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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[CONTRIBUCIONES HISTÓRICAS Gac Méd Caracas 2005;113(2):252-263 Visita a la biblioteca del doctor José Vargas*]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="center"><font face="Verdana" size="3"><b>CONTRIBUCIONES HISTÓRICAS Gac Méd Caracas 2005;113(2):252-263</b></font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="center"><b><font face="Verdana" size="3">Visita a la biblioteca del doctor José Vargas*</font></b></P>     <P align=center style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><b><font face="Verdana" size="2">Dr. Blas Bruni Celli</font></b></P>     <P align=center style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><FONT face=Verdana size=2> <b>Individuo de Número</b></FONT></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><FONT face=Verdana size=2> *Lectura en la Academia Nacional de Medicina el 15 de julio de  2004 con motivo de la conmemoración de los 150 años de la muerte del doctor José  Vargas.</FONT> </P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">En esta conmemoración de los 150 años de la muerte del doctor  José Vargas, ocurrida en Nueva York el 13 de julio de 1854, me ha parecido que  podría ser útil rememorar una circunstancia que está en cierta forma muy  vinculada a sus preocupaciones en los últimos días de su vida, como seguramente  lo fue lo que sería el destino de su rica y variada biblioteca.</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">Vargas en su testamento 1 dice así en uno de los codicilos:</font> </P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">"Lego a la misma Universidad de Caracas en donde fui educado.  Primero mis libros y mapas que constan de su catálogo; excepto la obra grande de  Anatomía y Cirugía Prácticas, por Jacob y Bourgery2 que la dono al Señor doctor Eliseo Acosta; y es  mi voluntad que los diez o doce cuadernos que le faltan, hasta su complemento,  sean comprados con mis bienes y entregados a él; y el Diccionario francés  nacional de Beschesella, de dos volúmenes en folio, que lo dono al Señor doctor  Joaquín Boton; todos los demás libros y mapas con los estantes en que se hallan,  servirán para aumentar la librería de dicha Universidad".</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><FONT face=Verdana size=2> <sup>1 </sup> El Testamento del Dr. Vargas se encuentra en el Registro  Principal de Caracas. Fue publicado por Laureano Villanueva en la Biografía del  Dr. José Vargas, y hay una copia en el Archivo de la UCV. Está reproducido en  O.C., vol. VI, págs. 727-735. Doc. Nº 1.835.</FONT>  </P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><FONT face=Verdana size=2> <sup>2</sup>La obra J. M. Bourgery y N. H. Jacob que perteneció al Dr.  Vargas y que por esta cláusula del Testamento pasó al Dr. Eliseo Acosta no la  hemos encontrado en la BN a pesar de que hay allí numerosos libros que  pertenecieron al Dr. Acosta. El título entero de la obra es: Traité complet de  l’Anatomie de l’homme comprenant la Médecine opératoire. Ouvrage divisé en  quatre parties: Anatomie descriptive. Anatomie générale. Anatomie Chirurgicale.  Anatomie philosophique. P. Delaunay, 1832/1834, 8 vol. en folio. Fue una obra  muy famosa en su tiempo, especialmente porque cada volumen contiene numerosas  planchas en colores.</FONT> </P>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">Esta biblioteca ingresó al fondo de la así llamada Biblioteca  de la Universidad de Caracas, donde a cada uno de sus libros le fue colocado el  sello oval muy conocido de esa biblioteca. La biblioteca quedó formalmente  fundada por un Decreto de Guzmán Blanco, de 11 de julio de 1874, que dispuso que  a la dicha biblioteca de la universidad se le agregaran otras existentes en  Caracas. Y así en el catálogo elaborado por Adolfo Ernst (1) en 1875 dice:</font></P> <FONT face=Times> </FONT>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">"Reuniéronse en la localidad descrita (el antiguo salón del  Senado) las siguientes bibliotecas: 1. la antigua de la Universidad; 2. la  Biblioteca Nacional; 3. la del extinguido Seminario Tridentino; 4. la del  Palacio Arzobispal; 5. la de la Facultad Médica; 6. la del extinguido convento  de las Monjas de la Concepción; 7. algunas obras de las oficinas del Ministerio  de Guerra y Marina" .</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">Y a continuación agrega:</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">"La primera de estas colecciones había sido legada por el Dr.  José Vargas, el hombre más eminente entre los muchos que fueron orgullo y ornato  de la Universidad de Caracas. Médico distinguido, químico y mineralogista  experto y botánico aprovechado, Vargas había reunido una rica colección de obras  en las Ciencias de su predilección, y numerosas notas manuscritas en muchas de  ellas, comprueban la profundidad de sus estudios".</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">Como vemos, los libros que habían pertenecido a Vargas  ingresaron a la Biblioteca de la Universidad y luego pasaron a la Biblioteca  Nacional, cuando todo el cuerpo de la vieja Biblioteca de la Universidad de  Caracas se integró a la Biblioteca Nacional, fundada más tarde por decreto del  mismo Guzmán Blanco. Estos libros de Vargas, ya en la Biblioteca Nacional, no se  mantuvieron en un cuerpo separado, sino que fueron integrados y diluidos entre  toda la colección de libros de la biblioteca y desde luego utilizados por el  público. Esta circunstancia ha dificultado en mucho la realización de esta  investigación de identificar cada uno de los libros que supuestamente  pertenecieron a Vargas. La tarea no fue fácil debido a toda una serie de  factores coincidentes. Entre ellos hubo la circunstancia lamentable de que hasta  ahora no se ha encontrado el catálogo mencionado en el codicilo del testamento.  Por otra parte Vargas no acostumbraba marcar con su nombre los libros de su  pertenencia, como era costumbre generalizada en su época. No obstante se pudo  identificar con seguridad los libros que pertenecieron al Dr. Vargas por la  presencia en ellos de numerosas huellas, tales como anotaciones, muy  características algunas; entre otras, una forma peculiar de subrayar o señalar  textos, con lápiz negro o rojo, o bien debajo de la línea o en los márgenes,  abarcando con un trazo firme un párrafo completo; otra señal, también por demás  muy común en sus libros, es la colocación de unas manitas en los márgenes,  señalando con el dedo índice algún párrafo de interés, o la colocación de un  "ojo" con un característico alargamiento de la j de modo que parece el signo de  %.</font> </P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">Pero lo más importante es la presencia de notas en los  márgenes, de variada extensión, escritas por lo general en el mismo idioma del  libro (en inglés, francés o español), con tinta o lápiz y de hojas intercaladas  con comentarios, a veces numerosas, que llegan a formar hasta pequeños  cuadernillos. En algunas obras acostumbraba pegar en el borde de la hoja  pequeñas pestañas que seguramente le servían para facilitar la búsqueda de una  página y para escribir también sus comentarios. La presencia de estos elementos  en sus libros ha permitido identificar con seguridad la mayor parte de  ellos.</font> </P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">Otras obras se han identificado porque tienen una dedicatoria  dirigida a él o porque en algunos de sus escritos o cartas hace mención de las  mismas. De todos modos, a pesar de que hemos examinado uno por uno todos los  libros de la colección de la Biblioteca Nacional en las materias y en el período  en que un determinado libro pudo haber sido de Vargas, no podemos garantizar que  alguno se nos haya escapado, muy probablemente porque careciera de las huellas  mencionadas.