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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El método de investigación de Arquímedes de Siracusa: Intuición, mecánica y exhaución]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Archimedes of Syracuse’s Investigative Method: Intuition, Mechanics and Exhaustion]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[In this paper the basic scheme of Archimedes of Syracuse’s investigative method is presented, as well as its historical and scientific implications. For this purpose the two fundamental procedures of such method will be evaluated: the application of an innovative heuristic method of mechanical nature, and the further proof of such results through the exhaustion method.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <BASEFONT SIZE="3">      <P ALIGN="center"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana"> <B>El método de investigación de Arquímedes de Siracusa: Intuición, mecánica  y exhaución</B> </FONT></P>      <P ALIGN="center"><b><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana"> Archimedes of Syracuse’s Investigative Method: Intuition, Mechanics and  Exhaustion </FONT></b></P>      <P ALIGN="center"><b><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Ángel Molina</FONT></b></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Universidad del Zulia Maracaibo - Venezuela</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2"><B>Resumen</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> El presente estudio pretende determinar el esquema básico del método de  investigación de Arquímedes de Siracusa, así como las implicaciones históricas  y científicas del mismo. Se evaluarán para ello los dos procedimientos  fundamentales de dicho método: la aplicación de un novedoso método heurístico  de naturaleza mecánica y la posterior confirmación de sus resultados mediante  el método de exhaución. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Palabras clave:</B> Arquímedes, método heurístico, demostración, exhaución, cálculo infinitesimal. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2"><B>Abstract</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> In this paper the basic scheme of Archimedes of Syracuse’s investigative  method is presented, as well as its historical and scientific implications.  For this purpose the two fundamental procedures of such method will be  evaluated: the application of an innovative heuristic method of mechanical  nature, and the further proof of such results through the exhaustion method. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Key words:</B> Archimedes, heuristic method, proof, exhaustion, infinitesimal calculus. </FONT></P>    <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <b>Recibido</b>: 09-12-07 <b>Aceptado</b>: 18-04-08 </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2"><B>I. Introducción</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Nacido hacia el año 287 a. C., en la colonia griega de Siracusa, Arquímedes  tiene un puesto privilegiado dentro de la historia de la ciencia, como  destacado matemático, físico e ingeniero. Se le suele ubicar, junto con  Newton y Gauss, como uno de los tres matemáticos más grandes de la historia.  Su fama le ha hecho protagonista de numerosas anécdotas y leyendas, registradas  por famosos historiadores antiguos como Plutarco y Polibio. Su muerte acontece  en el año 212 a. C. en su ciudad natal, luego de<B> </B>que su contribución a  la defensa de la misma, con sus ingeniosos artefactos, fuera insuficiente:  Siracusa fue tomada por el cónsul romano Marcelo en un ataque sorpresa,  después de una ceremonia religiosa dedicada a la diosa Artemisa. La versión  más recurrente de la muerte de Arquímedes, presenta al genio ensimismado  en la resolución de un problema geométrico, ignorando las órdenes de un  soldado romano, lo cual provocó la ira de éste, quien con su espada quitó  la vida al célebre matemático. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Veamos la versión que nos ofrece Plutarco con relación a este episodio  y a la consternación que provocó en Marcelo: </FONT></P>      <blockquote> 	    <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">“Mas lo que principalmente afligió a Marcelo fue lo que ocurrió con Arquímedes:  hallábase éste casualmente entregado al examen de cierta figura matemática,  y, fijos en ella su ánimo y su vista, no sintió la invasión de los Romanos  ni la toma de la ciudad. Presentósele repentinamente un soldado, dándole  orden de que le siguiese a casa de Marcelo; pero él no quiso antes de resolver  el problema y llevarlo hasta la demostración; con lo que, irritado el soldado,  desenvainó la espada y le dio muerte. Otros dicen que ya el Romano se le  presentó con la espada desnuda en actitud de matarle, y que al verle le  rogó y suplicó que se esperara un poco, para no dejar imperfecto y oscuro  lo que estaba investigando; de lo que el soldado no hizo caso y le pasó  con la espada. Todavía hay cerca de esto otra relación, diciéndose que  Arquímedes llevaba a Marcelo algunos instrumentos matemáticos, como cuadrantes,  esferas y ángulos, con los que manifestaba a la vista la magnitud del Sol,  y que dando con él los soldados, como creyesen que dentro llevaba oro,  le mataron. Como quiera, lo que no puede dudarse es que Marcelo lo sintió  mucho, que al soldado que le mató de su propia mano le mandó retirarse  de su presencia como abominable, y que habiendo hecho buscar a sus deudos  los trató con el mayor aprecio y distinción.”