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</front><body><![CDATA[ <P ALIGN="CENTER"><b><font face="Times New Roman" size="4">Vinculaci&oacute;n entre creatividad, arte y enfermedad</font></b> <b><font face="Times New Roman" size="4">en la actividad pict&oacute;rica*</font></b> </P>     <P ALIGN="CENTER"><FONT face="Times New Roman" SIZE=3>Dras. Myriam Marcano Torres**, Anais Marcano Michelangeli*** </FONT></P>     <P><font face="Times New Roman">*Trabajo de incorporaci&oacute;na la Academia Nacional de Medicina como Miembro Correspondiente Nacional.  Puesto Nº XV.</font></P>     <P><font face="Times New Roman">**M&eacute;dico Internista.  Profesora de la Universidad de Carabobo.</font></P>     <P><font face="Times New Roman">***Estudiante de Ingenier&iacute;a en Telecomunicaciones.  Universidad de Carabobo</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY">El camino evolutivo de la especie humana a lo largo de muchos siglos, se ha caracterizado no s&oacute;lo por las importantes transformaciones antropom&oacute;rficas que le han permitido adaptarse a las distintas condiciones de su ambiente en una forma m&aacute;s independiente, sino tambi&eacute;n por los cambios sustanciales en los modos de comunicaci&oacute;n y percepci&oacute;n de los mensajes, y, en el nivel actual de perfeccionamiento alcanzado por el hombre como especie viviente, su espectro comunicacional ha llegado a ser extraordinariamente amplio, abarcando el &aacute;mbito de lo consciente, preconsciente e inconsciente.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">La expresi&oacute;n ha sido catalogada de diferentes formas de acuerdo a la posici&oacute;n de cada autor y, seg&uacute;n Copi (1), tomando en consideraci&oacute;n su contenido e intenci&oacute;n, podemos distinguir 3 maneras diferentes de comunicaci&oacute;n:</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">1.&#9;Lenguaje informativo: mediante el cual podemos transmitir conceptos, ideas y mensajes en forma de datos objetivos.  Es el lenguaje utilizado fundamentalmente por la ciencia.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">2.&#9;Lenguaje directivo: utiliza tanto elementos objetivos como subjetivos, con el prop&oacute;sito primordial de manipular o inducir una respuesta o simplemente transmitir una orden para ser ejecutada por el receptor.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Es un lenguaje con un espectro de complejidad muy amplio, que va desde la emisi&oacute;n de &oacute;rdenes muy sencillas hasta formas progresivamente intrincadas, que utilizan alegatos l&oacute;gicos y mensajes de seducci&oacute;n como elementos de manipulaci&oacute;n, tal como ocurre con los excelentes vendedores, pudiendo alcanzar elevados niveles de sofisticaci&oacute;n en el manejo del espectador de acuerdo a los intereses del emisor, como es el caso de los pol&iacute;ticos.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">3.&#9;Lenguaje expresivo: utilizado para la transmisi&oacute;n de sentimientos y emociones y por consiguiente, con un contenido eminentemente subjetivo en respuesta a las necesidades personales de quien lo genera y usualmente, ausente de la l&oacute;gica convencional.  Su m&aacute;ximo nivel est&aacute; representado por el lenguaje metaf&oacute;rico, aleg&oacute;rico e imaginativo de los poetas, que expresa en forma creativa el mundo interno e inconsciente del creador.  Dentro de esta categor&iacute;a de lenguaje, se incluye tambi&eacute;n el universo de las expresiones no verbales como los gestos faciales, los movimientos, estructura y configuraci&oacute;n corporales, la vestimenta, la entonaci&oacute;n o matiz emocional que acompa&ntilde;a a las palabras y dos formas comunicativas, muy particulares, representadas por los s&iacute;ntomas de las enfermedades, como ocurre con los esquizofr&eacute;nicos que transmiten sus conflictos a trav&eacute;s de la expresi&oacute;n y, todas aquellas formas que representan al arte y se convierten en creaciones plenas de significados sensoperceptuales.  Reflejan as&iacute; un universo de experiencias analizadas, comprendidas y expresadas desde el mundo interior del artista, permiti&eacute;ndonos a los espectadores penetrar en su verdadera naturaleza humana (2).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">El lenguaje no verbal constituye el 70 % de nuestra comunicaci&oacute;n y de all&iacute;, su extraordinaria importancia en la caracterizaci&oacute;n de un determinado sujeto, puesto que los mensajes que cada individuo env&iacute;a a trav&eacute;s de la v&iacute;a expresiva reflejan de manera muy estrecha el panorama de su din&aacute;mica interna consciente e inconsciente, su sentir social e individual, su historia, su cultura, sus ra&iacute;ces, su relaci&oacute;n arm&oacute;nica o no con el entorno del cual forma parte y el esp&iacute;ritu y valores de las mismas (3).  En las distintas modalidades de expresi&oacute;n del ser humano, intervienen por consiguiente factores biol&oacute;gicos evolutivos heredados o adquiridos, elementos emocionales, socioculturales y los rasgos individuales de cada persona.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Un cap&iacute;tulo aparte, con caracter&iacute;sticas particulares muy especiales lo representa el lenguaje expresivo utilizado por los artistas pl&aacute;sticos, como manifestaci&oacute;n de sus propios procesos internos y de la percepci&oacute;n diferente que usualmente tienen del mundo o las circunstancias que los rodean, as&iacute; como de las experiencias vitales que hayan acumulado o padecido.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Esta transmutaci&oacute;n de las realidades concretas de la vida diaria de un artista, esta transformaci&oacute;n de sus observaciones cotidianas, este an&aacute;lisis innovador de sus vivencias y su traducci&oacute;n en un idioma absolutamente diferente del empleado por el com&uacute;n de las personas, esta condici&oacute;n misteriosa que le impulsa a vencer los obst&aacute;culos para la expresi&oacute;n de sus sentimientos y emociones en un lenguaje no convencional, presupone en el artista el desarrollo de un &iacute;ntimo proceso, muy complejo, a veces desgarrador, que se desencadena a partir de una circunstancia inspiradora que &eacute;l ha introyectado y ha asimilado para que evolucione al comp&aacute;s de sus propias angustias, de sus fantas&iacute;as, de su energ&iacute;a creadora y de su necesidad de liberarse a s&iacute; mismo, hasta la comunicaci&oacute;n de una obra que provoque en el observador emociones y sentimientos similares a las de su creador, mediante el empleo de enfoques novedosos, no convencionales estableciendo as&iacute;, una nueva forma de comunicaci&oacute;n entre el artista y los dem&aacute;s seres humanos (4).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">La creatividad ha sido estudiada desde diferentes perspectivas y de acuerdo a Penagos (5), puede ser definida como el estado de conciencia que permite generar una serie de relaciones para identificar, plantear y resolver problemas de una manera relevante y divergente.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">El proceso creativo es una capacidad inherente e imprescindible al ser humano, en el cual est&aacute;n comprometidos su imaginaci&oacute;n y sus sentidos, bien en forma espont&aacute;nea o inducida por m&eacute;todos y experiencias particulares, pero en todo caso, responde a una necesidad interior de expresi&oacute;n e involucra el ensamble, modificaci&oacute;n o manipulaci&oacute;n de informaci&oacute;n preexistente y su combinaci&oacute;n con est&iacute;mulos y emociones propias del instinto humano (6).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Para la mayor&iacute;a de los autores, la creatividad grandiosa es responsable de los logros y progresos de la sociedad humana, al determinar cambios y transformaciones que han acelerado el curso de la historia y han incidido en forma determinante en la modificaci&oacute;n del ambiente y en la mejor&iacute;a de la calidad de vida, pero cuyos efectos no se limitan a su impacto sobre el entorno, sino que tambi&eacute;n induce cambios profundos en el ser humano, y particularmente en el creador, al permitirle la liberaci&oacute;n de sus propios condicionamientos y del temor reverencial, capacit&aacute;ndole para ver donde otros no ve&iacute;an y para establecer nuevas relaciones de conocimiento con el objeto y el sujeto, para dar respuestas originales y para obtener una nueva comprensi&oacute;n del mundo y las situaciones que le son inherentes, con una concepci&oacute;n multidimensional (7).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">La creatividad es entonces, una caracter&iacute;stica de la persona y puede ser considerada como un proceso, como parte de un contexto y como un sin&oacute;nimo de una extraordinaria capacidad para resolver problemas, para transformar la vida y para proponer acciones innovadoras, inscribi&eacute;ndose en un continuum progresivo que avanza desde la poca creatividad hasta niveles elevad&iacute;simos de ella, que posibilitan la construcci&oacute;n de grandes y trascendentes obras.  En este orden de ideas, de acuerdo a Rodr&iacute;guez Estrada (8), los productos de esta actividad pueden ser clasificados en 3 niveles:</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">1.&#9;Creaci&oacute;n intrascendente: la cual s&oacute;lo tiene valor para su autor y su entorno personal.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">2.&#9;Creaci&oacute;n trascendente al medio: cuyo producto adquiere importancia en el &aacute;rea profesional y conocedores pr&oacute;ximos al individuo que lo ha creado.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">3. Creaci&oacute;n trascendente a la humanidad: representada por aquellas obras que son valoradas a trav&eacute;s del tiempo y en todo lugar.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Para Hartmann (9), al igual que para otros autores psicoanal&iacute;ticos, la creatividad debe ser considerada como una funci&oacute;n mental superior, como parte del pensamiento, de tal manera, que el sujeto creativo ser&aacute; capaz de liberar y desarrollar un extraordinario caudal para el producto imaginativo, el pensamiento original, la invenci&oacute;n y el descubrimiento y tomando en consideraci&oacute;n, que el pensamiento, no es lineal sino comparativo, asociativo e integrador, durante la actividad creadora trabajar&aacute; entonces a trav&eacute;s de la organizaci&oacute;n de ideas, el empleo de la memoria visual, la asociaci&oacute;n, la organizaci&oacute;n, enfoque, reestructuraci&oacute;n y presentaci&oacute;n de un producto final.</P> <B>    <P ALIGN="JUSTIFY">Fases del proceso creativo</P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY">Desde el punto de vista cognoscitivo, el proceso creativo est&aacute; integrado por 3 fases: preparaci&oacute;n, incubaci&oacute;n e inspiraci&oacute;n:</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">1.&#9;Preparaci&oacute;n: es el per&iacute;odo en el cual se adquiere informaci&oacute;n, se aprenden los hechos y se hacen observaciones; es decir, constituye una fase de aprendizaje.  En esta etapa, por tanto, el creador se formula el problema e inicia la recolecci&oacute;n de los datos relativos al mismo y la b&uacute;squeda de sus soluciones.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">2.&#9;Incubaci&oacute;n: es un per&iacute;odo caracterizado por una aparente inactividad durante la cual no hay progresos evidentes, no se avanza hacia la meta propuesta.  Sin embargo, se sucede una especie de espera de la inspiraci&oacute;n y el artista o creador juega con sus ideas e intenta darles un sentido y un orden.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Esta etapa no obedece a la disciplina intelectual y constituye la fase m&aacute;s importante del proceso, ya que se genera en el subconsciente donde el problema va haci&eacute;ndose aut&oacute;nomo, comienzan a incubarse las soluciones y a madurar las posibilidades.  Es una fase de tipo intuitiva.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">3.&#9;Inspiraci&oacute;n o cristalizaci&oacute;n del acto creativo: es una fase cr&iacute;tica, durante la cual el creador se siente s&uacute;bitamente invadido por una iluminaci&oacute;n que da origen a la soluci&oacute;n que ha buscado, permiti&eacute;ndole plasmar su obra mediante un reagrupamiento perceptivo s&uacute;bito del problema, logrando el orden en la estructura esencial del mismo mediante la b&uacute;squeda de analog&iacute;as con experiencias anteriores, descubriendo sus caracter&iacute;sticas novedosas y resolviendo los problemas de manera diferente, de forma tal, que convierte lo extra&ntilde;o en conocido y lo conocido en extra&ntilde;o (10).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Esta actividad de distorsionar, invertir o trasponer la manera cotidiana de ver las cosas, presupone en el creador la posesi&oacute;n de una personalidad que no s&oacute;lo lo identifica como individuo, sino que establece una clara diferencia entre &eacute;l y el mundo que lo rodea.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">A trav&eacute;s del tiempo, muchos investigadores han desplegado sus esfuerzos, tratando de verificar las caracter&iacute;sticas propias de los sujetos con alto nivel creativo sin que se haya podido demostrar un estereotipo universal; sin embargo, las observaciones permiten se&ntilde;alar similitudes presentes en mayor o menor grado en cada uno de ellos y cuyas variaciones depender&aacute;n del campo en el cual se desarrollen las actividades creativas.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">En este contexto, es importante se&ntilde;alar que las personalidades creadoras entre sus cualidades excepcionales poseen una gran capacidad de percepci&oacute;n intuitiva, memoria prodigiosa, intensa fluidez asociativa, aguda sensibilidad para los acontecimientos de su propia existencia, elevada capacidad de abstracci&oacute;n, empat&iacute;a hacia las ideas divergentes, alta capacidad para la s&iacute;ntesis, coherencia de organizaci&oacute;n, bajo nivel de restricciones o inhibiciones convencionales y una marcada fuerza de voluntad que les permite vencer los obst&aacute;culos, canalizar su propia energ&iacute;a, desarrollar h&aacute;bitos de disciplina para realizar exitosamente tareas de gran dificultad, cultivar la curiosidad y el inter&eacute;s intelectual, orientar la b&uacute;squeda de nuevas experiencias y conocimientos, mantener su atenci&oacute;n abierta y receptiva, experimentar el mundo desde una perspectiva diferente prestando poca atenci&oacute;n a la opini&oacute;n que sobre sus personas poseen los dem&aacute;s, mantener aut&eacute;ntica independencia en sus ideas y acciones y cuestionar lo obvio, admitiendo como insuficientes las explicaciones existentes (11,12).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Por otra parte, los grandes creadores presentan un elevado nivel de inteligencia, entendida como una funci&oacute;n psicol&oacute;gica compleja, expresada por la capacidad general del sujeto para adaptarse a las situaciones que va enfrentando y manifestada en distintas facetas de acuerdo a la actividad intelectual preferencial del individuo, las cuales seg&uacute;n Hower Gardner (13,14) incluyen los vectores emocional, l&oacute;gico-matem&aacute;tico, ling&uuml;&iacute;stico, espacial, musical, corporal-cenest&eacute;sico e interpersonal.  