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</front><body><![CDATA[   <B>    <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="center"><font face="Verdana" size="3">La misión ciencia.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="center"><font face="Verdana" size="3">M&aacute;ximo Garc&iacute;a Sucre, Instituto Venezolano de Investigaciones Cient&iacute;ficas</font></P> </B>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">La Misi&oacute;n Ciencia fue anunciada el 13-12-2005 por el Presidente de la Rep&uacute;blica Bolivariana de Venezuela y lanzada oficialmente el 19-02-2006 por el mismo Presidente en el marco de su programa semanal semanal de radio, Al&oacute; Presidente. Si tomamos esta &uacute;ltima fecha como inicio de la Misi&oacute;n, han pasado 6 meses durante los cuales se han llevado a cabo muchas discusiones, expuesto diversos enfoques, y elaborado esquemas y planes. Es comprensible que haya sido as&iacute;, ya que se trata de una idea novedosa en pol&iacute;tica de desarrollo cient&iacute;fico y tecnol&oacute;gico que el Ministerio de Ciencia y Tecnolog&iacute;a (MCT), entre otros ministerios, ha quedado encargado de llevar adelante hasta su concreci&oacute;n.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Se han establecido cinco &aacute;reas prioritarias: Salud, H&aacute;bitat y Desarrollo End&oacute;geno, Energ&iacute;as, Soberan&iacute;a y Seguridad Alimentaria, y Seguridad y Defensa. Adem&aacute;s se formul&oacute; un plan de formaci&oacute;n en Ciencias B&aacute;sicas con un ambicioso sistema de becas de postgrado y pregrado (2000 y 5000 becas respectivamente hasta ahora) en las universidades nacionales, con miras a la formaci&oacute;n de nuevos cient&iacute;ficos y tecn&oacute;logos que le den apoyo al desarrollo de las &aacute;reas mencionadas. As&iacute; mismo, se incluy&oacute; una vertiente internacional que igualmente venga a dar apoyo a las actividades de investigaci&oacute;n, aplicaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, innovaci&oacute;n y formaci&oacute;n de nuevas capacidades. El Primer Encuentro Cuba-Venezuela en Apoyo a la Misi&oacute;n Ciencia, llevado a cabo en el Instituto Venezolano de Investigaciones Cient&iacute;ficas (IVIC) del 1 al 3 de agosto pasado, es un ejemplo del inicio de esta colaboraci&oacute;n internacional. Por otro lado, la Misi&oacute;n Ciencia debe llegar a todos los estratos de la poblaci&oacute;n, para lo que se la ha dotado del mayor presupuesto (941000 millones de bol&iacute;vares, equivalentes a 438 millones de USD) de plan de desarrollo cient&iacute;fico alguno en Venezuela. Se trata, pues, de un plan realmente ambicioso, que pudiera cambiar el panorama cient&iacute;fico venezolano, con importantes consecuencias en el nivel de desarrollo social, econ&oacute;mico y cultural del pa&iacute;s.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Semejante reto ha propiciado el planteamiento de diversos enfoques sobre la naturaleza de la ciencia y la tecnolog&iacute;a. Como es sabido, la discusi&oacute;n sobre estos diversos enfoques prosigue no solo a nivel nacional. Persiste internacionalmente, y va desde los foros de la UNESCO hasta las organizaciones que se ocupan de la preservaci&oacute;n del ambiente. Soy de la opini&oacute;n que este debate ha quedado superado en lo que concierne a la Misi&oacute;n Ciencia. Porque, independientemente de que la ciencia sea o no una actividad donde los esquemas de poder luchan descarnadamente, abra o no posibilidades insospechadas de dominaci&oacute;n, &eacute;sta sigue teniendo una estructura, que si no se tiene en cuenta, no se est&aacute; haciendo ciencia. Y lo mismo ocurre con la tecnolog&iacute;a. Por lo tanto, lo recomendable es respetar esos rasgos estructurales fundamentales, por un lado de la ciencia y por otro de la tecnolog&iacute;a, teniendo en cuenta las peculiaridades de cada rama del conocimiento (por ejemplo, tener en cuenta las peculiaridades de las ciencias naturales y las peculiaridades de la ciencias sociales). Esto, independientemente de los diversos enfoques epistemol&oacute;gicos, cuya discusi&oacute;n sigue y seguir&aacute; siendo, por mucho tiempo, intelectualmente estimulante.