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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El alcance internacional de José María Bengoa]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The International Contribution of José María Bengoa]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Following his initial experience in Sanare with nutrition rehabilitation centers and convinced that the social reality associated with malnutrition required a larger focus, José María Bengoa was assigned the task in 1956 to evaluate for WHO the activities led in different parts of the world in nutrition. He travelled extensively through Africa, India and Latin America in order to understand the magnitude of the problem. The main topic then was kwashiorkor a syndrome of severe malnutrition due to low intake of poor quality protein. From the start his goal was to create a bridge between investigation and public health in order to manage the issues of malnutrition in the community. As Chief of Nutrition Unit in WHO from 1964 to 1975, he led assistance programs and coordinated activities with other UN Agencies leaving a widely recognized legate in public health nutrition.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[   <font FACE="Verdana"><b>     <p ALIGN="center">El alcance internacional de José María Bengoa</p> </b> </font>  <font FACE="Verdana" size="2">     <p align="center"><b>José María Bengoa Rentería<sup>1</sup></b>.</p>     <p align="justify">1 Consultant Hópital Cantonal Universitaire Genéve, Suisse  Solicitar correspondencia a: <a href="mailto:jmbengoa@hin.ch">jmbengoa@hin.ch</a></p>     <p align="justify"><b>Resumen</b>:</p>     <p align="justify">Siguiendo su primera experiencia en Sanare con los centros de  rehabilitación nutricional, convencido de que la realidad social asociada à la  malnutrición exigía un enfoque de mayor amplitud, en 1956 le fue asignada por la  OMS a José María Bengoa, la responsabilidad de evaluar las actividades que se  realizaban en nutrición en diferentes partes del mundo. Viajó extensamente por  países de África, India y América Latina para comprender la magnitud del  problema. El tema principal entonces era el kwashiorkor, síndrome de  desnutrición severa por consumo insuficiente y de proteína de baja calidad.  Desde el principio, su objetivo fue de crear un puente entre la investigación y  la salud pública para tratar el problema de la malnutrición en la comunidad.  Como Jefe de Nutrición de la OMS de 1964 a 1975, dirigió los programas de  asistencia y de coordinación con las Agencias de la ONU dejando un legado  ampliamente reconocido en nutrición y salud pública. </p>     <p align="justify"><b>Palabras clave</b>: José María Bengoa, malnutrición,  comunidad, OMS.</p>     <p align="center"><b>The International Contribution of José María Bengoa</b></p>     <p align="justify"><b>Abstract:</b></p>     <p align="justify">Following his initial experience in Sanare with nutrition  rehabilitation centers and convinced that the social reality associated with  malnutrition required a larger focus, José María Bengoa was assigned the task in  1956 to evaluate for WHO the activities led in different parts of the world in  nutrition. He travelled extensively through Africa, India and Latin America in  order to understand the magnitude of the problem. The main topic then was  kwashiorkor a syndrome of severe malnutrition due to low intake of poor quality  protein. From the start his goal was to create a bridge between investigation  and public health in order to manage the issues of malnutrition in the community.  As Chief of Nutrition Unit in WHO from 1964 to 1975, he led assistance programs  and coordinated activities with other UN Agencies leaving a widely recognized  legate in public health nutrition.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><b>Key words</b>: José María Bengoa, malnutrition, community,  WHO.</p>     <p align="justify"><b>Introducción</b></p>     <p align="justify">Hablar del alcance de José María Bengoa en la Nutrición  Internacional es recapitular la historia de los primeros años de las agencias de  las Naciones Unidas dedicadas a la Nutrición. Los pioneros de la nutrición han  sido conmemorados en un artículo de Anales Venezolanos de Nutrición de 2012 (1).