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</front><body><![CDATA[   <B><FONT FACE="Times,Times New Roman" SIZE=4>     <P ALIGN="CENTER">Bio&eacute;tica </P> </FONT>    <P ALIGN="CENTER">Dr. Augusto Le&oacute;n C.</P> </B>    <P ALIGN="CENTER">Individuo de N&uacute;mero</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Presentado en las Primeras Jornadas M&eacute;dico Cient&iacute;ficas de la Sociedad M&eacute;dica de la Policl&iacute;nica Santiago de Le&oacute;n de Caracas el 20 de diciembre de 1978.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">(Publicaci&oacute;n de la Empresa Lagoven en febrero de 1979)</P> <B>    <P ALIGN="JUSTIFY">Bio&eacute;tica y valores humanos</P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY">Nuestros valores los adquirimos b&aacute;sicamente mediante el adoctrinamiento que nos impone el medio cultural en que hemos nacido, generalmente en edades tempranas, continuando durante la etapa escolar y, en per&iacute;odos ulteriores, a trav&eacute;s del influjo de las interacciones sociales.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Las culturas, a su vez, obtienen sus valores como parte del proceso de evoluci&oacute;n en respuesta a las necesidades de la sociedad y en relaci&oacute;n con los cambios del medio ambiente que &eacute;sta debe soportar. Luego, por un proceso de lenta selecci&oacute;n, los valores que han sobrevivido a dicha cultura se mantienen y se refuerzan; aquellos de escasa significaci&oacute;n desaparecen.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Nuestra sociedad experimenta m&uacute;ltiples cambios derivados del progreso t&eacute;cnico. No obstante, las instituciones sociales que resisten los cambios logran mantener est&aacute;ticos sus valores tradicionales. La medicina nos suministra variados ejemplos, susceptibles de separarse en dos grandes categor&iacute;as: la de dos valores generales y la de los valores espec&iacute;ficos.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">Los valores generales se mantienen inmutables a lo largo de los a&ntilde;os; ejemplo cl&aacute;sico el <I>primun non nocere</I>. Los valores espec&iacute;ficos orientan hacia una conducta determinada, que no acepta desviaciones, como es el concepto tradicional de la santidad de la vida. Estos &uacute;ltimos por su rigidez son susceptibles de entrar en conflicto con otros principios b&aacute;sicos, ya que en nuestra profesi&oacute;n, aunque tratamos de extraer estos directamente de hechos cient&iacute;ficos, no podemos evitar la intervenci&oacute;n de afirmaciones emp&iacute;ricas, sin base cient&iacute;fica, origen de fuertes contradicciones.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Las ciencias de los valores —la &eacute;tica filos&oacute;fica, la teolog&iacute;a moral y la &eacute;tica teol&oacute;gica— tratan de lograr ese acercamiento mediante abstracciones filos&oacute;ficas y hasta ahora no lo han logrado. Por ello se ha experimentado durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os la necesidad de una disciplina capaz de explorar los nuevos problemas impl&iacute;citos en el avance tecnol&oacute;gico, actividad &eacute;sta necesariamente de car&aacute;cter interdisciplinario por la complejidad de los problemas que debe resolver. Para ella ha propuesto Von Potter (1) la designaci&oacute;n de bio&eacute;tica.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Este t&eacute;rmino ha sido utilizado en dos sentidos. Con mayor frecuencia se emplea para indentificar los problemas &eacute;ticos que se suscitan en biolog&iacute;a y medicina. Tal es el significado que le atribuye el "Kennedy Bioethics Institute of Georgetown University" y la "Encyclopedia of Bioethics", pr&oacute;xima a publicarse. En el texto original de Potter, a quien pertenece la prioridad en el empleo de este t&eacute;rmino, la idea corresponde m&aacute;s bien a un plan de unificaci&oacute;n mediante el cual &eacute;tica y ciencia interaccionan, complement&aacute;ndose cada una en sus campos espec&iacute;ficos.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Afirma Margaret Mead (2): "la mejor manera para que los hombres de formaci&oacute;n cient&iacute;fica diferente aprendan a entenderse es la de estudiar juntos los problemas". Criterio este coincidente con el de Moltmar (2,) quien acepta que "las transfor-maciones de los sistemas sociales provocadas por el avance biom&eacute;dico deben ser contrabalanceadas con medidas compensandoras en las &aacute;reas de la econom&iacute;a, el derecho, la pol&iacute;tica y la moral".</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">No se puede ni se debe detener el progreso cient&iacute;fico. Lo importante no es fiscalizar la ciencia ni dejarla enteramente libre, sino integrarla en sistemas de comunicaci&oacute;n y cooperaci&oacute;n intelectual, social y pol&iacute;tica de mayor envergadura. El mismo autor destaca el inmenso poder tecnol&oacute;gico alcanzado por la biomedicina, coloc&aacute;ndola al lado de otros poderes de la misma &iacute;ndole y alcance mundial y formula la esperanza de poder huma-nizarla, despertando en el hombre una facultad que le permita tener una visi&oacute;n &eacute;tica y global de las cosas.