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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El arte del Barroco. Formas en el Barroco IV. Barroco latinoamericano: mexicano, arquitectura y literatura 2: Carlos de Sigüencia y Góngora y Sor Juana Inés de la Cruz]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <P ALIGN="CENTER"><b><font face="Verdana" size="3">El arte del Barroco. Formas en el Barroco IV. Barroco latinoamericano: mexicano, arquitectura y literatura 2: Carlos de Sig&uuml;encia y G&oacute;ngora y Sor Juana In&eacute;s de la Cruz *</font></b></P>     <P ALIGN="CENTER"><font face="Verdana" size="2">Drs. Jos&eacute; Enrique L&oacute;pez **, Myrian Marcano Torres ***, Jos&eacute; Enrique L&oacute;pez Salazar****, Yolanda L&oacute;pez Salazar****, Humberto Fasanella****</font> </P>     <P ALIGN="justify"><FONT face="Verdana" size=2>* Trabajo presentado en la Academia Nacional de Medicina el 17 de abril de 2005. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT face="Verdana" size=2>** Individuo de N&uacute;mero, Sill&oacute;n XVII. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT face="Verdana" size=2>*** Miembro Correspondiente Nacional, Puesto Nº 11. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT face="Verdana" size=2>**** M&eacute;dicos Internistas. </FONT> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">El Barroco es el movimiento art&iacute;stico que se produce despu&eacute;s del Renacimiento; la serenidad, el equilibrio, el racionalismo y la sobriedad del Renacimiento dio paso al movimiento, a la exhuberancia, a la grandiosidad y, a la fascinaci&oacute;n del Barroco. El Barroco es todo aquello que se rebela a lo anterior, a los c&aacute;nones, es una rebeli&oacute;n intelectual e interior ante lo establecido (1-3). En M&eacute;xico, la mano de obra ind&iacute;gena transmiti&oacute; ciertos caracteres que recuerdan los de las artes prehisp&aacute;nicas. En el siglo XVII, se establece el per&iacute;odo colonial, que hab&iacute;a comenzado despu&eacute;s de la conquista de los aztecas en 1521 por Hern&aacute;n Cort&eacute;s. Este estilo representa la interpretaci&oacute;n americana del Barroco, este produjo una inmensa cantidad de monumentos; el aporte ind&iacute;gena cobr&oacute; jerarqu&iacute;a propia y gradualmente los indios se adentraron en las creaciones arquitect&oacute;nicas, primero como ayudantes de sus maestros y luego crearon ellos mismos obras arquitect&oacute;nicas resolviendo los problemas de forma y color. Las ciudades mexicanas se poblaron con las muestras extraordinarias de este movimiento como catedrales, templos, palacios, capillas, ayuntamientos y casonas.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Entre los a&ntilde;os de 1621 y 1624 empieza a introducirse en M&eacute;xico el Barroco, estilo arquitect&oacute;nico de acuerdo con el que se construyen la mayor parte de las iglesias mexicanas. Pero este estilo, al llegar a la Nueva Espa&ntilde;a se transfigura y deja de ser espa&ntilde;ol para convertirse en mexicano, imprimiendo su huella y su esp&iacute;ritu modificado ya por el hombre y el ambiente, a un nuevo estilo de vida y de cultura, a una nueva era que marca el paso de la edad media colonial a la &eacute;poca moderna mexicana.</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Es cierto que contin&uacute;a predominando un esp&iacute;ritu de religiosidad en la vida y en las costumbres, pero menos riguroso que en el siglo XVI. Por entonces empieza a perder importancia el culto a la virgen espa&ntilde;ola de los Remedios frente al de la virgen de Guadalupe bajo cuyo signo se pretende ahora conjurar las calamidades y los desastres. Al amparo del guadalupanismo va a ir surgiendo tambi&eacute;n, el sentimiento de la nacionalidad.</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">No existen ya, en el clero, ejemplos de devoci&oacute;n y sacrificio como el de los misioneros del siglo XVI. Las &oacute;rdenes religiosas y el clero secular se han corrompido. Las fiestas y ceremonias no son ya de car&aacute;cter exclusivamente religiosas. Empieza a alentar en ellas un esp&iacute;ritu profano que se manifiesta en representaciones de comedias, erecci&oacute;n de arcos triunfales, recepciones a virreyes y altos funcionarios eclesi&aacute;sticos, mascaradas y desfiles estudiantiles. La cultura sigue subordinada a la religi&oacute;n pero dentro de &eacute;sta misma se advierten los primeros indicios de un nuevo esp&iacute;ritu y de una nueva conciencia social.</font> </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">La iglesia ten&iacute;a un papel muy importante que extendi&oacute; a trav&eacute;s del pa&iacute;s.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Hab&iacute;a cuatro &oacute;rdenes religiosas: los Franciscanos, llegaron en 1522, los Dominicos, en 1526, los Agustinos, en 1533, los Jesuitas, en 1572.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Con la llegada de los Jesuitas (1572), se reforz&oacute; la propaganda de la Iglesia Cat&oacute;lica, acentuando la ortodoxia en la producci&oacute;n de objetos de culto. Desde principios del XVII hasta finales del siglo XVIII abundaron las representaciones de santos y arc&aacute;ngeles, escenas de la pasi&oacute;n y crucifixi&oacute;n de Cristo e im&aacute;genes de la Dolorosa, casi todas envueltas por el tenebrismo, tan caracter&iacute;stico del estilo Barroco.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Las manifestaciones art&iacute;sticas producidas en la Nueva Espa&ntilde;a desde mediados del siglo XVII hasta finales del siglo XVIII son barrocas; pero, de acuerdo a las caracter&iacute;sticas de cada una, presentan modalidades muy particulares. No es posible una exacta clasificaci&oacute;n del Barroco, ya sea por su tipolog&iacute;a o esquemas determinados, pues el Barroco precisamente se caracteriza por la diversidad de sus formas y un creador ejercicio de la libertad para la composici&oacute;n de &eacute;stas; lo que en M&eacute;xico y otros territorios de la Nueva Espa&ntilde;a se manifest&oacute; respondiendo a circunstancias sociales espec&iacute;ficas. Aunque podr&iacute;amos llegar a la conjetura de que el Barroco si estuvo dividido seg&uacute;n el estilo que sigui&oacute;, y que posteriormente consideraremos.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Como todo fen&oacute;meno hist&oacute;rico, los movimientos art&iacute;sticos se van gestando en procesos cuyos tiempos nunca son precisos. As&iacute;, hacia los a&ntilde;os treinta del siglo XVII, el arte novo hispano inici&oacute; un proceso de cambio que lo llevar&iacute;a del manierismo al Barroco. Hab&iacute;an iniciado la marcha hacia otro estilo, hacia lo que hoy llamamos arte Barroco. Beatriz Ruiz Gaitan (4) considera que en M&eacute;xico este estilo no tuvo ni que surgir ni organizarse, ya estaba all&iacute;, de tal manera que los mexicanos simplemente le dijeron "Pase usted, est&aacute; usted en su casa" ya que este estilo era un quehacer muy profundo en la existencia del mexicano, que permiti&oacute; en parte la expresi&oacute;n original de una identidad mexicana, angustiosamente buscada. Podr&iacute;amos decir que este proceso fue general en toda la Nueva Espa&ntilde;a, pero donde primero dio por resultado el triunfo del Barroco fue en la ciudad de M&eacute;xico, capital del Virreinato y centro de trabajo principal de un gran arquitecto llamado Pedro de Arrieta (5).</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Podr&iacute;a decirse que el Barroco adquiri&oacute; mayor significaci&oacute;n en Am&eacute;rica que en Espa&ntilde;a. El Barroco en Hispanoam&eacute;rica es esencialmente decorativo. Se aplica un lenguaje ornamental a esquemas constructivos y estructurales inalterados desde los comienzos de la arquitectura hispanoamericana. M&eacute;xico es uno de los grandes focos donde con m&aacute;s intensidad iba a encontrar eco el nuevo estilo as&iacute; entendido. Alejo Carpentier y Jorge Luis Borges dan en sus abultadas obras testimonio de que la literatura hispanoamericana no es nada sin el Barroco imaginario y m&iacute;stico. Lo maravilloso del barroco comienza a serlo, de manera inequ&iacute;voca, cuando surge de una alteraci&oacute;n de la realidad, de una revelaci&oacute;n privilegiada de la realidad, de una iluminaci&oacute;n inhabitual o singularmente favorecedora de las inadvertidas riquezas de la realidad con una ampliaci&oacute;n de las escalas y categor&iacute;as de la realidad. Pensar en el Barroco es pensar en la identidad hispanoamericana, tanto en su dimensi&oacute;n natural como cultural (6).</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Estas aparecieron dentro del molde estil&iacute;stico del Barroco y respondieron a las necesidades de la sociedad novohispana. Fue el siglo del florecimiento de la poes&iacute;a barroca, de la formaci&oacute;n de las escuelas de artistas novohispanos y de la construcci&oacute;n de las grandes catedrales mexicanas.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">La palabra catedral significa lugar donde est&aacute; la silla desde la cual el maestro imparte la c&aacute;tedra a sus alumnos; en el caso de la catedral como templo es desde donde se ense&ntilde;a y gobierna la jurisdicci&oacute;n eclesi&aacute;stica. Describiremos algunos ejemplos:</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">La Catedral de M&eacute;xico es una s&iacute;ntesis del arte de la Nueva Espa&ntilde;a: heredera del Templo Mayor de Tenochtitlan, de la tradici&oacute;n catedralicia medieval y de las devociones coloniales. Como parte del Z&oacute;calo, la catedral es centro simb&oacute;lico, en torno al que se desarrolla la vida cotidiana de la urbe mexicana. Tras sus imponentes fachadas barrocas y neocl&aacute;sicas llenas de luz, se penetra a la penumbra del espacio sagrado, con sus cinco naves, capillas, retablos y pinturas. Destacan el Altar del Perd&oacute;n, las capillas laterales, la sacrist&iacute;a y el magn&iacute;fico retablo de los reyes. Considerada como el primer monumento religioso de Am&eacute;rica, la Catedral Metropolitana de M&eacute;xico fue edificada a lo largo de 218 a&ntilde;os por 16 arquitectos. Ha resistido sismos, incendios y hundimientos por m&aacute;s de 400 a&ntilde;os.