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</front><body><![CDATA[ <P ALIGN="CENTER" style="line-height: 150%"><font face="Times" size="4"><b>Las grandes paradojas de la medicina actual</b></font></P>     <P ALIGN="CENTER" style="line-height: 150%"><FONT FACE="Times" size=3>Dr. Francisco Kerdel Vegas* </FONT></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">*Profesor de Dermatolog&iacute;a, Individuo de N&uacute;mero de la Academia Nacional de Medicina y de la Academia de Ciencias F&iacute;sicas, Matem&aacute;ticas y Naturales de Venezuela.  Miembro Honorario de las Academias Nacionales de Medicina de Brasil, Colombia, Chile y Paraguay.</font> <font size="3">Ex Embajador de Venezuela en la Gran Breta&ntilde;a, Francia y la UNESCO.</font></P>     <P ALIGN="RIGHT" style="line-height: 150%; margin-top: -8"><font size="3">&quot;Dar un alma a la medicina,&nbsp;</font></P>     <P ALIGN="RIGHT" style="line-height: 150%; margin-top: -19"><font size="3">una conciencia a la ciencia&quot;</font></P>     <P ALIGN="RIGHT" style="line-height: 150%; margin-top: -9"><font size="3">Jean Bernard (1907-  ), 1994</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%">&nbsp;</P> <B>    <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">INTRODUCCI&Oacute;N</font></P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">No creo que se pueda resumir mejor cu&aacute;les son los principales problemas de la medicina y de las ciencias en nuestra &eacute;poca, que con estas dos sentencias escogidas para el ep&iacute;grafe de este escrito, del m&eacute;dico, acad&eacute;mico y escritor franc&eacute;s contempor&aacute;neo, Jean Bernard, cuyo juicio se focaliza esencialmente en el terreno de la moral y la &eacute;tica (1).</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">El origen de la medicina se pierde en la noche de los tiempos y se afirma, que a menudo, cuando tenemos problemas, ocurrimos al doctor, al sacerdote, o al abogado, puesto que sus funciones son necesitadas para entender el control de lo natural, de lo sobrenatural y las relaciones entre los miembros de la sociedad (2).</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Existe una escuela de pensamiento que establece una relaci&oacute;n directa entre las religiones monote&iacute;stas y la medicina, ya que la idea de un s&oacute;lo Dios, de acuerdo con la tradici&oacute;n Occidental,  tiene un efecto determin&iacute;stico sobre la biomedicina (t&eacute;rmino en boga para calificar a la medicina cient&iacute;fica contempor&aacute;nea), y de cierta manera legitima la idea de una sola verdad universal subyacente, o lo que es lo mismo, de un paradigma unitario (Paul Unschuld) (3).</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Sin embargo en a&ntilde;os recientes hemos visto —gracias al descontento generalizado por ausencia de nuevos &quot;milagros m&eacute;dicos&quot; para curar enfermedades degenerativas de la tercera edad—, nuevas modas, que han venido a engrosar los movimientos heterodoxos bien establecidos como la homeopat&iacute;a, la osteopat&iacute;a, la podiatr&iacute;a y la quiropr&aacute;ctica, tales como el &quot;holismo&quot;, el herbalismo, la acupuntura, la aromaterapia, y numerosos otros rubros englobados bajo el calificativo de &quot;medicina alternativa&quot;.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">La medicina en tanto que una disciplina que se conduce en forma simult&aacute;nea como ciencia y arte est&aacute; fuertemente atada a la moral y &eacute;tica de su &eacute;poca.  La moral es m&aacute;s flexible y var&iacute;a con los tiempos; la &eacute;tica se nutre de valores y principios b&aacute;sicos que son permanentes.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">De los numerosos e importantes beneficios que la medicina aporta a nuestras diarias vidas no abrigo la menor duda; algo que adquiri&oacute; m&aacute;s importancia en mi generaci&oacute;n, pues es en la segunda mitad del siglo XX en que se descubren nuevos medicamentos y procedimientos quir&uacute;rgicos que permiten curar o controlar ciertas enfermedades y sobre las cuales, consecuentemente, las estad&iacute;sticas prueban de modo fehaciente los logros de la medicina cient&iacute;fica de nuestros d&iacute;as.  No s&oacute;lo la gente vive m&aacute;s tiempo, sino que gozan de mejor salud, y ello es tan evidente, bien conocido y aceptado por la opini&oacute;n p&uacute;blica, que los contribuyentes presionan y obligan a los pol&iacute;ticos a multiplicar el gasto en salud, que ha pasado a convertirse en la m&aacute;s grande industria del mundo.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Para tener un indicador v&aacute;lido de lo que pasa en Venezuela en el sector salud, no tenemos sino que consultar la p&aacute;gina del gasto en salud de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, correspondiente al a&ntilde;o 2001, www.worldbank.org/data/wdi2001/pdfs/tab2_15.pdf. y all&iacute;, en crudas cifras, podemos ver que formamos pareja con Hait&iacute;, ya que somos los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina que tienen el menor gasto en salud de la regi&oacute;n (empate t&eacute;cnico entre Venezuela y Hait&iacute; en 4,2 % del total del GDP —producto dom&eacute;stico bruto—, p&uacute;blico y privado).  Algo que cualquier gobierno sensato deber&iacute;a corregir de inmediato.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">El mayor porcentaje de gasto en salud (siempre referido al GDP) lo tiene EE.UU con 13 %, seguidos por Nicaragua (12,2 %), Alemania (10,6 %), Suiza (10,4 %), Argentina (10,3 %), L&iacute;bano (9,8 %), Francia (9,6 %), Israel (9,5 %), Colombia (9,3 %), Canad&aacute; (9,2 %), y Cuba (9,1 %).  Este es el grupo que invierte m&aacute;s del 9 % de su GDP en salud; como podemos observar de estos once pa&iacute;ses, seis son naciones desarrolladas y cinco subdesarrolladas; del segundo grupo cuatro son latinoamericanas, y de ellas se puede decir que, al menos en ese sector, hacen un loable y tal vez reciente esfuerzo por mejorar la salud de su poblaci&oacute;n y as&iacute; tratar de salir del c&iacute;rculo vicioso, higiene deficiente/enfermedad/pobreza/hambre.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Como ha afirmado el distinguido historiador de la medicina Roy Porter, &quot;Nunca la gente del Occidente ha vivido tanto tiempo, o ha estado tan saludable, ni nunca antes han sido los logros m&eacute;dicos tan grandes.  Pero, parad&oacute;jicamente, en raras ocasiones ha despertado la medicina tan intensas dudas y desaprobaci&oacute;n como hoy en d&iacute;a.  Nadie puede negar los logros m&eacute;dicos de los &uacute;ltimos 50 a&ntilde;os —la culminaci&oacute;n de una larga tradici&oacute;n de la medicina cient&iacute;fica— ha salvado m&aacute;s vidas que aquellas de cualquier era, desde el alborear de la medicina&quot; (4).</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Esta transformaci&oacute;n y sustancial inyecci&oacute;n de fondos, ocurrida en pocos a&ntilde;os, no ha dejado de tener algunos efectos negativos en el ejercicio de nuestra profesi&oacute;n, que hasta hace pocos a&ntilde;os era una actividad que en el terreno de la econom&iacute;a se desenvolv&iacute;a como una &quot;industria casera&quot; o primitiva, tal y como nos fue ense&ntilde;ada por nuestros maestros, tal y como la hemos practicado por d&eacute;cadas, y ello me ha motivado a repensar las contradicciones que por esta, entre otras causas, a diario enfrentamos en esa singular relaci&oacute;n de m&eacute;dico/paciente.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Escribimos estas reflexiones porque, como sugiere Roy Porter (4), somos hijos de Gutenberg y estamos atrapados en redes de palabras, y, porque, como afirma la Biblia, ‘al comienzo fue la palabra’, y despu&eacute;s de todo somos producto de las religiones del libro y de su filosof&iacute;a del poder de la palabra escrita.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Debo confesar de inicio que una s&iacute;ntesis, como la que deseo presentar al escrutinio de la clase m&eacute;dica, est&aacute; prejuiciada por mi &quot;historicismo&quot;, si por tal entendemos mi creencia de que el estudio de la historia nos ayuda a entender el presente e incluso a predecir el futuro.  Sin ese apoyo intelectual fundamental nuestra conducta ser&iacute;a como adentrarnos en el oc&eacute;ano sin br&uacute;jula y sin cartas marinas.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Es evidente que queremos compartir estas ideas con otros colegas y con su activa participaci&oacute;n abrir un debate que nos permita evaluar con objetividad la situaci&oacute;n actual.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Tratar de ignorar, soslayar, rehuir, sortear o posponer una toma de decisiones ante las comprometedoras realidades que nos impone ese impresionante desarrollo tecnol&oacute;gico y econ&oacute;mico en la esfera de las ciencias de la salud, con sus ineludibles presiones e intervenciones directas en el ejercicio profesional m&eacute;dico, no ser&iacute;a otra cosa que imitar la estrategia del avestruz, tratando de enterrar la cabeza en el suelo, cuando se aproxima una crisis de magnitud.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Las ideas aqu&iacute; expresadas han sido estudiadas, discutidas y difundidas por numerosos autores, m&eacute;dicos y legos por igual, por lo que debo aclarar que comparto sin ambages la apreciaci&oacute;n del distinguido escritor m&eacute;dico norteamericano Sherwin B. Nuland, cuando afirma: &quot;Ning&uacute;n autor escribe solo.  Sea cual fuere su grado de soledad, la influencia silenciosa de palabras aparentemente olvidadas siempre est&aacute; a su lado, al igual que los hombres y las mujeres que las pronunciaron; las lecturas y conversaciones de toda una vida convergen en sus p&aacute;ginas.  Filtrados por la individualidad de la mente de un escritor, ecos distantes de sus experiencias se vuelven cada vez m&aacute;s insistentes hasta que se hacen conocer y encuentran forma en las puntas de sus dedos, aunque es posible que nunca se revelen con total nitidez en la conciencia plena&quot; (5).</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">El ejercicio diario de la medicina contempor&aacute;nea presenta numerosas contradicciones o paradojas que son de dif&iacute;cil interpretaci&oacute;n y a&uacute;n de m&aacute;s dif&iacute;cil resoluci&oacute;n y que vale la pena identificar, para concentrar en ellas la atenci&oacute;n y el inter&eacute;s de los profesionales.  De ninguna manera se trata de un listado exhaustivo, ni se previ&oacute; una cierta jerarqu&iacute;a de importancia, de manera que no est&aacute;n enumeradas en orden a su significaci&oacute;n o consecuencias previsibles, y pensamos que es importante que la profesi&oacute;n m&eacute;dica revise peri&oacute;dicamente esas paradojas —que evidentemente han de cambiar de tiempo en tiempo—, con la evoluci&oacute;n continua —y a veces explosiva— de las ciencias de la salud, pues de ello depende, en buena parte, el poder mantener en el ejercicio de la medicina, una alta solvencia moral, dada la bien ganada y multisecular reputaci&oacute;n, basada en seriedad, consagraci&oacute;n, honorabilidad e integridad, y de all&iacute; se deriva directamente el alto nivel de confianza y credibilidad de que ha gozado el m&eacute;dico, indispensable, en cualquier sociedad, para poder practicar id&oacute;neamente nuestra profesi&oacute;n, situaci&oacute;n esta de privilegio que nos ha otorgado la sociedad, que no debe ser vulnerada, ni disminuida, pues es el fundamento de una relaci&oacute;n transparente y justa; individual entre el paciente y el m&eacute;dico tratante, por una parte, y colectiva, entre el gremio m&eacute;dico y la sociedad, por la otra.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Estos dos conceptos de confianza y credibilidad son fundamentales en la praxis m&eacute;dica, por ello insistiremos reiterativamente en su importancia y nos apoyaremos en la opini&oacute;n de autores reputados para as&iacute; afianzarlo en la mente de nuestros lectores.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Como podr&aacute; observarse estas paradojas, escogidas al azar y de ning&uacute;n modo un listado exhaustivo, son de car&aacute;cter filos&oacute;fico, &eacute;tico, moral, ontol&oacute;gico, deontol&oacute;gico, semiol&oacute;gico, sem&aacute;ntico, econ&oacute;mico, administrativo, procedimental, cultural y de otras &iacute;ndoles, pero tienen en com&uacute;n un inter&eacute;s de car&aacute;cter pr&aacute;ctico para el m&eacute;dico que ejerce su profesi&oacute;n.