As&iacute; por ejemplo, los escritores presentan una inteligencia verbal particular mientras que, los hombres de ciencia se desempe&ntilde;an mejor en las relaciones de espacio y en conceptos l&oacute;gico-matem&aacute;ticos.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">La creatividad adem&aacute;s, lleva impl&iacute;cita la posibilidad de redefinir los problemas para permitir nuevas respuestas y los conceptos de fluidez, flexibilidad, elaboraci&oacute;n, originalidad, persistencia o tenacidad y motivaci&oacute;n intr&iacute;nseca como una fuerza constante que obliga a actuar hacia el cumplimiento de un objetivo (8,15-17).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Por su parte, Fernandes Da Fonseca (11), considera que en el proceso creativo intervienen ciertas facultades psicol&oacute;gicas en intensidad variable de acuerdo a la v&iacute;a interpretativa del citado proceso, entre las cuales podemos se&ntilde;alar:</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">1.&#9;Est&eacute;tica: definida desde el punto de vista psicol&oacute;gico como la capacidad o sensibilidad del individuo para recibir impresiones sensoriales y desde el punto de vista art&iacute;stico, como la reflexi&oacute;n sobre la riqueza expresiva o la belleza contenida en una obra de arte.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">2.&#9;Intuici&oacute;n: como toda forma de conocimiento procesada de modo inmediato, directo, sin el concurso de los procesos reguladores del entendimiento; es decir, como la facultad que le permite al hombre manifestar un conocimiento o comportamiento sin aprendizaje previo.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">3.&#9;Imaginaci&oacute;n: capacidad para elaborar im&aacute;genes en ausencia de percepci&oacute;n.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">4.&#9;Inspiraci&oacute;n: estado psicol&oacute;gico en que el creador improvisa el proceso creativo, bajo una situaci&oacute;n de iluminaci&oacute;n intelectual o imaginativa.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">5.&#9;Pensamiento: funci&oacute;n cognitiva originada a partir del ejercicio integrativo de ideas y conceptos, destinado a organizar y producir comportamientos simb&oacute;licos.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">6. Conciencia: como actividad psicol&oacute;gica superior que controla y supervisa los comportamientos originados por el pensamiento.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">En otro orden de ideas, es necesario considerar que si bien es cierto que el acto creativo est&aacute; fundamentalmente determinado por el inventario intelectual y psicol&oacute;gico pose&iacute;do por el creador, no es menos verdadero que la direcci&oacute;n y el sentido de la creaci&oacute;n, tanto en la ciencia como en el arte, est&aacute;n particularmente conectados con el contexto social y el esp&iacute;ritu que rige el tiempo hist&oacute;rico en que se desarrolla la obra.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Una producci&oacute;n art&iacute;stica o un descubrimiento cient&iacute;fico no aparecen aisladamente y por tanto, no son factibles de ser analizados s&oacute;lo en el terreno individual sino que, es necesario indagar en un conjunto, en una totalidad que las explica y de la cual mantienen una dependencia.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Cada creador, cada artista, cada cient&iacute;fico recrea un estilo propio que se refleja &iacute;ntegramente en todos y cada uno de los productos de su obra.  As&iacute; por ejemplo, un pintor expresar&aacute; su predilecci&oacute;n por una determinada paleta de colores, por un contenido en particular, por un tipo de empaste o por una determinada forma de composici&oacute;n que le imprimen a sus cuadros unas caracter&iacute;sticas personales y le permiten al entendido su f&aacute;cil identificaci&oacute;n.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Esta interesante conexi&oacute;n, sin embargo, no se limita a los nexos que se establecen entre los diferentes productos de su actividad creadora, sino que, el mismo como individuo expresa su relaci&oacute;n con un conjunto m&aacute;s amplio al cual pertenece, es decir, no es posible admitirlo como un personaje aislado.  Puesto que el est&aacute; inmerso en un universo m&aacute;s extenso representado por el medio que le rodea y cuyas inquietudes, costumbres, creencias, idioma, educaci&oacute;n e intereses ha compartido, haci&eacute;ndose entonces semejante a sus espectadores, pero a diferencia de ellos, la influencia de estos elementos del entorno le determinan un estado particular del esp&iacute;ritu, que le motiva a interpretar la realidad en una forma distinta a la que aquellos han empleado.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Existe entonces, una alianza arm&oacute;nica entre el artista y sus contempor&aacute;neos, de tal manera que s&iacute; aspiramos entenderlo en su totalidad, s&iacute; pretendemos comprender su talento, sus motivaciones, sus dudas y sus logros debemos buscar la clave en el ambiente general que le rodea, en el estado de las costumbres, del pa&iacute;s y del momento en que produce su obra, antes de intentar penetrar en el interior de su alma y en su propia naturaleza psicol&oacute;gica y humana.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Alexis Carrel (18), premio N&oacute;bel de Medicina, en su libro &quot;La Inc&oacute;gnita del Hombre&quot;, se&ntilde;ala que para desentra&ntilde;ar las vinculaciones entre diferentes fen&oacute;menos es necesario que la inteligencia est&eacute; armoniosamente compenetrada con otros elementos como el sentido moral, la afectividad, la fuerza de voluntad, el juicio, la religiosidad, la imaginaci&oacute;n y las fuerzas org&aacute;nicas y corporales, formando una unidad que permita la existencia de hombres felices y &uacute;tiles.  La calidad de estos constituyentes determina la superioridad de unos individuos sobre otros y por consiguiente, permite la construcci&oacute;n de una nueva civilizaci&oacute;n con base en sus aportes.  Contrariamente, existe un grupo de sujetos inarm&oacute;nicos, con alguna de sus actividades psicol&oacute;gicas extraordinariamente desarrolladas, que tambi&eacute;n son absolutamente indispensables para el crecimiento de las sociedades, representados por los individuos geniales, los cuales siendo seres aparentemente comunes, presentan una faceta de su existencia particularmente hipertrofiada, que les capacita para brindar a la colectividad sus poderosos impulsos y favorecer el progreso de la civilizaci&oacute;n con la llama de su inteligencia, su ideal de ciencia, de caridad o de belleza.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Adem&aacute;s de los factores psicol&oacute;gicos, ambientales e individuales antes mencionados, para muchos autores existe una amplia gama de otros elementos que en un determinado momento pueden intervenir influenciando la expresi&oacute;n creativa y en este contexto, desde la &eacute;poca de la antigua Grecia, existe el convencimiento de una estrecha vinculaci&oacute;n entre el genio y la locura.  En su tiempo, Arist&oacute;teles proclamaba: &quot;Muchas personas llegan a ser poetas, profetas y sibilas y como Marcus y Siracusa, son buenos poetas mientras son man&iacute;acos, pero cuando curan no pueden escribir m&aacute;s sus versos&quot;.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">A lo largo de la historia, muchos otros pensadores han sido solidarios con este concepto y as&iacute;, se han acu&ntilde;ado terminolog&iacute;as dedicadas a enfatizar esta relaci&oacute;n como el &quot;furor po&eacute;tico&quot; usado por Cicer&oacute;n en Roma, la &quot;divina man&iacute;a&quot; de Plat&oacute;n y la &quot;amable insania&quot; empleada por Horacio.  Por su parte Kretschmer (19), profundiza a&uacute;n m&aacute;s en esta asociaci&oacute;n cuando se&ntilde;ala que los individuos sanos y con vidas armoniosas, suelen carecer del acicate que incita a &quot;los demon&iacute;acos&quot; a llegar a las alturas del genio mientras que el fil&oacute;sofo Inmanuel Kant, consideraba que la enfermedad, en muchas circunstancias, se convierte en un pretexto para lograr la soledad necesaria que permite desarrollar el acto creativo como un logro sobrehumano.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">La aceptaci&oacute;n, por los artistas, de la premisa que el sufrimiento es inseparable de la fuerza superior que los impulsa a crear, queda confirmada en la expresi&oacute;n del pintor Edvard Munch (20): &quot;Sin la enfermedad y la angustia, yo hubiera sido un barco a la deriva&quot; y la del genial m&uacute;sico Gustav Mahler quien consideraba &quot;el dolor como su &uacute;nico consuelo&quot;.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">La literatura universal est&aacute; llena de ejemplos que avalan a trav&eacute;s de una larga lista de &quot;locos geniales&quot; y &quot;genios locos&quot; la conexi&oacute;n entre arte y enfermedad mental y a tal efecto, se ha creado el t&eacute;rmino de &quot;<I>art brut</I>&quot; para referirse a la rama que recoge las expresiones art&iacute;sticas de las personas desequilibradas, los ni&ntilde;os y los artesanos, entendi&eacute;ndolo como un arte al margen del consenso de la civilizaci&oacute;n, pre&ntilde;ado de imaginaci&oacute;n y fantas&iacute;a. Jean Dubuffet, pintor disidente del grupo surrealista encabezado por Andr&eacute; Breton, en 1945 inici&oacute; una colecci&oacute;n de obras que obtuvo en hospitales psiqui&aacute;tricos de Suiza y Francia y luego entre convictos, c&iacute;rculos de espiritismo y desertores de la sociedad y en 1971, la don&oacute; a la ciudad de Lausana, Suiza, dando origen en el Chateau Beaulieu de esa ciudad a un museo que re&uacute;ne en la actualidad m&aacute;s de 20 000 objetos de <I>art brut</I> (21).</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">Marcel Proust (21), c&eacute;lebre escritor y poeta franc&eacute;s, autor de importantes obras literarias, dej&oacute; tambi&eacute;n perfectamente establecida esta simbiosis cuando afirm&oacute;: &quot;Todas las grandes cosas del mundo han sido creadas por neur&oacute;ticos.  Ellos han compuesto nuestras obras maestras.  Gozamos de la m&uacute;sica encantadora, las pinturas bellas y miles de peque&ntilde;os milagros, pero nunca tomamos en consideraci&oacute;n lo que les ha costado a sus creadores en noches sin sue&ntilde;o, salpullidos, asma, epilepsia y lo peor de todo, el temor a la muerte&quot;.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Aun cuando, se desconoce si a ciencia cierta el arte propicia la aparici&oacute;n de la locura o viceversa; es decir, s&iacute; existe una relaci&oacute;n causa-efecto entre ambos elementos, se ha podido establecer que en muchas ocasiones la actividad art&iacute;stica, cumple una funci&oacute;n liberadora de los problemas ps&iacute;quicos o compensadora de las carencias individuales del creador.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Algunas investigaciones cient&iacute;ficas han parecido evidenciar que los artistas y los hombres geniales tienen mayor riesgo de sufrir afecciones mentales y uno de los primeros estudios reportados fue el de Havelock Ellis (23) en 1904, conocido como &quot;<I>The study of British Genius</I>&quot;, en el cual se encontr&oacute; una prevalencia de 4,2 % de insania y 8,5 % de melancol&iacute;a, con la frecuencia m&aacute;s alta entre los poetas.  Posteriormente, en 1949 el an&aacute;lisis llevado a cabo por Juda (24) revel&oacute; psicopat&iacute;a en 27 % del grupo de artistas evaluados; coincidiendo la m&aacute;s alta ocurrencia en los m&uacute;sicos y poetas (48 %), siendo las psicosis y los estados man&iacute;aco depresivos las situaciones prevalentes.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En 1995, se publica en New York, una investigaci&oacute;n dirigida por Arnold Ludwig (25), durante un per&iacute;odo de 10 a&ntilde;os, en la que se incluy&oacute; a m&aacute;s de 1 000 personas de 18 profesiones distintas relacionadas con las artes, de ambos sexos, y se constat&oacute; que, el alcoholismo y la depresi&oacute;n aparec&iacute;an con frecuencia en ellos, el uso de drogas era m&aacute;s com&uacute;n entre los m&uacute;sicos y actores, la man&iacute;a y la psicosis ten&iacute;an una alta prevalencia entre los poetas quienes adem&aacute;s presentaban elevada frecuencia de intentos suicidas, al igual que los que se dedicaban a la actuaci&oacute;n y a la escritura de ficci&oacute;n; y que s&oacute;lo los arquitectos y dise&ntilde;adores mostraban pocas evidencias de inestabilidad mental.  Por otra parte, en el estudio comparativo de este mismo autor (26), entre mujeres escritoras y no escritoras, se demostr&oacute; una elevada proporci&oacute;n de enfermedad psiqui&aacute;trica familiar, particularmente, del tipo de los des&oacute;rdenes afectivos, el abuso f&iacute;sico y sexual y otras afecciones com&oacute;rbidas, pero, no hubo evidencias de esquizofrenia.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Estas investigaciones permiten concluir, que entre las personas que se dedican a escribir resultan particularmente prominentes los des&oacute;rdenes afectivos; mientras que, en los poetas son m&aacute;s evidentes las afecciones bipolares y la ciclotimia y la psicosis esquizofreniforme resulta incompatible con una actividad creadora sostenida en la escritura.  El mayor riesgo suicida de los poetas es compartido tambi&eacute;n por las personas que se dedican a varias actividades art&iacute;sticas al mismo tiempo, como acontece con los dramaturgos.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">La importancia de los factores gen&eacute;ticos en el desarrollo de la genialidad, tambi&eacute;n ha sido motivo de indagaci&oacute;n y en los trabajos conducidos por F&eacute;lix Post (27,28) en <I>The Maudsley Hospital</I>, Londres en 1994 y 1996 respectivamente, se procura establecer la relaci&oacute;n entre la herencia de una enfermedad mental y las capacidades art&iacute;sticas, observ&aacute;ndose que el 67 % de los escritores estudiados ten&iacute;an antecedentes familiares de creatividad pero, tambi&eacute;n un 75 % de ellos contaba con evidencias de afecci&oacute;n mental familiar.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Aun cuando la bibliograf&iacute;a universal es menos prolija, tambi&eacute;n es posible conseguir informaci&oacute;n y evidencias acerca de la vinculaci&oacute;n entre la enfermedad org&aacute;nica y la creaci&oacute;n art&iacute;stica y su interpretaci&oacute;n ha estado relacionada con el concepto de salud en las distintas &eacute;pocas hist&oacute;ricas.  As&iacute; por ejemplo, durante el &quot;Romanticismo&quot; la enfermedad se consider&oacute; &quot;bella&quot; e incluso afecciones como la tuberculosis, la anemia, la tos y el suicidio se hicieron s&iacute;mbolos de prestigio, de tal manera que la cercan&iacute;a de la muerte constitu&iacute;a un pasaporte a la gloria.  