</p>     <p align="justify">Una vez identificadas las causas de las enfermedades por  deficiencias en vitaminas, labor extraordinaria de los bioquímicos y médicos de  la primera mitad del siglo XX, apoyándose en las observaciones clínicas de  siglos atrás, quedaba el reto de enfrentar el problema más general de la  malnutrición. Saliendo de la segunda guerra mundial con sus horrores, sus  hambrunas y la desnutrición, un viento de optimismo llevó a los políticos a  crear la FAO, la OMS y Unicef, con el objetivo, algo utópico, de establecer un  mundo pacifico libre del hambre.</p>     <p align="justify"><b>Las agencias de la ONU</b></p>     <p align="justify">En la FAO, Sir John Boyd Orr, Premio Nobel de la Paz 1949,  estructuró una agencia dedicada a mejorar la producción y la distribución de los  alimentos. Su experiencia previa le había convencido que “la primera causa del  hambre es la pobreza. Es inútil producir más alimentos si no tienen los hombres  y los países los mercados que pueden absorberlos.” (2). Había demostrado en el  Reino Unido los beneficios de distribuir leche gratis a los niños escolares y  esa idea de suplementar la alimentación fue uno de los pilares de la política en  aquella época. Su punto de vista era que la planificación nacional de la  alimentación y los programas estatales de agricultura debían proveer una dieta  adecuada a cada uno de los miembros de la comunidad. En la FAO, los  nutricionistas principales fueron W.R. Aykroyd y Marcel Autret quienes guiaron  sus intereses hacia los países en desarrollo estableciendo una política global  de nutrición con Planes Nacionales de Alimentación (3)en cada país (3). Esa  ambición quedó mermada por falta de estructuras locales y de personal con  formación.</p>     <p align="justify">Unicef se entregó de pleno a programas de soporte nutricional  con distribución de leche descremada bajo el liderazgo de su director, Richard  Heyward (4). A posteriori hay que reconocer el efecto muy limitado de esos  programas dadas las dificultades de implementación sea de adquirir la leche en  USA, de transportarla, de almacenarla y de distribuirla, cosa que representaba  un reto casi imposible a mantener a largo plazo. De facto la materia prima de  leche descremada encareció a tal punto que no hubo forma de financiar los  programas.</p>     <p align="justify">El primer comité de expertos junto FAO/WHO de nutrición en  1950 señala el siguiente programa: ofrecer consultores a los países, colaborar  con los programas de alimentación, mejorar la educación nutricional, organizar  cursos de formación y otorgar becas. La metodología de evaluación del estado  nutricional también quedó destacada. Por definición la OMS era la agencia de ONU  más orientada a la medicina, pero en muchos aspectos sus intereses y los de la  FAO se sobreponían, lo que exigía una estrecha colaboración. Los tres temas  resaltados fueron bocio endémico, pelagra y kwashiorkor, “un síndrome de  deficiencia nutricional de mayor extensión en zonas tropicales, mal definido …..  distinto de pelagra, asociado a cirrosis” (5). Tratar deficiencias específicas  como el bocio endémico tenía una lógica médica y un enfoque vertical. Se define  un problema, se suplementa, y en teoría se resuelve. El razonamiento entonces  asimilaba la malnutrición a una deficiencia en nutrientes. Ese paradigma bien  establecido en la comunidad de nutricionistas “occidentales” explica el porqué  se centraron tanto en la deficiencia en proteínas, tratando de colmatar el  “protein gap”. En los años cincuenta las tres prioridades fueron kwashiorkor,  bocio endémico y nutrición infantil. La primera misión junta FAO/WHO en el  terreno fue de mandar a M. Autret y J.F Brock de Cape Town a recorrer África  para confirmar si en todos los países existía el kwashiorkor, definir los  aspectos clínicos, la incidencia, las costumbres de alimentación, la parte  debida a otros factores como las parasitosis y el tratamiento más eficaz. De esa  misión resultó la monografía de 1952 “ Kwashiorkor in Africa” (5) lo que dio la  oportunidad a Aykroyd de enfatizar “ una enfermedad extraordinaria causada por  la deficiencia en proteínas, llamada de diversos nombres, que afecta los niños  después del destete en muchas partes del mundo”(3). Se realizaron dos encuestas  más en América Central por M. Behar y M. Autret y en Brasil por J. Waterlow y  Vergara confirmando la extensión del síndrome multicarencial. Quedaba claro que  el kwashiorkor tenía que ver tanto con la pobreza que con la ignorancia de las  madres, aun así la solución del problema parecía encontrarse en la distribución  de leche por parte de Unicef. Un estudio crítico y más detallado de esta época  se encuentra en la tesis de JN Ruxin, “Hunger, Science, and Politics: FAO, WHO,  and Unicef Nutrition Policies, (6).