su parte, el folículo piloso se desarrolla  entre las 8-10 semanas de gestación como un derivado de la epidermis e  inicialmente se compone de una columna de células que proliferan desde la capa  basal de la epidermis y protruye hacia la dermis y a medida que se alarga,  encuentra un acúmulo de células mesodérmicas (papila dérmica) que las envuelve  con la formación de un bulbo. Esta sólida columna epitelial se hunde para formar  un canal piloso y el aparato pilosebáceo. Un pequeño músculo, el erector del  pelo, se inserta oblicuamente en la papila dérmica y cumple una función de  defensa; al contraerse por estímulos internos o externos provoca el vaciamiento  de la glándula sebácea ocasionando lubricación de la superficie cutánea para la  protección de golpes o rasgaduras. Su contracción, además, eleva el pelo  produciendo lo que comúnmente se llama “piel de gallina” (11).</p>     <p align="justify">Más de la mitad del sebo de los humanos está constituido por  triglicéridos y ácidos grasos libres. La glándula produce ésteres grasos,  escualeno, triglicéridos, mono y diglicéridos, glicerol, colesterol y ésteres;  la dermis produce triglicéridos, ácidos grasos libres y colesterol y se cree que  la presencia de los ácidos grasos libres en la superficie se deba a la  hidrólisis de los triglicéridos por las bacterias de la microflora folicular, la  cual está colonizada por Propionibacterium (Corinebacterium) acnes (P. acnes),  Propionibacterium granulosusm, Estafilococo no aureus, Micrococus, Corineformes,  Microsporun furfur, Propionibacterium bacteriófago y Malasseia; mientras que en  la superficie se encuentran Microaerofilicus, anaerobios facultativos y aerobios  (10,12,13).</p>     <p align="justify">La mayoría de las glándulas sebáceas vierten su secreción en  la abertura del folículo piloso, muy pocas desembocan libremente en la  superficie cutánea. Son holocrinas, es decir, el sebo se produce por  desintegración de células completas, las cuales se renuevan constantemente. Son  abundantes después del nacimiento y van disminuyendo paulatinamente; en ambos  sexos la cantidad de grasa aumenta entre 8-17 años de edad y vuelve a disminuir,  en el hombre a los 40 y en las mujeres a los 25 años. La secreción de sebo es  estimulada por la testosterona y sustancias relacionadas e inhibida por  estrógenos y algunos retinoides (14,15).</p>     <p align="justify">La cantidad de grasa de la piel es generalmente escalonada en  forma descendente: cuero cabelludo y frente, rostro (mejilla, nariz) región  dorsal y torácica (principalmente en la parte central), axilas, cuello, pubis,  abdomen, antebrazos, piernas, dorso de las manos y región maleolar. La grasa de  planta de los pies y palma de las manos suele llegar por continuidad y contacto  de otras regiones ya que estas zonas carecen de glándulas sebáceas. En  condiciones similares de clima y región, la cantidad de grasa es  sorprendentemente constante en los individuos, pero la producción es diferente  en cada persona. La extensión de grasa cutánea es variable, pudiendo alcanzar  hasta 3 cm/seg, según la temperatura externa (14).</p>     <p align="justify">La seborrea suele ser definida como un aumento patológico de  las secreciones de las glándulas sebáceas de la piel, como una hiperproducción  de sebo, cuya expresión clínica es variable, desde la presencia de un cutis  brillante hasta la aparición de escamo-costras, untuosas amarillentas, sobre  base eritematosa que se localiza en cabeza o cara, principalmente (16).</p> </font>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Estas manifestaciones tienen su  explicación desde el punto de vista endocrinológico, ya que se conoce con  bastante exactitud la acción de las hormonas androgénicas sobre las células  productoras de grasa o sebocitos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En este complejo síndrome de  “poliquistosis ovárica”, se ha observado, sobre todo en las más jóvenes, que al  interrogatorio minucioso manifiestan formas leves de expresión de la acción de  los andrógenos, como lo es la piel grasosa, sobre todo en la cara; o como un  singular uso de shampoo para cabello graso y seborrea (17).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Los andrógenos se producen en  el organismo humano en 4 sitios principalmente: los ovarios en la mujer, los  testículos en los hombres, en las glándulas suprarrenales de ambos y también  como consecuencia de la conversión periférica de androstenodiona y de la  dehidroepiandrosterona a través de un intermediario que es el delta-5  androstenodiol, andrógeno débil, cuyos niveles en las mujeres normales duplican  a los de testosterona, y en la hirsuta lo triplican. Esta conversión periférica  se produce en áreas extraesplácnicas no glandulares, de las cuales, la piel es  su mejor representante (18).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La frecuencia de la piel  grasosa en SOP ha sido rara vez expresada en la bibliografía médica, pero según  Ablan y col. (18) es alta, representando el inicio de la acción androgénica.</font></p>     <p align="justify"><b>  <font FACE="Verdana" SIZE="2"> ACNÉ</font></b></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> En un sentido amplio el acné se define como diversas afecciones del folículo  sebáceo, caracterizadas por alteraciones secretorias y de la queratinización,  con inflamación y subsecuente cicatrización (19). Piquero-Martín (10) lo define  como una enfermedad multifactorial donde está involucrada la unidad pilosebácea  y se manifiesta clínicamente por la aparición de comedones, pápulas, pústulas,  nódulos, quistes y abscesos que pueden dejar como residuo cicatrices. La primera  alteración microscópica es la hiperqueratosis intrafolicular, que bloquea el  folículo pilosebáceo, con la formación del comedón que contiene sebo, queratina  y microorganismos, particularmente el P. acnes, cuyas lipasas descomponen los  triglicéridos del sebo para formar ácidos grasos libres que son irritantes de la  pared folicular. La retención de las secreciones sebáceas y la dilatación del  folículo, pueden dar lugar a la formación de quistes, que al romperse liberan  ácidos grasos con reacción inflamatoria que curan con cicatrización.</font></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> Junto con el hirsutismo y la seborrea constituye un problema cosmético, con  grados variables de severidad, relacionados a factores étnico/raciales y  diferencias individuales en el metabolismo y tejidos receptores de andrógenos.  Aunque mucho se ha dicho sobre factores dietéticos, no se ha podido establecer  una estrecha relación entre ambas.</font></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> El acné ha sido considerado una enfermedad de la civilización occidental.  Cordain y col. (20) después de observar a las comunidades de Kitavan en Nueva  Guinea y de Aché en Paraguay durante 843 días continuos, no lograron observar la  aparición de acné en estas poblaciones. Esta observación realza la tesis de que  en su aparición influyen la genética y el medio ambiente y aunque la influencia  de factores dietéticos es dudosa, el mismo grupo consideró recientemente, que  ciertas dietas actúan aumentado la proliferación de los queratinocitos basales  dentro del ducto pilosebáceo, causando incompleta separación del corneocito  ductal de uno a otro, dañando la apoptosis y subsecuente obstrucción del  conducto pilosebáceo, o que pueden aumentar la producción de andrógenos y del  sebo, la colonización de los comedones por P. acne o causar inflamación dentro y  en las adyacencias de los comedones (21). Ya Burkhart y col., en 2003 (22)  habían llamado la atención de que la IL 1a, pudiera intervenir en la  conformación del infundíbulo, así como en la respuesta inflamatoria, influyendo  en la producción del factor de crecimiento vascular endotelial en las células de  la papila dérmica y del queratinocito en la unidad pilosebácea.</font></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> La causa del acné en SOP está relacionada con el incremento de los andrógenos y  el 60 % aproximadamente de las mujeres que los presentan normales en plasma,  tienen incremento en la actividad de la 5-alfa-reductasa en la unidad  pilosebácea, beneficiándose del tratamiento antiandrogénico (11).</font></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> La frecuencia de esta afección en la población general es variable; para algunos  es del 75 %, considerándolo como un signo de inicio puberal normal, asociado a  un aumento en la secreción de dehidroepiandrosterona o su sulfato que son  producidos casi exclusivamente por las suprarrenales (23, 24). Piquero reportó  (10) que un grupo de jóvenes de 11-22 años que acudió a un hospital público y a  uno privado fue entre 32 % y 42 %, respectivamente.</font></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> Como acompañante en el SOP, Balen y col. (25) lo consiguen en 38 % y Frank, (26)  en el mismo año, lo encontró en rango similar de 35 %.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> Es muy importante notar que la obesidad empeora la hiperandrogenemia y la  anovulación crónica. La prevalencia de obesidad en pacientes con SOP es mayor  que en la población general, la de SOP es mayor en las que cursan con sobrepeso  y obesas que en las delgadas (27); sin embargo, en la población asiática, las  mujeres con SOP obesas no tienen más hirsutismo y/o acné que las no obesas con  SOP, por lo que debería investigarse si los mismos hallazgos se repiten en otras  latitudes; de haber similitud podría excluirse diferencias raciales el  diagnóstico del SOP (28). En un análisis muy reciente de 716 mujeres con  síndrome de ovario poliquístico, Huang y col. (29) encontraron que el 14,5 %  eran obesas.</font></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> En 1982, Orfanos (30) introdujo el término “síndrome SAHA,” —seborrea-acné-hirsutismoalopecia—  para la ocurrencia de signos cutáneos andrógenos- dependientes en las mujeres.  La seborrea es la primera en aparecer, casi inmediatamente surge el acné y  después el hirsutismo y la alopecia (31).</font></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> El acné vulgar ha sido clasificado según el rango de afectación, atendiendo al  número y extensión de las lesiones. En el año 1990, la Academia Americana de  Dermatología lo clasificó en grados de severidad. La misma Conferencia concluyó  que no era posible establecer una definición estrictamente cuantitativa y se  insistió en valorar otros factores adicionales como la ocupación del paciente,  circunstancias psicosociales y la respuesta al tratamiento (32).</font></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> Una de las formas de medirlo es la escala de Leeds (33); pero la mayoría de los  médicos lo hacen más fácilmente categorizándolo de: suave si son pocos comedones  cerrados, algunas pápulas y pústulas; el moderado donde son más frecuentes las  pápulas y pústulas pero con cicatrices suaves y el severo todas las formas con  abscesos nodulares que han conducido a extensas áreas de cicatrizaciones,  algunas de ellas pueden ser queloideas (34).</font></p>     <p align="justify"><b><font FACE="Verdana" SIZE="2"> HIRSUTISMO</font></b></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> En las sociedades occidentales, el vello excesivo en mujeres es prácticamente  inaceptable; pero lo que es excesivo es muy subjetivo y puede ser desde una  pequeña porción en el labio superior a una gran barba con patrón masculino. El  vello en exceso puede constituir una patología muy benigna; pero puede causar en  las portadoras implicaciones psicológicas que no pueden ser despreciadas, se  sienten poco femeninas y atractivas lo que hace perder su autoestima y dificulta  la interacción social. Es un problema cosmético por sutiles incrementos de los  andrógenos que provienen de ovarios, suprarrenales o fuentes extra esplácnicas  (35).</font></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> El hirsutismo se ha tratado de definir de muchas maneras: exceso de vello,  crecimiento exagerado del pelo o tan simple como “mucho pelo”. Ablan y col. (18)  lo definen como la sustitución anormal del vello sexual femenino por pelo  terminal en los mismos sitios en los cuales ocurre normalmente en el hombre  después de la pubertad: labio superior, mentón, mejillas, cuello, región  intermamaria, periareolar, postero-superior del tórax, supra e infraumbilical,  cara interna de los muslos y región sacra; es decir, la distribución es  generalmente en la línea media, donde el desarrollo de los folículos de la  mujer, depende de la estimulación androgénica.</font></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> Una forma más exagerada de hiperandrogenismo es la llamada hipertecosis, tecosis,  tecomatosis o luteinización difusa del estroma ovárico (36); descrita por  Fraenkel en 1943, de presentación familiar, estrechamente relacionada con SOP  con aumento de ambos ovarios por hiperplasia circunscrita o difusa de las  células tecales, con luteinización amplia del estroma de la corteza y represión  folicular. Con frecuencia presentan virilización con hirsutismo, a consecuencia  de la producción aumentada de andrógenos y androstenodiona en las células  tecales luteínicas (19). La histología demuestra que la hiperplasia de las  células de la teca se encuentra entre los pequeños folículos atrésicos, a  diferencia del SOP en los que múltiples folículos de diferentes tamaños están en  la periferia del ovario y hay poco estroma luteinizado. Es considerada una  variante del SOP y existen niveles bajos de la hormona estimulante del folículo  (FSH) y la luteinizante (LH), debido a que los altos de andrógenos inhiben a la  glándula hipofisaria.</font></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> Un aspecto diferente lo constituye la llamada hipertricosis que se define como  el aumento del vello corporal, tipo lanugo de una manera generalizada en  cualquier área no sexual incluyendo región periorbitaria y brazos. Es un proceso  que no depende de hormonas sexuales, sino de factores étnicos y raciales, se  asocia a uso de drogas y malignidades, puede presentarse en algunas mujeres con  anorexia nerviosa (11).</font></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> La hipertricosis puede ser hereditaria y en algunos casos se ha transmitido un  revestimiento piloso parecido a la piel de un animal; este cuadro ha sido  plasmado por famosos artistas en dibujos o fotografías por ejemplo los cuadros  de Charles Eisenmann del período de 1887 - 1888 donde describe “un niño ruso con  cara de perro” o la familia peluda de Burma-Moung, madre e hijo, que  corresponden a la enfermedad conocida como hipertricosis lanuginosa (37), (<a href="#fig1">Figura  1</a>).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><a name="fig1"> <img border="0" src="/img/fbpe/og/v71n4/art07fig1.gif" width="360" height="308"></a></p>     
<p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> La hipertricosis se observa en casos de uso de esteroides anabolizantes, algunos  anticonceptivos y antihipertensivos, tioridacina, fenitoína, diazoxide o  minoxidil. Existe una forma nevoide, solitaria o circunscrita como en las  porfirias eritropoyéticas, epidermiolisis ampollar, macrogingivitis congénitas,  síndrome de Pfaundler-Hurler y el de Cornelia de Lange; también se ha observado  con el uso de la inmovilización prolongada con yeso e irritación traumática, en  la acromegalia, hipotiroidismo, dermatomiositis, y trisomía E, entre otras  (14,15).</font></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> Cinco de las 7 mujeres de la clásica descripción de 1935 eran hirsutas (70 %,  aproximadamente); entre el 65 %-85 % de todas las mujeres con exceso de  andrógenos son diagnosticadas con SOP o hipertecosis (38,39). Una reciente  investigación lo reportó en el 72,2 % de las mujeres con SOP (29).</font></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> En la mayoría de las jóvenes el hirsutismo se debe a SOP y la anovulación  crónica representa el mayor rasgo del SOP, en la cual la pituitaria está  altamente sensibilizada a la hormona hipotalámica liberadora de gonadotropinas (Gn-RH),  que responde con exagerada liberación pulsátil de LH, con aumento de la amplitud  y frecuencia de sus pulsos. Los niveles de LH están tónicamente elevados y la  mayoría de las veces existe una relación LH/FSH elevada, a favor de LH. Las  altas concentraciones de LH estimulan al ovario para la producción exagerada de  andrógenos (androstenodiona y testosterona) en el tejido estromal y luego  convertidos en la periferia en estrona y estradiol. Parece que las elevadas  concentraciones estrogénicas sensibilizan a la hipófisis a la hormona  hipotalámica liberadora de gonadotrofinas (Gn- RH). Los andrógenos disminuyen la  producción y concentración de la proteína que une los esteroides sexuales (SHBG)  y por tanto, andrógenos y estrógenos libres se incrementan en el plasma (40).</font></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> La localización y la cantidad de exceso de vello sexual se evalúan en forma  clínica, generalmente con el sistema de Ferriman y Gallwey (8,38) o por  variantes como la de Hatch y col. (38). Desde 1995 se ha evaluado el hirsutismo  con la modificación propuesta por la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva  (ASRM) (41). En las <a href="#fig2">Figuras 2</a> y <a href="#fig3">3</a> se  presentan dibujos esquemático de estas modalidades.</font></p>     <p align="center"><a name="fig2"> <img border="0" src="/img/fbpe/og/v71n4/art07fig2.gif" width="508" height="734"></a></p>     
<p align="center"><a name="fig3"> <img border="0" src="/img/fbpe/og/v71n4/art07fig3.gif" width="500" height="729"></a></p>     
<p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> La exactitud en la valoración del hirsutismo e hiperandrogenismo clínicos, está  sujeta a errores, por la gran variabilidad inter-observadores y por la  diversidad de etnias (42,43).</font></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> No hay acuerdo sobre qué tipos de pruebas deban solicitarse para el diagnóstico;  pero hay que descartar patologías graves como los tumores ováricos-suprarrenales  y las hiperplasias suprarrenales congénitas y adquiridas. Las imágenes obtenidas  por resonancia magnética, tomografías y ecosonografía generalmente localizan las  gónadas y las glándulas suprarrenales. Para fines de cribado, debe solicitarse  determinación sérica de testosterona, del sulfato de la dehidroepiandrosterona (DHEAS)  y 17 &#945; hidroxiprogesterona. Las suprarrenales producen más  dehidroepiandrosterona (DHEA) y su sulfato y 17 &#945; hidroxiprogesterona.  Cantidades similares de T son producidas por suprarrenales y ovarios; mientras  que la androstenodiona es principalmente de origen ovárica. Los niveles de  glucurónido de androstenodiol son buenos como marcador de actividad periférica y  se elevan en hirsutismo idiopático. Su determinación es costosa y no es  recomendada para evaluación rutinaria.</font></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> El antígeno específico prostático (PSA) es una serina proteasa, producida por la  próstata y usada como marcador tumoral en cáncer prostático. Se ha detectado en  mujeres y como el hiperandrogenismo es expresión del gen PSA, se puede esperar  que se encuentre aumentado en las hirsutas y se ha correlacionado con los  niveles de 3 alfa androstenodilglucurónido (44). En la actualidad su  determinación en mujeres no tiene aplicación clínica.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> Las pruebas de supresión o estimulación suprarrenal se utilizan cada vez menos  en la práctica clínica; pero los niveles de cortisol plasmático en la mañana y  en la tarde, así como el cortisol libre urinario de 24 horas, son de valor en el  diagnóstico de hipercortisolismo ya que tiene muy pocas falsas positivas (45).</font></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> Las neoplasias ováricas generalmente producen más de 200 ng/dL de testosterona  total; las suprarrenales producen menor cantidad. Altos niveles de T aumentan la  SHBG hepática y la fracción libre de la T puede aumentar en 2 %-3 %. Sin  embargo, su determinación es costosa y no añade información útil. Para algunos  el nivel de T libre es la prueba más útil, ya que mide la excesiva producción  ovárica y la inhibida producción hepática de SHBG. Cuando se le añade la  determinación de DHEAS el diagnóstico de hiperandrogenismo se eleva en 14 %.  Para otros la determinación aislada de T total sola tiene valor (38,46).</font></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> Desde un punto de vista práctico-endocrinológico, si hay incremento de DHEA,  DHEAS y cortisol, debe pensarse en patología suprarrenal tumoral que será  confirmado por imágenes.</font></p>     <p align="justify"><b><font FACE="Verdana" SIZE="2"> ALOPECIA ANDROGÉNICA</font></b></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> La alopecia androgénica se puede definir como la regresión del pelo del cuero  cabelludo, conocido generalmente como calvicie. En el varón no es considerada  una enfermedad, se inicia con la aparición de “entradas” y es inducida por la T  (<a href="#fig4">Figura 4</a>).</font></p>     <p align="center"><a name="fig4"> <img border="0" src="/img/fbpe/og/v71n4/art07fig4.gif" width="353" height="250"></a></p>     