<SUP>1</SUP> </FONT></P> </blockquote>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Bastando los datos biográficos previos para conocer un poco del autor y  su contexto, adentrémonos en el tema principal de nuestro trabajo, esto  es, los elementos metodológicos del proceder investigativo de Arquímedes. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">El método de investigación del científico siracusano generó gran curiosidad  entre los matemáticos y pensadores con el correr de los siglos, sobre todo  en el Renacimiento, surgiendo muchas especulaciones al respecto. Sólo en  1906 son disipadas en buena medida las dudas con relación a dicho método,  cuando es descubierto por el filólogo e historiador danés Johan Ludvig  Heiberg, en un palimpsesto de Estambul, un nuevo texto de Arquímedes, denominado <I>Del método relativo a los teoremas mecánicos, para Eratóstenes</I>.<SUP>2</SUP></FONT><FONT COLOR="ff0000" FACE="Verdana" SIZE="2"> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Este texto, como su título deja entrever, contiene una propuesta de investigación,  inédita para su época: inclusión de consideraciones <I>mecánicas</I> en el razonamiento  de un problema <I>geométrico</I> y en su argumentación; inclusión que nos permite  anticipar un resultado plausible, verosímil. Tal resultado es demostrado  posteriormente con todo el rigor que amerita para ser aceptado plenamente  como verdadero. Así se dirige Arquímedes a Eratóstenes en el preámbulo  de dicho tratado: </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 	    <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">“Reconociendo, como digo, tu celo y tu excelente dominio en materia de  filosofía, amén de que sabes apreciar, llegado el caso, la investigación  de ciertas cuestiones matemáticas, he creído oportuno confiarte por escrito,  y explicar en este mismo libro, las características propias de <I>un método  según el cual te será posible abordar la cuestión de ciertas cuestiones  matemáticas por medio de la mecánica</I>. Algo que, por lo demás, estoy convencido,  no es en absoluto menos útil en orden a la demostración de los teoremas  mismos. Pues algunos de los primeros que se me hicieron patentes por la  mecánica, recibieron luego demostración por geometría, habida cuenta de  que la investigación por ese método queda lejos de una demostración; como  que <I>es más fácil construir la demostración después de haber adquirido por  ese método cierto conocimiento de los problemas, que buscarla sin la menor  idea al respecto</I>.”<SUP>3</SUP> </FONT></P> </blockquote>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">En consonancia con esto, examinaremos los dos pasos o estadios fundamentales  del método de Arquímedes, la evaluación mecánica preliminar del problema  y la demostración por convergencia o exhaución. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>II. El método heurístico de evaluación mecánica</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Luego del preámbulo a su escrito, el autor enumera una serie de teoremas,  en su mayoría demostrados en su obra <I>Sobre el equilibrio de los planos</I><SUP>4</SUP>,  mediante los cuales presenta la noción de <I>centro de gravedad</I>, con la cual  trabajará al abordar los diversos casos a lo largo del tratado. Tales teoremas  servirán de base teórica, constituyendo los presupuestos mecánicos sobre  los cuales se desarrollará toda la labor posterior. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Se parte, en los problemas de determinación de áreas o volúmenes, de comparaciones  con otras áreas o volúmenes previamente conocidos, cotejándose en el procedimiento  y respectivo diagrama éstos con relación a aquéllos. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">A modo de ejemplo, podemos describir de manera muy general la resolución  del primero de los problemas, consistente en determinar el área de un segmento  parabólico. En el mismo, se compara el área que se pretende hallar, con  la de un triángulo inscrito en ella, de igual base. A su vez, se traza  un triángulo rectángulo que contiene a las dos figuras anteriores. Posteriormente,  se trazan una serie de rectas en las figuras con la intención de generar  un escenario en el cual se vayan evidenciando propiedades geométricas y  de proporción, asentadas en los <I>Elementos</I> de Euclides, y propiedades mecánicas  y geométricas ya demostradas en obras anteriores del propio Arquímedes.  El procedimiento se expresa gráficamente de la siguiente forma<SUP>5</SUP>:</FONT></P>     <P ALIGN="center"> <img border="0" src="/img/fbpe/rf/v26n58/art02fig1.gif" width="378" height="351"></P>      