</p>     <p align="justify"><b>El kwashiorkor</b></p>     <p align="justify">El kwashiorkor fue descrito en 1935 por Cicely D. Williams,  articulo del Lancet en el cual comentaba que se mejoraba al alimentar al niño  con leche descremada (7). Identificó correctamente que la causa era un destete  precoz, o cuando el hijo siguiente nacía. Esa es la etimología propia de  kwashiorkor señalando la condición social. Poca atención se le debió dar a ese  trabajo porque en los diez años siguientes no se publicó nada al respecto. Más  tarde, Cicely Williams fue reconocida por su contribución extraordinaria en una  vida centenaria (8). Siempre abogó a favor de la lactancia materna, se opuso a  las suplementaciones e insistió en aplicar los métodos más sencillos posibles en  el terreno, temas que recoge en “Grassroots nutrition or consumer participation”  (9). Compartió con José María Bengoa esos conceptos en encuentros en Tanganica  en 1957 y en los años siguientes. En 1948, John Waterlow publicó “Fatty liver  disease in infants in the British West Indies” (10). Luego de observar un  incremento en casos de niños con edemas y hepatomegalia a consecuencia de la  supresión de la importación de alimentos durante la guerra, tuvo la curiosidad y  la sorpresa de observar una esteatosis marcada que le pareció paradójica en un  contexto de desnutrición. La nombró “fatty liver disease” y anotó la similitud  con los casos descritos por Cicely Williams (11). Waterlow colaboró intensamente  con José María Bengoa en los comités de expertos de la OMS, y propuso una nueva  clasificación de la malnutrición proteino-calorica, término introducido por D.  Jelliffe, para ser publicado por la OMS. El síndrome tuvo unas cuarenta  denominaciones en la literatura médica, las principales fueron kwashiorkor en  África, nutritonal dystrophy en India, dystrophie des farineux en Europa y  síndrome policarencial de la infancia en América Latina.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><b>Medicina social en el medio rural venezolano</b></p>     <p align="justify">Entre esas dos observaciones de médicos británicos en África  y en el Caribe, aparece en 1940 la obra de José María Bengoa “Medicina Social en  el Medio Rural Venezolano”. (12). Hace falta la perspectiva del tiempo pasado  para advertir lo premonitorio que fue ese estudio científico de una pequeña  comunidad andina venezolana. Para fortalecer su observación clínica de la  malnutrición, Bengoa se dedicó a realizar una encuesta completa y compleja  recogiendo datos sobre estado nutricional, las condiciones de vida, la vivienda,  el trabajo, los salarios y el nivel de educación de la población de Sanare  (Lara). El trabajo empieza con estas líneas: “Cuando el higienista enlaza su  labor con la del sociólogo hace sociología médica. La medicina social es higiene  y sociología íntimamente unidas. Y no se concibe una higiene aislada de la  sociología…… La salud de los pueblos no puede rehacerse con medidas  terapéuticas, ni aún con la profilaxis que nace de nuestros laboratorios. Hay  que ir más lejos. Hay que crear la ciencia social. La Medicina Social.” Rellenó  500 planillas correspondiendo a 500 familias del casco urbano de Sanare y de los  caseríos apartados. Resalta leer que el 20% no toma leche ni una vez al mes, el  44% no come huevos y el 62% no come carne ni una vez al mes. En los caseríos la  situación era aún peor donde se podía observar lo que Bengoa denominó el  síndrome del perro: la presencia de perros famélicos en una casa era señal  inequívoca de que allí había problemas nutricionales.