</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Es por ello que la catedral no s&oacute;lo es una obra arquitect&oacute;nica notable, ya que a lo largo de su historia ha fungido como centro social, refugio de pecadores, triunfo del clero secular, antorcha de revueltas, cripta de reposo y centro visible de una naci&oacute;n.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">La Catedral de Puebla de los &Aacute;ngeles se considera como una de las m&aacute;s hermosas de Latinoam&eacute;rica. La ciudad de Puebla es de gran importancia por la riqueza tanto hist&oacute;rica como tambi&eacute;n cultural. Puebla es una fundaci&oacute;n colonial que desempe&ntilde;&oacute; un papel primordial en la historia de Nueva Espa&ntilde;a y de M&eacute;xico. Dentro de ella, hubo inspiraci&oacute;n renacentista y como consecuencia tambi&eacute;n nace el Barroco. Por esta raz&oacute;n se construyen numerosos conventos y iglesias durante el siglo XVIII. Entre ella encontramos a la catedral que se considera una joya arquitect&oacute;nica por todas las riquezas que se encuentran dentro de ella.</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">La ciudad de Puebla fue la cuna del Barroco mexicano, un modelo en arquitectura y artes decorativas. Lo m&aacute;s destacado de la ciudad: el centro hist&oacute;rico con sus innumerables templos, conventos, palacios se&ntilde;oriales y casas, que destacan por el encanto de sus fachadas de cantera gris y ladrillo rojo, salpicadas de azulejos policromos, de halconer&iacute;a original, interiores con b&oacute;vedas ricas en decoraci&oacute;n, yeser&iacute;as, expresi&oacute;n del exuberante Barroco mexicano. En la plaza mayor, se distingue la catedral, con sus dos torres que se consideran las m&aacute;s altas de la rep&uacute;blica de M&eacute;xico, y sus infinitos tesoros. Dentro de ella se nota el arte y la vida religiosa que la rodea. El alto &iacute;ndice de la conservaci&oacute;n de sus reliquias y la importancia de estas hace que Puebla, M&eacute;xico, se ha considerado una de las ciudades hist&oacute;ricamente m&aacute;s importantes de Am&eacute;rica, vida cotidiana de la urbe. El retablo de los reyes se construy&oacute; de 1646 a 1652 y la obra estuvo a cargo del escultor Lucas M&eacute;ndez.</font> </P> <B>    <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">La bas&iacute;lica de Guadalupe</font></P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">La iglesia actual fue construida en el sitio de una anterior iglesia del siglo XVI que fue terminada en 1709: la vieja bas&iacute;lica. Cuando esta antigua bas&iacute;lica se volvi&oacute; riesgosa debido al hundimiento de sus cimientos, una moderna estructura llamada la nueva bas&iacute;lica fue construida en su cercan&iacute;a. La imagen original de la Virgen de Guadalupe se encuentra ahora alojada en esta nueva bas&iacute;lica, construida entre 1974 y 1976, la nueva bas&iacute;lica fue dise&ntilde;ada por el arquitecto Pedro Ram&iacute;rez V&aacute;squez. Tiene un dise&ntilde;o circular de forma que la imagen puede ser vista desde cualquier punto de la iglesia. Un crucifijo vac&iacute;o significa la resurrecci&oacute;n de Cristo. El coro est&aacute; ubicado entre el altar y los fieles para indicar que el tambi&eacute;n es parte de ellos. A los costados se encuentran las capillas del Sant&iacute;simo y de San Jos&eacute;. Sus siete puertas en el frente son una referencia a las siete puertas de Jerusal&eacute;n a las que se refiri&oacute; Cristo.</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Uno de los rasgos caracter&iacute;sticos del Barroco mexicano es el manejo privilegiado de materiales, como la piedra de distintos colores (Zacatecas, Oaxaca, M&eacute;xico) y el yeso, para crear ricas policrom&iacute;as tanto en el interior de los templos como en las fachadas. Por otra parte, van a adquirir especial desarrollo elementos como la c&uacute;pula, presente en casi todos los templos, elevada sobre un tambor generalmente octogonal y recubierto con gran riqueza ornamental, y las torres, que se alzar&aacute;n esbeltas y osadas all&iacute; donde los temblores de tierra lo permitan.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Puebla es uno de los grandes centros de exaltaci&oacute;n de la policrom&iacute;a, con empleo de azulejos de colores, cer&aacute;micas vidriadas y destacados trabajos de yeser&iacute;as. Son ejemplos punteros la iglesia de San Francisco de Acatepec, o el interior de la Capilla del Rosario de la iglesia de Santo Domingo.</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">El per&iacute;odo Barroco mexicano dura 2 siglos: el siglo XVII y el XVIII, en ese tiempo, se manifiestan diferentes tendencias del arte (7-11):</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">1. El plateresco, un arte de transici&oacute;n que se distingue por sus adornos parecidos a los trabajos de orfebrer&iacute;a sobre edificaos renacentistas, visibles en la primera catedral de la Virgen de Guadalupe (<a href="#f1">Figura 1</a>). Nueva bas&iacute;lica de la Virgen de Guadalupe, de aspecto circular, permite ver a la Virgen desde cualquier lugar de la bas&iacute;lica (<a href="#f2">Figura 2</a>). El Barroco plateresco tuvo un per&iacute;odo de duraci&oacute;n aproximadamente corto, probablemente de 1580 a 1630. Se caracteriz&oacute; por el empleo de decoraci&oacute;n vegetal en las enjutas de puertas y arcos, columnas divididas en tres secciones decoradas con estr&iacute;as dispuestas de manera vertical, horizontal o en forma de grecas en zig-zag y cornisas sobresalientes). La torre del Reloj de Pachuca (<a href="#f3">Figura 3</a>), tambi&eacute;n es de estilo plateresco. Se aprecia una Virgen de Guadalupe rodeada de angelitos (<a href="#f4">Figura 4</a>). El traje de la Virgen de Guadalupe de Extremadura, Espa&ntilde;a es de un hermoso color rojo con numerosos adornos en oro, caracter&iacute;stico del Barroco y la virgen es de color negro (<a href="#f5">Figura 5</a>).</font></P>     <P ALIGN="CENTER"><a name="f1"><img border="0" src="/img/fbpe/gmc/v113n4/art08img01.gif" width="354" height="530"></a></P>     
<P ALIGN="center"><font face="Verdana" size="2">Figura 1. Antigua catedral de la Virgen de Guadalupe. Se aprecia el estilo Renacentista mezclado con elementos barrocos (Barroco plateresco).</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="CENTER"><a name="f2"><img border="0" src="/img/fbpe/gmc/v113n4/art08img02.gif" width="248" height="428"></a></P>     
<P ALIGN="center"><font face="Verdana" size="2">Figura 2. Torre del Reloj Monumental de Pachuca, en estilo plateresco.</font></P>     <P ALIGN="CENTER"><a name="f3"><img border="0" src="/img/fbpe/gmc/v113n4/art08img03.gif" width="354" height="471"></a></P>     
<P ALIGN="center"><font face="Verdana" size="2">Figura 3. Hermoso cuadro de la Virgen de Guadalupe Mexicana rodeada de angelitos.</font></P>     <P ALIGN="CENTER"><a name="f4"><img border="0" src="/img/fbpe/gmc/v113n4/art08img04.gif" width="354" height="492"></a></P>     
<P ALIGN="center"><font face="Verdana" size="2">Figura 4. Virgen de Guadalupe, de Extremadura Espa&ntilde;a, de color negra, con su corona y su vestido de color rojo con adornos en oro barrocos. V&eacute;ase el hermoso retablo en la parte posterior de la imagen.</font> </P>     <P ALIGN="CENTER"><a name="f5"><img border="0" src="/img/fbpe/gmc/v113n4/art08img05.gif" width="472" height="218"></a></P>     
<P ALIGN="center"><font face="Verdana" size="2">Figura 5. Nueva Bas&iacute;lica de la Virgen de Guadalupe, de aspecto circular, permite ver a la Virgen desde cualquier lugar de la bas&iacute;lica.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">2. Un Primer per&iacute;odo de Barroco sobrio, visible en las catedrales de M&eacute;xico y Puebla (<a href="#f6">Figuras 6-10</a>).</font> </P>     <P ALIGN="CENTER"><a name="f6"><img border="0" src="/img/fbpe/gmc/v113n4/art08img06.gif" width="472" height="280"></a></P>     
]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="center"><font face="Verdana" size="2">Figura 6. Catedral de M&eacute;xico. Imponente vista de frente, para admirar todas las partes que la constituyen. Pertenece al llamado Barroco sobrio.</font></P>     <P ALIGN="CENTER"><img border="0" src="/img/fbpe/gmc/v113n4/art08img07.gif" width="472" height="319"></P>     
<P ALIGN="center"><font face="Verdana" size="2">Figura 7. Catedral de M&eacute;xico, vista lateral. Barroco sobrio.</font></P>     <P ALIGN="CENTER"><img border="0" src="/img/fbpe/gmc/v113n4/art08img08.gif" width="472" height="354"></P>     
<P ALIGN="center"><font face="Verdana" size="2">Figura 8. Catedral de M&eacute;xico. Vista del interior con sus arcos.</font></P>     <P ALIGN="CENTER"><img border="0" src="/img/fbpe/gmc/v113n4/art08img09.gif" width="354" height="524"></P>     
<P ALIGN="center"><font face="Verdana" size="2">Figura 9. Vista de la catedral de Puebla, pertenece al igual que la de M&eacute;xico al Barroco sobrio.</font> </P>     <P ALIGN="CENTER"><img border="0" src="/img/fbpe/gmc/v113n4/art08img10.gif" width="425" height="613"></P>     
