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</front><body><![CDATA[   <font FACE="Verdana">     <p ALIGN="center"><b>El envejecimiento: aspectos bioéticos, políticos,  económicos y sociales</b></p> </font><font FACE="Verdana" SIZE="2">     <p ALIGN="center"><b>Dra. Isis Nezer de Landaeta</b></p>     <p align="justify">Trabajo de incorporación como Miembro Correspondiente  Nacional a la Academia Nacional de Medicina, Caracas-Venezuela.</p> </font>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Entre las consecuencias para la  medicina que se derivan de las aplicaciones posibles del Proyecto Genoma, se  destacan algunas, no sólo por sus efectos en la medicina, sino por su  trascendencia social, política y económica en el mundo futuro. Muestra de ellas  es la que se refiere a la prolongación de la vida por acción de la biotecnología  y de las mejoras en las condiciones de vida de los pueblos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Muchas son las teorías que han  sido esgrimidas para explicar el fenómeno del envejecimiento; una de ellas  propone que el proceso tiene que ver con el número de divisiones posibles en la  vida de una célula somática. En 1961, L. Hayflick (1) propuso que el número de  divisiones que experimenta una célula no es ilimitado, definiendo así un  parámetro denominado límite de Hayflick, después del cual ocurre la apoptosis.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Con cada división celular, se  produce un acortamiento de los telómeros, fragmentos de ADN que no codifican  ninguna proteína y que se encuentran en los extremos de los cromosomas. El  acortamiento de los telómeros desguarnece esos extremos, impidiendo así la  duplicación y la división celular. Se observaron por primera vez en la década de  los treinta, pero es en 1985 cuando investigadores de la Universidad de Berkeley  aislaron una enzima que los repara y previene el acortamiento, permitiendo a las  células dividirse indefinidamente, a la cual denominaron telomerasa (2). La  empresa Geron ha obtenido el gen de esta enzima y ha procedido a solicitar la  patente.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Las investigaciones realizadas  en este campo dieron pie a la teoría de que el acortamiento de los telómeros  podría ser la causa del envejecimiento, aunque otros proponen que sería más bien  un síntoma del envejecimiento y no una causa. Se ha demostrado el acortamiento  de los telómeros en las células hepáticas de los enfermos de cirrosis, de  alcohólicos consuetudinarios y otros, por lo que hoy en día se intenta  determinar si la terapia con telomerasa podría ser utilizada para tratar o  prevenir estas enfermedades.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Otra teoría del envejecimiento  propone que el límite de Hayflick tiene que ver más bien con los daños  circunstanciales producidos por factores ambientales como la radiación o la  acción de los radicales libres que pueden inducir errores en la duplicación del  ADN mientras ocurre la división celular. Esto a pesar de la existencia de las  enzimas encargadas de corregir esos errores en el material genético.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">También se ha intentado  explicar la longevidad por la estimulación del gen SIR<sub>2</sub> (silent  information regulator Nº2) (3) que impide la acumulación de residuos ribosómicos  en el citoplasma, los cuales contribuyen a acelerar la muerte celular. Según  esta teoría que se ha probado en ratas, las dietas bajas en calorías activan el  gen SIR<sub>2</sub>; esto se ha traducido en un alargamiento de la vida hasta en  un 40 % en las ratas sometidas al experimento.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Para otros estudiosos del tema,  el envejecimiento sería debido más bien, a una serie de procesos complejos e  interactuantes en los cuales intervendrían todos los factores ya descritos y  seguramente otros por descubrir.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Lo anterior nos lleva a  considerar el envejecimiento de la población mundial, directamente relacionado  además, con las mejoras en las condiciones sanitarias, ocasionándose así un  aumento de la esperanza de vida media a nivel mundial, tanto en los países  industrializados como en los países en desarrollo y la transición demográfica  que ha significado el paso de cifras de alta natalidad y alta mortalidad a las  de baja natalidad y baja mortalidad, incrementándose notablemente la población  anciana en el mundo.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Según Fukuyama (4) “si existe  un atajo genético hacia la inmortalidad, la carrera por encontrarlo ya se ha  iniciado en el seno de la industria biotecnológica”. No es fácil predecir si ese  atajo será encontrado o no, sin embargo, el avance técnico continuará aumentando  la expectativa de vida, de manera que el demógrafo Eberstadt, estima que para el  2050 el promedio de edad en el Japón y en Europa estará entre los 54 y los 58  años.