</p>     <p align="justify">También recoge datos sobre las enfermedades predominantes tal  como tuberculosis, paludismo y anquilostomiasis, resaltando la íntima relación  entre infecciones y desnutrición. El sociólogo comentó con pudor los aspectos  relacionados con la promiscuidad, el sentido moral y la pasividad aparente ante  la magnitud de los problemas. Le llamó la atención la tristeza del campesino, su  estado lánguido y caído que debía tener su origen en un factor orgánico, la  anemia y la desnutrición. A consecuencia se observaba cierta inhibición del  pensamiento o indiferencia reflejadas por el recurso a un lenguaje monosilábico.  En el capítulo acerca de la influencia de la desnutrición sobre el desarrollo de  la inteligencia cabe señalar lo difícil que es separar las variables de salud y  las socio-económicas y culturales. Estaba claro en la mente de Bengoa que la  malnutrición no se solucionaba con un suplemento. El enfoque debía de ser mucho  más amplio y abarcar todos los ámbitos de la vida comunitaria. En cuanto al  kwashiorkor, que no tenía nombre propio en Sanare, rápidamente comprendió que se  podía mejorar acogiendo a los niños en los locales del médico y tomando el  tiempo de enseñar a la madre las bases de la atención en la alimentación de sus  hijos. El primer centro de recuperación o rehabilitación nutricional reportado  en la literatura es el de Sanare. En él se demostró que con medidas sumamente  sencillas, mejorando el higiene, la preparación del alimento y la educación de  la madre se podían curar las carencias nutricionales. Con esas bases y las  enseñanzas sacadas de las encuestas posteriores realizadas en los barrios de  Caracas y otras zonas de Venezuela, se consolidó la visión de Bengoa que “la  nutrición era un problema de Salud Pública”. En la III Conferencia Latino  Americana de Nutrición en Caracas (1953) el jefe de la división de nutrición de  la OMS, Jim Burgess se percató de ello y lo contrató para establecer las bases  de un nuevo enfoque de la nutrición internacional.</p>     <p align="justify"><b>La Organización Mundial de la Salud (OMS/WHO)</b></p>     <p align="justify">Los protagonistas de la nutrición de aquella época siguieron  liderando las políticas centradas en la deficiencia en proteínas y en las formas  de solucionar el problema con fuentes no convencionales de proteínas creando  distintos complementos tal Incaparina, Saridele o CMS, con soja, cacahuetes o  granos (6). Uno de los principales fue Nevin Scrimshaw, primer director de INCAP  desde 1949. Su extensa experiencia en Guatemala y su específico interés en la  relación entre infecciones y malnutrición le llevo a asumir un rol de líder en  ese campo. Mas tarde, Scrimshaw creó la International Nutrition Foundation y  recibió el World Food Price en 1991 “for his revolutionary accomplishments over  six decades, in fighting protein, iodide, and iron deficiencies, developing  nutritional supplements, educating generations of experts, and building support  for continued advances in food quality around the world”. Scrimshaw tenia el mas  grande respeto por el trabajo de José María Bengoa tal como lo escribió en 1958  “I have so many things for which to thank you and about which to express  appreciation and admiraton for your activities, that I don’t know where to begin.  I can only reiterate that I have never worked with anyone in whom I felt more  confidence or whose impressions and recommendations I could more wholeheartedly  support”. Esa opinión era compartida por muchos y aquí se da por ejemplo en 1960  el comentario de Ancel Keys, de gran fama por sus investigaciones sobre la  inanición y el “Estudio de Siete Paises” base del reconocimiento de la  alimentación en el cuadro de las enfermedades cardiovasculares: “I am interested  to know that you are taking up your duties in Washington… but I’m sure you will  leave an important hole in Geneva and I wonder how Jim Burgess will get along  without you.”