<p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> Se sabe que la mujer está propensa a desarrollar el tipo de patrón masculino de  la pérdida del pelo de la cabeza, pero en mucho menor grado que los hombres. La  participación de los andrógenos en su génesis ha quedado bien establecida desde  1951, cuando Hamilton (47) evaluó pacientes masculinos pre, peri y pospuberales  a quienes se les había castrado y tratado con andrógenos y describió un “patron  masculino” de calvicie, mientras que Ludwig, en 1977 (48) lo diferenciaba de un  ”patrón femenino” en la cual no se pierde la línea anterior del pelo, es de más  rápida progresión a la calvicie total, sin embargo, hoy se conoce que ambos  tipos de alopecia pueden aparecer en hombres y mujeres (49). Hamilton (50) en  1947 describió el caso de unos gemelos idénticos en el que uno de ellos fue  castrado en etapa prepuberal y retuvo el pelo de su cabeza completo a los 40  años, mientras que su hermano fue quedando calvo desde la edad de 20 años. El  castrado recibió testosterona inyectada y 6 meses después inició la caída del  cabello como su hermano, este ejemplo claramente demuestra el potencial genético  de la caída del cabello.</font></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> La pérdida del cabello en la mujer es “estresante” y causa morbilidad  psicológica, se ha descrito una alta actividad de la 5&#945;-reductasa en los pelos  extraídos de la zona alopécica (51). El patrón masculino del pelo es frecuente  en mujeres (48,52) cuando aparece en jóvenes debe pensarse en exceso de  producción de andrógenos. Es común en la menopausia y está muy relacionada a la  historia familiar; debe diferenciarse de la pérdida difusa del cabello que  también es común en ambos sexos, pero es independiente de los andrógenos (53).</font></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> A diferencia de los andrógenos, los estrógenos prolongan la duración de la fase  de anagen o de crecimiento activo del pelo de la cabeza y su exceso hace que  mucho cabello entre en telogen o reposo, que en la cara y en cuero cabelludo  dura tres meses aproximadamente (53). A veces se dificulta el diagnóstico de  alopecia androgénica en una mujer con pérdida del pelo frontal, antecedente de  alopecia en hermanos si tienen concentraciones normales de andrógenos en sangre.</font></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> Aunque se reporta como hallazgo en SOP, la frecuencia de esta condición no ha  sido establecida; González (16), la considera baja, criterio que compartimos.  Hay informes sobre la prevalencia de alopecia en SOP que van de 5 % a 50 % y su  sola presencia o la pérdida del cabello de las mujeres pudiera ser el único  signo dermatológico del SOP (54).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> Cuando la pérdida del pelo es excesiva debe sospecharse de tumores ováricos o  suprarrenales, benignos o malignos productores de andrógenos, de síndrome o  enfermedad de Cushing en lugar del SOP.</font></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> Un estudio de 89 paciente con alopecia androgénica demostró apariencia  poliquística ovárica en el 67.%, mientras que en controles normales solo fue de  27.% (55), pero las mujeres con alopecia casi siempre presentan  hiperandrogenemia. En 109 mujeres premenopáusicas que consultaron por alopecia,  el 36,5 % tuvieron SOP, aun cuando no presentaban hirsutismo (56). La escasa  correlación que algunos reportan, entre alopecia e hiperandrogenemia bioquímica  es, probablemente, porque la sensibilidad de la piel y los folículos varía entre  personas (54).</font></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> En la mujer evoluciona en forma diferente al hombre, con afectación más difusa  del cuero cabelludo, especialmente en las regiones centrales y sobre todo el  vértex y además del desarrollo piloso normal se ven otros lanosos pequeños y  respeta la región occipital y la frontal (14). </font></p>     <p align="justify"><b><font FACE="Verdana" SIZE="2"> ACANTOSIS NIGRICANS, PAPILOMAS FILIFORMES O ACROCORDONES</font></b></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> Un grado más avanzado del espectro del SOP puede estar constituido por aquellas  mujeres que presentan manifestaciones dermatológicas del tipo acantosis  nigricans y papilomas filiformes (PF), llamado también acrocordones (a veces se  conocen como fibromas blandos o pólipos fibroepiteliales), cuyo grado y  severidad son, y se relacionan con hiperinsulinismo e IR con muchas  posibilidades de cursar, además del síndrome bioquímico metabólico, con diabetes  mellitus tipo 2, hipertensión arterial, accidentes cerebrovasculares, apnea del  sueño y muerte súbita. Los PF se presentan con mayor frecuencia en cara anterior  del tórax y cuello, generalmente son múltiples y milimétricos, aunque algunos de  pocos centímetros se encuentran en región axilar en forma pendular. No es raro  verlos en cara y región periorbitaria (<a href="#fig5">Figura 5</a>).</font></p>     <p align="center"><a name="fig5"> <img border="0" src="/img/fbpe/og/v71n4/art07fig5.gif" width="354" height="403"></a></p>     
<p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> En la literatura anglosajona a veces constituyen lo que se conoce con el nombre  de síndrome HAIR-AN cuyas siglas del inglés se refieren a hiperandrogenismo,  insulinorresistencia y acantosis nigricans.</font></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> El síndrome HAIR AN, no es nuevo, encuadra perfectamente en lo que Achard y  Thiers (57) describieron en 1921 en una mujer gorda, barbuda y con diabetes  mellitus. Después de múltiples investigaciones esta asociación se ha comprobado  y ahora la IR es considerada como manifestación del SOP. Dislipidemia, diabetes  y enfermedad cardiovascular se relacionan con mucha frecuencia a IR (58).</font></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> La acantosis nigricans (acanto, del griego espina y nigricans, del latín, que  reconvierte en negro) es un trastorno dermatológico caracterizado por un aumento  de la pigmentación e hipertrofia de la piel, manifestada usualmente por  obscurecimiento y endurecimiento de la piel del cuello, axila e ingle (Figura  5). Se asocia frecuentemente a carcinoma de estómago (59-61) y de hecho fue  descrita en 1890 con ese mismo nombre en una mujer en la que Pollitzer (60) lo  sospechó. La AN ha sido observada en raras ocasiones como una manifestación  cutánea paraneoplásica de enfermedades malignas ginecológicas junto a la  reticulocitosis multicéntrica, la dermatomiositis, el “eritema gyratum repens” y  el síndrome Sweet (62). Hay tendencia a la producción de pliegues irregulares,  son más prominentes en la parte posterior y lateral del cuello, en la nuca,  axilas, nudillos, codo, rodillas, región submamaria, área interna de los muslos,  vulva, ingle, regiones antecubitales y poplíteas (63). Aparecen primariamente en  la nuca y luego progresan a axilas y otras áreas del cuerpo (64) y su presencia  en los “nudillos” de los dedos de los diabéticos es considerado un hallazgo  frecuente a veces con apariencia granular (65) (<a href="#fig6">Figura 6</a>).</font></p>     <p align="center"><a name="fig6"> <img border="0" src="/img/fbpe/og/v71n4/art07fig6.gif" width="494" height="227"></a></p>     
]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> Se describen tres tipos con hallazgos histológicos similares: hiperqueratosis y  papilomatosis intensa con hiperpigmentación generalmente de la capa basal de las  células y muy poca acantosis; una forma de genodermatosis que suele observarse  en niños, benigna; otra forma tipo maligna en adultos que es la asociada con  carcinomatosis abdominal y la otra, la de los obesos o seudoacantosis nigricans  (59). Otros han encontrado formaciones papilomatosas extensas en la unión dermo-epidermal,  hiperqueratosis con engrosamiento del estrato córneo superficial y leve  incremento en los melanocitos (66). La aspereza y engrosamiento cutáneo lo  ocasionan la hiperqueratosis y papilomatosis; se ha reportado la presencia de  infiltrado de glucosaminoglicanos en la dermis papilar (67) y la tonalidad de la  piel se debe en gran parte a un incremento del contenido de queratina en la  superficie de la epidermis y hay variabilidad de acuerdo a los grupos étnicos  (68).</font></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> En la piel de cara superior de los dedos, justo entre las articulaciones aparece  ciertas zonas granulares muy pequeñas que algunos los catalogan como  “piedrecitas o piedritas”, pero esta manifestación parece ser más llamativa  cuando se ha manifestado la diabetes tipo 2 (65).</font></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> El tratamiento de la AN está dirigido fundamentalmente a tratar la causa, aunque  se han utilizado, sustancias tópicas como blanqueadores y medicamentos por vía  sistémica. Los acrocordones deben ser eliminados médica o quirúrgicamente.</font></p>     <p align="justify"><b><font FACE="Verdana" SIZE="2"> EVALUACIÓN DE LAS MANIFESTACIONES CUTÁNEAS</font></b></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> La extensión de la grasa sobre la superficie cutánea es muy variable, puede ser  de hasta 3 cm/ seg, según la temperatura ambiental. La exploración del contenido  de la grasa cutánea generalmente es de forma objetiva-subjetiva por parte de la  paciente y objetivo por el médico; puede medirse de manera casual, es decir la  que se puede extraer de la superficie cutánea sin tratamiento previo  planificado; otra forma es medir el valor residual, friccionando con un paño una  determinada superficie o evaluarse el contenido de grasa de la piel en 24 h.</font></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> Los resultados de estas formas de evaluación son variables porque las grasas  cutáneas son transformadas constantemente por el manto de estearasas que tiene  la piel; son recomendadas pocas veces y es el juicio clínico del observador y la  sugestión de la paciente lo que aporta sentido de cantidad. En ocasiones existe  excesiva cantidad de grasa en la cara con la piel seca en las extremidades.</font></p>     <p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> Se han utilizado equipos y métodos como el Sebumeter SM 810 y el Sebufix –  Análisis (CK, Colonia), empleados en Alemania. El primero, es el dispositivo de  medición de sebo en la piel, cabello y cuero cabelludo, más utilizado con éxito  en dermatología y cosmetología, que permite determinar cambios leves del  contenido de sebo de la piel. Se basa en la fotometría de puntos de grasa. Una  cinta especial se vuelve transparente en contacto con el sebo epidérmico. La  transparencia se mide mediante el envío de un haz de luz a través de la cinta  que es reflejado por un espejo pequeño que está detrás. Una célula fotoeléctrica  mide el nivel de transparencia. La transmisión de la luz representa el contenido  en sebo de la superficie evaluada y el resultado es calculado por un  microprocesador, mostrándose en la pantalla en forma de &#956;g de sebo/cm2. Dobrev  (69) utilizó el Sebufix en voluntarios de ambos sexos, midiendo la actividad de  la glándulas sebáceas usando el colector de hoja de metal, y evaluado con una  cámara, el Visioscope y un “software” (SELS), la superficie de la piel. Estos  métodos muy sofisticados son poco utilizados, por lo que la bibliografía al  respecto es escasa.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En caso de seborrea y piel  grasa con acné suele utilizarse lociones o cremas queratolítica y antibióticos  preferentemente con base alcohólicas, los mismos que se utilizan en casos graves  de acné. Algunos de ellos son: peróxido benzoílo 2,5 %-10 %, una vez al día;  ácido azaleico al 20%, 2 veces al día, tretinoína 0,1.%-0,25 % o isotrenoína al  0,05 % diariamente. La clindamicina al 1 %, la eritromicina 2 % con acetato de  zinc al 4 % y la tetraciclina 4 % dos veces al día, son antibióticos de uso  común. Múltiples cremas, geles y lociones son patrocinadas para el cutis graso,  de diversos compuestos a base de surfactantes iónicos, agentes desengrasantes,  glicerina, polietileno, cloruro de benzalconio, entre otros; con modalidades de  uso variables y que son indicados por especialistas en  cosmetología-dermatología, con resultados satisfactorios.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Para obtener una idea sobre la  severidad del acné y la evolución postratamiento se ha utilizado la  clasificación de Plewig modificada (70), expresándolo como leve, moderado o  severo, según el número de lesiones que existan en un área pequeña de la cara o  espalda; se aconseja tomar muestras para cultivo y antibiograma de gérmenes Gram  positivos y negativos. Es preferible su manejo conjuntamente con dermatologo-cosmetólogo  quién indicará aseo de las zonas con jabones neutros y lociones o cremas entre  los que figuran el peróxido de benzoilo al 2, 5 %-10.%, queratolítico que tiene  propiedad antibacteriana y no induce resistencia de las aeróbicas y la previene  cuando se usa combinada con eritromicina tópica (71).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Otro agente que causa  alteraciones en la composición de ácidos grasos y lípidos cutáneos utilizada es  el ácido azelaico y reduce significativamente la densidad bacteriana folicular  (72). Además se han utilizado diversas combinaciones de azufre-resorcinol.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Los antibióticos como  tópicos-locales son útiles sobre todo en las resistentes al peróxido benzoílo,  afectando el metabolismo del P. acnes. La clindamicina en loción es poco  irritante; la tetraciclina es menos efectiva y produce un residuo que puede  causar fluorescencia debajo de luz ultravioleta. Una mezcla de clindamicina al 1  % con peróxido de benzoílo al 5 % y un gel de clindamicina al 1 %, son algunas  utilizadas en Venezuela. La eritromicina tiene eficiencia similar a la  clindamicina y están disponibles en base alcohólicas para piel grasienta (34).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La tretinoína (Retin –A) sigue  utilizándose hoy en forma tópica, crema, gel o soluciones, es un agente  comedolítico que ablanda los comedones existentes y previene la formación de  ellos. Se aplica de noche porque puede degradarse con la luz solar, se absorbe  poco y no altera las concentraciones de vitamina A. Hay preparaciones  incorporadas a microesponjas que promueve la localización de la droga en los  folículos y permite su lenta liberación. Es eficaz la crema o el líquido de  tretinoína (ácido retinoico, ácido de vitamina A) al 0,01 % - 0,025 % o el gel  de isotretinoina al 0,05 % que tienen efecto comedolítico, cuya aplicación está  contraindicada en el embarazo ya que los derivados de la vitamina A ácida están  relacionados a daños severos en el feto (34). La respuesta usualmente es entre  6-8 semanas (73).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El adapalena se expende en  Venezuela en forma de gel y crema al 0,1 % y 0,3 %, es un derivado sintético del  ácido naftoico con actividad parecida a los retinoides, con efecto  antiinflamatorio, es menos irritante y menos sensible a la luz solar.  Recientemente se ha introducido el tazarot.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Por vía sistémica se recomienda  el uso de contraceptivos orales, preferiblemente con progestágenos combinados de  efectos antiandrogénicos como son el acetato de ciproterona (AC), de  clormanidona y la drospirenona; los androgénicamente neutros se usan con menos  frecuencia, por obtenerse menos resultados favorables. Todos actúan como  inhibidores gonadotrópicos, que al disminuir la producción esteroidea ovárica,  aumentan la síntesis de SHBG, disminuyen también los andrógenos y algunos pueden  bloquear a sus receptores, como la clormanidona y drospirenona (74). Por  supuesto que si no se desea el embarazo su uso es más que justificado, además  que previene el sangrado irregular y evita hiperplasias endometriales.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Hay que tener presente que  existen agentes progestacionales sintéticos como el levonorgestrel y la  noretiltestosterona que poseen efectos androgenizantes en algunos animales in  vivo; sin embargo, cuando se combinan con etinilestradiol (EE) presentan netos  efectos antiandrogénicos (75).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Una preparación contraceptiva  que contiene 30 &#956;g de EE con 2 mg de acetato de clormanidona, también tiene  efectos antiandrogénicos y ha demostrado ser eficaz en acné e hirsutismo  (76,77). Igualmente los anticonceptivos que en su composición tienen  drospirenona, un derivado de la 17 &#945;-espironolactona, actúan como antagonistas  de los receptores de andrógenos y con efecto antimineralocorticoide, también han  probado ser útil (78,79). En Europa se ha utilizado el componente progestativo  híbrido dienogest, con menos propiedades antiandrogénicas que la ciproterona  (80,81).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Después de descartar lesiones  tumorales benignas o no, productoras de hirsutismo y acné, y obtener diagnóstico  de SOP, el endocrinólogo o ginecólogoendocrinólogo prescribirá tratamiento a  base de antibióticos locales o sistémicos, principalmente tetraciclina o sus  derivados, entre los que se destacan la minociclina y muy recientemente la  limeciclina que es una metilciclina de tetraciclina con efecto antiinflamatorio-antilipasa.  La dosis recomendada de este producto para acné es de 300 mg diario, en una o 2  tomas por 10-15 días y luego día por medio hasta 12 semanas Se pueden utilizar  la eritromicina, clindamicina o metronidazol, bloqueadores solares y la  isotretinoína. Algunos agregan flunarizina, que es un bloqueador selectivo de  los canales de calcio y ofrece ayuda para el control de la vasodilatación y  eritema del rostro.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Los antibióticos sistémicos se  utilizan en grados avanzados de acné y los más útiles han sido la minociclina y  la tetraciclina, pero esta debe administrarse lejos de las comidas y sin la  ingestión de antiácidos. La eritromicina es menos popular e induce resistencia  al P acnes y al Staphilococus epidermidis; el trimetoprin y la doxiciclina  pueden ser alternativas. Deben ser utilizados por lo menos por 3 meses antes de  concluir que la terapéutica ha fallado.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Los antiandrógenos más  utilizados son el acetato de ciproterona y el acetato de clormanidona,  componentes de algunos contraceptivos de uso oral, combinado con estrógenos.  Cualquier anticonceptivo que actúe inhibiendo FSH y LH, teóricamente puede ser  utilizado porque inhibe la producción endocrina de los ovarios. En Europa,  America del Sur, y el Caribe se ha utilizado una mezcla de 35 &#956;g de EE + 2 mg de  AC o la que contiene 0,05 mg de EE y 2 mg de AC en forma de píldoras diariamente  por 21 días en ciclos mensuales, como se usan los anticonceptivos orales (ACO),  seguido de una semana libre de medicamento por varios meses, generalmente más de  6. Su uso es aconsejable adyuvante a la vitamina A ácida, y está contraindicada  durante la gestación porque produce un cuadro de graves malformaciones fetales  denominado “síndrome tretinoico o de isotretinoína”.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El AC a dosis altas de 50-100  mg iniciándose el 5 día del ciclo, durante 10 días, acompañado de estrógenos o  preferiblemente de anticonceptivos combinados de EE con progestágenos  antiandrogénicos (ciproterona, 2 mg + EE 35-50 &#956;g) es ampliamente utilizado en  el mundo, excepto en EE.UU, para el tratamiento de acentuadas manifestaciones de  acné e hirsutismo. De esta forma se evita el sangrado irregular uterino que  suele ocurrir cuando se usan agentes progestacionales, solos. Este esquema es  muy conocido en Europa con el nombre de “Esquema de Hammerstein, acompañado de  medidas cosméticas, con resultados bastante aceptables (82,83), remisión o  mejoría en más del 80 % de las mujeres, pocos efectos colaterales y su duración  debe ser de por lo menos 6 meses. En ocasiones puede exacerbarse la afección en  los 2 primeros ciclos y hay que expresárselo a las pacientes.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Las drogas que en su molécula  tienen “acetatos” tienen un paso hepático para que ejerzan su actividad, deben  ser utilizadas con precaución y solicitar pruebas de su funcionalismo cada 4-6  meses. El paso por hígado induce aumento de SHBG con menor cantidad de  andrógenos libres circulantes, que en realidad son los que ejercen los efectos  endocrinos. Por su condición progestacional, la ciproterona inhibe la secreción  hipofisaria de FSH y LH con la consecuente caída de la producción ovárica de  andrógenos, y además un efecto inhibidor de la producción de las glándulas  suprarrenales porque tiene suave efecto glucocorticoide, inhibe la secreción de  CRH y ACTH; puede actuar en la reticular suprarrenal modificando leucinas y CHR  de origen local (84). Se une al receptor de dihidrotestosterona en el folículo  pilosebáceo, impidiendo su acción; es además un potente inhibidor de la 5 alfa  reductasa, enzima que trasforma la testosterona en dihidrotestosterona. Cuando  se le añade el estrógeno aumenta la efectividad terapéutica porque suprime la  secreción androgénica mediada por gonadotrofinas, además de incrementar la SHBG  reduciendo la T libre disponible (85,86).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En Norteamérica recientemente  se aprobó una combinación anticonceptiva que contiene EE con norgestimato, que  puede utilizarse en el tratamiento del acné.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Piquero y col. (87) usaron el  acetato de ciproterona en 42 pacientes con acné severo que habían utilizado  otros tipos de infructuosos tratamiento, logrando curación en 23 y mejoría en 8,  mientras que 2 permanecieron sin cambios. Las 6 pacientes que tenían acné en el  pecho y la espalda sanaron. La seborrea curó en 22 pacientes, mejoró a 10 y una  persistió sin cambios; de 14 que tenían caspa, 12 mejoraron, a una le disminuyó  y la otra no presentó cambios. Fue utilizado entre 6 y 9 meses con alguna  terapia local por períodos muy cortos. Obtuvieron un total de 96,9.% de mejoría  o curación, con 9 pacientes que hicieron intolerancia al medicamento. En casos  de tratamiento de acné e hirsutismo es preferible hablar de remisión y no  curación, porque al dejar el tratamiento suelen reaparecer los síntomas cutáneos  por lo que deben utilizarse por lo menos 6 meses.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La historia clínica y el examen  físico permiten hacer el diagnóstico de los eventos que causan hirsutismo como  los virilizantes, el SOP, endocrinopatías y uso de medicamentos androgenizantes.  Si el desarrollo del hirsutismo es rápido o hay evidencias de virilización como  son, clitoromegalia e incremento de masas musculares, hace sospechar la  presencia de un tumor secretante, aunque en algunos casos la aparición es lenta.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La alta frecuencia del SOP, la  edad de la paciente, el fenotipo, el síndrome metabólico, la acantosis,  irregularidad menstruales hacia la oligo y amenorrea hace sospechar su presencia  y preguntar sobre medicamentos es fundamental ya que la mayoría, con excepción  del ácido valproico, no elevan el nivel de T.