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El análisis de estos hechos por  Fukuyama, comprende la consideración no sólo de la carga sobre los individuos  productivos en el ámbito socioeconómico, sino también en lo político,  estableciéndose una gran diferencia entre los países envejecidos y los menos  desarrollados, en los cuales el promedio de edad estaría alrededor de los veinte  años. Este autor se refiere también al impacto sobre la organización de las  jerarquías sociales en países con largas esperanzas de vida, en la que habría de  tomar en cuenta el modo de envejecer, es decir, si se conservan o no el vigor,  la salud y las facultades o se incrementará el riesgo de aparición de  enfermedades discapacitantes en esa última etapa vital, convirtiendo ese lapso  en un período de dependencia difícil de sobrellevar tanto para el anciano, como  para su familia y su entorno.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La tecnología médica puede  llevar a la gente a vivir 150 años, pero ¿Cómo serían esos últimos? La  disciplina que estudia el proceso de envejecimiento, es la gerontología,  indisolublemente unida a la geriatría, el término que la designa proviene del  griego (gerontos: anciano; logos: estudio, tratado). En la antigua Esparta, los  gerontes integraban el Consejo Asesor del Rey, que se denominaba la Gerusía, sin  embargo, como gerontología sólo se introduce en el mundo científico en 1903.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Se define como la ciencia que  estudia el proceso de envejecimiento en todos sus aspectos. Incluye por  supuesto, la investigación, esencialmente básica, del envejecimiento fisiológico  y la prevención de los modos de envejecer patológicos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La disciplina se ha  desarrollado rápidamente y ha dado lugar a la gerontología biológica, la  gerontología clínica y la gerontología social. La importancia creciente de esta  última ha hecho que esta rama monopolice un tanto el concepto, desviándolo de su  acepción original, esencialmente biológica.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Se considera hoy en día  indispensable la investigación gerontológica para alcanzar un beneficio en el  mejoramiento de la calidad de vida y facilitar los cambios necesarios en la  sociedad; puede revelar los factores biológicos que favorecen la longevidad,  pero a la vez son necesarios los conocimientos sobre el contexto psicológico,  ambiental, social, económico, étnico y cultural, que aún son poco comprendidos y  la interacción con las formas en que el sujeto envejece; esto permitirá  proporcionar a los organismos competentes la información necesaria para  planificar las estrategias innovadoras para la creación de servicios destinados  a mejorar la atención de la población anciana.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">De lo anterior se desprende que  en los países en desarrollo, el estudio del envejecimiento es relativamente  nuevo por lo que constituye un campo abierto, y representa una gran oportunidad  que debe aprovechar el hecho de que el envejecimiento como fenómeno mundial  nunca había existido antes en la historia de la humanidad.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Los nuevos estilos de vida,  alimentación, los progresos sociales y en general los avances de la ciencia que  caracterizan nuestra época, contribuyen en forma importante a aumentar  sustancialmente la población anciana. La esperanza de vida se prolongará  colectivamente lo que aunado a la disminución de la natalidad está originando en  muchos países una inversión de la pirámide poblacional, de modo que en algunos  hasta un 20 % del total de la población, está constituido por ancianos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">A finales del siglo XIX la  expectativa de vida promedio, superaba apenas los 40 años y hoy alcanza en  algunos países los 80 años. La cifra de longevos se ha duplicado. Hasta hace  poco tiempo, el anciano era casi un milagro en una sociedad de jóvenes; hoy por  el contrario, la vejez no es un estado excepcional, sino el término normal de  gran parte de la población. El progreso ha sido enorme, mientras en 1789 el  hombre era ya viejo a los 40 años y en 1900, la vejez comenzaba a los 40, en la  última década del siglo XX y en este siglo y en algunos países del mundo, se  puede decir que no comienza hasta los 75 años.