<P ALIGN="center"><font face="Verdana" size="2">Figura 10. Retablo de los reyes de la catedral de Puebla.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">3. El Barroco, rico, refinado y detallista del siglo XVII. La etapa de duraci&oacute;n de esta fase del Barroco se sit&uacute;a entre 1630 y 1730. Su introducci&oacute;n en el &aacute;mbito europeo se debi&oacute; al arquitecto italiano Gianlorenzo Bernini, quien copi&oacute; una columna que los &aacute;rabes encontraron en un lugar en el que se supon&iacute;a estuvo el templo de Salom&oacute;n. El estilo incorpor&oacute; el uso de estas columnas de formas helicoidales a la decoraci&oacute;n general de fachadas de templos y edificios, retornando aspectos de la modalidad anterior y enriqueci&eacute;ndolo con algunos motivos propios, como ejemplo tenemos a la Iglesia de Santo Domingo en Oaxaca (<a href="#f11">Figuras 11</a> y <a href="#f12">12</a>).</font> </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="CENTER"><a name="f11"><img border="0" src="/img/fbpe/gmc/v113n4/art08img11.gif" width="472" height="355"></a></P>     
<P ALIGN="center"><font face="Verdana" size="2">Figura 11. Iglesia de Santo Domingo, en Oaxaca. Se observan 18 columnas salom&oacute;nicas, pertenece al Barroco rico, refinado y detallista del siglo XVII.</font></P>     <P ALIGN="CENTER"><a name="f12"><img border="0" src="/img/fbpe/gmc/v113n4/art08img12.gif" width="354" height="525"></a></P>     
<P ALIGN="center"><font face="Verdana" size="2">Figura 12. Hermoso techo decorado de manera barroca, de la Iglesia de Santo Domingo.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">4. El Barroco exuberante, de mediados del siglo XVIII, caracterizado por sus columnas salom&oacute;nicas, adornadas de frutas y flores, sus abundantes oros y una permanente demostraci&oacute;n de la riqueza y de la opulencia de los criollos) un ejemplo es el &Aacute;ngel de la Justicia (<a href="#f13">Figura 13</a>). Se establece entre 1730 a 1749.</font></P>     <P ALIGN="CENTER"><a name="f13"><img border="0" src="/img/fbpe/gmc/v113n4/art08img13.gif" width="354" height="433"></a></P>     
<P ALIGN="center"><font face="Verdana" size="2">Figura 13. El &Aacute;ngel de la Justicia, del Barroco rico, refinado y detallista, a los lados pueden verse columnas de tipo salom&oacute;nica.</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">5. El Barroco churrigueresco, es un estilo m&aacute;s recargado que el anterior, aprovecha la columna est&iacute;pite, el nombre se debe a Jos&eacute; de Churriguera. Todo l&iacute;mite a la ornamentaci&oacute;n se dio y se produjo un desbordamiento total, no fue utilizada la columna salom&oacute;nica del Barroco, se le dio preferencia al est&iacute;pite, que es un soporte, cargado de ornamentos y cuya disposici&oacute;n es tan irregular cono il&oacute;gica, puesto que su base es siempre m&aacute;s peque&ntilde;a, semejante a una pir&aacute;mide invertida. El mejor ejemplo de este per&iacute;odo es el Sagrario Metropolitano, construido por Lorenzo Rodr&iacute;guez de 1749 a 1768 (<a href="#f14">Figuras 14</a>,<a href="#f15">15</a>).</font> </P>     <P ALIGN="CENTER"><a name="f14"><img border="0" src="/img/fbpe/gmc/v113n4/art08img14.gif" width="354" height="511"></a></P>     
<P ALIGN="center"><font face="Verdana" size="2">Figura 14. Sagrario metropolitano. Se pueden apreciar numerosos elementos decorativos barrocos, pertenece al Barroco churrigueresco.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="CENTER"><a name="f15"><img border="0" src="/img/fbpe/gmc/v113n4/art08img15.gif" width="472" height="506"></a></P>     
<P ALIGN="center"><font face="Verdana" size="2">Figura 15. Sagrario metropolitano. Vista aumentada para demostrar la gran riqueza de elementos decorativos.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">6. Ultra Barroco. Es un recargo ilimitado de los aspectos decorativos del churrigueresco, que crea transformaciones y deformaciones de elementos arquitect&oacute;nicos cl&aacute;sicos, barrocos y churriguerescos dando como resultado tortuosos elementos ornamentales que exaltan las proporciones. El estilo alcanz&oacute; gran perfecci&oacute;n t&eacute;cnica en el modelado del estuco y el tallado de la madera. Ejemplo lo constituye el retrato de Sor Juana In&eacute;s de La Cruz por Miguel Cabrera (<a href="#f16">Figura 16</a>) y algunas pinturas de Diego de Rivera.</font> </P>     <P ALIGN="CENTER"><a name="f16"><img border="0" src="/img/fbpe/gmc/v113n4/art08img16.gif" width="354" height="492"></a></P>     
<P ALIGN="center"><font face="Verdana" size="2">Figura 16. Retrato de Sor Juana In&eacute;s de la Cruz. Pertenece al ultra Barroco.</font></P> <B>    <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">II- BARROCO LITERARIO MEXICANO</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Carlos de Sig&uuml;enza y G&oacute;ngora (12-16)</font></P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Historiador mexicano, nacido en la ciudad de M&eacute;xico en 1645; muriendo all&iacute; el 22 de agosto, de 1700. El estudi&oacute; matem&aacute;ticas y astronom&iacute;a en su ciudad natal bajo la direcci&oacute;n de su padre, y en 1660 entr&oacute; en la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s. En 1662 public&oacute; su primer poema y continu&oacute; sus estudios cient&iacute;ficos y matem&aacute;ticos y en 1665 sali&oacute; de la orden de los jesuitas, siendo entonces designado capell&aacute;n del hospital "Amor de Dios". All&iacute; lleg&oacute; a tener amistad con Juan de Alva Ixtlilxotchitl, qui&eacute;n puso a su disposici&oacute;n la rica colecci&oacute;n de documentos de sus ancestros, los reyes de Texcoco; en 1668 Sig&uuml;enza comenz&oacute; a estudiar la historia de los aztecas y a descifrar los hieroglifos y la escritura simb&oacute;lica de los Toltecas.</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">En 1681 Sig&uuml;enza fue designado por el rey Carlos II como cosm&oacute;grafo real y profesor de matem&aacute;ticas en la Universidad de M&eacute;xico, y en 1693 fue enviado por el virrey Gaspar de Sandoval, para acompa&ntilde;ar a Andr&eacute;s de Pez en una exploraci&oacute;n cient&iacute;fica en el golfo de M&eacute;xico. A su retorno volvi&oacute; a ingresar a la orden de los jesuitas, despu&eacute;s de considerarse heredero de la colecci&oacute;n de documentos de Ixtlilxotchitl. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os de su vida los pas&oacute; en su retiro del hospital con la finalidad de completar su trabajo sobre la historia antigua de M&eacute;xico.</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Sig&uuml;enza fue un escritor muy prol&iacute;fico. Sus trabajos publicados incluyen:</font> </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">"Primavera Indiana" (M&eacute;xico, 1662); "Las Glorias de Quer&eacute;taro," un poema (1668) "Libra Astron&oacute;mica" (1681); "Manifiesto filos&oacute;fico contra los Cometas" (1681); "Los infortunios de Alonso Ram&iacute;rez," describiendo las aventuras de un hombre que fue capturado por piratas en las Filipinas, logrando luego escapar de ellos en un bote y fue arrojado sobre las costas de Yucat&aacute;n (1690); "Relaci&oacute;n hist&oacute;rica de los sucesos de la armada de Barlovento en la isla de Santo Domingo con la quema del Gu&aacute;rico" (1691); "Mercurio Volante " (1693) ; y " Descripci&oacute;n de la bah&iacute;a de Santa Maria de Galve, alias Panzacola, de la Mobila y del R&iacute;o Misisipi " (1694).</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">De sus numerosos manuscritos, solamente algunos o fragmentos fueron preservados despu&eacute;s de su expulsi&oacute;n de los jesuitas, pero hay un movimiento para rescatarlos e imprimirlos. Los m&aacute;s interesantes son "Historia del Imperio de los Chichimecas," "Genealog&iacute;a de los Reyes Mexicanos," "Un Fragmento de la Historia antigua de los Indios " (con ilustraciones), " Calendario de los meses y fiestas de los Mexicanos," "Cidografia Mexicana," "Anotaciones cr&iacute;ticas a las obras de Bernal D&iacute;az del Castillo y P. Torquemada," e "Historia de la Provincia de Tejas."</font> </P> <B>    <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">SOR JUANA IN&Eacute;S DE LA CRUZ</font></P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Este que ves, enga&ntilde;o colorido</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Que del arte ostentando los primores</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Con falso silogismo de colores</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Es cauteloso enga&ntilde;o del sentido</font></P> <B>    <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Sor Juana In&eacute;s de la Cruz</font></P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">El problema es que se han cometido muchos errores de apreciaci&oacute;n y de contexto, que se ha encontrado en trabajos de autores de mucha monta, tales como Men&eacute;ndez y Pelayo (17), cuando la considera una simple prolongaci&oacute;n del esteticismo Barroco espa&ntilde;ol del siglo XVII, y sostiene que la monja es una disc&iacute;pula acr&iacute;tica de G&oacute;ngora y termina afirmando que Sor Juana In&eacute;s de la Cruz es una poetisa mediocre. Las ediciones de las obras de Sor Juana han sido muchas, pero que s&oacute;lo el siglo XX le ha hecho real justicia. Sin mencionar que en el siglo XVIII casi no se habl&oacute; de ella. Sus obras dejaron de publicarse despu&eacute;s de 1725.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Es necesario poner el &eacute;nfasis en el estudio y discusi&oacute;n de tres obras esenciales para el buen entendimiento de su labor po&eacute;tica y reflexiva. Nos referimos a La carta Athenag&oacute;rica, La respuesta a Sor Filotea de la Cruz y Primero Sue&ntilde;o. Para el estudio de la monja y su actividad intelectual utilizaremos el trabajo de Monge Rodr&iacute;guez Quesada (18).</font></P> <B>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">1. El M&eacute;xico de Sor Juana In&eacute;s de La Cruz.