</P> <B>    <P ALIGN="JUSTIFY">Bio&eacute;tica, tecnolog&iacute;a m&eacute;dica y poder</P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY">Las consecuencias humanas de la aplicaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a biom&eacute;dica, al margen de cualquier consideraci&oacute;n de car&aacute;cter &eacute;tico, constituyen una cuesti&oacute;n de poder (3).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">¿Puede el Estado controlar el comportamiento de sus ciudadanos? ¿Puede el cient&iacute;fico utilizar su poder para conducir experimentos que, eventual-mente, pueden ser da&ntilde;inos para los sujetos sometidos a dichos ensayos? Pueden los padres ejercer el poder de determinar las caracter&iacute;sticas gen&eacute;ticas de su descendencia?</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En &uacute;ltima instancia el poder del Estado y de los padres deriva del poder logrado por los cient&iacute;ficos. Planteado en esta forma podemos afirmar que a la bio&eacute;tica le corresponde definir los l&iacute;mites permi-sibles del poder cient&iacute;fico. ¿Cu&aacute;nto poder debemos permitir ejercer a los cient&iacute;ficos sobre nuestras vidas? ¿Debemos considerar, aunque en ocasiones no exceda la simple utop&iacute;a, las posibles consecuencias de un ensayo simult&aacute;neamente con su aplicaci&oacute;n?</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">No podemos continuar arrastrados por la concepci&oacute;n tradicional de aceptar un nuevo avance t&eacute;cnico y esperar confiados a ver qu&eacute; sucede con su aplicaci&oacute;n.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">Para conocer la presunta utilidad de una nueva droga en edades tempranas del desarrollo nos vemos obligados a utilizar ni&ntilde;os como sujetos de experimentaci&oacute;n, ya que las dosis, las respuestas y los efectos colaterales, difieren de los obtenidos en adultos. El derecho silencioso del ni&ntilde;o de no ser sometido a una experimentaci&oacute;n no exenta de riesgos, es invalidado por el consentimiento paternal para su ejecuci&oacute;n. La prohibici&oacute;n de ensayar nuevas drogas de posible utilidad en el tratamiento de des&oacute;rdenes linfoproliferativos detendr&iacute;a el avance del conoci-miento en este campo; continuarlos encierra el riesgo de exponer, e incluso de sacrificar, la vida de algunos ni&ntilde;os por el beneficio de otros.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Se dice que la cura del c&aacute;ncer es deseable a cualquier precio. Afirmaci&oacute;n aceptable si involucra s&oacute;lo el concepto de costo econ&oacute;mico. Pero, ¿ser&aacute; igualmente esta afirmaci&oacute;n si su realizaci&oacute;n apenas es posible a expensas de colocar a un lado los derechos de la persona?</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Algunas reaccionan con violencia ante toda posibilidad de control. Equiparan la regulaci&oacute;n de la experimentaci&oacute;n en seres humanos con la aplicaci&oacute;n de t&eacute;cnicas de obstrucci&oacute;n para el progreso m&eacute;dico. En el otro extremo autores del prestigio de Sieghart (3) defienden la tesis contraria: el control y la regulaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a biom&eacute;dica debe, en &uacute;ltima instancia, tomar en cuenta los deseos de la mayor&iacute;a, de la sociedad, no s&oacute;lo de los cient&iacute;ficos como &uacute;nica forma de evitar los desbordamientos, la acci&oacute;n fuera de todo control de la tecnolog&iacute;a biom&eacute;dica.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">La concentraci&oacute;n del poder en manos de un grupo de cient&iacute;ficos no puede continuar. No podemos idealizarlos coloc&aacute;ndolos en un pedestal, sin analizar cuidadosamente las consecuencias inmediatas y tard&iacute;as de sus actuaciones. Los aspectos &iacute;ntimos de nuestra vida no pueden depender exclusivamente del poder decisorio de los especialistas en biotec-nolog&iacute;a.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">No se pretende con estas afirmaciones poner frenos a su poder o impedir sus brillantes iniciativas, sino orientar sus capacidades en beneficio de la humanidad.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Del extenso campo de la bio&eacute;tica hemos seleccionado, para un an&aacute;lisis sucinto, los t&oacute;picos relativos a gen&eacute;tica, experimentaci&oacute;n en seres humanos, psicocirug&iacute;a y el no menos pol&eacute;mico de recursos y prioridades.</P> <B>    <P ALIGN="JUSTIFY">Gen&eacute;tica</P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY">Analizados dentro del contexto social, los procedimientos gen&eacute;ticos pueden ser contemplados desde diversos &aacute;ngulos.