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El índice de Ferriman-Gallwey  es suficiente para evaluar el hirsutismo y un valor de 6 o más se considera  excesivo, pero en algunas poblaciones pueden ser usados otros sitios del cuerpo  ya que Ferriman no toma en cuenta el cuello, patillas y nalgas/periné donde se  puede localizar exceso de vello en algunas mujeres. Hassa y col. (88) consideran  que se debe incluir áreas de la piel sensible a andrógenos: parte superior del  labio, barba, patillas, parte superior del brazo y del tórax, parte superior e  inferior del abdomen, parte superior e inferior de la espalda, muslos y  nalgas/periné.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El tratamiento depende de los  deseos de embarazo, si no se desea la gestación debe ser dirigido a evitar el  desarrollo de nuevo pelo, remover el existente y regular el ciclo menstrual,  para lo cual puede utilizarse afeitado, depiladores, ceras o electrólisis. Las  medidas cosméticas son la piedra angular: el blanqueado o rasurado es suficiente  para algunas. La extracción con pinzas, máquinas, ceras calientes o frías,  blanqueadores, cremas de hierbas como la sanguisorba officinalis y pimpinela,  también se han utilizado; algunos procedimientos de estos son irritantes y  dolorosos. Una formulación tópica, utilizada como potencial droga anticancerosa  y para la tripanosomiasis o enfermedad del sueño africana, el clorhidrato de  eflornitina en crema al 13,9% (vaniqa) fue aprobado en EE.UU recientemente (89)  con máximo efecto entre 8-24 semanas y pocos efectos colaterales, actúa  inhibiendo la enzima ornitina decarboxilasa, presente en el folículo,  responsable en la biosíntesis de poliaminas como la putrescina y espermidina que  tienen importancia en la proliferación celular, bloqueándola en el folículo  piloso, disminuye el crecimiento del pelo. Existen varios equipos de láser, así  como de rayos-lámparas para la reducción o eliminación permanente del pelo.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La electrólisis amerita la  colocación de electrodos en los folículos para su destrucción. Tanto el uso del  láser como la electrólisis amerita personal entrenado, son caros, doloroso y  repetir el procedimiento; son para áreas reducidas y pueden causar reacción  local, quemaduras, despigmentación y cicatrices (90).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Cuando la severidad del acné o  del hirsutismo es grande, se recomienda utilizar dosis de 100 mg de AC los  primeros 10 días del ciclo acompañado de 2 mg de AC con 35 o 50 &#956;g de EE con el  fin de regularizar el ciclo menstrual y también de evitar el embarazo si se  utiliza la isotretinoína que está absolutamente contraindicada durante la  gestación ya que se ha reportado entre 18 %-39 % de anomalías congénitas severas  e incompatibles con la vida. El uso tópico (Retin -A) es de baja absorción y no  hay evidencias de daño embrionario-fetal (91).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Otros compuestos con actividad  antiandrógenica son el finasteride y la flutamida; el primero se expende en  Venezuela con los nombres de Propecia® de 1 mg, en tabletas de 5 mg y la segunda  en tabletas de 250 mg.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El finasteride es un bloqueador  de la actividad de la 5 &#945;-reductasa inhibiendo el paso de T a DHT, que es el  andrógeno activo en el folículo piloso; no se une a los receptores androgénico  ni tiene efecto en la secreción de T (92). Varios estudios han demostrado su  efectividad en el tratamiento del hirsutismo, con pocos efectos colaterales  (93-95). Es más efectivo sobre la isoenzima 5 &#945;-alfa-reductasa tipo 2 (hallada  en piel genital femenina y próstata en los varones), que sobre el tipo 1 que se  encuentra en áreas no genitales y cuero cabelludo. La dosis es de 5 mg diario  por 3-12 meses y su aumento no ha demostrado mayor eficacia (96).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Un estudio comparativo entre el  uso de la mezcla EE 35 &#956;g y AC 2 mg, solo y en conjunción con 5 mg de  finasteride durante un año, demostró que la asociación disminuye en más alto  porcentaje el score de Ferriman-Gallwey modificado (97).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La flutamida es un compuesto no  esteroideo, que disminuye la DHEA-S por inhibición de la 17 hidroxilasa, 17-20  liasa o disminuyendo el “clearence” de cortisol y aumentándolo en sangre para  que exista un freno en ACTH, inhibiéndose la producción de andrógenos por la  zona reticular de las suprarrenales (98). Su metabolito es más potente con media  vida más larga, la 2 hidroxiflutamida. La flutamida, carece de efectos  estrogénicos, progestativos o glucorticoide.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La espironolactona priva la  unión competitiva de la T y DHT a los receptores de andrógenos, además inhibe la  5&#945; reductasa y es un diurético ahorrador de potasio, utilizado en el tratamiento  del hirsutismo y del acné (99) y con menor grado de evidencia, en la alopecia  androgénica (100). La dosis diaria recomendada es de 100-200 mg/día, aunque han  sido utilizadas dosis menores, 25 mg 2 veces al día, en acné con buenos  resultados. Los efectos secundarios reportados son irregularidad menstrual,  sensibilidad mamaria, letargo, mareos, cefaleas, hipotensión ortostática,  hiperpotasemia y disminución de la libido (101,102).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Los agentes sensibilizadores de  insulina poseen propiedades endocrinas que pueden mejorar las expresiones de  hiperandrogenismo en el SOP; disminuyen los andrógenos, aumentan la  concentración de SHBG y disminuyen las concentraciones basales o estimuladas de  LH, además de los efectos benéficos en el síndrome metabólico e inducción de la  ovulación (103,104). No se consideran drogas de primera línea para el  tratamiento de las manifestaciones hiperandrógenicas de la piel del SOP, aun  cuando hay estudios evaluando la efectividad en hirsutismo (105,106). La dosis  diaria puede llegar a 25-50 mg/día; pero la tolerancia se ve limitada por los  trastornos gastrointestinales secundarios y existe el riesgo de acidosis láctica  en enfermas renales o hepáticas.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Las tiazolinedionas que  actualmente se expenden en el mercado son la pioglitazona y la rosiglitazona que  actúan como ligandos selectivos del receptor de la proliferación de los  peroxisomas gamma activados o factor de transcripción nuclear PPAR gamma.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Yilmaz y col. (107) lograron  comparar la utilidad de 4 mg /día de rosiglitazona con 850 mg 2 veces al día de  metformina, en obesas y delgadas con SOP, lográndose mejoría del 39 % en el  primer grupo y 19 % en el grupo metformina. Se reporta ganancia de peso,  hepatotoxicidad y falla cardíaca congestiva asociado a estos medicamentos (79).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Las mediciones de las  concentraciones de DHEA-S, metabolito principal de DHEA, es el método preferible  para evaluar producción de andrógenos de las suprarrenales y tradicionalmente se  utiliza como marcador suprarrenal de exceso de andrógeno ya que su producción  alcanza el 97 %-99 %, es de fácil evaluación y es estable. Se ha encontrado que  una proporción de pacientes con SOP tienen exagerada concentración plasmática de  DHEA y DHEA-S (108,109), elevación de DHEA-S hasta del 50 % de las mujeres con  SOP (55). Con base en esos hallazgos, se ha utilizado la supresión con  corticosteroides en casos de hiperactividad adrenocorticotropa (persistencia de  elevadas concentraciones de DHEA-S) a dosis nocturnas de 0,25 mg- 0,5 mg de  dexametasona diario o interdiario, prednisona 5 mg-10 mg/día o la hidrocortisona  a 15 mg diario en tratamiento de acné. Estos preparados son de elección en  hiperplasia suprarrenal de expresión tardía (41). Algunos lo utilizan en las  mañanas (110).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En una publicación de Carmine y  Lobo de 1991 (111) se reportó modesta mejoría, de solo un 20 % con el uso de  corticoides, a pesar de reducción significativa de andrógenos plasmáticos,  mientras que un grupo en Chile, encontró prolongados períodos de remisión en el  hiperandrogenismo funcional suprarrenal (112).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En las pacientes que no  responden a la terapia convencional, pueden utilizarse los análogos de Gn- Rh de  larga acción; se necesitan de 2-3 meses para observar efecto supresivo  androgénico. Hay pocos estudios y casi todos lo han asociado a contraceptivos  (112, 113). Se han utilizado el goserelin y el triptorelin, entre otros (114).  Los efectos colaterales de oleadas de calor, sequedad vaginal y pérdida ósea que  se presentan con estos fármacos pueden ser evitados con la llamada terapia “ad  back” con estrógenos y progesterona adicionado o un contraceptivo de uso oral.  Por la pérdida de calcio que producen no se recomiendan por más de 6 meses. Por  sus costos elevados y el perfil de efectos secundarios no son de primera línea y  se reservan para aquellos hiperandrogenismos de origen ovárico resistentes a  otras terapias.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Se han utilizado combinación de  corticoides, anticonceptivos, antiandrógenos y sensibilizadores de la insulina  con buenos resultados por tiempos variables; pero se enfatiza en que debe ser  6-8 meses. Se recomienda electrólisis para remover los folículos androgenizados  desde el momento en que la terapia hormonal ejerza sus efectos supresores. La  supresión hormonal debe continuarse indefinidamente, la espironolactona puede  disminuirse escalonadamente y luego suprimirse y los glucorticoides  administrarse cada 2 días. Los síntomas hiperandrogénicos suelen empeorar en la  posmenopausia a menos que se realice ooforectomía bilateral ya que en estas  pacientes el beneficio de elevación de SHBG por estrógenos no existe y el ovario  menopáusico produce cantidades elevadas de andrógenos (41).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Varias líneas de tratamiento  para el hirsutismo o hiperandrogenismo en mujeres se han establecido en EE.UU.  La American Society for Reproductive Medicine estableció en 1995 las guías para  evaluación y tratamiento de exceso de andrógenos. En el año 2001 la Asociación  Americana de Endocrinólogos Clínicos recomendó una de ellas (115). En el año  2002, el Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología (116) estableció la  suya.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El tratamiento quirúrgico del  SOP como la resección en cuña de los ovarios y la reducción estromal con láser,  se utiliza para inducir ovulación, pero no tiene cabida para mejorar el  hirsutismo; mientras que la ovariectomía bilateral solo sería válida, si la  hiperandrogenemia es únicamente de origen ovárico (41).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Para la evaluación de la  alopecia androgénica en la mujer debe conocerse cómo se notó la caída, si es  espontánea en la almohada en las mañanas, o cuando se lava el cabello o al  peinarse o en varias de estas situaciones, si existe historia familiar y si hay  rasgos de hirsutismo y virilización. Antecedentes de situaciones de estrés 6-8  meses antes, cirugías y anestesias prolongadas, traumatismos psicológicos,  dietas adelgazantes, cirugías gástricas para obesidad, fiebres, exposición a  ciertas drogas, embarazo reciente o anticonceptivos orales tiene significación.  La malnutrición, deficiencias de hierro, diabetes, enfermedad de Hodgkin,  insuficiencia hepática y renal, enfermedades malignas son causas comunes; con  menos frecuencia se observa en lupus eritematoso sistémico y sífilis secundaria.  El hipopituitarismo, las disfunciones tiroideas, exposición a arsénicos,  bismuto, oro, bórax o thalium, se asocian a calvicie (117); igual ocurre con el  uso de drogas anticancerosas y las radiaciones, aunque después de los 50 años de  edad se pierde pelo de la cabeza en ambos sexos (11,117,118).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Existen medidas objetivas de la  pérdida del pelo: una de ellas la que se basa en realizar tracción entre el  pulgar y el índice, de esta forma se deben extraer menos de 3 cabellos; se  considera anormal si se desprenden 6 o más. En las enfermedades crónicas esta  prueba es normal. Otra manera de obtener la muestra por tracción es utilizando  una pinza quirúrgica cubierta de goma sobre 50-70 pelos y ejerciendo fuerte  tracción, luego el bulbo se observa al microscopio para ver la relación anagen/telogen  junto con la medida del diámetro de la “flecha”de encaje. El pelo en fase de  anagen es oscuro con diámetro de 0,08 mm, en el telogen el bulbo es ahusado, de  diámetro pequeño (0,03 mm) y apariencia amielínica. Normalmente el pelo en fase  de telogen es el 10 %-15 % y cuando se extrae más del 25 % se establece el  diagnóstico de efluvio, es decir, la pérdida de reposo.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El daño de la cutícula del pelo  puede observarse al microscopio y esto ocurre por agentes químicos, tintes,  calentamiento, desenrizado; para tomar la muestra se agarran con dedos índice y  pulgar unos cabellos y los dedos de la otra mano se deslizan hacia el bulbo que  permanece anclado en la piel; si el pelo resiste este movimiento y se arruga es  que la cutícula está dañada (119).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Otra forma de medir la pérdida  del pelo es con la técnica del enrollado; sosteniendo entre los dedos un grupo  de pelos y enrollándolos se logra la impresión del diámetro de anclaje y de la  sensibilidad de detectar el pelo que progresará de pelo terminal a pelo velloso;  se puede observar “la miniaturización” del pelo del área afectada. Pueden  contarse el número de los pelos perdidos en 7 días consecutivos y se analizan en  forma similar a las técnicas de arrancamiento y existe la técnica de mapeo del  pelo, dibujando el área de calvicie o pelo denso y observando luego el patrón de  pérdida mediante fotografías (117).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Después de descartar las formas  no androgénicas de la caída del cabello, la acción terapéutica debe estar  dirigida a reducir la acción de los andrógenos y dependiendo de la fuente  hormonal estará dirigida la acción, así, la producción ovárica se reduce con ACO  antiandrogénicos solo (120) o añadiéndole espironolactona, mientras que los  glucocorticoides reducirán la fuente suprarrenal, también solos o combinados con  ACO (121).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El tratamiento local estará  dirigido a evitar la transformación de T a DHT, es decir, inhibir la 5&#945;  reductasa. Con base en que la progesterona es el inhibidor competitivo natural  de esta enzima se ha utilizado para disminuir la producción de sebo (122), pero  no ha llenado las expectativas en el tratamiento local de la calvicie (117). La  espironolactona y el AC aplicado localmente en la piel de la región  costovertebral del hámster poseen efectos antiandrogénicos con pocos efectos  sistémicos (123).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El minoxidil, comercializado en  Venezuela en forma de solución para uso tópico es un potente vasodilatador que  fue utilizado para el tratamiento de la hipertensión arterial refractaria,  produce como efecto colateral hipertricosis probablemente aumentando la  circulación alrededor del folículo, estimulándolo a entrar en fase de anagen o  crecimiento, o alterando la acción o el metabolismo de los andrógenos en la raíz  del pelo. Existen preparaciones en forma de spray o solución tópica que han  confirmado la reversión del pelo velloso a terminal en la alopecia androgénica  (124- 126). Se coloca 1 mL -2 mL, 2 veces al día, en el área afectada  obteniéndose crecimiento del pelo 3-4 meses de aplicación continua; tiene  reacciones generales y locales como mareos, hipotensión, taquicardia, edema e  irritación local, eritema, descamación o alérgicas, por lo que no se recomienda  usar más de 2 mL de la solución al día. En otros países existen formas de  shampoo y de espuma para uso local (127).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En el hombre se aplica el  autotrasplante de pelos y la apariencia del pelo trasplantado es similar al  natural, pero en las mujeres donde la pérdida del pelo es muy difusa y las áreas  de calvicies completas son raras, esta técnica es muy pocas veces indicada  (128).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La evaluación de la AN y de los  papilomas filiformes es mediante la observación clínica o fotográfica de las  lesiones. Varias opciones terapéuticas han sido señaladas para AN; el control de  la obesidad y del síndrome metabólico es la base fundamental (129). Se ha  utilizado isotretrinoina local o sistémica (130,131) y rayos láser. Ha ocurrido  mejoría de las lesiones dérmicas papilomatosas con el uso de metformina oral y  colecalciferol (vitamina D3) local (129) cuando se mejora la IR y el peso  corporal; lo mismo ha sucedido con el uso de ocreótido a largo plazo (132). Con  cualquier modalidad terapéutica debe controlarse el síndrome metabólico y la  obesidad para obtener evidencia de mejoría duradera de las lesiones, pero  siempre hay tendencia a la reaparición (129,132).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El tratamiento de los papilomas  filiformes es la desaparición de ellos mediante métodos físicos (crioterapia,  electrocauterización, láser), uso de ácidos y algunas soluciones locales (ácido  tricloroacético, salicílico, nitrato de plata, soluciones o geles como el  glutaldehido al 5 %-10 % y la cantaridina al 0,7 %. La cantaridina es un  compuesto químico venenoso extraído de la desecación de un coleóptero de color  verde dorado.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La extirpación quirúrgica con  bisturí o tijeras finas con hemostatasia de la base da muy buenos resultados;  pero al igual que otros métodos hay tendencia a la reaparición. Tarango-Martínez  en México (133) logró curación de un hombre con lesiones papilomatosas múltiples  en la cara con la aplicación diaria durante 30 días de 5 fluouracilo al 5% y  ácido retinoico al 0,05%.</font></p>     <p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana">REFERENCIAS</font></b></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">1. Parker F. Skin and hormones.  En: Williams RH, editor. Textbook of endocrinology. 6ª. edición. Filadelfia: W.B  Sauders Company; 1981.p.1080-1098.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104599&pid=S0048-7732201100040000700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">2. Amenorrhea associated with  bilateral polycystic ovarios. Stein IF, Leventhal ML 1935;29:181-191.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104600&pid=S0048-7732201100040000700002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">3. The Rotterdam ESHRE/ASRM-sponsored  PCOS Consensus Working Group. Revised 2003 consensus on diagnostic criteria for  policystyc ovary syndrome. Fertil Steril. 2004;81:19-25. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104601&pid=S0048-7732201100040000700003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">4. Bridges NA, Cooke A, Healy  MJ, Hindmarch PC, Brook CG. Standarts for ovarian volumen in chilhood and  puberty. Fertil Steril. 1993;60:456-460. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104602&pid=S0048-7732201100040000700004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">5. Birdsall MA, Farquhar CM.  Polycystic ovaries in pre and postmenopausal women. Clin Endocrinol (Oxf).  1996;44:269-276.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104603&pid=S0048-7732201100040000700005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">6. Velásquez N, Molina-Vílchez  R. Ovarios de aspecto poliquístico en pacientes con deficiencia de  gonadotrofinas hipofisarias. Rev Obstet Ginecol Venez. 1997;4:265-268.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104604&pid=S0048-7732201100040000700006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">7. Fog Svendsen P, Madsbad S,  Nilas L. The insulinresistant phenotype of polycystic ovary syndrome. Fertil  Steril. 2010;94:1052-1058.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104605&pid=S0048-7732201100040000700007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">8. Ferriman D, Gallwey JD.  Clinical assesment of body hair growth in women. J Clin Endocrinol Metab.  1961;21:1440-1447.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104606&pid=S0048-7732201100040000700008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">9. Angelino de Blanco MC,  Febres-Ballestrini F, Molina-Vílchez R, Etiopatogenia del síndrome de ovario  poliquístico. En: Bajares de Lilue M, Pizzi R, Velásquez-Maldonado E, editores.  Consenso venezolano de Síndrome de Ovario Poliquístico 2007. Caracas: Editorial  Ateproca; 2007.p.17-23.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104607&pid=S0048-7732201100040000700009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">10. Piquero Martín J. Acné.  Manejo racional. 2ª edición. Santafé de Bogotá, DC. Panamericana Formas e  Impresos S.A; 1995.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104608&pid=S0048-7732201100040000700010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">11. Speroff L, Glass RH, Kase  NG. Clinical Gynecologic Endocrinology and Infertility. 6ª. Edición. Baltimore.  Lippincott Williams &amp; Wilkins, editores. Baltimore 1999.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104609&pid=S0048-7732201100040000700011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> 12. Piquero Martín J.  Patogenia, generalidades. En: Piquero Martín J, editor. Acné. Manejo racional.  2ª edición. Santafé de Bogotá, DC. Panamericana Formas e Impresos S.A;  1995.p.11-17.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104610&pid=S0048-7732201100040000700012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">13. Herane H M I. Microbiología  de la unidad pilosebácea. En: Piquero Martín J, editor. Acné. Manejo racional.  2ª edición. Santafé de Bogotá, DC. Panamericana Formas e Impresos S.A;  1995.p.43-50.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104611&pid=S0048-7732201100040000700013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">14. Steigleder GK, editor.  Dermatología y venereología. Barcelona: Salvat Editores S.A; 1988.