</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">Vargas comenzó a formar su biblioteca desde su llegada a  Edinburgo a comienzos de 1814, para iniciar sus estudios de posgrado. Aquella  ciudad era entonces uno de los principales centros de la medicina europea. Debió  quedar deslumbrado en aquella urbe, tan distinta y tan distante de su Caracas  aldeana, a la que había dejado apenas hacía unas cuantas semanas. Las librerías,  las bibliotecas, los museos, la Royal Infirmary, para entonces uno de los  grandes hospitales de Europa, la organización de la universidad, las modas, la  intensa actividad académica. Era sin duda un ambiente más que estimulante para  un hombre que quería y buscaba superarse. Muy pronto se relacionó con sus  profesores y compañeros y comenzó una ávida asimilación de aquella cultura  superior. Así encontramos en su Diario (2) llevado en esta ciudad, que el día  miércoles 9 de febrero de 1814, ya se ha instalado en Edinburgo y asienta en  él:</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">"Hoy he visitado al Dr. Barclay, Profesor privado de Anatomía,  quien me convidó a almorzar con él, y después asistí a la lectura de Anatomía.  Pienso estudiar el idioma en mi casa por ocho meses, y comenzar en el curso del  año que viene, que dura desde noviembre hasta abril, y también comenzar a  estudiar la Anatomía por la célebre obra de Fife, y al intento he comprado esta  grande obra titulada: Fife’s System of Anatomy, 3 vol. Royal 4 tomm. with plates  coloured en 71,7s; también compré las siguientes obras: Barclay’s New Anatomical  Nomenclature, 8 tomos, 5 s. Muscular motions, 8 tomos, 10 s. Description of  arteries, 12 tomos, 7 s. Edinburgh New Dispensatory by D. Duncan junior, New  edition 1813, 15 s. Hooper’s Medical Dictionary, 1 tomo".</font> </P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">De estas obras mencionadas en el Diario de Edinburgo se destaca  la obra de Andrew Fyfe (1754-1824), A System of the Anatomy of the Human  Body, 2ª ed. 3 vol., 4o. London, 1805-1806. La obra todavía figuraba en el  Catálogo de Adolfo Ernst (3) de 1875, pero no la encontramos en la actual  colección de la Biblioteca Nacional. Esto nos indica que pudieron haberse  perdido parte de sus libros.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">Todas las demás mencionadas sí se encontraron. En la obra de  Andrew Duncan el joven (1773-1832), titulada The Edinburgh New Dispensatory:  containing I. The Element, etc. Edinburgh:/ printed for Bell &amp;  Bradfute,/..... 1813, que Vargas debió haber adquirido casi de inmediato a  su llegada a Edinburgo a comienzos de 1814, hay un apéndice titulado: "Valuable Medical Books, sold by Bell &amp;  Bradfute, No. 6, Parliament Square, Edinburgh", en el cual está publicada una lista de 3 páginas con las obras que  vendía dicha empresa editorial. Podemos ver en ella al margen, en la mayor parte  de las obras, una cifra de letra de Vargas que indica el precio de cada libro y  con sus sumas respectivas, de 96 para la primera página, suma agregada a la  segunda página, en la cual la suma asciende a 162, que pasa a la tercera página,  en la cual el total llega a 281. Esta lista ha resultado para nosotros un  valioso instrumento de trabajo, pues nos revela que Vargas adquirió ya en  Edinburgo una considerable cantidad de obras, que él señala en esta relación de  Bell &amp; Bradfute, y que en su mayoría se han encontrado entre sus libros.</font>  </P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">Es conocido que Vargas antes de regresar a Puerto Rico estuvo  en Londres, donde recibió en 1816 el título de Miembro del Royal College of  Surgeons (4). Ahora bien, este debió ser un período relativamente largo,  pues se dedicó a seguir un curso de mineralogía con el profesor Robert Jameson,  según se desprende de los numerosos apuntes que dejó intercalado en la obra System of Mineralogy de este autor, curso que debió realizarse en el  Museo Británico, pues se refiere en muchas oportunidades a diferentes  especímenes mineralógicos de este museo. En este paso por Londres, Vargas  incrementó su biblioteca con seguridad con la compra de las dos obras de este  autor, ambas publicadas en 1816 y señaladas en este catálogo.</font> </P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">De Inglaterra, Vargas debió pasar a Cádiz, donde estableció  amistad con el Dr. Francisco Lazo. Dos cartas, cuyos borradores se han  conservado en el Archivo Soublette de la Academia Nacional de la Historia, y que  ya publicamos en las Obras Completas, una de 30 de marzo de 1827 (5) y otra de  30 de julio del mismo año (6), nos revelan una antigua relación científica tanto  en el campo médico como botánico, así como una interesante negociación por la  cual el Dr. Lazo le enviaba al Dr. Vargas libros, no sólo para el uso de éste,  sino también para su posible venta en Puerto Rico y más tarde en Caracas. No  tenemos noticias del Dr. Lazo, pero en el Catálogo de Ernst de la Biblioteca de  la Universidad, ya citado, aparecía una obra con la siguiente descripción:</font> </P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">Laso, Fr. Javier. Oración inaugural que en sesión pública  extraordinaria celebrada por la Junta Escolástica del R. Colegio de Medicina y  Cirugía de Cádiz para la apertura de los estudios pronunció F. J. Laso. 4o.  Cádiz, 1828. Esta Oración que muy posiblemente perteneció a Vargas, no se  encontró en la actual colección de la Biblioteca Nacional. El Dr. Lazo debió ser  un personaje vinculado estrechamente a la docencia médica en aquella ciudad.</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">Cuando Vargas sale de Puerto Rico para regresar a Venezuela, en  carta a su hermano Miguel de 18 de octubre de 1825 (7), le dice desde Saint  Thomas:</font> </P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">"...pedí mi pasaporte, haciendo renuncia de mi empleo del  hospital el 4, me la admitieron el 5, y arrostrando por sacrificios de todas  especies, perdiendo la mayor parte de mis deudores y sólo contento con sacar mis  instrumentos muy bien montados y completos, mi librería cuan buena puede tenerla  un médico en América.....", lo cual nos indica que Vargas cuando regresa a  Caracas trae una voluminosa colección de libros de diferentes disciplinas  científicas, fundamentalmente médicas.</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">Durante toda su vida, Vargas estuvo adquiriendo nuevos libros,  según podemos ver en el presente Catálogo, pues hay ediciones de años diversos a  lo largo del período que media entre su llegada a Venezuela a fines de 1825 y su  salida final a Estados Unidos en 1853. Todavía en el Diario llevado en New York  en los años de 1853 y 1854, poco antes de su muerte, hace referencia a la compra  de libros recientemente editados. Véase como muestra de ello las notas que  escribe en su Diario de Nueva York (8), sobre la compra de los libros de Civiale  y de Rokitansky.</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">La composición de la biblioteca</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">En la biblioteca de Vargas hay por supuesto un franco  predominio de libros de medicina en los cuales hay abundantes notas marginales y  hojas intercaladas con sus observaciones y críticas. Fuera de la medicina, el  otro gran grupo de sus libros lo conforman los de botánica, geología y  mineralogía. Hay un sector final que hemos llamado de misceláneos, donde se  incluyen algunos libros de contenido muy variable. Por ello esta relación la he  dispuesto agrupando los libros según su materia en el siguiente orden:</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">1. Anatomía; 2. Fisiología; 3. Patología; 4. Dermatología; 5.  Oftalmología; 6. Cirugía; 7. Obstetricia; 8. Farmacología; 9. Medicina Legal;  10. Diversos de Medicina; 11. Química; 12. Física; 13. Botánica; 14. Geología;  15. Mineralogía; 16. Misceláneos. Dentro de cada una de estas secciones por  razones de tiempo solamente señalaré las más importantes.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">La primera sección comprende 15 libros de anatomía normal.  Vargas fue un apasionado estudioso de la anatomía, con una capacidad y agudeza  de observación extraordinaria. Estudió esta ciencia en Edinburgo  fundamentalmente con el profesor John Barclay, a quien menciona repetidas veces  en muchos de sus escritos, y en el Diario, ya citado, llevado en esos días,  dice:</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">"Miércoles 9 (febrero de 1814): hoy he visitado al Dr. Barclay,  Profesor privado de Anatomía, quien me convidó a almorzar con él, y después  asistí a la lectura de Anatomía".