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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><b><font face="Verdana">“Estado actual de la lucha  antituberculosa en Venezuela”</font></b></p>     <p align="center"><b><font size="2" face="Verdana">Drs. Felipe Martín Piñate,  José M. Avilán Rovira</font></b></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Por decisión de la Junta  Directiva de la Academia Nacional de Venezuela, el 12 de abril de 2007 se  realizó en el Salón de Sesiones, el Panel Foro: “Estado actual de la lucha anti-tuberculosa  en Venezuela”, actividad que fue coordinada por los Dres. Felipe Martín Piñate y  José M. Avilán Rovira.</font></p>     <p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana">INTRODUCCIÓN</font></b></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La tuberculosis sigue siendo  desde la más remota antigüedad hasta el presente la enfermedad infecciosa más  feroz que ha sufrido la humanidad. Causal del mayor número de muertes. Es una de  las enfermedades de las cuales más se ha escrito, publicado e investigado  científicamente a todo lo largo de la historia de la medicina. Se estima que  data de más de cinco millones de años, como enfermedad y el Mycobacterium (Mycobacterium  ulcerans) más de cien millones de años. En efecto, la historia de la  tuberculosis es una historia de millones de años que ha afectado todas las áreas  del planeta, como ha sido demostrado por estudios arqueológicos en esqueletos y  momias portadoras de lesiones tuberculosas, en diferentes latitudes.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La historia de la tuberculosis  es más antigua que la historia registrada y que cualquier documento académico. Es parte integral de  la historia de la medicina. En el período paleolítico la tuberculosis fue una  enfermedad endémica entre animales, especialmente entre mamíferos, posiblemente  causada por el Mycobacterium bovis.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Unos siete mil años a.C., con  el desarrollo de la agricultura, apareció el Mycobacterium tuberculosis como  mutante del Mycobacterium bovis. Así encontramos descripciones de la enfermedad  en civilizaciones antiguas, como en Mesopotamia, donde fue considerada“la reina  de las enfermedades”.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En Egipto constituyó una de las  siete plagas citada en dos oportunidades en el antiguo testamento, en la India  se llamó “consunción” para significar cuerpo gastado, en Grecia “tisis” y en  Europa “peste blanca”, representando la primera gran epidemia que se desarrolló  durante todo el siglo XIX y la primera mitad del siglo XX, que según el Dr.  Frank Ryan, afectó a un billón de personas durante la primera mitad del siglo XX,  según describió en su libro: “La Olvidada Plaga”.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En 1985, debido a la pandemia  del SIDA, la tuberculosis se transforma en un síndrome expansivo  tuberculosis-SIDA que con el desarrollo de la multidrogorresistencia, se  presenta en los momentos actuales como un grave problema de salud pública,  especialmente en los países de bajos recursos económicos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Sobradas razones tiene la  Academia Nacional de Medicina para ocupar este espacio y tiempo con el propósito  de discutir la temática a manera de panelforo cuyo objetivo principal es generar  consideraciones y recomendaciones que orienten en un control más efectivo de la  tuberculosis. Para tal fin presentamos como objetivos específicos:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">1º Actualizar la epidemiología  de la tuberculosis en Venezuela: análisis de indicadores. Dr. J. M. Avilán  Rovira.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">2º Informar sobre la normativa  que rige el control de la tuberculosis en Venezuela. (Programa Nacional de  control de la tuberculosis), Dr. Alexis Guilarte.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">3º Destacar la asociación TB-SIDA  en la contextualización temática, Dr. José Ramón García Rodríguez.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">4º Presentar el problema de la  tuberculosis multidrogorresistente, Dra. Hilda Ponte.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">5º Informar sobre la situación  actual de la tuberculosis en población indígena venezolana, Dra. Mercedes  España.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Derecho de palabra,  consideraciones y recomendaciones derivadas de la jornada que serán presentadas  a la Academia Nacional de Medicina para los fines consiguientes.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">1. El Dr. José M. Avilán  Rovira, profesor titular de la Facultad de Medicina, Universidad Central de  Venezuela, inició las exposiciones con un análisis de las cifras de mortalidad y  morbilidad por tuberculosis en el país.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Con los datos de mortalidad  publicados en los Anuarios de Epidemiología y Estadística Vital, del Ministerio  de Sanidad y Asistencia Social, hasta 1995 y en los Anuarios de Mortalidad,  publicados por el Ministerio de Salud y Desarrollo Social desde 1996, se  calcularon las tasas por cien mil habitantes entre 1940 y 2005, últimas  disponibles, que presentamos en el <a href="#cua1">Cuadro 1</a>, junto con las tasas de incidencia  obtenidas del Informe del Programa Nacional de Control de la Tuberculosis,  editado por los doctores Alexis J. Guilarte R y Mercedes España C.</font></p>     <p align="center"><a name="cua1"> <img border="0" src="/img/fbpe/gmc/v115n4/art09cua1.gif" width="563" height="242"></a></p>     