</p>     <p align="justify"><b>Protein Advisory Group</b></p>     <p align="justify">Se creó el Grupo Consultivo sobre Proteínas PAG (Protein  Advisory Group) dirigido por William Darby y Paul Gyorgy, para dar un crédito  científico a las recomendaciones de las agencias de la ONU. Ellos dos y los  otros miembros, todos anglosajones, eran destacados científicos con notables  contribuciones originales en investigación fundamental de la fisiología de la  nutrición. Quizás fuera a propósito que se intentó medicalizar la malnutrición  con el interés marcado para el kwashiorkor. Los factores causantes de la  malnutrición son tan vastos y casi imposibles de manejar que los expertos  prefirieron focalizarse en áreas con mejores perspectivas de progreso. El niño  con kwashiorkor tiene cambios fisiológicos y biológicos que se pueden medir,  como en cualquier enfermedad. Sin querer restarles mérito por un trabajo de gran  calidad y mucha dedicación, esa obstinación en dar prioridad a compensar la  deficiencia en proteínas probablemente retrasó la implementación de programas en  nutrición y sanidad primaria (primary health care). Fue objeto de mucha  discusión la definición de los requerimientos en proteínas que tuvo lugar en  Roma en 1955 bajo la dirección de Emile Terroine. Se establecieron los  requerimientos en términos de referencia a una proteína de alto valor nutritivo  y se intentó hacer la correlación en función del contenido en amino ácidos de  los alimentos (13).</p>     <p align="justify"><b>Applied Nutrition Programmes</b></p>     <p align="justify">La formación de personal en países en desarrollo fue también  prioritaria para la OMS desde el principio, identificando los distintos tipos de  personal necesario y la formación adecuada a cada uno de ellos. Los Applied  Nutrition Programmes (ANP), o Expanded Nutrition Programs, fueron una iniciativa  educativa que intentó mejorar las condiciones locales con el soporte de expertos  externos (14). El interés en métodos de planificación y de evaluación de  programas designados para promover el desarrollo social y la mejoría económica  fue creciente. Unos sesenta programas fueron montados en 35 países. Los cuatro  objetivos principales eran: 1) coordinación de conceptos de importancia,  políticas y actividades de ministerios o departamentos de salud pública,  educación y agricultura con el propósito de ayudar a la población a mejorar la  producción de alimentos y consumir una dieta más equilibrada; 2) Estudiar,  probar y popularizar métodos educativos apropiados; definir los alimentos que se  puedan producir localmente y perfeccionar técnicas de agricultura sencillas; 3)  Formar el personal necesario para empezar y desempeñar el programa; 4) Conseguir  la colaboración de las comunidades afectadas por el programa y en la fase de  ejecución, contactar a los miembros de la familia para reunirlos en grupos en  locales como escuelas, cooperativas, centros sociales. La operación era  ambiciosa y compleja pero no resultó ser un programa sostenible por falta de  recursos y de expertos ante la inmensidad del empeño. Los ANP resultaron ser en  muchos casos aventuras aisladas que no llegaron a crear una red extensa en  América Latina. Cuando los proyectos financiados por la ONU cesaron, no fueron  seguidos por los gobiernos por falta de medios o de motivación. Los esquemas de  planificación nutricional que se idearon en academias no tuvieron aplicación  practica en el terreno. Los programas no pudieron dar resultados a gran escala  cuando sobrepasaron las posibilidades de cualquier plan la evolución de la  demografía y el desplazamiento de la población del campo a las urbes.</p>     <p align="justify">En América Latina se desarrollaron los centros de  rehabilitación nutricional al ejemplo del de Sanare. José María Bengoa los  impulsó con entusiasmo en aquellas regiones donde la incidencia de casos de  malnutrición grave era la mas alta y los recursos económicos mas bajos (15).  Tuvieron éxito en Haití por ejemplo por un costo muy inferior al de los  hospitales. Comentando en 1969 el articulo de José María Bengoa “Some Remarks on  the History of Rehabilitation Centers”, Paul Gyorgy escribía “I found many  important similarities between your and my position…. Our differences are more  in the periphery, but see eye to eye on the importance of laying new foundations  for social and economic welfare.”.