</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">Más tarde en el primer capítulo de su obra de anatomía lo  recuerda así (9):</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">"...de la Escuela de Edinburgo, las completas colecciones de  sus Museos, particularmente del Profesor Barclay, las obras de éste, su  enseñanza tan acreditada en Europa, hacen esta escuela una de las primeras  anatómicas del mundo. Permítaseme, ya que recuerdo el nombre de este ilustre  Profesor, pagarle en esta, como en todas ocasiones, el deber de mi  reconocimiento, uniendo al testimonio bien establecido de toda Europa, de su  extensa ilustración, el no menos apreciable de sus nobles y filantrópicos  sentimientos".</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">Cuando Vargas lo conoce en Edinburgo en los comienzos de 1814,  Barclay estaba en la plenitud de su actividad profesoral. Había nacido en 1759,  hijo de un hacendado escocés. Llegó a adquirir una gran reputación como profesor  de anatomía, y desarrolló ideas originales en cuanto a los sistemas de la  nomenclatura anatómica. Fue considerado como uno de los anatomistas más capaces  de su tiempo. Barclay escribió, además de los libros aquí anotados, otro  titulado: Series of engravings representing the bones of the human skeleton  with the skeletons of some of the lower animals, el cual fue editado en  Edinburgo en 1819, después de la salida de Vargas de esa ciudad. Murió en 1826.</font>  </P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">El siguiente autor representado en su colección de libros de  anatomía es Antoine Laurent Jessé Bayle, con una traducción al castellano de su  Anatomía General. Bayle nació en Vernet (Bajos Alpes) en 13 de enero de 1799 y  obtuvo su grado de médico en París en 1822 con una tesis titulada Recherches  sur l’arachnitis chronique, la gastrite... considérées comme causes de  l’aliénation mentale. Publicó numerosos libros de anatomía y sobre  enfermedades nerviosas y mentales. Murió en marzo de 1858. Con Bayle aparece  asociado en la edición de esta obra anatómica el profesor Henry Louis Gabriel  Marc Hollard, quien nació en Lausanne, Suiza, en 1801 y murió en Neuilly,  Francia, en 1866. Estuvo considerado como uno de los grandes naturalistas de su  tiempo y fue autor de numerosas obras, entre las cuales se destacan, Précis  d’ Anatomie Comparée, Nouveaux éléments de Zoologie, Leçons de Philosophie de la  Nature, Étude de la nature, etc.</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">El gran Bichat no podía faltar en la colección de libros de  Vargas. Marie François Xavier Bichat nació en Jura, Francia, el 11 de noviembre  de 1771, y murió el 22 de julio de 1802, antes de cumplir 31 años de edad.  Estudió cirugía en Lyon y en París. En esta última ciudad trabajó con Pierre  Joseph Desault. A los 27 años fue nombrado médico del Hotel Dieu de París,  entonces llamado, como vemos en la portada de su libro, Grand Hospice d’  Humanité de París. Es a Bichat a quien se debe la introducción de la palabra  tejido para su nuevo método de estudio de las estructuras de animales y plantas,  y de acuerdo con Bichat el cuerpo humano está formado por tejidos. Distinguió 21  tipos diferentes de tejidos, entre ellos el nervioso, arterial, venoso,  linfático, fibroso, etc., los cuales, según él, poseen el poder de adaptarse a  los órganos a los cuales están incorporados y de acuerdo a su misma teoría las  enfermedades residen en los tejidos. Es por ello considerado como uno de los  grandes fundadores de la anatomía patológica al proponer la patología tisular,  precursora de la patología celular, que establecerán más tarde Johannes Müller y  Rudolf Virchow.</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">Vargas en la Introducción de su obra de anatomía le dedica a  Bichat estos párrafos:</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">"Este mismo siglo desde su aurora ha visto formarse y morir al  hombre que, todavía en la flor de sus años, reunía a una erudición profunda las  vistas filosóficas más brillantes. Bichat, discípulo del célebre Dessault,  parecía ser uno de aquellos grandes genios, destinados de tiempo en tiempo a  hacer avanzar, a pasos rápidos y agigantados, a la perfección, una ciencia que  no llegará a este grado, sino con la lentitud de los siglos. Su anatomía general  abrió una nueva carrera en esta ciencia: demostró bien la importancia de unir el  estudio de los órganos al de sus funciones, analizando su estructura, sus  funciones, sus lesiones y sus cualidades químicas; los clasificó en grupos con  el nombre de sistemas, de que la economía animal forma o compone los diferentes  órganos y aparatos. Su tratado de membranas, sus investigaciones sobre la vida y  la muerte: muestran menos lo que él hizo, que el arranque de la grande obra que  se proponía, y que algún día mudaría la faz de la Medicina. La muerte, celosa de  la rapidez demasiado precoz de los descubrimientos humanos, le arrebató a la  edad de los treinta y dos años".</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">En esta obra de anatomía descriptiva de Bichat, Vargas escribió  numerosas notas que intercaló entre sus páginas.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">El siguiente autor en la serie de anatomistas es Joannes  Fredrich Blumenbach, nacido el 11 de mayo de 1752 en Gotha; estudió medicina en  la universidad de Jena. Más tarde ingresó como profesor en la universidad de  Göttingen. Se orientó fundamentalmente hacia la antropología en cuyo campo  publicó numerosas obras, entre otras: De generis humani varietate nativa y la Collectionis craniorum diversarum gentium decades 1790- 1820.  Murió el 22 de enero de 1840. Está considerado como el fundador de la moderna  antropología y según GM., "clasificó las varias subdivisiones de la raza humana  de acuerdo con el color de la piel y el habitat geográfico. Su clasificación,  con pocas modificaciones, aún subsiste". Vargas, en el primer capítulo de la  Anatomía, al hablar de Pedro Camper, dice entre otras cosas que él "echó los  elementos de la craneología, ramo de investigación seguido en estos últimos años  por el célebre Blumembach, profesor de Gotinga".</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">El traductor al inglés de la Anatomía Comparada de Blumenbach  fue el notable cirujano inglés Sir William Lawrence, nacido el 16 de julio de  1783 en Cirencester, Inglaterra. Lawrence fue autor de numerosas obras de  anatomía, entre ellas una Description of the arteries of the human body,  y sus muy famosas Lectures on Physiology, Zoology, and the Natural History of  man, etc. George Gulliver, quien complementa con notas y un apéndice la obra  anatómica de F. Gerber, nació en Banbury, Inglaterra el 4 de junio de 1804,  estudió medicina en Londres y se distinguió con la publicación de numerosos  trabajos científicos sobre la sangre, la degeneración adiposa, observaciones  sobre anatomía y fisiología vegetal, etc. Murió en Canterbury el 17 de noviembre  de 1882.</font> </P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">Don Manuel Hurtado de Mendoza fue fundamentalmente un cirujano  que floreció en Madrid en las segunda y tercera décadas del siglo XIX. Escribió  una Nueva Monografía de la calentura amarilla, unos Nuevos Principios de  Cirugía; fue coautor del Suplemento al Diccionario de Medicina y redactor de las  Décadas Médico-Quirúrgicas. Vargas analizó profundamente su obra y lo menciona  en el prólogo de su compendio de anatomía.</font> </P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">La obra anatómica de John Innes que perteneció al Dr. Vargas,  titulada A Short Description of the Human Muscles.., la hemos encontrado  muy deteriorada con desprendimiento y pérdida del frontispicio. Vargas sigue a  este autor cuando redacta su compendio de anatomía en la parte correspondiente a  la miología.