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Inicialmente se hizo una convocatoria de preproyectos que tuvo la utilidad de dar una idea m&aacute;s concreta de las diversas l&iacute;neas de investigaci&oacute;n que los investigadores estaban dispuestos a desarrollar en el marco de la Misi&oacute;n Ciencia. Se recibieron m&aacute;s de 1000 proyectos, de los cuales 153 provinieron del IVIC, instituto adscrito al MCT. Con base en esa informaci&oacute;n, se hizo a todo el pa&iacute;s, del 18-06-06 al 18-07-06, una Convocatoria de Capacidades en las &aacute;reas de Salud, H&aacute;bitat y Desarrollo End&oacute;geno, Soberan&iacute;a y Seguridad Alimentaria, para la soluci&oacute;n de problemas. M&aacute;s recientemente, y con la misma metodolog&iacute;a, se hizo la correspondiente convocatoria en Energ&iacute;as, la cual permanecer&aacute; abierta hasta el 05-09-06. Con estas convocatorias podr&aacute;n identificarse los laboratorios y grupos de trabajo, con sus respectivos temas de investigaci&oacute;n, con miras a poder identificar cu&aacute;les podr&iacute;an ser los nodos de las redes que se formar&aacute;n, una vez que los diversos grupos presenten sus proyectos de investigaci&oacute;n. Es decir, que despu&eacute;s de las recientes convocatorias de capacidades, vendr&aacute; una convocatoria para la formulaci&oacute;n de proyectos. Estos podr&aacute;n ser un desarrollo de los preproyectos presentados inicialmente, o de nuevos proyectos.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">En el marco de la Misi&oacute;n Ciencia, las labores de investigaci&oacute;n, innovaci&oacute;n y extensi&oacute;n se har&aacute;n trabajando en redes de grupos de investigaci&oacute;n. Es una estrategia que tiene en cuenta el car&aacute;cter sist&eacute;mico de la ciencia, de la tecnolog&iacute;a y sus aplicaciones. Como todos sabemos, un sistema est&aacute; formado por diversas partes y las conexiones que estas tienen entre s&iacute;. Los nodos mencionados son las partes de la red, y las conexiones vendr&aacute;n dadas por la manera como estos nodos se van a relacionar entre s&iacute;. El rendimiento de las redes depender&aacute; de la calidad del trabajo en cada nodo, pero tambi&eacute;n depender&aacute;, y mucho, de la manera como estos nodos van a ser conectados entre s&iacute;. Una red con demasiados nodos ser&aacute; de m&aacute;s dif&iacute;cil manejo y, por lo tanto, se deber&aacute; optimizar su rendimiento. Si tiene muy pocos nodos tender&aacute; a no funcionar como una red, sino como un grupo de trabajo. Si est&aacute; excesivamente interconectada, eso tender&aacute; a obstaculizar el trabajo en cada nodo, y a disolver responsabilidades. En breve, hay todo un trabajo de organizaci&oacute;n y optimizaci&oacute;n al cual se ha abocado el MCT, como una de sus principales actividades. Aunque no la &uacute;nica, y esto es importante de subrayar, porque la Agenda Ordinaria del Ministerio contin&uacute;a. Es decir, la agenda donde se prosigue con los proyectos de investigaci&oacute;n, innovaci&oacute;n y extensi&oacute;n, y formaci&oacute;n de capacidades, que viene desarrollando el Ministerio desde el a&ntilde;o 2000. La Misi&oacute;n Ciencia, es una nueva actividad que se agrega a esa Agenda Ordinaria a partir de febrero de 2006, en la que predomina el car&aacute;cter aplicado, en contraste con la Agenda Ordinaria, en la que se ha procurado un balance entre los proyectos aplicados y los de investigaci&oacute;n b&aacute;sica.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Todo gran reto trae consigo la posibilidad de no tener &eacute;xito. Ese es el riesgo. Pero tambi&eacute;n trae consigo la posibilidad de tenerlo. Ser&iacute;a ideal que para que esto &uacute;ltimo ocurriera, logremos trabajar con dedicaci&oacute;n y honestidad, porque si &eacute;sto llega a ser el caso de la Misi&oacute;n Ciencia, habremos dado un paso muy importante en pro del nivel cient&iacute;fico, tecnol&oacute;gico, social, econ&oacute;mico y cultural del pa&iacute;s.</font></P>  <B>    <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">MISI&Oacute;N CIENCIA: PRODUCCI&Oacute;N, ENSE&Ntilde;AZA Y GESTI&Oacute;N DEL CONOCIMIENTO</font></P> <I>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Rigoberto Lanz, </font> </I><font face="Verdana" size="2">Universidad Central de Venezuela</font></P> </B>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Como luce evidente, hay una parte importante de la discusi&oacute;n sobre la Misi&oacute;n Ciencia que reposa en confusiones y malentendidos. Demasiadas interpretaciones libres, exceso de sobre-entendidos, abundancia de prejuicios y recepciones acomodadas al gusto. Estos vicios interpretativos son muy comunes en las grillas intelectuales y en las trifulcas pol&iacute;ticas de la opini&oacute;n p&uacute;blica. Desde luego, tambi&eacute;n encontramos enredos conceptuales que provienen de otros lados. Trat&aacute;ndose de un asunto tan sensible en la cultura occidental como la ciencia y la t&eacute;cnica es m&aacute;s que comprensible que nos consigamos