<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Como puede observarse, el  descenso de la mortalidad por tuberculosis, ocurrida en 1950, puede explicarse  por el impacto del plan de asistencia hospitalaria, establecido a partir de  1946, pero muy especialmente con el advenimiento de los medicamentos  tuberculostáticos en 1952, estreptomicina, isoniacida, ácido paraminosalicilico,  que produjo un importante avance en el tratamiento de la enfermedad. Mientras la  tasa descendió en un 35 % entre 1940 y 1950, el descenso fue casi el doble entre  1950 y 1960. Obsérvese como la tasa de letalidad descendió de un poco más del 60  % al 20 %, entre esos años.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La tasa de incidencia descendió  de un poco más de 110 por cien mil habitantes en 1940 a un poco más de la cuarta  parte en 2005.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Mientras la letalidad  permaneció prácticamente constante entre 1960 y 1980, ha descendido en los  últimos años con los nuevos tratamientos, cuya aplicación explicarán los  ponentes que me siguen.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El Dr. José Ignacio Baldó, Jefe  de la División de Tuberculosis para los años 50, logró aprobar medidas que  evitaran la venta libre de los medicamentos, lo que impidió su uso  indiscriminado y aseguró su distribución a los enfermos de bajos recursos. Otras  técnicas que contribuyeron en el descenso de la enfermedad, fueron la vacunación  BCG, la campaña de erradicación de la tuberculosis bovina y la incorporación de  la acción privada por la ayuda prestada por las asociaciones antituberculosas.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Mortalidad por género y edad.  En el <a href="#cua2">Cuadro 2</a> se presentan las tasas de mortalidad en hombres y mujeres para  los años 1950 y 2005. En total, la tasa de mortalidad en los hombres fue de 59,8  por cien mil, muy parecida a la de las mujeres, de 61, 6 por cien mil, en 1950.  Esta tasa global ha descendido a 3 por cien mil en los hombres y a 1,6 por cien  mil, en las mujeres, de acuerdo a las cifras del año 2005. Obsérvese, como las  tasas entre hombres y mujeres son diferentes, prácticamente la mitad en las  segundas. Más adelante volveremos a las posibles causas de estas diferencias.</font></p>     <p align="center"><a name="cua2"> <img border="0" src="/img/fbpe/gmc/v115n4/art09cua2.gif" width="345" height="232"></a></p>     
<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Además del descenso en la  magnitud de las tasas entre ambos años, se observa como aumentan con la edad,  tanto en hombres como mujeres. Llama la atención las bajas tasas de mortalidad  registradas en 2005 en los menores de 25 años. Obsérvese como la diferencia  entre los géneros se acentúa en 2005, en comparación con 1950.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Mortalidad por entidades  federales.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En el quinquenio 1999-2003, la  tasa promedio de mortalidad por todas las formas de tuberculosis, por cien mil  habitantes, fue de 2,8 para todo el país, oscilando entre tasas de 4 y 5,7  (Distrito Capital, Vargas, Delta Amacuro, Portuguesa, Monagas y Amazonas) en el  extremo superior y tasas entre 1,9 y 0,6 (Anzoátegui, Aragua, Carabobo, Mérida,  Falcón y Nueva Esparta), en el extremo inferior (<a href="#mapa1">ver mapa</a>).</font></p>     <p align="center"><a name="mapa1"> <img border="0" src="/img/fbpe/gmc/v115n4/art09mapa1.jpg" width="427" height="383"></a></p>     
<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Otras características de la  mortalidad por tuberculosis.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Cuando se distribuyen  porcentualmente la mortalidad por tuberculosis pulmonar y extra pulmonar, en los  años 1950 y 2005, se observa que ambos años la forma pulmonar es la  predominante. Sin embargo, en el último año con los datos disponibles, la extra  pulmonar ha pasado a ser el doble de la misma forma registrada en 1950.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Al distribuir porcentualmente  la mortalidad de los hombres y las mujeres, en los grupos de edades de 25 a 44  años y de 15 a 24, en 1980, antes de conocerse el SIDA, no se observaron  diferencias importantes entre la mortalidad de ambos géneros. Sin embargo, en la  misma distribución efectuada con los datos de 1990 y 2000, se observa que la  mortalidad en el grupo de 25 a 44 años, la mortalidad en los hombres es el doble  de la registrada en las mujeres del mismo grupo de edad. Es posible que esta  diferencia sea debida a la coinfección con el VIH, más frecuente en hombres de  esas edades.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">2. La siguiente ponencia versó  sobre el programa de control de la tuberculosis en Venezuela, desarrollada por  el Dr. Alexis Guilarte, Coordinador Nacional de Salud Respiratoria- Programa  Nacional integrado de control de la tuberculosis del Ministerio del Poder  Popular para la Salud.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El Dr. Guilarte hizo una  apretada síntesis sobre los antecedentes históricos, evolución y situación  operacional del Programa Nacional de Control de la Tuberculosis (PNCTB) en  Venezuela. En la primera parte se revisaron brevemente los antecedentes  históricos, con los hechos más resaltantes en la creación del programa y su  evolución hasta los momentos actuales. En una segunda parte, expuso los  objetivos del PNCTB, y las estrategias utilizadas actualmente en su  funcionamiento, incluyendo los fundamentos de la estrategia TAES: siglas en  español de DOTS (tratamiento acortado estrictamente supervisado), estrategia  internacional para el control de la tuberculosis. TAES no es sólo sinónimo de    <br> tratamiento supervisado, sino que se trata de una estrategia con seis elementos  claves en su implementación: voluntad política (TB es una prioridad); capacidad  de diagnóstico bacteriológico (baciloscopía); suministro regular de medicamentos  e insumos (gratuitos, para todos los pacientes); tratamiento acortado  estrictamente supervisado; capacitación y supervisión (continua) y sistema de  registro- monitoreo – evaluación del tratamiento.