</font></P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">En el siglo XVII Nueva Espa&ntilde;a era una sociedad m&aacute;s fuerte, pr&oacute;spera y civilizada que Nueva Inglaterra pero era una sociedad cerrada no s&oacute;lo al exterior sino al porvenir. Mientras la democracia religiosa de Nueva Inglaterra se transform&oacute;, al finalizar el siglo XVIII, en la democracia pol&iacute;tica de Estados Unidos, Nueva Espa&ntilde;a, incapaz de resolver las contradicciones que llevaba en su seno, estall&oacute; y, en el siglo XIX, se desmoron&oacute;. El paso de la sociedad tradicional a la moderna se hizo en Estados Unidos de un modo natural: el puente fue el protestantismo.</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">La que ser&iacute;a la monja jer&oacute;nima Sor Juana In&eacute;s de la Cruz en un siglo de transiciones, de procesos sincr&eacute;ticos y de mimesis cultural es muy importante, tanto as&iacute; que hoy m&aacute;s que nunca todav&iacute;a se estudia y se trata de entenderla, puesto que el siglo XX ha sido el de las grandes preguntas y tambi&eacute;n el de las grandes respuestas. Por eso es que hasta este siglo la monja recibi&oacute; toda la atenci&oacute;n y el inter&eacute;s debidos a una intelectual de su talla.</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">El siglo XVII es un siglo silencioso para las mujeres, es el momento en que vuelven a experimentar las peores expresiones de la opresi&oacute;n masculina, cuando despu&eacute;s del cap&iacute;tulo renacentista, que parec&iacute;a anunciar alg&uacute;n grado de flexibilizaci&oacute;n de preeminencia racionalista, han de volver a la cocina, al fregadero y a la maternidad. En Am&eacute;rica la situaci&oacute;n es m&aacute;s grave, porque al lado de la condici&oacute;n de ser mujer, las nuestras tuvieron que tolerar tambi&eacute;n la discriminaci&oacute;n por su signo &eacute;tnico, su procedencia social y econ&oacute;mica, y sus actos de fe religiosa.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">El siglo XVII, encuentra en una personalidad como la de Sor Juana In&eacute;s de la Cruz, el veh&iacute;culo m&aacute;s l&uacute;cido del intercambio cultural que tiene lugar entre Am&eacute;rica y Europa, cuando parad&oacute;jicamente quienes hacen posible el mismo son las &oacute;rdenes religiosas y algunos curas rebeldes que encuentran espacio para recoger parte de la herencia que la revoluci&oacute;n cient&iacute;fica en Europa transfiere a Am&eacute;rica, la mayor parte de las veces v&iacute;a contrabando. A&uacute;n est&aacute; por investigarse la importancia real del "contrabando intelectual" que tuvo lugar hacia la Am&eacute;rica espa&ntilde;ola durante el siglo XVII.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">El siglo XVII en Am&eacute;rica espa&ntilde;ola, en t&eacute;rminos culturales, fue del predominio de los curas. No s&oacute;lo eran due&ntilde;os de una porci&oacute;n decisiva de la riqueza que aqu&iacute; se produc&iacute;a, sino que tambi&eacute;n eran los amos y se&ntilde;ores de la cultura que aqu&iacute; se generaba. Ellos decid&iacute;an qu&eacute; estaba bien y qu&eacute; estaba mal, en una sociedad para la cual tales cuestiones no compet&iacute;an s&oacute;lo a la moral, sino tambi&eacute;n a la pol&iacute;tica y a la ideolog&iacute;a en general, definida por sus claros perfiles, no teol&oacute;gicos, sino de acuerdo con la religiosidad m&aacute;s convencional, la de confesionario.</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">En la Nueva Espa&ntilde;a del siglo XVII, las mujeres principales tienen un confesor privado, un consejero que cuida por la salud espiritual de aquellas vinculadas con los c&iacute;rculos m&aacute;s estrechos del poder colonial. Las materias del coraz&oacute;n y la cabeza, la raz&oacute;n y la pasi&oacute;n, no pod&iacute;an ser dejadas al libre arbitrio de seres humanos considerados fr&aacute;giles y vulnerables como las mujeres. Estas divisiones afectivas y mentales, m&aacute;s bien establecidas por el poder de los hombres, que por la naturaleza o la sociedad misma, aun con todas sus man&iacute;as jerarquizadoras y discriminatorias, no pasaron desapercibidas para nuestra ilustre monja.</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Era presuntuoso y arrogante hacer preguntas. La estructura del poder, con todas sus ramificaciones y sus instrumentos para el buen ejercicio de los hombres, no era cuestionable. La aceptaci&oacute;n deb&iacute;a ser sumisa y silenciosa. Cuando a Sor Juana se le ocurri&oacute; hacer preguntas, termin&oacute; silenciada de la manera m&aacute;s tosca y brutal a que pod&iacute;a acudirse en aquellos d&iacute;as, trat&aacute;ndose de una intelectual de sus quilates: se le prohibi&oacute; leer y escribir.</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">La verdadera dimensi&oacute;n de ese hecho, prohibirle leer y escribir a una mujer sabia y talentosa, porque en alg&uacute;n momento, de forma ir&oacute;nica y velada, se le ocurri&oacute; cuestionar a la maquinaria del poder eclesi&aacute;stico, controlado en esencia por hombres. Tres a&ntilde;os despu&eacute;s de tan infame decisi&oacute;n la mujer mor&iacute;a. Algunos dicen que se dej&oacute; contagiar por la peste. Otros que muri&oacute; de sufrimiento y soledad; o tal vez debido a la peor de todas las enfermedades imaginables: el silencio.</font> </P> <B>    <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">La teolog&iacute;a del silencio</font></P> </B>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Refiere Octavio Paz en su obra "Sor Juana In&eacute;s de la Cruz. Las Trampas de la Fe (19): "La teolog&iacute;a tuvo en el siglo XVII la misma funci&oacute;n pol&eacute;mica que las ideolog&iacute;as sociales y pol&iacute;ticas en el siglo XX: la disputa por la interpretaci&oacute;n de un pasaje de las escrituras era la forma en que se manifestaban los pleitos de intereses y las querellas de personas". Si la forma de conciencia social hegem&oacute;nica en este siglo es el cristianismo, desprenderse de ella, para ver desde afuera c&oacute;mo funcionaba y qu&eacute; fisuras ten&iacute;a, era una tarea ingente para quienes se atrevieran. Sor Juana In&eacute;s de la Cruz corri&oacute; el riesgo, y con su acci&oacute;n nos abri&oacute; un surco que todav&iacute;a no acabamos de cruzar.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">La monja, antes que por cualquier otro inter&eacute;s, se ve&iacute;a atra&iacute;da por los asuntos de la raz&oacute;n, era, en el m&aacute;s estricto sentido del t&eacute;rmino, una intelectual. La teolog&iacute;a, en tanto que "corpus scientiarum" ten&iacute;a que haberle llamado la atenci&oacute;n, pues su curiosidad era imbatible, en lo que concierne al poder de hacer las preguntas correctas. Ya lo dec&iacute;amos, las mujeres no preguntan indicaban los inquisidores. Sobre todo despu&eacute;s de que la Contrarreforma cat&oacute;lica las envi&oacute; de nuevo a la cocina. Juana Ram&iacute;rez, como se conoce tambi&eacute;n a nuestra monja, ya que las mujeres acostumbraban utilizar el apellido de sus madres en el siglo XVII, o Juana de Asbaje por parte de padre, no ten&iacute;a m&aacute;s opciones que el matrimonio o el convento, una oferta que la precoz adolescente atender&iacute;a a rega&ntilde;adientes.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Como fue educada y atendida en casa de un abuelo que ten&iacute;a muchos libros, en un momento importante de su infancia, cuando s&oacute;lo contaba con ocho a&ntilde;os de edad, las disciplinas acad&eacute;micas, el lat&iacute;n, y otros esfuerzos del esp&iacute;ritu no le resultaron amargos. Su poes&iacute;a se resiente de eso, de efectismo, de artificiosidad, tanto as&iacute;, que algunos autores no la consideran en realidad una poetisa. Es que sus preocupaciones racionalistas no siempre encajan bien con las estructuras formales del gongorismo, el conceptismo o la compleja poes&iacute;a de G&oacute;ngora (1561-1627), Quevedo (1580-1645) o Lope de Vega (1562-1635). Reconocida como una disc&iacute;pula acr&iacute;tica de estos tres grandes poetas del barroco espa&ntilde;ol, Sor Juana In&eacute;s se sirvi&oacute; de sus ense&ntilde;anzas estil&iacute;sticas con el &uacute;nico prop&oacute;sito de expresar sus ideas m&aacute;s profundas sobre Dios, el hombre y la condici&oacute;n de las mujeres en su tiempo.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Se quejaba con frecuencia de que ni en el convento ten&iacute;a paz para estudiar y escribir, en un medio que hab&iacute;a llegado a volv&eacute;rsele estrecho y asfixiante en virtud de su doble condici&oacute;n de mujer e intelectual. Sus lamentos de que carec&iacute;a de interlocutores que la pudieran igualar tal vez suenen presuntuosos y cargados de una vanidad intolerable, pero es muy cierto tambi&eacute;n que se la lleg&oacute; a conocer en Europa mejor que en Nueva Espa&ntilde;a misma, esa que Paz dec&iacute;a que no era una colonia sino un reino m&aacute;s de la corona espa&ntilde;ola.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">De tal manera que cuando la mujer polemiza, debate e ironiza sobre los convencionalismos racionalistas de algunos prelados, que se supon&iacute;an m&aacute;s iluminados e inteligentes que ella, lo hace con la conciencia plena de que est&aacute; sola, de que nadie, en caso de ser reprimida, como suceder&iacute;a, estar&iacute;a de su lado al final. Desde la m&aacute;s oscura celda de su convento de las carmelitas descalzas primero, y de las Jer&oacute;nimas despu&eacute;s, Sor Juana In&eacute;s de la Cruz supo que estaba sola.