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">El progreso de la gen&eacute;tica nos permite identificar los individuos portadores de genes adversos. Gran-des esfuerzos se dedican a la investigaci&oacute;n destinada a la b&uacute;squeda de procedimientos susceptibles de corregir estos &uacute;ltimos.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En el intervalo se debate la sociedad entre permitir la muerte de reci&eacute;n nacidos con graves y complejas malformaciones, prohibir el matrimonio de sujetos portadores de anomal&iacute;as gen&eacute;ticas o, finalmente, de solicitar el aborto de embriones con reconocidas anormalidades. La amniocentesis aislada, seguida del aborto, implicar&iacute;a para la sociedad norte-americana la econom&iacute;a anual de 1,75 billones de d&oacute;lares (4). Estas pr&aacute;cticas coliden con el derecho a la vida y el derecho a la reproducci&oacute;n.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">La inseminaci&oacute;n artificial mediante el empleo de donantes voluntarios distintos al c&oacute;nyuge y la implantaci&oacute;n endometrial de huevos fertilizados<I> in vitro</I>, hacen surgir problemas en relaci&oacute;n con los derechos del individuo. La prevenci&oacute;n del nacimiento de un ni&ntilde;o deforme enfrenta los derechos individuales con los derechos de la sociedad. De esquemas voluntarios de acci&oacute;n pudi&eacute;ramos pasar a disposiciones coercitivas.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">La amniocentesis, la fertilizaci&oacute;n<I> in vitro</I>, el clonamiento —avances espectaculares de la gen&eacute;tica— se utilizar&aacute;n para mejorar la calidad de la vida humana o nos arrastrar&aacute;n irremisiblemente a los abusos ineludibles de la gen&eacute;tica coercitiva.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">¿C&oacute;mo reaccionar&iacute;a la sociedad si el Estado decide reducir la criminalidad exigiendo el estudio de cariotipo a toda embarazada, con la pr&aacute;ctica obligada del aborto de acuerdo con el resultado obtenido? Por esta v&iacute;a se llegar&iacute;a a sutilezas como la de ordenar el aborto en toda mujer que egendre un "Feto criminal XYY", o las disposiciones restrictivas destinadas a la b&uacute;squeda de un "equilibrio sexual" de la poblaci&oacute;n permitiendo, para el beneficio del Estado, el nacimiento de s&oacute;lo varones o s&oacute;lo hembras; o las medidas de "purificaci&oacute;n social": dar a luz ni&ntilde;os rubios y limitar o eliminar la "producci&oacute;n" de ni&ntilde;os morenos.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Entre un Estado coercitivo a trav&eacute;s de dispo-siciones legales y el criterio individual de los investigadores m&eacute;dicos, habr&iacute;a que acogerse con las reservas naturales a esta &uacute;ltima alternativa. Algunos defienden la situaci&oacute;n intermedia. Los derechos b&aacute;sicos del individuo deben preservarse en una sociedad libre, tener los hijos que se deseen; no ser obligados al aborto de fetos portadores de anomal&iacute;as cong&eacute;nitas, lo cual resumen en forma muy expl&iacute;cita: la sociedad puede educar, puede persuadir, nunca coercer (4).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Se insiste en el control personal, voluntario, versus el control mediante coersi&oacute;n cualquiera sea su procedencia. Pero ¿qu&eacute; hacer cuando las necesidades de la sociedad trascienden las del ser humano considerado individualmente? ¿Qu&eacute; hacer cuando el individuo no puede participar en la toma de decisiones? Nos referimos al feto, al ni&ntilde;o, al sujeto inconsciente, a la persona con limitaciones intelectuales.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">No tenemos respuestas adecuadas. Apenas la capacidad para la formulaci&oacute;n de tan inquietantes y numerosas interrogantes.</P> <B>    <P ALIGN="JUSTIFY">Experimentaci&oacute;n en seres humanos</P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY">Al plantearse el tema de la investigaci&oacute;n en seres humanos, en forma tradicional se acepta la diferencia entre la utilizaci&oacute;n de procedimientos &uacute;tiles para el sujeto sometido a la experimentaci&oacute;n y aquellos sin relaci&oacute;n con la condici&oacute;n del paciente, pero cuyos resultados pudieran ser beneficiosos para la humanidad.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En ambos casos se exige el consentimiento razonado, luego de suministrar las explicaciones pertinentes relativas a beneficios y riesgos. Se pone en duda, con relativa frecuencia, la capacidad de los pacientes para comprender y autorizar, pero ¿se ha considerado alguna vez, en proporci&oacute;n similar, la incapacidad de m&eacute;dicos e investigadores para tomar decisiones apropiadas en beneficio de los pacientes o de los sujetos sometidos a ensayos de laboratorio?</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">No dispongo de tiempo en esta ocasi&oacute;n para expresar mi opini&oacute;n acerca de la forma ominosa como se conduce en Venezuela la investigaci&oacute;n cl&iacute;nica en el ambiente hospitalario. Ya lo he denunciado en forma perentoria en otras oportu-nidades sin lograr despertar el menor inter&eacute;s (5).