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En la tercera parte, mostró los  resultados de la evaluación operacional correspondiente al último año con  información disponible (2005), presentando en forma resumida las diferentes  actividades del PNCTB (integración, vacunación BCG, localización de casos y  tratamiento). Por último presentó los logros y retos del programa para los  próximos años.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Como objetivo general del  programa señaló: “Reducir el riesgo anual de infección, mediante la disminución  de la fuente de infección tuberculosa en la comunidad, incrementando la pesquisa  de casos, diagnóstico y tratamiento de la tuberculosis, logrando como fin último  la disminución de la incidencia y mortalidad por tuberculosis.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Entre los objetivos específicos  destacó:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Detectar precozmente a los  tuberculosos bacilíferos, tuberculosos no bacilíferos, a los infectados y a la  coinfección VIH-tuberculosis.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Tratar adecuadamente a los  tuberculosos bacilíferos, tuberculosos no bacilíferos, a los infectados y a la  coinfección VIH- tuberculosis.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Proteger a los grupos de alto  riesgo de contraer la infección o la enfermedad.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Proteger a los niños de 0 a  14 años, de las formas graves de tuberculosis.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Disminuir la tasa de  mortalidad por meningitis tuberculosa en niños de 0 a 4 años.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Curar los casos que inician  tratamiento.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Prevenir el desarrollo de las  TB resistentes. En las conclusiones se destaca lo siguiente:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• El programa está implantado a  nivel nacional.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Las normas están actualizadas  de acuerdo a estandares internacionales.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• La cobertura de BCG es  excelente.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Hay debilidad en la red de  diagnóstico.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Hay tendencia al aumento de  los porcentajes de curación y descenso de los fracasos, lo que traduce un buen  esquema de tratamiento.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Tendencia al aumento de los  abandonos y defunciones en las cohortes.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El programa se plantea como  retos:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Desarrollo de una campaña de  educación y participación comunitaria en enfermedades respiratorias.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Fortalecimiento de la red de  laboratorios para el diagnóstico de los pacientes con TB.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Fortalecer el tratamiento  supervisado con el objeto de aumentar los porcentajes de curación y disminuir  los abandonos y transferencias.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Mantener la vigilancia de la  resistencia a las drogas antituberculosas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Utilizar nuevos métodos  diagnósticos (biología molecular) en investigaciones operacionales del programa.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">3. La ponencia sobre  tuberculosis y SIDA fue desarrollada por el Dr. José Ramón García Rodríguez,  profesor asociado de la Cátedra de Neumonología y Cirugía del Tórax de la  Escuela de Medicina “Luis Razetti” de la Universidad Central de Venezuela,  Director de la Comisión de Estudios de Posgrado de la Facultad de Medicina de la  Universidad Central de Venezuela.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El Dr. García hizo una extensa  y detallada exposición sobre esta penosa coenfermedad:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En 1981, una nueva enfermedad,  denominada síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) fue reconocida por  primera vez en Estados Unidos. En 1983, se identificó como agente causal un  nuevo virus que posteriormente se designó como virus de la inmunodeficiencia  humana (VIH). A medida que nuevos casos de SIDA fueron apareciendo se hizo  evidente que la enfermedad era un problema mundial particularmente en Norte y  Suramérica, Europa y África Central; también se determinó que la enfermedad  afectaba a otros grupos de personas diferentes a los denominados originalmente  de alto riesgo: hombres homosexuales y usuarios de drogas intravenosas.  Igualmente, el espectro de las enfermedades relacionadas con el SIDA ha  aumentado considerablemente incluyendo numerosas infecciosas oportunistas  virales, bacterianas, micóticas, parasitarias, etc. y otras complicaciones no  infecciosas como linfomas, sarcoma de Kaposi, neumonía intersticial.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La tuberculosis es la infección  oportunista más común en pacientes con infección por VIH a nivel mundial y es la  única transmisible de una persona a otra por la vía respiratoria. Además, la  tuberculosis es curable y prevenible. La detección temprana de la infección o  enfermedad tuberculosa en individuos con o en riesgo de infección por VIH es  prioritaria. Este enfoque puede minimizar la interacción devastadora entre estas  dos enfermedades. Los médicos deben estar familiarizados con las manifestaciones  clínicas de la tuberculosis en pacientes con VIH, debido a que ella puede ser la  primera manifestación clínica de inmunodeficiencia.