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Estas situaciones han provocado  cambios demográficos a nivel mundial; Venezuela continúa teniendo una cantidad  relevante de población joven. Sin embargo, de las proyecciones de distribución  de la población, se infiere que en un tiempo relativamente breve, la estructura  poblacional se modificará debido al proceso de transición demográfica, mediante  el cual se pasará de un país de alta natalidad y alta mortalidad a un país de  baja natalidad y baja mortalidad, lo cual conduce indefectiblemente a un  envejecimiento de la población que puede ser medido por la expectativa de vida  al nacer, siendo ésta en la actualidad de 70 a 76 años para la población  general, con tendencia a incrementarse en los próximos años.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Según algunos autores, el mayor  valor predictivo de la longevidad está representado por la “esperanza de vida”,  la cual puede calcularse para todas las edades y se define como el “número de  años que quedan por vivir a partir de una edad dada”. Desde 1900 hasta 1978,  esta esperanza de vida tomada a los 80 años aumentó en Europa en un 43 % para  las mujeres y en un 21 % para los hombres. En los últimos años del siglo XX, los  progresos en este parámetro parecen haberse estancado.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La <a href="#fig1">Figura 1</a>  nos muestra la población mundial con un crecimiento muy lento hasta el año 1750  y luego un aumento de forma exponencial hasta alcanzar los 6 000 millones de  habitantes en el año 2000.</font></p>     <p align="center"><a name="fig1"> <img border="0" src="/img/fbpe/gmc/v117n2/art07fig1.gif" width="527" height="309"></a></p>     
<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La estructura poblacional  mundial ha sufrido una importante modificación desde la pirámide correspondiente  al año 1998, hasta la proyectada para el 2050, tal como es posible observar en  la <a href="#fig2">Figura 2</a>, el cual nos muestra un aumento de la población  a expensas de las edades medianas de la vida.</font></p>     <p align="center"><a name="fig2"> <img border="0" src="/img/fbpe/gmc/v117n2/art07fig2.gif" width="440" height="837"></a></p>     
<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En el <a href="#Cuadro_1"> Cuadro 1</a> es posible observar la evolución de la población de 80 y más años  en un período de 50 años, notándose el extraordinario crecimiento de esta  población en países como Japón, India y China, en el Continente asiático y en  forma importante en México y Brasil, en el Continente Americano.</font></p> <font FACE="Verdana" SIZE="2">     <p ALIGN="center"><a name="Cuadro_1">Cuadro 1</a></p>     <p ALIGN="center">Evolución de la población de 80 y más años en 12 países  escogidos </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center"> 	<table border="1" width="437" cellspacing="1" id="table3"> 		<tr> 			<td align="center" height="30">&nbsp;</td> 			<td align="center" height="30" width="93"><b> 			<font face="Verdana" size="2">1975</font></b></td> 			<td align="center" height="30" width="99"><b> 			<font face="Verdana" size="2">2000</font></b></td> 			<td align="center" height="30" width="106"><b> 			<font face="Verdana" size="2">2025 </font></b></td> 		</tr> 		<tr> 			<td><font face="Verdana" size="2">Reino Unido</font></td> 			<td width="93"> 			    <p align="right"><font face="Verdana" size="2">1 328 000</font></td> 			<td width="99"> 			    <p align="right"><font face="Verdana" size="2">1 817 000</font></td> 			<td width="106"> 			    <p align="right"><font face="Verdana" size="2">1 964 000</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td><font face="Verdana" size="2">España</font></td> 			<td width="93"> 			    <p align="right"><font face="Verdana" size="2">601 000</font></td> 			<td width="99"> 			    <p align="right"><font face="Verdana" size="2">1 132 000</font></td> 			<td width="106"> 			    <p align="right"><font face="Verdana" size="2">1 621 000</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td><font face="Verdana" size="2">Francia</font></td> 			<td width="93"> 			    <p align="right"><font face="Verdana" size="2">1 299 000</font></td> 			<td width="99"> 			    <p align="right"><font face="Verdana" size="2">1 513 000</font></td> 			<td width="106"> 			    <p align="right"><font face="Verdana" size="2">1 936 000</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td><font face="Verdana" size="2">Italia </font></td> 			<td width="93"> 			    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="right"><font face="Verdana" size="2">1 085 000</font></td> 			<td width="99"> 			    <p align="right"><font face="Verdana" size="2">1 903 000</font></td> 			<td width="106"> 			    <p align="right"><font face="Verdana" size="2">2 687 000</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td><font face="Verdana" size="2">Polonia</font></td> 			<td width="93"> 			    <p align="right"><font face="Verdana" size="2">401 000</font></td> 			<td width="99"> 			    <p align="right"><font face="Verdana" size="2">723 000</font></td> 			<td width="106"> 			    <p align="right"><font face="Verdana" size="2">1 139 000</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td><font