</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">El hombre tiene una autonom&iacute;a relativa y relativo ser&aacute; el valor de su consentimiento. Nunca podr&aacute; ser totalmente libre y racional al tomar decisiones si se halla sometido al impacto de las presiones externas; nunca se hallar&aacute; libre de las presiones ambientales.</P> <B>    <P ALIGN="JUSTIFY">Psicocirug&iacute;a</P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY">Los conceptos b&aacute;sicos en el campo de la psicocirug&iacute;a dejan mucho que desear, aplic&aacute;ndose esta t&eacute;cnica en la actualidad para corregir deter-minados des&oacute;rdenes sin disponer de explicaciones fisiol&oacute;gicas satisfactorias.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">El primer tipo de operaci&oacute;n, de leucotom&iacute;a prefrontal fue dise&ntilde;ado por Freeman y Watts (6) en 1936 y practicada en forma intensa, incluso en Vene-zuela, durante quince a&ntilde;os como tratamiento de la esquizofrenia. S&oacute;lo un n&uacute;mero reducido de pacientes obtuvieron beneficios, los cuales no se justificaron al comparar con los riesgos de alteraciones profundas de la personalidad. Con el empleo de nuevas drogas y la introducci&oacute;n de la cirug&iacute;a esterot&aacute;xica —me-diante la cual se producen lesiones muy limitadas en zonas definidas— ya pr&aacute;cticamente no se emplea la leucotom&iacute;a prefrontal.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En la actualidad la psicocirug&iacute;a se indica para el alivio de los estados emocionales anormales, que incluyen intensa depresi&oacute;n, ansiedad y neurosis obsesiva, que no ha respondido a otras formas de tratamiento, y los problemas &eacute;ticos conexos son de muy escasa significaci&oacute;n, ya que los cambios de personalidad que pueden ocurrir son m&iacute;nimos y neutralizados por el beneficio obtenido en el tratamiento de las condiciones asociadas con un elevado riesgo de suicidio (7).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Pero si la psicocirug&iacute;a para el tratamiento de procesos ps&iacute;quicos graves con elevado riesgo de suicidio es aceptable, la base &eacute;tica del procedimiento es altamente controvertible cuando se pretende utilizar para la modificaci&oacute;n del comportamiento agresivo, en pacientes que no se hallan en condi-ciones de emitir un consentimiento v&aacute;lido. Algunos investigadores han empleado la psicocirug&iacute;a para el tratamiento de las desviaciones sexuales, colidiendo con el concepto moderno que considera las mismas como un problema personal de naturaleza social, no susceptible de correcci&oacute;n mediante procedimientos quir&uacute;rgicos.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">La experimentaci&oacute;n en el hombre en el campo de la psiquiatr&iacute;a y de la psicolog&iacute;a m&eacute;dica, mediante el empleo de drogas y procedimientos neuroquir&uacute;r-gicos, comporta riesgos vitales mayores que con cualquier otro tipo de ensayo, ya que involucra una acci&oacute;n sobre el psiquismo, una manipulaci&oacute;n de la personalidad.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Para Sivadon (8) cuando la experimentaci&oacute;n se ejerce en el dominio del psiquismo implica una reducci&oacute;n del libre arbitrio. No es un &oacute;rgano el que se conf&iacute;a a la habilidad de un investigador; es una persona que se somete al poder de otra persona. Es un abandono de lo que hace la dignidad del hombre, su autonom&iacute;a interna, por no decir su libertad.... Las investigaciones en el dominio del psiquismo s&oacute;lo pueden ser calificadas como v&aacute;lidas cuando se realizan en el hombre. Las b&uacute;squedas en el campo de los trastornos som&aacute;ticos y particularmente de la funciones nerviosas superiores pueden ser emprendidas en animales. Si aceptamos que el hombre es un superanimal, pudieran extrapolarse a &eacute;l los resultados de las investigaciones en animales. Pero m&aacute;s que un superanimal el hombre es un antianimal: extrae su espiritualidad de la represi&oacute;n y de la sublimaci&oacute;n de sus instintos.</P> <B>    <P ALIGN="JUSTIFY">Recursos y prioridades</P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY">Persiste el conflicto —y m&aacute;s bien se agrava en forma progresiva— entre los derechos del individuo y los derechos de la comunidad donde se desenvuelve.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">Supongamos la existencia de una unidad de cuidado intensivo de 6 camas, la cual exige para la atenci&oacute;n continuada durante las 24 horas de 6 m&eacute;dicos, 12 enfermeras, personal auxiliar y un equipo instrumental costoso y dif&iacute;cil mantenimiento, a expensas de privar a la instituci&oacute;n hospitalaria de los recursos exigidos para atender pacientes recuperables en mayor n&uacute;mero y a menor costo.