<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Así, se consideran rectas trazadas como <I>palancas,</I> y puntos de intersección  como <I>baricentros</I> (centros de gravedad) o <I>fulcros </I>(momentos): “Imaginemos  que es una palanca cuyo punto medio es K” o<I><B> </B></I>“el punto K es el centro de  gravedad de la suma de ambos pesos”, refiriéndose esta última aseveración  a los pesos de los segmentos TH y M<SUP>6</SUP>. Finalmente, en función de algunos  teoremas de obras previas del siracusano, como <I>Sobre el equilibrio de los  planos</I> y <I>Sobre la cuadratura de la parábola</I>, así como de otros fijados  en los <I>Elementos</I> de Euclides, y tras varias operaciones que no vienen al  caso, el autor concluye que el área del segmento parabólico es cuatro tercios  del triángulo inscrito.</FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Lo más interesante y novedoso de este método heurístico de evaluación mecánica  se revela con la consideración por parte del autor de “las figuras planas  como constituidas por el conjunto de todas las rectas en ellas trazadas  paralelamente a una cierta dirección, y a las figuras sólidas como «llenas»  de sus secciones planas paralelas a una determinada posición”<SUP>7</SUP>. Esta suposición  o, más bien, <I>intuición</I>, carente de rigor demostrativo, es la base del cálculo  integral, el cual vendría a ser ideado y desarrollado muy posteriormente  por Newton y Leibniz en la segunda mitad del siglo XVII. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Sin embargo, es preciso recalcar que las intuiciones que sustentan el cálculo  integral, coincidentes en buena medida con las que sustentan el método  mecánico arquimedeo, se generaron independientemente de la propuesta del  siracusano. Recordemos que la obra donde expone Arquímedes el método mecánico  —<I>Del método relativo a los teoremas mecánicos, para Eratóstenes</I>— es redescubierto  apenas en 1906. Por otra parte, el método de exhaución y la eficiencia  con la cual es utilizado por Arquímedes sí sirvió de inspiración para grandes  matemáticos a partir del Renacimiento, influyendo en una de las grandes  aportaciones de la Modernidad: el cálculo diferencial e integral. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Con relación a la visión arquimedea de las formas geométricas, podemos  apreciar, en el caso previamente descrito del segmento parabólico, cómo  se entienden, en un momento del procedimiento, las figuras, en tanto planas,  como compuestas de rectas paralelas: </FONT></P>      <blockquote> 	    <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">“Ahora bien, como las rectas trazadas en el triángulo ZA  	<I>constituyen</I> el  propio triángulo ZA y los segmentos tomados en la sección del mismo modo  que O componen el segmento AB, por ende el triángulo ZA, manteniéndose  en su sitio, equilibrará respecto del punto K al segmento de la sección  colocado con su centro de gravedad en Q de manera que el centro de gravedad  de la suma de ambos sea el punto K”<SUP>8</SUP> </FONT></P> </blockquote>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Para ponderar adecuadamente el nivel de novedad y <I>rebeldía intelectual</I>  de Arquímedes, es preciso tener en consideración el hecho de que en su  época se consideraba inviolable el estatus de “prioridad metódica” de la  geometría, así como su “autonomía teórica”, atentando contra ambas la introducción  de las consideraciones estáticas ya citadas<SUP>9</SUP>. Y es que lo común era que  de la matemática pura se <I>descendiera</I> a sus aplicaciones en otras esferas  del conocimiento de índole menos teórica y más práctica, siendo la mecánica  una de éstas. Y esto las veces que se llevaba a cabo tal descendimiento:  vale recordar que el prejuicio platónico, aún presente en la ciencia alejandrina,  de perseguir el conocimiento de las <I>Ideas</I> matemáticas y metafísicas, adquiría  en ocasiones un carácter de radical exclusividad, desdeñándose las aplicaciones  concretas del conocimiento adquirido. El acto de Arquímedes de <I>fisicalizar</I>  la geometría podía perfectamente ser considerado una heterodoxia imperdonable  en la tradición matemática griega. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Asimismo, debe tenerse en cuenta que la mecánica no tenía el estatus de  ciencia en aquel tiempo, sólo representaba un conocimiento <I>técnico</I>. Rodolfo  Mondolfo señala, respecto al infortunado impacto del <I>Método</I> de Arquímedes  en la antigüedad: “Puede agregarse que probablemente la mayoría de los  intelectuales de la antigüedad no reconocieron la fecundidad del <I>Método  relativo a los teoremas mecánicos</I> por menospreciar todo lo que tenía relación  con lo mecánico y el trabajo manual”<SUP>10</SUP>. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Sin embargo, la escala jerárquica de las ciencias y los dogmas imperantes  en la época del matemático de Siracusa no representaron un impedimento  para utilizar su propuesta metodológica, apuntando firme e ingeniosamente  hacia el desarrollo del conocimiento científico. Por eso dice E. T. Bell:  “Este es uno de sus títulos de mente moderna: <I>utilizó todas y cada una  de las cosas que se sugirió a sí mismo como arma para atacar sus problemas</I>”<SUP>11</SUP>.</FONT><FONT COLOR="ff0000" FACE="Verdana" SIZE="2">  </FONT><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">No en vano es considerado, tal como se adelantó en una nota previa, el  legítimo fundador de la mecánica como disciplina científica. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Pese a lo previamente expuesto, es preciso señalar que Arquímedes respetó  en buena medida los procedimientos aceptados por la comunidad científica  de su tiempo, razón por la cual no se limitó en la generación de sus teoremas  al método mecánico. No en vano le llamamos <I>heurístico. </I>Este método vendría  a pertenecer, respetando el contexto alejandrino, a lo que se denomina,  en términos epistemológicos modernos, <I>contexto de descubrimiento</I>. Esto  es, la fase creativa e <I>informal</I> del método científico, en la cual se inventa  la hipótesis. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Para que cualquier descubrimiento que hiciese Arquímedes fuera aceptado  plenamente como verdad científica por sus colegas, era imprescindible algún  método de demostración rigurosamente geométrico. En el científico de Siracusa  dicho método vendría a ser el método de convergencia o <I>exhaución</I>. Éste  correspondería, continuando la categorización epistemológica previa, al  <I>contexto de justificación</I>; es decir, la fase de demostración de la hipótesis  asumida, procedimiento que permite<B> </B>validar la misma. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Esta distinción entre <I>contexto de descubrimiento</I> y <I>contexto de justificación</I>  es obra del filósofo alemán neopositivista Hans Reichenbach<SUP>12</SUP>. Independientemente  de que estemos a favor o en contra de la misma, ésta funciona excelentemente  bien para apreciar con claridad los dos estadios en el método científico  del siracusano. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">En consonancia con las ideas expuestas, relativas a los niveles de <I>respeto</I>  e <I>irrespeto</I> de Arquímedes por las convenciones metodológicas de la época,  debemos aclarar que es un problema aún discutido. No en vano, autores como  Sergio Toledo Prats generan agudas preguntas como la siguiente: “¿Ahora  bien, necesitaba Arquímedes probar mediante la geometría lo que ya había  probado mediante la mecánica para asegurarse de la certeza de sus resultados  o sólo para que fueran aceptados?”<SUP>13</SUP>. El autor se inclina por la primera  opción, recalcando la prioridad metódica de la geometría sobre la mecánica  que hemos apuntado previamente. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Consideramos que la misma es una respuesta responsable, apegada al contexto  en el cual vivió el siracusano. A su vez, afirmamos que aceptar dicha conclusión  no se traduce necesariamente en restarle originalidad y genialidad a este  científico: la propuesta mecánica no pierde validez e innovación por el  hecho de que no sea suficiente por sí misma para generar un resultado científicamente  seguro. Sólo nos basta prestar atención a las ya citadas palabras de Arquímedes  al presentar su propuesta metodológica: ésta proporciona un resultado muy  plausible y allana el camino para la posterior demostración. Más adelante,  cuando expongamos las implicaciones del método de exhaución de Arquímedes,  volveremos a tratar el punto del <I>respeto al contexto histórico</I>. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2"><B>El método de exhaución</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Insistimos: el método heurístico previo no basta para cimentar un teorema:  hace falta una demostración geométrica, la cual ostenta el rigor necesario  para ello. El método de demostración recurrente en Arquímedes es el llamado  <I>de exhaución</I><SUP>14</SUP>. Este consiste, en términos generales, en una aproximación  entre figuras geométricas conocidas, inscritas y circunscritas, sobre otra  por conocer, de manera que la diferencia entre unas y otras sea tan indeterminadamente  pequeña que se consideren equivalentes. En tal procedimiento interviene  un razonamiento lógico que garantiza la verdad de la aserción geométrica:  la <I>reducción al absurdo</I>. Así, la negación de la equivalencia entre las  áreas ocasiona una contradicción lógica insoluble, lo cual nos obliga,  en aras de mantener el procedimiento lógicamente coherente, a aceptarla  como verdadera. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">El método previamente expuesto tiene una interesante historia. Suele apreciarse  el germen o noción primigenia del mismo en el sofista Antifón (480-411  a.C.). Éste, como muchos otros pensadores griegos, pretendió resolver el  famoso problema de <I>la cuadratura del círculo</I>. El mismo, que consistía en  construir un cuadrado de área idéntica a un círculo, supuso una dificultad  insoluble para la geometría de aquel entonces. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Buena parte de la dificultad tiene relación con la irracionalidad del valor  de la relación entre la circunferencia del círculo y su diámetro, conocida  como p. Recordemos que un número irracional es una fracción decimal con  dígitos que no se repiten consecutivamente después de la coma y que se  prolongan infinitamente. Así, p es 3,14159..., hasta el infinito. Más adelante  veremos la importancia que tiene Arquímedes en la estimación de este valor.  Otros ejemplos de números irracionales son algunas raíces cuadradas, como  Ö2 o Ö3. La imprecisión de p dificultó a los griegos el tratamiento del  círculo, más aún, el intento de igualar su área con la de un cuadrado.  Sólo en 1882 se demuestra la imposibilidad de la resolución de dicho problema  con el uso exclusivo de una regla y un compás, por obra del matemático  alemán Ferdinand Lindemann<SUP>15</SUP>. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Para la resolución del comentado problema, Antifón propuso la inscripción  de un triángulo equilátero sobre el cual se trazan triángulos isósceles.  A su vez, sobre los lados de tales triángulos se forman nuevos triángulos,  originando este proceso continuado una sucesión de polígonos de creciente  número de lados, aproximándose proporcionalmente al área del círculo, con  el fin de agotar la diferencia entre ellos: </FONT></P>      <p align="center"> <img border="0" src="/img/fbpe/rf/v26n58/art02fig2.gif" width="337" height="324"></p>     