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Varias evidencias  epidemiológicas apoyaron la hipótesis de que la epidemia de VIH fue una causa  subyacente importante en el resurgimiento de la tuberculosis en EE.UU:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1. Los estados y ciudades con  mayor número de casos de SIDA habían tenido el mayor aumento en los casos  reportados de tuberculosis. En Nueva York, la ciudad con el mayor número de  casos de SIDA, el número de casos de tuberculosis aumentó en un 68 %, de 1 514  en 1980 a 2 545 en 1989.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2. Los grupos demográficos con  la más alta prevalencia de SIDA (negros e hispánicos de 25 a 44 años de edad)  tuvieron el mayor aumento en la incidencia de tuberculosis. Entre 1985 y 1989  hubo un 37 % de aumento entre los negros y 43 % entre los hispánicos en  comparación con el 11 % de los blancos no hispánicos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">3. El número de casos de  tuberculosis extrapulmonar aumentó en un 20 % de 1984 a 1989, en comparación a  un 3 % para tuberculosis pulmonar. Este aumento desproporcionado probablemente  refleja la alta frecuencia de tuberculosis extrapulmonar en pacientes con VIH.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">4. La incidencia de  tuberculosis en pacientes con SIDA fue casi 500 veces la de la población  general.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">5. El riesgo de tuberculosis  activa en personas infectadas con VIH y tuberculina positiva es extremadamente  alto. Se ha estimado entre un 8 % y 10 % por año, en comparación con el 5 % a 10  % de riesgo por toda la vida en personas con sistema inmunológico normal. Esto  hace de la infección por VIH el factor de riesgo más poderoso identificado para  la progresión a tuberculosis activa.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En 1992 la Organización Mundial  de la Salud estimó que aproximadamente 4 millones de personas habían estado  infectados simultáneamente con el M. tuberculosis y el VIH, 95 % de ellos en  países en desarrollo. Se ha estimado que el 10 % (8,8 millones) de los 88  millones de casos de tuberculosis entre 1990 y 1999, así como el 14 % de las  muertes por tuberculosis esperadas para el año 2000, pudieran ser atribuidas a  la co-infección con el VIH.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En la historia natural de la co-infección  no ha sido demostrado que la infección por VIH aumente la susceptibilidad de una  persona a una infección inicial con el M. tuberculosis. Sin embargo, la  infección por VIH altera el curso de la enfermedad tuberculosa, debido al  compromiso de la inmunidad mediada por células. Personas con tuberculosis  latente quienes se infecten con VIH, tienen una alta posibilidad de desarrollar  tuberculosis activa hasta en un 10 % por año. Igualmente, personas con infección  por VIH que luego son infectadas por M. tuberculosis desarrollan enfermedad  activa en una proporción mayor (aproximadamente 37 % de los infectados) y en  forma más rápida (menos de un mes) que aquellas personas con sistema inmune  normal. El riesgo de desarrollar tuberculosis es 113 veces más alto en pacientes  infectados con VIH y 170 veces mayor en pacientes con SIDA, en comparación con  personas inmunocompetentes. La tuberculosis multirresistente también está  fuertemente asociada con la infección por VIH.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En 1987 la correlación entre  tuberculosis e infección por VIH llevó a incluir a la tuberculosis extrapulmonar  como una condición más para considerar a un individuo infectado por el VIH como  caso SIDA. El Centro de enfermedades transmisibles de Atlanta, EE.UU (CDC)  después de un estudio realizado en EE.UU propuso en 1993 incluir a la  tuberculosis pulmonar en la definición de un caso como SIDA. La co-infección VIH  - tuberculosis es de distribución mundial.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En Venezuela, desde 1982 hasta  2006 se reportaron 61 462 casos de SIDA, con una mortalidad de 6 372 casos hasta  el año 2004. Entre enero de 1982 y septiembre de 1997 se reportaron 436 casos de  asociación tuberculosis-SIDA. En los últimos años ha habido un aumento  progresivo de los casos de esta asociación.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La infección por VIH altera  profundamente las defensas del huésped contra el M. tuberculosis. En personas  con una infección tuberculosa latente, la adquisición de una infección por VIH  produce una disminución progresiva de la inmunidad mediada por células,  perdiéndose el control del bacilo tuberculoso. Las células que juegan un papel  central en la respuesta inmune a la infección micobacteriana, incluye a los  linfocitos T CD4+ y los macrófagos. La infección por VIH produce una depleción y  disfunción progresiva de las células CD4 así como defecto en la función de los  macrófagos. Como consecuencia de esto, los pacientes infectados con VIH tienen  un riesgo aumentado para la reactivación de una tuberculosis latente como  también para desarrollar enfermedad después de una nueva infección. La  resistencia contra la tuberculosis dependiente de los macrófagos es debida a su  capacidad para controlar el crecimiento intracelular de las micobacterias. Los  linfocitos CD4 preparan a los macrófagos para controlar este crecimiento  intracelular mediante la liberación de interferón, interleukina 1 y 2, factor  alfa de necrosis tumoral y otras citoquinas, las cuales activan los macrófagos  provenientes de la sangre. Un mecanismo de protección adicional puede ser la  generación de células T citolíticas en respuesta a las micobacterias. Todo lo  anteriormente señalado conduce a un aumento de la susceptibilidad a la  tuberculosis.