face="Verdana" size="2">México </font></td> 			<td width="93"> 			    <p align="right"><font face="Verdana" size="2">299 000</font></td> 			<td width="99"> 			    <p align="right"><font face="Verdana" size="2">712 000</font></td> 			<td width="106"> 			    <p align="right"><font face="Verdana" size="2">1 671 000</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td><font face="Verdana" size="2">Japón</font></td> 			<td width="93"> 			    <p align="right"><font face="Verdana" size="2">1 186 000</font></td> 			<td width="99"> 			    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="right"><font face="Verdana" size="2">2 291 00</font></td> 			<td width="106"> 			    <p align="right"><font face="Verdana" size="2">5 817 000</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td><font face="Verdana" size="2">Brasil </font></td> 			<td width="93"> 			    <p align="right"><font face="Verdana" size="2">555 000</font></td> 			<td width="99"> 			    <p align="right"><font face="Verdana" size="2">383 000</font></td> 			<td width="106"> 			    <p align="right"><font face="Verdana" size="2">1 252 000</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td><font face="Verdana" size="2">Nigeria</font></td> 			<td width="93"> 			    <p align="right"><font face="Verdana" size="2">120 000</font></td> 			<td width="99"> 			    <p align="right"><font face="Verdana" size="2">383 000</font></td> 			<td width="106"> 			    <p align="right"><font face="Verdana" size="2">1 252 000</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td><font face="Verdana" size="2">Turquía </font></td> 			<td width="93"> 			    <p align="right"><font face="Verdana" size="2">142 000</font></td> 			<td width="99"> 			    <p align="right"><font face="Verdana" size="2">418 000</font></td> 			<td width="106"> 			    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="right"><font face="Verdana" size="2">1 127 000</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td><font face="Verdana" size="2">India </font></td> 			<td width="93"> 			    <p align="right"><font face="Verdana" size="2">2 355 000</font></td> 			<td width="99"> 			    <p align="right"><font face="Verdana" size="2">3 628 000 </font> 			</td> 			<td width="106"> 			    <p align="right"><font face="Verdana" size="2">10 577 000</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td><font face="Verdana" size="2">China</font></td> 			<td width="93"> 			    <p align="right"><font face="Verdana" size="2">5 254 000</font></td> 			<td width="99"> 			    <p align="right"><font face="Verdana" size="2">13 444 000</font></td> 			<td width="106"> 			    <p align="right"><font face="Verdana" size="2">25 748 000</font></td> 		</tr> 	</table> </div>     <p ALIGN="justify">Fuente: Salud Pública y envejecimieno. Fundación Barrie de la  Maza 1999.</p> </font>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Al mismo tiempo es posible  observar, como resultado de algunos estudios que se nos muestran en el <a href="#Cuadro_2">Cuadro 2</a> las diferencias en el tiempo de acuerdo con los  distintos países para duplicar el índice de envejecimiento.</font></p> <font FACE="Verdana" SIZE="2">     <p ALIGN="center"><a name="Cuadro_2">Cuadro 2</a></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="center">Tiempo transcurrido en duplicar el índice de envejecimiento en  6 países escogidos</p>     <div align="center"> 	<table border="1" width="450" cellspacing="1" id="table5"> 		<tr> 			<td height="30" align="center"><b><font face="Verdana" size="2">País</font></b></td> 			<td height="30" align="center" width="102"><b> 			<font face="Verdana" size="2">Año con 7 %</font></b></td> 			<td height="30" align="center" width="118"><b> 			<font face="Verdana" size="2">Año con 14 %</font></b></td> 			<td height="30" align="center"><b><font face="Verdana" size="2"> 			Tiempo en años</font></b></td> 		</tr> 		<tr> 			<td><font face="Verdana" size="2">Japón</font></td> 			<td align="center" width="102"><font face="Verdana" size="2">1970</font></td> 			<td align="center" width="118"><font face="Verdana" size="2">1996</font></td> 			<td align="center"><font face="Verdana" size="2">26 </font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td><font face="Verdana" size="2">Reino Unido</font></td> 			<td align="center" width="102"><font face="Verdana" size="2">1930</font></td> 			<td align="center" width="118"><font face="Verdana" size="2">1975</font></td> 			<td align="center"><font face="Verdana" size="2">45</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td><font face="Verdana" size="2">Estados </font></td> 			<td align="center" width="102"><font face="Verdana" size="2">1944</font></td> 			<td align="center" width="118"><font face="Verdana" size="2">2010</font></td> 			<td align="center"><font face="Verdana" size="2">66</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td><font