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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><font face="Verdana"><b>La investigación en la Facultad de  Medicina de la Universidad del Zulia, <span class="char-style-override-1">a  través del tiempo</span></b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La investigación en la  Universidad del Zulia y en la Facultad de Medicina, era prácticamente  inexistente hasta finales de la década de los años 50 del siglo pasado. Se  limitaba en la mayoría de los casos, a reportes epidemiológicos o a la  descripción de casos clínicos interesantes. Con el cambio de gobierno en 1958,  se operó también un cambio significativo en la manera de concebir la  Universidad; fue cuando el rector Antonio Borjas Romero, junto a los decanos y  el Dr. Américo Negrette, decidieron modernizar la Institución y enviar a los  jóvenes recién graduados, que se hubiesen destacado, a formarse como  especialistas e investigadores a instituciones de alta calidad de Venezuela y el  exterior. El Dr. Negrette en particular, gestionó ante el Instituto Venezolano  de Investigaciones Científicas (IVIC), la admisión de futuros investigadores  para el Instituto de Investigaciones Clínicas y como resultado, fueron admitidos  seis médicos de reciente graduación, con la categoría de “Estudiante graduado”.  Después de 2 o 3 años, El IVIC a su vez becó a estos estudiantes, para que  continuaran su formación en universidades norteamericanas. Esta fue la etapa de  siembra y la década de los años 70 fue el tiempo de comenzar la cosecha.  Siguieron incorporándose investigadores y la Facultad de Medicina alcanzó un  alto prestigio, tanto por la calidad de su enseñanza como por la calidad y  cantidad de sus científicos. Se hizo claro, que la investigación que no se  divulga, escomo si no existiese y los investigadores se esforzaron por publicar  sus hallazgos en revistas internacionales y elevar la calidad de las nacionales,  para lograr su ingreso en los más prestigiosos índices internacionales.</font></p>     <p class="P-rrafo-b-sico para-style-override-3" align="justify"> <font face="Verdana" size="2">Lamentablemente, las autoridades universitarias  que siguieron, salvo contadas excepciones, no han tenido la visión del rector  Borjas Romero y han cumplido a regañadientes con la ley de Universidades, al  asignar un presupuesto lo más exiguo posible al Consejo de Desarrollo Científico  y Humanístico (CONDES) y en lo que respecta a los Institutos, la cuota para el  mantenimiento de su estructura y equipos que les han asignado, ha estado siempre  muy por debajo de las necesidades. </font></p>     <p class="P-rrafo-b-sico para-style-override-3" align="justify"> <font face="Verdana" size="2">Hoy en día, el panorama es mucho más oscuro. La  inflación galopante ha golpeado fuertemente a la institución universitaria. Las  compañías y laboratorios proveedores de equipos y reactivos, ante la dificultad  en la adquisición de divisas, se han ido retirando del país y la situación ha  llegado al punto, que los equipos que se dañan no se pueden reparar ylos  reactivos que se agotan, no se pueden sustituir. Este estado de cosas, no  constituye una garantía para que los proyectos reciban financiación  extrauniversitaria nacional o extranjeray las subvenciones del CONDES, cuando  son aprobadas, ya resultan desfasadas ante el incremento de los costos.  Particularmente grave, es la dificultad para acceder a las revistas científicas  especializadas o para participar en reuniones y congresos internacionales.</font></p>     <p class="P-rrafo-b-sico para-style-override-3" align="justify"> <font face="Verdana" size="2">Por otro lado, se cambió el Sistema de Promoción  al Investigador (PPI), por otro que no toma en cuenta la trayectoria del  investigador, ni la calidad de los proyectos, con lo cual muchos científicos se  han sentido menospreciados y han buscado cabida más allá de nuestras fronteras,  los laboratorios se están quedando vacíos y la función de la Universidad de  crear e impartir conocimiento, se cumple menos que a medias.</font></p>     <p class="P-rrafo-b-sico para-style-override-3" align="justify"> <font face="Verdana" size="2">A pesar de la triste situación descrita, la  investigación lucha por sobrevivir, como es prueba el hecho que la revista  Investigación Clínica, que en el mes de julio cumplió 57 años de publicación  ininterrumpida, continúa con su calidad y periodicidad no obstante haber pasado  al formato digital, por no poder costear la forma impresa, puesto que ya no  recibe subvención del CONDES. En su último informe “Redalyc” (Red de Revistas  Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal), muestra que  Investigación Clínica publica aportes de 23 países, en su mayoría de Venezuela  (78,5% del cual 15,8 % corresponde a la Universidad del Zulia), seguido por  México (5,2%) y por España (4,3%). Esto hace recordar que el Dr. Negrette  comparaba la investigación con el abrojo, como a esta planta “nadie la cuida,  nadie la quiere, pero sigue floreciendo”.</font></p>     <p class="P-rrafo-b-sico para-style-override-3" align="center"> <font face="Verdana" size="2"><span class="char-style-override-3">Maria Diez-Ewald</span></font></p>     <p class="P-rrafo-b-sico para-style-override-3" align="justify"> <font face="Verdana" size="2"><b><span class="char-style-override-4">Research in  the Faculty of Medicine of the University of Zulia, throughout the years.</span></b></font><span class="char-style-override-2"></span></p>     <p class="P-rrafo-b-sico para-style-override-3" align="justify"> <font face="Verdana" size="2">Research in the Faculty of Medicine of the  University of Zulia showed an important impulse in the 70s and 80s due to the  incorporation of new personnel trained to do research and publish results. Never-theless,  research activities in the Faculty have always confronted grave difficulties,  especially in recent years, with infrastructure and financing. Budgets assigned  to research frequently do not permit the maintenance and adequate operation of  its laboratories, nor the opportunity for its scientists to remain up to date  with their specialties . For this reason, many researchers have left for more  promising opportunities outside Venezuela. None the less, there have been  successes. One of these is the journal ¨Investigacion Clinica¨ which is  celebrating , this year, 57 years of uninterrupted publication. It now can be  found in digital format.</font></p>       ]]></body>

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