<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Se procede finalmente a equiparar el área del polígono de varios lados  con la de un cuadrado, en función de su condición de polígonos regulares.  Más tarde, Brisón de Heracles no sólo inscribió polígonos en el círculo  para tales fines, sino que también los circunscribió<SUP>16</SUP>:</FONT></P>     <P ALIGN="center"> <img border="0" src="/img/fbpe/rf/v26n58/art02fig3.gif" width="561" height="188"></P>      
]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Sin embargo, suele haber consenso entre los historiadores de la matemática  en atribuir concretamente a Eudoxo de Cnido (408-355 a. C.),</FONT><FONT COLOR="ff0000" FACE="Verdana" SIZE="2"> </FONT> <FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">matemático  contemporáneo a Platón, la invención del comentado método. Así dice, por  ejemplo, Florian Cajori, refiriéndose al célebre matemático: “Él hace un  frecuente y diestro uso del método de exhaución, del cual fue con toda  probabilidad el inventor”<SUP>17</SUP>. Es este matemático quien le proporciona carácter  demostrativo al procedimiento que previamente era de índole meramente intuitiva,  lo cual logra con la inclusión de la <I>reducción al absurdo</I>, razonamiento  lógico explicado anteriormente. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Es pertinente resaltar la importancia metodológica que tuvo el método de  exhaución en el tratamiento de problemas geométricos en la Grecia Clásica  y en Alejandría. El mismo resuelve en buena medida las dificultades inherentes  a la comprensión del concepto de <I>infinito</I> y sus consecuencias en el tratamiento  de las figuras geométricas, ya que permite una evaluación <I>finita</I> y rigurosa  de problemas que en cierto sentido involucran aspectos asociados con la  infinitud. Dicho concepto, sobre todo luego de las famosas <I>paradojas</I> de  Zenón de Elea (490-430 a. C.), constituyó un verdadero problema para los  sabios de la antigüedad.</FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Recordemos brevemente las paradojas y sus implicaciones, principalmente  en la geometría. La finalidad de ellas es demostrar la imposibilidad lógica  del movimiento en función de la concepción del espacio y el tiempo en Grecia,  la cual consideraba a éstos como infinitamente divisibles. Tales paradojas  son la del <I>estadio</I>, la de <I>Aquiles y la tortuga</I>, la de la <I>flecha disparada</I>  y la de <I>las filas en movimiento</I><SUP>18</SUP>. Explicar brevemente la más célebre de  ellas –<I>Aquiles y la tortuga</I>– bastará para evidenciar los problemas que  acarrean las paradojas en conjunto. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">La paradoja</FONT><FONT COLOR="ff0000" FACE="Verdana" SIZE="2"> </FONT> <FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">nos dice que, en una hipotética carrera, el veloz Aquiles jamás  podrá alcanzar a la lenta tortuga si esta última sale con alguna ventaja  respecto a aquél, ya que cuando Aquiles llegue a un punto, digamos <I>A</I>, en  el cual estuvo la tortuga breves instantes antes, la misma estará en otro  punto <I>B</I>, más avanzado,</FONT><FONT COLOR="ff0000" FACE="Verdana" SIZE="2"> </FONT> <FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">y así sucesivamente <I>ad infinitum</I>, aunque Aquiles  llegue a estar detrás de la tortuga por una ínfima diferencia. Si no se  quiere caer en tales paradojas, es preciso negar la infinitud en el espacio  y en el tiempo. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">La geometría, como rama de la matemática encargada de las figuras, las  cuales están en un espacio determinado, se ve afectada por las implicaciones  de los cuestionamientos de Zenón. Todo procedimiento matemático que incluyera  algún tipo de procedimiento asociado a la infinitud carecía de rigor y  veracidad. La infinitud no era explicable de manera diáfana por los griegos,  razón por la cual procuraron mantenerse en el <I>cómodo</I> ámbito finito de los  problemas matemáticos. Burton dice respecto a este punto: </FONT></P>      <blockquote> 	    <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">“Zenón fue en parte responsable del curso posterior del pensamiento matemático  griego. En el fondo, sus famosas paradojas estuvieron relacionadas a la  aplicación de procesos infinitos en geometría. Debido a la incapacidad  de los geómetras griegos de responderle claramente, ellos proscribieron  de las matemáticas el uso de métodos que envolvieran el concepto de infinito  e hicieron un “horror del infinito”, parte de la tradición matemática griega”<SUP>19</SUP>. 	</FONT></P> </blockquote>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Es en tales circunstancias donde se evidencia el valor que cobra el método  de exhaución. Si el agotamiento de la diferencia entre las áreas que entran  en juego se admite cuando el valor de dicha diferencia es ínfima, inferior  a cualquier magnitud previamente dada, ¿no nos encontramos en un modo enmascarado  de infinitud?, ¿Acaso no sería equivalente, al menos en términos prácticos,  hablar de un valor <I>infinitamente pequeño</I> y por lo tanto insignificante?  Consideramos válido afirmar que, a través de dicho método, se hace una  aproximación<I> cautelosa</I> a la infinitud. Aproximación que no pasa de ello,  de <I>mera aproximación</I>. Haciendo referencia al método de exhaución y a su  inventor, dice Bell: “Eudoxo demostró que no necesitamos aceptar la ‘existencia’  de ‘cantidades infinitamente pequeñas’. Para los propósitos de un matemático  es suficiente poder alcanzar una magnitud <I>tan pequeña como queramos</I> por  la división continuada de una magnitud dada”<SUP>20</SUP>.