face="Verdana" size="2">Suecia</font></td> 			<td align="center" width="102"><font face="Verdana" size="2">890</font></td> 			<td align="center" width="118"><font face="Verdana" size="2">1975</font></td> 			<td align="center"><font face="Verdana" size="2">85</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td><font face="Verdana" size="2">Francia</font></td> 			<td align="center" width="102"><font face="Verdana" size="2">1865</font></td> 			<td align="center" width="118"><font face="Verdana" size="2">1980</font></td> 			<td align="center"><font face="Verdana" size="2">115</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td><font face="Verdana" size="2">España</font></td> 			<td align="center" width="102"><font face="Verdana" size="2">1950</font></td> 			<td align="center" width="118"><font face="Verdana" size="2">1996</font></td> 			<td align="center"><font face="Verdana" size="2">46</font></td> 		</tr> 	</table> </div> </font><font FACE="Verdana" SIZE="2">     <p ALIGN="justify">Fuente: Salud Pública y envejecimieno. Fundación Barrie de la  Maza 1999.</p> </font>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En Venezuela es posible  observar la transición demográfica entre los años 1950 y 1990, tal como lo  muestra la <a href="#fig3">Figura 3</a>, en la cual es evidente el marcado  descenso de las cifras de natalidad, acompañado del descenso en la mortalidad.</font></p>     <p align="center"><a name="fig3"> <img border="0" src="/img/fbpe/gmc/v117n2/art07fig3.gif" width="556" height="427"></a></p>     
<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Formando parte de todo este  fenómeno se encuentra el notable aumento de la esperanza de vida al nacer en  Venezuela, que de acuerdo con la <a href="#fig4">Figura 4</a> va de 58,82 en el  año 1950, hasta 75,66 en nuestros días, con una proyección de 76, 89 para el año  2030.</font></p>     <p align="center"><a name="fig4"> <img border="0" src="/img/fbpe/gmc/v117n2/art07fig4.gif" width="553" height="433"></a></p>     
<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La <a href="#fig5">Figura 5</a>  muestra la distribución poblacional de Venezuela para el año 2000, en la cual se  mantiene aún la simetría y la forma piramidal, la cual se modifica en el tiempo,  a expensas de los grupos de mayor edad, tal como se puede observar en las <a href="#fig6">Figuras 6</a> y <a href="#fig7">7</a>.</font></p>     <p align="center"><a name="fig5"> <img border="0" src="/img/fbpe/gmc/v117n2/art07fig5.gif" width="557" height="503"></a></p>     
<p align="center"><a name="fig6"> <img border="0" src="/img/fbpe/gmc/v117n2/art07fig6.gif" width="545" height="458"></a></p>     
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<body><![CDATA[<p align="center"><a name="fig7"> <img border="0" src="/img/fbpe/gmc/v117n2/art07fig7.gif" width="575" height="491"></a></p>     
<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">De acuerdo con las cifras de la  Oficinas Central de Estadística e Informática (OCEI), hoy en día Instituto  Nacional de Estadística, la población venezolana actual se encuentra alrededor  de los 24 millones de habitantes, 6,5 % de los cuales tienen 60 o más años, lo  cual representa un total aproximado de 1 300 000 ancianos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Para el año 2020, se estima que  la población en Venezuela será de 35 393 992 habitantes y las personas mayores  de 60 años (límite de edad para definir al adulto mayor), comprenderán el 10,25  % de ese total, lo cual en cifras absolutas corresponde a 3 600 000, es decir,  casi tres veces el número que actualmente existe en el país.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El incremento progresivo de la  cantidad de ancianos y la duplicación de la esperanza de vida, son hechos que  generan otras reflexiones, entre ellas que quizás lo más importante es que hoy  es posible envejecer con vitalidad y de manera satisfactoria. La vejez puede ser  incluso un tiempo para el desarrollo, dependiendo, entre otros factores, de las  características personales, familiares y ambientales.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Todo el gran cambio demográfico  aparece casi repentinamente en lo referente a la ancianidad y algunos países más  que otros han sido tomados desprevenidos, sin una red de servicios adecuada, al  mismo tiempo que la investigación y la docencia desarrollada por las  universidades en este campo, es por decir lo menos, insuficiente. No es posible  diseñar políticas y elaborar programas para intervenir esta realidad, sin la  necesaria formación de personal en el campo geriátrico y gerontológico y sin la  indispensable investigación.