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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Discurso de recepción y bienvenida al académico Dr. César Rafael Aure Tulene: Individuo de Número. Sillón Nº 1]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <P ALIGN="CENTER"><b><font size="4">Discurso de recepci&oacute;n y bienvenida al acad&eacute;mico Dr. C&eacute;sar Rafael Aure Tulene.  Individuo de N&uacute;mero.  Sill&oacute;n Nº 1</font></b></P>     <P ALIGN="CENTER"><FONT SIZE=3>Dra. Milena Sardi de Selle </FONT></P>     <P ALIGN="CENTER">Individuo de N&uacute;mero</P>     <P ALIGN="CENTER">&nbsp;</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Dr. Juan Jos&eacute; Puigb&oacute; Presidente de la Academia Nacional de Medicina</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Se&ntilde;ores integrantes de la Junta Directiva</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Se&ntilde;ores Acad&eacute;micos</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Doctores C&eacute;sar, Alberto, Alejandro y Andr&eacute;s Aure Betancourt</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Distinguida familia del doctor Gabriel Brice&ntilde;o Romero</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Hoy, 20 de febrero de 2003 le hemos pedido permiso a nuestra atribulada Venezuela, para hacer un alto en el complejo trajinar pol&iacute;tico y social, en el que nos han envuelto ambas, las horas aciagas de aquella elecci&oacute;n equivocada y, las siguientes, dedicadas a la lucha por la reconquista de los derechos y privilegios correspondientes al hombre pol&iacute;tico y social.  Ahora, como ciudadanos, hemos acompa&ntilde;ado y participado en los esfuerzos que realiza la sociedad civil venezolana para rescatar los valores que le daban sentido a nuestra naci&oacute;n.  Como m&eacute;dicos, hemos dejado en la patria la huella de nuestro quehacer, dedicado a esos venezolanos dolientes que visitan hospitales y consultorios y en las infinitas horas de docencia, para aquellos alumnos que llegaron a la Facultad de Medicina con el prop&oacute;sito de aprender la profesi&oacute;n de Hip&oacute;crates.  La Universidad Central de Venezuela y nuestra Facultad fueron y siguen siendo el faro de luz que atrae a todo joven que aspire ser m&eacute;dico.  Esta es tambi&eacute;n la historia del valenciano C&eacute;sar Rafael Aure Tulene, quien llega a Caracas en pos de una meta bien determinada.  Para lograrla trajo sus alforjas llenas de tenacidad e inteligencia, que lo premiaron con el &eacute;xito.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">Conoc&iacute; a C&eacute;sar Aure, cuando empezaba sus estudios de medicina.  Fue mi distinguido alumno como integrante de uno de tantos grupos de pr&aacute;ctica de anatom&iacute;a en la escuela de San Lorenzo, en los cuales yo di como preparadora, los primeros pasos de mi actividad docente.  Lo recuerdo junto con sus compa&ntilde;eros, cumpliendo con las tareas que anunciaban a los futuros m&eacute;dicos que estaban all&iacute; gest&aacute;ndose.  La preparadora y sus bachilleres cumpl&iacute;amos rigurosamente con las exigencias de aquellas tareas donde todos &eacute;ramos aprendices y todav&iacute;a so&ntilde;adores, todos compart&iacute;amos las fantas&iacute;as donde nos proyect&aacute;bamos como m&eacute;dicos y profesores exitosos y respetados.  ¿No fueron as&iacute; los modelos que all&iacute; ten&iacute;amos?  Nada menos que las egregias figuras de los maestros Jos&eacute; Izquierdo, Pablo Izaguirre, Francisco Montbrun, Luis Plaza Izquierdo, Hern&aacute;n Quintero Uzc&aacute;tegui, Ra&uacute;l Ferro Galarraga, Jes&uacute;s Yerena y toda la constelaci&oacute;n de j&oacute;venes instructores a quienes aprendimos a respetar y sin darnos mucha cuenta nos fuimos identificando con sus tareas profesorales.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En aquellas fantas&iacute;as de mis j&oacute;venes a&ntilde;os est&aacute;n inmersos el Dr. Aure y sus condisc&iacute;pulos, recuerde Dr. Aure que aun hoy usted me llama &quot;<I>mi teacher</I>&quot;.  Lo que ninguno de nosotros supo entonces fue que la realidad nos esperaba para atraparnos por d&eacute;cadas en las aulas universitarias de la Facultad de Medicina y menos, mucho menos, que ocupar&iacute;amos sillones en la muy augusta Academia Nacional de Medicina, por ello quiero expresar al Presidente y a toda la Junta Directiva de nuestra docta Instituci&oacute;n y al destino, mi agradecimiento, por haberme designado para pronunciar el Discurso de Recepci&oacute;n y darle la bienvenida al nuevo Individuo de N&uacute;mero que desde hoy ocupa el Sill&oacute;n Nº 1.