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Lo que al comienzo fue un simple listado ha ido creciendo hasta convertirse en un peque&ntilde;o libro, donde he tratado de sintetizar mi pensamiento al respecto.  Deliberadamente he colocado despu&eacute;s de cada personaje citado en este trabajo, la fecha de su nacimiento y la de su muerte, con el objeto de facilitar al lector, la posibilidad de establecer interrelaciones entre los protagonistas del relato, o las posibles influencias de las ideas de unos sobre otros.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Muchas de estas paradojas est&aacute;n &iacute;ntimamente relacionadas entre s&iacute;, dada la naturaleza del problema abordado y eventualmente podr&iacute;an agruparse.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">La medicina es tan antigua como la aparici&oacute;n del hombre en nuestro planeta y se estima que el Homo sapiens como tal surgi&oacute; de la evoluci&oacute;n de primates superiores hace unos 100-120 000 a&ntilde;os, de los cuales tenemos constancia escrita (historia) tan s&oacute;lo unos 2 500 a&ntilde;os, que son los que realmente cuentan en su evoluci&oacute;n documentada.  Es pues pertinente que nos hagamos preguntas como la que sigue, para tratar de determinar la influencia de la medicina en el devenir de nuestra especie durante ese considerable lapso en que disponemos de informaci&oacute;n confiable.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">¿Cu&aacute;les son las contribuciones m&aacute;s significativas hechas por los m&eacute;dicos en beneficio de la humanidad?</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Para contestar esta pregunta necesitamos necesariamente referirnos a una evaluaci&oacute;n un tanto subjetiva, de la influencia a trav&eacute;s de la historia —que afecta a mayor n&uacute;mero de personas, durante mayor tiempo—, de las acciones significativas (no siempre positivas), los trabajos, descubrimientos e innovaciones de los hombres que las llevaron a cabo, intentada por un historiador norteamericano, Michael H. Hart en 1978 (6), en la cual incluye, en un orden jer&aacute;rquico, seg&uacute;n su relativa importancia, del 1 al 100, los siguientes m&eacute;dicos: Sigmund Freud (posici&oacute;n 32, en ese orden)*, Alexander Fleming (la 45), John Locke (la 48), William Harvey (la 57), Joseph Lister (la 60), y Edward Jenner (la 72).  O sea un 6 % del total, o para ser m&aacute;s precisos, tal vez tan s&oacute;lo un 5 %, si excluimos a Locke, que aunque ejerci&oacute; la medicina a lo largo de su vida, gan&oacute; la inmortalidad de este listado con sus contribuciones a la filosof&iacute;a.  Para ser equitativos, las contribuciones a las ciencias m&eacute;dicas de cient&iacute;ficos no-m&eacute;dicos fueron tan o m&aacute;s importantes que las de los m&eacute;dicos, y entre ellas no podemos dejar de se&ntilde;alar las de Louis Pasteur (posici&oacute;n 12 entre los 100), Charles Darwin (la 17), Wilhelm Conrad Rontgen (la 73), y Gregory Pincus (la 81).</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">*En la Paradoja… se comenta como Fre&iacute;d ha perdido buena parte de la admiraci&oacute;n y popularidad que tuvo en la primera mitad del siglo XX.  Es posible que en futuras ediciones del libro de Hart pierda la preeminencia que el autor le asign&oacute; originalmente, y si ello llegase a suceder ser&aacute; una prueba de lo que significan &quot;las modas&quot; en medicina.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Como quiera que analicemos este listado encontramos que las contribuciones de estos grandes hombres han dado su forma y contenido al mundo en que vivimos de un modo sustancial.  De los seis m&eacute;dicos, cinco fueron brit&aacute;nicos y uno austr&iacute;aco.  De los cient&iacute;ficos no-m&eacute;dicos uno fue franc&eacute;s, uno ingl&eacute;s, uno alem&aacute;n y otro norteamericano.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Como siempre sucede, esta escogencia primero, seguida de una a&uacute;n m&aacute;s dif&iacute;cil jeraquizaci&oacute;n, es un ejercicio intelectual de gran inter&eacute;s e importancia, pero altamente subjetivo.  Como dice el proverbio popular, &quot;no son todos los que est&aacute;n, ni est&aacute;n todos los que son&quot;, y sin duda uno de los grandes ausentes es Hip&oacute;crates.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">As&iacute; lo reconoci&oacute; el autor en una segunda edici&oacute;n de su libro, aparecida en 1993 (7), esta vez publicado por una editorial de prestigio con capacidad de difusi&oacute;n y mercadeo universal (Simon &amp; Schuster de Londres y Nueva York), cuando en un simple listado de las siguientes cien personas (hasta llegar a 200) y en orden alfab&eacute;tico (sin las microbiograf&iacute;as que s&oacute;lo se narran acerca de los primeros cien personajes) incluye a otros tres m&eacute;dicos: Galeno, Hip&oacute;crates e Ivan Pavlov.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Existen grandes benefactores al bienestar y goce de la salud de los seres humanos, que permanecen desconocidos, algunos de ellos completamente an&oacute;nimos y bien poco recordados.  He aqu&iacute; un ejemplo, ¿qui&eacute;n recuerda al inventor de las gafas o anteojos?  Sabemos, como lo destaca el profesor David Landes en su libro, &quot;La Riqueza y la Pobreza de las Naciones&quot; (8) que esa invenci&oacute;n tuvo lugar en la ciudad italiana de Pisa, alrededor del a&ntilde;o 1306, y el gran descubrimiento de este inventor (posiblemente un simple artesano, cuyo nombre exacto desconocemos) consisti&oacute; en fijar lentes de vidrio pulido (cuyas propiedades correctivas a la visi&oacute;n eran conocidos con anterioridad … se dice que Ner&oacute;n utilizaba un mon&oacute;culo para leer, tallado en una esmeralda), a una armadura de metal apoyada en la nariz y las orejas.  Con ese simple invento este benefactor de la humanidad duplic&oacute; la vida &uacute;til de trabajo visual necesario, a millones de operarios, y le permiti&oacute; seguir leyendo, a quienes lo hac&iacute;an, por el resto de sus vidas.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Es tambi&eacute;n pertinente recordar aqu&iacute;, que muchas veces el cr&eacute;dito de un determinado descubrimiento lo capitaliza una sola persona, cuando en verdad, con toda justicia, pertenece a m&aacute;s de una.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Un caso bien documentado, de paternidad compartida de un descubrimiento, es el de la anestesia por dos dentistas de Nueva Inglaterra, EE.UU, William Thomas Green Morton (1819-1868) y Horace Wells (1815-1848) quienes utilizando las propiedades ya conocidas del &eacute;ter sulf&uacute;rico &quot;pon&iacute;an a dormir&quot; a sus pacientes para extraerles los dientes y muelas sin dolor.  Sin embargo la fecha oficial del descubrimiento fue el d&iacute;a 16 de octubre de 1846, en que Morton anestesi&oacute; con todo &eacute;xito al joven Gilbert Abbott de 20 a&ntilde;os de edad, para ser operado de un tumor en la mand&iacute;bula, en el gran anfiteatro del Massachussets General Hospital de Boston (desde entonces conocido como &quot;Ether Dome&quot;) por el cirujano John Collins Warren (1778-1856), fundador del famoso hospital en 1811.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">La peque&ntilde;a historia es bastante m&aacute;s compleja, ya que el qu&iacute;mico y ge&oacute;logo Charles Thomas Jackson (1805-1880) declar&oacute; que hab&iacute;a sugerido el &eacute;ter a Morton, y exigi&oacute; parte de la patente, y a&ntilde;os m&aacute;s tarde Crawford Williamson Long (1815-1878) anunci&oacute; que hab&iacute;a venido usando anestesia con &eacute;ter desde marzo de 1842.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Dos meses m&aacute;s tarde de la famosa primera anestesia general en Boston, el cirujano ingl&eacute;s Robert Liston (1794-1847) amputaba una pierna en el University College Hospital de Londres, a un paciente anestesiado con &eacute;ter.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">El final de esta saga es bastante tr&aacute;gico ya que Wells se suicid&oacute; en prisi&oacute;n y Morton muri&oacute; 20 a&ntilde;os m&aacute;s tarde arruinado y amargado (9).</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Nuevamente acerca de esa paternidad m&uacute;ltiple (es de notar que el &eacute;xito produce esa paternidad plural y el fracaso singular orfandad), siempre se recuerda el caso de la penicilina, un descubrimiento inicial de Alexander Fleming (m&eacute;dico microbi&oacute;logo) en 1929, que pas&oacute; desapercibido durante muchos a&ntilde;os y fue puesto al servicio de la humanidad por el trabajo dedicado de Howard Florey (m&eacute;dico pat&oacute;logo) y Ernst Boris Chain (qu&iacute;mico) en 1941, quienes compartieron, con entera justicia, el premio Nobel de Fisiolog&iacute;a y Medicina del a&ntilde;o 1945.  Sin embargo la opini&oacute;n p&uacute;blica generalmente asocia el descubrimiento de la penicilina tan s&oacute;lo al nombre de Fleming.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Otro tanto ocurri&oacute; con el descubrimiento de la estructura en doble h&eacute;lice del &aacute;cido desoxirribonucleico (ADN) por James D. Watson y Francis Crick por una parte y Maurice Wilkins por la otra (hace 50 a&ntilde;os), reconocido as&iacute; por el jurado del premio Nobel, cuando —como en el caso de la penicilina— lo dividi&oacute; en tres partes iguales (y con ello el cr&eacute;dito correspondiente, de uno de los m&aacute;s importantes descubrimientos cient&iacute;ficos de todos los tiempos).  Faltaba all&iacute; una investigadora notablemente ausente, Rosalind Franklin, pues ya hab&iacute;a fallecido ese a&ntilde;o de la singular distinci&oacute;n.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Sin embargo, se puede afirmar, que en general, tal justa repartici&oacute;n de los m&eacute;ritos correspondientes, no filtra a partir de ciertos niveles, y es desconocida por el p&uacute;blico en general.  Ya lo dijo elocuentemente Sir William Osler (1849-1919) cuando afirm&oacute;: &quot;En las ciencias, el cr&eacute;dito va al hombre que convence al mundo, no al hombre a quien se le ocurri&oacute; inicialmente la idea&quot; (9,10).</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Para dar una idea de lo que representa la medicina en nuestra generaci&oacute;n, recojo la opini&oacute;n autorizada del historiador brit&aacute;nico contempor&aacute;neo, Arnold Toynbee (1889-1975) cuando afirma:</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">&quot;El siglo XX ser&aacute; recordado principalmente, no como una &eacute;poca de conflictos pol&iacute;ticos e invenciones t&eacute;cnicas, sino como la &eacute;poca en que la sociedad humana se atrevi&oacute; a pensar que la salud de la totalidad de la raza humana era un objetivo pr&aacute;ctico&quot; (11).</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Este es un concepto que se refleja en la constituci&oacute;n —ley fundamental de Venezuela— pero de una manera ausente de todo realismo.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Por motivos de espacio, las &quot;paradojas&quot; que hemos identificado son tan solo un escueto listado que enuncia la naturaleza del problema, con muy breves comentarios, sin poder analizarlas en profundidad, ya que el prop&oacute;sito de este escrito es tan s&oacute;lo llamar la atenci&oacute;n de los m&eacute;dicos sobre la magnitud de los problemas que acosan el futuro desenvolvimiento de nuestra profesi&oacute;n.  Muchas de las estad&iacute;sticas utilizadas en este trabajo provienen de Estados Unidos, no s&oacute;lo porque son confiables, o porque el ingl&eacute;s se ha convertido en la lingua franca universal, sino porque son continuamente comparadas y analizadas en m&uacute;ltiples trabajos publicados y comentados, lo que facilita una interpretaci&oacute;n objetiva y equilibrada.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Una r&aacute;pida hojeada de los libros hipercr&iacute;ticos escritos recientemente por m&eacute;dicos y por legos nos da a entender que se trata de un asunto de gran importancia —prioritaria para la sociedad contempor&aacute;nea—, y revelar&iacute;a sagacidad y sabidur&iacute;a por parte de la profesi&oacute;n m&eacute;dica dedicarle tiempo y estudio en profundidad a unos temas, que han dejado de ser de su exclusiva competencia e inter&eacute;s para convertirse en motivo principal de un debate universal sobre ese sector en materia de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Pienso que la actitud m&aacute;s inteligente y constructiva de la profesi&oacute;n m&eacute;dica, a trav&eacute;s de sus m&aacute;s calificadas instituciones, ser&iacute;a la de prestar seria atenci&oacute;n a las severas (y muchas veces injustificadas) cr&iacute;ticas que se han hecho recientemente a la medicina contempor&aacute;nea.  