En este contexto, se afirma que Lord Byron en 1828, comentaba: &quot;Estoy p&aacute;lido.  Me gustar&iacute;a morir consumido, porque entonces las damas dir&iacute;an ¡pobre Byron, que interesante parece al morir!&quot;, y Novalis (29), poeta alem&aacute;n fallecido por tuberculosis pulmonar, conocido como &quot;el poeta de la muerte&quot; se preguntaba: ¿No ser&aacute; que la enfermedad es un medio para llegar a una s&iacute;ntesis m&aacute;s elevada, un fen&oacute;meno de gran sensibilidad a punto de transformarse en un poder superior?</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En oportunidades, la enfermedad org&aacute;nica se constituye en la chispa que enciende la llama especial del talento dormido, al imponerle al sujeto una imposibilidad absoluta para seguir desarrollando una determinada actividad, tal como ocurri&oacute; con Pierre de Ronsard, poeta renacentista, cuya sordera le impidi&oacute; continuar una brillante carrera diplom&aacute;tica regres&aacute;ndolo al l&iacute;rico mundo de su juventud y convirti&eacute;ndolo en un insigne poeta (30) o el caso de Vivaldi, que por padecer un severo cuadro de asma bronquial no pudo proseguir su actividad de ministro, se ordena como sacerdote y al no poder oficiar la misa se convierte en maestro de capilla, director de orquesta y genial compositor.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Henri Matisse (Le Catau-Cambresis, Francia 1869-Niza, id., 1954), pionero de la pintura moderna, ejerc&iacute;a su profesi&oacute;n de abogado cuando v&iacute;ctima de una apendicitis complicada se mantiene inactivo durante un a&ntilde;o, a trav&eacute;s del cual empieza a pintar para distraerse, luego de recibir su primera caja de colores como un regalo de su madre Anna quien, a su vez, era una artista de la pintura sobre porcelana.  Matisse, descubre el color en la forma en que la luz se revela en la naturaleza de las monta&ntilde;as alpinas, obsesion&aacute;ndose con ella y convirti&eacute;ndola en la raz&oacute;n del resto de su larga existencia.  Posteriormente, una bronquitis persistente lo hace trasladarse a Niza y lo enfrenta a la sensible luz del sur, dando nacimiento a un nuevo impresionismo caracterizado por un colorido resplandeciente y seductor y una simplificaci&oacute;n de la figura humana a la esencia de l&iacute;nea y forma, revolucionando la concepci&oacute;n del arte para ese entonces.</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/fbpe/GMC/v111n2/art01img01.gif" WIDTH=222 HEIGHT=287></P>     
]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="center">Figura 1.  Henry Matisse presentando gran eventraci&oacute;n abdominal.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En los &uacute;ltimos trece a&ntilde;os de su vida, el pintor sufri&oacute; de una obligada reclusi&oacute;n en cama como consecuencia de una inmensa eventraci&oacute;n, ocurrida luego de una intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica por c&aacute;ncer de colon y una progresiva debilidad muscular, que le imped&iacute;a mantenerse de pie m&aacute;s all&aacute; de unos pocos minutos, vi&eacute;ndose forzado a desarrollar un nuevo m&eacute;todo de expresi&oacute;n de su fabulosa creatividad art&iacute;stica, mediante la utilizaci&oacute;n de recortes de papel coloreado que luego eran colocados por sus asistentes en grandes telones de fondo, de acuerdo a las instrucciones que impart&iacute;a con una gran varilla de bamb&uacute; desde su lecho.  Le imprim&iacute;a a sus cuadros una extraordinaria sensaci&oacute;n de movimiento, luz, alegr&iacute;a juvenil y l&iacute;neas simplificadas a diferencia de los intricados y complejos problemas que se plante&oacute; durante su madurez pict&oacute;rica, proporcionando nuevamente una moderna y vivaz concepci&oacute;n del arte, bajo un sentimiento de absoluta espiritualidad y libertad, mirando la vida &quot;a trav&eacute;s de los ojos de un ni&ntilde;o&quot;, de acuerdo a sus propias palabras, lo cual le vali&oacute; el reconocimiento de sus contempor&aacute;neos y de la historia.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Su &uacute;ltima enfermedad, le ocasion&oacute; un a&ntilde;o de intensos dolores y fiebre por una afecci&oacute;n de v&iacute;as biliares, que soport&oacute; con estoicismo ya que su orgullo le imped&iacute;a quejarse, dejando una maravillosa expresi&oacute;n del mismo en su grabado &quot;la agon&iacute;a del dolor&quot;, en el cual hizo deslizar sutilmente su aguja de grabar, para manifestar mediante una l&iacute;nea continua y sinuosa, el sufrimiento que experimentaba (31,32).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Uno de los m&aacute;s reveladores casos de la relaci&oacute;n entre arte y enfermedad, lo constituye la pintora surrealista mexicana Frida Kahlo (Coyoacan, M&eacute;xico, 1907-id., 1954) quien plasm&oacute; en sus cuadros la pat&eacute;tica realidad de su propio mundo de dolor, sangre y sufrimiento.  La artista revela, en su extensa producci&oacute;n de autorretratos, el despiadado di&aacute;logo que mantiene consigo misma y el extraordinario realismo que emplea para expresar su propia historia, pint&aacute;ndose con su mirada escrutadora, desangr&aacute;ndose durante un aborto, acompa&ntilde;ada de un esqueleto y de fantasmag&oacute;ricas figuras, atormentada en su soledad, herida por la traici&oacute;n de sus seres queridos, desarraigada de su medio y sus costumbres, descorazonada, sufriente por el empeoramiento de su enfermedad, suplicante de atenci&oacute;n y profundamente obsesionada por el amor, no siempre correspondido, por el muralista mexicano Diego Rivera.</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/fbpe/GMC/v111n2/art01img02.jpg" WIDTH=339 HEIGHT=256></P>     
<P ALIGN="center">Figura 2.  Frida Khalo durante la convalecencia de una de sus m&uacute;ltiples intervenciones quir&uacute;rgicas.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Su vida estuvo marcada por el estigma de la enfermedad, que se inicia en su infancia con el padecimiento de un cuadro de poliomielitis que le deja como secuela una ligera cojera y se desarrolla, signada por los m&uacute;ltiples padecimientos que se originan alrededor del grave accidente automovil&iacute;stico que sufre a los 18 a&ntilde;os, cuando el autob&uacute;s donde viajaba con su novio fue embestido por un troleb&uacute;s, caus&aacute;ndole numerosas fracturas en su columna, pelvis, clav&iacute;cula, costillas, pierna y pie derechos, dislocaci&oacute;n de un hombro y una grave herida por una barra de acero, que penetr&oacute; por su cadera y sali&oacute; por su vagina, sumi&eacute;ndola en un mundo de dolor y soledad, acentuado por las 32 operaciones a la que hubo de ser sometida, para terminar con una amputaci&oacute;n de su pierna, despu&eacute;s de haber atravesado por una existencia de comunismo, bisexualidad, vaciedad, desenga&ntilde;o, narcisismo, b&uacute;squeda de atenci&oacute;n, abandono, intentos suicidas, sumisi&oacute;n a una dependencia progresiva de las drogas y deterioro ps&iacute;quico hasta su muerte, luego de un per&iacute;odo de invalidez, quedando para la historia la duda de si aquella ocurri&oacute; en forma natural o fue auto infligida (33,34).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Los efectos de las enfermedades que producen limitaci&oacute;n f&iacute;sica, quedan evidenciados en la obra de Raoul Dufy quien padec&iacute;a de una severa artritis reumatoide y ten&iacute;a gran dificultad para pintar, debido al dolor y espasticidad de sus manos, lo cual reduc&iacute;a su capacidad expresiva, confin&aacute;ndolo a una pintura de rasgos r&iacute;gidos y muy elaborados, que se convierten en l&iacute;neas suaves y expresivas y estado de &aacute;nimo m&aacute;s tranquilo, luego del tratamiento con cortisona que mejora su enfermedad y le permite retomar temas que hab&iacute;a explorado sin ninguna satisfacci&oacute;n (35).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Pierre Auguste Renoir (Limoges, Francia 1841-Cagnes Sur Mer, id., 1919) pintor franc&eacute;s, inicia su carrera art&iacute;stica desde los 13 a&ntilde;os de edad, cuando su padre lo emple&oacute; en un taller de decoraci&oacute;n de porcelanas para explotar su gran talento como dibujante.  A partir de 1863, forma parte del grupo de pintores que dar&iacute;a origen al impresionismo.  Pintaba al aire libre junto con Claude Monet en La isla &quot;Le GrenouilLere&quot;, en las m&aacute;rgenes del Sena hasta llegar a su obra maestra el &quot;Baile en el Moulin de la Galette&quot;, realizando un extraordinario estudio de la luz y plasmando con impresionante calidad los rayos del sol que se cuelan entre las figuras.  En la etapa final de su vida fue severamente afectado por un doloroso y deformante cuadro de artrosis, que le afect&oacute; cruelmente sus brazos y piernas, por lo cual tuvo que ser operado y a partir de 1912, lo obliga a cubrir la palma de sus manos con algod&oacute;n y a sostener el pincel atado entre los dedos pulgar y anular, logrando con un incre&iacute;ble estoicismo vencer el dolor, para colmar su paleta con un vibrante y remozado esp&iacute;ritu, con una escala de brillantes colores, con tonos m&aacute;s c&aacute;lidos y con una exquisita dulzura, dejando para el recuerdo las im&aacute;genes de tiernas ni&ntilde;as y ba&ntilde;istas de cuerpos opulentos y carnes rosadas, cuyas figuras se funden con la naturaleza transfiguradas por la luz y el color, gracias a su empe&ntilde;o de crear y de inmortalizar su personal concepci&oacute;n de la pintura.</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/fbpe/GMC/v111n2/art01img03.jpg" WIDTH=248 HEIGHT=334></P>     
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<body><![CDATA[<P ALIGN="center">Figura 3.  Pierre Auguste Renoir con signos de severa artrosis de las manos.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En 1919, se hizo transportar al &quot;Museo del Louvre&quot; para ver sus obras colgadas en el gran museo franc&eacute;s y decir &quot;adi&oacute;s&quot; a una de las pinturas que hab&iacute;a admirado m&aacute;s en su vida &quot;Las Bodas de Can&aacute;&quot; del Veron&eacute;s, muriendo al poco tiempo de haber cumplido su deseo (36,37).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En el an&aacute;lisis del inventario pict&oacute;rico, tambi&eacute;n es posible reconocer la influencia de sustancias t&oacute;xicas, que actuando como estimuladores artificiales de la creatividad, pueden producir transformaciones importantes tanto en el contenido del proceso creativo como en la t&eacute;cnica usada para su expresi&oacute;n.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En este orden de ideas, resulta indispensable se&ntilde;alar las acciones que sobre el potencial creador ejerce el alcoholismo, empleado por una gran mayor&iacute;a de los artistas por su efecto liberador de angustias y de las inhibiciones propias de los seres humanos.  Estimula en su primera etapa los pensamientos y los sentimientos y facilita al creador, que su imaginaci&oacute;n y fantas&iacute;a discurran con libertad, sin barreras ostensibles, hasta encontrar la expresi&oacute;n de su propia sensibilidad.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En la mayor parte de los casos, este efecto es temporal, pues al desarrollarse la etapa de dependencia ocurre un notable debilitamiento de la facultad creadora, disminuci&oacute;n de la actividad mental, modificaci&oacute;n de la conducta haci&eacute;ndola extravagante y sombr&iacute;a y determinando alteraciones psiqui&aacute;tricas que perturban de manera definitiva el potencial creador del artista.  Adem&aacute;s favorece la aparici&oacute;n de enfermedades org&aacute;nicas, particularmente de tipo infecciosas, por el debilitamiento de los mecanismos de defensa (38).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Un claro ejemplo de esta situaci&oacute;n lo representa el talentoso pintor italiano Amadeo Modigliani (Livorno, Italia 1884-Par&iacute;s, 1920), fallecido a los 36 a&ntilde;os de edad por una tuberculosis pulmonar.  C&eacute;lebre en el Par&iacute;s de su &eacute;poca donde fue sin&oacute;nimo de esc&aacute;ndalo y se le distingui&oacute; con el ep&iacute;teto de &quot;pintor maldito&quot; por su vida de bohemio salvaje y bochinchero, enfermo, pordiosero, borracho y drogadicto, que bailaba desnudo en las calles, fumaba hach&iacute;s, tomaba ajenjo, peleaba con la polic&iacute;a y se entreten&iacute;a con las meseras, prostitutas y modelos con quienes ten&iacute;a un extraordinario &eacute;xito debido a su agraciado f&iacute;sico.  Su conducta personal, contrastaba con el aislamiento mani&aacute;tico que se auto inflig&iacute;a cuando trabajaba encarnando su espl&eacute;ndido romanticismo, recreando un estilo muy personal caracterizado por una l&iacute;nea muy definida y la yuxtaposici&oacute;n de grandes masas crom&aacute;ticas en perfecta estructura y composici&oacute;n.  Daba origen a maravillosos retratos y desnudos de mujeres de cuerpos lisos y miradas perdidas, con una acentuada carga er&oacute;tica y sensual, de formas simplificadas y alargadas que sufrieron la censura de sus contempor&aacute;neos.  Su estilo revela la influencia de muchos creadores de los cuales hizo una extraordinaria s&iacute;ntesis, aportando al expresionismo la elegancia del m&aacute;s tradicional manierismo italiano (39,40).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Los cambios originados en el lenguaje expresivo de un pintor como efecto del envejecimiento, quedan pat&eacute;ticamente ilustrados en la transformaci&oacute;n sufrida por la obra del creador del impresionismo y mejor colorista de todos los tiempos, Claude Oscar Monet (Par&iacute;s; Francia, 1840-Giverny, id., 1926), cuya t&eacute;cnica consist&iacute;a en el empleo de pinceladas yuxtapuestas, cortas, fragmentadas y r&aacute;pidas, de tonos puros para formar una textura de toques de color con relegaci&oacute;n del negro a su m&iacute;nima expresi&oacute;n e incluso a su total supresi&oacute;n, exaltando los objetos a plena luz, dando lugar a im&aacute;genes evanescentes, difuminadas, brillantes y luminosas.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Al llegar a la ancianidad el propio autor se&ntilde;alaba &quot;Las formas se hicieron vagas y borrosas.  Todo lo veo como inmerso en la niebla&quot;.  Sus pinceladas se tornaron toscas, agresivas y en sus obras se aprecia un cambio muy notable del colorido, con una predominancia de tonos rojos pues las cataratas le imped&iacute;an ver el resto de los colores, hasta el punto que desaparecieron sus maravillosos tonos azules y en su propia expresi&oacute;n: &quot;Los colores se hicieron odiosamente falsos&quot;.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Al acceder a operarse su angustia se hizo mayor, pues el exagerado colorido que observaba en sus cuadros le parec&iacute;a &quot;aterrador&quot;, por lo cual destruy&oacute; muchos de sus trabajos.  &quot;Se ve sucio, me disgusta, s&oacute;lo veo azules&quot;.