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Finalmente, la tuberculosis  misma puede acelerar el curso de la infección por VIH.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La ocurrencia de tuberculosis  en un paciente infectado con VIH puede ser un marcador clínico de falla del  sistema inmune más que una causa de inmunodeficiencia aumentada.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Debido a que el M. tuberculosis  es más virulento que la mayoría de los patógenos oportunistas relacionados con  el VIH causando infección latente como el P. carinii y el T. gondii, la  tuberculosis es a menudo la primera infección endógena en reactivarse durante la  supresión progresiva de la inmunidad inducida por el VIH.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La tuberculosis es a menudo la  primera manifestación clínica en infección por VIH, típicamente ocurre en  pacientes infectados por VIH sin SIDA preexistente. Aunque la tuberculosis puede  ocurrir concomitantemente o después de otras infecciones oportunistas  relacionadas con el SIDA, a menudo ella precede a éstas por un mes a dos años.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El VIH puede no alterar los  síntomas clásicamente debidos a la tuberculosis como fatiga, pérdida de peso,  fiebre, sudoración, anorexia, los hace menos específicos. Sin embargo, debido a  que mucha de la patología de la tuberculosis resulta de la respuesta del huésped  a la infección, no es sorprendente que los signos de tuberculosis varíen  considerablemente con la severidad de la inmunosupresión inducida por el VIH.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En general, mientras más  temprano es el desarrollo de tuberculosis en el curso de la infección por VIH,  son más “típicos” los hallazgos de tuberculosis. Las características clínicas de  la tuberculosis en pacientes coinfectados con VIH varían de acuerdo al momento  en que se encuentre la infección por VIH, así tenemos:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1. Durante la infección  temprana de VIH: los hallazgos “típicos” son frecuentes: usualmente de  localización pulmonar; ubicación en los lóbulos superiores; la cavitación es  frecuente; PPD positivo en más del 50 % de los casos y buena respuesta al  tratamiento.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2. Durante la infección tardía  con VIH:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los hallazgos “atípicos” son  frecuentes: las formas extrapulmonares son comunes (ganglionar, meníngea,  pleural, hepática, renal, esplénica, espinal, cutánea, diseminación miliar);  hallazgos radiológicos inusuales (infiltrado difuso, infiltrados en campos  medios e inferiores, adenopatías intratorácicas frecuentes, derrame pleural  común); PPD positivo en menos del 40 %; y buena respuesta al tratamiento pero la  mortalidad temprana puede ser alta.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Aunque en la mayoría de las  series la lesión pulmonar predomina, se han observado otras manifestaciones  inusuales en pacientes infectados por VIH. Estas incluyen ataque al sistema  nervioso central con abscesos cerebrales, tuberculomas y meningitis, lesiones  óseas incluyendo enfermedad vertebral, pericarditis, gastritis tuberculosa,  peritonitis y lesión escrotal, además el M. tuberculosis es cultivado en sangre  y médula ósea. Las manifestaciones clínicas de tuberculosis en pacientes con  infección por VIH varían en el recuento de linfocitos CD4+. Los síntomas y  signos usualmente no son predictivos de tuberculosis en pacientes VIH positivo.  Desafortunadamente, la fiebre, sudores, fatiga, pérdida de peso y anorexia son  síntomas muy comunes en paciente VIH+, sugiriendo enfermedades tales como  neumocistosis, histoplasmosis, linfomas, síndrome de consunción e infección por  citomegalovirus.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Al igual que las  manifestaciones clínicas los hallazgos radiológicos parecen correlacionarse con  el grado de inmunodepresión. Los pacientes VIH positivo con menor  inmunosupresión a menudo tienen hallazgos radiológicos típicos de tuberculosis  de reactivación. Estos incluyen infiltrados en los segmentos posteriores de 1os  lóbulos superiores y apicales de los lóbulos inferiores. Cavitación puede estar  presente. A medida que la inmunosupresión aumenta con descenso de 1os linfocitos  CD4+ 1os hallazgos atípicos ocurren frecuentemente. La radiología del tórax  puede ser normal en el 4 % a 10 % de los casos o revelar un infiltrado  intersticial indistinguible del causado por P. carinii.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El derrame pleural uni o  bilateral y la cavitación se observan más frecuentemente en pacientes con  recuento de linfocitos CD4+ mayor de 200/mm3. El papel de la tomografía  computada (TC) de tórax es limitado, pues los hallazgos son usualmente  inespecíficos. La tuberculosis extrapulmonar es común en pacientes infectados  con VIH en un 40 % a 80 % de los casos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La linfadenitis y la  bacteriemia son las manifestaciones más frecuentes de la tuberculosis  extrapulmonar en pacientes infectados con VIH.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El diagnóstico de tuberculosis  en pacientes infectados con VIH requiere de un alto grado de sospecha y la  utilización de pruebas diagnósticas apropiadas, pues los signos y síntomas de  tuberculosis no son específicos. La prueba de tuberculina ha sido sugerida como  una herramienta útil en la evaluación clínica.