Como el objetivo de este escrito no es desmentir a quienes han presentado una imagen negativa de la medicina, me limito a presentar un listado de aquellas publicaciones que considero m&aacute;s difundidas e influyentes, las cuales se pueden consultar en el anexo, al final.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">El bi&oacute;logo Sir Peter Medawar (1915-1987), Premio Nobel de Fisiolog&iacute;a o Medicina (1960), escribi&oacute; refiri&eacute;ndose a libros que calific&oacute; como &quot;desafectos&quot; y &quot;quejumbrosos&quot; como los de Iv&aacute;n Illich (1926-2002, de origen austr&iacute;aco, pol&eacute;mico erudito, te&oacute;logo y fil&oacute;sofo, pensador pol&iacute;tico y social radical) y Thomas McKeown (1911-1988, m&eacute;dico brit&aacute;nico, fil&oacute;sofo social de la medicina), lo que considero es un argumento fundamental y muy humano en esta diatriba, diciendo:</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">&quot;Disfrutando de la doble calificaci&oacute;n de ser bi&oacute;logo y habiendo sufrido dos muy graves enfermedades estoy en una posici&oacute;n m&aacute;s fuerte que ellos para dar &eacute;nfasis a la importancia que el ser humano tiene por una muy fuerte y marcada preferencia de estar vivo, como opuesta al estar muerto.  Mientras tal preferencia siga siendo un elemento importante de la psique humana, el tratamiento m&eacute;dico, aun cuando por necesidad, extenuante y heroico en car&aacute;cter, permanecer&aacute; en demanda&quot; (12).</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Otros comentaristas de la actualidad m&eacute;dica tratan de ser m&aacute;s equilibrados y justos en sus apreciaciones, como el escritor franc&eacute;s Herve Hamon, quien en su libro &quot;Nos M&eacute;decins&quot; (13), declara paladinamente que se ha interesado en los m&eacute;dicos porque est&aacute;n en crisis —crisis de identidad, crisis econ&oacute;mica, crisis &eacute;tica, crisis epistemol&oacute;gica—, y que su crisis (la de los m&eacute;dicos) es fatalmente nuestra crisis (la de todos los seres humanos, obviamente).</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">¿Qui&eacute;n puede estar en desacuerdo?  Y acaso, ¿no es justo que los mismos m&eacute;dicos participemos en el debate, dejando conocer nuestros argumentos y puntos de vista?</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">No ha faltado en esta panoplia de contribuciones cr&iacute;ticas a la medicina, un rasgo indispensable del genio humano … el humor, desplegado magistralmente por un miembro del gremio, el doctor Richard Gordon, en su libro &quot;The Alarming History of Medicine&quot; (9) (autor de una cuarentena de novelas relacionadas con temas m&eacute;dicos).</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Hace casi tres siglos, el religioso y fil&oacute;sofo espa&ntilde;ol del siglo XVIII, Benito Jer&oacute;nimo Feijoo (1676-1764) en su obra &quot;Teatro cr&iacute;tico universal, Tomo octavo, Discurso X&quot;, escogi&oacute; ese mismo tema de las &quot;Paradojas m&eacute;dicas&quot;, expresando que hab&iacute;a propuesto en sus libros varias m&aacute;ximas m&eacute;dicas, que &quot;por ser contra la com&uacute;n opini&oacute;n, se puede dar el nombre de Paradojas&quot;.  Cita en su trabajo el Padre Feijoo, un escrito semejante del m&eacute;dico h&uacute;ngaro contempor&aacute;neo suyo, Miguel Luis Synapio, quien aparentemente se interes&oacute; por refutar a Hip&oacute;crates (nada m&aacute;s he podido encontrar sobre Synapio), y en cuanto a las paradojas de Feijoo no tienen ning&uacute;n parecido o semejanza a las que constituyen este escrito, y son cr&iacute;ticas —la mayor parte de las veces, justificadas— contra las pr&aacute;cticas m&eacute;dicas de su &eacute;poca.  Hay sin embargo una conclusi&oacute;n muy v&aacute;lida cuando afirma: &quot;Mi intento (para el cual basta que yo haya acertado en algunas cosas) es introducir en los m&eacute;dicos gregarios<b>*</b> una prudente y moderada desconfianza de los dogmas recibidos, porque no pierdan jam&aacute;s de vista los documentos de la primera Maestra de la Medicina, que es la experiencia.&quot;  Y tambi&eacute;n nos amonesta con otro sabio consejo: &quot;Pero a la advertencia que hago, de que jam&aacute;s se pierda de vista el magisterio de la experiencia, es menester a&ntilde;adir otra, para que aquella sea &uacute;til.  Los experimentos de nada sirven, no a&ntilde;adi&eacute;ndoles una sagac&iacute;sima reflexi&oacute;n; antes llevan adelante, y propagan los errores concebidos.&quot;  (www.filosofia.as/feijoo.htm).</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3"><b>*Este calificativo est&aacute; utilizado en el sentido figurado &quot;del que sigue servilmente las ideas o iniciativas ajenas&quot;.</b></font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">La medicina del &uacute;ltimo medio siglo tiene -como bien califica el m&eacute;dico brit&aacute;nico, columnista del diario londinense &quot;Daily Telegraph&quot;, James Le Fanu (14), sus &quot;momentos definitivos&quot;, 36 de ellos, de los cuales 11 (se&ntilde;alados con un asterisco) son fundamentales, representando un buen punto de partida para nuestros comentarios, y que seg&uacute;n el listado cronol&oacute;gico que nos presenta, son los siguientes:</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">1935 Sulfonamidas</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">1941 *Penicilina</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Frotis ‘Papanicolau’ para el c&aacute;ncer del cuello uterino</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">1944 Di&aacute;lisis renal</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">1946 Anestesia general con curare</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">1948 Implante de lente intraocular para las cataratas</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">1949 *Cortisona</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">1950 Identificaci&oacute;n del cigarrillo como causa del c&aacute;ncer del pulm&oacute;n</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Cura de la tuberculosis con estreptomicina y &aacute;cido paraaminosalic&iacute;lico.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">1952 Epidemia de poliomielitis en Copenhagen y nacimiento del cuidado intensivo</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">*La clorpromazina en el tratamiento de la esquizofrenia</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">1954 Microscopio para operaciones de Zeiss</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">1955 Cirug&iacute;a de coraz&oacute;n abierto</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Vacuna del polio</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">1956 Resucitaci&oacute;n cardiopulmonar</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">1957 Factor VIII para la hemofilia</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">1959 El endoscopio Hopkins</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">1960 La p&iacute;ldora anticonceptiva</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">1961 La Levodopa para la enfermedad de Parkinson</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Reemplazo de la cadera de Charnley</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">1963 *Trasplante de ri&ntilde;&oacute;n</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">1964 *Prevenci&oacute;n de accidentes cerebrovasculares</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Injerto de puente coronario</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">1967 Primer trasplante card&iacute;aco</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">1969 Diagn&oacute;stico prenatal del s&iacute;ndrome de Down</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">1970 Cuidado intensivo neonatal</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Terapia cognitiva</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">1971 *Cura de c&aacute;ncer infantil</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">1973 Esc&aacute;ner (Tomograf&iacute;a axial computarizada)</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">1978 *Primer beb&eacute; de probeta</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">1979 Angioplastia coronaria</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">1984 *Helicobacter como causa de la &uacute;lcera p&eacute;ptica</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">1987 Tromb&oacute;lisis para los ataques card&iacute;acos</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">1996 Terapia triple para el SIDA</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">1998 Viagra para el tratamiento de la impotencia</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Es imposible estar en desacuerdo con Le Fanu en esa evaluaci&oacute;n de los progresos de la medicina entre los a&ntilde;os de 1935 y 1998, y gracias a esas innovaciones y descubrimientos la medicina contempor&aacute;nea gan&oacute; el prestigio de que goza y debe tratar de mantener e incrementar.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Tambi&eacute;n Le Fanu (14) nos ofrece su visi&oacute;n de las cuatro grandes paradojas de la medicina moderna, a saber:</font></P> <B>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Paradoja 1: Los doctores desilusionados.</font></P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Lo que en su momento fueron &aacute;reas de suspenso y emoci&oacute;n (por ejemplo al introducir la bomba que reemplaza la acci&oacute;n card&iacute;aca durante las intervenciones en dicho &oacute;rgano) pasan m&aacute;s tarde a ser meras rutinas, que ya no despiertan el mismo inter&eacute;s.  Adem&aacute;s los m&eacute;dicos j&oacute;venes, debido a que la admisi&oacute;n a las escuelas de medicina ha pasado a ser tan altamente competitiva, son mucho m&aacute;s brillantes que antes, y como tales menos tolerantes de la rutina de la pr&aacute;ctica m&eacute;dica ordinaria.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><B><font size="3">Paradoja 2: Los preocupados sanos.</font></P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Ese tipo de p&uacute;blico ha ido en aumento y de acuerdo con Le Fanu, la llamada Teor&iacute;a Social en boga, los hace a&uacute;n m&aacute;s neur&oacute;ticos.  La presi&oacute;n de esta gente sana por consultar sus m&eacute;dicos incide tambi&eacute;n negativamente sobre la paradoja 1.</font></P> <B>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Paradoja 3: La creciente popularidad de la medicina alternativa.</font></P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Lo que era antes percibido como ejercicio de curanderos y brujos se ha convertido en una actividad &quot;respetable&quot; por parte de quienes practican homeopat&iacute;a, naturopat&iacute;a, acupuntura, etc., cuyos servicios son requeridos por un tercio de la poblaci&oacute;n adulta.</font></P> <B>    <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Paradoja 4: Los costos de la salud creciendo en espiral.</font></P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Mientras m&aacute;s haga la medicina, mayor ser&aacute; la demanda y consecuentemente, mayor el costo.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">El modelo de crecimiento va en direcci&oacute;n de tratar de mejorar las enfermedades cr&oacute;nicas y degenerativas que afectan a los viejos.  Los fondos dedicados a este prop&oacute;sito, que son parte importante de la inversi&oacute;n en salud, se doblaron en Estados Unidos en la &uacute;ltima d&eacute;cada, pasando de 391 millardos a 668 millardos de d&oacute;lares, sin que pueda invocarse una mejora importante que justifique la escalada de tal aumento.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Con 52 a&ntilde;os de graduado de m&eacute;dico a cuestas y con esa &iacute;ntima relaci&oacute;n con la profesi&oacute;n m&eacute;dica que da una familia de m&eacute;dicos alrededor, ¿qu&eacute; mejor servicio podr&iacute;a dar a esa vocaci&oacute;n y pasi&oacute;n, que tanto he sentido, que la de expresar sin inhibiciones las ansiedades que siento por el futuro de ese noble oficio, expresando inquietudes propias y ajenas, con el prop&oacute;sito de corregir posibles desviaciones y abrir un debate sobre las soluciones a los diversos problemas que enfrentamos?