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En su madurez art&iacute;stica hab&iacute;a desarrollado diferentes series de obras, en las cuales estudiaba los cambios de una misma imagen bajo los efectos de la luz en distintos momentos del d&iacute;a, destac&aacute;ndose entre ellas las dedicadas al puente japon&eacute;s de su hermoso jard&iacute;n, que pint&oacute; con delicadas y armoniosas pinceladas en diferentes tonalidades, de acuerdo a la reflexi&oacute;n de la luz.  Ya anciano decide repetir esta experiencia y obtiene diversos cuadros con variaciones luminosas involuntarias, creadas por la alteraci&oacute;n de la luz en el interior de sus propios ojos a consecuencia de la extracci&oacute;n de las cataratas.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">Sin embargo, a pesar de estas modificaciones aleatorias en su expresi&oacute;n pict&oacute;rica, ambas series fueron de gran importancia en la evoluci&oacute;n de la pintura, puesto que la primera de ellas influy&oacute;, de manera determinante, en el desarrollo del posiimpresionismo y el <I>fauvismo</I> por su audaz colorido y la segunda, propiciando el abstraccionismo y el expresionismo por sus formas retorcidas.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Finalmente, el gran Monet pudo concluir su maravillosa experiencia creativa mediante la utilizaci&oacute;n de unas lentes coloreadas, que le permitieron la realizaci&oacute;n de sus grandes cuadros decorativos, con et&eacute;reos lirios acu&aacute;ticos flotando en la superficie de un estanque que refleja el firmamento, en grandes telas en las que se evidencia el triunfo de las tonalidades organizadas, con ricos matices, sutiles destellos de luz y refinamiento &oacute;ptico, dejando para la posteridad el legado de una obra impregnada de su sensibilidad y su particular percepci&oacute;n de la naturaleza (36,41,42).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Pablo Ruiz Picasso (M&aacute;laga, Espa&ntilde;a 1881- Moulins, Francia, 1973), conocido simplemente como Picasso, fue uno de los artistas que abarc&oacute; en forma m&aacute;s contundente la cronolog&iacute;a estil&iacute;stica del arte en el siglo XX.  Su pintura va desde el simbolismo que experimenta en paletas predominantemente monocrom&aacute;ticas en azul, y tierra-rosa sucesivamente, hasta llegar a la revolucionaria tendencia del cubismo, que inicia con una composici&oacute;n de gran formato realizada alrededor de 1907, que cambiar&iacute;a el curso del arte de la centuria pasada: &quot;Las Demoiselles de Avignon&quot;, en la cual confluyen numerosas influencias como el arte africano y el ib&eacute;rico, con elementos tomados de Cezanne y El Greco, entre otros.  A partir de esta revisi&oacute;n de la representaci&oacute;n pict&oacute;rica del volumen, el autor se introduce en la aplicaci&oacute;n de recortes de papel (<I>collage</I>) escultura, figurativismo, clasicismo, hierro forjado, grabado, cer&aacute;mica, abstraccionismo y desarrolla sus dotes de gran dibujante, al mismo tiempo que vive su vida con gran intensidad, amigos, amores, fiestas, bohemia.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">El pintor se caracteriz&oacute; siempre por su gran afici&oacute;n a las mujeres, que dej&oacute; plasmada en gran parte de su obra, utilizando en muchas de sus producciones un aire de exquisita sensualidad en el manejo de la figura femenina y en muchos casos, recurre a sutiles insinuaciones er&oacute;ticas que emplea con maestr&iacute;a y delicadeza, particularmente en las pinturas y dibujos que dedica a la relaci&oacute;n amorosa, mediante la representaci&oacute;n de abrazos, besos, miradas e incluso c&oacute;pulas en expresi&oacute;n anecd&oacute;tica, simb&oacute;lica o er&oacute;tica, proyectando a la mujer en su imagen tradicional de objeto del deseo y realizaci&oacute;n del hombre, de acuerdo a la ideolog&iacute;a imperante.  Pero, la sexualidad en estas obras es parad&oacute;jicamente pura, carente de malicia incluso cuando vencida por la fuerza del deseo, es agresiva.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Sin embargo, Picasso realiz&oacute; ocasionales dibujos de sus amigos coloc&aacute;ndolos en comprometidas situaciones sexuales, pero, en el discurrir de su ancianidad el artista ejecuta una serie de dibujos en los que el contenido er&oacute;tico se acent&uacute;a en forma importante, llegando incluso a la perversi&oacute;n de su expresi&oacute;n, para convertirse en im&aacute;genes francamente pornogr&aacute;ficas, ofensivas, en las que el propio pintor aparece en imp&uacute;dicos actos sexuales con sus j&oacute;venes modelos, recreando probablemente en sus telas la energ&iacute;a sexual que, seguramente, hab&iacute;a perdido en su vida real.  Esta situaci&oacute;n lleg&oacute; a tal punto, que se suele utilizar una frase adjudicada al casto Renoir: &quot;Picasso est&aacute; pintando con el pene&quot;, para simbolizar que la visi&oacute;n espiritualizada y sensual hab&iacute;a cedido su lugar a la contemplaci&oacute;n obscena y que la plenitud art&iacute;stica se hab&iacute;a convertido en decrepitud (43-45).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Edvard Munch (Loten, Noruega, 1873-Ekely, id., 1944), precursor del expresionismo, tendencia art&iacute;stica caracterizada por un lenguaje que marca un movimiento desde el sujeto hacia el mundo exterior.  Proyecta al artista a trav&eacute;s de la huella que imprime en el objeto, subrayando su car&aacute;cter moral y agresivo e intentando actuar sobre el espectador mediante la exasperaci&oacute;n de la expresi&oacute;n, despert&aacute;ndolo, asust&aacute;ndolo y sacudi&eacute;ndolo.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">El artista, cuya infancia estuvo marcada por el fallecimiento de su madre y su hermana, v&iacute;ctimas del hambre, y por las obsesiones religiosas de su padre, m&eacute;dico de pobres, pose&iacute;a una personalidad conflictiva y desequilibrada, que &eacute;l mismo consideraba como la base de su genialidad, hasta el punto de resistirse a ser tratado, en la convicci&oacute;n que la p&eacute;rdida de sus conflictos le ocasionar&iacute;a la alteraci&oacute;n o la desaparici&oacute;n de su creatividad.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Particularmente influenciado por al arte de Paul Gauguin, despliega su pintura con grandes figuras de contornos fluidos, con acentuaci&oacute;n de la fuerza expresiva de la l&iacute;nea, reducci&oacute;n de las formas a su expresi&oacute;n m&aacute;s esquem&aacute;tica y utilizaci&oacute;n de los colores puros en forma simbolista.  Munch, se entrega en su obra al objetivo de reflejar estados de &aacute;nimo intensamente subjetivos, con frecuencia morbosos y turbadores, que tienen como finalidad explorar la conciencia humana, afirmando que su intenci&oacute;n era &quot;disecar las almas&quot;.  Por esta raz&oacute;n, los temas que m&aacute;s aborda en su labor creativa fueron la enfermedad, el alcoholismo, la dolorosa soledad, el amor insatisfecho, la decepci&oacute;n y la angustiosa muerte, con los cuales pretend&iacute;a realizar un friso de la vida humana, a trav&eacute;s de temas obsesivos y dram&aacute;ticos en forma introspectiva y mordaz.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">&quot;El Grito&quot;, su m&aacute;s famosa obra, realizada en 1893, actualmente en el museo dedicado a su memoria en Oslo, representa una atormentada figura humana dibujada con bruscas pinceladas y es quiz&aacute;s, la m&aacute;s conmovedora expresi&oacute;n de sus profundos sentimientos de ansiedad e inseguridad en las relaciones humanas, del horror fundamental del hombre, de la m&aacute;s desgarradora angustia.  A prop&oacute;sito de su realizaci&oacute;n, el pintor confes&oacute;: &quot;Estaba cansado y enfermo, me qued&eacute; viendo el fiordo.  Sent&iacute; como s&iacute; un grito atravesara toda la naturaleza&quot;.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En 1908 sufre una grave crisis depresiva como consecuencia de un amor contrariado, requiriendo su internamiento en un hospital de Copenhague.  Al regresar a su pa&iacute;s, pint&oacute; los murales del Aula Magna de la Universidad de Oslo, pero ya nunca m&aacute;s, fue capaz de recuperar su asombrosa capacidad inventiva llena de dramatismo, originada en su m&oacute;rbido estado mental, probablemente esquizofrenoide, que lo llev&oacute; a crear una fant&aacute;stica obra y a ser catalogado como el mejor pintor noruego de todos los tiempos (46-48)</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">El movimiento expresionista iniciado por Munch, alcanza su m&aacute;xima expresi&oacute;n en Alemania, donde se constituyen dos grupos independientes de artistas que marcan el principio y el fin de esta tendencia pict&oacute;rica.  El primero de ellos, &quot;<I>Die Br&uuml;cke</I> (El Puente), integrado como una comunidad art&iacute;stica en Dresde en el a&ntilde;o 1905, estuvo conformado por Kirschner, Heckel, Bleyl y Schmidt Rottluff y el segundo, &quot;<I>Der BLaue Reiter</I>&quot; (El Jinete Azul), surgido en la ciudad de Munich alrededor de 1911, fue constituido inicialmente por Kandinsky, Marc y Macke.  A partir de la 2ª exposici&oacute;n en 1912, se integra el suizo Paul Klee, quien junto con el ruso Wladimir Kandinsky se convierten en dos de las personalidades m&aacute;s importantes del arte del siglo XX, cultivando una tendencia de arte abstracto surgido de una &quot;necesidad interna&quot;, con profundo contenido espiritual.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Paul Klee (M&uuml;nchenbuchsee, Suiza, 1879-Muralto-Locarno, id., 1940), hijo de un m&uacute;sico alem&aacute;n, se inicia en el mundo de la pintura siendo ya un consagrado violinista y durante su viaje por Italia se sinti&oacute; atra&iacute;do por Miguel &Aacute;ngel, Leonardo y Boticelli y por los animales marinos que observ&oacute; en el acuario de N&aacute;poles, luego de lo cual escribe: &quot;Quiero ser como un reci&eacute;n nacido, ser casi un primitivo para hacer algo modesto, diminuto, que el l&aacute;piz pueda abarcar sin t&eacute;cnica alguna&quot; y posteriormente de su regreso de T&uacute;nez: &quot;El color se ha apoderado de m&iacute;, ya no tengo que ir a buscarlo.  El color y yo somos uno.  Soy un pintor&quot;.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">A partir de all&iacute;, desarrolla una maravillosa obra y se incorpora como profesor de la &quot;Bauhaus&quot;, donde formul&oacute; para sus alumnos los principios del arte contempor&aacute;neo, publicados en 3 libros.  Su producci&oacute;n representa una met&aacute;fora po&eacute;tica, que revela el mundo de nuestros sue&ntilde;os, la profundidad de nuestro psiquismo, la experiencia interna que no es visible.  En ella adem&aacute;s, aparecen representados el humor, la iron&iacute;a y la angustia por la muerte que le obsesion&oacute; durante toda su vida, luego de la desaparici&oacute;n de Marc y Macke, sus dos compa&ntilde;eros de grupo, durante la lª Guerra Mundial en el campo de batalla.</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/fbpe/GMC/v111n2/art01img04.jpg" WIDTH=233 HEIGHT=232></P>     
<P ALIGN="center">Figura 4.  Paul Klee con evidentes signos faciales de esclerodermia.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En sus cuadros se aprecia ritmo, fuerza expresiva, fantas&iacute;a realizada con elementos abstractos, composici&oacute;n de formas y colores, fecunda y original imaginaci&oacute;n y fina y espont&aacute;nea sensibilidad.  Su vida tranquila y de intenso trabajo con una producci&oacute;n de m&aacute;s de 8 000 obras, se ve trastornada por la condena que el nazismo hace de su arte, lo cual le obliga a abandonar Alemania.  M&aacute;s tarde, por la aparici&oacute;n de los s&iacute;ntomas de la esclerodermia, terrible enfermedad que se inicia cuando Klee apenas ten&iacute;a 40 a&ntilde;os le fue produciendo inmensas dificultades para ejecutar sus minuciosos dibujos, debido a la rigidez de la piel, m&uacute;sculos y articulaciones.  El avance del proceso a la vista del pintor, no s&oacute;lo le afecta f&iacute;sicamente, sino que tambi&eacute;n lo sume en un estado de melancol&iacute;a y desesperanza, que queda v&iacute;vidamente plasmado en su obra &quot;<I>Ein Gestalter</I>&quot; (Un Creador), en la cual una triste figura aparece sosteniendo una crayola en su mano lisiada en la que indudablemente refleja su propia incapacidad.  Su vida y obra, pierden su car&aacute;cter alegre y espont&aacute;neo, se siente presa de sombr&iacute;os pensamientos de muerte y una infinita sensaci&oacute;n de soledad a medida que presiente que su final se aproxima.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">&quot;Pinto para no llorar&quot; dice a sus amigos, &quot;Nunca hab&iacute;a pintado tanto ni tan intensamente&quot; y sus dibujos reflejan las f&uacute;nebres ideas que lo atormentan.  Los t&iacute;tulos que asigna a sus trabajos reflejan su intensa lucha interior y el inmenso esfuerzo que realiza para conservar el valor ante sus tr&aacute;gicas circunstancias vitales, &quot;<I>WilI dabei sein</I> (Quiero estar all&iacute;), &quot;<I>Trennt sich schwer</I>&quot; (Se va a su pesar).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">&quot;<I>Durchhalten</I>&quot; (¡Persevera!), una de sus &uacute;ltimas producciones, representa un dram&aacute;tico autorretrato abstracto, en el cual se hacen evidentes la tristeza y la angustia que la enfermedad ha sembrado en su rostro, as&iacute; como las l&iacute;neas radiadas de la microstom&iacute;a producida por la reducci&oacute;n de su boca a consecuencia de la afecci&oacute;n que lo aqueja.  Su cuadro &quot;El enfermo en la barca&quot;, revela la cercan&iacute;a de su inminente final y parece recrear su &uacute;ltimo viaje con Caronte como remero, en b&uacute;squeda del El&iacute;seo en los subterr&aacute;neos dominios del Rey Hades (49-51).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Uno de los artistas, cuya obra y enfermedad ha sido m&aacute;s escudri&ntilde;ada en b&uacute;squeda de la conexi&oacute;n entre genio y locura ha sido Vincent Willem Van Gogh (Grootzunder, Holanda 1853-Auvers-sur-oise, Francia, 1890), quien a pesar de haber dedicado s&oacute;lo diez a&ntilde;os de su vida al ejercicio de su oficio como pintor, representa actualmente uno de los personajes m&aacute;s famosos en la historia del arte, gracias al desarrollo de una extraordinaria e innovadora producci&oacute;n art&iacute;stica, tanto en su concepci&oacute;n t&eacute;cnica como en el maravilloso manejo de la paleta de colores, que lo convirti&oacute; en icono y precursor del arte moderno, aunado a la atracci&oacute;n que su conflictiva y desgarrada personalidad ejerce sobre el espectador, dando lugar a la creaci&oacute;n de innumerables mitos y leyendas a su alrededor (52).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Su curiosa vida se inicia con la especial circunstancia de haber nacido exactamente un a&ntilde;o despu&eacute;s, en el mismo 30 de marzo que su primer hermano fallecido, haber sido inscrito en el registro de nacimientos bajo el mismo n&uacute;mero 29 y haber recibido los dos mismos nombres que hab&iacute;an identificado al primog&eacute;nito del reverendo Theodorus Van Gogh, su padre.  