con frecuencia con actitudes intelectuales que son m&aacute;s bien aptitudes culturales. En lo que me toca en este interesante di&aacute;logo que transcurre de maneras muy heterodoxas, creo que es posible puntualizar varios problemas que resuenan recurrentemente. Veamos:</font></P>  <I>    <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Lo que entiendo por &quot;ciencia&quot;</font></P> </I>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">La &quot;ciencia&quot; a la que nos referimos en este debate es estrictamente el modelo epist&eacute;mico que se instal&oacute; en occidente con la Modernidad a partir del siglo XVIII. Poco importa la historia de las ideas o lo que acontec&iacute;a con los griegos hace miles de a&ntilde;os o lo que piensa este o aquel autor. Esa &quot;ciencia&quot; consiste en una l&oacute;gica del conocimiento (pr&aacute;cticas y discursos articulados a redes semi&oacute;ticas precisas) que se desparrama por todos los tejidos sociales (cultura, escuela, opini&oacute;n p&uacute;blica, etc.) conformando un sistema de reglas, un cuerpo de par&aacute;metros de validez, unos criterios de legitimaci&oacute;n de saberes, unas pautas de aplicabilidad (tecnolog&iacute;a). Este modo de producir, circular y consumir el conocimiento se hizo hist&oacute;ricamente dominante en el marco de la Modernidad triunfante, merced a la articulaci&oacute;n con las redes socio-pol&iacute;ticas del poder. Las ciencias devienen &quot;la&quot; ciencia merced a los m&uacute;ltiples deslizamientos de la &eacute;tica, la objetividad y la ret&oacute;rica del bien com&uacute;n. La &quot;ciencia normal&quot; es un sistema de creencias, procedimientos, convenciones, maneras de conocer, modos de ense&ntilde;ar y formas de gestionar el conocimiento que pertenecen a una cultura, que son constitutivas de las relaciones de dominaci&oacute;n que prevalecen en este tipo de sociedades. Esta l&oacute;gica no depende de la intenci&oacute;n o la voluntad de este o aquel investigador. Se trata de una racionalidad fundante, la misma de la Modernidad; lo que est&aacute; en juego es un modelo cognitivo completo y este o aquel &quot;exceso&quot; de los &quot;malos usos&quot; del conocimiento cient&iacute;fico.</font></P>  <I>    <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">La ciencia que se ense&ntilde;a debe ser transformada radicalmente</font></P> </I>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">En este punto no s&eacute; por qu&eacute; persisten las confusiones: el paradigma de ciencia impuesto desde hace siglos por imperio del poder es el mismo modelo de ciencia que se impone en todo el sistema educativo, sin excepciones. No es posible una cambio de paradigmas en la gesti&oacute;n cient&iacute;fico-t&eacute;cnica que se haga la vista gorda con lo que se est&aacute; ense&ntilde;ando (y c&oacute;mo se est&aacute; ense&ntilde;ando) en el espacio escolar. All&iacute; los desaf&iacute;os son muy grandes. Se est&aacute; luchando contra una mentalidad instalada por siglos, remachada por todos los aparatos simb&oacute;licos de la sociedad, regimentada por los imperativos del Estado y cuidadosamente administrada por la extendida burocracia de la ciencia, incluidas legiones de acad&eacute;micos que funcionan estrictamente en la misma longitud de onda. Este problema se vive de manera mucho m&aacute;s aguda en organizaciones expresamente consagradas a esta finalidad, como los Pedag&oacute;gicos o las Facultades de Educaci&oacute;n. Los diagn&oacute;sticos abundan. Los planteamientos sobre el estado de este problema son numerosos. ¿Qu&eacute; falta entonces? Sencillamente la voluntad verdadera de generar un proceso de transformaci&oacute;n que toque la propia base epist&eacute;mica donde reposa toda esta arquitectura de planes de estudio, l&oacute;gicas curriculares, concepciones docentes, trayectorias de formaci&oacute;n, organizaci&oacute;n de experiencias, etc. Las mismas resistencias que se encuentran en los viejos aparatos de la ciencia frente a los procesos de cambio van a aparecer a su turno en el seno de estas universidades pedag&oacute;gicas urgidas de mutaciones conceptuales, hist&oacute;ricas y organizacionales. En el fondo es el mismo proceso: cambio cualitativo de los modos de producci&oacute;n de conocimiento y modificaci&oacute;n profunda de los sistemas de ense&ntilde;anza. Una cosa evoca a la otra, record&aacute;ndonos que de lo que se trata es de una </font> <I><font face="Verdana" size="2">revoluci&oacute;n cultural.