<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0048-7732</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista de Obstetricia y Ginecología de Venezuela]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Obstet Ginecol Venez]]></abbrev-journal-title>
<issn>0048-7732</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Venezuela]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0048-77322014000300001</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Anticonceptivos orales y tromboembolismo venoso: la controversia de los progestágenos]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pizzi Laveglia]]></surname>
<given-names><![CDATA[Rita]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Hospital Universitario de Caracas  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Caracas ]]></addr-line>
<country>Venezuela</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>09</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>09</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<volume>74</volume>
<numero>3</numero>
<fpage>145</fpage>
<lpage>147</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0048-77322014000300001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0048-77322014000300001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0048-77322014000300001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[   <font FACE="Verdana">     <p ALIGN="center"><b>Anticonceptivos orales y tromboembolismo venoso: la  controversia de los progestágenos</b></p> </font><font FACE="Verdana" SIZE="2">     <p ALIGN="center"><b>Dra. Rita Pizzi Laveglia</b></p>     <p align="justify">Coordinadora del Curso Universitario de Endocrinología  Ginecológica. Hospital Universitario de Caracas. Caracas, Venezuela.</p> </font>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La anticoncepción oral (AO) con  sustancias esteroides química y biológicamente relacionadas con las hormonas  naturales, involucradas en el control del ciclo menstrual y la ovulación,  constituye uno de los hitos más resaltantes en la historia y evolución de la  ginecología. Muy pocos descubrimientos farmacológicos o médicos han tenido tan  variada y amplia repercusión social, y porque la introducción de “la píldora”  abrió nuevos horizontes a la mujer, pero también a su pareja, a la familia y a  la sociedad. Por medio de la AO, la humanidad ha protagonizado una verdadera  revolución cultural y su usuaria no solo ha disfrutado de su efecto  anticonceptivo, también de beneficios médicos que mejoran de forma positiva su  salud. Como la anticoncepción hormonal se indica, generalmente, a mujeres sanas  y se puede administrar por largo período de tiempo, se ha visto relacionada con  el desarrollo de diversas enfermedades; la que hoy nos ocupa es la enfermedad  trombo-embólica venosa.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La incidencia de  tromboembolismo venoso (TEV) (1) en mujeres jóvenes que no usan AO en edad  reproductiva es de 2- 4 por 10 000/año; usuarias de AO, incluyendo los de baja  dosis es de 9-11 por 10 000 mujeres/año; en embarazadas el riesgo es de 29 por  10 000 mujeres/ año.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La trombosis venosa es un  proceso multifactorial, que se manifiesta generalmente cuando coinciden varios  factores de riesgo en un individuo. Diversas situaciones de significado variable  han sido implicadas en favorecer, en mayor o menor grado, la génesis de TEV:  edad, obesidad, TEV previa, HTA y hábito tabáquico. También se puede asociar una  predisposición genética o adquirida como es el caso de la deficiencia de ATIII,  proteína S, proteína C, mutación del F V Leiden, protrombina 20210 A y síndrome  antifosfolípido con anticuerpo circulante.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Durante muchos años, los  efectos de los AO sobre los sistemas de coagulación y fibrinolítico han sido  objeto de estudio (2,3). El fenómeno trombótico es un proceso relacionado con  alteraciones hemostáticas y vasculares, con una respuesta de hipercoagulabilidad  plasmática e hiperfibrinólisis. Muchos de los cambios hemostáticos se han  relacionado con la dosis de etinilestradiol (EE).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Los estrógenos juegan un papel  importante en diversos procesos vasculares, tienen un efecto procoagulante  debido al incremento de los factores de coagulación y disminución de sus  inhibidores Diversos estudios reportan un incremento de Factor VII, X, XIII,IX,  protrombina, fibrinógeno, VIII y VWF en usuarias de AO. Paralelamente, producen  un efecto profibrinolítico caracterizado por aumento de los complejos plasmina-antiplasmina  de los productos de degradación de la fibrina, como el dímero D (D-D) y de los  fragmentos 1+2 de la protrombina, probablemente como mecanismo compensatorio a  la hiperactividad trombínica. El hallazgo más importante que se ha producido en  los últimos años en usuarias de AO es el relacionado con la presencia de una  resistencia adquirida a la proteína C activada (PCA) (4-6), mejor definida como  una disminución de la respuesta anticoagulante a la PCA. Esta alteración se hace  evidente 3 días después de iniciado el tratamiento y revierte fácilmente una vez  descontinuado.