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">El Dr. C&eacute;sar Rafael Aure, recibi&oacute; su t&iacute;tulo de m&eacute;dico en 1957 y en 1958 ya hab&iacute;a decidido su vocaci&oacute;n de cirujano a pesar de que el famoso, internista Dr. Rafael Hern&aacute;ndez Rodr&iacute;guez, profesor de Patolog&iacute;a M&eacute;dica le hab&iacute;a despertado sentimientos de admiraci&oacute;n por &eacute;l y su especialidad.  Ya graduado en sus etapas iniciales de m&eacute;dico, concurs&oacute; y gan&oacute; un cargo asistencial de Residente en el Servicio de Cirug&iacute;a que dirig&iacute;a el Dr. Miguel P&eacute;rez Carre&ntilde;o.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En 1959, concurs&oacute; y gan&oacute; un cargo de Adjunto en el Hospital M&eacute;dico Quir&uacute;rgico de Emergencia.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Su carrera, docente comenz&oacute; cuando concurs&oacute; y gan&oacute; los cargos de Instructor de Cl&iacute;nica Quir&uacute;rgica y de T&eacute;cnica Quir&uacute;rgica.  Esos concursos se repitieron cada tres a&ntilde;os y por supuesto que nuestro Acad&eacute;mico los gan&oacute;.  Con estas experiencias en su haber el profesor Aure se sinti&oacute; capacitado para asumir las Jefaturas de la C&aacute;tedra de Cl&iacute;nica quir&uacute;rgica A y tambi&eacute;n las del Servicio de Cirug&iacute;a Nº 1.  Con estos cargos sucedi&oacute; lo mismo, fueron sacados a concurso cada tres a&ntilde;os, y as&iacute; nuestro homenajeado, concursando y ganando, lleg&oacute; a treinta a&ntilde;os cumpliendo con su magisterio.  Los nuevos concursos fueron por la Jefatura del Departamento Quir&uacute;rgico del Hospital Universitario y la Coordinaci&oacute;n de los Posgrados de Cirug&iacute;a M&eacute;dica en el &aacute;rea metropolitana, los cuales complementaron sus cuarenta a&ntilde;os de docencia m&eacute;dica.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En 1963 C&eacute;sar Aure, obtuvo el t&iacute;tulo de Doctor en Ciencias M&eacute;dicas.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Sin duda el Dr. C&eacute;sar Rafael Aure Tulene es un hombre exitoso, un ganador que jug&oacute; todos sus ases a la docencia m&eacute;dica, a la Universidad, al cuidado de los pacientes que solicitaron sus servicios y a la muy importante labor de formar las j&oacute;venes generaciones de profesores, (desde instructores hasta titulares), listos para los relevos venideros e inevitables.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Con &eacute;l aprendieron lo que es responsabilidad y eficiencia docente y muchas otras caracter&iacute;sticas de la personalidad del Profesor Aure.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En sus cuarenta a&ntilde;os ense&ntilde;ando las variadas t&eacute;cnicas de su especialidad, igualmente acompa&ntilde;&oacute; a sus alumnos en la relaci&oacute;n que ellos establec&iacute;an con sus pacientes y el proceso de cambio en sus metas para ser m&aacute;s eficientes en la adquisici&oacute;n de nuevos conocimientos y nuevas praxis.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">A estas j&oacute;venes generaciones de m&eacute;dicos les hizo practicar su buen juicio, su razonamiento y su inteligencia con el prop&oacute;sito de lograr diagn&oacute;sticos precoces y oportunos, primera condici&oacute;n de un buen cl&iacute;nico.  Disfrut&oacute; la tarea de transmitir a sus alumnos sus saberes y sus experiencias y estos se lo agradecieron, pues nuestro Profesor titular de Cl&iacute;nica Quir&uacute;rgica ha sido padrino de varias promociones de m&eacute;dicos.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">Los cuarenta a&ntilde;os de medicina hospitalaria del Dr. Aure, me devuelven a pensar en las interpretaciones actuales que sobre el tema del hospital han hecho fil&oacute;sofos e historiadores de la medicina, pensadores interesados en el binomio vida-muerte.  La relaci&oacute;n entre ambas nos recuerda el simbolismo del caduceo.  El hospital, casa para el dolor y la enfermedad, en muchos casos premonitores de la muerte, ha siempre atra&iacute;do a artistas y pensadores, los comentarios de Andr&eacute;s Malraux y George Orwell, cr&iacute;ticos de nuestra sociedad y fil&oacute;sofos de la naturaleza humana, recurren al hospital como cruel met&aacute;fora que resume una de las caracter&iacute;sticas del mundo y del hombre actual, en esta confusa centuria, donde se nos plantea cada d&iacute;a la antinomia vida-muerte.  Para Malraux el hospitalizado vive en un estado indefinido de ensue&ntilde;o, en un mundo impreciso sin l&iacute;mites definidos.  George Orwell en su libro &quot;Como mueren los pobres&quot; remueve nuestros sentimientos de soledad y tristeza y la necesidad de sentirnos amados y apreciados por otros humanos.