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Hay algunas necesidades primarias y de elevada incidencia, a las cuales se debe presentar particular atenci&oacute;n antes de derivar nuestros recursos para su utilizaci&oacute;n en otras &aacute;reas. Citemos los problemas dependientes de la malnutrici&oacute;n, en el control de las enfermedades infecciosas, la aplicaci&oacute;n de las medidas de prevenci&oacute;n.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">El progreso de la medicina y su inagotable capacidad para prolongar la longevidad y mantener indefinidamente ciertas instancias de vida artificial, justifican la formulaci&oacute;n de un "nuevo" privilegio: el derecho a morir. El poder ejercer este derecho cuando llega el momento en que los deseos del paciente y de los que aman se reducen a la humilde aceptaci&oacute;n de una muerte indolora sin sufrimientos innecesarios, sin indignidades adicionales, con el menor grado de consternaci&oacute;n posible. Desgra-ciadamente he podido verificar que la profesi&oacute;n m&eacute;dica en Venezuela no se halla preparada para enfrentarse en forma tranquila, libre de prejuicios, a la tremenda pero hermosa y humana responsabilidad de ayudar al moribundo.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Al considerar las complicaciones morales y &eacute;ticas del avance tecnol&oacute;gico moderno, la bio&eacute;tica se enfrenta a inquietantes problemas. Existen l&iacute;mites para los recursos que el Estado destina al bienestar de la poblaci&oacute;n. Por consiguiente deben establecerse prioridades que identifiquen las medidas destinadas a mejorar y promover la salud individual y de la colectividad, versus aquellas orientadas a fomentar sin interrupciones el progreso cient&iacute;fico.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Ya lleg&oacute; el momento en la cual las inversiones materiales para el "avance" en el campo m&eacute;dico tienen que "calificarse" frente a los gastos requeridos para mantener en condiciones adecuadas la salud de la poblaci&oacute;n.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Por ejemplo, sobran evidencias de que la morbilidad y la mortalidad por determinadas enfermedades se relacionan con un bajo nivel socioecon&oacute;mico (9). La pobreza se asocia con desnutrici&oacute;n, p&eacute;sima vivienda, higiene deplorable, bajos niveles de educaci&oacute;n. Y con toda seguridad el empleo de los recursos econ&oacute;micos para aliviar la pobreza, combinado con las medidas educativas requeridas, tendr&aacute; mayor impacto en la salud de la poblaci&oacute;n que los resultados obtenidos con la utlizaci&oacute;n de esos mismos recursos para mantener una avanzada tecnolog&iacute;a m&eacute;dica, a veces destinada a elevar el prestigio de investigadores locales, de una reducida &eacute;lite; algunos de ellos simples repetidores de ensayos efectuados en pa&iacute;ses m&aacute;s avanzados, con un menosprecio evidente por el estudio de nuestras necesidades primarias.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Mayor utlidad obtendr&iacute;a Venezuela si nuestros investigadores emplearan los recursos que el Estado y las instituciones privadas suministran para la investigaci&oacute;n en el estudio de c&oacute;mo cambatir el homicidio ecol&oacute;gico, la contaminaci&oacute;n ambiental, el hacinamiento de la poblaci&oacute;n paup&eacute;rrima y la preservaci&oacute;n, en &oacute;ptimo grado, de la salud mental de nuestras clases dirigentes.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Por el momento nuestro mayor inter&eacute;s radica en la identificaci&oacute;n de las prioridades y en la aplicaci&oacute;n de los recursos, obviamente limitados, para satisfacer esas prioridades.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Al referirse Fergusson (10) a la selecci&oacute;n de los temas para la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica en nuestro pa&iacute;s anota:</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">El mito de la libre elecci&oacute;n de los temas cient&iacute;ficos es uno de los m&aacute;s arraigados entre los profesionales de la ciencia. A&uacute;n los j&oacute;venes cient&iacute;ficos que critican el sistema, por lo general no se detienen a examinar las motivaciones que existen detr&aacute;s de sus propios temas de trabajo, e incluso la deformaci&oacute;n de sus aspiraciones..... Es normal observar que pese a la gran diferencia cultural y econ&oacute;mica que existe, los temas en que trabajan los investigadores locales son los mismos que desarrollan sus colegas del mundo desarrollado. Por supuesto esta coincidencia no corresponde a la igualdad de nivel cient&iacute;fico o de realidades socioecon&oacute;micas; corresponde m&aacute;s bien a una situaci&oacute;n de dependencia.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">Los temas de investigaci&oacute;n en cada pa&iacute;s —y el nuestro no puede constituir excepci&oacute;n— deben estar determinados por las necesidades reales del desarrollo econ&oacute;mico, pol&iacute;tico y social.