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los modelos de gesti&oacute;n no son neutros... tampoco el de ciencia y tecnolog&iacute;a</font></P> </I>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Hemos insistido en la simultaneidad del esfuerzo de transformaci&oacute;n en el tri&aacute;ngulo que conforman la <I>producci&oacute;n</I>, la <I>ense&ntilde;anza</I> y la <I>gesti&oacute;n</I> de la ciencia. Hay una falsa creencia seg&uacute;n la cual &quot;lo administrativo&quot; es una suerte de tierra de nadie donde solo cuentan los atributos abstractos de las competencias profesionales. Esta simplificaci&oacute;n se acomoda bien a los intereses objetivos de un amplio funcionariado que hace de sus pr&aacute;cticas y discursos un modelo funcional a la l&oacute;gica prevaleciente en el plano de la producci&oacute;n cient&iacute;fico-t&eacute;cnica y en la esfera de la ense&ntilde;anza. Nada de ello es casual. Asistimos a la propagaci&oacute;n de una racionalidad que circula en todo el entramado del Estado y se difunde al conjunto de la sociedad. Esos modelos de gesti&oacute;n, tanto en su l&oacute;gica organizacional estricta, como en el clima cultural donde se reproducen, expresan claramente los contenidos de las relaciones de dominaci&oacute;n que sirven de lecho a todas las pr&aacute;cticas sociales de esta sociedad. Por ello los cambios que se emblematizan en la Misi&oacute;n Ciencia tienen tambi&eacute;n una fuerte carga cuestionadora dirigida hacia las viejas estructuras burocr&aacute;ticas que pautan un tipo de relacionamiento con la sociedad, un modo elitesco de apropiaci&oacute;n del conocimiento, una forma disciplinaria de organizar los saberes.</font></P>  <I>    <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">La apuesta por el di&aacute;logo de saberes y la democratizaci&oacute;n del conocimiento</font></P> </I>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">En un nuevo paradigma de las ciencias y de las t&eacute;cnicas el principio rector es la horizontalizaci&oacute;n de las pr&aacute;cticas culturales, el destronamiento de las jerarqu&iacute;as burocr&aacute;ticas y de las pretensiones de &quot;superioridad&quot; de las pr&aacute;cticas culturales o cognitivas. Las sociedades son lo que son en buena medida por la naturaleza de sus modos de producir conocimiento, por el modo como garantizan la comunicaci&oacute;n de sus saberes, por la riqueza de las tradiciones colectivas en la fecundaci&oacute;n de sus acerbos. All&iacute; los saberes tradicionales tienen alg&uacute;n aporte que hacer, la vieja ciencia incluida. Lo que cuenta es la instauraci&oacute;n de una nueva l&oacute;gica en la producci&oacute;n y apropiaci&oacute;n de saberes; el establecimiento de formas democr&aacute;ticas en todos &aacute;mbitos para legitimar los saberes que finalmente se hacen patrimonio de los pueblos. El di&aacute;logo de saberes es efectivamente esta nueva racionalidad en donde los puntos de partida epistemol&oacute;gicos se entrecruzan con los efectos pr&aacute;cticos de la acci&oacute;n de la gente. Los desarrollos tecnol&oacute;gicos m&aacute;s sofisticados, los saberes especializados m&aacute;s complejos se entreveran con saberes hist&oacute;ricamente acumulados por la pr&aacute;ctica de los pueblos en distintas esferas de la actividad social. Estos tejidos semi&oacute;ticos no pueden ser ense&ntilde;ados de cualquier manera: hace falta aqu&iacute; una verdadera conmoci&oacute;n del viejo modelo pedag&oacute;gico que abra paso a una concepci&oacute;n de la formaci&oacute;n -para toda la vida- en donde lo esencial consista en el cultivo de la m&aacute;s alta sensibilidad y la m&aacute;s completa performatividad, es decir, el tr&aacute;nsito por procesos de formaci&oacute;n donde el cultivo del esp&iacute;ritu corre parejo con la dotaci&oacute;n de dispositivos cognitivos de la m&aacute;s alta calidad. Ese escenario dista mucho de los espacios pedag&oacute;gicos tal como los padecemos hoy en nuestras universidades. De all&iacute; la necesidad de articular la labor de soporte emp&iacute;rico de los ambientes de investigaci&oacute;n con el trabajo de carpinter&iacute;a mayor de redise&ntilde;ar profundamente el paisaje acad&eacute;mico de la ense&ntilde;anza de las ciencias en Venezuela.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Un nuevo paradigma para las ciencias y las t&eacute;cnicas demanda un esfuerzo sostenido de implantaci&oacute;n de los nuevos tejidos institucionales que concuerden con los sentidos m&aacute;s profundos de una revoluci&oacute;n cultural de esta envergadura. All&iacute; no hay l&iacute;nea recta ni causalismos. Nadie tiene por all&iacute; guardado alg&uacute;n modelo de gesti&oacute;n que asegure esta consistencia. Se trata m&aacute;s bien de una b&uacute;squeda colectiva donde se pone<I> </I>a prueba una experiencia hist&oacute;rica de gran valor acumulada por civilizaciones enteras que han confrontado en su momento los mismos problemas de articulaci&oacute;n entre la <I>producci&oacute;n</I>, la <I>ense&ntilde;aza</I> y la <I>gesti&oacute;n</I> del conocimiento.