</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Quizá el lector se pregunte, en función de lo previamente expuesto, qué  relación tiene Arquímedes con el método de exhaución. Retomemos entonces  al matemático de Siracusa, en quien no sólo es recurrente el uso de tal  método, sino que hace un uso más refinado que su inventor Eudoxo, especialmente  como complemento riguroso del método heurístico mecánico que ocupa un lugar  previo en su proceso de investigación. Por otra parte, no es precisamente  en su recurrencia que tal método adquiere protagonismo dentro del proceder  científico del siracusano: es en la <I>potencia</I> que tiene en manos de Arquímedes  donde tal método exhibe su capital importancia. Como dice Cajori: “Con  Euclides y sus predecesores, el método de exhaución sólo era el medio de  probar proposiciones que debieron haber sido vistas y creídas antes de  ser probadas. Pero en manos de Arquímedes se volvió un instrumento de descubrimiento”<SUP>21</SUP>.</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Luis Vega clasifica dos tipos de exhaución en Arquímedes: aproximación  y acotación de equivalencia. A su vez, expone de la siguiente manera la <I>acotación</I> <I>de equivalencia</I>, principal tipo de exhaución presente en el trabajo  de Arquímedes:</FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 	    <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">“La compresión, o acotación de equivalencia, puede considerar, a su vez,  diferencias o razones en orden decreciente. En ambos casos se parte de  inscripciones y circunscripciones sucesivas de figuras regulares dentro  y fuera, respectivamente, de la figura cuya área o volumen se desea establecer.  Cuando se consideran diferencias, el área o volumen de las figuras inscritas  o circunscritas crece o decrece regularmente hasta que la diferencia entre  ellos y el área o volumen buscados sea menor que cualquier magnitud previa  dada. En el otro caso se consideran razones entre polígonos de forma similar”<SUP>22</SUP>. 	</FONT></P> </blockquote>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">La <I>aproximación</I> se encuentra menos presente en la obra del matemático,  aunque su fundamento es el mismo. Consiste en la inscripción de figuras  geométricas de manera sucesiva dentro del área que se desea determinar,  convergiendo la sumatoria de las mismas a dicha área.<SUP>23</SUP> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">No hay mejor manera de comprender el funcionamiento de un procedimiento  que con un ejemplo en el cual se aplique, y uno de los mejores para este  caso se nos presenta en el resultado de Arquímedes de uso más cotidiano:  la estimación <I>precisa</I> del valor de la relación entre la circunferencia  de un círculo y el diámetro del mismo, mejor conocida como p<I>.</I></FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Este aporte se encuentra en su obra <I>Sobre la medida del círculo</I><SUP>24</SUP><I>.</I> La misma  se compone de tres proposiciones, siendo la última de ellas la expresión  definitiva de la estimación del valor de p; dicha proposición representa  el resultado de las dos proposiciones previas y sus correspondientes demostraciones.  Explicaremos en términos muy generales el proceso que llevó a cabo el célebre  matemático para la determinación de este valor.<SUP>25</SUP> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Como se podría anticipar en función de las descripciones previas del método,  se procede a inscribir y circunscribir en un círculo de diámetro <I>1, </I>polígonos  regulares, los cuales en principio serán hexágonos. La explicación de la  elección de dichas figuras nos la da Burton: “De todos los polígonos regulares,  el hexágono es el que se puede inscribir más fácilmente”<SUP>26</SUP>. Veamos el procedimiento  de inscripción y circunscripción:</FONT></P>     <P ALIGN="center"> <img border="0" src="/img/fbpe/rf/v26n58/art02fig4.gif" width="201" height="245"></P>      
<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Así, tales polígonos van aumentando progresivamente su cantidad de lados  mediante continuas bisecciones de arcos, llegando a tener 16 veces la cantidad  de lados que los hexágonos primigenios, esto es, 6 x 16 = 96. De esta manera  los perímetros de los polígonos, uno inscrito y otro circunscrito, que  por abstracción algebraica se consideran de <I>n</I> lados, se aproximan en gran  medida a la circunferencia, <I>tienden</I> a ella. Tendencia que se considera  equivalencia: las tres figuras tienen un valor común, el de la circunferencia,  ya que los polígonos en cierto modo <I>comprimen</I> a la misma, igualándose con  ella. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Finalmente, se recurre a una reducción al absurdo, evidenciando las contradicciones  lógicas de suponer las dos conclusiones posibles distintas a la igualación,  esto es, que el área de la figura corresponde a la magnitud de la figura  circunscrita o inscrita, mayor o menor a la que se pretende demostrar. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Todo este proceso da origen, como previamente se anticipó, a la proposición  3, que es la siguiente: “la circunferencia de un círculo excede tres veces  su diámetro, con una parte que es menor que 1/7 pero mayor que 10/70 del  diámetro”<SUP>27</SUP>; lo que es equivalente: 3 10/71&lt; p &lt; 3 1/7; en números decimales:  3,14084507...