</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">La obra de anatomía de Bonells y Lacaba fue posiblemente la que  el Dr. Vargas tuvo en sus manos durante sus estudios en la Universidad de  Caracas. Todavía se usaba cuando Vargas regresó a Venezuela en 1825 y comenzó su  enseñanza de la anatomía. Para justificar la redacción de su propio compendio de  anatomía, Vargas decía en el prólogo de esta obra (12):</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">"....no era fácil traer un suficiente número de ejemplares de  Bonells y Lacaba, y esta misma obra, única moderna que entonces la España  poseía, no podía adoptarse como exclusivo libro de texto para un curso  elemental; porque aunque de un mérito sobresaliente respecto de muchas otras  naciones, es demasiado difusa, y está no sólo bajo el nivel de los últimos  progresos de la ciencia, sino del todo falla de las nociones sobre la Anatomía  General, que es el fundamento de la descriptiva y de las doctrinas fisiológicas  que amenizan la aridez de las descripciones y dan al entendimiento pausas de  grato descanso."</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">The London Dissector fue una obra literalmente disecada por  Vargas. No hay casi una página que no tenga apuntes marginales, subrayados,  manitas y notas intercaladas, en todas las cuales se nos revela la experiencia  personal del lector, a veces contrastada y en franca crítica al autor o los  autores de la obra.</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">La familia Monro de Edinburgo produjo tres generaciones de  anatomistas famosos. El primero, Alexander Monro I (1697-1767), es el autor de  la obra The Anatomy of the Human Bones. Nació el 8 de septiembre de 1697  en Londres, hijo de un cirujano militar. Ya graduado de médico ejerció en  Edinburgo y en su universidad llegó a ser profesor de anatomía. Su obra The  Anatomy of Human Bones and Nerves..., fue muy famosa y alcanzó numerosas  ediciones. Habiendo sido publicada por primera vez en 1726, vemos que la edición  adquirida por Vargas era de 1810. Murió el 10 de julio de 1767. Su hijo,  Alexander Monro II (1733-1817), fue igualmente anatomista muy famoso, así como  también lo fue su nieto, Alexander Monro III (1773-1859), a quien Vargas conoció  y trató durante su permanencia en Edinburgo.</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">De Thomas Pole (1753-1829), aprendió Vargas a ejecutar las  preparaciones anatómicas, que tanto va a utilizar en la enseñanza de esta  materia en su cátedra de Caracas. El Barón Antoine Portal nació en Gaillac  (Tarn) en 5 de enero de 1742, estudió en Montpellier y luego se radicó en París,  donde fue profesor de anatomía en el Real Colegio de Francia. Fue autor de una Histoire de l’Anatomie et de la Chirurgie, en 7 volúmenes, un Précis  de la Chirurgie pratique, etc. De todos estos autores y de sus observaciones  personales, Vargas amasó un pasmoso conocimiento de la anatomía humana normal,  que le sirvió de base para la redacción de su propio libro de texto, que alcanzó  en su época dos ediciones, siendo la segunda casi una obra nueva, debido a las  numerosas adiciones y correcciones sobre la primera.</font> </P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">La fisiología interesó especialmente a Vargas, en cuanto  ciencia básica complementaria de la anatomía. Los autores representados en su  biblioteca constituyen en su tiempo los más notables exponentes de la  fisiología, que comienza entonces a ser una disciplina científica con métodos  propios. Entre sus autores ya hemos mencionado al notable profesor Blumenbach. A  este se agregan el entonces ya legendario Johannes Müller, profesor de anatomía  y fisiología de la Universidad de Berlín, quien fue uno de los fisiólogos más  importantes de todos los tiempos. Nació en Coblenza, de una familia humilde,  estudió en Bonn y después de su grado se consagró a la fisiología experimental.  Sucedió a Rudolphi en la cátedra de fisiología en Berlín y allí permaneció hasta  su muerte. Entre sus discípulos se cuentan Schwann, Henle, Remak, Du  Bois-Reymond, Virchow, Pflüger, Helmholtz, Kölliker, Lieberkühn, Lachmann y  otros también muy eminentes. Entre los muy numerosos méritos del profesor Müller  se destaca su obra publicada en 1838 sobre la estructura tisular y su relación  con el crecimiento tumoral (Über den feinern Bau und die Formen der  krankhaften Geschwülste. In zwei Lieferungen. Berlin, G. Reimer, 1838) en la  cual se establece el carácter celular de las neoplasias y fue el primero que vio  en las células las características de la benignidad y malignidad. Esta obra de  Müller constituyó fuente fundamental para los trabajos sobre la patología  celular de su discípulo Rudolf Virchow.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">Hemos colocado entre los libros de fisiología la célebre obra  de Jean Anthelme Brillat-Savarin (1755-1826), sobre Fisiología del gusto,  escrita por este gastrónomo francés, abogado y político, libro que fue durante  todo el siglo XIX un clásico de la gastronomía francesa. Debió ser de un gran  interés para Vargas puesto que aparece escrito de su letra el Indice del 2º  volumen.</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">En la lista de autores están también los franceses Balthasar  Richerand y F. Magendie y el inglés William Benjamín Carpenter.</font> </P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">Los libros de patología que Vargas manejó fueron los que en su  tiempo dieron las pautas en el desarrollo científico de la medicina en las  primeras décadas del siglo XIX. John Abercrombie le interesó hasta el punto de  que su obra sobre las enfermedades del estómago, el canal intestinal e hígado,  la tradujo al castellano y le agregó en forma de notas sus observaciones  personales. John Abercrombie nació en Aberdeen (Escocia) el 10 de octubre de  1780. Es muy posible que Vargas lo hubiera conocido durante su tiempo en  Edinburgo, donde Abercrombie estudió y enseñó. Murió en 1844, después de haber  alcanzado los más altos sitiales de la medicina inglesa de su tiempo. A.  Adamucci, fue un médico napolitano que vivió en Francia, donde murió en 1827. En  1808 publicó su obra sobre el sistema mecánico de las funciones nerviosas, que  lo hizo famoso. Su libro fue leído por Vargas como lo comprueba la extensa nota  que intercaló entre sus páginas.</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">Mathew Baillie (1761-1823), el sobrino de William y John  Hunter, es otro personaje que posiblemente Vargas pudo conocer en Edinburgo.  Desde muy joven, Baillie estuvo en contacto con la anatomía patológica ayudando  a sus tíos en las preparaciones del famoso museo. Su libro, Morbid Anatomy...,  que Vargas adquiere en Edinburgo en la edición de 1812, constituye una de las  obras más importantes en toda la historia de la patología, y el primer gran  trabajo en esta materia en lengua inglesa. Fue el primer gran tratado que reunió  en un solo cuerpo todos los avances que se habían logrado en este campo a lo  largo de los dos siglos anteriores. Por supuesto, Baillie ganó tanta fama que  luego fue el médico de Jorge III y, por cierto, el último de los médicos que en  Londres llevó el bastón con la cabeza de oro, que era el símbolo del liderazgo  médico, y que antes lo habían llevado Radcliffe, Mead, Askew y Pitcairn. A la  muerte de Baillie, su viuda donó el bastón al Real Colegio de Médicos, donde hoy  se conserva. En la biblioteca de Vargas están representados otros de los grandes  patólogos del siglo XIX: François Joseph Victor Broussais (1772- 1838), George  Budd (1808-1882) y Allan Burns (1781-1813), cada uno con aportaciones de  indudable interés. Budd, por ejemplo, fue quien primero describió la lesión  especial hepática que se conoce como enfermedad de Budd. Jean Civiale  (1792-1867) fue el inventor de la litotricia y el primero que la practicó en un  ser vivo. El libro de Civiale fue el escogido por Eliseo Acosta, segun una  cláusula del testamento de Vargas, quien en agradecimiento por sus cuidados lo  invita a tomar de sus libros el que quisiere. Civiale nace en 1792 en la pequeña  villa de Vic-Sur-Cère, en Francia, de una familia muy pobre. En 1814 fue a París  a estudiar medicina. Se costeó los estudios enseñando latín. Desde 1817 comenzó  sus experimentos para la destrucción de los cálculos en el interior de la vejiga  urinaria. Su proyecto fue considerado "quimérico" por la Facultad de Medicina de  París. Civiale persistió en su proyecto y practicó la operación en animales y en  cadáveres. Después logró convencer a tres pacientes para que se dejaran hacer la  operación de la litotricia y el 12 de enero de 1824 presentó los resultados a la  Real Academia de Ciencias. La Academia concluyó considerando el invento como  "glorioso para la cirugía francesa, honroso para su autor y consolador para la  humanidad". El triunfo fue inmediato y practicó la operación en muchos hombres  importantes, entre ellos Lisfranc. Estableció un servicio en el Hospital Necker  en París y aquí siguió practicando la operación por largo tiempo. Recibió  condecoraciones y honores. Consta en uno de los manuscritos de Vargas que  Civiale debió haberle enviado a Vargas un cuestionario para investigar la  frecuencia del cálculo urinario en Venezuela y, a propósito de esto, Vargas  concluye en que el cálculo urinario, según sus observaciones en Puerto Rico y en  Venezuela, es muy raro. Vargas compró su libro en sus últimos días en New York,  según lo asienta en su Diario citado llevado en dicha ciudad (13):</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">"Hoy (29 de noviembre de 1853) he comprado la obra de Mr.  