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">El a&ntilde;o 1973 constituy&oacute; no s&oacute;lo el vig&eacute;simoquinto aniversario de la Declaraci&oacute;n de los Derechos Humanos, sino tambi&eacute;n el vig&eacute;simoquinto ani-versario del nacimiento de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud. A pesar del tiempo transcurrido, m&aacute;s de la mitad de la poblaci&oacute;n mundial no tiene acceso a los procedimientos modernos mediante los cuales pudiera satisfacer un derecho humano elemental: el derecho a la salud.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En las conclusiones del Simposio Ciba No. 23 (11) se analizan cuatro elementos b&aacute;sicos para el ser humano: agua suficiente, alimento suficiente, prevenci&oacute;n de las enfermedades comunicables y acceso a los procedimientos de control de la fertilidad.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">La arrolladora tecnolog&iacute;a —privilegio de los pa&iacute;ses con avanzado desarrollo—, los vastos recursos de la industria farmac&eacute;utica en escala mundial y las mentes cultivadas de investigadores privilegiados satisfacen sus propios intereses y menosprecian hasta extremos insultantes la existencia de esa realidad.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Despierta mayor inter&eacute;s en el &aacute;mbito mundial la producci&oacute;n de un beb&eacute; de probeta o la reciente innovaci&oacute;n del beb&eacute; congelado en Calcuta, que la muerte simult&aacute;nea en la misma ciudad de 200 personas por el morbo del c&oacute;lera. Y, con certeza, mayores recursos se invierten anualmente en el campo de la ingenier&iacute;a enzim&aacute;tica que en la investigaci&oacute;n de las medidas de control de la fertilidad indiscriminada o de la protecci&oacute;n ecol&oacute;gica.</P> <B>    <P ALIGN="JUSTIFY">Reflexi&oacute;n final</P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY">El progreso tecnol&oacute;gico de los &uacute;ltimos a&ntilde;os pr&aacute;cticamente ha eliminado los l&iacute;mites de lo posible en el campo de la terap&eacute;utica m&eacute;dica. Los complejos equipos, instrumentales y humanos, requeridos para la soluci&oacute;n de los intricados problemas inherentes al progreso m&eacute;dico, son excedidos en forma abrumadora por la demanda potencial de su utilizaci&oacute;n (12). El <I>ethos </I>m&eacute;dico consignado en el juramento hipocr&aacute;tico y que obliga a la prestaci&oacute;n de servicios iguales, sin discriminaci&oacute;n de alg&uacute;n tipo, se derrumba a diario cuando el m&eacute;dico se ve obligado a salvar vidas a expensas de abandonar otras por igual valiosas. ¿A qui&eacute;n dar la oportunidad de sobrevivir y a qui&eacute;n abandonar a una muerte segura? Es un problema que excede la pura consideraci&oacute;n m&eacute;dica y que pertenece a la categor&iacute;a de problemas filos&oacute;ficos, espec&iacute;ficamente problemas de filosof&iacute;a moral y que no s&oacute;lo abarca aspectos biom&eacute;dicos sino tambi&eacute;n de naturaleza social.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Al analizar Giertz (12) la responsabilidad de los cient&iacute;ficos en la protecci&oacute;n de los derechos humanos, sugiere aceptar las recomendaciones de la Comisi&oacute;n de &Eacute;tica adscrita a la Sociedad de Ciencias M&eacute;dicas de Suecia: 1. los investigadores no deben ser impedidos en la b&uacute;squeda de nuevos conocimientos y la investigaci&oacute;n b&aacute;sica, en principio, no debe ser restringida; 2. cada problema debe ser analizado por grupos de expertos diferentes para diferentes situaciones, capaces de definir las perspectivas de sus consecuencias sociales y cient&iacute;ficas; 3. debe promoverse un debate sin restricciones acerca de los problemas &eacute;ticos creados por el progreso cient&iacute;fico.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Es evidente el conflito entre las demandas creadas por las necesidades de la sociedad y los derechos del individuo, todo lo cual excede las capacidades y atributos de la profesi&oacute;n m&eacute;dica. Se requiere la participaci&oacute;n de representantes de la ley, de las ciencias sociales, filosof&iacute;a, teolog&iacute;a y medicina.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">La ciencia m&eacute;dica no puede actuar indepen-dientemente de los intereses sociales de la comunidad. Urge el encuentro de diversas disciplinas con un mismo esp&iacute;ritu de independencia cient&iacute;fica, particularmente aptos para el an&aacute;lisis de problemas complejos cuya repercusi&oacute;n en el campo de la moral como en las incidencias sociales exigen una libre reflexi&oacute;n. Es propender a la protecci&oacute;n de los derechos del hombre frente a la ciencia y la tecnolog&iacute;a.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">El reto al cual se enfrenta la bio&eacute;tica reside en lograr el equilibrio adecuado entre el uso de los grandes recursos que nos suministra la ciencia y la tecnolog&iacute;a y la utilizaci&oacute;n cabal de las inagotables reservas morales a nuestra disposici&oacute;n, fruto de la capacidad para enfrentar a la ambig&uuml;edad de tan variadas situaciones y alternativas.