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104612&pid=S0048-7732201100040000700014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">15. Benson RC, Pernoll ML. En:  Handbook of Obstetrics &amp; Gynecology. 9º edición. McGraw-Hill, Inc New York;  1994.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104613&pid=S0048-7732201100040000700015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">16. González F. Tratamiento del  síndrome de ovario poliquístico. Manejo dermatológico. En: Bajares de Lilue M,  Pizzi R, Velásquez-Maldonado E, editores. Consenso venezolano de Síndrome de  Ovario Poliquístico 2007. Caracas: Editorial Ateproca; 2007.p.80-84.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104614&pid=S0048-7732201100040000700016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">17. Pardo-Palma RA. Síndrome de  ovarios poliquísticos En: Terán-Dávila Y, Febres-Ballestrini F, editores.  Endocrinología Ginecológica y Reproducción Humana. Caracas: Editorial Ateproca;  1995.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104615&pid=S0048-7732201100040000700017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">18. Ablan Candia F, Pardo-Palma  RA, Terán-Dávila J, Febres-Ballestrini F. Estados hiperandrógenicos y sus  manifestaciones cutáneas: hirsutismo-acné. En: Terán-Dávila Y, Febres-Ballestrini  F, editores. Endocrinología Ginecológica y Reproducción Humana. Caracas:  Editorial Ateproca; 1995.p.379- 412.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104616&pid=S0048-7732201100040000700018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">19. Diccionario Pschyrembel de  ginecología y Obstetricia. Walter de Gruyter &amp; Co. Berlín. New York; 1988.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104617&pid=S0048-7732201100040000700019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">20. Cordain L, Linderberg S,  Hurtado M, Hill K, Eaton SB, Brand-Miller J. Acne vulgaris: A disease of Western  civilizatiom. Arch Dermatol. 2002;138:1584-1590.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104618&pid=S0048-7732201100040000700020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">21. Cordain L. Implication for  the role of diet in acne. Semin Cutan Med Surg. 2005;24:84-91.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104619&pid=S0048-7732201100040000700021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">22. Burkhart CN, Gottwalald L.  Assesment of ethiology agents in acne pathogenesis. Skinmed. 2003:222-228.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104620&pid=S0048-7732201100040000700022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">23. Lucky AW, Biro FM, Huster  GA, Leach AD, Morrison JA, Ratterman J. Acne vulgaris in premenarchal girls. An  signo f puberty associated with risisng levels of dehydroepiandrosterone. Arch  Dermatol. 1994;130:308-304.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104621&pid=S0048-7732201100040000700023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">24. Pardo-Palma R.  Endocrinología del desarrollo gonadal y puberal. En: Terán-Dávila J, Febres-  Ballestrini F, editores. Endocrinología Ginecológica y Reproducción Humana.  Caracas: Editorial Ateproca; 1995.p.207-233.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104622&pid=S0048-7732201100040000700024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">25. Balen A, Conway G, Kaltsas  G, Techatrasak K, Manning P, West V, Jacobs H. Policystic ovary syndrome: The  spectrum of the disorder in 1741 patiens. Hum Reprod. 1995;10:2107-2111.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104623&pid=S0048-7732201100040000700025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">26. Frank S. Polycystic ovary  syndrome. N Engl J Med. 1995;333:853-861.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104624&pid=S0048-7732201100040000700026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">27. Martínez-Bermejo E,  Luque-Ramírez M, Escobar- Morreales HF. Obesity and the polycystic ovary  syndrome. Minerva Endocrinol. 2007;32:129-140.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104625&pid=S0048-7732201100040000700027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">28. Liou Tsan-Hon, Yang Jen-Huang,  Hsieh Ching-Hung, Lee Ching-Yin, Hsu Chun-Sen, Hsu Ming-I. Clinical and  biochemical presentations of polycystic ovary syndrome among obese and nonobese  women. Fertil Steril. 2009;92:1960-1965.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104626&pid=S0048-7732201100040000700028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">29. Huang A, Brennan K, Azziz  R. Prevalence of hyperandrogenemia in the polycystic ovary syndrome diagnosed by  National Institutes of Health 1990 criteria. Feril Steril. 2010;93:1938-1941.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104627&pid=S0048-7732201100040000700029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">30. Orfanos CE. Antiandrógenos  en dermatología. Arch Arg Dermatol. 1982;32(Supl. I):51-55.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104628&pid=S0048-7732201100040000700030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">31. Camacho F. Acné en el  síndrome SAHA. En: Piquero Martín J, editor. Acné. Manejo racional. 2ª edición.  Santafé de Bogotá, DC. Panamericana Formas e Impresos S.A; 1995.p.19-33.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104629&pid=S0048-7732201100040000700031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">32. Ledo Pozueta A, F de Misa  R, Pérez B. Acné: Características clínicas. En: Piquero Martín J, editor. Acné.  Manejo racional. 2ª edición. Santafé de Bogotá, DC. Panamericana Formas e  Impresos S.A; 1995.p.89-103.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104630&pid=S0048-7732201100040000700032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">33. Burke BM, Cunliffe WJ. The  assessment of acne vulgaris- the Leeds technique. Br J Dermatol. 1984;111:83-92.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104631&pid=S0048-7732201100040000700033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">34. Healy E, Simpsom N. Acne  vulgaris. BMJ. 1994;308:831-833.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104632&pid=S0048-7732201100040000700034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">35. Guess MK, Andrew E,  Galgliardi CL, Emmi AM. Hirsutism. En : Decherney AH, Goodwin TM, Natan L, Lufer  N, editores. Current diagnosis &amp; treatment Obstetrics &amp; Gynecology. 10 edición.  Nueva York: Mc Graw Hill; 2007. pp 937-947.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104633&pid=S0048-7732201100040000700035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">36. Zárate A, Canales ES,  MacGregor C, Castelazo-Ayala L. Endocrinología ginecológica y del embarazo. 2ª  edición. México: La prensa Médica Mexicana, SA; 1982.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104634&pid=S0048-7732201100040000700036&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">37. Artistic photographs of  malformed people (“Monsters of the Gilded Age”) En: Kunze J, Nippert I,  editores. Genetics and malformations in art. Grosse Verlag Berlin; 1986.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104635&pid=S0048-7732201100040000700037&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">38. Hatch R, Rosenfield RL, Kim  MH, Tredway D. Hirsutism: Implications etiology and management. Am J Obstet  Gynecol. 1981;140:815.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104636&pid=S0048-7732201100040000700038&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">39. Maroulis GB. Evaluation of  hirsutismo and hyperandrogenemia. Fertil Steril. 1981;36:273-305.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104637&pid=S0048-7732201100040000700039&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">40. Jean Emans S, Laufer M R,  Goldestein DP. Pediatric and adolescent gynecology. 4ª edición. Filadelfia:  Lipincott- Raven Pub; 1998.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104638&pid=S0048-7732201100040000700040&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">41. The evaluation and  treatment of androgen excess. Guide for practice. American Society for  Reproductive Medicine. Copyright 1995. American Society for Reproductive  Medicine. Birmingham, Alabama.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104639&pid=S0048-7732201100040000700041&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">42. Wild RA, Vesely S, Beebe L,  Whitsett T, Owen W. Ferriman-Gallwey self-scoring. I. Performance assesment in  woman with polycystic ovary syndrome. J Clin Endocrinol Metab.  2005;90:4112-4114.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104640&pid=S0048-7732201100040000700042&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">43. Carmina E, Koyama T, Chang  L, Stanczyk FZ, Lobo RA. Does ethnicity influence the prevalence of adrenal  hyperandrogenism and insulin resitance in polycystic ovary syndrome?. Am J  Obstet Gynecol. 1992;167:1807-1812.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104641&pid=S0048-7732201100040000700043&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">44. Melegos DN, Mala H, Wang C,  Stanczyk F, Diamandis Ep. Prostate-specific antigen in females serum, a  potencial new maker of androgen excess. J Clin Endocrinol Metab.  1997;82:777-780.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104642&pid=S0048-7732201100040000700044&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">45. Decherney AH, Goodwin TM,  Natan L, Lufer N, editores. Current diagnosis &amp; treatment Obstetrics &amp;  Gynecology. 10 edición. Nueva York: Mc Graw Hill; 2007.p.937-947.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104643&pid=S0048-7732201100040000700045&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">46. Powell Bl, Haddad L,  Bennett A, Garani N, Sovio U, Groves CJ, et al. Analysis of multiple data sets  reveals no association between the insulin gen variable Lumber tandem repeat  elemet and polycystic ovary syndrome or related traits. J Clin Endocrinol Metab.  2005;90:2988-2993.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104644&pid=S0048-7732201100040000700046&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">47. Hamilton JB. Patterned loss  of hair in man: Types and incidente. Ann N Y Acd Sci. 1951;53:708-728.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104645&pid=S0048-7732201100040000700047&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">48. Ludwig E. Classification of  the types of androgenetic alopecia (common baldness) ocurring in the female sex.  Br J Dermatol. 1977;97:247-254.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104646&pid=S0048-7732201100040000700048&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">49. Barth JH. The live cycle of  hair: Normal and abnormal growth patterns. En : Adshi EY, Rock JA, Rosenwaks Z,  editores. Reproductive endocrinology, surgery and technology. Filadelfia:  Lippincott-RavenPub; 1996.p.1486-1499.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104647&pid=S0048-7732201100040000700049&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">50. Hamilton JB. Male hormone  stimulation is prerequisit and incitan in common baldness. Am J Anat.  1947;71:451-480.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104648&pid=S0048-7732201100040000700050&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">51. Schweikert HU, Wilson JD.  Regulation of human hair growth by steroid hormones. I. Testosterone metabolismo  in isolated Harris. J Clin Endocrinol Metab. 1974;38:811-819.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104649&pid=S0048-7732201100040000700051&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">52. Kasick JM, Bergfeld WF,  Steck WD, Gupta MK. Adrenal androgenic femela-pattern alopecia: Sex and hormone  and the balding woman. Cleve Clin Q. 1983;50:11-122.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104650&pid=S0048-7732201100040000700052&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">53. Rittmaster RS. Functional  hyperandrogenism. En: Adshi EY, Rock JA, Rosenwaks Z, editores. Reproductive  endocrinology, surgery and technology. Filadelfia: Lippincott-RavenPub; 1996.  p.1401-1520.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104651&pid=S0048-7732201100040000700053&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">54. Azziz R, Carmina E,  Dewailly D, Diamanti- Kandarakis E, Escobar-Morreale HF, Futterweit W, et al.  The androgen excess and PCOS Society critera for the polycystic ovary syndrome:  The Complete Task Force report. Fertil Steril. 2009;91:456-488.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104652&pid=S0048-7732201100040000700054&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">55. Cela E, Robertson C, Rush  K, Kousta E, White DM, Wilson H, et al. Prevalence de polycystic ovaries in  women with androgenic alopecia. Eur J Endocrinol. 2003;149:439-442.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104653&pid=S0048-7732201100040000700055&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">56. Futterweit W, Dunaif A, Yeh  HC, Kingsley P. The prevalence of hiperandrogenism in 109 consecutive female  patients with difuse alopecia. J Am Acad Dermatol. 1988;19:831-836.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104654&pid=S0048-7732201100040000700056&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">57. Achard C, Thiers J. Le  virilisme pilaire et son association á l¨insuffisance glycotique (diabetes des  femmes á barbe. Bull Acad Natl Méd. (Paris) 1921;86:51-56.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104655&pid=S0048-7732201100040000700057&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">58. Dunaif A. Insulin  resistance and the polycytic ovary syndrome: Mechanism and implications for  pathogenesis. Endocrinol Rev. 1997;18:774-780.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104656&pid=S0048-7732201100040000700058&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">59. Mescon H, Grots IA. Piel.  En: Robins SL, editor. Patología estructural y funcional. México: Nueva  Editorial Interamericana, SA; 1975.p.1324-1366.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104657&pid=S0048-7732201100040000700059&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">60. Pollitzer S. Acanthosis  nigricans: A symptom of a disorder of the abdominal sympatetic. JAMA.  1909;53:1369-1373.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104658&pid=S0048-7732201100040000700060&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">61. Peters EJ, Stuart CA,  Prince MJ. Acanthosis nigricans and obesity: Acquired and intrinsic defects in  insulin action. Metabolism. 1986;35:807-813.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104659&pid=S0048-7732201100040000700061&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">62. Levine D, Miller S, Al-Dawsari  N, Barak O, Gottlie AB. Paraneoplastic dermatoses associated with gynecologic  and breast malignancies. Obstet &amp; Gynecol Survey. 2010;65:455-461.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104660&pid=S0048-7732201100040000700062&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">63. Brown J, Winlkelmann RK.  Acanthosis nigricans: A study of 90 cases. Medicine. 17:1:33-51.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104661&pid=S0048-7732201100040000700063&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">64. Schwartz RA. Acanthosis  nigricans. J Am Acad Dermatol. 1994;31:11-19.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104662&pid=S0048-7732201100040000700064&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">65. Hollister DS, Brodell RT.  Finger “pebbles”. A dermatologic sign of diabetes mellitus. Postgrad Med.  2000;107:209-210.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104663&pid=S0048-7732201100040000700065&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">66. SAS User´s Gide, version 5.  1985. SAS Institute, Cary NC.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104664&pid=S0048-7732201100040000700066&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">67. Van Haeften TW. Glucose  tolerante, insulina sensitivity and the Homeostais Model Assesment Method.  Diabetes Care. 1998;21(4):673-674.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104665&pid=S0048-7732201100040000700067&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">68. Straus DS. Growth-stimulatory  actions of insulina in vitro and in vivo. Endocrin Rev. 1984;5:356-369.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104666&pid=S0048-7732201100040000700068&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">69. Dobrev H. Clinical and  instrumental study of the efficacy of a new sebum control cream. J Cosmetic  Dermatol. 2007;6:613-618.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104667&pid=S0048-7732201100040000700069&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">70. Plewig G, Klilgman A. Acne.  Morphogenesis and treatment. Berlin: Springer-Vertag; 1975.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104668&pid=S0048-7732201100040000700070&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">71. Harkaway KS, McGinley KJ,  Foglia AN, Lee W, Fried F, Shalit AR, et al. Antibiotic resistente pattern in  coagulase-negative staphylococci after treatment with topical erythromicin,  benzoilo peroxide, and combition therapy. Br Dermatol. 1992;126:586-590.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104669&pid=S0048-7732201100040000700071&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">72. Cunliffe WJ, Holland KT.  Clinical and laboratory Studies on treatment with 20 % azelaic acid cream for  acne. Act Derm Venereol (Stockh). 1989;143(Suppl):31-34.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104670&pid=S0048-7732201100040000700072&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">73. Wyatt EL, Sutter SH, Drake  LA. Dermatological pharmacology. En: Hardman JG, Limbird LE, Goodman Gilman A,  editores. 10ª edición. The pharmacological basis of therapeutics. Nueva York:  McGraw-Hill Med Publ Div; 2001.p.1795-1818.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104671&pid=S0048-7732201100040000700073&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">74. Azziz R, Gay F. The  treatment of hyperandrogenic with oral contraceptives. Sem Reprod Endocrinol.  1989;7:246-254.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104672&pid=S0048-7732201100040000700074&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">75. Arowojolu AO, Gallo MF,  Lopez LM, Grimes DA, Garner SE. Combined oral contraceptive pills for treatment  of acne. Chocrane Database Syst Rev. 2009;8:CD004425.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104673&pid=S0048-7732201100040000700075&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">76. Schramm G, Steffens D.  Evaluación de 12 meses del anticonceptivo oral Belara® que contiene ACM.  Eficacia, tolerabilidad y propiedades antiandrogénicas. Contraception.  2003;67:305-312.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104674&pid=S0048-7732201100040000700076&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">77. Zahradnik H, Golberg J,  Andreas J. Eficacia y seguridad del nuevo anticonceptivo oral antiandrogénico  Belara®. Contraception. 1998;57:103-109.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104675&pid=S0048-7732201100040000700077&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">78. Sitruk-Ware R.  Pharmacological profile of progestins. Maturitas. 2008;61:151-157.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104676&pid=S0048-7732201100040000700078&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">79. Rivas AM, Vásquez LA,  Arredondo MI. Diagnóstico y manejo del síndrome de ovario poliquístico: una  perspectiva dermatológica. Rev Asoc Colomb Dermatol. 2010;18:78-90.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104677&pid=S0048-7732201100040000700079&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">80. Rozenbaum H. Pharmacology  of progesterone and related compounds: Dydrogesterone and norpregnane  derivatives. Menopausal Review. 2001;VI:17-28.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104678&pid=S0048-7732201100040000700080&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">81. Cabrera M, Centeno I.  Tratamiento del síndrome de ovario poliquístico. Anticonceptivos orales. En:  Bajares de Lilue M, Pizzi R, Velásquez-Maldonado E, editores. Consenso  venezolano de Síndrome de Ovario Poliquístico 2007. Caracas: Editorial Ateproca;  2007.p.67-71.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104679&pid=S0048-7732201100040000700081&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">82. Hammerstein J. Use of  cyproterone acetate in the treatment of acne, hirsutismo and virilismo. J  Steroid Biochem. 1975;6:827-831.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104680&pid=S0048-7732201100040000700082&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">83. Hammerstein J.  Possibilities and limits of endocrine therapy. Androgenization in women. En:  Hammerstein J, Lachnit-Fixon U, Plewig G, editores. Excerta Medica.  1980:222-238.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104681&pid=S0048-7732201100040000700083&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">84. Ehrhart-Bornstein M, Hinson  JP, Borstein SR, Scherbaum WA, Vinson GP. Intraadrenal interactions in the  regulation of adrenocortical steroidogenesis- Endocrin Rev. 1998;19:101-143.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104682&pid=S0048-7732201100040000700084&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">85. Newmann F. Pharmacology and  potencial use of cyproterone acetate. Horm Metab. 1977;59:903-908.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104683&pid=S0048-7732201100040000700085&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">86. Schirock EA, Schirock ED.  Treatment of hirsutismo. Clin Obstet Gynecol. 1991;34:852-863.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104684&pid=S0048-7732201100040000700086&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">87. Piquero Martin J, Acosta H.  Uso del acetato de ciproterona en el tratamiento del acné. Med Cut I. L. A.  1982;10:261-266.