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La prueba cutánea (PPD) sigue  siendo un instrumento clínico y epidemiológico de importancia para identificar a  las personas infectadas por el M. tuberculosis, la reacción a la tuberculina  puede estar alterada en los pacientes con tuberculosis y VIH +. Sin embargo,  numerosos estudios han demostrado en dichos pacientes tuberculina positiva de 10  mm de induración o más en el 60 % a 80 % de ellos. Desde el punto de vista  clínico, una tuberculina positiva en un paciente con signos y síntomas  sugestivos de tuberculosis puede predecir dicha enfermedad. Entre pacientes con  tuberculosis que tienen otra infección con gérmenes oportunistas relacionados  con el SIDA, se ha encontrado que sólo el 20 % a 40 % de ellos presentan una  induración a la tuberculina de 10 mm o más. Sin embargo, debido a la reducción  de la prueba cutánea del PPD en personas infectadas con VIH, el CDC ha decidido  que una induración de 5 mm o más a 5 UT de PPD, debe ser considerada como  positiva e indicativa de infección tuberculosa en pacientes VIH +. El  diagnóstico de tuberculosis depende del aislamiento e identificación del M.  tuberculosis por cultivo. Aunque en los pacientes VIH+ y tuberculosis han sido  reportados con baja positividad en el examen directo de esputo, esta es la  prueba que debe practicarse inicialmente para el diagnóstico de tuberculosis en  estos pacientes.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El uso del método radiométrico  “Bactec” acelera significativamente la recuperación e identificación de  micobacterias de todas las muestras. Usando este método, el tiempo requerido  para aislamiento de M. tuberculosis puede ser disminuido a tres semanas, con 5 a  7 días adicionales para pruebas de resistencia.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los pacientes infectados con el  virus de la inmunodeficiencia humana y enfermedad tuberculosa responden bien al  tratamiento antituberculoso estándar. El régimen recomendado para adultos es el  estándar totalmente supervisado de cuatro drogas (isoniacida, rifampicina,  pirazinamida y etambutol), durante dos meses seguidos de isoniacida y  rifampicina por cuatro meses. Bajo estas condiciones los fracasos de tratamiento  son raros, y las recaídas son menores al 5 %.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Sí los microorganismos son  sensibles a las cuatro drogas antituberculosas mencionadas y hay buena respuesta  clínica, conversión del esputo y mejoría de los cambios radiológicos, seis meses  de tratamiento son suficientes.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En estos pacientes los efectos  secundarios y la interacción a drogas es más frecuente que en los pacientes VIH.  La incidencia de reacciones adversas a las drogas antituberculosas ha sido  reportada hasta en 18 % en contraste a un 4 % de la población no infectada con  el VIH. Las reacciones atribuidas a la rifampicina son del 12 %, pirazinamida 6  %, isoniacida 4 % y etambutol del 2 %. Actualmente como los inhibidores de la  proteasa se han constituido en la piedra angular del tratamiento antirretroviral,  han surgido interacciones importantes con los derivados de la rifamicina (rifampicina  y rifabutin). La rifampicina es un potente inductor del P-450 citocromo oxidasa  hepático, produciendo niveles subterapéuticos de los inhibidores de la proteasa  con rápido desarrollo de resistencia del VIH a estas drogas. Igualmente los  inhibidores de la proteasa retardan el metabolismo de las rifamicinas aumentando  su nivel sérico y por tanto su toxicidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Debido al porcentaje  extremadamente elevado de progresión de infección asintomática a tuberculosis  activa en pacientes con infección por VIH, todos los pacientes co-infectados  deberán identificarse y tratarse. El porcentaje de tuberculosis activa en  pacientes seropositivos y tuberculina positiva es de 7,9 % por persona año, el  cual excede el riesgo estimado de por vida del 10 % para reactivación de una  infección tuberculosa latente en pacientes seronegativos. A todas las personas  infectadas con VIH debería practicársele una prueba de tuberculina como parte de  un estudio de rutina. Aquellos en quienes el PPD es de 5 mm o más deben recibir  quimioprofilaxis con isoniacida (después de excluir enfermedad activa)  independientemente de la edad del paciente. La dosis recomendada y la duración  es 300 mg diarios durante 12 meses.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">4. En acto siguiente el espacio  correspondió a “Tuberculosis multidrogorresistente” que fue tratado por la Dra.  Hilda Ponte, docente-asistente en la Cátedra de Neumonología y Cirugía del  Tórax, Escuela “Luis Razetti”, Universidad Central de Venezuela, Adjunto Docente  del Hospital Universitario de Caracas, Coordinadora de la Consulta de  Tuberculosis en el Hospital Universitario de Caracas y presidente de la  Asociación Pro Salud Respiratoria.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La Dra. Ponte describió el  fenómeno como producto de mal tratamiento bien por error médico o bien por  fallas en el programa de control de la tuberculosis. La Dra. Ponte puntualizó:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El descubrimiento de los  medicamentos antituberculosos en la mitad del siglo XX redujo la incidencia y la  mortalidad de la enfermedad. Poco después comenzó a observarse que el  medicamento administrado (streptomicina) ya no producía el efecto inicial y hubo  que esperar el advenimiento de otras drogas para poder tratar la enfermedad. Se  descubrió la resistencia a las drogas, un fenómeno producido por mutación del M.  tuberculosis, pues el antibiótico al actuar selecciona estos mutantes y sólo se  multiplicarán aquellas bacterias que sobreviven, por lo que el tratamiento se  hará más difícil y costoso.