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En medicina es v&aacute;lida la afirmaci&oacute;n anterior. En efecto, la tecnificaci&oacute;n a ultranza, la desper-sonalizaci&oacute;n del acto m&eacute;dico, el industrialismo imperante, exigen del m&eacute;dico la recta aplicaci&oacute;n de las reglas morales.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">El tremendo desarrollo alcanzado por las ciencias naturales nos colocan ante uno de los momentos m&aacute;s cr&iacute;ticos de nuestras historia. No se incurre en exageraciones al afirmar que nuestra supervivencia se halla comprometida si no encontramos la manera de conciliar el progreso cient&iacute;fico con los valores humanos.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Se han abierto para el hombre perspectivas para las cuales no est&aacute; preparado. Su imaginaci&oacute;n y su discernimiento, formados ambos mediante esquemas tradicionales, ya no le bastar&aacute;n para hacer frente a las nuevas situaciones, a sus inconmensurables consecuencias.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">La ciencia moderna ha convertido al hombre en un remedo de Dios: le confiere poder para dar y quitar la vida, para modificar la calidad de esta &uacute;ltima, pero no le ha suministrado los medios para administrar responsablemente poderes tan elevados.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Objetivo fundamental de la bio&eacute;tica debe ser acentuar el an&aacute;lisis en la naturaleza b&aacute;sicamente social de la tecnolog&iacute;a biom&eacute;dica. En este sentido la bio&eacute;tica es una ciencia social. Los expertos puedan formular posibilidades, indicar los beneficios en apariencia ilimitados de un nuevo ensayo, pero debe ser la sociedad la que decida si acepta o rechaza estos ensayos, en base al inter&eacute;s social de los mismos.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">A la bio&eacute;tica concierne el significado de la vida humana ante el progreso tecnol&oacute;gico. La medicina moderna mientras m&aacute;s depende de la avanzada tecnolog&iacute;a cient&iacute;fica, m&aacute;s se aleja del arte humano de su pr&aacute;ctica. Esta disciplina, de reciente aparici&oacute;n, que explora los nuevos problemas creados por el avance cient&iacute;fico, orienta su actuaci&oacute;n hacia el dise&ntilde;o de gu&iacute;as normativas ante situaciones que exigen la toma de decisiones y en donde la tecnolog&iacute;a y el poder del hombre pueden interferir con la calidad de la vida.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Vivimos una era en la cual percibimos con m&aacute;s fuerza la responsabilidad de nuestros actos. Nos enfrentamos al excesivo dominio del hombre sobre la vida y, desgraciadamente, nuestro profundo poder tecnol&oacute;gico excede nuestra incipiente capacidad para elaborar normas &eacute;ticas de protecci&oacute;n adecuada.</P> <B>    <P ALIGN="JUSTIFY">REFERENCIAS</P> </B>    <!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">1. Brody H. Ethical decisions in medicine. Boston (Massachusetts): Little, Brown &amp; Co.; 1976.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2692907&pid=S0367-4762200100030000500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">2. Restak P. Premeditated Man. New York: The Viking Pres Inc; 1975.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2692908&pid=S0367-4762200100030000500002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">3. Sieghart P. Science and social ethics: A corporate conscience for the scientific community? Nature 1972; 239(5366):15-18.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2692909&pid=S0367-4762200100030000500003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">4. Vubobich WT. The dawning of the brave new world. Legal, ethical and social issues of eugenics. University of Illinois: Law Forum edition; 1971.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2692910&pid=S0367-4762200100030000500004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">5. Le&oacute;n-Cechini A. Etica m&eacute;dica y c&oacute;digo de deontolog&iacute;a m&eacute;dica. Barquisimeto (Lara): edici&oacute;n de la Federaci&oacute;n M&eacute;dica Venezolana (XXIV Asamblea Extraordinaria); 1969.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2692911&pid=S0367-4762200100030000500005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">6. Freeman W, Watt J. Psychosurgery. Springfield (Illinois): Thomas; 1941.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2692912&pid=S0367-4762200100030000500006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">7. Goklepe E, Young LB, Bridges PK. A further review of the results of stereotactic subcaudate tractotomy. Br J Psichiat 1975;126:270-278.