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El incremento de los años de  vida del ser humano, exige entonces de la sociedad, pero especialmente de los  profesionales en ciencias de la salud, una profunda reflexión, una excelente  formación técnica y un interés de actuar mancomunadamente con otras disciplinas  para ir mucho más allá de las clásicas mediciones de mortalidad y abarcar otros  criterios como la funcionalidad y la conservación de la autonomía y la  independencia y la adecuada atención de los problemas sociales que con  frecuencia confluyen en la tercera edad.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Esta exigencia a las ciencias  de la salud, justifica ampliamente la emergencia de la geriatría como  especialidad, la cual puede definirse como “la rama de la medicina que se ocupa  no sólo de la prevención y asistencia de las enfermedades que presentan las  personas de edad avanzada, sino también de su recuperación de función y de su  reinserción en la comunidad” (British Geriatric Society, 1949) (5).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Esta definición expresa  claramente los fines de la especialidad y la identifica como la rama de la  medicina con competencias en prevención, asistencia y recuperación, con el  objetivo de devolver a la sociedad aquellos pacientes adultos mayores que han  sufrido procesos con potencialidad invalidante.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Una definición más ajustada  debería hacer referencia a los aspectos sociales en situaciones de salud, en  razón de la trascendencia que los condicionantes sociales tienen en los modos de  enfermar y en la evolución de las enfermedades en esta población, por lo que  entran de lleno en el campo de la geriatría.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Esta especialidad, no se  caracteriza como otras, por la exigencia de una sofisticada tecnología para su  práctica, se fundamenta más bien en una actitud y filosofía asistencial que se  apoya en la valoración geriátrica integral, instrumento que define un “proceso  diagnóstico multidimensional, interdisciplinario, diseñado para identificar y  cuantificar problemas médicos, evaluar capacidades funcionales y psicosociales,  alcanzar un plan de tratamiento global, optimizar la utilización de recursos  asistenciales y garantizar la continuidad de los cuidados”.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El término geriatría se  incorpora a la terminología médica en 1909, siguiendo la publicación en el New  York Medical Journal de un artículo de Y.L. Nascher, titulado “Geriatrics: the  diseases of the old age and their treatments” (6), en el cual planteaba la  necesidad de una medicina específica, diferente a la tradicional, para la  atención óptima de los pacientes ancianos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En el momento actual, la  geriatría es una disciplina científica consolidada que se inicia en el mundo  hacia los años 40 del siglo XX, con los trabajos de Marjorie Warren en el West  Middlesex Hospital en Londres (7). En 1946 se crea la especialidad en ese país y  rápidamente se difunde a los demás países europeos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En 1974, la OMS publica el  libro “Planificación de Servicios Geriátricos” y le predice a la geriatría el  desarrollo más importante de entre todas las especialidades médicas.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En 1982 se celebra en Viena la  1ª Asamblea Mundial del Envejecimiento auspiciada por las Naciones Unidas y en  2002 tiene lugar en Madrid la 2ª Asamblea Mundial del Envejecimiento, generando  recomendaciones que han servido de fundamento para la toma de posiciones y de  decisiones por los estados asistentes.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">De acuerdo con Fernando Lolas  (8), “el discurso público sobre el envejecimiento y la vejez se construye sobre  antinomias y paradojas. Se dice respetar a los ancianos, mas no se les ama. Se  defienden sus derechos, mas no el derecho a expresar cuáles son tales derechos.  Se reconoce la solidaridad como el fundamento de las acciones para favorecerlos,  pero se niega en los hechos”.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En el presente de la vejez hoy,  es indispensable la reflexión bioética, pues el fenómeno del envejecimiento  plantea de forma crucial su relación con la sociedad, sobre todo en lo que se  refiere a las implicaciones socioculturales, políticas e institucionales.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La bioética, tal como hemos  venido afirmando, estudia la moralidad de la conducta humana en el campo de las  ciencias de la vida, tiene un carácter interdisciplinario y representa un  instrumento de reflexión para conducir el saber médico y la aplicación de la  tecnología, en función de la mayor protección y resguardo de la vida humana, a  la luz de los principios fundamentales de beneficencia, no maleficencia,  autonomía y justicia, a los cuales podemos agregar el de la santidad de la vida,  la calidad de la vida y la privacidad que comprende el secreto profesional,  todos como garantes de la consideración de la dignidad de la persona humana.