</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Para darle a este trabajo un sentido verdaderamente humano, me ha parecido necesario incluir algunas &quot;an&eacute;cdotas m&eacute;dicas&quot;, que he incorporado en los sitios donde mejor se relacionan con las &quot;paradojas&quot; enunciadas, y tienen algunas veces el valor adicional de tener un contenido humor&iacute;stico, componente indispensable y altamente saludable del comportamiento de los individuos de nuestra especie.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">La mejor prueba de la unidad hist&oacute;rica de la profesi&oacute;n m&eacute;dica la representa el llamado juramento hipocr&aacute;tico que establece una continuidad en la conducta &eacute;tica de los m&eacute;dicos de m&aacute;s de 2 500 a&ntilde;os.  Es recomendable para los galenos releerlo de vez en cuando.  He aqu&iacute; su texto:</font></P> <B>    <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Juramento hipocr&aacute;tico</font></P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Juro por Apolo m&eacute;dico, por Esculapio, Higia y Panacea y pongo por testigo a todos los Dioses y a todas las Diosas, cumplir seg&uacute;n mis posibilidades y entendimiento el siguiente juramento:</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">&quot;Estimar&eacute; como a mis padres a aqu&eacute;l que me ense&ntilde;&oacute; este arte, har&eacute; vida com&uacute;n con &eacute;l, y si es necesario partir&eacute; con &eacute;l mis bienes.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Considerar&eacute; a sus hijos como hermanos m&iacute;os y les ense&ntilde;ar&eacute; este arte sin retribuci&oacute;n ni promesa escrita, si necesitaren aprenderlo.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Comunicar&eacute; los principios, lecciones y todo lo dem&aacute;s de la ense&ntilde;anza a mis hijos, a los del Maestro que me ha instruido, a los disc&iacute;pulos regularmente inscriptos y jurados seg&uacute;n los reglamentos, pero a nadie m&aacute;s.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Aplicar&eacute; los reg&iacute;menes en bien de los enfermos, seg&uacute;n mi saber y entender y nunca para mal de nadie.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">No dar&eacute; a nadie por complacencia un remedio mortal o un consejo que lo induzca a su p&eacute;rdida.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Tampoco dar&eacute; a una mujer un pesario que pueda da&ntilde;ar la vida de un feto.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Conservar&eacute; puros mi vida y mi arte.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">No extraer&eacute; c&aacute;lculo manifiesto, dejar&eacute; esta operaci&oacute;n a quienes saben practicar la cirug&iacute;a.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">En cualquier casa en que penetre lo har&eacute; para el bien de los enfermos, evitando todo da&ntilde;o voluntario y toda corrupci&oacute;n, absteni&eacute;ndome del placer del amor con las mujeres y los hombres, los libres y los esclavos.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Todo lo que viere u oyere en el ejercicio de la profesi&oacute;n y en el comercio de la vida com&uacute;n y que no deba divulgarse, lo conservar&eacute; como secreto.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Si cumplo &iacute;ntegramente este juramento, que pueda gozar dichosamente de mi vida y mi arte y disfrutar perenne gloria entre los hombres.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Si lo quebranto que me suceda lo contrario&quot;.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Hip&oacute;crates 400 a.C.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Para comprender cabalmente la importancia de las paradojas, y entrar en materia, quiero recurrir a la importancia del humor, pues como bien afirma Dietrich Schwanitz (15), &quot;...el humor es parte de la democracia, pues la misma democracia descansa en una paradoja, we agree to disagree (nos ponemos de acuerdo para discutir), y la armon&iacute;a de la comunidad se basa en la discusi&oacute;n permanente.  Los fan&aacute;ticos y los ide&oacute;logos sienten p&aacute;nico antes las paradojas; el humor en cambio, es la capacidad de soportar las contradicciones insolubles sin perder los nervios.  En tanto que dique levantado contra los doctrinarios, el humor es la actitud democr&aacute;tica par excellence (por antonomasia).&quot; <b> *</b></font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Por compartir plenamente este criterio he tratado de incorporar un elemento de humor a este ensayo, cada vez que lo he pensado permisible y l&iacute;cito.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">La dignidad humana.  Es sin la menor duda el factor clave para entender cabalmente las relaciones m&eacute;dico/paciente.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Para comprender la verdadera significaci&oacute;n de este aserto voy a recurrir a una an&eacute;cdota personal, que sucedi&oacute; cuando en mi car&aacute;cter de Delegado/Embajador de Venezuela ante la UNESCO en Par&iacute;s, trataba de promover la candidatura de Mohamad Yunus para el Premio Sim&oacute;n Bol&iacute;var (lo que eventualmente se logr&oacute; con &eacute;xito).  Un buen d&iacute;a se present&oacute; en mi despacho una se&ntilde;ora de Bangladesh, vestida con su elegante y tradicional sari, quien manten&iacute;a una peque&ntilde;a oficina en la sede de la UNESCO, y quien estaba igualmente interesada en la candidatura del profesor Yunus, y la conversaci&oacute;n gir&oacute; acerca de la profunda significaci&oacute;n del &quot;banco de los pobres&quot; para su pa&iacute;s y especialmente para sus mujeres, y me narr&oacute; una experiencia conmovedora.  Se trataba de una pobre mujer analfabeta, sin marido y con hijos, que oyendo hablar en la peque&ntilde;a aldea donde viv&iacute;a, de los cr&eacute;ditos sin prenda del nuevo banco, decidi&oacute; enterarse por s&iacute; misma si pod&iacute;a solicitar dinero prestado para instalar un mini-negocio de venta de art&iacute;culos para mujer (perfumes, joyas de fantas&iacute;a, telas, etc.) en el mercado local, y pensaba que le bastar&iacute;a la suma de menos de un d&oacute;lar estadounidense (su equivalente en rupias) para iniciarlo.  Los funcionarios del banco le explicaron que no era posible hacer un pr&eacute;stamo tan peque&ntilde;o, pero que la idea les parec&iacute;a apropiada y pod&iacute;an prestarle el m&iacute;nimo que acostumbraba la instituci&oacute;n.  La se&ntilde;ora se qued&oacute; meditando y luego rechaz&oacute; la oferta, alegando que no estaba segura si pod&iacute;a repagar esa suma, y se march&oacute;.  Posteriormente volvi&oacute; insistiendo en la modest&iacute;sima cantidad que ten&iacute;a en mente y siempre se le dio la misma contestaci&oacute;n.  Por fin un buen d&iacute;a acept&oacute; el pr&eacute;stamo y mont&oacute; su negocio.  La idea era original por cuanto las mujeres no acostumbraban llevar negocios en el mercado.  Sin embargo muy pronto los hombres que visitaban el mercado se apercibieron que la gu&iacute;a y consejos de una mujer eran convenientes para quien iba a buscar un regalo para la esposa, la hija, la madre o la novia, y de esta manera privilegiaban el negocio de la se&ntilde;ora, que vio prosperar r&aacute;pidamente su actividad comercial y al poco tiempo dispon&iacute;a de otros similares en los mercados de las aldeas de la regi&oacute;n.  La noticia lleg&oacute; a la capital y vinieron periodistas a entrevistar a esta exitosa dama.  La se&ntilde;ora les explic&oacute; que ella ten&iacute;a un origen muy humilde, de hecho hasta establecer ese negocio, era una pordiosera, una mendiga, que viv&iacute;a junto a sus menores hijos de las limosnas que solicitaba a diario.  Cuando la interrogaron acerca de su actual &eacute;xito econ&oacute;mico, contest&oacute; sin vacilar, que lo importante para ella no era el dinero, sino que hab&iacute;a recobrado su dignidad como ser humano.  Muchos pensaban que siendo indigente, esta mujer y quienes comparten esa extrema pobreza, no saben lo que es la dignidad, sin embargo, es el sentimiento m&aacute;s arraigado y enaltecedor de la raza humana, y perderla tiene un inmenso significado moral, como pone en evidencia esta an&eacute;cdota.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Es interesante se&ntilde;alar aqu&iacute; que un cr&iacute;tico de la medicina actual, altamente calificado, como el doctor Richard Horton, editor de la famosa revista m&eacute;dica semanal The Lancet, en su reciente libro &quot;Guerras M&eacute;dicas&quot; (16), no vacila en afirmar que la salud personal y la salud p&uacute;blica no son problemas de &quot;estilo de vida&quot; sino materias de profunda preocupaci&oacute;n existencial y geopol&iacute;tica.  &quot;Reflexionando sobre sus implicaciones en nuestra cultura, &eacute;l ve la medicina como una disciplina fracturada y r&aacute;pidamente cambiante, bajo presiones sociales, pol&iacute;ticas, financieras y cient&iacute;ficas sin precedente.  Pero insiste que debe ser guiada por encima de todo por un ideal: la dignidad del individuo de cara a la enfermedad.  Su argumento para la restauraci&oacute;n de la dignidad es la culminaci&oacute;n de un llamado apasionado a los m&eacute;dicos para ayudar a estructurar debates esenciales que abarquen desde materias de salud y curaci&oacute;n hasta las m&aacute;s urgentes demandas de desarrollo humano y justicia social&quot; (16).</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><B><font size="3">1ª Paradoja: La medicina cient&iacute;fica vs. el arte de la medicina.</font></P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Desde los tiempos antiguos del padre de la medicina, Hip&oacute;crates de Cos (460-377 a. de J.C.), se tiene por bien sabido que la medicina es una profesi&oacute;n (eufemismo gratificante y elaborado —por su componente te&oacute;rico—, de lo que es un &quot;oficio&quot;), mezcla indisoluble y compleja de ciencia y arte.  La tendencia contempor&aacute;nea de reducir la medicina a una pr&aacute;ctica interpretativa de las m&aacute;s sofisticadas tecnolog&iacute;as y a los m&eacute;dicos en meros &quot;tecn&oacute;logos&quot;, limitando y hasta tratando de eliminar su profundo sentido &quot;human&iacute;stico&quot;, ha creado un conflicto de incalculables proporciones, cuyas consecuencias negativas se observan ya en la crisis de la disminuci&oacute;n en la autoestima y gratificaci&oacute;n de los m&eacute;dicos reci&eacute;n graduados y del aprecio de la colectividad por nuestra profesi&oacute;n.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">La tentaci&oacute;n hacia una preponderancia cient&iacute;fica desestabilizadora es muy grande y se habla, con cierta justificaci&oacute;n, del Santo Grial de la medicina, que est&aacute; orientando su acci&oacute;n hacia la prevenci&oacute;n de enfermedades cr&oacute;nicas, m&aacute;s frecuentes en la edad provecta, como son el c&aacute;ncer, el infarto del miocardio, los accidentes cerebro-vasculares, la enfermedad de Alzheimer, la esquizofrenia, la diabetes y muchas otras, a trav&eacute;s de la intervenci&oacute;n a nivel gen&eacute;tico o a&uacute;n a nivel prote&iacute;nico (17).</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">En los inicios de este nuevo siglo, la Era del Genoma est&aacute; dejando paso a la llamada Era Prote&oacute;mica, cuyos abanderados prometen resultados dram&aacute;ticos a corto y mediano plazo.  Seg&uacute;n proclaman, &quot;la gente acudir&aacute; a los m&eacute;dicos con sus historias m&eacute;dicas digitalizadas incorporadas en tarjetas pl&aacute;sticas, semejantes a las tarjetas de cr&eacute;dito actuales, una especie de matrimonio entre medicina y salud p&uacute;blica; cada tarjeta contendr&aacute; la totalidad de su c&oacute;digo gen&eacute;tico y la medicina cambiar&aacute; hacia una verdadera medicina de familia, basada en los genes de cada grupo familiar&quot; (Allen Roses (17).</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Los estudiantes de medicina de hoy en d&iacute;a no pueden limitarse a estudiar —como en mis d&iacute;as de estudiante—, anatom&iacute;a, fisiolog&iacute;a, embriolog&iacute;a, bioqu&iacute;mica y anatom&iacute;a patol&oacute;gica, sino que deben adentrarse en los secretos de la biolog&iacute;a de las c&eacute;lulas, y de las mol&eacute;culas dentro y fuera de ellas, lo mismo que la membrana que las rodea, las fuerzas de energ&iacute;a que las afectan y los secretos relacionados.  &quot;El futuro de la investigaci&oacute;n m&eacute;dica b&aacute;sica est&aacute; en las manos de geneticistas e inmun&oacute;logos y quiz&aacute;s hasta de psicobi&oacute;logos.  Hay matem&aacute;ticos, f&iacute;sicos, qu&iacute;micos e ingenieros, quienes jam&aacute;s han puesto un pie en un laboratorio m&eacute;dico, y que sin embargo est&aacute;n investigando problemas que nos conducir&aacute;n a grandes avances en el arte de curar en el pr&oacute;ximo siglo&quot; (18).</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">La futurolog&iacute;a es una disciplina harto peligrosa y un ejercicio intelectual incierto, pero esas predicciones se ajustan a lo estrictamente previsible.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Sin embargo, para el pensador franc&eacute;s Jacques Attali, &quot;Pronto el hombre no ser&aacute; ya una preciosa m&aacute;quina, productora de capital, y, por tanto, que curar, sino una mercanc&iacute;a que consumir y, por tanto, de producir.&quot;  … &quot;La crisis de la medicina ilumina justamente, en la bruma del presente, un futuro en el que curar desaparece tras vender, donde la vida y la muerte, lo patol&oacute;gico y lo normal, lo natural y lo artificial se hacen indiscernibles&quot;.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Para cr&iacute;ticos, dentro de la propia profesi&oacute;n, como es el caso del Dr. Robert S. Mendelsohn (19), quien se confiesa como ‘m&eacute;dico her&eacute;tico’, &quot;la medicina moderna se aproxima m&aacute;s a una religi&oacute;n que al concepto tradicional de mezcla de ciencia y arte, ya que maneja asuntos complejos y misteriosos tales como nacimiento, muerte y todos los trucos que nuestros cuerpos nos juegan —y nosotros a ellos— entre ambos&quot;.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Maurice Pappworth, en su libro &quot;Human Guinea Pigs&quot; (Cobayos Humanos) (20) cita la opini&oacute;n de Sir William H. Ogilvie (cirujano del hospital Guy’s de Londres): &quot;La ciencia de la medicina experimental es algo nuevo y siniestro, por cuanto es capaz de destruir en nuestras mentes la vieja fe de que nosotros, los m&eacute;dicos, somos los sirvientes de los pacientes a que nos hemos dedicado a cuidar y la completa confianza de que ellos pueden poner sus vidas y las vidas de sus seres queridos a nuestro cuidado&quot;.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Cuando las cr&iacute;ticas a la praxis m&eacute;dica del momento, espec&iacute;ficamente a la experimentaci&oacute;n en humanos, provienen, como en este caso, de un colega, es tal vez la regla m&aacute;s bien que la excepci&oacute;n, que el gremio m&eacute;dico reaccione y se sienta molesto por que sea uno de los suyos quien &quot;lance la primera piedra&quot;, y de hecho fue lo que sucedi&oacute; con Pappworth, quien pag&oacute; un elevado precio por su &quot;osad&iacute;a&quot;, sufriendo un verdadero ostracismo y otras represalias por parte de la profesi&oacute;n m&eacute;dica.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Para un observador tan perspicaz como Sir Peter Medawar (1915-1987), cuando la gente habla del &quot;arte y ciencia&quot; de la medicina, generalmente confunden los conceptos presumiendo que &quot;el arte&quot; es aquella parte de tratar de atraer la simpat&iacute;a del paciente y conversar con &eacute;l, y &quot;ciencia&quot; a la dif&iacute;cil parte de interpretar correctamente las sofisticadas pruebas a que se le somete para llegar a un diagn&oacute;stico.  Seg&uacute;n Medawar, el caso es completamente a la inversa, pues la verdadera &quot;ciencia&quot; de la medicina es la comprensi&oacute;n en su integridad de la naturaleza del problema m&eacute;dico a la que se llega hablando extensamente con el enfermo y mediante un examen f&iacute;sico que permita encontrar los signos relevantes de la dolencia.  De este estilo ortodoxo del ejercicio m&eacute;dico es posible inferir lo que ocurre en el 90 % de los casos.  Por contraste, muchas de las tecnolog&iacute;as m&aacute;s modernas, que son las que pasan por &quot;ciencia&quot;, son con frecuencia equ&iacute;vocas en su interpretaci&oacute;n.  La l&oacute;gica del argumento de Medawar lleva a la paradoja de que mientras el m&eacute;dico indica m&aacute;s pruebas de laboratorio, la medicina que practica se hace menos &quot;cient&iacute;fica&quot; (14).</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Parte, tal vez la m&aacute;s importante, de las cr&iacute;ticas que recibe la medicina, son comunes y derivan de las mismas ra&iacute;ces que las que impactan a la ciencia de hoy en d&iacute;a, y que pueden resumirse en las palabras de Lewis Wolpert y Alison Richards (21), &quot;las actitudes presentes hacia la ciencia parecen indicar ambivalencia y polarizaci&oacute;n.  Mientras que existe mucho inter&eacute;s y admiraci&oacute;n por la ciencia, hay tambi&eacute;n un miedo profundamente arraigado y hostilidad.  La ciencia es percibida como materialista y deshumanizada, arrogante y peligrosa.  Quienes la practican son una banda de t&eacute;cnicos fr&iacute;os y sin sentimientos con poder sin responsabilidad.  El reduccionismo es sospechado e inc&oacute;modo, saboteador de todo el misterio y maravilla de la vida.  Las amenazas de guerra nuclear y la manipulaci&oacute;n gen&eacute;tica del embri&oacute;n son grandes.&quot;</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Los m&eacute;dicos no podemos darnos el lujo de ignorar ese tipo de percepci&oacute;n y esas cr&iacute;ticas, por m&aacute;s injustificadas o exageradas que puedan parecernos, y al evaluarlas con objetividad y calma, tratar de corregir aquellas conductas desviadas que pueden dar lugar a las cr&iacute;ticas con alguna base o fundamento.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><B><font size="3">2a Paradoja: Explosi&oacute;n demogr&aacute;fica vs. calidad de vida.</font></P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">A pesar de que es un tema que produce todav&iacute;a una amplia controversia, la poblaci&oacute;n del planeta Tierra con sus seis millardos de personas habit&aacute;ndolo —geogr&aacute;ficamente, podr&iacute;amos a&ntilde;adir, de manera un tanto caprichosa y heterog&eacute;nea—, parece haber llegado a un nivel pr&oacute;ximo a la saturaci&oacute;n, al menos si queremos respetar y conservar sus principales sistemas ecol&oacute;gicos.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Le tom&oacute; a nuestra especie, desde que apareci&oacute; en este planeta hasta el a&ntilde;o de 1830, alcanzar —a nivel mundial— la poblaci&oacute;n de un millardo (mil millones de personas).  Un siglo m&aacute;s tarde, en 1930, el n&uacute;mero de habitantes se hab&iacute;a duplicado (dos millardos); en 1960, tres millardos; en 1975, cuatro millardos; en 1986, cinco millardos; y en 1999 cruzamos la marca de los seis millardos.  Para el a&ntilde;o 2003 la estimaci&oacute;n es de 6,4 millardos de habitantes.  Es f&aacute;cil comprender que la bi&oacute;sfera terrestre no soporta el estr&eacute;s de esa explosi&oacute;n demogr&aacute;fica, si esas cifras no tienden a nivelarse r&aacute;pidamente.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">A primera vista, la medicina, podr&iacute;a ser la obvia v&iacute;ctima de su propio &eacute;xito.  Veamos porqu&eacute;.  La medicina moderna, en forma compartida —tal vez minoritariamente—, con la higiene, es responsable en buena parte de esa reciente explosi&oacute;n demogr&aacute;fica, ya que gracias a sus adelantos y progresos ha podido disminuir dr&aacute;sticamente la mortalidad infantil y aumentar considerablemente el promedio de vida de los habitantes del planeta.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">A comienzos del siglo XIX la tasa de la mortalidad infantil era de 250 por cada 1 000 nacimientos; en 1900 hab&iacute;a bajado a 150 por 1 000; diez a&ntilde;os m&aacute;s tarde era de 100 por 1 000 (hasta menos del 20 por mil en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de la d&eacute;cada de 1980).</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">En Europa, al comienzo de siglo XVIII, la mitad de los ni&ntilde;os mor&iacute;an antes de alcanzar los 15 a&ntilde;os de edad.  Por cuanto la poblaci&oacute;n en general alcanza su nivel m&aacute;ximo de productividad durante las d&eacute;cadas de los 40 y 50 a&ntilde;os, se perd&iacute;a un importante potencial humano.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">En cambio, en 1990, m&aacute;s de 83 % de la poblaci&oacute;n ten&iacute;a una esperanza de vida de 65 a&ntilde;os, y m&aacute;s del 28 % todav&iacute;a vivir&iacute;a hasta los 85 a&ntilde;os (22).</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Este doble logro, espectacular como ha sido, ha determinado ese efecto negativo constituido por la explosi&oacute;n demogr&aacute;fica, que amenaza erosionar y a veces hasta destruir el medio ambiente, que tiene que ser respetado y cuyo mantenimiento, en equilibrio con la poblaci&oacute;n humana que habita el planeta, es esencial para el futuro de la especie.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Otra paradoja, cuyas consecuencias pueden ser bien negativas, es que las poblaciones de los pa&iacute;ses avanzados tienden a estabilizarse o disminuir, en evidente contraste con las de los pa&iacute;ses en v&iacute;as de desarrollo, que siguen creciendo en forma explosiva y preocupante.  En otras palabras quienes disponen de la riqueza, capital y tecnolog&iacute;as para mejorar sus condiciones de vida, han logrado controlar su crecimiento demogr&aacute;fico y con toda probabilidad podr&aacute;n mantener o incrementar su calidad existencial, y pasarla as&iacute; a futuras generaciones, y en cambio los pobres de todo el mundo siguen multiplic&aacute;ndose, haciendo a&uacute;n m&aacute;s improbable salir del c&iacute;rculo vicioso del que son actualmente parte constituyente.  Las tasas de reproducci&oacute;n (promedio de hijos que tiene cada mujer durante su vida) de pa&iacute;ses como Espa&ntilde;a, Italia y Jap&oacute;n var&iacute;an entre 1,1 y 1,5 (muy por debajo de la tasa de reemplazo que es 2,2).</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Esas cifras son preocupantes porque determinar&aacute;n edades medianas en continuo crecimiento en esos pa&iacute;ses; para el a&ntilde;o 2050 estar&aacute; en 40 a&ntilde;os en EE.UU (era 19 a&ntilde;os en 1850), 54 a&ntilde;os en Alemania, 56 en Jap&oacute;n y 58 en Italia.  Se estima que la mitad de la poblaci&oacute;n de los pa&iacute;ses desarrollados estar&aacute; en edad de retirarse o m&aacute;s avanzada para esta fecha (22).</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Visto desde el punto de vista de un bi&oacute;logo, que se ha distinguido a lo largo de su carrera como docente e investigador, como una de las mentes m&aacute;s esclarecidas en el camino tortuoso y poco entendido de la integraci&oacute;n de las ciencias naturales con las otras ciencias y aun con las ciencias sociales, las humanidades y las artes en un esfuerzo aut&eacute;nticamente tit&aacute;nico para obtener &quot;la unidad de los conocimientos&quot; (23), en el proceso siempre complejo y dif&iacute;cil de s&iacute;ntesis intelectual, como Edward O. Wilson, en su nuevo libro &quot;El Futuro de la Vida&quot; (24), nos explica con meridiana claridad, utilizando el concepto de la &quot;huella ecol&oacute;gica&quot;, —la cantidad promedio de tierra productiva y de mar poco profundo que se atribuye a cada persona en trozos y pedazos de todas partes del mundo para proporcionarle alimento, agua, habitaci&oacute;n, energ&iacute;a, transporte, comercio y absorci&oacute;n de despojos—, es cercana a una hect&aacute;rea en pa&iacute;ses desarrollados, pero de 9,6 hect&aacute;reas en EE.UU, si tuvi&eacute;semos como meta para los seis millardos de seres humanos que poblamos la Tierra el nivel alcanzado por los norteamericanos de hoy en d&iacute;a, necesitar&iacute;amos cuatro planetas del tama&ntilde;o del nuestro.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Los cinco millardos de personas que constituyen el Tercer Mundo, es muy poco probable que alcancen ese alto nivel, pero tan s&oacute;lo con intentarlo, bastar&aacute; —seg&uacute;n la autorizada opini&oacute;n de Wilson—, para borrar de la faz del planeta los &uacute;ltimos vestigios de ambiente natural (es decir, sin intervenci&oacute;n humana).