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><b>Cambio de paradigma: nutrición y salud pública</b></p>     <p align="justify">Conforme las causas de la malnutrición se basaban en la  disponibilidad de alimentos, en el incremento de la población, en la economía y  en la falta de educación, la OMS consideró que venia el tiempo de ver los  problemas de nutrición bajo un punto de vista de salud publica. Entre tanto, en  otras partes del mundo se llamaba la atención señalando que el problema  principal era la desnutrición crónica o marasmo, particularmente en México,  Federico Gómez Santos, y sus colegas del Hospital Infantil Cravioto, Ramos  Galvan y otros quienes decían que la malnutrición se reducía a un problema de  hambre (16). También en la India C. Gopalan, que trataba de los aspectos  diferenciales entre kwashiokor y marasmo, y en Medio Oriente Donald McLaren,  quien escribirá mas tarde “The great protein fiasco revisited.” (17,18). Sin  embargo, esas opiniones no convencían del todo en las Agencias de la ONU. Los  conocimientos y la sensibilidad social de José María Bengoa ayudaron al cambio  de rumbo cuando asumió la posición de Jefe de la Sección de Nutrición de la OMS  en 1964. Se introdujo un concepto mas global de la función de la Agencias de la  ONU, consiguiendo resolver unos conflictos históricos con FAO en cuanto a  responsabilidades. La negociación se pudo llevar a cabo gracias a unas  posiciones mas orientadas hacia el interés común que a defensas de territorios.  Esa aptitud a colaborar la demostró José María Bengoa durante toda su carrera  internacional. También le fue reconocida su cualidad de docente como lo indica  un correo de J. Bierman de la Universidad de California en 1962 al Dr A. Horwitz,  Director de PAHO, en el cual se cita “ I want to tell you how much we  appreciated having Dr. Bengoa here on the University campus. He gave two  outstanding lectures …. meticulously prepared, beautifully organized, and very  interestingly presented. I have always been impressed by the splendid  combination of knowledges ans skills which he represents in medicine, public  health, and in nutrition. My estimation for him was enhanced when I observed  what a splendid teacher he is in addition to his other fine qualities”.</p>     <p align="justify"><b>Los comités de expertos de la OMS</b></p>     <p align="justify">El sexto comité de expertos de nutrición FAO/WHO de 1961  empieza con esta declaración “ The need to stress the “total” approach to  nutrition and the interrelationships between different programmes having a  common goal become more and more urgent.”(19). También se indica que el  kwashiorkor ha acaparado demasiada consideración y por lo tanto la atención de  los investigadores debería dirigirse a todos los aspectos del problema de la  malnutrición proteino-calórica. El séptimo comité de expertos de 1966 pasa  revista de todos los temas anteriores y además los de nutrición e infección,  anemias nutricionales, raquitismo, deficiencias en vitaminas y minerales,  desarrollo mental, aditivos, micotoxinas etc. (20). Ese catálogo impresionante  de 24 temas hace resaltar la problemática global de la malnutrición y concluye  con realismo que “ the nutritional scientist is not expert in all fields related  to production, processing, distribution of foods, development of attitudes  toward foods, metabolism, public health, behavioral sciences and population  control.” En 1970 el octavo comité de expertos FAO/WHO, mucho mas técnico, se  centra sobre la fortificación de alimentos y la malnutrición proteino-calorica  (21). Además, José María Bengoa participó en numerosas reuniones con temas  específicos que se publicaron en WHO Technical Report Series. En 1973, se  volvieron a evaluar los requerimientos en energía y proteínas con el mandato de  examinar: 1) las características y los criterios del hombre y de la mujer de  referencia, 2) revisar los datos recientes como base de revisar los  requerimientos y recomendaciones de ingesta de energía, proteínas y amino ácidos  esenciales y 3) revisar los métodos de evaluación del valor nutritivo de las  proteínas (22). Se llegó a recomendar en 1973 una ingesta de 1 g/kg de  proteínas, valor más alto que el recomendado anteriormente por el comité de  expertos de a FAO en 1957.</p>     <p align="justify">Visiones distintas En cada continente una visión algo  distinta de la malnutrición se precisaba. En los viajes por la India, Vulimiri  Ramalingaswami le dio a conocer el Enigma de Asia (23,24). Para los mismos  ingresos existía mas malnutrición en India, Bangladesh y Pakistán que en países  de África. No había ni mas pobreza, ni menos alimentos pero el peso al nacer era  mas bajo, las enfermedades mas frecuentes, la sobrepoblación mas marcada, la  calidad del agua peor, la salud de las madres mas deficiente. Además las mujeres  del subcontinente indio parecían mas subordinadas, menos educadas.  