&lt; p&lt; 3,14285714...</FONT></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Es pertinente señalar cómo se evidencia, una vez más, la oposición de Arquímedes  a los dogmas científicos de su tiempo. Y es que en la evaluación de un  problema estrictamente geométrico, hace uso de los números, pertenecientes  al campo de la aritmética. Este aspecto provocó que el matemático siracusano  fuera blanco de crítica incluso por matemáticos de la época moderna, de  línea ortodoxa.<SUP>28</SUP> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Se hace casi inevitable la asociación de este método con el del cálculo  infinitesimal y su noción de <I>límite</I>. Y es que el empleado por Arquímedes  constituye un precedente, un paso previo a lo cual vendría a ser el novedoso  procedimiento infinitesimal de la Edad Moderna. Así, por ejemplo, nos dice  Karl Fink, acerca del método de exhaución: “Éste y muchos otros resultados  fueron obtenidos por Arquímedes mediante el método de exhaución, el cual  usualmente entre los antiguos tomó el lugar de la integración moderna”<SUP>29</SUP>.  En el mismo orden de ideas, señala Cajori: “En nuestros días, materias  de este tipo se vuelven sencillas con el uso del cálculo infinitesimal.  En su lugar, los antiguos utilizaron el método de exhaución”<SUP>30</SUP>. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Asimismo, es una opinión comúnmente aceptada que Arquímedes estuvo muy  cerca de una investigación del tipo infinitesimal, al punto que algunos,  como E. T. Bell, –a nuestro modo de ver, imprudentemente<B>,</B> sin evaluarlo  en su debido contexto– considera que “anticipándose a Newton y Leibniz  en más de 2000 años <I>inventó</I> el Cálculo integral”<SUP>31</SUP>. Y es que ya se ha dicho  que los matemáticos antiguos procuraban permanecer dentro de los ámbitos  de la finitud, ya fuera por recelo al infinito o por precisión científica.  Por lo tanto, estamos plenamente de acuerdo con Burton cuando, explicando  el uso del método de exhaución en su aplicación para el cálculo del valor  de p, asevera: </FONT></P>      <blockquote> 	    <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">“Aunque se tienda a considerar al círculo como el límite de los polígonos  inscritos (o circunscritos), como el número de lados incrementados indefinidamente,  no es un paso directo al límite. Los matemáticos griegos nunca pensaron  el proceso como continuado por un número infinito de pasos; ellos sólo  consideraron llevarlo a cabo en escenarios finitos hasta un grado de precisión  deseado”<SUP>32</SUP>. </FONT></P> </blockquote>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Por otra parte, existe una limitante de distinta índole: el sistema de  simbolización matemática griega era muy dificultoso, imperfecto para tratar  con operaciones de tipo infinitesimal, pese a que el propio Arquímedes  realiza avances enormes desde el punto de vista aritmético con su obra  <I>El</I> <I>Arenario</I>.<SUP>33</SUP></FONT><FONT COLOR="ff0000" FACE="Verdana" SIZE="2"> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">En la misma, Arquímedes propone un novedoso sistema de numeración que permite  contar el número de granos de arena que podría dar cabida la Tierra, la  esfera celeste, y aún más. Con el mismo, le permite al limitado sistema  de numeración griego trabajar con números muy grandes, ascendiendo a los  niveles de infinitud de la serie de los números naturales de modo similar  a nuestro sistema de numeración<SUP>34</SUP>. Sin embargo, la intención de dicho sistema  es precisamente <I>finitizar</I> las cantidades enormes, permitir establecer con  exactitud números muy grandes. Su carácter de infinitud, así como en el  caso de nuestro sistema numérico, radica en la posibilidad de continuar  contabilizando números en escala ascendente <I>ad infinitum</I>, de manera recurrente.  A diferencia de este logro aritmético, en el ámbito de la infinitud espacial  o geométrica no se puede advertir un resultado tan sólido. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">En este sentido, el campo de la geometría carecía de métodos unívocos y  plenamente satisfactorios para el tratamiento de magnitudes infinitesimales.  Los antiguos generaron y comprendieron el concepto de infinito, pero sólo  los modernos estuvieron preparados para hacer uso de él, para <I>manipularlo</I>  plenamente. En este orden de ideas, señala Cajori: </FONT></P>      <blockquote> 	    <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">“Euclides, Arquímedes, y Apolonio llevaron a la geometría a un alto estado  de perfección tanto como quizás pudo ser llevada sin introducir primero  algún método más general y más poderoso que el antiguo método de exhaución.  Fue necesario un simbolismo más conciso, una geometría cartesiana y un  cálculo infinitesimal. La mente griega no estaba adaptada para la invención  de métodos generales.”<SUP>35</SUP> </FONT></P> </blockquote>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Conclusiones</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">A modo de síntesis, podemos aseverar que el método de Arquímedes pasa por  dos estadios: 1) el <I>método heurístico mecánico</I>, no riguroso, el cual se  sostiene sobre postulados geométricos euclidianos y postulados propios  de índole mecánica; y 2) el <I>método de exhaución</I>, que posee rigor demostrativo  por incluir una <I>reducción al absurdo</I>, procedimiento lógico utilizado en  aquel entonces para evidenciar la verdad de una conclusión matemática dada.