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Misi&oacute;n Ciencia es una pol&iacute;tica p&uacute;blica confeccionada para producir un impacto inmediato en el sistema nacional de ciencia y tecnolog&iacute;a del pa&iacute;s. Esa multiplicidad de impactos va adquiriendo visibilidad en la misma medida en que van desarroll&aacute;ndose los portafolios de proyectos que est&aacute;n en curso. Esta no es una suposici&oacute;n sino una constataci&oacute;n disponible de inmediato. El otro tipo de impactos, aquellos dirigidos a transformar estructuras, remover pr&aacute;cticas y cambiar mentalidades, ir&aacute;n not&aacute;ndose m&aacute;s lentamente... justo cuanto estalla la &quot;raz&oacute;n sensible&quot; en las nuevas voces que nombran lo que de otro modo no es nombrable.</font></P>      <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><B><font face="Verdana" size="2">LA MISION CIENCIA CONTRA LA CIENCIA</font></P>  <I>    <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Eduardo V&aacute;squez, </font> </I><font face="Verdana" size="2">Universidad Central de Venezuela</font></P> </B>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Satisfacer la solicitud de reflexionar acerca de los fundamentos pol&iacute;ticos y epistemol&oacute;gicos de la Misi&oacute;n Ciencia requiere conocerlos, lo cual no resulta posible pues no hay fuentes sobre el particular. La misi&oacute;n de la Misi&oacute;n, seg&uacute;n la p&aacute;gina web de la &uacute;ltima es &quot;Modelar una nueva cultura cient&iacute;fica y tecnol&oacute;gica….. con la finalidad de alcanzar mayores niveles de soberan&iacute;a&quot;, as&iacute; como la &quot;Incorporaci&oacute;n masiva de actores sociales…… para el desarrollo end&oacute;geno y la integraci&oacute;n latinoamericana&quot;. Si bien no hay escritos que fundamenten formalmente a la Misi&oacute;n Ciencia, el profesor Rigoberto Lanz ha escrito abundantemente sobre el tema en la prensa nacional y sus ensayos constituyen, por ahora, la mejor fuente de referencia.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Lo cierto es que los art&iacute;culos del profesor Lanz publicados en el diario caraque&ntilde;o <I>El Nacional</I> para dar a conocer en qu&eacute; consiste la Misi&oacute;n Ciencia giran alrededor de varias tesis principales: la verdad, el m&eacute;todo cient&iacute;fico, la universalidad de la ciencia, no son m&aacute;s que <I>falacias</I>. Estos componentes de la ciencia son, pues, enga&ntilde;o, fraude o mentira, hechos para producir da&ntilde;os.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Con la Ilustraci&oacute;n, sus fundadores se propusieron utilizar las verdades descubiertas por la ciencia para atacar y liquidar el poder dominante y sus ideas. Para ello, los ilustrados se basaron en la raz&oacute;n. No es f&aacute;cil definir que se entiende por tal, pero sus caracter&iacute;sticas pueden ser enumeradas. Va en contra de los dogmas que tienen como origen la creencia, la fe, lo no demostrable y probable, esto es, la raz&oacute;n es sobre todo <I>cr&iacute;tica</I>. La raz&oacute;n es propia de todos los hombres. Kant caracteriz&oacute; a la Ilustraci&oacute;n de la siguiente manera: ten valor de servirte de tu propio entendimiento. Los hombres no deb&iacute;an dejarse guiar por prejuicios, por poderes que no soportaran el an&aacute;lisis de la raz&oacute;n. Como es evidente, este poder de la raz&oacute;n convert&iacute;a a los hombres en seres libres, ya que la libertad para esa filosof&iacute;a consist&iacute;a en la autonom&iacute;a de los hombres. Autonom&iacute;a frente a cualquier poder, sea &eacute;ste el de la religi&oacute;n, el de un monarca, o el de la naturaleza. La ciencia que se desarrolla a partir de la Ilustraci&oacute;n se fundamenta en esa premisa: el conocimiento elaborado por la raz&oacute;n es libertad o es un poder liberador. Convert&iacute;a a los hombres en due&ntilde;os de s&iacute; mismos.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Reducir la raz&oacute;n en raz&oacute;n instrumental, para vituperarla, como lo hace Rigoberto Lanz, es desconocer lo que es la raz&oacute;n. Pues la raz&oacute;n instrumental, como aparece en Hegel y en Marx, es la raz&oacute;n convertida en instrumento para actuar sobre la naturaleza. Los instrumentos de producci&oacute;n, los instrumentos m&eacute;dicos o farmac&eacute;uticos, son la raz&oacute;n en acci&oacute;n.