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104685&pid=S0048-7732201100040000700087&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">88. Hassa H, Tanir HM, Yildirim  A, Senses T, Eskalen M, Mutlu FS. The hirsutism scoring system should be  population specific. Fertil Steril. 2005;84:778-780.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104686&pid=S0048-7732201100040000700088&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">89. Barna Balfour JA, McClellan  K. Topical eflornithine. A J Clin Dermatol. 2001;2:197-201.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104687&pid=S0048-7732201100040000700089&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">90. Rosenfield RL. Hirsutism. N  Engl J Med. 2005;353: 2578-2588.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104688&pid=S0048-7732201100040000700090&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">91. Coustan DR, Mochizuki TK.  Handbook for prescribing medications duryng pregnancy. 3ª edición. Filadelfia.  Lippincott-Raven pu; 1998.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104689&pid=S0048-7732201100040000700091&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">92. Rittmaster RS. Finasteride.  New Engl J Med. 1994;330:120-125.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104690&pid=S0048-7732201100040000700092&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">93. Castelo R, Tosi F, Perrone  F, Negri C, Muggeo M, Moghetti P. Outcome of long-term treatment with the a 5 &#945;-reductase  inhibitor finasteride in idiopathic hirsutismo: Clinical and hormonal effects  during a year course of therapy and 1-year follow-up. Fertil Steril.  1996;66:734-740.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104691&pid=S0048-7732201100040000700093&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">94. Moggetti P, Castello R,  Mognani CM, Tosi F, Negri C, Armanini D, et al. Clinical and hormonal effects of  5 &#945;-reductase inhibitor finasteride in idiopathic hirsutismo . J Clin Endocrinol  Metab. 1994;79:1115- 1121.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104692&pid=S0048-7732201100040000700094&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">95. Bayram F, Müderris II,  Sahin Y, Kelestimur F. Finsteride treatment for one year in 35 hirsute patiens.  Exp Clin Endocrinol Diabetes. 1998;107:195-197.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104693&pid=S0048-7732201100040000700095&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">96. Conn JJ, Jacobs HS. The  clinical management of hirsutismo. Eur J Endocrinol. 1997;136:339-348.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104694&pid=S0048-7732201100040000700096&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">97. Sahin Y, Dilber S,  Kelestimur F. Comparison of Diane 35 and Diane 35 plus finasteride in treatment  of hirsutismo. Fertil Steril. 2001;75:496-500.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104695&pid=S0048-7732201100040000700097&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">98. Labrie F. Mechanism of  action and pure antiandrogen properties of flutamide. Cancer. 1993;72:3816-3827.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104696&pid=S0048-7732201100040000700098&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">99. Brown J, Farquhar C, Lee O,  Toomath R, Jepson RG. Spironolactone versus placebo or in combination with  steroids for hirsutis and/ or acne. Cocharne Database Syst Rev. 2009;CD000194.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104697&pid=S0048-7732201100040000700099&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">100. Swaw JC. Low dose  adjuntive spironolactone in the treatment of acne in women: A retrospective  analysis of 85 consecutively treatted patiens. J Am Acad Dermatol.  2000;43:498-502.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104698&pid=S0048-7732201100040000700100&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> 101. Clark GR, Thiboutot D. Hormonal therapy for acne. Semin  Cut Med Surg. 2008;27:188-196.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104699&pid=S0048-7732201100040000700101&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">102. Thiboutot D. Acne:  Hormonal concepts and therapy. Clin Dermatol. 2004;22:419-928.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104700&pid=S0048-7732201100040000700102&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">103. Velázquez EM, Mendoza S,  Hamer T, Sosa F, Glueck CJ. Metformin therapy in polycystic ovary syndrome  reduces hyperinsulinemia, insulina resistance, hyperndrogenemia, and systolic  blood pressure, while facilitating normal menses and pregnancy. Metabolism.  1994;43:647-654.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104701&pid=S0048-7732201100040000700103&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">104. Velázquez Maldonado E.  Tratamiento del síndrome de ovario poliquístico. Sensibilizadores de insulina.  En: Bajares de Lilue M, Pizzi R, Velásquez-Maldonado E., editores. Consenso  venezolano de Síndrome de Ovario Poliquístico 2007. Caracas: Editorial Ateproca;  2007.p.61-66. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104702&pid=S0048-7732201100040000700104&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">105. Kelly CJ, Gordon D. The  effect of metformin on hirsutism in polycystic ovary syndrome. Eur J Endocrinol.  2002;147:217-221.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104703&pid=S0048-7732201100040000700105&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">106. Wasniewska M, Arrigo T,  Crisafulli G, Lombardo F, Mesina MF, Salzano G, et al. Recovery of acanthosis  nigricans under prolongad metformin treatment in an adolescente with normal  weight. J Endocrinol Invest. 2009;32:939-940.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104704&pid=S0048-7732201100040000700106&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">107. Yilmaz M, Biri A, Karakoc  A, Törtiner F, Bingöl B, Cakir N, et al. The effects of roglitazone and  metformine on insulina resistance and serum androgen levels in obese and lean  patines with polycystic ovary syndrome. J Endocrinol Invest. 2005;28:1003-1008.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104705&pid=S0048-7732201100040000700107&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">108. Azziz R, Black V, Hines GA,  Fox LM, Boots LR. Adrenal androgen excess in the polycystic ovary syndrome:  Sensitivity nd responsivity of the hypothalamic-pituitary- adrenal axis. J Clin  Endocrinol Metab. 1998;83:2317-2323.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104706&pid=S0048-7732201100040000700108&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">109. Azziz R, Carmina E,  Dewailly D, Diamanti- Kandarakis E, Escobar-Morreale HF, Futterweit W, et al.  The androgen excess and PCOS Society criteria for the polycystic ovary syndrome:  The complete Task Force report. Fertil Steril. 2009;91:456-488.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104707&pid=S0048-7732201100040000700109&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">110. Trakakis E, Loghis C,  Kassanos D. Congenital adrenal hyperplasia because of 21- hydroxilase deficiency.  A genetic disorder of interest to obstetricians and gynecologists. Obstet &amp;  Gynecol Survey. 2009;64:177-1898.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104708&pid=S0048-7732201100040000700110&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">111. Carmine E, Lobo R.  Peripheral androgen blockade versus glandular androgen supresion in the  treatment of hirsutism. Obstet Gynecol. 1991;78:845-849.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104709&pid=S0048-7732201100040000700111&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">112. Devoto E, Aravena L, Gaete  X. Remisión prolongada del hiperandrogenismo femenino después de suspender la  terapia con glucorticoides. Rev Med Chile. 1995;123:207-214.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104710&pid=S0048-7732201100040000700112&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">113. Acien P, Mauri M,  Gutierrez M. Clinical and hormonal effects of the combination gonadotrophin-releasing  hormone agonista plus oral contraceptive pills containig ethinyl- oestradiol  (EE) and cyproterone acetate (CPA) vs the EE-CPA pills alone on polycystic  ovarian disease-related hyperandrogenism. Hum Reprod. 1997;12:423-429.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104711&pid=S0048-7732201100040000700113&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">114. Rios C K. Uso de análogos  de Gn-RH en hirsutismo. En: Cortiñas P, Karame A, Levy A. Pizzi R, editores.  Análogos de Gn-RH en patología ginecológica benigna. Venezuela 2008. Imprenta  Negrin Central. 2008.p.73-80.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104712&pid=S0048-7732201100040000700114&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">115. Goodman NF, Bledsoe MB,  Futterweit W. American Association of Clinical Endocrinologists medical  guidelines for clinical practice for the diagnostic and treatment of  hyperandrogenic disorders. Endocr Pract. 2001;7:120-134.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104713&pid=S0048-7732201100040000700115&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">116. American College of  Obstetricians and Gynecologists. ACOG practice bulletin: Clinical Management  guidelines for obstetrician-gynnecologists: Nuber 41, december 2002. Obstet  Gynecol. 2002;100:1389- 1402.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104714&pid=S0048-7732201100040000700116&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">117. Herten RH. Nonscarring  hair loss disorders: The basis for recognition and treatment. Postgrad Med.  1982;72:231-246.ç</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104715&pid=S0048-7732201100040000700117&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">118. Jilson OF. Alopecia. III.  Diffuse hair loss (nonscarring). Cutis. 1983;31:465-469.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104716&pid=S0048-7732201100040000700118&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">119. Reid RL, Van Vugt DA. Hair  loss in the female. Obstet Gynecol Survey. 1988;43:135-141.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104717&pid=S0048-7732201100040000700119&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">120. Aldride RD. Hair loss. Br  Med J. 1984;289:985-989.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104718&pid=S0048-7732201100040000700120&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">121. Given JR. Treatment of  hirsutism with spironolactone. Fertil Steril. 1985;43:841-843.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104719&pid=S0048-7732201100040000700121&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">122. Maroulis GB. Evaluation of  hirsutism and hyperandrogenemia. Fertil Steril. 11981;36: 273-305.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104720&pid=S0048-7732201100040000700122&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">123. Simpson NB, Bowden PE,  Foster RA, Cunliffe WJ. The effect of topically aplied progesterone on sebum  excretion rate. Br J Dermatol. 1979;100:687-692.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104721&pid=S0048-7732201100040000700123&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">124. Weissmann A, Bowden J,  Frank BL, Horwitz SN, Frost P. Antiandrogenic effects of topically applied  spironolactone on the hamster flank organ. Arch Dermatol. 1985;121:57-62.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104722&pid=S0048-7732201100040000700124&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">125. Wester RC, Maiback HI, Guy  RH. Minoxidil stimulas cutaneus blood flow in human Baldung scalps:  Pharmacodinamics measured by laser Doppler velocimetry and photopulse  plethismography. J Invest Dermatol. 1984;82:515-517.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104723&pid=S0048-7732201100040000700125&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">126. Scheinfeld N. A review of  hormonal therapy for female pattern (androgenic) alopecia. Dermatol Online.  2008;14:1.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104724&pid=S0048-7732201100040000700126&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">127. Olsen EA, Weiner MS,  DeLong ER. Topical minoxidil in early male baldness. J Am Acad Dermatol.  1985;13:185-192.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104725&pid=S0048-7732201100040000700127&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">128. Orentreich N, Durr NP.  Biology of scalp hair growth. Clin Plastic Surg. 1982;9:197-205.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104726&pid=S0048-7732201100040000700128&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">129. Hermanns- Le T, Schen A,  Piérard GE. Acantosis nigricans associated with insulinoresistence:  Pathophysiology and management. Am J Clinical Dermatol. 2004;5:199-203.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104727&pid=S0048-7732201100040000700129&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">130. Katz RA. Treatment of  acantosis nigricans with oral isotretinoina. Arch Dermatol. 1980;116:110-111.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104728&pid=S0048-7732201100040000700130&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">131. Darmstadt GL, Yokel BK,  Horm TD. Treatment of acantosis nigricans with tretinoin. Arch Dermatol.  1991;127:1139-1140.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104729&pid=S0048-7732201100040000700131&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">132. Luncetta M, Di Mauro M, Le  Moli R, Brerrafatos J. Long-term ocreotide treatment reduced hyperinsulinemia,  excess body weight and skin lesions in severe obesity with acantosis nigricans.  J Endocrinol Invest. 1996;19:699-703.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104730&pid=S0048-7732201100040000700132&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">133. Tarango-Martínez VM,  Valderrama Vargas C, Romeo Sánchez C. Tratamiento tópico de verrugas filiformes  múltiples en cara con 5 fluorouracilo más ácido retinoico. Med Cutan Iber Lat Am.  2008;36:137-141.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2104731&pid=S0048-7732201100040000700133&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body>
<back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Parker]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Skin and hormones]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Williams]]></surname>
<given-names><![CDATA[RH]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Textbook of endocrinology]]></source>
<year>1981</year>
<edition>6ª</edition>
<page-range>1080-1098</page-range><publisher-loc><![CDATA[Filadelfia ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[W.B Sauders Company]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Stein]]></surname>
<given-names><![CDATA[IF]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Leventhal]]></surname>
<given-names><![CDATA[ML]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Amenorrhea associated with bilateral polycystic ovarios]]></source>
<year>1935</year>
<volume>29</volume>
<page-range>181-191</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="journal">
<collab>The Rotterdam ESHRE/ASRM-sponsored PCOS Consensus Working Group</collab>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Revised 2003 consensus on diagnostic criteria for policystyc ovary syndrome]]></article-title>
<source><![CDATA[Fertil Steril.]]></source>
<year>2004</year>
<volume>81</volume>
<page-range>19-25</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bridges]]></surname>
<given-names><![CDATA[NA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cooke]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Healy]]></surname>
<given-names><![CDATA[MJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hindmarch]]></surname>
<given-names><![CDATA[PC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Brook]]></surname>
<given-names><![CDATA[CG]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Standarts for ovarian volumen in chilhood and puberty]]></article-title>
<source><![CDATA[Fertil Steril.]]></source>
<year>1993</year>
<volume>60</volume>
<page-range>456-460</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Birdsall]]></surname>
<given-names><![CDATA[MA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Farquhar]]></surname>
<given-names><![CDATA[CM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Polycystic ovaries in pre and postmenopausal women]]></article-title>
<source><![CDATA[Clin Endocrinol (Oxf).]]></source>
<year>1996</year>
<volume>44</volume>
<page-range>269-276</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Velásquez]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Molina-Vílchez]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Ovarios de aspecto poliquístico en pacientes con deficiencia de gonadotrofinas hipofisarias]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Obstet Ginecol Venez.]]></source>
<year>1997</year>
<volume>4</volume>
<page-range>265-268</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<label>7</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Fog Svendsen]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Madsbad]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Nilas]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[The insulinresistant phenotype of polycystic ovary syndrome]]></article-title>
<source><![CDATA[Fertil Steril.]]></source>
<year>2010</year>
<volume>94</volume>
<page-range>1052-1058</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<label>8</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ferriman]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gallwey]]></surname>
<given-names><![CDATA[JD]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Clinical assesment of body hair growth in women]]></article-title>
<source><![CDATA[J Clin Endocrinol Metab.]]></source>
<year>1961</year>
<volume>21</volume>
<page-range>1440-1447</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<label>9</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Angelino de Blanco]]></surname>
<given-names><![CDATA[MC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Febres-Ballestrini]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Molina-Vílchez]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Etiopatogenia del síndrome de ovario poliquístico]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Bajares de Lilue]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pizzi]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Velásquez-Maldonado]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Consenso venezolano de Síndrome de Ovario Poliquístico 2007]]></source>
<year>2007</year>
<page-range>17-23</page-range><publisher-loc><![CDATA[Caracas ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ateproca]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<label>10</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Piquero Martín]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Acné.: Manejo racional]]></source>
<year>1995</year>
<edition>2ª</edition>
<publisher-loc><![CDATA[Santafé de Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Panamericana Formas e Impresos S.A]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<label>11</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Speroff]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Glass]]></surname>
<given-names><![CDATA[RH]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kase]]></surname>
<given-names><![CDATA[NG]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Clinical Gynecologic Endocrinology and Infertility]]></source>
<year>1999</year>
<edition>6ª</edition>
<publisher-loc><![CDATA[Baltimore ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Lippincott Williams & Wilkins, editores. Baltimore]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<label>12</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Piquero Martín]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Patogenia, generalidades]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Piquero Martín]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Acné: Manejo racional]]></source>
<year>1995</year>
<edition>2</edition>
<page-range>11-17</page-range><publisher-loc><![CDATA[Santafé de Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Panamericana Formas e Impresos S.A]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<label>13</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Herane]]></surname>
<given-names><![CDATA[H M I]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Microbiología de la unidad pilosebácea]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Piquero Martín]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Acné: Manejo racional]]></source>
<year>1995</year>
<edition>2</edition>
<page-range>43-50</page-range><publisher-loc><![CDATA[Santafé de Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Panamericana Formas e Impresos S.A]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<label>14</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Steigleder]]></surname>
<given-names><![CDATA[GK]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Dermatología y venereología]]></source>
<year>1988</year>
<publisher-name><![CDATA[Salvat Editores S.A]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<label>15</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Benson]]></surname>
<given-names><![CDATA[RC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pernoll]]></surname>
<given-names><![CDATA[ML]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Handbook of Obstetrics & Gynecology]]></source>
<year>1994</year>
<edition>9º</edition>
<publisher-loc><![CDATA[New York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[McGraw-Hill, Inc]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<label>16</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[González]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Tratamiento del síndrome de ovario poliquístico: Manejo dermatológico]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Bajares de Lilue]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pizzi]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Velásquez-Maldonado]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Consenso venezolano de Síndrome de Ovario Poliquístico 2007]]></source>