Durante su infancia, contempla en innumerables ocasiones la l&aacute;pida en la tumba del ni&ntilde;o con la inscripci&oacute;n &quot;Vincent Willem Van Gogh&quot;, el cual tambi&eacute;n era su nombre y es probable que esta extra&ntilde;a circunstancia le hiciera sentir como carente de una identidad propia.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">Su agitada trayectoria vital estuvo signada por una intensa e interminable b&uacute;squeda, durante la cual experiment&oacute; en los m&aacute;s diversos oficios y en las m&aacute;s antag&oacute;nicas situaciones personales.  Despu&eacute;s de abandonar sus estudios, se inicia explorando la naturaleza en su tierra natal para luego ser &quot;<I>marchand</I>&quot; de arte, ayudante de librer&iacute;a, estudiante de Teolog&iacute;a, predicador, maestro y misionero laico, hasta que en 1880 su estrecho contacto con la vida miserable de los mineros del Bonnage, B&eacute;lgica, y su aguda capacidad de observaci&oacute;n, lo conducen a plasmar en una serie de dibujos coloreados las necesidades y las vicisitudes de esas personas.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">A partir de all&iacute;, Van Gogh enfrent&oacute; su decisi&oacute;n de ser pintor con firmeza y seriedad, para convertir esos 10 a&ntilde;os que transcurrir&iacute;an hasta su suicidio en uno de los ciclos m&aacute;s provechosos y productivos que artista alguno haya experimentado en su proceso creativo, con un sentido de permanente investigaci&oacute;n y concienzudo an&aacute;lisis de la luz, las formas, las t&eacute;cnicas, el colorido y la composici&oacute;n, dando origen a un fabuloso grupo de obras en las cuales cada detalle ha sido estrictamente planificado y evaluado.  Durante este lapso adem&aacute;s, Vincent tiene plena conciencia de su actividad creadora y de la calidad de sus producciones y, cuando sabe que a pesar de los esfuerzos de su amado hermano Theo, &quot;<I>marchand</I>&quot; de arte en la Galer&iacute;a Goupil de Par&iacute;s, sus cuadros no encuentran mercado, comenta casi como una profec&iacute;a: &quot;Yo no tengo la culpa que mis cuadros no se vendan.  Pero, llegar&aacute; el d&iacute;a en que la gente se dar&aacute; cuenta de que tienen m&aacute;s valor de lo que cuestan las pinturas&quot;.  A&ntilde;os m&aacute;s tarde, su excelente retrato del Dr. Gauchet ser&iacute;a subastado por 75 millones de d&oacute;lares.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">La refinada sensibilidad humana del artista qued&oacute; plasmada no s&oacute;lo en sus excepcionales cuadros, sino tambi&eacute;n en la extensa comunicaci&oacute;n epistolar que mantuvo con su hermano Theo, quien fue su mejor y &uacute;nico amigo, adem&aacute;s de su protector y mecenas.  Entre agosto de 1872 y julio de 1890, escribi&oacute; 900 cartas con una frecuencia aproximada de 3 por mes, pero en la medida que la correspondencia aumentaba tambi&eacute;n crec&iacute;a su volumen y lleg&oacute; a hacerse corriente que tuvieran 8 p&aacute;ginas o m&aacute;s, la cual en una extensa y reveladora autobiograf&iacute;a del pintor, donde es posible conocerlo en todas las facetas de su personalidad compleja y en continua evoluci&oacute;n.  En ellas, 750 de las cuales reposan en el museo Van Gogh de Amsterdam, podemos encontrar informaci&oacute;n acerca de su cotidianidad, opiniones sobre libros y artistas, expectativas acerca de su vida, el temor ante la enfermedad y la muerte, los s&iacute;ntomas de su afecci&oacute;n, las motivaciones y planes de su trabajo, sus descripciones acerca de los dibujos y pinturas que habr&iacute;a de realizar, reflexiones sobre la composici&oacute;n y el uso de color y con frecuencia, adjuntaba peque&ntilde;os bocetos para que el destinatario &quot;se hiciera una idea&quot;.  Sus escritos, realizados con una descarnada autenticidad, con un lenguaje lleno de poes&iacute;a, de pasi&oacute;n, de anhelo por alcanzar lo infinito y la trascendencia a trav&eacute;s de su obra y con una profunda necesidad espiritual de amar, tienen en el plano literario la misma dignidad expresiva y creativa alcanzada en sus cuadros:</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">&quot;Dibujar con palabras es tambi&eacute;n un arte que delata a veces una fuerza dormida, lo mismo que la peque&ntilde;a nube azul o gris, delata un fuego en el hogar&quot;, escrib&iacute;a a Theo.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Durante su corta vida, se caracteriz&oacute; por ser solitario, insubordinado, vital, inteligente, exigente, ambivalente y desgraciado.  Su atormentada personalidad lo enfrentaba permanentemente con quienes le rodeaban, pero tambi&eacute;n con s&iacute; mismo, con sus obsesiones, sus amores y sus anhelos.  Su car&aacute;cter incontrolable, impulsivo y retra&iacute;do contrasta abiertamente con sus deseos de establecer amistad con la gente, de crear una comunidad de artistas, mientras parad&oacute;jica y obstinadamente rehuye el trato con las personas.  A principios de 1886, rechazado por sus vecinos que hu&iacute;an de &eacute;l por su comportamiento hura&ntilde;o y taciturno, sinti&eacute;ndose solo y abandonado por todos, le dice a su amado hermano: &quot;Para todo el mundo soy una nulidad, me consideran un hombre exc&eacute;ntrico y desagradable, sin embargo, hay en m&iacute; una especie de m&uacute;sica serena y pura&quot;.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En una carta que Theo env&iacute;a a su hermana menor Willemina, resume la esencia del car&aacute;cter de Vincent: &quot;Es como s&iacute; habitaran en &eacute;l dos hombres.  El uno con un talento maravilloso, puro y delicado; el otro ego&iacute;sta y duro de coraz&oacute;n.  Es una l&aacute;stima que sea su propio enemigo, porque no s&oacute;lo le hace dif&iacute;cil la vida a los dem&aacute;s, si no tambi&eacute;n a s&iacute; mismo&quot;.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Estos rasgos tan antag&oacute;nicos de su car&aacute;cter quedan art&iacute;sticamente expresos en sus cuadros y en septiembre de 1888 escribe a Theo: &quot;En mi cuadro El Caf&eacute; de noche he querido expresar el oscuro poder de una taberna y, adem&aacute;s bajo el manto de la serenidad japonesa&quot;.  En esa misma misiva explica la intencionalidad de su colorido: &quot;Intento expresar las fuertes pasiones humanas de los noct&aacute;mbulos, los necesitados y los borrachos con el rojo y el verde&quot; y adem&aacute;s, hace anotaciones acerca de la audaz sensaci&oacute;n espacial que ha empleado mediante una marcada perspectiva para poner de manifiesto el gran atractivo del local, en el cual, seg&uacute;n sus propias palabras &quot;uno se puede buscar la ruina, volverse loco o cometer cr&iacute;menes&quot;.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Por el contrario, el cuadro &quot;Mi cuarto de Arles&quot;, con la sencillez de sus formas de grandes planos y la armon&iacute;a de los fuertes tonos de amarillo, el color preferido del pintor, ofrece una impresi&oacute;n de alegre tranquilidad mediante el empleo de colores planos, empastados y brillantes: &quot;roja la colcha, de color lila las paredes, las sillas y la cama amarillo cromo, almohadas y s&aacute;bana amarillo lim&oacute;n, la ventana verde, blanco el espejo.  Quisiera expresar con estos tonos un reposo absoluto&quot;.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Hacia finales de 1888, habi&eacute;ndose trasladado a Arles, donde finalmente adquiri&oacute; confianza en su futuro como artista, comienza a presentar los s&iacute;ntomas m&aacute;s evidentes de su enfermedad, un tipo de epilepsia con alucinaciones auditivas, car&aacute;cter explosivo, p&eacute;rdidas fugaces del conocimiento, amnesia pos-ictal y automatismos.  Este diagn&oacute;stico fue asentado en el registro cl&iacute;nico del Hospital Psiqui&aacute;trico de Saint-Remy de Mausole, por el director del mismo el Dr. Peyron, el d&iacute;a 8 de mayo de 1889 en los siguientes t&eacute;rminos: &quot;el paciente est&aacute; sufriendo de man&iacute;a aguda con alucinaciones visuales y auditivas, las cuales han causado una auto mutilaci&oacute;n cort&aacute;ndose la oreja.  En estos momentos parece haber recobrado la raz&oacute;n, pero siente que no posee la fuerza y el coraje para vivir indepen-dientemente.  Es mi opini&oacute;n que el Sr. Van Gogh presenta ataques epil&eacute;pticos en intervalos infrecuentes&quot; (52).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Esta aproximaci&oacute;n diagn&oacute;stica ha sido compartida por otros cl&iacute;nicos tales como W Spratling (53), quien en 1904 en su obra &quot;Epilepsia y su tratamiento&quot;, se&ntilde;al&oacute; a Vincent Van Gogh como ejemplo cl&aacute;sico de la epilepsia no convulsiva, estableciendo el diagn&oacute;stico diferencial con la enfermedad de Meniere en base a la intensidad y duraci&oacute;n del v&eacute;rtigo.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">El fen&oacute;meno ps&iacute;quico m&aacute;s, evidente en la epilepsia, particularmente de localizaci&oacute;n temporal, es la p&eacute;rdida de conciencia y sus peque&ntilde;as alteraciones que conllevan un comportamiento complejo, coordinado, autom&aacute;tico, absolutamente desligado de la voluntad, con ilusiones, alucinaciones y alteraci&oacute;n transitoria de la habilidad del paciente para ejecutar &oacute;rdenes.  El comienzo de la fase ictal es a menudo una s&uacute;bita alteraci&oacute;n de la conducta o una mirada persistentemente fija con automatismos variados como movimientos incoordinados.  El enfermo esta t&iacute;picamente confundido y la transici&oacute;n hacia la recuperaci&oacute;n completa del estado consciente puede durar desde segundos hasta horas, con amnesia anter&oacute;grada y s&iacute; el proceso asienta en el hemisferio dominante, habr&aacute; afasia pos-ictal (54).  Brunas y Marelli (55), han encontrado evidencias suficientes para sostener que un foco epilept&oacute;geno situado en la primera circunvoluci&oacute;n temporal puede originar crisis vertiginosas, como las sufridas por Van Gogh.  Arnold (56) ha se&ntilde;alado que el ajenjo que el artista inger&iacute;a con frecuencia y cuyo componente principal es un terpeno, puede producir excitaci&oacute;n y convulsiones, lo cual pudo haber empeorado la situaci&oacute;n l&iacute;mite que el pintor presentaba hasta su llegada a Arles.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Esta epilepsia no convulsiva es conocida por los internistas con el nombre de epilepsia ps&iacute;quica de Morel.  Recientemente a trav&eacute;s del empleo de la resonancia magn&eacute;tica nuclear y los estudios de espectroscopia se ha demostrado que la esclerosis de la porci&oacute;n mesial del l&oacute;bulo temporal, con atrofia del hipocampo asociada a p&eacute;rdida neuronal y gliosis de CAl, CA4 y del girus dentado o con esclerosis del folio terminal y p&eacute;rdida neuronal-gliosis confinada a CA4 producen esta sintomatolog&iacute;a.  La forma localizada en CA4 (57,58) es de aparici&oacute;n m&aacute;s tard&iacute;a.  Estos pacientes tienen antecedentes de crisis febriles en la infancia y luego de un per&iacute;odo que va de 3 a 20 a&ntilde;os, comienzan a experimentar crisis complejas caracterizadas por:</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">1.&#9;Per&iacute;odo ictal: de expresi&oacute;n variable con estados de ensue&ntilde;o, automatismos, signos de agresividad, movimientos anormales (succi&oacute;n, masticaci&oacute;n, degluci&oacute;n, salivaci&oacute;n y lamidos), inseguridad, ansiedad, impulsividad, violencia, p&eacute;rdida de inter&eacute;s por los sentimientos de los dem&aacute;s, manifestaciones pseudopsic&oacute;ticas, alteraciones del lenguaje como detenci&oacute;n de la palabra y vocalizaciones, comportamientos posturales y m&iacute;micos como hacer muecas o conductas m&aacute;s complejas de tipo manual, deambulaci&oacute;n o alteraci&oacute;n de la capacidad del juicio, para terminar finalmente en un cuadro de crisis generalizada.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">2.&#9;Per&iacute;odo pos-ictal caracterizado por confusi&oacute;n, tendencia al sue&ntilde;o, braditalia y bradipsiquia, s&iacute;ndrome afaso-apraxo-agn&oacute;sico e hipomnesia.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">3.&#9;Per&iacute;odo intercr&iacute;tico: en ausencia de crisis un grupo de pacientes tiene un comportamiento normal pero, otros presentan agresividad casi permanente, seguidos de arrepentimientos, impulsividad, labilidad afectiva, reacciones violentas y desproporcionadas, hiposexualidad y desorden disf&oacute;rico.  A estas manifestaciones algunos autores la llaman disfunci&oacute;n temporal o s&iacute;ndrome de personalidad epil&eacute;ptica cr&oacute;nica del l&oacute;bulo temporal (59,60).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Por otra parte, en muchos pacientes ocurren signos depresivos caracterizados por tristeza, pesimismo, baja autoestima y poca energ&iacute;a, los cuales aparecen con m&aacute;s probabilidad cuando el foco epil&eacute;ptico est&aacute; en el hemisferio cerebral izquierdo con disfunci&oacute;n del sistema l&iacute;mbico y en presencia de otros factores de riesgo como sexo masculino, uso de m&uacute;ltiples drogas anticonvulsivantes y baja frecuencia de convulsiones t&oacute;nico cl&oacute;nicas (61).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Si tomamos esta informaci&oacute;n cl&iacute;nica y la trasladamos a la correspondencia que Van Gogh env&iacute;a a su hermano, describi&eacute;ndole los s&iacute;ntomas de su enfermedad, nos daremos cuenta de la extraordinaria similitud de las manifestaciones por &eacute;l expresadas y el complejo sintom&aacute;tico de la epilepsia del l&oacute;bulo temporal, de tal manera que sus cartas se convierten adem&aacute;s en una muy interesante patograf&iacute;a.  Por otra parte, este diagn&oacute;stico ha sido aceptado en la rese&ntilde;a de la vida del pintor que aparece en La Gu&iacute;a de &quot;Van Gogh Museum&quot;, edificado en su honor, en la ciudad de Amsterdam, Holanda (62).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En este orden de ideas, los siguientes fragmentos de sus cartas resultan extraordinariamente reveladores (63,64):</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">&quot;Durante mi estancia en Par&iacute;s, mi estado f&iacute;sico deja mucho que desear&quot; Alcoholismo</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">&quot;Al tomar el tren en la Estaci&oacute;n del Mediod&iacute;a, estaba hecho trizas, medio enfermo y convertido casi en un alcoh&oacute;lico de lo mucho que he bebido para tenerme en pie&quot;.  Labilidad emocional, hiposexualidad.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">&quot;Todav&iacute;a padezco de emociones inmotivadas, pero no puedo hacer nada para evitar estas crisis de atolondramiento.  Mi apetito sexual se aten&uacute;a, se ve que el deseo desaparece tan pronto se repone uno&quot;</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Alteraci&oacute;n de memoria, confusi&oacute;n</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">&quot;Considero como cosa pasada aquella situaci&oacute;n en que mi cerebro estaba casi arruinado&quot;.  &quot;Tambi&eacute;n me doy cuenta de que puedo embrutecerme y ver como pasa sin aprovecharla la hora de la plenitud creadora, perdida como se pierden tantas oportunidades en la vida&quot;.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Perturbaci&oacute;n, inquietud</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">«Si no fuera por lo terriblemente perturbado que me siento y porque sigo trabajando en medio de la mayor inquietud, casi podr&iacute;a decir que todo marcha a pedir de boca».</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Excitaci&oacute;n, ambivalencia</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">&quot;Tengo la vista cansada y la sesera vac&iacute;a.  En fin, una vez m&aacute;s me veo a punto de volverme loco, no creo que mi locura fuera persecutoria, pues mis sentimientos cuando me excito, tienden m&aacute;s a la preocupaci&oacute;n por la eternidad y la vida eterna.  De todos modos conviene que desconf&iacute;e de mis nervios.  Tengo una naturaleza doble de fraile y de pintor a un mismo tiempo, si no ha mucho que me habr&iacute;a vuelto tan completa y rematadamente loco como el mismo Van der Goes&quot;.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Alucinaciones, delirio religioso</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">&quot;Me extra&ntilde;a que justo yo, con mis ideas modernas, un admirador tan apasionado de Zola, de Goncourt y de todo arte profundamente sentido, tenga alucinaciones propias de una persona supersticiosa y ocupen mi mente confusas y terribles visiones de locura religiosa como nunca me hab&iacute;a sucedido en el Norte&quot;.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">&quot;Aquellas insoportables alucinaciones han desaparecido ya, cediendo el paso a simples pesadillas.  Ya sab&iacute;a yo que uno pod&iacute;a romperse una pierna o un brazo y reponerse despu&eacute;s de la fractura, lo que ignoraba es que uno pudiera averiarse la cabeza y reponerse tambi&eacute;n&quot;.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">&quot;Observo en otros, que ellos tambi&eacute;n han o&iacute;do durante sus crisis sonidos y voces extra&ntilde;as, semejantes a las que yo percib&iacute;a.  Una vez que se sabe que esto es propio de la enfermedad se toma ya de una manera distinta.&quot;</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Trastornos del lenguaje</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">&quot;Para terminar querido hermano, te dir&eacute; que a&uacute;n me quedan algunos s&iacute;ntomas de la sobreexcitaci&oacute;n de antes en la forma de hablar, pero que esto no llama la atenci&oacute;n, en este buen pa&iacute;s tarascon&eacute;s, donde todo el mundo anda un poco chiflado&quot;.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Sensaci&oacute;n de miedo y angustia</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">&quot;En la medida que puedo opinar sobre la cuesti&oacute;n, yo no estoy loco propiamente dicho.  Esta nueva crisis me ha sorprendido en pleno campo, un d&iacute;a de viento y mientras me encontraba pintando.  Me siento acobardado por la angustia y el sufrimiento que me producen estas crisis, acobardando m&aacute;s de lo justo&quot;.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Estado pos-ictal, amnesia</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">&quot;Querido Theo, tengo momentos que me crispo de entusiasmo, de demencia o de esp&iacute;ritu prof&eacute;tico, como un or&aacute;culo griego sobre un tr&iacute;pode.  La crisis pasa como una tempestad, tras lo cual quedo atolondrado, aunque sin dolor alguno y abotagado del todo.  Es preferible que no trate de reconstruir lo que me pas&oacute; entonces por la cabeza.  No quiero pensar ni hablar de ello&quot;.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Tristeza, baja autoestima, depresi&oacute;n</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">&quot;Me siento muy bien desde hace algunos d&iacute;as, salvo un cierto fondo de vaga tristeza dif&iacute;cil de definir&quot;</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">&quot;Creo que bastar&aacute; que te diga que me siento decididamente incapaz de recomenzar, de reinstalar un nuevo taller y de quedarme solo aqu&iacute;, en Arles o en otra parte&quot;</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">&quot;S&iacute; lo admitimos, yo como pintor no significar&iacute;a nunca nada de importancia, lo siento absolutamente&quot;.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">La situaci&oacute;n patol&oacute;gica experimentada por Vincent Van Gogh, tambi&eacute;n aparece claramente detallada en la descripci&oacute;n que Paul Gauguin hizo de las confrontaciones ocurridas entre ellos en Arles, dos meses despu&eacute;s de convivir en la casa amarilla y que parecieron empeorar, cuando Vincent observ&oacute; el retrato con girasoles que de &eacute;l hiciera Gauguin y sobre el cual coment&oacute;: &quot;s&iacute;, ese soy yo, pero como un loco&quot;.  En los siguientes comentarios de su amigo, quedan evidencias de sus automatismos, de la p&eacute;rdida del conocimiento y de su estado pos-ictal:</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">&quot;Durante estos &uacute;ltimos tiempos de mi estancia en Arles, Vincent se mostr&oacute; brusco y pendenciero.  Algunas noches le sorprend&iacute; tratando de acercarse furtivamente a mi cama, bastaba con decirle en t&eacute;rminos muy serios ¿Qu&eacute; te sucede Vincent?, para que sin rechistar, se volviera a su lecho y cayese dormido como un tronco&quot;</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">&quot;Aquella noche fuimos al caf&eacute;, &eacute;l bebi&oacute; un poco de ajenjo no muy cargado.  De repente tom&oacute; el vaso y lo tir&oacute; a mi cabeza, juntamente con su contenido.  Evit&eacute; el golpe y cogi&eacute;ndolo por los hombros, sal&iacute; con &eacute;l del caf&eacute;.  Unos minutos despu&eacute;s Vincent dorm&iacute;a en su cama&quot; (65).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Otro de los trastornos neuropsiqui&aacute;tricos presentes en la historia cl&iacute;nica del insigne Van Gogh fue la auto agresi&oacute;n y la utilizaci&oacute;n de armas blancas, lo cual se observa en los pacientes portadores de epilepsia del l&oacute;bulo temporal y en efecto, luego de su enfrentamiento con Gauguin en Arles, Vincent se automutil&oacute; el l&oacute;bulo de su oreja derecha y despu&eacute;s de haber contenido la hemorragia con toallas h&uacute;medas, sali&oacute; con la cabeza envuelta y entreg&oacute; su oreja limpia a la guardiana de un burdel llamada Rachel, a quien le dijo :&quot;Tome usted un recuerdo m&iacute;o&quot;, e inmediatamente regres&oacute; a su cama, encendiendo una l&aacute;mpara que coloc&oacute; cerca de la ventana.  D&iacute;as despu&eacute;s, el propio Van Gogh, dej&oacute; constancia de su agresi&oacute;n al pintar dos cuadros de elevada factura: &quot;Autorretrato con la oreja vendada&quot; y &quot;Autorretrato con la oreja vendada y pipa&quot; (66,67).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">A lo largo de la historia, mucho se ha especulado acerca del efecto de su enfermedad sobre la creaci&oacute;n art&iacute;stica de este pintor y diversos autores han tenido la audacia de considerar su obra como la producci&oacute;n de un loco.  ¡Nada m&aacute;s aislado de la verdad!  La labor de Vincent Van Gogh, fue realizada en situaci&oacute;n de extrema lucidez, como demostraremos a continuaci&oacute;n en el an&aacute;lisis de su correspondencia, pero lo que s&iacute; es cierto, es que su afecci&oacute;n contribuy&oacute; en forma contundente a la cuant&iacute;a de su producci&oacute;n, pues en la epilepsia temporal ocurre una manifestaci&oacute;n conocida como &quot;hipergrafia&quot;, en la cual el paciente tiene una necesidad de mantenerse escribiendo por per&iacute;odos prolongados o realizando una actividad art&iacute;stica exuberante y compulsiva (68).  Este hecho queda gr&aacute;ficamente demostrado cuando se sabe que escribi&oacute; 900 cartas, 750 de las cuales reposan en el Museo Van Gogh de Amsterdam, produjo 1 100 dibujos y casi 900 pinturas.  En su estancia de un a&ntilde;o en Arles di&oacute; vida a 190 &oacute;leos y 108 dibujos; es decir, un promedio de 4 cuadros y 2 dibujos por semana, mientras que durante su estancia en el Hospital de Saint-Remy, en un a&ntilde;o cre&oacute; 140 cuadros y en los dos meses que precedieron a su suicidio en Auvers, pint&oacute; los 83 cuadros m&aacute;s fabulosos de su existencia.  Ning&uacute;n otro artista, con excepci&oacute;n de su compatriota Rembrandt, hizo m&aacute;s autorretratos que &eacute;l, 40 en total, de los cuales 27 fueron ejecutados en su per&iacute;odo parisien y utilizados, conscientemente por Vincent, para realizar numerosos experimentos t&eacute;cnicos y nuevos efectos de luz y color, adem&aacute;s de considerarlos una forma de expresar su propia psique y de considerar, que s&iacute; se convert&iacute;a en un buen retratista, con ello podr&iacute;a ganarse la vida.  De los 10 a&ntilde;os empleados en su actividad creadora, los primeros cuatro fueron dedicados exclusivamente al dibujo (69).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Este hecho, tampoco pas&oacute; desapercibido para el inteligente y agudo holand&eacute;s, dotado por lo dem&aacute;s, de una extraordinaria capacidad para la minuciosa y detallada observaci&oacute;n y, en su demostrativa correspondencia a Theo relata:</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">&quot;Trabajo como pose&iacute;do, m&aacute;s que nunca, en un silencioso frenes&iacute;.  Lucho con todas mis fuerzas para dominar mi arte y me ligo que el &eacute;xito ser&iacute;a el mejor medicamento para mi enfermedad.  Mis pinceles corren entre mis dedos como el arco de un viol&iacute;n&quot;</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">&quot;S&oacute;lo llevo aqu&iacute; algunos meses, pero dime ¿hubiera podido hacer en Par&iacute;s el dibujo con las barcas en una sola hora?&quot;</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">&quot;En la vida ocurre lo mismo que en el dibujo: hay que ser r&aacute;pido y decidido, emprender las cosas con energ&iacute;a, procurar que las l&iacute;neas grandes aparezcan con la velocidad del rayo.  No hay lugar para vacilaciones, para dudas, la mano no puede temblar, la mirada no puede vagar, ha de concentrarse en lo que tiene delante.  Y hay que concentrarse tanto, que en poco tiempo aparezca algo donde no hab&iacute;a nada sobre la hoja o el lienzo, algo de lo que m&aacute;s tarde casi no se comprende como surgi&oacute;.  El tiempo del c&aacute;lculo y de la reflexi&oacute;n ha de ser previo a la acci&oacute;n decidida.  En el momento de actuar queda poco espacio para reflexionar o calcular&quot;.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">&quot;S&iacute; se quiere conseguir armon&iacute;a en un cuadro, hay que trabajar sobre h&uacute;medo y no queda mucho tiempo para reflexionar&quot;.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">&quot;Poco a poco me doy cuenta de que ciertos paisajes realizados con mayor velocidad que nunca, son los mejores que he pintado jam&aacute;s&quot;.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">&quot;Quiero decirte de antemano que todos pensar&aacute;n que trabajo demasiado a prisa.  ¡No creas ni una sola palabra!  Es la excitaci&oacute;n, la honradez con el sentimiento lo que gu&iacute;a mi mano y s&iacute; la excitaci&oacute;n es tan fuerte que trabajo sin ser consciente de ello, s&iacute; algunas veces las pinceladas vienen en secuencias r&aacute;pidas y engranan como las palabras en una conversaci&oacute;n o en una carta, no he de olvidar que no siempre fue as&iacute;, y que tambi&eacute;n en el futuro vendr&aacute;n muchos d&iacute;as de depresi&oacute;n en los que la inspiraci&oacute;n fallar&aacute;&quot; (63,64).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Sin embargo, no se puede ceder a la tentaci&oacute;n de considerar que el trabajo de Van Gogh era producto de la improvisaci&oacute;n o de la casualidad, por el contrario, representa un profundo y meticuloso estudio de lo que sus ojos captaban y luego se grababa en su mente, para finalmente, en un esfuerzo puramente mental expresarse por medio de sus pinceles, tal como &eacute;l mismo acotaba &quot;el trabajo cerebral que supone encontrar un equilibrio entre los 6 colores principales, el rojo, el azul, el amarillo, el naranja, el violeta y el verde&quot;.  &quot;No pienses que mantengo artificialmente un estado febril, quiero que sepas que estoy haciendo continuamente complicados c&aacute;lculos en los que resultan despu&eacute;s uno tras otros estos cuadros tan velozmente pintados, pero que mucho antes hab&iacute;an sido cuidadosamente calculados&quot;.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">&quot;Para alcanzar ese elevado tono de amarillo a que he llegado en este verano, me he tenido que romper el pecho&quot;.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Del estudio de su extensa correspondencia y de su amplia producci&oacute;n pict&oacute;rica, podemos entonces concluir que a lo largo de sus escasos 10 a&ntilde;os como artista, Vincent Willem Van Gogh, no pierde nunca el sentido de la realidad sino que m&aacute;s bien le asigna, conscientemente, otro sentido a su propia realidad.  Se sabe enfermo, conoce que su afecci&oacute;n puede limitar su potencialidad creativa, valora el recurso del tiempo y pretende agotarlo en una actividad febril con el objeto de completar la indagaci&oacute;n pict&oacute;rica que se ha propuesto.  Compara su situaci&oacute;n con la de enfermos similares en el hospital de Saint-Remy y establece l&uacute;cida y cr&iacute;ticamente su propio pron&oacute;stico y por eso, siente prisa, imprime velocidad a su trabajo, acelera el ritmo, agita toda su existencia a sabiendas de su propio riesgo, exprime su cuerpo y su mente para alcanzar la grandiosa creatividad que ha buscado con pasi&oacute;n y frenes&iacute; y que lo habr&iacute;a de convertir en uno de los mas grandes pintores de todos los tiempos.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Hurga, escruta, investiga, indaga dentro de su infinita sensibilidad art&iacute;stica esperando encontrar las respuestas necesarias a sus inquietudes de pintor.  Expresa con furia pero con absoluta pureza, sinceridad y honestidad sus sentimientos y pensamientos.  Anima con la tormentosa vitalidad que brota de su fr&aacute;gil cuerpo, los objetos, las figuras, los paisajes, el cielo, las estrellas que sus h&aacute;biles pinceles entregan a sus lienzos, aun a sabiendas que con cada uno de ellos muere un poco cada d&iacute;a.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Junta, une y compacta con vehemencia su rica paleta de colores, imprime un tempestuoso oleaje al amarillo campo de trigo, que agitado por el viento tanto le atrae, pre&ntilde;a de luminosa poes&iacute;a sus girasoles resplandecientes y estalla en apasionado oro la luz del sol, para as&iacute;, liberarse de sus ataques, de su desesperaci&oacute;n, de su angustia, de su miedo, de su temor por dejar truncada la misi&oacute;n que como un monje se ha impuesto y recurre a una fren&eacute;tica actividad, a trav&eacute;s de la cual hace inteligible su verdadero estado de &aacute;nimo y su imperiosa necesidad de ser comprendido, de amar y ser amado.