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Rigoberto Lanz convierte a la ciencia y a la raz&oacute;n que la hace posible en falacias, esto es, en fraude y enga&ntilde;o para da&ntilde;ar. Como vimos anteriormente, &eacute;ste no es el prop&oacute;sito de los pensadores de la Ilustraci&oacute;n y de la modernidad, &eacute;poca constituida por la filosof&iacute;a de los Ilustrados. La raz&oacute;n cr&iacute;tica fue y sigue siendo un instrumento de liberaci&oacute;n. Es por eso que es temida por los dictadores, por los que les sirven y por los que rechazan toda critica fundada en el razonamiento y en la argumentaci&oacute;n. Siempre las dictaduras, los hombres providenciales, los que se creen elegidos por poderes sobrehumanos, tendr&aacute;n como enemiga a la ciencia, al pensamiento racional. El profesor Lanz quiere eliminar el m&eacute;todo cient&iacute;fico, pero nada dice acerca de por qu&eacute; es falaz. Abomina a la verdad, pero pretende que lo que &eacute;l dice es verdadero. Rechaza la universalidad, pero quiere exportar &quot;la nueva ciencia&quot;, lo cual supone que vale para otros y no solo es local. Nunca encontraremos en su anatema la menor explicaci&oacute;n. La manera como argumenta es propia de un misionero, de propagador de una religi&oacute;n basada en condenas, en anatemas, sin pruebas y sin argumentaci&oacute;n. En esto, al menos, es coherente, pues si condena a la raz&oacute;n no puede utilizarla. Nunca encontraremos en el profesor Lanz argumentos, pruebas, comprobaciones emp&iacute;ricas, conocimientos hist&oacute;ricos. S&oacute;lo anatemas y condenas. En esto justifica su nombre: es una misi&oacute;n. Pero no merece el nombre de ciencia.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Cuando acude a la historia para sostener sus ex-abruptos exhibe su desconocimiento. Por ejemplo, cuando explica su misi&oacute;n a los ni&ntilde;os, de manera pueril, solamente lanza afirmaciones huecas. As&iacute;, lanza al aire esta tesis &quot;Ninguna ciencia nace de los saberes subalternos (<I>sic</I>), desde la pr&aacute;cticas de las clases sociales oprimidas…&quot;¿A qu&eacute; llama saberes subalternos?</font> </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Si hay algo que no hacen las clases opresoras es ciencia. Galileo no pertenec&iacute;a a la clase opresora, ni Newton ni Einstein. Pasteur transform&oacute; tanto la biolog&iacute;a que se habla del mundo de antes<I> </I>y de despu&eacute;s de Pasteur. Darwin fue condenado por la religi&oacute;n y por los arist&oacute;cratas, pues no les gust&oacute; su ascendencia. Son legiones los cient&iacute;ficos que vienen de las clases menos favorecidas. En el campo de la filosof&iacute;a encontrar&aacute; al modesto Kant, que, seg&uacute;n Heine, no cortaba cabezas reales, sino divinas. Marx escribi&oacute; toda su obra dentro de la mayor estrechez. Lo mismo Spinoza y Hegel. Y la revoluci&oacute;n industrial se produjo gracias a que hombres de extracci&oacute;n popular aplicaron la ciencia a la producci&oacute;n industrial. Arkwright era un pobre barbero y fue el inventor de la m&aacute;quina de hilar (1769). De &eacute;l dijo Carlyle: &quot;¡Qu&eacute; fen&oacute;meno hist&oacute;rico es este barbero cachet&oacute;n, barrig&oacute;n, tan aguantador, tan inventor. Este hombre habr&iacute;a de darle a Inglaterra el poder&iacute;o del algod&oacute;n!&quot; Despu&eacute;s de anotar que Inglaterra pose&iacute;a un sistema social bastante flexible para permitir el ascenso de <I>aventureros</I> oscuros, Heilbronner escribe: &quot;solo despu&eacute;s de observar el efecto catalizador producido por el hecho de haberse desatado y puesto a trabajar la energ&iacute;a de esos hombres talentosos de los rangos bajos y medios del orden social, podemos apreciar el efecto de inmensa liberaci&oacute;n que trajeron las anteriores revoluciones econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas&quot;.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">La ambig&uuml;edad es una de las caracter&iacute;sticas de los escritos de Rigoberto Lanz. En efecto, sostiene que &quot;la ciencia es hist&oacute;ricamente el saber dominante de la modernidad&quot;. Es cierto, en las escuelas y en la Universidad se ense&ntilde;a, no tanto ciencia, como a pensar cient&iacute;fica y racionalmente. Se piensa, como Montaigne que &quot;m&aacute;s vale cabeza bien hecha que cabeza bien llena&quot;. Pero a ese pensamiento le queda mucho por hacer. Tiene que luchar contra los iluminados, los elegidos, los que tienen, no pensamientos, sino uniformes y armas. Los medios de comunicaci&oacute;n no han acabado con los mitos, por el contrario, los crean m&aacute;s temibles que antes. Y vemos como muchos intelectuales, carentes de raz&oacute;n cr&iacute;tica, se someten, no al poder de la raz&oacute;n, sino al de la fuerza y del odio. Tiene raz&oacute;n en odiar a la raz&oacute;n, a la ciencia y al esp&iacute;ritu cient&iacute;fico. Es su enemiga. ¡Muerte al pensamiento critico racional! Este es el grito de guerra de la Misi&oacute;n Ciencia.