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">A la luz de esta reflexión  bioética, son muchos los interrogantes que tienen que ver con la atención de los  adultos mayores ¿Cuáles son los cuidados que deben recibir? Evidentemente que de  calidad, pero ¿Cuáles serían los criterios para procurarlos?</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">¿Antibióticos costosos para un  anciano demente? ¿Por cuánto tiempo? ¿Hasta donde mantener un tratamiento? ¿Cómo  comunicarse con personas que muestran diferentes grados de confusión?</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Los dilemas éticos más  frecuentes en geriatría se relacionan con los objetivos de la intervención  médica, la relación médico-paciente, la capacidad de decisión.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Existe un riesgo mayor de  resultados adversos por la inexistencia de una adecuada red de apoyo social, la  situación de pobreza y la limitación del acceso y de equidad a los sistemas de  salud.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">De acuerdo con lo anterior, el  objetivo del cuidado médico geriátrico no puede limitarse a la atención de las  enfermedades. Más bien deberá identificar las acciones que favorezcan el  bienestar integral del adulto mayor, tomando en cuenta sus necesidades,  expectativas y creencias, de manera que se oriente a preservar y mejorar su  calidad de vida actual y futura y a trabajar con el fin de alcanzar la  compresión de la morbilidad, bien sea con prevención primaria, secundaria o  terciaria (9).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En cuanto a la relación  médico-paciente, está basada en el respeto a la persona y a sus opiniones y  establece la necesidad ética de escuchar. Muchas veces es suficiente el simple  hecho de permitir que el adulto mayor relate sus quejas y sea escuchado para  mejorar efectivamente su situación.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Los argumentos para restringir  el uso de los recursos de salud en esta época de la vida, se basan en que ésta  se acerca a su final, en que estos pacientes ya no son productivos y en que no  intervendrán en el futuro. Ninguno de ellos es correcto desde el punto de vista  ético. Sin embargo, la asignación de los recursos para la atención de salud es  siempre insuficiente para la población general, más aún para la población  anciana, pues generalmente se prioriza la económicamente activa sin tomar en  cuenta el principio bioético de la justicia distributiva.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Muchos otros aspectos de la  atención integral del anciano exigen una reflexión bioética, pero sólo se hará  referencia a algunas situaciones puntuales. Entre ellas a la  institucionalización, la cual debería ser decidida por el propio anciano si es  mentalmente competente. Con frecuencia no son consultados o no se toma en cuenta  su opinión. Si el anciano es capaz de decidir, se debe respetar su elección.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Otra de las situaciones que se  presentan en la práctica de la geriatría y que justifican una reflexión más  profunda, es la que se refiere a la solicitud de muerte. Cuando este deseo se  manifiesta, no es realmente morir lo que se busca, sino más bien acabar con el  dolor, la soledad, la incapacidad propia que lo transforma en molestia o estorbo  para los demás, debilidad, agotamiento o depresión que le hacen la vida  imposible.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La respuesta humana consistiría  en aliviar los síntomas proporcionando la ayuda psicológica y afectiva que le  haga soportable la vida, a pesar de las condiciones en que se encuentre.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La última etapa de la vida que  le corresponde al hombre vivir, es objeto de estudio y reflexión por parte de la  bioética, tal como lo es toda la vida humana, desde sus inicios hasta su final  pues las nuevas tecnologías inciden sobre todos los procesos y situaciones  vitales.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Así ocurre con los inciertos  límites de la muerte, la prioridad para los ingresos a las unidades de cuidados  intensivos, el tratamiento de los enfermos terminales, la limitación de medidas  terapéuticas de soporte vital, la eutanasia y el suicidio asistido.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El crecimiento demográfico de  la ancianidad (el siglo XXI puede ser llamado el siglo del envejecimiento),  constituye una novedad con respecto a épocas anteriores, significa un peso  notable sobre la sociedad que lo debe aceptar con espíritu de solidaridad,  obliga a ajustes sociales y repercute en el ámbito médico.