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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Entrevista con el profesor Mario Torrealba Lossi]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="center"> <b> <span lang="ES-MX" style="font-size: 10.0pt; line-height: 150%; font-family: Verdana"> Entrevista con el profesor Mario Torrealba Lossi</span></b></p>     <p align="center" style="text-align: justify; "> <b> <span lang="ES-MX" style="font-size: 10.0pt; line-height: 150%; font-family: Verdana"> &nbsp;(Reproducimos a continuación esta entrevista realizada al Prof. Mario Torrealba  Lossi, la cual ha sido extraída de la Revista Pasos (mayo, 1968, año I, número  1), órgano de divulgación periodística del Liceo “José Manuel Núñez Ponte”.  Material que, sin duda alguna, resulta de una altísima vigencia en los tiempos  actuales).</span></b></p>     <p align="center" style="text-align: justify; "> <b> <span lang="ES-MX" style="font-size: 10.0pt; line-height: 150%; font-family: Verdana"> -¿Hasta dónde ha tenido proyección universal la novelística  venezolana contemporánea?</span></b></p>     <p align="center" style="text-align: justify; "> <span lang="ES-MX" style="font-size: 10.0pt; line-height: 150%; font-family: Verdana"> -La novelística venezolana vivió entre los años comprendidos desde  1928 hasta 1945, su mejor época. Los nombres de Gallegos, Uslar Pietri, Díaz  Sánchez Arráiz y Julián Padrón, la proyectaron a un ámbito continental y la  hicieron conocer, por vez primera en Europa. La novelística criolla de ese ciclo  del costumbrismo y del paisajismo brilló a la par del esplendor que en dicho  instante hubo en la literatura de ficción en Hispanoamérica. Pero, como en la  literatura se cumple la ley de flujos y reflujos de que hablaba Vico, a ese  período de ascenso y plenitud le sucedió otro de receso y decadencia. Todavía  Venezuela no se ha repuesto de ese letargo. Pienso que tardará algunos años para  que volvamos a ocupar un sitio preponderante en el proceso novelístico del  continente. Países de mayor tradición y relieve –como Méjico, Argentina y Chile-  constituyen hoy en día los pioneros, los que marcan pautas en creación literaria  y artística. El triunfo último de Adriano González León, en España, parece  indicar que comienza un como nuevo despertar en nuestra novelística. Después de  todo, tenemos pleno derecho a cumplir con un rol trascendente en las letras de  América y en el mundo.</span></p>     <p style="text-align: justify; "><b> <span lang="ES-MX" style="font-size: 10.0pt; line-height: 150%; font-family: Verdana"> -¿Es equivocado el establecer diferencias entre cuento y novela?</span></b></p>     <p style="text-align: justify; "><b> <span lang="ES-MX" style="font-size: 10.0pt; line-height: 150%; font-family: Verdana"> -</span></b><span lang="ES-MX" style="font-size: 10.0pt; line-height: 150%; font-family: Verdana">La  verdad es que hoy no se sabe con certeza hasta dónde un cuento es novela y  viceversa. Los críticos prefieren hablar de literatura de ficción. Con este  término comprenden toda creación en donde se cumplen aquellas exigencias del  ensayista norteamericano Van Doren: “Donde haya personajes ambiente y mensaje,  habrá creación novelística y cuentística” No obstante resulta muy difícil para  un profesor de educación media o para un estudiante de bachillerato desestimar o  rechazar las diferencias que tradicionalmente se han establecido entre una y  otra formas. Tanto los arquetipos como las situaciones que se encuentran en una  novela aparecen como más distendidos y ricos en detalles que en el cuento. Por  ejemplo, lo que sabemos de un personaje central que participa en un cuento  siempre es menos de lo sabemos o sabremos de ese mismo personaje proyectado  dentro de una novela. En esta, el autor se halla obligado a profundizar en  situaciones que darían una visión mayor de los tipos que componen la trama o se  desenvuelven en ella. En la cuentística, por el contrario, no sucede esto puesto  que allí la insinuación y la aproximación están por encima de todo lo demás.  Ello implica el que la novela se acerque más como creen muchos teóricos a la  epopeya, en tanto que el cuento sea como un primo hermano de la poesía lírica.  Un personaje de cuento, puede ser, apenas un simple nombre. Un personaje de  novela debe ser más que un nombre. Un ambiente espacial de cuento, puede ser  sólo tres o cuatro líneas o rasgos. En tanto que el escenario de una novela  aparece variado y múltiple. La novela se aparece más compleja en su  horizontalidad. Pero, en cuanto a la profundidad lo vertical, en suma, uno y  otro pueden serlo intensamente.</span></p>     <p style="text-align: justify; "><b> <span lang="ES-MX" style="font-size: 10.0pt; line-height: 150%; font-family: Verdana"> -¿Cómo cree usted que debe enseñarse la literatura en bachillerato o  en la Educación Media en general?</span></b></p>     <p style="text-align: justify; "> <span lang="ES-MX" style="font-size: 10.0pt; line-height: 150%; font-family: Verdana"> Los estudiantes de literatura no aprecian la materia porque los  profesores contribuimos muy poco a ello. Creemos, por lo común, que enseñar tal  asignatura consiste en hacer malos recuentos de autores y de obras. De ese modo,  el proceso del aprendizaje se desvirtúa y se vuelve tedioso e insulso. He  comprobado por mi modesta experiencia que cuando el alumno se le compenetra con  la obra, lectura, exámenes, discusiones y apreciaciones directas en clase, esta  se torna más dinámica y se forjan valores e inquietudes de sumo interés. El “pastillaje”,  el “apuntismo” y el “verbalismo” son acérrimos enemigos de esa didáctica y de  cualquier otra. El fin que se persigue con la enseñanza de dicha materia no debe  ser solo el acopio de conocimiento, sino la preparación del estudiante para la  cultura y para la vida. El aprendizaje literario debe contribuir fervientemente  al logro de una conciencia nacional y cívica, puesto que, lo mismo que la  historia y la filosofía, el acervo artístico dignifica y enaltece los altos  valores del espíritu.<b> </b></span></p>       ]]></body>

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