</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Como es f&aacute;cil suponer, la medicina no puede hacer ninguna concesi&oacute;n, por peque&ntilde;a que sea, tratando de cambiar sus objetivos fundamentales, que entre otros aspectos comprende los dos par&aacute;metros vitales ya mencionados —y que se anota &eacute;xitos en disminuir la mortalidad infantil y alargar la vida de los seres humanos, al lograr curar o controlar una mir&iacute;ada de enfermedades—, aunque visto desde otro &aacute;ngulo y de manera global, esa acci&oacute;n sea, al menos en buena parte, responsable de uno de los grandes problemas que confronta la humanidad, ese crecimiento demogr&aacute;fico explosivo y todav&iacute;a incontrolado en los pa&iacute;ses m&aacute;s pobres y necesitados del mundo.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">&quot;Al mismo tiempo el Homo sapiens se ha convertido en una fuerza geof&iacute;sica, la primera especie en la historia del planeta para lograr tan dudosa distinci&oacute;n.  Nosotros hemos llevado los niveles de anh&iacute;drido carb&oacute;nico a los m&aacute;s altos niveles en por lo menos doscientos mil a&ntilde;os, desbalanceado el ciclo del nitr&oacute;geno, y contribuido al calentamiento global, que en &uacute;ltima instancia ser&aacute; una mala noticia en todas partes&quot; (24).</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Faltar&iacute;a agregar que adem&aacute;s hemos inventado armas de destrucci&oacute;n masivas —con las bombas at&oacute;micas y de hidr&oacute;geno—, te&oacute;ricamente capaces de borrar toda vida de la superficie del planeta (esa tenue capa que lo cubre, denominada la bi&oacute;sfera), un poder autodestructivo  —capacidad genocida total—, que adquiri&oacute; nuestra especie, por vez primera en la historia, a mediados del siglo XX, y cuyo uso masivo hasta ahora ha podido evitarse por el uso de la raz&oacute;n entre quienes poseen y monopolizan ese poder letal tan horripilante como amenazante.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">En otras palabras, aunque es parte de la causa del problema, debido a su propia &iacute;ndole y debido a sus exitosos resultados, la medicina no tiene posibilidades reales de cambiar las actuales tendencias, ya que los esfuerzos destinados a nivelar la actual poblaci&oacute;n del globo, escapan a sus competencias y obedecen a m&uacute;ltiples causas que son ajenas a su acci&oacute;n esencial.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Para confirmar mi interpretaci&oacute;n cito a un m&eacute;dico brit&aacute;nico, Vernon Coleman (25), quien en el pr&oacute;logo de su libro y acerca del futuro que encaramos no vacila en afirmar: &quot;Para el a&ntilde;o 2020 un tercio de la poblaci&oacute;n del mundo desarrollado estar&aacute; por encima de los 65 a&ntilde;os.  Una cuarta parte de la poblaci&oacute;n ser&aacute; diab&eacute;tica.  En cada hogar donde coexistan dos padres sanos y dos ni&ntilde;os sanos, habr&aacute; cuatro personas incapaces o dependientes necesitando cuidados continuos.  Enfermedades tales como la diabetes o la esquizofrenia (gen&eacute;ticamente transmitidas) y la ceguera (que es diez veces m&aacute;s com&uacute;n despu&eacute;s de los 65 y treinta veces m&aacute;s com&uacute;n despu&eacute;s de los 75) ser&aacute;n tan frecuentes como la indigesti&oacute;n o la rinitis al&eacute;rgica lo son hoy en d&iacute;a.  El desempleo ser&aacute; normal.  Las enfermedades relacionadas con el estr&eacute;s ser&aacute;n end&eacute;micas.  Los pa&iacute;ses desarrollados a lo largo de todo el mundo enfrentar&aacute;n la bancarrota en su lucha para encontrar los fondos para pagar las pensiones, seguros de enfermedad y beneficios para los desempleados ….  La raza humana ser&aacute; destruida por la ambici&oacute;n m&eacute;dica, la codicia comercial y el oportunismo pol&iacute;tico&quot;.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Puede que sea una visi&oacute;n excesivamente pesimista y a&uacute;n tremendista del futuro que nos aguarda, pero si no cambiamos r&aacute;pidamente nuestras conductas frente a los problemas que enfrentamos, estos pron&oacute;sticos se cumplir&aacute;n indefectiblemente, con las terribles consecuencias enunciadas.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Estimo sin embargo, que la responsabilidad de los m&eacute;dicos en tan delicada materia es subalterna a la comprensi&oacute;n de la magnitud del problema por parte de la opini&oacute;n p&uacute;blica, que debe ser debidamente informada y educada sobre las realidades existentes por la clase pol&iacute;tica y sobre todo por los estadistas que existan dentro de la misma, para poder optar a pol&iacute;ticas p&uacute;blicas sensatas destinadas a corregir las anomal&iacute;as, inducidas por nuestro &eacute;xito tecnol&oacute;gico.  Ser&iacute;a una especie de holocausto colectivo auto-infligido.</font></P> <B>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">3ª Paradoja: Vida vegetativa vs. eutanasia.</font></P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">La dram&aacute;tica extensi&oacute;n del promedio de vida de la poblaci&oacute;n mundial, proporcionalmente mayor en los pa&iacute;ses industrializados, afluentes y con mejores servicios m&eacute;dicos, amenaza continuamente y muy especialmente a esos pa&iacute;ses del Primer Mundo, a convertirse progresivamente en una sociedad de viejos, de ancianos, de jubilados y pensionados (que superar&aacute;n en poco tiempo a quienes trabajan … y producen).  Todos los c&aacute;lculos actuariales al respecto est&aacute;n desfazados y los desequilibrios econ&oacute;micos que causar&aacute;n son un permanente dolor de cabeza para los estadistas y hasta para los pol&iacute;ticos de todos los pa&iacute;ses.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Pero el problema m&eacute;dico esencial es que los avances obtenidos para prolongar la vida activa de muchos &oacute;rganos, mediante trasplantes, y otros m&eacute;todos, han tenido cierto &eacute;xito con varios &oacute;rganos (tal como sucede con la c&oacute;rnea, el ri&ntilde;&oacute;n, el coraz&oacute;n, el h&iacute;gado y hasta los pulmones), pero es imposible —y con toda probabilidad seguir&aacute; si&eacute;ndolo durante muchos a&ntilde;os— con el cerebro.  Hace alg&uacute;n tiempo escrib&iacute; un art&iacute;culo sobre, &quot;el trasplante imposible&quot; refiri&eacute;ndome a ese hecho, de que en el supuesto negado de que pudi&eacute;semos acometer el acto quir&uacute;rgico y trasplantar la totalidad de un cerebro a un cuerpo humano, lo que verdaderamente hubiese ocurrido es el trasplante de la totalidad de un cuerpo a un cerebro (y no lo contrario), ya que al final de cuentas lo que realmente define al ser humano es lo que asienta en su cerebro.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Por otra parte con el aumento del promedio de vida, todos los problemas que surgen de la gradual erosi&oacute;n del cuerpo humano por el envejecimiento y reducci&oacute;n de la funcionalidad de los &oacute;rganos, tejidos, aparatos y sistemas, van encontrando soluciones m&eacute;dicas o quir&uacute;rgicas m&aacute;s o menos efectivas y aceptables, que no guardan relaci&oacute;n con los limitados avances relacionados con las enfermedades degenerativas del sistema nervioso central.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Enfermedades como la de Alzheimer pr&aacute;cticamente desconocida hasta hace tres d&eacute;cadas aumenta continuamente en relaci&oacute;n directamente proporcional al aumento de edad del promedio de la poblaci&oacute;n y est&aacute; haciendo estragos en los pa&iacute;ses desarrollados, ya que conduce a una poblaci&oacute;n con un porcentaje sustancial de viejos condenados a una vida vegetativa.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Con una situaci&oacute;n de este tipo se plantea con fuerza, como presi&oacute;n social comprensible, la opci&oacute;n de la eutanasia, y ya lo estamos viendo, como lenta pero progresivamente, va penetrando las conciencias de sociedades con una importante tradici&oacute;n liberal como ocurre en los Pa&iacute;ses Bajos, donde ya observamos intentos incipientes de utilizar la eutanasia para terminar la vida vegetativa de ancianos condenados a esa situaci&oacute;n inhumana, que elimina toda calidad de vida.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">El incremento continuo de la longevidad humana en las poblaciones de los pa&iacute;ses afluentes del Primer Mundo est&aacute; ocasionando problemas para los cuales la moral cristiana ortodoxa (y especialmente la cat&oacute;lica), muy r&iacute;gida en lo que toca a la sacralidad de la vida, no tiene respuestas apropiadas todav&iacute;a.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Los trasplantes hacen posible mantener funcionando aceptablemente algunos &oacute;rganos vitales, como el ri&ntilde;&oacute;n, el h&iacute;gado o el coraz&oacute;n, especialmente desde que disponemos de f&aacute;rmacos (como la ciclosporina) que evitan el fen&oacute;meno del rechazo.  Pero toda est&aacute; tecnolog&iacute;a de punta, que permite prolongar la vida por a&ntilde;os de enfermos que hasta hace una generaci&oacute;n estaban desahuciados, al fallar el funcionamiento de un &oacute;rgano vital, no ha logrado semejantes avances en lo que se refiere a la buena marcha del cerebro, del que depende nuestra conciencia y capacidad de razonamiento, y nos da as&iacute; el componente esencial de lo que constituye la humanidad.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Es as&iacute; como se justifica y entiende el clamor universal de personas que aspiran &quot;a morir con dignidad&quot; y adem&aacute;s saben que &quot;ya pueden exigirlo como un derecho&quot; (26).</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Surge as&iacute; —al menos a los ojos de los activistas de la Federaci&oacute;n Mundial de Asociaciones pro Derecho a Morir (creada en Oxford en 1980 y que cuenta ya con m&aacute;s de 800 000 socios en 27 pa&iacute;ses)—, un nuevo derecho de los seres humanos … el derecho a morir.  Derecho contemplado ya por el penalista Luis de Jim&eacute;nez de As&uacute;a (1889-1970) en su libro Libertad de amar y derecho a morir en 1928.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">En otras palabras, la aceptaci&oacute;n sin eufemismos, de la eutanasia.  Seg&uacute;n la informaci&oacute;n publicada, en Espa&ntilde;a, seis de cada 10 m&eacute;dicos (Centro de Investigaciones Sociol&oacute;gicas –CIS) apoyan un cambio en la ley &quot;para permitir a los enfermos pedir y recibir el suicidio asistido por un m&eacute;dico y/o la eutanasia activa&quot;.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Se afirma igualmente que un sondeo de la Organizaci&oacute;n de Consumidores y Usuarios (OCU) de Espa&ntilde;a refleja que el 70 % de los espa&ntilde;oles desea que se legalice la eutanasia.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Ese movimiento pro-eutanasia ya es legal en Holanda y B&eacute;lgica y se dice que est&aacute; avanzando r&aacute;pidamente en Francia, Jap&oacute;n y Australia.  En Suiza, la organizaci&oacute;n Dignitas ofrece &quot;suicidios asistidos&quot; a &quot;cuantos europeos quieran usar de sus servicios&quot; (26).</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Se trata sin duda de un asunto espinoso y duro para la profesi&oacute;n m&eacute;dica, que es vista por el p&uacute;blico, y se identifica a s&iacute; misma, como la instituci&oacute;n destinada a luchar por la vida y contra las enfermedades que atentan contra la misma.  Y efectivamente, ese logro que el promedio de vida de naciones enteras llegue e incluso se prolongue m&aacute;s all&aacute; de los 80 a&ntilde;os, se le puede atribuir sin dudas y regateos a la medicina.  Pero el costo a pagar es alto, y ahora surgen dudas y tribulaciones de c&oacute;mo atenuar las consecuencias negativas de una poblaci&oacute;n que envejece a ojos vista.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">¿Tendr&aacute;n que ser efectivamente los m&eacute;dicos quienes, contrariamente a una tradici&oacute;n multisecular —y a petici&oacute;n de los propios pacientes—, pongan fin a los d&iacute;as de quienes ayudaron a traer al mundo?  Se trata de un cruel interrogante, que pende, como la espada de Damocles, sobre quienes ejercen la noble profesi&oacute;n, y que hasta ahora no hab&iacute;an tenido la necesidad de plantearse seriamente esa proposici&oacute;n harto macabra, triste y desoladora.