Civiale, tratado completo de las enfermedades de los órganos genito-urinarios,  en tres volúmenes, con láminas, 1851. Se considera muy superior a la de Coulson  y con respecto a la de Bostwick, esta es sólo un tratado de las enfermedades  sifilíticas o más bien la obra de Ricord, traducida al inglés y muy cercenada".</font>  </P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">Jean Cruveilhier (1791-1874), en París, y Karl von Rokitansky  (1804-1878), en Viena, constituyen en el siglo XIX los máximos representantes de  la sistematización de la anatomía patológica, una especialidad que surge con  fuerza después del establecimiento de la teoría de la patología tisular por  Bichat y que se consolidará con la teoría de la patología celular que muy pronto  propondrán Müller y Virchow en Alemania. A ambos autores lee Vargas con provecho  en sus días finales en Nueva York. Así lo atestiguan frases estampadas en su  Diario ya citado. Con respecto al libro de Cruveilhier asienta (14):</font> </P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">"Allí también se describe la obra completa de Anatomía  Patológica (de Cruveilhier) que el público esperaba con ansiedad. En 1849 salió  el 1er tomo en París en  8º con 700 páginas y el 2º en 1852 con 820 páginas y en 1853 estaba ya el 3º o  último en la imprenta."</font> </P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">Con respecto a Rokitansky en el mismo Diario dice (15): "La  Sociedad de Sydenham presidida por Sir Jame Clark ha publicado en 1852 el 4º  volumen de la célebre obra de Rokitansky sobre la Patología Especial; este  volumen completa la obra. El 1er volumen comprende la patología general y debió salir en el mismo año  pasado de 1852. El Consejo de la Sociedad anunció que por la cortesía del  distinguido autor, la sociedad se creía en la capacidad de incorporar al volumen  que comprende la patología general las alteraciones y adiciones que han  aparecido en la nueva edición alemana que ya está en la prensa. También iba a  unir a este volumen una breve autobiografía que el autor ha querido suministrar  y también un índice copioso compilado con mucho cuidado para registrar toda la  obra y facilitar en cuanto sea posible las referencias a los vastos depósitos de  nociones patológicas que esta obra contiene. El 4º volumen contiene la patología  de los órganos de la respiración y circulación. El editor es el Dr. Day."</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">Carl Rokitansky nació en Bohemia en 1804, estudió en Praga y en  Viena y obtuvo su grado en médico en 1828. En 1844 llegó a ser el profesor de  anatomía patológica de la Universidad de Viena y sus enseñanzas tuvieron una  enorme influencia en el desarrollo de la medicina clínica. Para 1866 había  realizado él mismo 30 000 autopsias, presenciadas por estudiantes de todo el  mundo. En sus obras se encuentran las descripciones magistrales de muchas  enfermedades, entre ellas la atrofia amarilla del hígado, conocida como la  enfermedad de Rokitansky.</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">El libro de Joseph Hodgson, Tratado de Enfermedades de arterias  y venas, contiene la primera descripción de la dilatación no sacular del arco  aórtico, conocida como la enfermedad de Hodgson.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">Charles Delucena Meigs (1792-1869) le dedica dos de sus libros.  No hemos llegado a obtener alguna pista sobre el origen de esta amistad, que se  revela en la carta que Meigs le escribe a Vargas como dedicatoria de su libro  sobre enfermedades del recién nacido. Es posible que la fama de Meigs hubiera  llegado a alguna de las islas del Caribe, dado el hecho de haber nacido en las  Bermudas, y que de aquí se hubiese extendido a Venezuela, o que Vargas lo  hubiera oído mencionar en Puerto Rico. Lo cierto es que Vargas le envía a  Filadelfia, valiéndose de un viaje del Sr. John Bolton, varios de sus libros  (con seguridad la anatomía y la cirugía). Meigs nació el 17 de febrero de 1792  en la Isla de San Jorge en las Bermudas. Comenzó sus estudios de medicina con el  Dr. Thomas Fendal en Georgia (EE.UU) y obtuvo su grado de doctor en medicina en  la universidad de Pensilvania en 1817. Fue uno de los más famosos parteros de su  época, y profesor de obstetricia en el Jefferson Medical College, desde  1841 a 1861. Publicó muchos libros sobre su especialidad y murió el 22 de junio  de 1869.</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">Samuel George Morton (1799-1851), también le dedica su libro.  Este médico norteamericano nace el 26 de enero de 1799 y aunque inició sus  estudios en Filadelfia, los concluye en Edinburgo en 1823. En 1824 regresa a  Filadelfia y allí ejerce activamente la profesión de médico; en 1839 llega a ser  profesor de anatomía, cátedra que ejerce hasta su muerte en 1851. Publicó una  obra sobre vermes parásitos en 1831, y en 1834 el libro que le dedica a Vargas,  titulado Illustrations of Pulmonary Consumption. Publicó igualmente en  1839 un libro sobre anatomía humana, especial, general y microscópica. Se  interesó igualmente por la antropología y publicó en 1838 una obra titulada  Crania Americana; or a comparative view of the skulls of various aboriginal  nations of North and South America, etc., la cual se reeditó en 1840. No  tenemos noticias de cómo se originó la amistad o el conocimiento de este médico  con el Dr. Vargas. Vargas no lo cita en ninguna parte. Tampoco hay noticias de  que Vargas hubiera cooperado con Morton en el trabajo sobre cráneos de  aborígenes sudamericanos.</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">No podríamos en esta charla mencionar todos los autores que en  patología leyó Vargas, dado lo extenso y variado de esta lista, pero sí es  importante destacar a quien fuera uno de los pioneros de la pediatría moderna,  el Dr. Michael Underwood (1736-1820), a quien se le deben las primeras  descripciones del esclerema neo-natorum, la parálisis infantil y las aftas por  candidiasis. La obra de Underwood estuvo vigente por más de 60 años. Entre estos  libros de patología conviene además destacar el célebre de Jean Marc Gaspard  Itard (1775-1838), quien sentó en el siglo las bases de la moderna otología.</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">En el siglo XIX corresponde a Thomas Bateman (1778-1821), poner  los cimientos de la moderna dermatología. Su libro fundamental, Sinopsis  práctica de Enfermedades cutáneas, fue leído por Vargas, y comentado ampliamente  en los márgenes del libro. Por estos comentarios podemos fácilmente concluir que  Vargas había también manejado el libro de Pierre-François Olive Rayer, titulado Traité théorique et practique des maladies de la peau, etc., del cual se  hicieron numerosas ediciones a partir de 1826. En el Catálogo realizado por  Ernst figura esta obra en la edición de París de 1835 en 3 vol., en 8o., y  además el Atlas. Esta obra no se encontró en la Biblioteca Nacional, pero es  evidente que Vargas la poseyó y anotó.