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">A Sor Juana In&eacute;s de la Cruz se le ha acusado de neur&oacute;tica, de andr&oacute;gina, de sufrir el complejo de castraci&oacute;n, de irreverente, irrespetuosa e insolente, porque se le ocurri&oacute; expresar su opini&oacute;n sobre un tema, que desde nuestra perspectiva actual, nos parece balad&iacute; e intrascendente. Creemos m&aacute;s bien, que el nudo de la segregaci&oacute;n a que fue sometida, no est&aacute; en el tema mismo como en la persona a la que os&oacute; contradecir y corregir.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">El c&eacute;lebre Padre Jesuita Antonio Vieira (1608-1697), respetado en toda Europa como una autoridad en el pensamiento teol&oacute;gico, confesor de la reina Cristina de Suecia, y uno de los m&aacute;s reputados oradores con que contaba la iglesia cat&oacute;lica por aquellas fechas, se encontr&oacute; de repente bajo la mira de una "humilde monjita" en el remoto Virreinato de Nueva Espa&ntilde;a, que se atrev&iacute;a a corregir algunas de sus afirmaciones sobre ciertos padres de la iglesia prestigiados de intocables. Lo curioso de esta historia, es que parece que el padre Vieira no se dio cuenta del debate que hab&iacute;an suscitado sus sermones, y a la monja le publicaron sus reflexiones sobre los mismos sin su autorizaci&oacute;n. Al fin y al cabo, es tan evidente que los involucrados en la discusi&oacute;n ten&iacute;an intereses muy concretos, que a veces nos resulta inaceptable la ingenuidad con que se maneja. Se trataba de silenciar a la monja, y de ensalzar la autoridad indiscutida del jesuita.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Pero cuando una mujer tiene la osad&iacute;a de reflexionar sobre el libre albedr&iacute;o, todas las fronteras de lo permitido y lo tolerado terminan violentadas y a esa persona debe devolv&eacute;rsela al redil. Reclamar ese derecho ante Dios era todav&iacute;a una mayor trasgresi&oacute;n del espacio concedido a una mujer, puesto que su condici&oacute;n psicol&oacute;gica, no le permite visualizar con claridad d&oacute;nde est&aacute; la diferencia entre bien y mal.</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Pero, como se&ntilde;alaba con mucha sabidur&iacute;a el gran poeta ingl&eacute;s Robert Graves (20) algunas mujeres tienen la desgracia de ser portadoras de los tres grandes poderes de la divinidad: la inteligencia, la belleza y la soledad. El sentaba a Sor Juana al lado de dos de las grandes poetas-mujeres de la antig&uuml;edad: Safo de Lesbos (600-560 AC) y Liada de Corkaguiney, quienes se atrevieron a ser ellas mismas, osaron elegir. El delito est&aacute; en la elecci&oacute;n, un tema que no se ha enfatizado con suficiente fuerza. Ni aun en el erudito trabajo de Men&eacute;ndez y Pelayo, muy preocupado por los aspectos formales de los trabajos de la monja, y por descubrir si era poeta o no.</font> </P> <B>    <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">¿Cu&aacute;l era el problema de la mujer en el siglo XVII ?</font></P> </B>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">En el siglo XVII, para tener intereses acad&eacute;micos y realizar alguna obra de valor, una mujer ten&iacute;a que asumir roles masculinos. As&iacute; en el reinado de Victoria las mujeres ten&iacute;an que cortarse el pelo, vestirse como varones, hablar como ellos, y razonar como tales.</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">En la c&eacute;lebre Carta atenag&oacute;rica (digna de la sabidur&iacute;a de Atenea-1690), notable cr&iacute;tica a los sermones del padre Vieira, no molesta tanto la agudeza, solidez y claridad con que se discuten las tesis del respetado jesuita, sino el argumento que expone la monja de que el gran beneficio que le hace Dios al hombre, es darle libre elecci&oacute;n sobre sus actos y que, entre menos se sienta la presencia de Dios, es todav&iacute;a mejor, puesto que as&iacute;, le quedan al hombre todas las posibilidades abiertas para la construcci&oacute;n personal de su destino (21). Esas son algunas de las "finezas" de Dios.</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">La Respuesta a Sor Filotea de la Cruz en 1691, publicada despu&eacute;s de muerta la monja-en 1700 (22), constituye una larga reflexi&oacute;n autobiogr&aacute;fica sobre los comentarios que el obispo Manuel Fern&aacute;ndez de Santa Cruz (Sor Filotea) le hiciera despu&eacute;s de la publicaci&oacute;n de la Carta atenag&oacute;rica y recoge asimismo los m&aacute;s &iacute;ntimos momentos de an&aacute;lisis sobre lo que significaba para Sor Juana la tarea intelectual. Hay en ella una aguda y sostenida argumentaci&oacute;n sobre el derecho de las mujeres a ser educadas, sin que por ello se deba perder la identidad sexual, pero parece que el ejercicio constante de las presiones del poder, representado por diversos figurones del catolicismo mexicano, hicieron su mella en la voluntad de la monja, y de ah&iacute; emergen una serie de contradicciones de suma importancia para entender sus reales intenciones, como intelectual y como mujer.</font> </P> <B>    <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">La vigilia de los sue&ntilde;os (23-25)</font></P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">La soledad conduce al sue&ntilde;o, a la enso&ntilde;aci&oacute;n, y al final, a la toma de conciencia de que se est&aacute; en total desventaja frente al poder estructurado de la sociedad colonial, una sociedad en que los mecanismos opresores de la ideolog&iacute;a tienen una potencia tan bien articulada que con dificultad podemos ignorar en el momento de hablar y reflexionar sobre el colonialismo y el imperialismo, como objetos de estudio historiogr&aacute;fico. A este respecto Octavio Paz anota: "Su suerte de escritora castigada (la de Sor Juana) por prelados seguros de la verdad de sus opiniones nos recuerda a nosotros hombres del siglo XX, el destino del intelectual libre en sociedades dominadas por una ortodoxia y regidas por una burocracia.</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Primero sue&ntilde;o, es una obra escrita con toda la intenci&oacute;n de seguir las ense&ntilde;anzas y descubrimientos formales de Luis de G&oacute;ngora y Argote, el gran creador del culteranismo Barroco espa&ntilde;ol. Anotemos que la poes&iacute;a de este &uacute;ltimo es complejo, rico y exultante de colores, temas y formas. Pero es oscura, es de dif&iacute;cil lectura y requiere de parte del lector cierto nivel de cultura literaria, mitol&oacute;gica, iconogr&aacute;fica e hist&oacute;rica. Sor Juana In&eacute;s se sirvi&oacute; de estas pistas trazadas por Don Luis de G&oacute;ngora, y alcanz&oacute; a so&ntilde;ar la fuerza indescriptible de la soledad humana en el universo.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Octavio Paz resume el tema principal del poema de esta manera: "En Primero sue&ntilde;o nos cuenta c&oacute;mo, mientras dorm&iacute;a el cuerpo, el alma ascendi&oacute; a la esfera superior; all&aacute; tuvo una visi&oacute;n de tal modo intensa, vasta y luminosa, que la deslumbr&oacute; y la ceg&oacute;; repuesta de su ofuscamiento, quiso subir de nuevo, ahora pelda&ntilde;o por pelda&ntilde;o, pero no pudo; cuando dudaba sobre qu&eacute; otro camino tomar, sali&oacute; el Sol y el cuerpo despert&oacute;. El poema es el relato de una visi&oacute;n espiritual que termina en una no-visi&oacute;n. Esta segunda ruptura de la tradici&oacute;n es todav&iacute;a m&aacute;s grave y radical.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">En su ensayo de ex&eacute;gesis Paz logra uno de los balances m&aacute;s l&uacute;cidos del c&eacute;lebre poema de la monja, y nos permiti&oacute; una reconstrucci&oacute;n de sus fuentes, lecturas e influencias como pocos autores han logrado. Con &eacute;l nos asombramos tambi&eacute;n de la enorme masa de conocimiento que Sor Juana hab&iacute;a logrado acumular a lo largo de muchos, silenciosos y disciplinados a&ntilde;os de estudio.</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Esa clase de saber no lo daba la religi&oacute;n, y su b&uacute;squeda llev&oacute; a Sor Juana a tocar puntos de una excepcional sensibilidad acad&eacute;mica. Por lo que el poema parece estructurado sobre la plataforma de un conjunto de influencias distintas, tan bien articuladas que lo que nos sorprende no es tanto el enorme e incuestionable saber y la solicitud con que la monja lo dispone, sino su extraordinaria lucidez pl&aacute;stica, verbal e intelectual para componerlo con autores que, en manos de otras personas menos bien relacionadas con el poder que ella, hubieran provocado las iras de la Inquisici&oacute;n.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">El sue&ntilde;o en este poema no es simplemente una excusa para insinuar otras cosas, porque si algo tiene la poes&iacute;a de Sor Juana, es su tersa y luminosa franqueza; se trata en realidad, de un poema en el que todo el corpus te&oacute;rico del saber existente hasta ese momento, es sintetizado y transmitido como una reflexi&oacute;n general sobre las posibilidades de una vida espiritual superior.</font> </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Hay diferentes v&iacute;as de acceso a esa vida espiritual, y las mismas deben ser dilucidadas con suficiente precisi&oacute;n como para que los hombres y mujeres que se propongan llegar a ella, encuentren tambi&eacute;n las formas de solucionar su propia historia. Es extraordinario, porque al mismo tiempo que la poeta nos est&aacute; planteando, a trav&eacute;s de su magn&iacute;fica erudici&oacute;n, los recursos de que dispone la ciencia para el engrandecimiento de los hombres, a estos se les invita a que participen en la reconstrucci&oacute;n de su historia, en una odisea de avances y retrocesos hacia la mayor de las glorias posibles: el saber.