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Datos epidemiológicos sugieren  que los cambios posteriores en la composición de los AOC mediante la alteración  del contenido de progestina puede exacerbar el riesgo trombótico.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Las progestinas pueden modular  la resistencia a la PCA inducida por el estrógeno; también se ha demostrado que  influyen en la expresión celular del factor tisular el cual desencadena la  cascada de la coagulación por la vía extrínseca. Cuando se combinan con el  estrógeno, las nuevas progestinas aumentan la resistencia a la PCA (4-6).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Estudios realizados por la  Organización Mundial de la Salud (OMS) (7) en 1995, reportaron que las usuarias  de AO que contenían desogestrel o gestodeno tenían un riesgo de TVE dos veces  mayor que las usuarias de progestágenos de segunda generación que contenían  levonorgestrel (LNG). Este estudio condujo a conclusiones erradas debido a  sesgos de prescripción preferencial y de usuaria sana.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En 2009, Lidegaard y col. (8),  publican un estudio de cohorte, con seguimiento de 1995 a 2005, comparando el  riesgo de TEV en diferentes dosis de EE y diferentes progestágenos; reportando  un incremento del riesgo en usuarias de anticonceptivos orales combinados (AOC)  de dosis de 50 &#956;g vs AOC con dosis de EE &lt;35 &#956;g. El riesgo de trombosis venosa  en usuarias actuales de anticonceptivos orales combinados disminuye con el  tiempo de uso. Para la misma dosis de estrógeno y el mismo tiempo de uso, los  anticonceptivos con desogestrel, gestodeno, o drospirenona (DRSP) se asociaron  con un riesgo mayor de trombosis venosa comparado con los AO con LNG. Los AO de  progestágeno solo y SIULNG no se asociaron con aumento en el riesgo de trombosis  venosa.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El metanálisis publicado en  2012 por Manzoli y col. (9), reportó que el uso de AOC de segunda generación se  asocia con menor incremento en el riesgo de TEV (OR: 2,92, 95% IC 2,29 - 3,72),  OR de los AOC de tercera generación fue 4,73 (95 % IC 3,48 - 6,43). En cuanto a  tipo de progestina el LNG tuvo menos riesgo de TEV en comparación con las no  usuarias (OR 2,88) y desogestrel el más alto (OR 4,88); datos similares  reportados por Lidegaard y col. (10) en 2012 en Revisión Sistemática de 200  artículos en Pub Med relacionados con AOC y TEV.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">estudio de casos y controles,  de casos de TEV en mujeres entre 15-49 años, de los servicios la atención  primaria de una comunidad alemana en el periodo enero 2002 - febrero 2008. Este  estudio confirma que el uso de AOC está asociado con un mayor riesgo de TEV  [riesgo relativo (RR) ajustado 2,4 IC 1,8 - 3,2) vs. no usuarias. Al comparar  diferentes progestágenos, dienogest (DNG), DRSP y LNG, el riesgo TEV en usuarias  de DNG / EE (RR 1,1 IC 0,7-1,1) y DRSP/ EE (RR 1,0 IC 0,6-1,6) con otros  anticonceptivos orales combinados de dosis baja (incluyendo LNG/ EE), estaban  cerca de la unidad y no indicaron un mayor riesgo de usuarios de DNG/EE o DRSP/EE.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Recientemente en 2014, Dinger  (12) publica un estudio de cohortes prospectivo, controlado, no intervencionista  realizado en Estados Unidos y seis países europeos. Las tres principales  cohortes: nuevas usuarias DRSP 24 días, DRSP 21 días y no DRSP (AO sin DRSP).  Participaron 2 285 centros de estudio, incluyeron 85 109 mujeres, con  seguimiento de 2-6 años. Las 3 cohortes comparadas con el uso de LNG se  asociaron con riesgos similares de eventos adversos graves, en particular de TEV,  (RR 0,8), durante el uso clínico de rutina.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Bastos y col. (13), publican en  2014 una revisión sistemática de Cochrane y concluyen que todos los  anticonceptivos orales combinados investigados en este análisis, se asociaron  con un aumento del riesgo de trombosis venosa. El riesgo depende tanto del  progestágeno utilizado como la dosis de EE. El riesgo de trombosis venosa en  usuarias de AOC 30 a 35 &#956;g EE y gestodeno, desogestrel, acetato de ciproterona y  DSRP fueron similares, y alrededor de 50 %-80 % mayor que con LNG.