</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">La oftalmología es otra de las áreas de la medicina que en el  siglo comienza a desarrollarse como una obligada especialidad. En la librería de  Vargas predominan los autores ingleses y principalmente William Mackenzie  (1791-1868) y T. Wharton Jones (1808-1891) son los autores a los que Vargas les  hace el mayor número de anotaciones y comentarios. El primero, natural de  Glasgow, se dedicó enteramente a las enfermedades de los ojos y publicó  numerosos tratados sobre medicina, cirugía oftalmológica, así como uno sobre la  fisiología de la visión. Mackenzie fue el primero en llamar la atención sobre el  aumento de la presión intraocular como una característica del glaucoma.  Introdujo el término astenopia y describió como una enfermedad distinta la  oftalmía simpática. El Glasgow Medical Journal publicó centenares de  artículos de Mackenzie sobre diferentes temas oftalmológicos. T. Wharton Jones  (1808-1891), estudiado por Vargas en las últimas etapas de su vida, introduce  nuevas técnicas en la cirugía intraocular.</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">También estuvo en la biblioteca de Vargas el libro de Sir  William Adams sobre la cirugía del ectropión. Fue el primero que describió un  método para tratar la eversión de los párpados, extirpando un fragmento del  ángulo palpebral.</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">Al haber sido Vargas fundamentalmente un cirujano, es obvio que  sus libros sobre este campo fueran abundantes y sobre diversas áreas. Entre  todos se destaca el famoso Diccionario de Cirugía Práctica de Astley Cooper  (1781-1848), que Vargas anotó extensamente y lo utilizó mucho en la preparación  de su Manual o Compendio de Cirugía publicado en Caracas en 1842. Cabe destacar  igualmente que entre los libros de cirugía de su pertenencia, figuran varios  dedicados a la cirugía dental, área en la que Vargas era también experto, ya que  en sus tiempos de Edinburgo había hecho cursos especiales sobre esta materia,  como consta en un certificado de dentista obtenido en aquella ciudad.</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">Vargas también había estudiado especialmente la obstetricia en  Edinburgo junto al famoso profesor James Hamilton. Las extensas notas que agrega  al libro de John Burns (1774-1850) nos revelan al eminente obstetra con dilatada  experiencia y atinados criterios clínicos. La obra de John Burns sobre los  principios de la obstetricia, incluyendo las enfermedades de las mujeres y  niños, era ya famosa desde su primera edición en Londres en 1809. De este libro  hubo numerosas ediciones, hasta 1834. Se tradujo al alemán y al holandés. El  otro gran partero que figura entre los autores de obstetricia en la biblioteca  de Vargas es el célebre Claude Martin Gardien (1767-1838). Estudió en Bourges.  Se doctoró en Clermont-Ferrand en 1797 y en 1799 se mudó a París donde ejerció  como obstetra y especialista en enfermedades de las mujeres. Su libro en 4 tomos  ha quedado como uno de los grandes monumentos en la historia de la obstetricia.  Como una muestra de las notas marginales escritas por Vargas en sus libros voy a  transcribir sólo una, aparecida en el libro titulado El Arte de Partear de Juan  de Navas, en el vol. II, pág. 137: ‘Esto es absurdo; sacrificar casi con  seguridad la vida de una madre por salvar la de un monstruo que casi nunca vive,  ni puede ser de utilidad alguna a la sociedad, es una moral que no  entiendo’.</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">Vargas, como médico integral, debió haber cultivado mucho todas  las áreas de la farmacología de su tiempo. El libro de Andrew Duncan  (1773-1832), que Vargas adquirió poco después de su llegada a Edinburgo y que lo  acompañó durante toda su vida, y en el cual asentó numerosas manecillas e  intercaló hojas con sus apuntes, nos revela la precisión que Vargas tenía en sus  prescripciones. Contribuía a esto sus extensos conocimientos de química, también  adquiridos en sus tiempos de Edinburgo. Las otras obras que se destacan en el  campo de la farmacología son las de Jonathan Pereira (1804-1853) y Anthony Todd  Thomson (1778-1849). La obra de Pereira fue un trabajo notable que en su tiempo  tuvo gran influencia en Inglaterra, al igual que la de Thomson.</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">La medicina legal o jurisprudencia médica fueron materias en  las cuales Vargas estuvo también muy interesado. En cartas dirigidas a José  Rafael Revenga, a propósito de un juicio seguido a éste por la muerte de un  esclavo, Vargas señala varias de las obras de medicina legal que él ha  consultado en relación con el caso (15). Menciona haber consultado los libros de  Foderé, Bohn y Romeyn Beck. De este último dice: "El libro de Romeyn Beck es lo  mejor, al presente, siendo una producción norteamericana ha merecido los mayores  elogios de la Revista de Edinburgo, cuya alta autoridad, quizá la primera de  Europa, Ud. la conoce mejor que yo." Y en otra carta le insiste: "El miércoles  le enviaré a Ud. las doctrinas de Jurisprudencia Médica del Dr. Teodorico Romeyn  Beck, la mejor obra conocida en esta materia y que aunque norteamericana, es muy  elogiada por la Revista de Edinburgo, que Ud. conoce". En otras cartas sucesivas  sigue Vargas citando a Romeyn Beck, e inclusive copia párrafos enteros de la  obra. Theodoric Romeyn Beck (1791-1855) fue profesor de medicina en Albany,  Estado de Nueva York, en Norte América. Nació en Schenectady, cerca de Nueva  York el 11 de agosto de 1791. Alcanzó el doctorado en 1811 y ya en 1815 era  profesor de la Universidad de Nueva York. Murió el 19 de noviembre de 1855.  Escribió numerosas obras sobre medicina legal, además de la citada.  Matheo-José-Bonaventura Orfila (1787-1853), contemporáneo de Beck, representa la  contraparte europea de éste. Nacido en Mallorca, estudió en Valencia, Barcelona  y París, ciudad en la cual obtuvo el doctorado en 1811. Sus trabajos fueron  orientados mucho hacia la toxicología y sus lecciones de medicina estuvieron  vigentes durante casi todo el siglo. Vargas debió poseer el libro titulado  Elementos de Medicina y Cirugía Legal española, de Pedro Miguel Peiro y  Rodríguez, pues lo cita repetidas veces en sus comunicaciones mencionadas con  Revenga. También con seguridad tenía en su biblioteca la obra de  François-Emanuel Fodéré, titulada Les lois éclairées par les sciences  physiques, ou Traité de médecine légale et d’hygiène publique, editada en  París en 1815. Esta obra la cita repetidas veces en sus cartas a Revenga y es  posible que se la haya enviado, y que, en las sucesivas vicisitudes políticas de  la época, Revenga no se la haya devuelto, y así podemos explicarnos el porqué no  se ha encontrado en la Biblioteca Nacional.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">Entre los libros diversos de medicina tenemos el gran Dictionaire des Sciences Médicales, en 60 tomos, publicado entre 1812 y  1822, con la cooperación de las más renombradas figuras de la medicina francesa  de esa época. Alibert, Cuvier, Gardien, Itard, Laennec, Pinel, Richerand, entre  otros. En casi todos los volúmenes está presente la huella de Vargas.  Subrayados, manitas y hojas intercaladas. Entre las numerosas observaciones  aparece una muy interesante en el volumen XXXVI, sobre la operación inventada  por Tagliacozzi, para reconstruir las narices, orejas y labios*. La obra de  Spurzheim y Gall, que perteneció a Vargas era una traducción de la recientemente  aparecida en Francia con el título: Anatomie et Physiologia du système  nerveux en général et du cerveau en particulier, avec des observations sur la  posibilité de reconnaître plusieurs dispositions intellectuelles et morales de  l’homme et des animaux, par la configuration de leurs têtes. Paris, F.  Schoell, 1810-1819, 5 vol. Vargas se interesó en las teorías frenológicas de  Gall y consta entre sus documentos que recibió como obsequio del Sr. Juan José  Mauri dos cabezas de estuco de tamaño natural, numeradas en sus diferentes  regiones para explicar las teorías de Gall, piezas que Vargas pasó a la  Universidad de Caracas (18). Cuando nosotros iniciábamos los estudios de  anatomía normal, en 1944, recuerdo haber visto una de estos modelos en la  antigua Escuela de Medicina en San Lorenzo.