</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Se trata entonces de establecer los conductos mediante los cuales ese saber va a ser construido. Los viajes espirituales, viajes del alma o viajes astron&oacute;micos eran frecuentes en los trabajos de algunos eruditos hacia finales de la Edad Media. Por tanto, es oportuno anotar que Sor Juana, muy vulnerable a este tipo de conocimiento, estuvo tambi&eacute;n bajo la influencia del pensamiento herm&eacute;tico de creadores como Kircher, Teodidacto, Macrobio y otros. Ella acude a un haz muy rico de im&aacute;genes mediante las cuales se compone un recuento de mitos, leyendas, historias y f&aacute;bulas en las que siempre estar&aacute; presente el af&aacute;n de conocimiento.</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Como toda utop&iacute;a que se precie de tal, Primero sue&ntilde;o fue dise&ntilde;ado a partir de los pedazos de informaci&oacute;n que ofrece la realidad. Cada uno de sus pedazos a su vez tiene una procedencia herm&eacute;tica, cient&iacute;fica o pr&aacute;ctica. Sor Juana los recoge uno a uno y logra armar un "sue&ntilde;o" dentro del que todo es posible. Por eso es f&aacute;cil sostener que en &eacute;l se encuentran reunidos todos los grandes pensadores a los que tuvo acceso la monja, y con un prop&oacute;sito racional, mal calificado de arrogante por algunos cr&iacute;ticos posteriores, ella realiza la s&iacute;ntesis de la manera que le resulta &uacute;til para exponer sus pensamientos m&aacute;s profundos. Se cre&iacute;a que las mujeres eran incapaces de estructuraciones argumentales l&oacute;gicas y dial&eacute;cticas. Sosten&iacute;an algunos que ellas &uacute;nicamente alcanzaban a llegar al razonamiento descriptivo, jam&aacute;s al inferencial.</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Sor Juana surge como una mujer cuyas contribuciones al pensamiento ut&oacute;pico a&uacute;n no alcanzamos a entender del todo. Porque ella nos hereda un problema: la tangibilidad eventual de los sue&ntilde;os po&eacute;ticos. Esta clase de onirismo l&iacute;rico tiende puentes con poetas contempor&aacute;neos como Rainer Mar&iacute;a Rilke (1875-1926) con su poema Eleg&iacute;as del Duinoo Thomas Eliot (1888-1965), premio Nobel de Literatura, quienes escribieron p&aacute;ginas de gran belleza sobre los "sue&ntilde;os", como hiciera Sor Juana hace tres siglos.</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Descubrirnos la capacidad de enso&ntilde;aci&oacute;n, de permitirnos rozar la piel de la utop&iacute;a son elementos que hacen de Sor Juana una puerta, como hemos venido argumentando, hacia la modernidad. A partir del momento en que nos fijamos en la realidad natural y social, surgen las utop&iacute;as, no antes. Esto es muy moderno, y lo es m&aacute;s el gran acontecimiento de so&ntilde;ar con la experimentaci&oacute;n entre las manos: ah&iacute; est&aacute;n Newton (1642-1727) y Einstein (1879-1955) para probarlo.</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">La utop&iacute;a que nos propone Sor Juana es aquella que yace en el umbral de la modernidad: es posible conquistar la vida, el mundo, los sue&ntilde;os, s&oacute;lo con disponer de la sabidur&iacute;a suficiente para emprender el camino, a pesar de los obst&aacute;culos que el mundo f&iacute;sico y espiritual puedan ofrecernos. Es moderno creer en el poder casi absoluto de la raz&oacute;n, tambi&eacute;n lo es la nostalgia y la melancol&iacute;a que produce el extra&ntilde;amiento de los sue&ntilde;os cuando estos han estado a nuestro alcance, y nuestra propia estupidez hace que se evaporen. Con ese prop&oacute;sito en mente, Sor Juana acudi&oacute; a todos los recursos disponibles en su &eacute;poca, y por ello, por atreverse a so&ntilde;ar, termin&oacute; derrotada, no en realidad convertida como muchos hubieran querido. La conversi&oacute;n hubiera tenido sabor a defecci&oacute;n, a traici&oacute;n de sus ideales, convicciones y esperanzas m&aacute;s entra&ntilde;ables. Y la utop&iacute;a de Primero sue&ntilde;o no se hubiera dado en ninguna otra parte del planeta. En Am&eacute;rica ten&iacute;a que ser.</font> </P>     <P ALIGN="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>POEMAS DE SOR JUANA IN&Eacute;S DE LA CRUZ (26,27)</b></font></P>     <blockquote>       <blockquote>     <P ALIGN="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>REDONDILLAS</b></font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Hombres necios que acus&aacute;is</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">a la mujer, sin raz&oacute;n,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">sin ver que sois la ocasi&oacute;n</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">de lo mismo que culp&aacute;is;</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Si con ansia sin igual</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">solicit&aacute;is su desd&eacute;n,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">por qu&eacute; quer&eacute;is que obren bien</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">si las incit&aacute;is al mal?</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Combat&iacute;s su resistencia</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">y luego, con gravedad,</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">dec&iacute;s que fue liviandad</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">lo que hizo la diligencia.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Parecer quiere el denuedo</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">de vuestro parecer loco,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">al ni&ntilde;o que pone el coco</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">y luego le tiene miedo.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Quer&eacute;is, con presunci&oacute;n necia,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">hallar a la que busc&aacute;is</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">para pretendida, Thais,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">y en la posesi&oacute;n, Lucrecia.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">¿Qu&eacute; humor puede ser m&aacute;s raro</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">que el que, falto de consejo,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">&eacute;l mismo empa&ntilde;a el espejo</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">y siente que no est&eacute; claro?</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Con el favor y el desd&eacute;n</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">ten&eacute;is condici&oacute;n igual,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">quej&aacute;ndoos, si os tratan mal,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">burl&aacute;ndoos, si os quieren bien.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Opini&oacute;n, ninguna gana,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">pues la que m&aacute;s se recata,</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">si no os admite, es ingrata,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">y si os admite, es liviana.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Siempre tan necios and&aacute;is</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">que, con desigual nivel,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">a una culp&aacute;is por cruel</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">y a otra por f&aacute;cil culp&aacute;is.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">¿Pues como ha de estar templada</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">la que vuestro amor pretende?,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">¿si la que es ingrata ofende,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">y la que es f&aacute;cil enfada?</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Mas, entre el enfado y la pena</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">que vuestro gusto refiere,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">bien haya la que no os quiere</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">y quejaos en hora buena.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Dan vuestras amantes penas</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">a sus libertades alas,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">y despu&eacute;s de hacerlas malas</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">las quer&eacute;is hallar muy buenas.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">¿Cu&aacute;l mayor culpa ha tenido</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">en una pasi&oacute;n errada:</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">la que cae de rogada,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">o el que ruega de ca&iacute;do?</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">¿O cu&aacute;l es de m&aacute;s culpar,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">aunque cualquiera mal haga;</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">la que peca por la paga</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">o el que paga por pecar?</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">¿Pues, para qu&eacute; os espant&aacute;is</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">de la culpa que ten&eacute;is?</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Queredlas cual las hac&eacute;is</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">o hacedlas cual las busc&aacute;is.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Dejad de solicitar,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">y despu&eacute;s, con m&aacute;s raz&oacute;n,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">acusar&eacute;is la afici&oacute;n</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">de la que os fuere a rogar.