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">No dudamos que nuestro Dr. Aure, oy&oacute; los mensajes de sus innumerables pacientes, que no s&oacute;lo esperaban salud y vida, con seguridad acompa&ntilde;&oacute; muchas soledades y les dio el amoroso respeto a su dignidad humana.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Cesar Aure, ense&ntilde;&oacute; con el ejemplo, no s&oacute;lo su capacidad cient&iacute;fica y t&eacute;cnica, sino su humana conducta y los valores de su hombr&iacute;a de bien.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En su mundo, universitario, no s&oacute;lo dio clases, sino particip&oacute; en varias comisiones y elaboraci&oacute;n de documentos, como el protocolo para ser utilizado por tutores para evaluar el rendimiento de los tutoreados.  Otras de sus producciones fue sobre las caracter&iacute;sticas que debe reunir el egresado de la Facultad de Medicina, otro para los jurados de trabajo de ascenso.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">-&#9;Miembro, principal en las elecciones universitarias.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">-&#9;Miembro de las comisiones de revalidas y curriculum.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">-&#9;Representante ante el Departamento Quir&uacute;rgico y</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">-&#9;Coordinador de las reuniones de morbilidad.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">-&#9;Profesor encargado de la C&aacute;tedra de Patolog&iacute;a Quir&uacute;rgica y tambi&eacute;n de la</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">- C&aacute;tedra de Cirug&iacute;a Cardiovascular.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">No tiene sentido continuar con esta enumeraci&oacute;n, mejor diremos que no rechaz&oacute; ninguna actividad extrac&aacute;tedra para las cuales se le pidi&oacute; colaboraci&oacute;n.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Public&oacute; en las revistas acreditadas de su especialidad, numerosos e interesantes trabajos cient&iacute;ficos, lista completa imposible de incluir aqu&iacute;, sin embargo, nos referiremos a algunas de sus publicaciones: &Uacute;lcera gastrointestinal, Hernias inguinales, Trombos y tromboembolias, F&iacute;stulas biliares, P&oacute;lipos gastrointestinales, Patolog&iacute;a parot&iacute;dia, Tumores del cuello, Peritonitis y cirug&iacute;a ginecol&oacute;gica.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Este es el recuento inconcluso de una meritoria carrera docente, asistencial y cient&iacute;fica, ejercida en el escenario de los &uacute;ltimos cincuenta a&ntilde;os del siglo XX y que sirve de fundamento para esperar que nuestra Academia se beneficie con los aportes del nuevo Acad&eacute;mico del Sill&oacute;n Nº 1.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">C&eacute;sar Rafael, naci&oacute; en el hogar que fundaron sus padres Sim&oacute;n Parquet Aure y Latife Tulene, Sim&oacute;n abandon&oacute; su L&iacute;bano, nativo y lejano, cuando apenas contaba diecisiete a&ntilde;os.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Aquel adolescente ambicioso y so&ntilde;ador encontr&oacute; en Puerto Nutrias y Barinas el para&iacute;so que andaba buscando y all&iacute; se qued&oacute; para toda su vida, Do&ntilde;a Latife o mejor Do&ntilde;a Florinda que es la traducci&oacute;n de su nombre al Castellano, se qued&oacute; en Valencia, pues ni la salubridad, ni las precarias v&iacute;as de comunicaci&oacute;n eran las m&aacute;s adecuadas para la familia que r&aacute;pidamente fue creciendo.  El matrimonio Aure Tulene procre&oacute; once hijos, cinco varones y seis ni&ntilde;as, C&eacute;sar Rafael fue el menor de todos.  Sim&oacute;n Parquet no cambi&oacute; su sitio de trabajo, se qued&oacute; en e1 llano, se convirti&oacute; en ganadero y comerciante, fue tiempo de duras labores realizadas con la reciedumbre del cedro de su bandera libanesa, que le produjeron la satisfacci&oacute;n de traer a Venezuela a todos sus hermanos.  De esta estirpe honorable y laboriosa proviene nuestro Dr. Aure.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En el momento adecuado C&eacute;sar y su hermana Mercedes, mudaron su residencia para Caracas, los dos vinieron a estudiar Medicina en la Universidad Central de Venezuela, los dos se graduaron y ejercen medicina privada en el Centro M&eacute;dico de Caracas.  Sus conductas como m&eacute;dicos han sido intachables.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Dr. C&eacute;sar Rafael Aure Tulene, es usted muy bienvenido y muy gratamente recibido en la ilustre Academia Nacional de Medicina.</P>      ]]></body>

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