</font></P>  <B>    <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">¿Puede existir una pol&iacute;tica p&uacute;blica para la ciencia?</font></P> </B><I>    <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Heinz R. Sonntag, </font> </I><font face="Verdana" size="2">Universidad Central de Venezuela</font></P>      <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Desde hace alg&uacute;n tiempo, un grupo de militantes de la revoluci&oacute;n bolivariana (reci&eacute;n rebautizado &quot;Socialismo del siglo XXI&quot;) en Venezuela promueve una <I>Misi&oacute;n Ciencia</I>, al estilo de otras <I>Misiones</I> orientadas a, por ejemplo, alfabetizar toda la poblaci&oacute;n, establecer una sistema de salud en los barrios populares, promover el avance de j&oacute;venes con estudios secundarios interrumpidos o no a obtener el bachillerato, introducir hombres y mujeres m&aacute;s o menos j&oacute;venes en los estudios superiores, ense&ntilde;ar destrezas y capacidades a desempleados y desempleadas, etc. El r&eacute;gimen de Hugo Ch&aacute;vez Fr&iacute;as estableci&oacute; tales misiones a partir de 2003 con miras a elevar otra vez su imagen p&uacute;blica, algo ca&iacute;da con miras al Refer&eacute;ndum Revocatorio Presidencial en agosto de 2004. Logrado este objetivo, esto es: habi&eacute;ndolo ganado (con o sin trampas montadas por el Consejo Electoral Nacional), mantuvo las misiones y agreg&oacute; m&aacute;s a las existentes, entre ellas finalmente la que nos ocupa.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">El mecanismo de las Misiones es igual para todas: Los y las que est&aacute;n inscritos e inscritas reciben una suerte de beca, con un monto variable de acuerdo con el tipo de objetivo de la respectiva Misi&oacute;n. Los objetivos, curricula, tiempos y dem&aacute;s detalles son fijados por la Presidencia del Estado, mas no dise&ntilde;ados ni consultados con aquellas instituciones del mismo que tienen a su cargo la salud publica, la educaci&oacute;n, la educaci&oacute;n superior, etc., de modo que las Misiones funcionan paralelas a la institucionalidad formal-constitucional del Estado. Tampoco se consultan organizaciones de la sociedad civil que tengan que ver con los objetivos de las Misiones. El financiamiento proviene directamente de la Presidencia de la Rep&uacute;blica, no aparece en el presupuesto anual aprobado por la Asamblea Nacional y no est&aacute; sometido al control normal de los dem&aacute;s &oacute;rganos de la Administraci&oacute;n Publica.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">En el caso de la Misi&oacute;n Ciencia, sin embargo, existe una vinculaci&oacute;n con el Ministerio de Ciencia y Tecnolog&iacute;a. La ministra y dem&aacute;s altos funcionarios y funcionarias tienen una cierta ingerencia funcional, a pesar de que el dise&ntilde;o de la misma haya sido hecho por un grupo de cient&iacute;ficos que militan en las filas del &quot;chavismo&quot;, una vez m&aacute;s sin ning&uacute;n tipo de consulta con las instituciones cient&iacute;ficas, especialmente las seis universidades aut&oacute;nomas del pa&iacute;s, las Academias y la Asociaci&oacute;n Venezolana para el Avance de la Ciencia (AsoVAC). Estas fueron informadas <I>a posteriori</I>, al estilo de &quot;t&oacute;malo o d&eacute;jalo&quot;.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Esta primera mirada al sistema de las Misiones, incluida la de Ciencia, impone una observaci&oacute;n inicial. Su estructura institucional es pr&aacute;cticamente para-estatal. Ello conduce una conclusi&oacute;n acerca de la visi&oacute;n de Estado que cultivan las elites de la Revoluci&oacute;n y especialmente su l&iacute;der. Es una caracter&iacute;stica del totalitarismo, ll&aacute;mese fascismo o comunismo, que sus lideres y protagonistas dise&ntilde;an y construyen un conjunto de instituciones y estructuras paralelas a las previstas en las constituciones y leyes de los Estados que dominan, conjunto que depende del partido y, en ultima instancia, del l&iacute;der (independientemente de c&oacute;mo este ha llegado al puesto que ocupa, por elecciones o un golpe de estado). Estas instituciones y estructuras tienen como fin &uacute;ltimo el de garantizar que todos los miembros de la respectiva sociedad, adem&aacute;s de &quot;ciudadanos&quot; (¿o hay que decir &quot;s&uacute;bditos&quot;?), est&eacute;n en todas sus actividades <I>envueltos</I> todo el tiempo en el plan-de-vida que la respectiva ideolog&iacute;a les ha impuesto.