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Bien con muchas armas fundo</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">que lidia vuestra arrogancia,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">pues en promesa e instancia</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">junt&aacute;is diablo, carne y mundo.</font></P>   </blockquote> </blockquote>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Primero sue&ntilde;o es una obra compuesta de cinco partes: la media noche, el dormir, el sue&ntilde;o, el despertar y el amanecer. "Se trata de una composici&oacute;n de una simetr&iacute;a perfecta en torno a un centro: en los extremos, la media noche y el amanecer; el dormir y el despertar, entre los extremos y el centro; en &eacute;ste, el sue&ntilde;o. Esta estructura resulta reforzada por el n&uacute;mero de versos de las cinco partes: 150 la noche, 115 el dormir, 560 el sue&ntilde;o; 59 el despertar; 89 el amanecer.</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Las descripciones de la noche y del dormir son, sobre poco m&aacute;s o menos, dobles de largas que las del amanecer y del despertar, respectivamente; pero la de la noche guarda con la del amanecer una proporci&oacute;n muy cercana a la del dormir con la del despertar".</font> </P> <B>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Primero Sue&ntilde;o (Fragmentos)</font></P>     <blockquote>       <blockquote>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Primeros 64 versos</font></P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Piramidal, funesta de la tierra</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">nacida sombra, al cielo encaminaba</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">de vanos obeliscos punta altiva,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">escalar pretendiendo las estrellas;</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">si bien sus luces bellas</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">exentas siempre, siempre rutilantes,</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">la tenebrosa guerra</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">que con negros vapores le intimaba</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">la vaporosa sombra fugitiva</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">burlaban tan distantes,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">que su atezado ce&ntilde;o</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">al superior convexo a&uacute;n no llegaba</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">del orbe de la diosa</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">que tres veces hermosa</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">con tres hermosos rostros ser ostenta;</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">quedando s&oacute;lo due&ntilde;o</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">del aire que empa&ntilde;aba</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">con el aliento denso que exhalaba</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">y en la quietud contenta</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">de impero silencioso,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">sumisas s&oacute;lo voces consent&iacute;a</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">de las nocturnas aves</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">tan oscuras tan graves,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">que a&uacute;n el silencio no se interrump&iacute;a.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Con tardo vuelo, y canto, de &eacute;l o&iacute;do</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">mal, y a&uacute;n peor del &aacute;nimo admitido,</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">la avergonzada Nict&iacute;mene acecha</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">de las sagradas puertas los resquicios</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">o de las claraboyas eminentes</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">los huecos m&aacute;s propicios,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">que capaz a su intento le abren la brecha,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">y sacr&iacute;lega llega a los lucientes</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">faroles sacros de perenne llama,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">que extingue, sino inflama</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">en licor claro la materia crasa</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">consumiendo; que el &aacute;rbol de Minerva</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">de su fruto, de prensas agravado,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">congojoso sud&oacute; y rindi&oacute; forzado.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Y aquellas que su casa</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">campo vieron volver, sus telas yerba,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">a la deidad de Baco inobedientes</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">ya no historias contando diferentes,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">en forma si afrentosa transformadas</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">segunda forman niebla,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">ser vistas, aun temiendo en la tiniebla,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">aves sin pluma aladas:</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">aquellas tres oficiosas, digo,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">atrevidas hermanas,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">que el tremendo castigo</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">de desnudas les dio pardas membranas</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">alas, tan mal dispuestas</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">que escarnio son aun de las m&aacute;s funestas:</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">&eacute;stas con el parlero</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">ministro de Plut&oacute;n un tiempo, ahora</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">supersticioso indicio agorero,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">solos la no canora</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">compon&iacute;an capilla pavorosa,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">m&aacute;ximas negras, longas entonando</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">y pausas, m&aacute;s que voces, esperando</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">a la torpe mensura perezosa</font></P> <B>    <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">&Uacute;ltimos 17 versos</font></P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Consigui&oacute; al fin, la vista del ocaso</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">el fugitivo paso</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">y en su mismo despe&ntilde;o recobrada</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">esforzando el aliento de la ruina,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">en la mitad del globo que ha dejado</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">el sol desamparado,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">segunda vez rebelde determina</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">mirarse coronada,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">mientras nuestro hemisferio la dorada</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">ilustraba del sol madeja hermosa,</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">que con luz juiciosa</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">de orden distributivo, repartiendo</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">a las cosas visibles sus colores</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">iba restituyendo</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">entera a los sentidos exteriores</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">su operaci&oacute;n, quedando a la luz m&aacute;s cierta</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY" style="margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">el mundo iluminado, y yo despierta.</font></P> </blockquote> </blockquote> <B>    <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Comentarios finales</font></P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">La vida, pensamiento, acci&oacute;n y destino de Sor Juana In&eacute;s de la Cruz muestran con clara evidencia que aun los seres llamados a realizar grandes empresas, s&oacute;lo pueden explicarse dentro del marco de su tiempo.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">La obra y la existencia de Sor Juana In&eacute;s corresponde, a un per&iacute;odo de crisis como lo fue la segunda mitad del siglo XVII, &eacute;poca de tr&aacute;nsito entre la catolicidad y la modernidad en la historia mexicana, representada por las primeras manifestaciones de "barroco" mexicano.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">&Eacute;poca dram&aacute;tica y atormentada fue la que vivi&oacute; la monja excelsa, que no pudo sino rubricar con su sacrificio doloroso, su protesta &iacute;ntima y su inconformidad latente contra el r&eacute;gimen de intolerancia espiritual y de opresi&oacute;n social dominante en su tiempo.