</font></P> <FONT  face=Times>      <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%">&nbsp;</P></FONT>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><FONT face=Verdana size=2> *Gaspare Tagliacozzi. De curtorum chirurgia per insitionem,  libri duo. In quibus ea omnia, quæ ad huius chirurgiae, narium scilicet, aurium,  ac labiorum per insitionem restaurandorum cum theoricen, tum practicen pertinere  vidabantur, clarissima methodo cumulatissime declarantur. Additis cutis traducis  instrumentorum omnium, atque deligationum iconibus et tabulis. Venetiis, apud  Gasparem Bindonum, 1597. Grabados en madera. Tagliacozi fue el primero en  practicar la rinoplastia, e hizo también operaciones plásticas en orejas y  labios. En la obra, las ilustraciones representan los diferentes estadios de las  operaciones y los instrumentos necesarios.</FONT> </P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">La obra de Pierre Roussel sobre el Sistema Físico y Moral de la  Mujer, fue considerada por Bayle como una de las obras más importantes de toda  la literatura médica francesa. Carlos Jacinto Sachero, profesor de clínica  médica en Sassari y luego en Turín, le envía sus libros con la dedicatoria en  latín, y en ambas utiliza el adjetivo celebérrimo, para referirse a Vargas. Es  casi seguro que estos últimos también fueron de la propiedad de Vargas. En  ningún sitio Vargas menciona a este autor, y no tenemos ningún indicio de cómo  se inició esta amistad, o al menos este reconocimiento del profesor Sachero  hacia Vargas.</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">La química fue una de las materias predilectas de Vargas. Había  estudiado esta ciencia en Edinburgo con Thomas Charles. El 1 de septiembre de  1842 instaló la cátedra de química en la Universidad de Caracas y en su  alocución inicial dijo entre otras cosas (19):</font> </P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">"La Química proporciona no sólo embelesos a los que la  cultivan, sino grandes bienes al hombre y a la Sociedad. Ella forma la otra  rueda que juegan las fuerzas materiales de los Estados; y desde la sencilla  preparación de los alimentos hasta los magníficos artificios de las máquinas de  vapor, la electrografía, la dinámica magnética y el daguerrotipo, todas las  industrias humanas están bajo su dirección".</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">Con estos conceptos tan precisos y tan vigentes, entonces y  ahora, no resulta extraño que Vargas poseyera no sólo una rica colección de  libros de química, de los más actuales en sus tiempos sino también un gabinete  de química, que en su testamento donó a la Universidad Central (20). Enseñó la  química con experimentos en un laboratorio muy bien equipado, cuyos vestigios  todavía existían en los comienzos de este siglo, según el interesante testimonio  del Dr. Guillermo Delgado Palacios, cuando se inició como profesor de la misma  materia (21). El libro de William Thomas Brande fue manejado extensamente y de  este libro Vargas hizo un extracto de la Historia de la Química, que fue  publicado en 1864 (22) por su discípulo Pedro Medina, quien también publicó las  Lecciones de Química que Vargas había pronunciado en sus clases (23). Estuvieron  mucho tiempo en las manos de Vargas, según lo señalan las huellas, muchos libros  de importancia, entre ellos el muy conocido de Michael Faraday sobre los métodos  para la realización de experimentos de demostración, obra esta revolucionaria en  su tiempo y todavía leída y estudiada con provecho. Muchos de los otros autores  representados en su colección tales como William Gregory, Justus von Liebig,  John Murray y Edward Turner eran los máximos exponentes de la ciencia química en  su tiempo.</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">En su polifacética inquietud científica, la botánica fue otra  de las ciencias preferidas por Vargas. Entre sus libros de esta materia figura  uno muy especial, la Sinopsis Plantarum de Lamarck y De Candolle, que le  obsequia con dedicatoria el naturalista francés Augusto Plee, el 27 de junio de  1823, en Puerto Rico, con quien Vargas había hecho varias expediciones  botánicas, "herborizando" como se decía entonces, en el interior de la isla.  Augustin Pyramus De Candolle (1778-1841), famoso profesor de historia natural de  la Universidad de Ginebra y autor de muchos libros de botánica que Vargas  poseía, lo distinguió con su amistad y dio el nombre de Vargas a muchas plantas  por él descubiertas. En 4 de diciembre de 1826 Vargas le dice (24):</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">"Permítame Ud. Profesor que me aproveche de esta ocasión para  testificarle mi reconocimiento por las luces que he tomado de su Theorie de  la Botanique y de su Synopsis Plantarum in Flora Gallica  Descriptarum."</font> </P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">Y en efecto encontramos en las páginas de estos libros  numerosas notas marginales y comentarios literalmente en cada uno de sus  párrafos.</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">La geología y mineralogía fueron también estudiadas por Vargas  con especial esmero, especialmente en libros ingleses. Es por esto por lo que,  después de su regreso a Caracas en 1827 se interesa en el libro del autor  español Christiano Herrgen, el cual le fue enviado por el Sr. Francisco Lazo  desde Cádiz y Vargas le dice, con fecha 30 de julio de 1827 (25): "Sobre el  libro de Herrgen le doy a Ud. un millón de gracias porque deseaba mucho tener  nomenclatura española de las rocas". En la geología había manejado la  extraordinaria obra de Charles Lyell (1797-1875), quien fuera presidente de la  Sociedad Geológica de Londres, a la que pertenecía también el famoso Sir  Roderick Impey Murchison (1792-1871), descubridor del sistema siluriano, sobre  el cual Vargas nos dejó un valioso testimonio escrito en dos hojas intercaladas  en el libro de Charles Lyell.</font> </P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">En esta investigación, hoy nueva visita a su biblioteca la gran  sorpresa ha sido el encuentro de elementos para valorar la exacta dimensión del  Vargas mineralogista. Era conocida su famosa colección mineralógica que en su  testamento dona a la Universidad de Caracas (26). También sus informes  elaborados para responder a algunas consultas que se le hicieron. Pero no se  tenía un conocimiento exacto de cuánto abarcaba su interés por esta ciencia  hasta ahora, cuando hemos encontrado cientos de hojas intercaladas en el libro  de mineralogía de Robert Jameson (1774-1854), con quien Vargas realiza en 1816  un extenso curso en el Museo Británico. Jameson fue un notable naturalista y  mineralogista escocés. Estudió con John Walker a quien sucedió como Regius  Professor de historia natural en la Universidad de Edinburgo. Llegó a ser el  primer exponente en Gran Bretaña sobre el sistema geológico Werneriano, pero al  final se convirtió a los puntos de vista de James Hutton. Su influencia en sus  clases le dieron un marcado impulso al estudio de la geología en Gran Bretaña.  Sus energías también las dedicó en gran parte a establecer una gran colección de  mineralogía en el Real Museo Escocés de Edinburgo. Vemos en las notas dejadas  por Vargas entre las páginas de este libro, que debió asistir a sus clases y por  un largo tiempo ser un visitante asiduo de dicho museo.</font> </P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">El tiempo nos impide que esta visita a su biblioteca continúe.  Pero con lo dicho es suficiente que la biblioteca fue para Vargas un instrumento  de trabajo vivo y constante a lo largo de su vida.</font></P><B>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><FONT face=Verdana size=2> REFERENCIAS</FONT></P></B>     <!-- ref --><P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><FONT face=Verdana size=2> 1. Ernst, Adolfo. Catálogo de la Biblioteca de la Universidad  de Caracas, formado de orden del Ilustre Americano, General Guzmán Blanco.  Caracas, Imprenta de la Opinión Nacional, 1875.</FONT>  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2740743&pid=S0367-4762200500020001200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><FONT face=Verdana size=2> 2. Diario de Vargas llevado en Edinburgo. O.C., vol. IV, págs.  127-144, Doc. Nº 333.