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Conocemos como  multidrogorresistencia (MDRTB) la presencia de bacilos resistentes a la  rifampicina y a la isoniacida, dos drogas bactericidas, potentes, bien toleradas  y que aseguran la curación rápida del individuo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En 1985 Snaider y col.  demostraron que los riesgos de infección entre personas expuestas a los bacilos  resistentes es igual al riesgo de contagio con bacilos susceptibles.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El origen que se ha esgrimido  para la aparición de la MDRTB son errores médicos, mala biodisponibilidad y  fallas en los programas de control.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">De estos tres problemas el  error médico al utilizar esquemas inadecuados y el abandono del tratamiento por  falta de control de los pacientes son las causas principales.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Una vez que el paciente  adquiere la MDRTB es más fácil que aparezca resistencia a otros medicamentos, la  dificultad de su tratamiento lo hace más vulnerable y la mortalidad se  incrementa.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para el tratamiento de la MDRTB  se utilizan drogas de segunda línea cuyo costo y toxicidad son mucho más altos,  además de que dependiendo de la evolución debe prolongarse el tratamiento hasta  24 meses.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Se ha utilizado la cirugía para  resección de las lesiones pero no se puede utilizar en todos los casos, pues  tiene sus indicaciones precisas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En Venezuela la MDRTB es baja  (0,5 %) gracias a las medidas tempranas tomadas por el Dr. José Ignacio Baldó en  el control de la enfermedad. La estrategia DOTS (Directly Observed Therapy,  Shortcourse) es una de las medidas profilácticas más efectiva y que actualmente  recomienda la OMS.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La Dra. Ponte después de hacer  consideraciones epidemiológicas, de etiopatogenia, destacó la situación actual  de la MDRTB en Venezuela. Además, señaló la importancia de los procedimientos  diagnósticos, incluyendo los de última generación, así como se refirió al  tratamiento y especialmente a la prevención, para finalmente llegar a las  siguientes conclusiones:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La MDRTB se produce por el uso  de combinaciones inadecuadas de tratamiento, dosis y duración insuficiente,  monoterapias encubiertas, irregularidad y abandono de tratamiento, drogas en mal  estado, biodisponibilidad y mala supervisión del tratamiento.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La resistencia a las drogas  antituberculosas ocurre por mutaciones del ADN cromosomal, con una frecuencia  baja, y la selección es la forma de establecerse además de ser independiente  para cada droga. El bacilo resistente conserva su virulencia y puede ser  transmitido a otros pacientes.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La MDRTB tiene un tratamiento  que está caracterizado por ser prolongado y tener una alta tasa de mortalidad y  morbilidad, así como de recaídas. Los nuevos procedimientos diagnósticos, que  incluyen técnicas de hibridación molecular y electroforética pudieran permitir  diagnósticos rápidos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">5. Finalmente la ponencia  sobre: “Tuberculosis en población indígena” le correspondió a la Dra. Mercedes  España Cedeño, quien es Coordinadora Nacional de Salud Respiratoria del  Ministerio del Poder Popular para la Salud y Secretaria de la Sociedad de  Enfermedades del Tórax.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La Dra. España, en bella pieza  de trabajo expuso cuanto sigue:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La población indígena  venezolana es multiétnica. Existen en el país 28 grupos étnicos diferenciados  cultural y lingüísticamente. Esta diversidad obedece a las adaptaciones de los  individuos a microclimas diferentes y a la intensidad del contacto con la  población criolla, y puede verse entre distintas etnias, así como en los  subgrupos del último de una misma etnia. En nuestro país, la población aborigen,  según proyecciones del censo, corresponde a un 2 % de la población total del  país, aproximadamente 400 000 habitantes, los cuales representan una proporción  importante en los Estados Amazonas, Apure, Bolívar, Delta Amacuro y Zulia.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por su parte, la tuberculosis  es una enfermedad que no respeta raza, género, edad, ni condición social. La  infección está determinada por la exposición en mayor o menor grado al M.  tuberculosis, condicionada por el número de fuentes de infección de la comunidad  (pacientes TB BK+), la concentración del bacilo en las gotas de saliva  eliminadas por el enfermo, la circulación del aire en los ambientes donde ocurre  el contacto, así como la intensidad y duración de la exposición. En este sentido  las condiciones de inequidad y pobreza crítica en que viven un porcentaje  importante de nuestros aborígenes, favorecen la transmisión de la infección. Una  vez infectados el riesgo de enfermar en estas poblaciones es elevado por las  siguientes razones:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1. Poseen escasa memoria  inmuno1ógica al bacilo de Koch. Por lo reciente del contacto inicial e incluso,  en la actualidad, existen grupos totalmente vírgenes de exposición, de modo que  esto va a depender del grado de aculturación del grupo étnico (intensidad del  contacto con la población criolla).