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Su pensamiento y su obra es a la vez el &uacute;ltimo fulgor intelectual del siglo XVII pero al mismo tiempo representa la aurora del nuevo esp&iacute;ritu racionalista y cr&iacute;tico, que al influjo de las luces de la ilustraci&oacute;n, penetr&oacute; fuerte y profundamente en M&eacute;xico en el siglo XVIII.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Pero la grandeza y perdurabilidad de su f&eacute;rtil esp&iacute;ritu radica, esencialmente, que supo avizorar, antes que muchos otros, y en una &eacute;poca de crisis hist&oacute;rica, la realidad futura de la naci&oacute;n mexicana.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">La clase media mexicana no ten&iacute;a todav&iacute;a una idea clara de como luchar para destruir la dominaci&oacute;n espa&ntilde;ola.</font></P>      <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Esta clase media no hab&iacute;a podido asimilar totalmente el racionalismo del Renacimiento ni los principios de libertad proclamados por la reforma religiosa.</font></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Verdana" size="2">Pues, por la acci&oacute;n del r&eacute;gimen social imperante, no hab&iacute;a podido forjar, como lo hizo un siglo despu&eacute;s, las armas intelectuales que sirvieran de antecedente a la lucha por la independencia pol&iacute;tica de pa&iacute;s.</font></P> <B>    <P ALIGN="justify"><FONT face="Verdana" size=2>REFERENCIAS</FONT></P> </B>    <!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><FONT face="Verdana" size=2>1. L&oacute;pez JE, Marcano Torres M, L&oacute;pez Salazar E, L&oacute;pez Salazar Y, Fasanella H. El Arte del Barroco I. An&aacute;lisis de las circunstancias que favorecieron su difusi&oacute;n. Las formas en el Barroco: Arquitectura y Escultura. Gac M&eacute;d Caracas. 2004;112:148-157.  </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2745876&pid=S0367-4762200500040000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><FONT face="Verdana" size=2>2. L&oacute;pez JE, Marcano Torres M, L&oacute;pez Salazar JE, L&oacute;pez Salazar Y, Fasanella H. El Arte del Barroco. Las Formas en el Barroco II.- Pintura y Literatura Barroca Espa&ntilde;ola. Gac M&eacute;d Caracas. 2004;112:325-341.  </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2745877&pid=S0367-4762200500040000800002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><FONT face="Verdana" size=2>3. L&oacute;pez JE, Marcano Torres M, L&oacute;pez Salazar JE, L&oacute;pez Salazar Y, Fasanella H. El Arte del Barroco. Formas en el Barroco III. Barroco Latinoamericano. Literatura 1. Gac M&eacute;d Caracas. 2005;113:404-414.  </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2745878&pid=S0367-4762200500040000800003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><FONT face="Verdana" size=2>4. Ruiz Gaitan B. El caso del Barroco Mexicano o el milagro de la paradoja. Archivo hist&oacute;rico. 1997;39(230):20-40.  </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2745879&pid=S0367-4762200500040000800004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><FONT face="Verdana" size=2>5. Fern&aacute;ndez M. De Arrieta y la Arquitectura del Barroco Mexicano. Hptt//www.facmed.unam.mx/museospalacio/Pedro.html.  </FONT> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2745880&pid=S0367-4762200500040000800005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><FONT face="Verdana" size=2>6. Carredo A. El Barroco Hispanoamericano. http//www.Geocities.com. Par&iacute;s/Metro/1250/Carredo.html.  </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2745881&pid=S0367-4762200500040000800006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><FONT face="Verdana" size=2>7. Toussaint M. La Catedral de M&eacute;xico. M&eacute;xico: Editorial Porr&uacute;a, 1973.  </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2745882&pid=S0367-4762200500040000800007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><FONT face="Verdana" size=2>8. Gympel J. Historia de la Arquitectura. De la Antig&uuml;edad hasta nuestros d&iacute;as. Editorial Meter Dellus, Colonia 1995.  </FONT> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2745883&pid=S0367-4762200500040000800008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><FONT face="Verdana" size=2>9. Gonz&aacute;lez Galan M. Historia del Arte Mexicano. Tomo 6. Arte Colonial II. M&eacute;xico: Editorial Salvat, 1986  </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2745884&pid=S0367-4762200500040000800009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><FONT face="Verdana" size=2>10. Vargas Lugo E. Las portadas religiosas en M&eacute;xico. Instituto de Investigaciones est&eacute;ticas. UNAN, M&eacute;xico, 1986  </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2745885&pid=S0367-4762200500040000800010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><FONT face="Verdana" size=2>11. Villegas VM. El gran signo formal del Barroco. Instituto reinvestigaciones est&eacute;ticas. UNAN, M&eacute;xico, 1956.  </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2745886&pid=S0367-4762200500040000800011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><FONT face="Verdana" size=2>12. Valles Formosa A. Don Carlos de Sig&uuml;enza y G&oacute;ngora. Los Infortunios de Alonso Ram&iacute;rez. Editorial Cordillera, San Juan de Puerto Rico, 1967.  </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2745887&pid=S0367-4762200500040000800012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><FONT face="Verdana" size=2>13. Sig&uuml;enza y G&oacute;ngora C. Los infortunios de Alonso Ram&iacute;rez, natural de la ciudad de San Juan de Puerto Rico. Tamesis Texts Ltd. Londres, Valencia, 1984.  </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2745888&pid=S0367-4762200500040000800013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><FONT face="Verdana" size=2>14. O’Connor JJ, Robertson EF. Carlos de Sig&uuml;enza y G&oacute;ngora. http://www-history.mcs.standrews.ac.uk/history/Mathematicians/Siguenza.html.  </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2745889&pid=S0367-4762200500040000800014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><FONT face="Verdana" size=2>15. Leonard IA. Don Carlos de Sig&uuml;enza y G&oacute;ngora. Los Angeles: Editorial Berkely, University of California Press, 1929.  </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2745890&pid=S0367-4762200500040000800015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><FONT face="Verdana" size=2>16. Secretar&iacute;a de Educaci&oacute;n P&uacute;blica. Don Carlos de Sig&uuml;enza y G&oacute;ngora. Enciclopedia de M&eacute;xico, M&eacute;xico City, 1987;12:7285-7286.  </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2745891&pid=S0367-4762200500040000800016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><FONT face="Verdana" size=2>17. Men&eacute;ndez Pelayo M. Historia de la Literatura Hispanoamericana. Sor Juana In&eacute;s de la Cruz.- http//www.dartmonth. edu/- sorjuana/comentaries/Pelayo/MPELAYO1.hjm.  </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2745892&pid=S0367-4762200500040000800017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><FONT face="Verdana" size=2>18. Rodr&iacute;guez Quesada M. Sor Juana In&eacute;s de la Cruz.- http//www. esc&aacute;ner. Cl /especiales/cultura g4.html. Enero 2001)  </FONT> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2745893&pid=S0367-4762200500040000800018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><FONT face="Verdana" size=2>19. Paz O. Sor Juana In&eacute;s de la Cruz: Las trampas de la fe. M&eacute;xico City: Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, 1997.  </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2745894&pid=S0367-4762200500040000800019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><FONT face="Verdana" size=2>20. Graves R. Sor Juana In&eacute;s de La Cruz. Biography of Robert Graves. A Twentieth Century Life.http//faculty.ed/rschumak/bio-rg.htm  </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2745895&pid=S0367-4762200500040000800020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><FONT face="Verdana" size=2>21. De La Cruz, Sor Juana In&eacute;s. "Carta atenag&oacute;rica". En: Obras completas. M&eacute;xico: Editorial Porr&uacute;a; 1997.p.811-827.  </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2745896&pid=S0367-4762200500040000800021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><FONT face="Verdana" size=2>22. De La Cruz, Sor Juana In&eacute;s de. "Respuesta a Sor Filotea de la Cruz". En: Obras completas. M&eacute;xico: Editorial Porr&uacute;a; 1997.p.827-848.  </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2745897&pid=S0367-4762200500040000800022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><FONT face="Verdana" size=2>23. Peden M S. A woman of genius: Intellectual autobiography of Sor Juana In&eacute;s de la Cruz. Connecticut: Lime Rock Press, 1982.  </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2745898&pid=S0367-4762200500040000800023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><FONT face="Verdana" size=2>24. Kirt P. Sor Juana In&eacute;s de la Cruz: Religion, art, and feminism. Nueva York: Continuum Publishing Co., 1998.  </FONT> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2745899&pid=S0367-4762200500040000800024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><FONT face="Verdana" size=2>25. Cu&eacute; C&aacute;novas A. Juana de Asbaje y su tiempo.- http//www.darmouth.edu/-sorjuana/commentaries/cue/cue3.html.  </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2745900&pid=S0367-4762200500040000800025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY"><FONT face="Verdana" size=2>26. Arenal E, Powell A. 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