</FONT>  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2740744&pid=S0367-4762200500020001200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><FONT face=Verdana size=2> 3. Ernst, cat. cit., pág. 37.</FONT> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2740745&pid=S0367-4762200500020001200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><FONT face=Verdana size=2> 4. Salcedo Bastardo, J. L. "Celebración Británica del sabio  Vargas. En Vargas, Apoteosis del siglo XX. Caracas, Ediciones de la Presidencia  de la República, Caracas, 1986. Pág. 245.</FONT>  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2740746&pid=S0367-4762200500020001200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><FONT face=Verdana size=2> 5. O.C., vol. III, pág. 334. Doc. Nº 168.</FONT>  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2740747&pid=S0367-4762200500020001200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><FONT face=Verdana size=2> 6. O.C., vol. III, pág. 339. Doc. Nº 170.</FONT>  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2740748&pid=S0367-4762200500020001200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><FONT face=Verdana size=2> 7. O.C., vol. III, pág. 330. Doc. Nº 165.</FONT> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2740749&pid=S0367-4762200500020001200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><FONT face=Verdana size=2> 8. Diario llevado por el Dr. Vargas en New York, O.C., vol. IV,  págs. 145-156. Doc. Nº 334.</FONT>  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2740750&pid=S0367-4762200500020001200008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><FONT face=Verdana size=2> 9. O. C., vol. I, tomo I, pág. 57</FONT> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2740751&pid=S0367-4762200500020001200009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><FONT face=Verdana size=2> 10. O.C., vol. I, tomo I, pág. 56.</FONT> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2740752&pid=S0367-4762200500020001200010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><FONT face=Verdana size=2> 11. O.C., vol. I, tomo I, pág. 8. 14. O.C., vol. I, tomo I,  pág. 7.</FONT> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2740753&pid=S0367-4762200500020001200011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><FONT face=Verdana size=2> 12. O.C., vol. III, págs. 101-103. Doc. Nº 39.</FONT> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2740754&pid=S0367-4762200500020001200012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><FONT face=Verdana size=2> 13. Diario cit., Cfr. nota Nº 10, supra.</FONT> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2740755&pid=S0367-4762200500020001200013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><FONT face=Verdana size=2> 14. Diario cit., O.C., vol. IV, pág. 145.</FONT> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2740756&pid=S0367-4762200500020001200014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><FONT face=Verdana size=2> 15. Id., O.C., vol. IV, pág. 149.</FONT> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2740757&pid=S0367-4762200500020001200015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><FONT face=Verdana size=2> 16. El Manual o Compendio de Cirugía del Dr. José Vargas, fue  publicado en Caracas en 1842, con un Prefacio del Dr. Eliseo Acosta, en la  Imprenta de Valentín Espinal. Fue reproducido en O.C., vol. II, págs. 1-430.</FONT> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2740758&pid=S0367-4762200500020001200016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><FONT face=Verdana size=2> 17. O.C., vol. III, cartas a Revenga de 12 y 16 de setiembre de  1834. Docs. Nos. 217 y 220.</FONT> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2740759&pid=S0367-4762200500020001200017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><FONT face=Verdana size=2> 18. O.C., vol. IV, pág. 268. Doc. Nº 373.</FONT> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2740760&pid=S0367-4762200500020001200018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><FONT face=Verdana size=2> 19. O.C., vol. II, pág. 566.</FONT> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2740761&pid=S0367-4762200500020001200019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><FONT face=Verdana size=2> 20. El Catálogo de este Gabinete de Química de Vargas está  recogido en O.C., vol. II, págs. 572-583.</FONT> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2740762&pid=S0367-4762200500020001200020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><FONT face=Verdana size=2> 21. Delgado Palacios, Guillermo. Representación ante el Rector  de la U.C.V. Anales de la Universidad Central de Venezuela, vol. II, Nº 1, pág.  217, 1901.</FONT> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2740763&pid=S0367-4762200500020001200021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><FONT face=Verdana size=2> 22. Historia de la Química, tomada del Manual de Brande.  Introducción al curso de esta ciencia leída en la Universidad de Caracas por  José M. Vargas. Publicada por uno de sus discípulos. Caracas, Imprenta Bolívar.  1864. Reproducida en O.C., vol. II, págs. 441-501.</FONT> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2740764&pid=S0367-4762200500020001200022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><FONT face=Verdana size=2> 23. Lecciones de Química pronunciadas en la Universidad Central  por el Dr. José Vargas. Caracas, Imprenta de la Concordia. 1868. Reproducida en  O.C., vol. II, págs. 505-561.</FONT> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2740765&pid=S0367-4762200500020001200023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><FONT face=Verdana size=2> 24. O. C., vol. III, pág. 333. Doc. Nº 167.</FONT> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2740766&pid=S0367-4762200500020001200024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><FONT face=Verdana size=2> 25. O. C., vol. III, pág. 339. Doc. Nº 170.</FONT> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2740767&pid=S0367-4762200500020001200025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><FONT face=Verdana size=2> 26. O. C., vol. II, págs. 591-595. A esta Colección  Mineralógica se agrega otra Colección Geológica de piezas de Venezuela,  publicada en O.C., vol. II, págs. 597-600.</FONT> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2740768&pid=S0367-4762200500020001200026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2"><b>ABREVIATURAS UTILIZADAS EN ESTE TRABAJO</b></font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">BN = Biblioteca Nacional de Caracas.</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">G.M. = A Medical Bibliography [Garrison and Morton]. Leslie T.  Morton. An Annotated Check-List of Texts Illustrating the History of Medicine.  Third Edition. 1973. L.T. Morton. Edinburgh.</font></P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">O.C. = Obras Completas del Dr. José Vargas. Compilación y Notas  del Dr. Blas Bruni Celli. Las citas en esta Introducción se hicieron siguiendo  la paginación de la Segunda Edición, revisada y ampliada, publicada en 1986 por  el Congreso Nacional, con motivo del Bicentenario del Nacimiento del Dr. Vargas.</font>  </P>     <P align=justify style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2">UCV = Universidad Central de Venezuela.</font></P>      ]]></body>
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<label>1</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
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<surname><![CDATA[Ernst]]></surname>
<given-names><![CDATA[Adolfo]]></given-names>
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<source><![CDATA[Catálogo de la Biblioteca de la Universidad de Caracas, formado de orden del Ilustre Americano, General Guzmán Blanco.]]></source>
<year>1875</year>
<publisher-loc><![CDATA[Caracas ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Imprenta de la Opinión Nacional]]></publisher-name>
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<ref id="B2">
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