</font></P> <B>    <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">4a Paradoja: Debilidad o carencia econ&oacute;mica vs. calidad de la atenci&oacute;n m&eacute;dica.</font></P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">La medicina de todos los tiempos, y as&iacute; lo consagra el juramento hipocr&aacute;tico, ha tratado siempre de pasar por encima de los prejuicios raciales, religiosos y culturales de los seres humanos y ha intentado por los medios a su alcance de que las diferencias econ&oacute;micas entre los seres humanos no afecten negativamente a quienes no disponen de los medios necesarios para proporcionarse y pagar los cuidados m&eacute;dicos que reciben.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Este ideal, que siempre se queda corto y sea tal vez inalcanzable, se ha hecho cada d&iacute;a que pasa m&aacute;s dif&iacute;cil de lograr, pues las nuevas tecnolog&iacute;as m&eacute;dicas, cada vez m&aacute;s sofisticadas y complejas, son extremadamente costosas y lo mismo se puede afirmar del precio de las nuevas medicinas (tal es por ejemplo el caso de las drogas patentadas necesarias para mantener con vida a los enfermos con SIDA).  La brecha existente entre la calidad de los servicios m&eacute;dicos disponibles a quienes tienen medios econ&oacute;micos y quienes carecen de ellos se hace cada d&iacute;a m&aacute;s amplia, y peligrosamente distorsiona los fundamentos &eacute;ticos de la profesi&oacute;n m&eacute;dica a nivel mundial.  En muchos pa&iacute;ses reciben los servicios m&eacute;dicos apropiados tan s&oacute;lo quienes disponen de los medios econ&oacute;micos para pagarlos, y los profesionales de la medicina de nuestra generaci&oacute;n tienen que aceptar las reglas draconianas impuestas al respecto por la administraci&oacute;n de las instituciones a las cuales est&aacute;n afiliados, que para sobrevivir no pueden darse el lujo de hacer caridades y absorber los altos costos de las modernas y eficientes tecnolog&iacute;as diagn&oacute;sticas y terap&eacute;uticas.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">He tratado el tema en m&aacute;s extensi&oacute;n en una reuni&oacute;n denominada &quot;Aula Magna&quot; de la Pontificia Universidad Cat&oacute;lica de Per&uacute;, el a&ntilde;o 1998.</font></P> <B>    <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">5a Paradoja: Mentira vs. secreto de Estado.</font></P> </B>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">¿Se justifica la mentira y la falsificaci&oacute;n de la verdad m&eacute;dica en conflicto frente al &quot;secreto de Estado&quot;?</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">En la historia son frecuentes los casos de enfermedad de jefes de Estado, y se han estudiado los problemas que ello puede causar.  Los m&eacute;todos utilizados hablan muy claro de la creatividad y capacidad de intriga del entorno pol&iacute;tico palaciego para enga&ntilde;ar sistem&aacute;ticamente a la opini&oacute;n p&uacute;blica, muchas veces vali&eacute;ndose de la colaboraci&oacute;n (¿complicidad?) de los m&eacute;dicos tratantes.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Casi siempre a posteriori nos hemos enterado de los dramas dentro de la burocracia m&aacute;s cercana al gobernante de turno para ocultar deliberadamente a la opini&oacute;n p&uacute;blica lo que verdaderamente ocurr&iacute;a con la salud de sus respectivos Jefes de Estado.  En ese club dominado por la gerontocracia no es extra&ntilde;o que la incidencia de problemas de salud de estos personajes sea m&aacute;s la regla que la excepci&oacute;n.  Muchos de esos problemas inhabilitan mentalmente a la persona que las sufre —en nuestro caso, un Jefe de Estado—, para evaluar su propio estado de salud (especialmente si el problema es cerebral), por lo cual ser&iacute;a impr&aacute;ctico e ingenuo dejar la decisi&oacute;n en manos del propio paciente.  En estos casos se impone el veredicto del m&eacute;dico tratante y su compromiso &eacute;tico con la verdad, haciendo caso omiso de las presiones pol&iacute;ticas que siempre han buscado justificaci&oacute;n en el &quot;secreto de Estado&quot;.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">En la historia reciente existe abundante evidencia de ese sistem&aacute;tico ocultamiento de la verdad por parte de las autoridades competentes con la complacencia y muchas veces activa colaboraci&oacute;n de los m&eacute;dicos responsables.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Podemos recordar los casos de Antonio de Oliviera Salazar (1889-1970), dictador de Portugal, quien sufri&oacute; una trombosis cerebral en 1968; de Francisco Franco (1892-1975) quien durante un mes fue mantenido con vida utilizando todo tipo de recursos tecnol&oacute;gicos (m&aacute;s de 50 litros de sangre mediante transfusi&oacute;n, fue sondeado, dializado y refrigerado, mantenido con vida gracias al trabajo continuo de &quot;m&aacute;quinas infatigables&quot;); de Mao Tse-tung (1893-1976), en China, quien sufri&oacute; de una arteriosclerosis progresiva durante diez a&ntilde;os y aislado en su palacio desde 1974; de Josip Tito (1892-1980) en Yugoslavia; de Leonid Brezhnev (1906-1982), de Yuri Andropov (1914-1984) y Konstantin Chernenko (1911-1985) en la Rusia Sovi&eacute;tica, para no nombrar sino a unos cuantos dictadores, a los cuales les era m&aacute;s f&aacute;cil ocultar la verdad y enga&ntilde;ar deliberadamente a sus ciudadanos utilizando el aparato represivo de sus respectivos gobiernos.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Sin embargo, no se limita esa manipulaci&oacute;n de la verdad con fines pol&iacute;ticos a los reg&iacute;menes autoritarios como lo revela recientemente el esc&aacute;ndalo de la publicaci&oacute;n de un libro contentivo de los detalles de la historia m&eacute;dica del ex-presidente de Francia, Francois Mitterrand, por parte de quien fue su m&eacute;dico de cabecera, por muchos a&ntilde;os, Dr. Claude Gubler, que produjo en ese pa&iacute;s una delicada controversia, que incluso llev&oacute; a la c&aacute;rcel a su autor.  Mitterrand descubri&oacute; poco tiempo despu&eacute;s de ser elegido a su primer per&iacute;odo como presidente de la Rep&uacute;blica Francesa que sufr&iacute;a de c&aacute;ncer de pr&oacute;stata con met&aacute;stasis en los huesos.  Sin embargo, con diversos tratamientos, pudo gobernar durante dos per&iacute;odos presidenciales consecutivos (14 a&ntilde;os) a su pa&iacute;s, sin que la opini&oacute;n p&uacute;blica se enterase de sus problemas m&eacute;dicos, entregar el cargo a su sucesor, e incluso escoger la fecha de su deceso, cuando voluntariamente suspendi&oacute; el tratamiento a que estaba sometido.  El Consejo de M&eacute;dicos de Francia encontr&oacute; culpable al cuestionado m&eacute;dico (quien ya se hab&iacute;a distanciado un tiempo atr&aacute;s de su ilustre paciente), por la publicaci&oacute;n del libro a todas luces violatorio del &quot;secreto m&eacute;dico&quot;, pero curiosamente no se juzg&oacute; la evidente manipulaci&oacute;n de la verdad, consistentemente adulterada, en los comunicados anuales sobre la salud del presidente, supuesta y convenientemente protegida por el &quot;secreto de Estado&quot;.  Si se acepta legal y moralmente que bajo el manto del secreto de Estado es posible manipular y adulterar la verdad m&eacute;dica, todos esos boletines y comunicados no tienen sentido alguno, por cuanto sabemos de antemano que han sido &quot;cocinados&quot; por el inter&eacute;s pol&iacute;tico del gobernante de turno, ¿qu&eacute; valor e importancia tienen para la opini&oacute;n p&uacute;blica?  Curiosamente este aspecto es al que se atribuy&oacute; menos importancia en el debate p&uacute;blico de tan delicado asunto.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">El caso del presidente Mitterrand ten&iacute;a una importancia relativa, por cuanto sus problemas de salud, aunque molestos, no afectaron su capacidad mental, su lucidez, su dedicaci&oacute;n y su comportamiento como jefe del Estado.  ¿Pero que hubiese sucedido si el padecimiento ocasionando limitaciones y problemas estuviese radicado en el cerebro?  ¿Por cu&aacute;nto tiempo el entorno presidencial hubiese podido ocultar la verdad a la opini&oacute;n nacional?  ¿Cu&aacute;les y cu&aacute;ntas decisiones hubiesen sido hechas por personas no calificadas, ni autorizadas legalmente para ello, con el enga&ntilde;o de que estaban avaladas por la persona que los electores escogieron para esa funci&oacute;n no delegable y mucho menos por personas seleccionadas en secreto y a espaldas de ellos?</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3"><b>6a Paradoja:  Consumo de alcohol vs. buena salud.</b></font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Hasta hace pocos a&ntilde;os la ortodoxia m&eacute;dica vio las bebidas alcoh&oacute;licas como un h&aacute;bito da&ntilde;ino, potencialmente peligroso al crear adicci&oacute;n en algunas personas, y por lo tanto algo execrable, que tan s&oacute;lo pod&iacute;a tolerarse moderadamente para facilitar la interacci&oacute;n social.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Sin embargo, recientes estudios cl&iacute;nicos en muestras significativas parecen haber demostrado fehacientemente que la ingesti&oacute;n diaria de cantidades moderadas de alcohol  son beneficiosas a la salud.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Para los m&eacute;dicos en verdad no es dif&iacute;cil razonar que la dosis puede significar la diferencia entre beneficio y perjuicio, y que la palabra clave en el consumo de alcohol —como en muchos otros ca-sos—, es moderaci&oacute;n.</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Para la opini&oacute;n p&uacute;blica la distinci&oacute;n no es tan simple y directa, y las campa&ntilde;as sanitario-educativas para evitar el alcoholismo se har&aacute;n m&aacute;s complejas, pues dada la informaci&oacute;n existente es imposible condenar de manera absoluta el consumo del alcohol.  Y desde luego el peligro de que un peque&ntilde;o porcentaje de quienes lo consumen se hagan adictos es un riesgo comprobado que no podemos descartar.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">La hip&oacute;tesis inicial de que la incidencia menor de enfermedades cardiovasculares ocurr&iacute;a en quienes tomaban regularmente cantidades moderadas de vino rojo, qued&oacute; reemplazada m&aacute;s tarde, y avalada por  numerosos estudios (70 a 80) en diversos pa&iacute;ses (30 a 35), de que el efecto beneficioso se debe gen&eacute;ricamente al alcohol (en sus diversas formas, tr&aacute;tese de cerveza, vinos o destilados espiritosos).</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Se ha establecido, razonablemente bien (uno de los estudios abarc&oacute; casi medio mill&oacute;n de personas en un lapso de m&aacute;s de nueve a&ntilde;os), que los bebedores moderados tienen 20 % a 30% menos posibilidades de muerte prematura por enfermedad cardiovascular que los abstemios.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Los enterados aconsejan un trago aquel d&iacute;a para las mujeres y dos tragos para los hombres (un trago = 12 onzas de cerveza = 5 onzas de vino = 1,5 onzas de bebida espiritosa destilada).</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Las autoridades sanitarias brit&aacute;nicas (1995) han emitido una directriz estableciendo que la gente que no bebe o que bebe muy poco dentro del grupo etario de alto riesgo para las enfermedades card&iacute;acas debe &quot;considerar la posibilidad&quot; de que ingerir bebidas alcoh&oacute;licas en cantidades moderadas puede beneficiar su salud.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">En Estados Unidos, la American Heart Asso-ciation es m&aacute;s conservadora cuando establece que si se ha de beber, debe ser con moderaci&oacute;n y que la incidencia de enfermedades del coraz&oacute;n en quienes consumen cantidades moderadas de alcohol es menor que en los abstemios, insistiendo siempre en los peligros del consumo alcoh&oacute;lico, como son el alcoholismo, la alta presi&oacute;n arterial, obesidad, ictus, suicidio y accidentes.</font></P> <B>    <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">7a Paradoja: Donaci&oacute;n vs. venta de &oacute;rganos para trasplantes.</font></P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">La transfusi&oacute;n sangu&iacute;nea puede ser considerada como un trasplante de un tejido (la sangre) y en muchos pa&iacute;ses existe una tradici&oacute;n de venta de la misma a los Bancos de Sangre por parte de muchos donantes —por ejemplo en Estados Unidos—, que hacen de ello una ganancia monetaria.