Evidentemente, las causas estaban profundamente arraigadas en la sociedad. En  esas circunstancias, José María Bengoa recorrió India predicando cinco medidas  simples en sus misiones: lactancia materna, control del peso, inmunizaciones,  suplemento de hierro en el embarazo y mejoría de la dieta con granos. En África,  el estado de nutrición dependía mucho de la región y de la etnia. Por ejemplo en  etnias de ganaderos y pastores, como los Peuls (Fulani) repartidos por el sub-  Sahara o en los Tutsis de las montañas de Ruanda no existía kwashiorkor gracias  al consumo de leche. En otras regiones, el paludismo o las parasitosis creaban  una situación de gravedad extrema. En Uganda se reunió con RF Dean, un gran  investigador de fuentes no convencionales de proteínas y editor del primer libro  intitulado “Kwashiorkor” en 1954 (25,26). La comunidad internacional se  estremeció al enterarse del estado nutricional de los niños durante la guerra  del Biafra en 1967 o durante las hambrunas en Etiopia en 1973, resaltando el  hecho que en ese continente las guerras “olvidadas” llevan a consecuencias  terribles.</p>     <p align="justify">En América Latina integró en su pensamiento las reflexiones  de G. Freyre y de J. de Castro en cuanto a la injusticia social, la  marginalización, la pobreza y el éxodo rural. A lo largo de los años, colaboró  con los líderes de la nutrición en cada país latino-americano, y muy  particularmente con los de INCAP por su relación personal con N. Scrimshaw,  fallecido en 2013, cuya trayectoria se puede leer en “Fifty-five year experience  with human nutrition worldwide”(27). De los nutricionistas mexicanos, José María  Bengoa dijo en 1987 en una conferencia que “lo que voy a decir hoy es fruto de  las enseñanzas invisibles que he recibido de los maestros mexicanos a través de  30 años “(28).</p>     <p align="justify">El legado internacional de José María Bengoa se encuentra en  numerosas publicaciones de las cuales se pueden destacar algunas. En 1976, editó  con G. Beaton, el libro “Nutrition and Health in Preventive Medicine”(29). Se  puede leer en las primeras líneas del texto “The interaction of man with his  environment are so complex that only an ecological approach to nutrition permits  an understanding of the whole spectrum of factors determining the nutritional  problems that exist in human societies”. En 1972 publicó un informe intitulado  “Nutrición: el programa de la OMS 1965- 1971”, en el cual detalla los trastornos  más importantes de la nutrición, la asistencia de la OMS, la coordinación con la  FAO, Unicef y otras Agencias de la ONU, el Grupo Consultivo sobre Proteínas, el  programa de investigaciones y las posibilidades de acción ulterior (30). Durante  los veinticinco primeros años de la OMS se concretaron los esfuerzos mayores en  establecer la nutrición internacional, participando numerosas personalidades que  fueron influencias clave para el desarrollo conceptual de las políticas de  nutrición. Unos programas fueron productivos, otros parecieron ineficaces. Una  evaluación critica permitirá mejorar los programas y las instituciones como la  formación de los nutricionistas de hoy en día.</p>     <p align="justify">El epílogo de la carrera internacional ejemplar de José María  Bengoa le llevó a aspirar “a tener mañana unos seres razonablemente bien  nutridos, con los menores riesgos posibles de una muerte prematura y, sobre  todo, con una calidad de vida aceptable que le permita alcanzar esa felicidad,  siempre inacabada, siempre incompleta, pero acaso suficiente”.</p>     <p align="justify"><b>Referencias</b></p>     <!-- ref --><p align="justify">1. Bengoa Rentería JM (2012). Cuando sonrían! Tributo a los  Pioneros de la Nutricón en los Primeros Años de las Organizaciones  Internacionales. An Venez Nutr 25(1):42- 50.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=331774&pid=S0798-0752201400010000400001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify">2. Boyd Orr John - World Citizen. Available at <a href="http://www.rowett.ac.uk/institute/jbo/index.html"> http://www.rowett.ac.uk/institute/jbo/index.html</a>. Accessed 02.03.2011.</p>     <p align="justify">3. Carpenter KJ. (2007). The Work of Wallace Aykroyd:  International Nutritionist and Author. J Nutr 137: 873– 878.