<year>2007</year>
<page-range>80-84</page-range><publisher-loc><![CDATA[Caracas ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ateproca]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<label>17</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pardo-Palma]]></surname>
<given-names><![CDATA[RA]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Síndrome de ovarios poliquísticos]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Terán-Dávila]]></surname>
<given-names><![CDATA[Y]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Febres-Ballestrini]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Endocrinología Ginecológica y Reproducción Humana]]></source>
<year>1995</year>
<publisher-loc><![CDATA[Caracas ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ateproca]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<label>18</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ablan Candia]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pardo-Palma]]></surname>
<given-names><![CDATA[RA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Terán-Dávila]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Febres-Ballestrini]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Estados hiperandrógenicos y sus manifestaciones cutáneas: hirsutismo-acné]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Terán-Dávila]]></surname>
<given-names><![CDATA[Y]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Febres-Ballestrini]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Endocrinología Ginecológica y Reproducción Humana]]></source>
<year>1995</year>
<page-range>379- 412</page-range><publisher-loc><![CDATA[Caracas ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ateproca]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<label>19</label><nlm-citation citation-type="book">
<source><![CDATA[Diccionario Pschyrembel de ginecología y Obstetricia]]></source>
<year>1988</year>
<publisher-loc><![CDATA[Berlín. New York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Walter de Gruyter & Co]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<label>20</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Cordain]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Linderberg]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hurtado]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hill]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Eaton]]></surname>
<given-names><![CDATA[SB]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Brand-Miller]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Acne vulgaris: A disease of Western civilizatiom]]></article-title>
<source><![CDATA[Arch Dermatol.]]></source>
<year>2002</year>
<volume>138</volume>
<page-range>1584-1590</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B21">
<label>21</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Cordain]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Implication for the role of diet in acne]]></article-title>
<source><![CDATA[Semin Cutan Med Surg.]]></source>
<year>2005</year>
<volume>24</volume>
<page-range>84-91</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B22">
<label>22</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Burkhart]]></surname>
<given-names><![CDATA[CN]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gottwalald]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Assesment of ethiology agents in acne pathogenesis]]></article-title>
<source><![CDATA[Skinmed.]]></source>
<year>2003</year>
<page-range>222-228</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B23">
<label>23</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lucky]]></surname>
<given-names><![CDATA[AW]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Biro]]></surname>
<given-names><![CDATA[FM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Huster]]></surname>
<given-names><![CDATA[GA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Leach]]></surname>
<given-names><![CDATA[AD]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Morrison]]></surname>
<given-names><![CDATA[JA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ratterman]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Acne vulgaris in premenarchal girls.: An signo f puberty associated with risisng levels of dehydroepiandrosterone]]></article-title>
<source><![CDATA[Arch Dermatol.]]></source>
<year>1994</year>
<volume>130</volume>
<page-range>308-304</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B24">
<label>24</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pardo-Palma]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Endocrinología del desarrollo gonadal y puberal]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Terán-Dávila]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Febres-Ballestrini]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Endocrinología Ginecológica y Reproducción Humana]]></source>
<year>1995</year>
<page-range>207-233</page-range><publisher-loc><![CDATA[Caracas ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ateproca]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B25">
<label>25</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Balen]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Conway]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kaltsas]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Techatrasak]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Manning]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[West]]></surname>
<given-names><![CDATA[V]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jacobs]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Policystic ovary syndrome: The spectrum of the disorder in 1741 patiens]]></article-title>
<source><![CDATA[Hum Reprod.]]></source>
<year>1995</year>
<volume>10</volume>
<page-range>2107-2111</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B26">
<label>26</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Frank]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Polycystic ovary syndrome]]></article-title>
<source><![CDATA[N Engl J Med.]]></source>
<year>1995</year>
<volume>333</volume>
<page-range>853-861</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B27">
<label>27</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Martínez-Bermejo]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Luque-Ramírez]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Escobar-Morreales]]></surname>
<given-names><![CDATA[HF]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Obesity and the polycystic ovary syndrome]]></article-title>
<source><![CDATA[Minerva Endocrinol.]]></source>
<year>2007</year>
<volume>32</volume>
<page-range>129-140</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B28">
<label>28</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Liou]]></surname>
<given-names><![CDATA[Tsan-Hon]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Yang]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jen-Huang]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hsieh]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ching-Hung]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lee]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ching-Yin]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hsu]]></surname>
<given-names><![CDATA[Chun-Sen]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hsu]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ming-I]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Clinical and biochemical presentations of polycystic ovary syndrome among obese and nonobese women]]></article-title>
<source><![CDATA[Fertil Steril.]]></source>
<year>2009</year>
<volume>92</volume>
<page-range>1960-1965</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B29">
<label>29</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Huang]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Brennan]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Azziz]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Prevalence of hyperandrogenemia in the polycystic ovary syndrome diagnosed by National Institutes of Health 1990 criteria]]></article-title>
<source><![CDATA[Feril Steril.]]></source>
<year>2010</year>
<volume>93</volume>
<page-range>1938-1941</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B30">
<label>30</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Orfanos]]></surname>
<given-names><![CDATA[CE]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Antiandrógenos en dermatología]]></article-title>
<source><![CDATA[Arch Arg Dermatol.]]></source>
<year>1982</year>
<volume>32</volume>
<numero>^sI</numero>
<issue>^sI</issue>
<supplement>I</supplement>
<page-range>51-55</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B31">
<label>31</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Camacho]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Acné en el síndrome SAHA]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Piquero Martín]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Acné: Manejo racional]]></source>
<year>1995</year>
<edition>2ª</edition>
<page-range>19-33</page-range><publisher-loc><![CDATA[Santafé de Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Panamericana Formas e Impresos S.A]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B32">
<label>32</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ledo Pozueta]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[F de Misa]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pérez]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Acné: Características clínicas]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Piquero Martín]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Acné: Manejo racional]]></source>
<year>1995</year>
<edition>2ª</edition>
<page-range>89-103</page-range><publisher-loc><![CDATA[Santafé de Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Panamericana Formas e Impresos S.A]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B33">
<label>33</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Burke]]></surname>
<given-names><![CDATA[BM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cunliffe]]></surname>
<given-names><![CDATA[WJ]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The assessment of acne vulgaris-the Leeds technique]]></article-title>
<source><![CDATA[Br J Dermatol.]]></source>
<year>1984</year>
<volume>111</volume>
<page-range>83-92</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B34">
<label>34</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Healy]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Simpsom]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Acne vulgaris]]></article-title>
<source><![CDATA[BMJ.]]></source>
<year>1994</year>
<volume>308</volume>
<page-range>831-833</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B35">
<label>35</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Guess]]></surname>
<given-names><![CDATA[MK]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Andrew]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Galgliardi]]></surname>
<given-names><![CDATA[CL]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Emmi]]></surname>
<given-names><![CDATA[AM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Hirsutism]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Decherney]]></surname>
<given-names><![CDATA[AH]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Goodwin]]></surname>
<given-names><![CDATA[TM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Natan]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lufer]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Current diagnosis & treatment Obstetrics & Gynecology]]></source>
<year>2007</year>
<edition>10</edition>
<page-range>937-947</page-range><publisher-loc><![CDATA[Nueva York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Mc Graw Hill]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B36">
<label>36</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Zárate]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Canales]]></surname>
<given-names><![CDATA[ES]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[MacGregor]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Castelazo-Ayala]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Endocrinología ginecológica y del embarazo]]></source>
<year>1982</year>
<edition>2ª</edition>
<publisher-name><![CDATA[La prensa Médica Mexicana, SA]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B37">
<label>37</label><nlm-citation citation-type="book">
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Artistic photographs of malformed people (“Monsters of the Gilded Age”)]]></article-title>
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kunze]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Nippert]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Genetics and malformations in art]]></source>
<year>1986</year>
<publisher-name><![CDATA[Grosse Verlag Berlin]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B38">
<label>38</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hatch]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rosenfield]]></surname>
<given-names><![CDATA[RL]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kim]]></surname>
<given-names><![CDATA[MH]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Tredway]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Hirsutism: Implications etiology and management]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Obstet Gynecol.]]></source>
<year>1981</year>
<volume>140</volume>
<page-range>815</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B39">
<label>39</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Maroulis]]></surname>
<given-names><![CDATA[GB]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Evaluation of hirsutismo and hyperandrogenemia]]></article-title>
<source><![CDATA[Fertil Steril.]]></source>
<year>1981</year>
<volume>36</volume>
<page-range>273-305</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B40">
<label>40</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[JeanEmans]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Laufer]]></surname>
<given-names><![CDATA[M R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Goldestein]]></surname>
<given-names><![CDATA[DP]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Pediatric and adolescent gynecology]]></source>
<year>1998</year>
<edition>4ª</edition>
<publisher-loc><![CDATA[Filadelfia ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Lipincott-Raven Pub]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B41">
<label>41</label><nlm-citation citation-type="book">
<source><![CDATA[The evaluation and treatment of androgen excess: Guide for practice. American Society for Reproductive Medicine]]></source>
<year>1995</year>
<publisher-loc><![CDATA[Birmingham^eAlabama Alabama]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[American Society for Reproductive Medicine]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B42">
<label>42</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Wild]]></surname>
<given-names><![CDATA[RA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Vesely]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Beebe]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Whitsett]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Owen]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Ferriman-Gallwey self-scoring.: I. Performance assesment in woman with polycystic ovary syndrome]]></article-title>
<source><![CDATA[J Clin Endocrinol Metab.]]></source>
<year>2005</year>
<volume>90</volume>
<page-range>4112-4114</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B43">
<label>43</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Carmina]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Koyama]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Chang]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Stanczyk]]></surname>
<given-names><![CDATA[FZ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lobo]]></surname>
<given-names><![CDATA[RA]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Does ethnicity influence the prevalence of adrenal hyperandrogenism and insulin resitance in polycystic ovary syndrome?]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Obstet Gynecol.]]></source>
<year>1992</year>
<volume>167</volume>
<page-range>1807-1812</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B44">
<label>44</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Melegos]]></surname>
<given-names><![CDATA[DN]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mala]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wang]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Stanczyk]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Diamandis]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ep]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Prostate-specific antigen in females serum, a potencial new maker of androgen excess]]></article-title>
<source><![CDATA[J Clin Endocrinol Metab.]]></source>
<year>1997</year>
<volume>82</volume>
<page-range>777-780</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B45">
<label>45</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Decherney]]></surname>
<given-names><![CDATA[AH]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Goodwin]]></surname>
<given-names><![CDATA[TM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Natan]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lufer]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Current diagnosis & treatment Obstetrics & Gynecology]]></source>
<year>2007</year>
<edition>10</edition>
<page-range>937-947</page-range><publisher-loc><![CDATA[Nueva York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Mc Graw Hill]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B46">
<label>46</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Powell]]></surname>
<given-names><![CDATA[Bl]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Haddad]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bennett]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Garani]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sovio]]></surname>
<given-names><![CDATA[U]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Groves]]></surname>
<given-names><![CDATA[CJ]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Analysis of multiple data sets reveals no association between the insulin gen variable Lumber tandem repeat elemet and polycystic ovary syndrome or related traits]]></article-title>
<source><![CDATA[J Clin Endocrinol Metab.]]></source>
<year>2005</year>
<volume>90</volume>
<page-range>2988-2993</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B47">
<label>47</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hamilton]]></surname>
<given-names><![CDATA[JB]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Patterned loss of hair in man: Types and incidente]]></article-title>
<source><![CDATA[Ann N Y Acd Sci.]]></source>
<year>1951</year>
<volume>53</volume>
<page-range>708-728</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B48">
<label>48</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ludwig]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Classification of the types of androgenetic alopecia (common baldness) ocurring in the female sex]]></article-title>
<source><![CDATA[Br J Dermatol.]]></source>
<year>1977</year>
<volume>97</volume>
<page-range>247-254</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B49">
<label>49</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Barth]]></surname>
<given-names><![CDATA[JH]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The live cycle of hair: Normal and abnormal growth patterns]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Adshi]]></surname>
<given-names><![CDATA[EY]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rock]]></surname>
<given-names><![CDATA[JA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rosenwaks]]></surname>
<given-names><![CDATA[Z]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Reproductive endocrinology,surgery and technology]]></source>
<year>1996</year>
<page-range>1486-1499</page-range><publisher-loc><![CDATA[Filadelfia ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Lippincott-RavenPub]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B50">
<label>50</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hamilton]]></surname>
<given-names><![CDATA[JB]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Male hormone stimulation is prerequisit and incitan in common baldness]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Anat.]]></source>
<year>1947</year>
<volume>71</volume>
<page-range>451-480</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B51">
<label>51</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Schweikert]]></surname>
<given-names><![CDATA[HU]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wilson]]></surname>
<given-names><![CDATA[JD]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Regulation of human hair growth by steroid hormones.: I. Testosterone metabolismo in isolated Harris]]></article-title>
<source><![CDATA[J Clin Endocrinol Metab.]]></source>
<year>1974</year>
<volume>38</volume>
<page-range>811-819</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B52">
<label>52</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kasick]]></surname>
<given-names><![CDATA[JM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bergfeld]]></surname>
<given-names><![CDATA[WF]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Steck]]></surname>
<given-names><![CDATA[WD]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gupta]]></surname>
<given-names><![CDATA[MK]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Adrenal androgenic femela-pattern alopecia: Sex and hormone and the balding woman]]></article-title>
<source><![CDATA[Cleve Clin Q.]]></source>
<year>1983</year>
<volume>50</volume>
<page-range>11-122</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B53">
<label>53</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rittmaster]]></surname>
<given-names><![CDATA[RS]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Functional hyperandrogenism]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Adshi]]></surname>