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Afortunadamente en Venezuela no se permite la venta de sangre humana y por tanto existe una tradici&oacute;n de excluir del comercio partes del cuerpo humano para trasplante, como puede ser el caso de &oacute;rganos dobles como ri&ntilde;ones, o huesos, ya que es evidente que otros &oacute;rganos trasplantables como el coraz&oacute;n requieren de un cad&aacute;ver, pues son &oacute;rganos &uacute;nicos e indispensables para la vida del individuo.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Dentro de la tradici&oacute;n cristiana los dos santos patronos de los m&eacute;dicos, San Cosme y San Dami&aacute;n, hermanos gemelos que vivieron en el Cercano Oriente a comienzos de nuestra era, quienes (uno como anestesista, el otro como cirujano) practicaron el trasplante de una pierna de un esclavo negro reci&eacute;n muerto a un paciente blanco a quien se le hab&iacute;a amputado el miembro inferior.  Este fue el principal milagro de estos santos, que se encuentra representado en grandes pinturas de famosos museos.  Tom&oacute; casi dos milenios para que Alexis Carrell lograra tama&ntilde;o avance tecnol&oacute;gico en un par de perros (uno blanco y otro negro) y trasplantara una pata de uno a otro animal.  Varias decenas de a&ntilde;os m&aacute;s tarde se logr&oacute; el trasplante de la mano de un cad&aacute;ver a un amputado por accidente.  Lo que antes fue un &quot;milagro&quot; pas&oacute; a ser de pronto una realidad de la moderna tecnolog&iacute;a quir&uacute;rgica, con la ayuda de poderosos f&aacute;rmacos para impedir el rechazo de unos tejidos que no son los propios.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Pero lo que aqu&iacute; queremos destacar es que la sociedad contempor&aacute;nea considera inmoral e ilegal el comercio de &oacute;rganos, por tanto quien necesita de uno de ellos —y muchas veces significa la diferencia entre la vida y la muerte—, tiene que encontrar un donante voluntario y gratuito (generalmente un familiar pr&oacute;ximo).</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Esa situaci&oacute;n ha dado lugar al comercio ilegal de &oacute;rganos de gente necesitada proveniente de pa&iacute;ses del Tercer Mundo que no vacilan en privarse de un &oacute;rgano doble (generalmente ri&ntilde;ones), mediante una intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica delicada, para obtener un dinero que necesitan con urgencia.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">En algunos pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina se publican avisos econ&oacute;micos en la prensa ofreciendo en venta ri&ntilde;ones, c&oacute;rneas, etc.  Sin la menor duda el comercio de &oacute;rganos existe.</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Hace poco tiempo o&iacute; por el radio, un programa de la BBC de Londres, relatando la denuncia de varias organizaciones voluntarias, que atribuyen la desaparici&oacute;n de cientos de mujeres en el norte de M&eacute;xico a cr&iacute;menes relacionados con la venta de &oacute;rganos.  Aparentemente se trata de un serio problema que no podemos poner de lado sin una investigaci&oacute;n a fondo de las denuncias planteadas.  La gravedad del caso es que para hacer posible un comercio de tal naturaleza se necesitar&iacute;a toda una cadena de complicidades, que son dif&iacute;ciles de tan siquiera imaginar.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%">&nbsp;</P> <B>    <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">8a Paradoja: Permanecer en el pa&iacute;s de origen vs. emigrar.</font></P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Las grandes migraciones siempre han sido determinadas por circunstancias pol&iacute;ticas (persecuciones) o econ&oacute;micas (especialmente hambrunas), y dejan poca elecci&oacute;n a quienes se ven obligados a tomar este duro camino.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Un m&eacute;dico bien formado (y m&aacute;s a&uacute;n si ya est&aacute; especializado) tiene un valor importante (tanto por el tiempo prolongado de su formaci&oacute;n como por el valor intr&iacute;nseco de la misma) para su pa&iacute;s de origen, de modo que perder este capital humano, en caso de que decida emigrar, representa una p&eacute;rdida importante y as&iacute; lo debe contabilizar el pa&iacute;s &quot;donante&quot;,  como por otra parte lo har&aacute; seguramente a t&iacute;tulo de ganancia el pa&iacute;s &quot;receptor&quot;.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Sobre lo que cuesta formar un m&eacute;dico y el valor que ello tiene para el pa&iacute;s que lo recibe como inmigrante fue el tema que escog&iacute; para mi incorporaci&oacute;n como Miembro Honorario de la Academia Nacional de Medicina de Colombia en febrero de 1999.  Dado el n&uacute;mero importante de m&eacute;dicos colombianos que han emigrado a Estados Unidos pens&eacute; que ser&iacute;a un tema de inter&eacute;s para iniciar un debate al respecto, en cierta forma ese aporte compensa con creces las ayudas que por diversos conceptos ha recibido Colombia provenientes del gran pa&iacute;s del norte (excluyendo el reciente apoyo militar contra la guerrilla y el narcotr&aacute;fico).</font></P> <B>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">9a Paradoja: M&eacute;dico de familia vs. m&eacute;dico especializado.</font></P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Econ&oacute;micamente existe un valor agregado desproporcionado entre los servicios de un m&eacute;dico general y un m&eacute;dico especializado.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">La formaci&oacute;n del especialista es m&aacute;s larga y costosa, por tanto su tiempo es econ&oacute;micamente m&aacute;s valioso.  En el sistema de salud brit&aacute;nico todo enfermo tiene que ser examinado de inicio por su m&eacute;dico de familia y el acceso al especialista no es posible sino mediante la referencia del primero.  Si aceptamos como cierta la estad&iacute;stica de que el 80 % de la gente que visita al m&eacute;dico, no necesita tratamiento, veremos la incongruencia del asunto, que no cesa all&iacute;, puesto que tambi&eacute;n sabemos que el 80 % de las personas que van a ver a un m&eacute;dico recibir&aacute;n alguna forma de tratamiento (aunque no sea necesario).  En Francia o&iacute; decir repetidas veces, que el p&uacute;blico en general cuando visita al m&eacute;dico se sentir&aacute; defraudado si no termina la consulta con tres prescripciones de diferentes f&aacute;rmacos (de all&iacute; tal vez la proliferaci&oacute;n de medicamentos basados en yerbas ex&oacute;ticas con supuestos efectos farmacol&oacute;gicos con dudoso fundamento cient&iacute;ficamente probado, y de all&iacute; la lenidad y complacencia de la autoridad sanitaria, dispuesta a satisfacer un sentimiento colectivo altamente sensible).</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Cuando un Estado soberano reconoce su responsabilidad en relaci&oacute;n a la asistencia m&eacute;dica de la poblaci&oacute;n tiene que entender de inicio que el m&eacute;dico de familia es la columna vertebral del sistema de asistencia m&eacute;dica colectivo y que por tanto debe utilizar todos los mecanismos e incentivos de la m&aacute;s diversa &iacute;ndole para favorecer ese tipo de formaci&oacute;n entre los m&eacute;dicos reci&eacute;n egresados de las universidades.</font></P> <B>    <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">10a Paradoja: El derecho a la salud vs. el derecho a la atenci&oacute;n m&eacute;dica.</font></P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Aunque a base de promesas falsas, exageraciones e hip&eacute;rboles se gobierna al mundo, y estamos acostumbrados a o&iacute;r hablar a los pol&iacute;ticos, repetitivamente y sin consecuencias determinables, de una infinidad de &quot;derechos humanos&quot;, tales como derechos de los ni&ntilde;os, de los homosexuales, el derecho a la vida, el derecho a la muerte, los derechos de los acusados, el derecho de los criminales (conocemos instituciones y personas dedicadas a ese solo prop&oacute;sito), derecho de las v&iacute;ctimas (un poco m&aacute;s l&oacute;gico y socialmente aceptable que el anterior), derecho a vacaciones peri&oacute;dicas, y hasta derecho de los animales, y … porqu&eacute; no … alg&uacute;n d&iacute;a lo habr&aacute; tambi&eacute;n … de las plantas.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Aun dentro de este panorama de aut&eacute;ntica jungla de toda clase de derechos (rara vez acompa&ntilde;ados de los correspondientes &quot;deberes&quot; como deber&iacute;a ocurrir en un &quot;contrato social&quot; justo y equilibrado), es curioso, ameno y hasta un poco rid&iacute;culo ver como los constituyentes al elaborar nuestra flamante &quot;Constituci&oacute;n Bolivariana&quot; —la m&aacute;s moderna y &quot;revolucionaria&quot; de todas las constituciones—, consagra en su Art&iacute;culo 83, el llamado &quot;derecho a la salud&quot;, que se define as&iacute;: &quot;La salud es un derecho social fundamental, obligaci&oacute;n del Estado, que lo garantizar&aacute; como parte del derecho a la vida&quot;.  Un derecho por tanto que supuestamente debe garantizar el Estado venezolano a todos sus ciudadanos, pero sucede que ni ese Estado, ni otros m&aacute;s avanzados si al caso vamos, pueden garantizar la salud a todos sus ciudadanos, por cuanto no est&aacute;n, ni jam&aacute;s estar&aacute;n en capacidad de hacerlo, porque sencillamente no depende de ellos, sino de factores m&uacute;ltiples que no controlan ni podr&aacute;n controlar en un futuro previsible, por ejemplo y sin ir m&aacute;s lejos, las enfermedades degenerativas ocasionadas por el envejecimiento y desgaste funcional del cuerpo humano, que el avance futuro de la medicina tal vez podr&aacute; diferir por unos pocos a&ntilde;os, pero que jam&aacute;s podr&aacute; postergar indefinidamente o llegar a eliminar.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Pero nadie levanta la voz y clama contra ese nuevo enga&ntilde;o —esta nueva hipocres&iacute;a, tan f&aacute;cilmente comprobable—, de los pol&iacute;ticos, pues no de otra cosa se trata.  Si ese llamado &quot;derecho a la salud&quot; fuese al menos cambiado, manipulado y &quot;edulcorado&quot; por algo menos tajante, ambicioso y altisonante, como por ejemplo, &quot;derecho a la atenci&oacute;n m&eacute;dica&quot;, tal vez ser&iacute;a m&aacute;s digerible, realista y aceptable, pues al menos pondr&iacute;a de manifiesto el deber insoslayable del Estado de velar por el ideal —enti&eacute;ndase bien un ideal, algo bastante et&eacute;reo—, de aspirar y contribuir a la buena salud de sus ciudadanos, recurriendo para ello, entre otros medios, a los servicios m&eacute;dicos, que deber&iacute;an ser subsidiados por el gobierno cuando se trate de indigentes, sin recursos econ&oacute;micos para sufragar los costos incurridos.  Al menos no tendr&iacute;amos inhibiciones en reconocer la buena intenci&oacute;n que gui&oacute; a los legisladores en aspirar a un ideal, que pocas veces, y con mucho esfuerzo, llega a cumplirse en unas pocas naciones afluentes, cultas y bien administradas.  Pero establecer constitucionalmente y de la manera m&aacute;s dogm&aacute;tica y contundente que el Estado venezolano &quot;garantiza&quot; a todos sus ciudadanos el &quot;derecho a la salud&quot;, es decir, un derecho sobre el cual puede ejercer una influencia muy relativa, no es m&aacute;s que una de tantas sandeces o ridiculeces y una majader&iacute;a m&aacute;s, de las tantas a que estamos infelizmente acostumbrados.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Nota: la publicaci&oacute;n del resto de las paradojas continuar&aacute; en los pr&oacute;ximos n&uacute;meros de la revista.</font></P> <B>    <P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Animamos cordialmente a nuestros lectores a participar en el debate al cual nos invita el autor, para conocer sus puntos de vista y argumentos sobre las soluciones propuestas a las paradojas presentadas.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="line-height: 150%"><font size="3">Se dar&iacute;a inicio as&iacute; a una nueva secci&oacute;n de la Gaceta, que podr&iacute;a llamarse &quot;Cartas al Editor&quot;</font></P> </B>     ]]></body>

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