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2692913&pid=S0367-4762200100030000500007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">8. Sivadon PD. Experimentation sur 1'homme en psychiatrie et en psychologic medicale. En: Sinon Biesch, editor. Protection des droits de 1'homme compte tenu des progress scientifiques en techniques de la biologie et de la medicine. Par&iacute;s (Francia): CIOMS; 1974.p.211-226.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2692914&pid=S0367-4762200100030000500008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">9. Lerner A. Social difference in physical health. En: Kosa J, Antonovsky A, Zala I, editores. Poverty and health. London: Oliver &amp; Boyd; 1969.p.1-220.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2692915&pid=S0367-4762200100030000500009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">10. Fergusson A. Aspecto de la dependencia. La escogencia de temas para la investigaci&oacute;n m&eacute;dica. Diario "El Universal", Caracas, 1977, agosto 14.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2692916&pid=S0367-4762200100030000500010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">11. Rescher N. The allocations of exotic lifesaving theraphy. Ethics 1969;79(3):173-186.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2692917&pid=S0367-4762200100030000500011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">12. Giertz H. The role of the scientist in reponsibility for the protection of the human rights. En: Sinon Biesch, editor. Protection des droits de l'homme compte tenu des progress scientifiques en techniques de la biologie et de la medicine. Par&iacute;s (Francia): CIOMS; 1974.p.154-177.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2692918&pid=S0367-4762200100030000500012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><P ALIGN="CENTER">"Lo humano, human&iacute;stico, humanista y humanitario en medicina"</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">"El componente humanista de su preparaci&oacute;n&quot;</P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY">De los m&eacute;dicos se ha dicho que "aqu&eacute;l que s&oacute;lo sabe medicina, ni medicina sabe". La medicina est&aacute; inscrita en la cultura, es parte de la vida. La enfermedad es protagonista de las vidas individuales y de la historia social. La influencia de su enfermedad en Edgar Allan Poe, de la tuberculosis de Anton Ch&eacute;jov, de Franz Kafka y de Walt Whitman, del c&aacute;ncer de Sigmund Freud y de Susan Sontag, de la depresi&oacute;n de la mayor&iacute;a de los poetas, de la epilepsia de Van Gogh, de los problemas ortop&eacute;dicos de Toulouse-Lautrec, de las secuelas del accidente de Frida Khalo seguramente fue fundamental en sus obras. Si, como se dice, la vida no hace m&aacute;s que retratar el arte, en alguna escuela de medicina se ense&ntilde;a hoy en d&iacute;a en la cl&iacute;nica a trav&eacute;s de la literatura: la fiebre puerperal de Ana Karenina, le enfermedad terminal de Ivan Illich en Tolstoi, la tuberculosis en La Monta&ntilde;a M&aacute;gica, por citar s&oacute;lo unos cuantos ejemplos, han resultado extraordinariamente did&aacute;cticos. No es por nada que muchos escritores reconocidos han sido m&eacute;dicos: Rabelais, Ch&eacute;jov, Oliver Wendell Holmes, Connan Doyle, Somerset Maugham, James Joyce, William Carlos Williams, Gertrude Stein, El&iacute;s Nandino y no tengo duda, que su profesi&oacute;n, que les permiti&oacute; un contacto m&aacute;s estrecho con la vida, influy&oacute; en su obra literaria.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Una profesi&oacute;n que tan profundamente penetra en las vidas ajenas, tan cercana a las interioridades de las personas, con tantas oportunidades de visualizar las penurias sociales, testigo de las tragedias cotidianas, observadora de la vida misma en todo su dramatismo, no puede conceptualizarse como una actividad t&eacute;cnica, as&eacute;ptica, descontextualizada. La pr&aacute;ctica de la medicina tiene que ver con la cultura tanto en el sentido del conocimiento universal como en el de sus costumbres y tradiciones de un pueblo. La medicina se aprende en los textos especializados pero tambi&eacute;n en las novelas, las biograf&iacute;as, la historia, la filosof&iacute;a, la pintura y la m&uacute;sica. La enfermedad es una entidad personal, familiar y social; es un acontecimiento culminante, cr&iacute;tico, trascendente, en la vida de los individuos, las familias y las comunidades, y no puede ser enfrentado como un hecho aislado, circunstancial y trivial. Aunque los planes de estudio de la carrera de medicina no suelen incluir asignaturas human&iacute;sticas, la orientaci&oacute;n y el ejemplo de muchos docentes puede salvar este vac&iacute;o program&aacute;tico. En todo caso, el m&eacute;dico tiene la responsabilidad &eacute;tica de complementar su cultura mediante la formaci&oacute;n extracurricular, a modo de cumplir mejor su funci&oacute;n social."</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">(Lifshitz A. Gac M&eacute;d M&eacute;xico 1997;133:237-243)</P>     ]]></body>
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