<given-names><![CDATA[EY]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rock]]></surname>
<given-names><![CDATA[JA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rosenwaks]]></surname>
<given-names><![CDATA[Z]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Reproductive endocrinology, surgery and technology]]></source>
<year>1996</year>
<page-range>1401-1520</page-range><publisher-loc><![CDATA[Filadelfia ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Lippincott-RavenPub]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B54">
<label>54</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Azziz]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Carmina]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Dewailly]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Diamanti-Kandarakis]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Escobar-Morreale]]></surname>
<given-names><![CDATA[HF]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Futterweit]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The androgen excess and PCOS Society critera for the polycystic ovary syndrome: The Complete Task Force report]]></article-title>
<source><![CDATA[Fertil Steril.]]></source>
<year>2009</year>
<volume>91</volume>
<page-range>456-488</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B55">
<label>55</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Cela]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Robertson]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rush]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kousta]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[White]]></surname>
<given-names><![CDATA[DM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wilson]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Prevalence de polycystic ovaries in women with androgenic alopecia]]></article-title>
<source><![CDATA[Eur J Endocrinol.]]></source>
<year>2003</year>
<volume>149</volume>
<page-range>439-442</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B56">
<label>56</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Futterweit]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Dunaif]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Yeh]]></surname>
<given-names><![CDATA[HC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kingsley]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The prevalence of hiperandrogenism in 109 consecutive female patients with difuse alopecia]]></article-title>
<source><![CDATA[J Am Acad Dermatol.]]></source>
<year>1988</year>
<volume>19</volume>
<page-range>831-836</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B57">
<label>57</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Achard]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Thiers]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="fr"><![CDATA[Le virilisme pilaire et son association á l¨insuffisance glycotique (diabetes des femmes á barbe]]></article-title>
<source><![CDATA[Bull Acad Natl Méd. (Paris)]]></source>
<year>1921</year>
<volume>86</volume>
<page-range>51-56</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B58">
<label>58</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Dunaif]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Insulin resistance and the polycytic ovary syndrome: Mechanism and implications for pathogenesis]]></article-title>
<source><![CDATA[Endocrinol Rev.]]></source>
<year>1997</year>
<volume>18</volume>
<page-range>774-780</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B59">
<label>59</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mescon]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Grots]]></surname>
<given-names><![CDATA[IA]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Piel]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Robins]]></surname>
<given-names><![CDATA[SL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Patología estructural y funcional]]></source>
<year>1975</year>
<page-range>1324-1366</page-range><publisher-loc><![CDATA[México: Nueva Editorial Interamericana ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[SA]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B60">
<label>60</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pollitzer]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Acanthosis nigricans: A symptom of a disorder of the abdominal sympatetic]]></article-title>
<source><![CDATA[JAMA.]]></source>
<year>1909</year>
<volume>53</volume>
<page-range>1369-1373</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B61">
<label>61</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Peters]]></surname>
<given-names><![CDATA[EJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Stuart]]></surname>
<given-names><![CDATA[CA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Prince]]></surname>
<given-names><![CDATA[MJ]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Acanthosis nigricans and obesity: Acquired and intrinsic defects in insulin action]]></article-title>
<source><![CDATA[Metabolism.]]></source>
<year>1986</year>
<volume>35</volume>
<page-range>807-813</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B62">
<label>62</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Levine]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Miller]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Al-Dawsari]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Barak]]></surname>
<given-names><![CDATA[O]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gottlie]]></surname>
<given-names><![CDATA[AB]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Paraneoplastic dermatoses associated with gynecologic and breast malignancies]]></article-title>
<source><![CDATA[Obstet & Gynecol Survey.]]></source>
<year>2010</year>
<volume>65</volume>
<page-range>455-461</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B63">
<label>63</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Brown]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Winlkelmann]]></surname>
<given-names><![CDATA[RK]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Acanthosis nigricans: A study of 90 cases]]></article-title>
<source><![CDATA[Medicine.]]></source>
<year></year>
<volume>17</volume>
<page-range>1:33-51</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B64">
<label>64</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Schwartz]]></surname>
<given-names><![CDATA[RA]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Acanthosis nigricans]]></article-title>
<source><![CDATA[J Am Acad Dermatol.]]></source>
<year>1994</year>
<volume>31</volume>
<page-range>11-19</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B65">
<label>65</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hollister]]></surname>
<given-names><![CDATA[DS]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Brodell]]></surname>
<given-names><![CDATA[RT]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Finger “pebbles”.: A dermatologic sign of diabetes mellitus]]></article-title>
<source><![CDATA[Postgrad Med.]]></source>
<year>2000</year>
<volume>107</volume>
<page-range>209-210</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B66">
<label>66</label><nlm-citation citation-type="book">
<source><![CDATA[SAS User´s Gide, version 5]]></source>
<year>1985</year>
<publisher-loc><![CDATA[^eCary Cary]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[SAS Institute]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B67">
<label>67</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Van Haeften]]></surname>
<given-names><![CDATA[TW]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Glucose tolerante, insulina sensitivity and the Homeostais Model Assesment Method]]></article-title>
<source><![CDATA[Diabetes Care.]]></source>
<year>1998</year>
<volume>21</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>673-674</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B68">
<label>68</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Straus]]></surname>
<given-names><![CDATA[DS]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Growth-stimulatory actions of insulina in vitro and in vivo]]></article-title>
<source><![CDATA[Endocrin Rev.]]></source>
<year>1984</year>
<volume>5</volume>
<page-range>356-369</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B69">
<label>69</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Dobrev]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Clinical and instrumental study of the efficacy of a new sebum control cream]]></article-title>
<source><![CDATA[J Cosmetic Dermatol.]]></source>
<year>2007</year>
<volume>6</volume>
<page-range>613-618</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B70">
<label>70</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Plewig]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Klilgman]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Acne.: Morphogenesis and treatment]]></source>
<year>1975</year>
<publisher-name><![CDATA[Springer-Vertag]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B71">
<label>71</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Harkaway]]></surname>
<given-names><![CDATA[KS]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[McGinley]]></surname>
<given-names><![CDATA[KJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Foglia]]></surname>
<given-names><![CDATA[AN]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lee]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Fried]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Shalit]]></surname>
<given-names><![CDATA[AR]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Antibiotic resistente pattern in coagulase-negative staphylococci after treatment with topical erythromicin, benzoilo peroxide, and combition therapy]]></article-title>
<source><![CDATA[Br Dermatol.]]></source>
<year>1992</year>
<volume>126</volume>
<page-range>586-590</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B72">
<label>72</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Cunliffe]]></surname>
<given-names><![CDATA[WJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Holland]]></surname>
<given-names><![CDATA[KT]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Clinical and laboratory Studies on treatment with 20 % azelaic acid cream for acne]]></article-title>
<source><![CDATA[Act Derm Venereol (Stockh).]]></source>
<year>1989</year>
<volume>143</volume>
<numero>Suppl</numero>
<issue>Suppl</issue>
<page-range>31-34</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B73">
<label>73</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Wyatt]]></surname>
<given-names><![CDATA[EL]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sutter]]></surname>
<given-names><![CDATA[SH]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Drake]]></surname>
<given-names><![CDATA[LA]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Dermatological pharmacology]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Hardman]]></surname>
<given-names><![CDATA[JG]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Limbird]]></surname>
<given-names><![CDATA[LE]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Goodman Gilman]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[The pharmacological basis of therapeutics]]></source>
<year>2001</year>
<edition>10ª</edition>
<page-range>1795-1818</page-range><publisher-loc><![CDATA[Nueva York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[McGraw-Hill Med Publ Div]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B74">
<label>74</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Azziz]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gay]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The treatment of hyperandrogenic with oral contraceptives]]></article-title>
<source><![CDATA[Sem Reprod Endocrinol.]]></source>
<year>1989</year>
<volume>7</volume>
<page-range>246-254</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B75">
<label>75</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Arowojolu]]></surname>
<given-names><![CDATA[AO]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gallo]]></surname>
<given-names><![CDATA[MF]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lopez]]></surname>
<given-names><![CDATA[LM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Grimes]]></surname>
<given-names><![CDATA[DA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Garner]]></surname>
<given-names><![CDATA[SE]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Combined oral contraceptive pills for treatment of acne]]></article-title>
<source><![CDATA[Chocrane Database Syst Rev.]]></source>
<year>2009</year>
<volume>8</volume>
<page-range>CD004425</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B76">
<label>76</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Schramm]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Steffens]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Evaluación de 12 meses del anticonceptivo oral Belara® que contiene ACM.: Eficacia, tolerabilidad y propiedades antiandrogénicas]]></article-title>
<source><![CDATA[Contraception.]]></source>
<year>2003</year>
<volume>67</volume>
<page-range>305-312</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B77">
<label>77</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Zahradnik]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Golberg]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Andreas]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Eficacia y seguridad del nuevo anticonceptivo oral antiandrogénico Belara®]]></article-title>
<source><![CDATA[Contraception.]]></source>
<year>1998</year>
<volume>57</volume>
<page-range>103-109</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B78">
<label>78</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sitruk-Ware]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Pharmacological profile of progestins]]></article-title>
<source><![CDATA[Maturitas.]]></source>
<year>2008</year>
<volume>61</volume>
<page-range>151-157</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B79">
<label>79</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rivas]]></surname>
<given-names><![CDATA[AM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Vásquez]]></surname>
<given-names><![CDATA[LA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Arredondo]]></surname>
<given-names><![CDATA[MI]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Diagnóstico y manejo del síndrome de ovario poliquístico: una perspectiva dermatológica]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Asoc Colomb Dermatol.]]></source>
<year>2010</year>
<volume>18</volume>
<page-range>78-90</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B80">
<label>80</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rozenbaum]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Pharmacology of progesterone and related compounds: Dydrogesterone and norpregnane derivatives]]></article-title>
<source><![CDATA[Menopausal Review.]]></source>
<year>2001</year>
<volume>VI</volume>
<page-range>17-28</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B81">
<label>81</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Cabrera]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Centeno]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Tratamiento del síndrome de ovario poliquístico: Anticonceptivos orales]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Bajares de Lilue]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pizzi]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Velásquez-Maldonado]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Consenso venezolano de Síndrome de Ovario Poliquístico 2007]]></source>
<year>2007</year>
<page-range>67-71</page-range><publisher-loc><![CDATA[Caracas ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ateproca]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B82">
<label>82</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hammerstein]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Use of cyproterone acetate in the treatment of acne, hirsutismo and virilismo]]></article-title>
<source><![CDATA[J Steroid Biochem.]]></source>
<year>1975</year>
<volume>6</volume>
<page-range>827-831</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B83">
<label>83</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hammerstein]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Possibilities and limits of endocrine therapy: Androgenization in women]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Hammerstein]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lachnit-Fixon]]></surname>
<given-names><![CDATA[U]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Plewig]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[]]></source>
<year>1980</year>
<page-range>222-238</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B84">
<label>84</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ehrhart-Bornstein]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hinson]]></surname>
<given-names><![CDATA[JP]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Borstein]]></surname>
<given-names><![CDATA[SR]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Scherbaum]]></surname>
<given-names><![CDATA[WA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Vinson]]></surname>
<given-names><![CDATA[GP]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Intraadrenal interactions in the regulation of adrenocortical steroidogenesis]]></article-title>
<source><![CDATA[Endocrin Rev.]]></source>
<year>1998</year>
<volume>19</volume>
<page-range>101-143</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B85">
<label>85</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Newmann]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Pharmacology and potencial use of cyproterone acetate]]></article-title>
<source><![CDATA[Horm Metab.]]></source>
<year>1977</year>
<volume>59</volume>
<page-range>903-908</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B86">
<label>86</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Schirock]]></surname>
<given-names><![CDATA[EA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Schirock]]></surname>
<given-names><![CDATA[ED]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Treatment of hirsutismo]]></article-title>
<source><![CDATA[Clin Obstet Gynecol.]]></source>
<year>1991</year>
<volume>34</volume>
<page-range>852-863</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B87">
<label>87</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Piquero Martin]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Acosta]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Uso del acetato de ciproterona en el tratamiento del acné]]></article-title>
<source><![CDATA[Med Cut I. L. A.]]></source>
<year>1982</year>
<volume>10</volume>
<page-range>261-266</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B88">
<label>88</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hassa]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Tanir]]></surname>
<given-names><![CDATA[HM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Yildirim]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Senses]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Eskalen]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mutlu]]></surname>
<given-names><![CDATA[FS]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The hirsutism scoring system should be population specific]]></article-title>
<source><![CDATA[Fertil Steril.]]></source>
<year>2005</year>
<volume>84</volume>
<page-range>778-780</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B89">
<label>89</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Barna Balfour]]></surname>
<given-names><![CDATA[JA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[McClellan]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Topical eflornithine]]></article-title>
<source><![CDATA[A J Clin Dermatol.]]></source>
<year>2001</year>
<volume>2</volume>
<page-range>197-201</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B90">
<label>90</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rosenfield]]></surname>
<given-names><![CDATA[RL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Hirsutism]]></article-title>
<source><![CDATA[N Engl J Med.]]></source>
<year>2005</year>
<volume>353</volume>
<page-range>2578-2588</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B91">
<label>91</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Coustan]]></surname>
<given-names><![CDATA[DR]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mochizuki]]></surname>
<given-names><![CDATA[TK]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Handbook for prescribing medications duryng pregnancy]]></source>
<year>1998</year>
<edition>3ª</edition>
<publisher-loc><![CDATA[Filadelfia ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Lippincott-Raven pu]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B92">
<label>92</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rittmaster]]></surname>
<given-names><![CDATA[RS]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Finasteride]]></article-title>
<source><![CDATA[New Engl J Med.]]></source>
<year>1994</year>
<volume>330</volume>
<page-range>120-125</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B93">
<label>93</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Castelo]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Tosi]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Perrone]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Negri]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Muggeo]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Moghetti]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Outcome of long-term treatment with the a 5 &#945;-reductase inhibitor finasteride in idiopathic hirsutismo: Clinical and hormonal effects during a year course of therapy and 1-year follow-up]]></article-title>
<source><![CDATA[Fertil Steril.]]></source>
<year>1996</year>
<volume>66</volume>
<page-range>734-740</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B94">
<label>94</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Moggetti]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Castello]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mognani]]></surname>