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La Agencia Europea de  medicamentos (EMA) (14), en octubre de 2013 publica sus recomendaciones en  relación AOC y TEV:</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">1. El riesgo de TEV con AOC  difiere entre productos, dependiendo del tipo de progestágeno que contienen:</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">• Mujeres no embarazadas que o  usan AHC, 2 eventos en 10 000 mujeres</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">• AHC con LNG, noretisterona o  norgestimato 5-7 eventos en 10 000 mujeres</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">• AHC con DSRP, gestodeno o  desogetrel 9-12 eventos en 10 000 mujeres</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">• AHC con clormadinona, DNG o  nomegestrol No conocido aún</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">2. Este riesgo es muy bajo  entre los productos en función del tipo de progestágeno.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">3. No hay ninguna razón para  que las mujeres que han estado utilizando los AOC sin ningún problema, los  suspendan o cambien.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">4. Es importante que las  mujeres tomen conciencia del riesgo de TEV y sus signos y síntomas, y que los  médicos toman en cuenta los factores de riesgo individuales de cada mujer al  prescribir un anticonceptivo.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La controversia en relación con  los AOC y riesgo de TEV con diferentes progestágenos, aún no está resuelta. No  hay acuerdo definitivo en la literatura científica sobre si las diferentes  progestinas usadas en los AOC y el riesgo de TEV de cada una, tengan un impacto  clínico significativo. Los resultados de estudios individuales pueden estar  influenciados por las fortalezas y las limitaciones de cada estudio (15).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Aun si los anticonceptivos de  3ª y 4ª generación se han asociado a mayor RR, la diferencia absoluta en riesgo  es pequeña, ha sido estimada por diversos autores de 4-6 casos atribuibles por  10 000 usuarias por año. El riesgo de muerte por TEV es bajo. Basado en un RR de  2, el exceso de riesgo para una usuaria de AOC, es de 1 en 10 000, lo cual es  mucho menor que el riesgo de cualquier actividad cotidiana, por ejemplo el  ciclismo (16).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Para reducir el riesgo de TEV,  es importante evitar la prescripción de AOC en mujeres de riesgo elevado. El uso  de una herramienta como Los Criterios Médicos de Elegibilidad de la OMS,  constituyen una de las principales guías para los prescriptores.</font></p>     <p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana">REFERENCIAS</font></b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">1. Dinger JC, Heinemann LAJ,  Khul-Habich D. The safety of a drospirenone-containing oral contraceptive: Final  results from the European Active Surveillance study on oral contraceptives based  on 142,475 womenyears of observation. Contraception. 2007;75(5):344- 354.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2117247&pid=S0048-7732201400030000100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">2. Tans G, Bouma BN, Büller HR,  Rosing J. Changes of haemostatic variables during oral contraceptives use. Sem  Vasc Med. 2003;3:61-67.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2117248&pid=S0048-7732201400030000100002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">3. Wiegratz I, Lee JH,  Kutschera E, Winkler UH, Kuhl H. Effect of four oral contraceptives on  haemostatic parameters. Contraception. 2004;70:97-106.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2117249&pid=S0048-7732201400030000100003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">4. Tanis B, Rosendaal F.  Venous and arterial thrombosis during oral contraception use: Risk and risk  factors. Sem Vasc Med. 2003;3:69-82.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2117250&pid=S0048-7732201400030000100004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">5. Rosing J, Tans G, Nicolaes  GAF. Oral contraceptives and venous thrombosis: Different sensitivities to  activated protein C in woman using second and third-generation oral  contraceptives. Br J Haematol. 1997;97:233-238.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2117251&pid=S0048-7732201400030000100005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">6. Henkens CH, Bom VJ, Seiner  HJ, Van der Meer J. Sensitivity to activated protein C: Influence of oral  contraceptives and sex. Thromb Haemost. 1995;73:402-404.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2117252&pid=S0048-7732201400030000100006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">7. Speroff L, Fritz M. Oral  Contraception, en Clinical Gynecologic Endocrinology and Infertility. 7ª  edición, Lippincott &amp; Williams; 2005.p.861-938.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">8. Lidegaard Ø, Løkkegaard E,  Svendsen AL, Agger C. Hormonal contraception and risk of venous thromboembolism:  National follow-up study. BMJ 2009;339:b2890.