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En las próximas décadas nuestro  país completará la transición demográfica. Ocurrirán grandes cambios al interior  de las familias y dará lugar a cambios significativos en los patrones de  consumo.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Es evidente que se generará una  mayor necesidad de medicamentos para patologías crónicas y el envejecimiento  poblacional originará fuertes presiones a los sistemas de seguridad social.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La disminución del número de  personas que componen la población activa y el envejecimiento progresivo de esa  población producirán desequilibrios que obligarán a cambios en la política de  jubilación.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Los desequilibrios en la  inversión y en el ahorro a nivel colectivo y familiar contribuirán a una posible  disminución en las rentas familiares disponibles.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Es posible predecir un aumento  del gasto sanitario de forma desorbitada, acompañados de infrautilización y  redundancia en el sector educativo.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Los desequilibrios causados en  las estructuras familiares, serán determinantes del aumento de la problemática  de socialización intergeneracional.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Se ejercerán fuertes presiones  sobre la infraestructura de salud y se insistirá en la reasignación de recursos  para la atención de enfermedades crónico degenerativas. El aumento del gasto  sanitario por discapacidades conducirá a profundas reformas en las estrategias,  alcance, funcionamiento y organización de este sector.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Las acciones de promoción de la  salud y de prevención deberán desempeñar un papel cada vez más preponderante y  emprenderse desde muy temprano en la vida de las personas, con el objeto, no  sólo de promover la salud en el adulto mayor, sino de alcanzar la meta de  mejorar la calidad de vida, junto con la prevención de una mala salud evitable,  todo lo cual exigirá la elaboración de propuestas legislativas realistas y  adecuadas a la nueva situación social.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Lo anterior hace necesaria una  nueva cultura de la ancianidad a partir de la comprensión del significado humano  y social de los cambios demográficos que nos depara el futuro.</font></p>     <p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana">REFERENCIAS</font></b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">1. Hayflick L. Aging, longevity  and immortality in Vitro. Experimental Gerontology. Anging. 1992;27(4):363-368.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2771152&pid=S0367-4762200900020000700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">2. Harley C, Vaziri H, Counter  C, Allsopp R. The telomere hypothesis of cellular aging. Experimental  Gerontology. 1992;27(4):375-382.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2771153&pid=S0367-4762200900020000700002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">3. Defossez PA, Lin SJ, Mc Nabb  DS. Sound silencing: The Sir<sub>2</sub> protein and cellular senescence.  Bioessays. 2001;23:327-332.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2771154&pid=S0367-4762200900020000700003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">4. Fukuyama F. El fin del  hombre. Ediciones B. Barcelona, España; 2003.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2771155&pid=S0367-4762200900020000700004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">5. Matthews DA. Dr. Marjory  Warren and the origin of British Geriatrics. J Am Geriat Soc. 1984;32(4):253-  258.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2771156&pid=S0367-4762200900020000700005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">6. Nascher IL. Geriatrics: The  diseases of old age and their treatment. Nueva York Medical Journal.  1909;90:358-359.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2771157&pid=S0367-4762200900020000700006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">7. Warren MW. Geriatrics. A  medical, social, and economic problem. Practitioner. 1946;157:384.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2771158&pid=S0367-4762200900020000700007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">8. Lolas S F. Bioética y  Antropología Médica. Publicaciones Técnicas Mediterráneas. Santiago de Chile.  2000.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2771159&pid=S0367-4762200900020000700008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">9. Fries J. Aging, natural  death and the compression of morbidity. NEJM. 1980;303(3):130-135.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2771160&pid=S0367-4762200900020000700009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body>
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