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Cuando al fin se convence que &quot;es mejor la tristeza que la risa, porque la tristeza purifica el alma&quot;, se eleva como sus altos cipreses a contemplar las gigantescas nebulosas de estrellas entrelazadas que tanto hab&iacute;a admirado en las noches en Auvers.  Desaparecido el hombre, comienza para la historia el mito de un extraordinario y sensible creador, dotado de una exaltada fogosidad art&iacute;stica y de un alma pura y noble, que desglosa abiertamente y sin arrepentimientos en la exquisita prosa de sus cartas &quot;Tanto en la vida como en la pintura puedo muy bien estar sin Dios, pero yo, que soy un hombre que sufre, no puedo estar sin algo superior a m&iacute; que es toda mi vida la fuerza creadora&quot;. &quot;Quiero pintar a los hombres y las mujeres con ese toque de eternidad del que anta&ntilde;o era s&iacute;mbolo la aureola y que ahora estamos intentando expresar con la luminosidad, con la vibraci&oacute;n temblorosa de nuestros colores.  Quiero expresar el amor de una pareja, casando dos colores complementarios, mezcl&aacute;ndolos y contrast&aacute;ndolos, consiguiendo as&iacute; una vibraci&oacute;n misteriosa de tonos que se acercan.  Quiero expresar lo espiritual de una frente por el brillo de un tono claro sobre un fondo oscuro, la esperanza con una estrella, la pasi&oacute;n de un hombre con una puesta de sol luminosa.&quot;</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Siete meses m&aacute;s tarde, Vincent por fin dejar&iacute;a de estar solo, pues su amado hermano Theo decidi&oacute; acompa&ntilde;arlo en la eternidad.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">Finalmente, analizaremos brevemente la trayectoria art&iacute;stica y la enfermedad de Henri Marie Raymond de Toulouse Lautrec Monfa (Albi, Francia, 1863- Malrome, id., 1901), pintor franc&eacute;s, precursor del modernismo junto con Vincent Van Gogh, pues ellas, constituyen el objeto de un pr&oacute;ximo trabajo.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Perteneciente a la nobleza por ser hijo de los condes de Toulouse Lautrec, poseedor de un car&aacute;cter seductor y extrovertido, se ve afectado en su adolescencia por fracturas sucesivas en ambas piernas que evolucionaron torpidamente, a consecuencia de una enfermedad &oacute;sea hereditaria descrita en 1962 con el nombre de Picnodisostosis.  Esta impidi&oacute; que sus extremidades 7 reanudasen su crecimiento normal tras los dos accidentes sufridos, convirti&eacute;ndole en su adultez en un hombre deformado, de grotesco aspecto, cuya altura apenas alcanz&oacute; 152 cm, con manos, piernas y pies anchos y cortos, cabeza demasiado prominente, nariz voluminosa de base ancha, labios carnosos y persistencia de fontanelas, raz&oacute;n por la cual siempre usaba sombrero aun en el interior de la casa.  Presentaba adem&aacute;s, hipoplasia del maxilar inferior que ocultaba con una bien cuidada barba, aplasia parcial de las porciones distales de los dedos y deformidad en ambas piernas, que le oblig&oacute; a usar un bast&oacute;n permanentemente.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Era un joven culto que vest&iacute;a elegantemente, sin dificultades econ&oacute;micas por su elevada posici&oacute;n social, portador de una personalidad caracterizada por una terrible inseguridad, debido a su grotesco aspecto f&iacute;sico, que le imped&iacute;a mantener relaciones estables con las mujeres.  Su contacto con la pintura se inicia desde los ocho a&ntilde;os, cuando recibe las primeras lecciones de Rene Princetau, con quien aprendi&oacute; a dibujar animales, particularmente los caballos que tanto amaba y no pod&iacute;a montar.  Durante dos a&ntilde;os, permanece inv&aacute;lido a consecuencia de su enfermedad, tiempo durante el cual se acrecienta su inter&eacute;s por la pintura y el arte y, en 1881 se traslada a Par&iacute;s donde dar&aacute; rienda suelta a su vocaci&oacute;n de artista y a su licenciosa vida.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Sus inseguridades y frustraciones llevan al joven conde a buscar una v&iacute;a de evasi&oacute;n en la pintura, en la bohemia y desorden de Montmartre, donde obtiene la compa&ntilde;&iacute;a de las prostitutas, reinvidica su aspecto desagradable, se hace amigo de los borrachos y delincuentes y donde, ni su nivel social ni su f&iacute;sico tienen importancia alguna.  Vive en los burdeles y cabarets, en los cuales ocupa asiento de primera fila, las chicas se convierten en su familia, lo tratan como &quot;Monsieur Henri&quot;, les brinda su apoyo, conversa con ellas, atiende sus problemas y las convierte en la raz&oacute;n fundamental de su arte, sin establecer juicios de valor desde el punto de vista moral, sino m&aacute;s bien presentando un retrato psicol&oacute;gico de su hast&iacute;o, soledad y tristeza.  Muestra la desgarrada, fr&iacute;vola y asfixiante atm&oacute;sfera en que viven y revela por encima de todo, la profunda vaciedad espiritual de aquellas mujeres que luego de prestar sus cuerpos para el deleite de los hombres, se consum&iacute;an en el abandono, con la extraordinaria habilidad de representar como pintor las peores verdades con un acento ligero, espiritual, descubriendo belleza all&iacute;, donde nadie la ve.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Su grafismo nervioso y r&aacute;pido, su aguda percepci&oacute;n del movimiento, sus efectos de luz y alegre colorido, sus contornos de l&iacute;neas vibrantes, su evidente habilidad para recoger en pocos trazos el rasgo resaltante del personaje o el momento, lo condujo a convertirse en un pintor que transform&oacute; el arte de su tiempo.  Adem&aacute;s introdujo la m&aacute;s moderna concepci&oacute;n en la creaci&oacute;n de carteles y elev&oacute; esta labor a la categor&iacute;a de arte, dada la calidad y novedad de su trabajo.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">V&iacute;ctima del alcohol y de la s&iacute;filis, atravesando en varias ocasiones el calvario del <I>delirium tremens</I> le llevar&iacute;a a disparar con un rev&oacute;lver a imaginarias ara&ntilde;as y a creerse perseguido por la polic&iacute;a, sufre de dos episodios de hemorragia cerebral y muere en brazos de su madre Adela, en el castillo familiar de Malrome, el 9 de septiembre de 1901, dejando su grandiosa obra para que revelara al mundo sus extraordinarias dotes de creador (70-74).</P> <B>    <P ALIGN="JUSTIFY">Conclusiones</P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY">En base a las consideraciones anteriores, podemos concluir que las manifestaciones creativas y geniales son la expresi&oacute;n de la conjunci&oacute;n de varios condicionamientos excepcionales que confluyen en una misma personalidad e incluyen los elementos heredados, su realidad afectiva individual, sus dimensiones socioculturales e hist&oacute;ricas, el efecto condicionador de su entorno m&aacute;s cercano incluyendo la enfermedad, las cuales se condensan en un producto creativo expresado como un mensaje que busca desencadenar en el espectador experiencias similares a las de su creador, produciendo en ambos muchas de las transformaciones que su &eacute;poca exige.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En este contexto, es importante se&ntilde;alar que en la enfermedad, el cuerpo humano mantiene la misma integridad que en la salud, se enferma como un conjunto y por ello, s&oacute;lo aquellos que conocen al ser humano en su totalidad y en sus partes podr&aacute;n comprenderle cuando est&aacute; enfermo y m&aacute;s a&uacute;n, en su genialidad creadora.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En el an&aacute;lisis previo, podemos encontrar evidencias suficientes de la rec&iacute;proca causalidad entre enfermedad y arte, as&iacute; como, se&ntilde;ales de una mutua retroalimentaci&oacute;n tanto en sentido positivo como negativo; es decir, cada una de ellas puede encontrar en el otro elementos beneficiosos que favorezcan su devenir arm&oacute;nico y exitoso, pero tambi&eacute;n pueden proporcionarse factores delet&eacute;reos y perjudiciales para truncar su evoluci&oacute;n cadenciosa y concordante.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">En ambas condiciones, creaci&oacute;n y enfermedad, se requiere la existencia de un detonante que desencadene el proceso, para que luego, a trav&eacute;s de la sucesi&oacute;n de fases que implican una incubaci&oacute;n, un per&iacute;odo de estado y una convalecencia, durante las cuales se consume energ&iacute;a vital mediante el desgarramiento de la integridad del ser para al fin, alcanzar la resoluci&oacute;n de la situaci&oacute;n problem&aacute;tica, bien sea a trav&eacute;s de la curaci&oacute;n en el caso de la enfermedad o a trav&eacute;s de la producci&oacute;n de una obra final, en el caso del arte.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Ambos procesos implican adem&aacute;s una transformaci&oacute;n de la realidad inicial a una nueva realidad, creada a partir de un inventario preexistente que sufre cambios intensos, bajo los efectos del entorno personal y socio hist&oacute;rico del creador o del enfermo.  A tal efecto, podemos se&ntilde;alar que la enfermedad puede ejercer una poderosa influencia en el desarrollo del arte y particularmente en la pintura que ahora nos ocupa, a trav&eacute;s de las siguientes v&iacute;as:</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">1.&#9;Como detonador de un talento pict&oacute;rico oculto o no conocido (Matisse, Frida Kahlo, Toulouse Lautrec).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">2.&#9;Como determinante del contenido del producto creativo (Edvard Munch, Frida Kahlo, Paul Klee, Pablo Picasso, Toutouse Lautrec).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">3.&#9;Como elemento transformador de la t&eacute;cnica pict&oacute;rica o de la paleta empleada (Henn Matisse, Claude Monet, Pierre Renoir, Raoul Dufy).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">4.&#9;Como factor determinante de la cuant&iacute;a de la producci&oacute;n art&iacute;stica (Vincent Van Gogh).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">4. Como factor condicionador de un incremento artificial de la creatividad o como un destructor de ella, tal como ocurre en el alcoholismo y la drogadicci&oacute;n, los cuales con extraordinaria frecuencia est&aacute;n presentes en la mayor&iacute;a de los artistas.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Es necesario dejar sentado, que el arte ejerce tambi&eacute;n un poderoso efecto curativo <I>per se</I>, ya que en el desarrollo de la estrategia creativa, el ser humano puede integrar cuerpo, raz&oacute;n, emoci&oacute;n y esp&iacute;ritu en una totalidad, que lo conduzca a la liberaci&oacute;n de las serias amenazas que para &eacute;l representa la p&eacute;rdida de la salud, alcanzando la seguridad necesaria para la lucha, creando una verdad m&aacute;s all&aacute; de su propia realidad, acerc&aacute;ndose a una existencia superior que le facilita superar sus propios l&iacute;mites o permiti&eacute;ndole atravesar con el alma de un iluminado el desesperante tr&aacute;nsito hacia la eternidad, como si volviera a escuchar de nuevo una canci&oacute;n de cuna.</P> <B>    <P><font face="Times New Roman">REFERENCIAS</font></P> </B>    <!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">1. Copi I.  L&oacute;gica.  Buenos Aires: Editorial Endeba; 1962.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716906&pid=S0367-4762200300020000100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">2. De Tavira F.  La Creatividad: un vac&iacute;o fecundo.  En: Gonz&aacute;lez N&uacute;&ntilde;ez JJ, editor.  Psicolog&iacute;a de lo masculino.  M&eacute;xico: M&eacute;xico II PCS; 1987.p.27.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716907&pid=S0367-4762200300020000100002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">3. Davis F.  La comunicaci&oacute;n no verbal.  Madrid: Editorial Alianza; 1975.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716908&pid=S0367-4762200300020000100003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">4. De Tavira F.  Arte y psicolog&iacute;a: desarrollo de la conciencia a trav&eacute;s de la contemplaci&oacute;n.  Aletheia l983;3:12-lB.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716909&pid=S0367-4762200300020000100004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">5. Penagos JJ, Aluni R.  Preguntas m&aacute;s frecuentes sobre creatividad.  Revista Psicolog&iacute;a.  Edici&oacute;n Especial: 2000 en: homepage.mac.com/penagoscorzo/creatividad-2000/creatividad3.html</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716910&pid=S0367-4762200300020000100005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">6. Weingast S.  El proceso creativo.  Nave da Palabra. Edi&Ccedil;ao 68.  2001.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716911&pid=S0367-4762200300020000100006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">7. Penagos JJ.  El origen de la creatividad calidad y excelencia.  1997;2(13)4-8.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716912&pid=S0367-4762200300020000100007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">8. Rodr&iacute;guez Estrada M.  Manual de Creatividad. M&eacute;xico, D.F: Trillas: 1995.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716913&pid=S0367-4762200300020000100008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">9. Hartmann H.  Essays un ego psychology.  New York: Internacional University Press; l973.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716914&pid=S0367-4762200300020000100009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">10. Gonz&aacute;lez N&uacute;&ntilde;ez JJ.  Creatividad del paciente en psicoan&aacute;lisis.  Ponencia presentada en el Coloquio Internacional M&eacute;xico D.F. II PCS-SMP; Mayo 1995.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716915&pid=S0367-4762200300020000100010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">11. Fernandes DA, Fonseca A.  A psicolog&iacute;a da creatividade.  Porto: Edicao Universidade Fernando Pessoa; 1998.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716916&pid=S0367-4762200300020000100011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">12. Parnes J, Harding HF.  Asourcebook for creative thinking.  New York: Charles Scribner’s 1902.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716917&pid=S0367-4762200300020000100012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">13. Dardner H.  Creativity: An interdisciplinary perspective.  Creative Research J 1998;1:8-26.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716918&pid=S0367-4762200300020000100013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">14. Gardner H.  Estructura de la mente: La Teor&iacute;a de las inteligencias m&uacute;ltiples.  M&eacute;xico, D.F. Fondo de Cultura Econ&oacute;mica 1994.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716919&pid=S0367-4762200300020000100014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">15. Torrance EP.  