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Nuestra segunda mirada se centra en la Misi&oacute;n Ciencia. Como cada uno de los totalitarismos implica una visi&oacute;n hol&iacute;stica del mundo y del ser humano en sociedad, la cultura y la ciencia tienen que cumplir determinadas funciones, esto es: deben ser &quot;socialmente pertinentes&quot;. Si nos concentramos en la ciencia, solamente son permisibles aquellas investigaciones, reflexiones, interpretaciones, an&aacute;lisis, etc. que ayuden a construir y amoldar la sociedad de acuerdo con la respectiva ideolog&iacute;a. Por lo tanto, la Misi&oacute;n Ciencia postula una serie de prioridades, todas relacionadas con el &quot;socialismo del siglo XXI&quot;, verdad final del proyecto que encarnan el r&eacute;gimen y su l&iacute;der. La distribuci&oacute;n de los considerables fondos previstos para esta Misi&oacute;n se hace en funci&oacute;n de que las solicitudes de financiamiento, por ende los proyectos, cumplan con alguna o algunas de tales prioridades.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">En tercer lugar, una Misi&oacute;n Ciencia concebida en tales t&eacute;rminos debe <I>a priori</I> negar los paradigmas que orientan nuestras investigaciones cient&iacute;ficas hasta ahora. Como estos se basan, desde Descartes y Newton, pasando por el Iluminismo, el desarrollo de las ciencias naturales y despu&eacute;s del pensamiento y la ciencia sociales, a lo largo de m&aacute;s de cuatro siglos, en el concepto y la practica de <I>la raz&oacute;n</I>, la primera deconstrucci&oacute;n que debe hacerse es la de este &quot;monstruo&quot;. Los ideales y principios que ella ha generado y que han sido asumidos y practicados por las sociedades occidentales deben ser destruidos igualmente, al tiempo que las narrativas y las pr&aacute;cticas y los sistemas que ellos nos han ayudado a construir. ¡Viva la <I>sinraz&oacute;n</I>, vivan Herder, Nietzsche, Heidegger, Jung, Bataille! ¡Vivan Maffesoli, Lyotard y dem&aacute;s postmodernistas! Richard Wolin los llama los &quot;seguidores de la sinraz&oacute;n&quot;. ¡Mueran los que trataron y tratan de revivir la modernidad y salvar la raz&oacute;n: Adorno, Horkheimer, Marcuse, Habermas, Rorty, Charles Taylor! De aqu&iacute; a la famosa frase de un general de la Guerra Civil de Espa&ntilde;a: &quot;!Muera la inteligencia!&quot; no hay sino un paso.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Claro, con toda la tradici&oacute;n de la b&uacute;squeda de la(s) verdad(es) tirada al basurero de la historia y quemada all&iacute;, la vida propia de la ciencia muere, y nace una Misi&oacute;n Ciencia, esto es: un conjunto de pr&aacute;cticas orientadas por el r&eacute;gimen. Parafraseo a Fernando Rodr&iacute;guez: &quot;La condici&oacute;n de la libertad es la pluralidad.&quot; y agrego que la condici&oacute;n de la pluralidad es la libertad, para sostener que dicha libertad y la pluralidad no deben ser limitadas, no por un r&eacute;gimen como lo tenemos hoy en d&iacute;a en Venezuela y en la menor de las medidas por ning&uacute;n Estado. Una pol&iacute;tica p&uacute;blica del Estado presupone la existencia de estructuras, instituciones y pr&aacute;cticas realmente democr&aacute;ticas, con la participaci&oacute;n de todos los ciudadanos. Esto implica algo casi imposible, ya que al hablar de pol&iacute;tica hablamos de poder: que en una pol&iacute;tica p&uacute;blica no est&eacute; presente la pretensi&oacute;n del poder, mucho menos de un poder absoluto.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Termino con una frase de mi amigo Immanuel Wallerstein: &quot;¿Existe una verdad socialmente localizada que sea &uacute;til, y tenga al mismo tiempo alguna base de credibilidad m&aacute;s all&aacute; de las afirmaciones de autor? En otras palabras, ¿puede existir una verdad que sea colectivamente validada y controlada pero no al alcance de las demandas imperativas de los participantes en las batallas pol&iacute;ticas inmediatas? Y si es as&iacute;, ¿c&oacute;mo podemos llegar a ella?&quot;</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Esta, s&iacute;, es la cuesti&oacute;n.</font></P>     ]]></body>

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