</p>     <p align="justify">4. UNICEF History Series (1986). UNICEF in Africa South of  the Sahara: a historical perspective. Monograph VI.</p>     <p align="justify">5. Brock JF, Autret M. (1952) Kwashiorkor in Africa. World  Health Organization Monograph Series n°8.</p>     <p align="justify">6. Ruxin JN. (2006). Hunger, Science, and Politics: FAO, WHO,  and Unicef Nutrition Policies, 1945 -1978. University College London.</p>     <p align="justify">7. Williams CD. (1935). Kwashiorkor a nutritional disease of  children associated with maize diet. Lancet 2:1151-1152. Nutr Rev 1973;  31:350-351. Nutrition 1994; 10(3):278-90.</p>     <p align="justify">8. Cruickshank E. (1973). Cicely D Williams, grand lady of  medicine. Nutrition Reviews 31:378-81.</p>     <p align="justify">9. Williams Cicely D. (1973). Grassroots nutrition or,  consumer participation. J Am Diet Ass 63: 125-129.</p>     <p align="justify">10. Waterlow JC.(1948). Fatty Liver Disease in Infants in the  British West Indies. London, HMSO:76.</p>     <p align="justify">11. Waterlow JC. (1992). Protein Energy Malnutrition. Edward  Arnold, London, 407 pages.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">12. Bengoa JM. (1940). Medicina Social en el Medio Rural  Venezolano. Revista de Sanidad y Asistencia Social, Caracas. 2° Edición (1980)  Universidad de Carabobo. 3° Edición (1992) Ediciones Cavendes.</p>     <p align="justify">13. FAO Committee on Protein Requirements (1957). Protein  requirements. Report of the FAO Committee, Rome, Italy, 24-31 October 1955. FAO  Nutritional Studies n° 16.</p>     <p align="justify">14. Joint FAO/WHO Technical Meeting (1966). Methods of  Planning and Evaluation in Applied Nutrition Programs. WHO Technical Report  Series n°340.75 p.</p>     <p align="justify">15. Bengoa JM. (1967). Nutrition rehabilitation centers. J  Trop Pediat 13: 169.</p>     <p align="justify">16. Kumate J. (1980). In memoriam Federico Gomez Santos. Bol  Med Hosp Infant Mex. 37(2):181-4.</p>     <p align="justify">17. Gopalan C. (1992). Kwashiorkor and marasmus: evolution  and distinguishing features. National Medical Journal of India 5(3):145-51.</p>     <p align="justify">18. McLaren DS. (2000). The great protein fiasco revisited.  Nutrition 16(6):464-5.</p>     <p align="justify">19. Joint FAO/WHO Expert Committee on Nutrition. (1962) Sixth  Report. WHO Technical report Series n°245, 61 p.</p>     <p align="justify">20. Joint FAO/WHO Expert Committee on Nutrition. (1967)  Seventh Report. WHO Technical report Series n°377, 83 p.</p>     <p align="justify">21. Joint FAO/WHO Expert Committee on Nutrition. (1971)  Eighth Report. Food Fortification, Protein-calorie Malnutrition. WHO Technical  report Series n°477, 79 p.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">22. Joint FAO/WHO Expert Committee on Nutrition. (1973)  Energy and Protein Requirements. WHO Technical report Series n°522.</p>     <p align="justify">23. Anand Kumar TC. (2001). V. Ramalingaswami – An obituary.  Current Science 80 (12), 1599.</p>     <p align="justify">24. Ramalingaswami V. (1996). Commentary : The Asian Enigma.  Nutrition UNICEF <a href="http://www.unicef.org/pon96/nuenigma.htm"> http://www.unicef.org/pon96/nuenigma.htm</a>. Accessed 02.03.2011.</p>     <p align="justify">25. Trowell HC, Davies JNP, Dean RFA. (1954). Kwashiorkor. E  Arnold Ltd. London.</p>     <p align="justify">26. Dean RFA. (1960). Treatment of kwashiorkor with moderate  amounts of protein. J. Pediat 56: 675.</p>     <p align="justify">27. Scrimshaw NS. (2007). Fifty-five year personal experience  with human nutrition worldwide. Annual Review of Nutrition 27:1-18.</p>     <p align="justify">28. Bengoa JM (1987). Nutrición siglo XX Diez Temas de  Reflexión. Asamblea General de la Fundación Mexicana para la Salud. Ciudad de  México 18 de junio 1987. Edición Fundación Cavendes, Caracas.</p>     <p align="justify">29. Beaton GH, Bengoa JM. (1976). Nutrition in Preventive  Medicine: the major deficiency syndromes, epidemiology, and approaches to  control. WHO Geneva, 577 pages.</p>     <p align="justify">30. Bengoa JM. (1972). Nutrición: El programa de la OMS  1965-1971. Crónica de la OMS, 26,175-195 y 217-229.</p> </font>       ]]></body>
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