Guiding Creativity talents.  New Jersey: Prentice Hall-Englewood, Cliffs 1982.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716920&pid=S0367-4762200300020000100015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">16. Guilford JP.  Creativity. Am Psychologist J 1950;5:444-454.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716921&pid=S0367-4762200300020000100016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">17. Czikszentmihaly M.  Motivation and creativity: Toward a synthesis of structural and energistic approaches to cognition.  New Ideas in Psychology 1998;6(2):159-176.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716922&pid=S0367-4762200300020000100017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">18. Carrel A.  La inc&oacute;gnita del hombre.  M&eacute;xico, DF: Editorial Diana; 1979.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716923&pid=S0367-4762200300020000100018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">19. Kretschmer E.  Geniale Menschen. Berl&iacute;n: Springer 1929.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716924&pid=S0367-4762200300020000100019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">20. Munch E.  En: http:// www.museumsnett.no/munchmusee</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716925&pid=S0367-4762200300020000100020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">21. Mu&ntilde;oz N.  Arte y locura.  La colecci&oacute;n de arte de bausana en: www.bahab.com</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716926&pid=S0367-4762200300020000100021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">22. Proust M.  En: Enfermedad.  Creatividad, decencia y oscuridad.  Centauros 1999;2(4):6.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716927&pid=S0367-4762200300020000100022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">23. Ellis U.  Some reflections on Genios and other se&aacute;is.  Londres: Pittman 1904.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716928&pid=S0367-4762200300020000100023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">24. Juda A.  The relantionship between highest mental capacity and psychic abnormalities.  Am J Psychiatry l949;106:269-307.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716929&pid=S0367-4762200300020000100024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">25. Ludwig AM.  Mental illness and creativite activity in female writers.  Am J Psychiatry 1994;151:1650-1656.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716930&pid=S0367-4762200300020000100025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">26. Ludwig AM.  The Price of greatness.  New York: The Guilford Press 1995.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716931&pid=S0367-4762200300020000100026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">27. Post F.  Creativity and psycopathology: A study of 291 world famous men.  Br J Psychiatry 1994;165:22-34.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716932&pid=S0367-4762200300020000100027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">28. Post F.  Verbal creativity depression and alcoholism.  Br J Psychiatry 1996;168:545-555.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716933&pid=S0367-4762200300020000100028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">29. Citas y frases c&eacute;lebres de Friederich Hardenberg Novalis en http://www.proverbia.net/citas autor.asp?autor= NOVALIS</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716934&pid=S0367-4762200300020000100029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">30. Bishop M.  Ronsard, Prince of Pogts.  Ann Arbor: The University of Michigan Press; 1959.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716935&pid=S0367-4762200300020000100030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">31. Sternan S, Matisse H.  New York: Todtri Productions Limited; l997.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716936&pid=S0367-4762200300020000100031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">32. Cugniat R.  Fauvismo.  Historia del Arte. Tomo 10. Barcelona: Salvat Editores; 1976.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716937&pid=S0367-4762200300020000100032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">33. Herrera H, Frida Kahlo.  Las Pinturas. M&eacute;xico, D.F: Editorial Diana; 2001.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716938&pid=S0367-4762200300020000100033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">34. Barcia R. Frida Kahlo: A Bibliography.  Berkeley, California: Chicano Studies Library Publications Unit.  University of California; 1983.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716939&pid=S0367-4762200300020000100034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">35. Tintelnot H, Mart&iacute;n Gonz&aacute;lez JJ.  Del Clasicismo a la &Eacute;poca Moderna.  Historia del Arte Universal.  Bilbao: Ediciones Moreton SA; 1967;16.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716940&pid=S0367-4762200300020000100035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">36. Salvat Editores.  El Impresionismo.  Historia del Arte.  Barcelona: Graficas Stella SA; 1976.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716941&pid=S0367-4762200300020000100036&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">37. Cogniat, R. The Century of the impressionist.  1ª edici&oacute;n.  New York: Crown Publishers Inc; 1967.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716942&pid=S0367-4762200300020000100037&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">38. Shuckit MA.  Alcoholism and drug dependence en Harrison’s.  Principles of internal medicine.  14ª edici&oacute;n.  New York: Mac Graw Hill; 1998.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716943&pid=S0367-4762200300020000100038&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">39. Kruszynski A.  Arnadeus Modigliani. Portraits and nudes.  Munich: Prestet Verlag 1996.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716944&pid=S0367-4762200300020000100039&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">40. Reincholo K, Graf B.  Paintings that changed the world.  Munich: Prestel-Verlag; 1998.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716945&pid=S0367-4762200300020000100040&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">41. Garc&iacute;a S&aacute;nchez L Monet.  Genios de la pintura.  Barcelona: Susaeta Ediciones, SA; 2001.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716946&pid=S0367-4762200300020000100041&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">42. Tobien F.  Claude Monet.  Barcelona: Editors SA; 1992.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716947&pid=S0367-4762200300020000100042&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">43. Rubin W.  Pablo Picasso.  A retrospective.  Museum of Modern Art of New York.  Boston: New York Draphic Society; 1980.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716948&pid=S0367-4762200300020000100043&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">44. Habasque G.  Cubismo.  Historia del Arte.  Tomo 10. Barcelona: Salvat Editores S.A; 1976.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716949&pid=S0367-4762200300020000100044&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">45. Bozal V.  Picasso.  Madrid: Editorial Electa Espa&ntilde;a: 1999.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716950&pid=S0367-4762200300020000100045&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">46. Elger D. Expresionismo: una revoluci&oacute;n art&iacute;stica alemana. Colonia: Benedikt Taschen Verlag GMBH, 1993.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716951&pid=S0367-4762200300020000100046&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">47. Circulo de Lectores.  Gran Diccionario de Biograf&iacute;as.  Toma 2.  Bogot&aacute;: Editorial Printer Latinoamericana, Ltda. 2002.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716952&pid=S0367-4762200300020000100047&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">48. Salvat Editores.  Expresionismo.  Historia del Arte.  Tomo II.  Barcelona: Graficas Stella S.A. 1976.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716953&pid=S0367-4762200300020000100048&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">49. Klee P en: www.artchive.com/artchive/Klkiee.html</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716954&pid=S0367-4762200300020000100049&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">50. Klee P.  En: Microsoft&reg;Encarta&reg;biblioteca de consulta 2002.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716955&pid=S0367-4762200300020000100050&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">51. Graves R.  Dioses y H&eacute;roes de la Antigua Grecia. Barcelona: Editorial Lumen SA.; 2001.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716956&pid=S0367-4762200300020000100051&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">52. Wallace R.  The World of Van Gogh.  1853-1890. Alexandria, Virginia: The Time Life Books, Inc.; l969.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716957&pid=S0367-4762200300020000100052&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">53. Spratling WS.  Epilepsy and its treatment.  Filadelfia: W.B. Saundes; 1904.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716958&pid=S0367-4762200300020000100053&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">54. Lowenstein DH.  Seizures and epilepsy in Harrison’s. Principle of Internal Medicine. 14ª edici&oacute;n.  New York: Mac Graw Hill Co., Inc 1998.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716959&pid=S0367-4762200300020000100054&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">55. Brunas RL, Morelli EF.  Cuadros cl&iacute;nicos m&aacute;s frecuentes de origen central: Epilepsia en: Sistema vestibular y trastornos oculomotares.  2ª edici&oacute;n.  Buenos Aires: El Ateneo 1985.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716960&pid=S0367-4762200300020000100055&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">56. Arnolo WN.  Vincent Van Gogh and the thujone connection.  JAMA 1988;260:3042-3044.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716961&pid=S0367-4762200300020000100056&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">57. Castro Magluff C, Velasco Valderas R, Rodriguez Encalada J.  Crisis comportamentales en epilepsia temporal mesial: apoyo diagn&oacute;stico por resonancia magn&eacute;tica.  Revista de Neuropsiquiatr&iacute;a del Per&uacute;. 2001;LXIV:3</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716962&pid=S0367-4762200300020000100057&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">58. Stears JC, Spitz M.  The imaging of epilepsy.  Seminars in Ultrasound, CT and MRI 1996;17(3):221-250.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716963&pid=S0367-4762200300020000100058&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">59. Blumer D.  Evidence supporting the temporal lobe epilepsy personality syndrome. Neurology 1999; 53(Suppl 12):9-12.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716964&pid=S0367-4762200300020000100059&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">60. Viaggio M.  Estado de mal epil&eacute;ptico y lesiones migratrices.  Ateneos sobre epilepsia en: www.fund-thomson.com.ar/ateneos/epilepsia01 html</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716965&pid=S0367-4762200300020000100060&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">61. Mendez MF, Doss RC, Taylor JL, Salguero P.  Depresi&oacute;n in epilepsy: Relationship to Seizures and anti-convulsivant therapy.  J Nervaus Mental Dis 1993;181(7)444-448.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716966&pid=S0367-4762200300020000100061&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">62. Van Tilborg L, Leeman F, Krelekamp C, Zwetsman M. Gu&iacute;a &quot;Van Gogh Museum&quot;. Amsterdam: Ediciones del Van Gogh Museum; 1996.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716967&pid=S0367-4762200300020000100062&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">63. Van Gogh V.  Cartas a Theo. 3ª edici&oacute;n.  La Habana: Editorial Labor 1968.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716968&pid=S0367-4762200300020000100063&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">64. Van Gogh V.  The complete Ietters of Vincent Van Gogh.  2ª edici&oacute;n.  Boston: Graphics Society; 1978.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716969&pid=S0367-4762200300020000100064&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">65. Salvat Editores. Van Gogh y Toulouse Lautrec. Historia del Arte.  Tomo 10.  Barcelona: Gr&aacute;ficas Stella SA; 1976.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716970&pid=S0367-4762200300020000100065&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">66. Beaujeau D.  Vincent Van Gogh.  Vida y Obra.  Minilibros de Arte, Colonia: Koneman Verlagsgeselschaft mbh; 2000.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716971&pid=S0367-4762200300020000100066&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">67. Frank H.  Van Gogh.  Biblioteca Salvat de Grandes Biograf&iacute;as. Barcelona: Salvat Editores; 1985.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716972&pid=S0367-4762200300020000100067&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">68. Sinapsis.  Trastornos cognoscitivos en epilepsia.  En: www.sinapsis.org/epi_diagn&oacute;stico.htlm</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716973&pid=S0367-4762200300020000100068&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">69. Vinca Masini L.  The Paintings: Vincent Van Gogh. Firenze: Barron’s Educational Series, Inc 1979.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716974&pid=S0367-4762200300020000100069&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">70. Tobie F.  Toulouse Lautrec.  Barcelona: Editors S.A; 2000.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716975&pid=S0367-4762200300020000100070&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">71. Perosino M.  Toulouse Lautrec.  Madrid: Sociedad Editorial Electa; 1992.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716976&pid=S0367-4762200300020000100071&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">72. Laboratorios Pfizer.  Amo del Cabaret y el prost&iacute;bulo. Centaurus 2002;4(2)3-5.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716977&pid=S0367-4762200300020000100072&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">73. Masciotta M.  The Paintings: Henri Tuolouse-Lautrec. Firenze: Barronn’s Educational Series Inc 1979.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716978&pid=S0367-4762200300020000100073&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman">74. Osteopetrosis en: http:/www.osteopetrosis.org</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2716979&pid=S0367-4762200300020000100074&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body>
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