<given-names><![CDATA[CM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Tosi]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Negri]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Armanini]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Clinical and hormonal effects of 5 &#945;-reductase inhibitor finasteride in idiopathic hirsutismo]]></article-title>
<source><![CDATA[J Clin Endocrinol Metab.]]></source>
<year>1994</year>
<volume>79</volume>
<page-range>1115- 1121</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B95">
<label>95</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bayram]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Müderris]]></surname>
<given-names><![CDATA[II]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sahin]]></surname>
<given-names><![CDATA[Y]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kelestimur]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Finsteride treatment for one year in 35 hirsute patiens]]></article-title>
<source><![CDATA[Exp Clin Endocrinol Diabetes.]]></source>
<year>1998</year>
<volume>107</volume>
<page-range>195-197</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B96">
<label>96</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Conn]]></surname>
<given-names><![CDATA[JJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jacobs]]></surname>
<given-names><![CDATA[HS]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The clinical management of hirsutismo]]></article-title>
<source><![CDATA[Eur J Endocrinol.]]></source>
<year>1997</year>
<volume>136</volume>
<page-range>339-348</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B97">
<label>97</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sahin]]></surname>
<given-names><![CDATA[Y]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Dilber]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kelestimur]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Comparison of Diane 35 and Diane 35 plus finasteride in treatment of hirsutismo]]></article-title>
<source><![CDATA[Fertil Steril.]]></source>
<year>2001</year>
<volume>75</volume>
<page-range>496-500</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B98">
<label>98</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Labrie]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Mechanism of action and pure antiandrogen properties of flutamide]]></article-title>
<source><![CDATA[Cancer.]]></source>
<year>1993</year>
<volume>72</volume>
<page-range>3816-3827</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B99">
<label>99</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Brown]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Farquhar]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lee]]></surname>
<given-names><![CDATA[O]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Toomath]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jepson]]></surname>
<given-names><![CDATA[RG]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Spironolactone versus placebo or in combination with steroids for hirsutis and/ or acne]]></article-title>
<source><![CDATA[Cocharne Database Syst Rev.]]></source>
<year>2009</year>
<page-range>CD000194</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B100">
<label>100</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Swaw]]></surname>
<given-names><![CDATA[JC]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Low dose adjuntive spironolactone in the treatment of acne in women: A retrospective analysis of 85 consecutively treatted patiens]]></article-title>
<source><![CDATA[J Am Acad Dermatol.]]></source>
<year>2000</year>
<volume>43</volume>
<page-range>498-502</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B101">
<label>101</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Clark]]></surname>
<given-names><![CDATA[GR]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Thiboutot]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Hormonal therapy for acne]]></article-title>
<source><![CDATA[Semin Cut Med Surg.]]></source>
<year>2008</year>
<volume>27</volume>
<page-range>188-196</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B102">
<label>102</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Thiboutot]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Acne: Hormonal concepts and therapy]]></article-title>
<source><![CDATA[Clin Dermatol.]]></source>
<year>2004</year>
<volume>22</volume>
<page-range>419-928</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B103">
<label>103</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Velázquez]]></surname>
<given-names><![CDATA[EM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mendoza]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hamer]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sosa]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Glueck]]></surname>
<given-names><![CDATA[CJ]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Metformin therapy in polycystic ovary syndrome reduces hyperinsulinemia, insulina resistance, hyperndrogenemia, and systolic blood pressure, while facilitating normal menses and pregnancy]]></article-title>
<source><![CDATA[Metabolism.]]></source>
<year>1994</year>
<volume>43</volume>
<page-range>647-654</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B104">
<label>104</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Velázquez Maldonado]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Tratamiento del síndrome de ovario poliquístico.: Sensibilizadores de insulina]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[BajaresdeLilue]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pizzi]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Velásquez-Maldonado]]></surname>
<given-names><![CDATA[E.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Consenso venezolano de Síndrome de Ovario Poliquístico 2007]]></source>
<year>2007</year>
<page-range>61-66</page-range><publisher-loc><![CDATA[Caracas ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ateproca]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B105">
<label>105</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kelly]]></surname>
<given-names><![CDATA[CJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gordon]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The effect of metformin on hirsutism in polycystic ovary syndrome]]></article-title>
<source><![CDATA[Eur J Endocrinol.]]></source>
<year>2002</year>
<volume>147</volume>
<page-range>217-221</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B106">
<label>106</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Wasniewska]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Arrigo]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Crisafulli]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lombardo]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mesina]]></surname>
<given-names><![CDATA[MF]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Salzano]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Recovery of acanthosis nigricans under prolongad metformin treatment in an adolescente with normal weight]]></article-title>
<source><![CDATA[J Endocrinol Invest.]]></source>
<year>2009</year>
<volume>32</volume>
<page-range>939-940</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B107">
<label>107</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Yilmaz]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Biri]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Karakoc]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Törtiner]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bingöl]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cakir]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The effects of roglitazone and metformine on insulina resistance and serum androgen levels in obese and lean patines with polycystic ovary syndrome]]></article-title>
<source><![CDATA[J Endocrinol Invest.]]></source>
<year>2005</year>
<volume>28</volume>
<page-range>1003-1008</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B108">
<label>108</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Azziz]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Black]]></surname>
<given-names><![CDATA[V]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hines]]></surname>
<given-names><![CDATA[GA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Fox]]></surname>
<given-names><![CDATA[LM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Boots]]></surname>
<given-names><![CDATA[LR]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Adrenal androgen excess in the polycystic ovary syndrome: Sensitivity nd responsivity of the hypothalamic-pituitary- adrenal axis]]></article-title>
<source><![CDATA[J Clin Endocrinol Metab.]]></source>
<year>1998</year>
<volume>83</volume>
<page-range>2317-2323</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B109">
<label>109</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Azziz]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Carmina]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Dewailly]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Diamanti-Kandarakis]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Escobar-Morreale]]></surname>
<given-names><![CDATA[HF]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Futterweit]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The androgen excess and PCOS Society criteria for the polycystic ovary syndrome: The complete Task Force report]]></article-title>
<source><![CDATA[Fertil Steril.]]></source>
<year>2009</year>
<volume>91</volume>
<page-range>456-488</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B110">
<label>110</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Trakakis]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Loghis]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kassanos]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Congenital adrenal hyperplasia because of 21- hydroxilase deficiency.: A genetic disorder of interest to obstetricians and gynecologists]]></article-title>
<source><![CDATA[Obstet & Gynecol Survey.]]></source>
<year>2009</year>
<volume>64</volume>
<page-range>177-1898</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B111">
<label>111</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Carmine]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lobo]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Peripheral androgen blockade versus glandular androgen supresion in the treatment of hirsutism]]></article-title>
<source><![CDATA[Obstet Gynecol.]]></source>
<year>1991</year>
<volume>78</volume>
<page-range>845-849</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B112">
<label>112</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Devoto]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Aravena]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gaete]]></surname>
<given-names><![CDATA[X]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Remisión prolongada del hiperandrogenismo femenino después de suspender la terapia con glucorticoides]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Med Chile.]]></source>
<year>1995</year>
<volume>123</volume>
<page-range>207-214</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B113">
<label>113</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Acien]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mauri]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gutierrez]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Clinical and hormonal effects of the combination gonadotrophin-releasing hormone agonista plus oral contraceptive pills containig ethinyl- oestradiol (EE) and cyproterone acetate (CPA) vs the EE-CPA pills alone on polycystic ovarian disease-related hyperandrogenism]]></article-title>
<source><![CDATA[Hum Reprod.]]></source>
<year>1997</year>
<volume>12</volume>
<page-range>423-429</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B114">
<label>114</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rios]]></surname>
<given-names><![CDATA[C K]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Uso de análogos de Gn-RH en hirsutismo]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Cortiñas]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Karame]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Levy]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pizzi]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Análogos de Gn-RH en patología ginecológica benigna: Venezuela 2008]]></source>
<year>2008</year>
<page-range>73-80</page-range><publisher-name><![CDATA[Imprenta Negrin Central]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B115">
<label>115</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Goodman]]></surname>
<given-names><![CDATA[NF]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bledsoe]]></surname>
<given-names><![CDATA[MB]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Futterweit]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[American Association of Clinical Endocrinologists medical guidelines for clinical practice for the diagnostic and treatment of hyperandrogenic disorders]]></article-title>
<source><![CDATA[Endocr Pract.]]></source>
<year>2001</year>
<volume>7</volume>
<page-range>120-134</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B116">
<label>116</label><nlm-citation citation-type="journal">
<collab>American College of Obstetricians and Gynecologists</collab>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[ACOG practice bulletin: Clinical Management guidelines for obstetrician-gynnecologists]]></article-title>
<source><![CDATA[Obstet Gynecol]]></source>
<year>2002</year>
<volume>100</volume>
<page-range>1389- 1402</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B117">
<label>117</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Herten]]></surname>
<given-names><![CDATA[RH]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Nonscarring hair loss disorders: The basis for recognition and treatment]]></article-title>
<source><![CDATA[Postgrad Med.]]></source>
<year>1982</year>
<volume>72</volume>
<page-range>231-246</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B118">
<label>118</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Jilson]]></surname>
<given-names><![CDATA[OF]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Alopecia.: III. Diffuse hair loss (nonscarring)]]></article-title>
<source><![CDATA[Cutis.]]></source>
<year>1983</year>
<volume>31</volume>
<page-range>465-469</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B119">
<label>119</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Reid]]></surname>
<given-names><![CDATA[RL]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Van Vugt]]></surname>
<given-names><![CDATA[DA]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Hair loss in the female]]></article-title>
<source><![CDATA[Obstet Gynecol Survey.]]></source>
<year>1988</year>
<volume>43</volume>
<page-range>135-141</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B120">
<label>120</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Aldride]]></surname>
<given-names><![CDATA[RD]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Hair loss]]></article-title>
<source><![CDATA[Br Med J.]]></source>
<year>1984</year>
<volume>289</volume>
<page-range>985-989</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B121">
<label>121</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Given]]></surname>
<given-names><![CDATA[JR]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Treatment of hirsutism with spironolactone]]></article-title>
<source><![CDATA[Fertil Steril.]]></source>
<year>1985</year>
<volume>43</volume>
<page-range>841-843</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B122">
<label>122</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Maroulis]]></surname>
<given-names><![CDATA[GB]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Evaluation of hirsutism and hyperandrogenemia]]></article-title>
<source><![CDATA[Fertil Steril.]]></source>
<year>1198</year>
<month>1</month>
<volume>36</volume>
<page-range>273-305</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B123">
<label>123</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Simpson]]></surname>
<given-names><![CDATA[NB]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bowden]]></surname>
<given-names><![CDATA[PE]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Foster]]></surname>
<given-names><![CDATA[RA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cunliffe]]></surname>
<given-names><![CDATA[WJ]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The effect of topically aplied progesterone on sebum excretion rate]]></article-title>
<source><![CDATA[Br J Dermatol.]]></source>
<year>1979</year>
<volume>100</volume>
<page-range>687-692</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B124">
<label>124</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Weissmann]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bowden]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Frank]]></surname>
<given-names><![CDATA[BL]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Horwitz]]></surname>
<given-names><![CDATA[SN]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Frost]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Antiandrogenic effects of topically applied spironolactone on the hamster flank organ]]></article-title>
<source><![CDATA[Arch Dermatol.]]></source>
<year>1985</year>
<volume>121</volume>
<page-range>57-62</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B125">
<label>125</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Wester]]></surname>
<given-names><![CDATA[RC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Maiback]]></surname>
<given-names><![CDATA[HI]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Guy]]></surname>
<given-names><![CDATA[RH]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Minoxidil stimulas cutaneus blood flow in human Baldung scalps: Pharmacodinamics measured by laser Doppler velocimetry and photopulse plethismography]]></article-title>
<source><![CDATA[J Invest Dermatol.]]></source>
<year>1984</year>
<volume>82</volume>
<page-range>515-517</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B126">
<label>126</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Scheinfeld]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[A review of hormonal therapy for female pattern (androgenic) alopecia]]></article-title>
<source><![CDATA[Dermatol Online.]]></source>
<year>2008</year>
<volume>14</volume>
<page-range>1</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B127">
<label>127</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Olsen]]></surname>
<given-names><![CDATA[EA]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Weiner]]></surname>
<given-names><![CDATA[MS]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[DeLong]]></surname>
<given-names><![CDATA[ER]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Topical minoxidil in early male baldness]]></article-title>
<source><![CDATA[J Am Acad Dermatol.]]></source>
<year>1985</year>
<volume>13</volume>
<page-range>185-192</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B128">
<label>128</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Orentreich]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Durr]]></surname>
<given-names><![CDATA[NP]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Biology of scalp hair growth]]></article-title>
<source><![CDATA[Clin Plastic Surg.]]></source>
<year>1982</year>
<volume>9</volume>
<page-range>197-205</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B129">
<label>129</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hermanns-Le]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Schen]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Piérard]]></surname>
<given-names><![CDATA[GE]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Acantosis nigricans associated with insulinoresistence: Pathophysiology and management]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Clinical Dermatol.]]></source>
<year>2004</year>
<volume>5</volume>
<page-range>199-203</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B130">
<label>130</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Katz]]></surname>
<given-names><![CDATA[RA]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Treatment of acantosis nigricans with oral isotretinoina]]></article-title>
<source><![CDATA[Arch Dermatol.]]></source>
<year>1980</year>
<volume>116</volume>
<page-range>110-111</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B131">
<label>131</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Darmstadt]]></surname>
<given-names><![CDATA[GL]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Yokel]]></surname>
<given-names><![CDATA[BK]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Horm]]></surname>
<given-names><![CDATA[TD]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Treatment of acantosis nigricans with tretinoin]]></article-title>
<source><![CDATA[Arch Dermatol.]]></source>
<year>1991</year>
<volume>127</volume>
<page-range>1139-1140</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B132">
<label>132</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Luncetta]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Di Mauro]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Le Moli]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Brerrafatos]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Long-term ocreotide treatment reduced hyperinsulinemia, excess body weight and skin lesions in severe obesity with acantosis nigricans]]></article-title>
<source><![CDATA[J Endocrinol Invest.]]></source>
<year>1996</year>
<volume>19</volume>
<page-range>699-703</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B133">
<label>133</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Tarango-Martínez]]></surname>
<given-names><![CDATA[VM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Valderrama Vargas]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Romeo Sánchez]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Tratamiento tópico de verrugas filiformes múltiples en cara con 5 fluorouracilo más ácido retinoico]]></article-title>
<source><![CDATA[Med Cutan Iber Lat Am.]]></source>
<year>2008</year>
<volume>36</volume>
<page-range>137-141</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