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2117254&pid=S0048-7732201400030000100007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">9. Manzoli L, De Vito C,  Arzuillo C, Boccia A, Villari P. Oral contraceptives and venous thromboembolism  a systematic review and meta-Analysis. Drug Saf. 2012;35:191-205.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2117255&pid=S0048-7732201400030000100008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">10. Lidegaard Ø, Milsom I,  Geirsson RT, Skjeldestad FE. Hormonal contraception and venous thrombosis. Acta  Obstet Gynecol Scand. 2012; 91:769-778.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2117256&pid=S0048-7732201400030000100009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">11. Dinger J, Assman A, Mönher  S, Minh T. Risk of venous thromboembolism and the use of dienogestand  drospirenone-containing oral contraceptives: Results from a German case-control  study. J Fam Plann Reprod Health Care. 2010;36:123-129.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2117257&pid=S0048-7732201400030000100010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">12. Dinger J, Bardenheuer K,  Heinemann K. Cardiovascular and general safety of a 24-day regimen of  drospirenonecontaining combined oral contraceptives: Final results from the  International Active Surveillance Study of women taking oral contraceptives.  Contraception. 2014;89:253-263.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2117258&pid=S0048-7732201400030000100011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">13. de Bastos M, Stegeman BH,  Rosendaal FR, Van Hylckama VA, Helmerhorst FM, Stijnen T, et al. Combined oral  contraceptives: Venous thrombosis (Review) The Cochrane Library 2014, Issue  3:1-54.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">14. European Medicines  Agency, 11 October 2013, EMA/607314/2013, </font> <a href="http://www.ema.europa.eu"><font size="2">www.ema.europa.eu</font></a></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">15. Pérez Monteverde A,  Cortiñas P, Fuenmayor Y, Fung L, López JL, García Mac Gregor E, et al.  Situaciones especiales en medicina interna. En: Bajares de Lilue M, Pizzi La  Veglia R, editoras. Consenso: Anticoncepción hormonal 2013. Editorial Ateproca;  2013.p.56-59.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">16. Bitzer J. Statement on  combined hormonal contraceptives containing third or fourth-generation  progestogens or cyproterone acetate, and the associated risk of thromboembolism.  J Fam Plann Reprod Health Care. 2013;39:304-305.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2117262&pid=S0048-7732201400030000100012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body>
<back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Dinger]]></surname>
<given-names><![CDATA[JC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Heinemann]]></surname>
<given-names><![CDATA[LAJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Khul-Habich]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The safety of a drospirenone-containing oral contraceptive: Final results from the European Active Surveillance study on oral contraceptives based on 142,475 womenyears of observation]]></article-title>
<source><![CDATA[Contraception.]]></source>
<year>2007</year>
<volume>75</volume>
<numero>5</numero>
<issue>5</issue>
<page-range>344- 354</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Tans]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bouma]]></surname>
<given-names><![CDATA[BN]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Büller]]></surname>
<given-names><![CDATA[HR]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rosing]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Changes of haemostatic variables during oral contraceptives use]]></article-title>
<source><![CDATA[Sem Vasc Med.]]></source>
<year>2003</year>
<volume>3</volume>
<page-range>61-67</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Wiegratz]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lee]]></surname>
<given-names><![CDATA[JH]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kutschera]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Winkler]]></surname>
<given-names><![CDATA[UH]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kuhl]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Effect of four oral contraceptives on haemostatic parameters]]></article-title>
<source><![CDATA[Contraception.]]></source>
<year>2004</year>
<volume>70</volume>
<page-range>97-106</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Tanis]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rosendaal]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Venous and arterial thrombosis during oral contraception use: Risk and risk factors]]></article-title>
<source><![CDATA[Sem Vasc Med.]]></source>
<year>2003</year>
<volume>3</volume>