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2. Las condiciones de inequidad  y postergación en que han vivido por años estas comunidades las han llevado a  padecer (entre otros problemas de salud) de desnutrición, incrementándose el  riesgo de enfermar por la débil respuesta inmunológica ante la presencia del  bacilo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">3. La escasa accesibilidad a  las áreas geográficas donde habitan estas poblaciones, dificultan la aplicación  de medidas dirigidas al control de la endemia, entre ellas la quimioproxilasis  de los contactos, el diagnóstico y la administración del tratamiento supervisado  a los casos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Un análisis de la situación  epidemio1ógica de la TB en población indígena en el último quinquenio, permite  concluir lo siguiente:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&#9679; El riesgo de enfermar por TB  es mayor al observado en población general.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&#9679;&nbsp; La tasa promedio  quinquenal (período 2001 - 2005) es de 136,8 por 100 000 habitantes, cifra  superior a la registrada en población general (24,7 por 100 000 habitantes). La  tendencia en este período es al ascenso, aun cuando la misma en población  general es estable.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&#9679;&nbsp; Para el año 2005 se  registraron un total 611 casos de TB en esta población, lo que representa un 9,3  % del total notificado en el país (6 600 casos); el 62,8 % de ellos corresponde  al Zulia (la mayoría etnia Wayuu), seguido de Bolívar (11,0 %, etnias Pemón y  Panare en su mayoría), Delta Amacuro (10 %, todos etnia Warao) y el 16,2 %  restante corresponde a casos reportados por los estados Monagas (etnia Warao),  Amazonas (etnias: Piaroa, Hiwi, Bari y Yeral), Apure (Hiwi) y Anzoátegui (etnia  Kariña).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&#9679;&nbsp; La tasa de incidencia  notificada el año 2005, en los estados con población aborigen, en orden  decreciente es la siguiente: Monagas (223,6 por 100 000 hab.), Apure (219,6 por  100 000 hab.), Delta Amacuro (187,3 por 100 000 hab.), Zulia (137,3 por 100 000  hab.), Bolívar (134,6 por 100 000 hab.) y Amazonas (81,7 por 100 000 hab.).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">&#9679; El grupo de edad más afectado  es el menor de 15 años (22,9 %), lo que indica transmisión reciente de la  infección.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">Consideraciones y  recomendaciones derivadas de las exposiciones</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es de gran importancia mantener  un estricto control epidemiológico de la tuberculosis en Venezuela con especial  dedicación a la cadena epidemiológica de transmisión y al estado actual de la  endemia y los factores que influyen en ella como son los que la incrementan:  pobreza, SIDA, mala aplicación del programa de control de la tuberculosis,  crecimiento demográfico; migración masiva de áreas de alta endemia. Es necesario  tener en cuenta los factores que mejoran la endemia como son: mejoría de las  condiciones económica-sociales, correcta aplicación del plan de control de la  tuberculosis, profilaxia y BCG.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por otra parte, es necesario  vigilar los indicadores como la mortalidad por medio de registro exhaustivo de  los casos, detección de la infección por intermedio del PPD y la morbilidad  (incidencia y prevalencia) que fundamentalmente depende del registro y  notificaciones correctas por parte de los médicos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Consideramos de gran valor  mantener y revisar constantemente la normativa destinada a controlar la  enfermedad (programa). Es de importancia capital mantener una relación  costo-beneficio eficiente en las actividades de control.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es indispensable para el mejor  logro de los objetivos presentados realizar cursos de actualización dirigidos a  mejorar la infraestructura humana dedicada al problema, como serían cursos de  epidemiología y patogenia de la tuberculosis, diagnóstico y tratamiento de la  misma con especial énfasis en la determinación de la resistencia y capacitación  del personal para un mejor cumplimiento del programa de control de la  tuberculosis sin descuidar el estudio de la patología emergente y reemergente:  como SIDATB, MDRTB, tuberculosis extrapulmonar, micobacteriosis (ambientales).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Se estima de gran necesidad la  posibilidad detrabajo integrado con las Sociedades Científicas&nbsp;  relacionadas con la patología, asociaciones benéficas y sector privado.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Consideramos que es necesario  mantener estrecha observación sobre la epidemiología del complejo expansivo  TBSIDA, así como las limitaciones en eldiagnóstico y en el tratamiento. Se debe  procurar&nbsp; una detección activa de la enfermedad tuberculosa en  inmunodeprimidos, pues la co-infección representa un impacto severo en países  pobres como el nuestro. Preocupa la situación planteada por la TBSIDAMDR que  desde el punto de vista terapéutico requiere la creación de un banco de drogas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es de gran valor mejorar la  dotación y el número de laboratorios para diagnóstico temprano del BK, su  tipificación y antibiograma, incluyendo procedimientos diagnóstico de última  generación (biología molecular).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Así planteada la situación de  la tuberculosis en Venezuela para los momentos actuales pensamos que algún día  podríamos erradicar la enfermedad.</font></p>       ]]></body>

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