<page-range>69-82</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rosing]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Tans]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Nicolaes]]></surname>
<given-names><![CDATA[GAF]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Oral contraceptives and venous thrombosis: Different sensitivities to activated protein C in woman using second and third-generation oral contraceptives]]></article-title>
<source><![CDATA[Br J Haematol.]]></source>
<year>1997</year>
<volume>97</volume>
<page-range>233-238</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Henkens]]></surname>
<given-names><![CDATA[CH]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bom]]></surname>
<given-names><![CDATA[VJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Seiner]]></surname>
<given-names><![CDATA[HJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Van der Meer]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Sensitivity to activated protein C: Influence of oral contraceptives and sex]]></article-title>
<source><![CDATA[Thromb Haemost.]]></source>
<year>1995</year>
<volume>73</volume>
<page-range>402-404</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<label>8</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lidegaard]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ø]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Løkkegaard]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Svendsen]]></surname>
<given-names><![CDATA[AL]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Agger]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Hormonal contraception and risk of venous thromboembolism: National follow-up study]]></article-title>
<source><![CDATA[BMJ]]></source>
<year>2009</year>
<volume>339</volume>
<page-range>b2890</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<label>9</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Manzoli]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[De Vito]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Arzuillo]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Boccia]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Villari]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Oral contraceptives and venous thromboembolism a systematic review and meta-Analysis]]></article-title>
<source><![CDATA[Drug Saf.]]></source>
<year>2012</year>
<volume>35</volume>
<page-range>191-205</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<label>10</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lidegaard]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ø]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Milsom]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Geirsson]]></surname>
<given-names><![CDATA[RT]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Skjeldestad]]></surname>
<given-names><![CDATA[FE]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Hormonal contraception and venous thrombosis]]></article-title>
<source><![CDATA[Acta Obstet Gynecol Scand.]]></source>
<year>2012</year>
<volume>91</volume>
<page-range>769-778</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<label>11</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Dinger]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Assman]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mönher]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Minh]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Risk of venous thromboembolism and the use of dienogestand drospirenone-containing oral contraceptives: Results from a German case-control study]]></article-title>
<source><![CDATA[J Fam Plann Reprod Health Care.]]></source>
<year>2010</year>
<volume>36</volume>
<page-range>123-129</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<label>12</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Dinger]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bardenheuer]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Heinemann]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Cardiovascular and general safety of a 24-day regimen of drospirenonecontaining combined oral contraceptives: Final results from the International Active Surveillance Study of women taking oral contraceptives]]></article-title>
<source><![CDATA[Contraception.]]></source>
<year>2014</year>
<volume>89</volume>
<page-range>253-263</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<label>16</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bitzer]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Statement on combined hormonal contraceptives containing third or fourth-generation progestogens or cyproterone acetate, and the associated risk of thromboembolism]]></article-title>
<source><![CDATA[J Fam Plann Reprod Health Care.]]></source>
<year>2013</year>
<volume>39</volume>
<page-range>304-305</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