<I>  </I>En ambos casos el matemático siracusano se aproxima a procedimientos infinitesimales,  similares al futuro cálculo diferencial e integral, anticipando unos 19  siglos las nociones –y sólo ellas– que servirían de inspiración a los genuinos  descubridores de tales procedimientos. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Asimismo, Arquímedes representa un ejemplo de la capacidad inventiva e  innovadora del espíritu científico. Obviando los elementos negativos de  la tradición científica alejandrina, propuso y perfeccionó, con la autoridad  y originalidad que le caracterizaban, métodos para el desarrollo de la  ciencia de su tiempo. Autoridad que posee el que se reconoce como genio  y como correcto en su proceder. ¿Y cuál mejor ámbito que el científico,  con sus requisitos de coherencia lógica y verificabilidad, para garantizar  la correspondencia con la realidad de las aseveraciones probablemente en  principio sólo intuidas, y la aplicación satisfactoria de los resultados  conseguidos?</FONT></P>     <P ALIGN="justify"><b><font face="Verdana" size="2">Referencias</font></b></P>      <!-- ref --><p class="MsoFootnoteText" style="line-height: normal" align="justify"> <span style="font-family: Verdana; color: black"><font size="2">1. ARQUÍMEDES: <i>El método</i>, Alianza Editorial, Madrid, 1986.</font></span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1716400&pid=S0798-1171200800010000200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-autospace: none"> <font size="2" face="Verdana"><span style="color: black">2. </span> <span lang="ES-TRAD" style="color: black">ARQUÍMEDES: <i>Tratados I </i>EUTOCIO: <i>Comentarios</i>, Gredos, Madrid, 2005. </span></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1716401&pid=S0798-1171200800010000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p class="MsoBodyTextIndent" style="text-indent: 0cm; line-height: normal" align="justify"> <span style="color: black"><font size="2" face="Verdana">3. ARMSTRONG, A: <i> Introducción a la Filosofía Antigua</i>, EUDEBA, Buenos Aires, 1993.</font></span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1716402&pid=S0798-1171200800010000200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p class="MsoFootnoteText" style="line-height: normal" align="justify"> <span lang="EN-US" style="font-family: Verdana; color: black"><font size="2">4.  BELL, Eric: <i>Men of mathematics</i>, Fireside, New York, 1965.</font></span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1716403&pid=S0798-1171200800010000200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p class="MsoFootnoteText" style="line-height: normal" align="justify"> <span lang="EN-GB" style="font-family: Verdana; color: black"><font size="2">5.  BURTON, David: <i>The History of Mathematics: An Introduction</i>, McGraw-Hill,  E.U.A., 2005.</font></span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1716404&pid=S0798-1171200800010000200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-autospace: none"> <font face="Verdana"><span lang="EN-US"><font size="2">6. CAJORI</font><font size="2">,  Florian: <i>History of Mathematics</i>, Macmillan, Boston, 1894, </font></span> <font size="2"><span lang="EN-US" style="color: black">edición electrónica, di</span><span lang="EN-US">sponible  en: </span><span lang="ES-TRAD"><span lang="EN-US"> http://ia301112.us.archive.org/3/items/historyofmathema001062mbp/</span> </span> <span lang="EN-US" style="color: black">historyofmathema001062mbp.pdf, p. 26-28 </span></font><span lang="EN-US"><font size="2">(última consulta: 18-02-08)</font></span></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1716405&pid=S0798-1171200800010000200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-autospace: none"> <font face="Verdana"><span lang="EN-US" style="color: black"><font size="2">7.  CAJORI</font><font size="2">, F.: <i>A</i><b> </b><i>History of mathematics</i>, </font></span><font size="2"><span lang="EN-US">Chelsea Publications, New York, </span><span lang="EN-US" style="color: black">1991</span><span lang="EN-US">.</span></font></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1716406&pid=S0798-1171200800010000200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p class="MsoFootnoteText" style="line-height: normal" align="justify"> <span lang="EN-US" style="font-family: Verdana; color: black"><font size="2">8.  FINK, Kart: <i>A brief history of mathematics</i>, Chicago, 1900, p. 200,  edición electrónica, disponible en: </font></span> <span lang="EN-US" style="font-family: Verdana"><font size="2"> http://www.archive.org/details/ABriefHistoryOfMathematics (última consulta:  18-02-08).</font></span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1716407&pid=S0798-1171200800010000200008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p class="MsoFootnoteText" style="line-height: normal" align="justify"> <font size="2"><span style="font-family: Verdana; color: black">9. </span> <span lang="ES-TRAD" style="font-family: Verdana; color: black">GIBSON, Ian,  (ed.), <i>Protagonistas de la civilización: Arquímedes</i>, Editorial Debate,  Madrid, 1983</span><span style="font-family: Verdana; color: black">.</span></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1716408&pid=S0798-1171200800010000200009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p class="MsoFootnoteText" style="line-height: normal" align="justify"> <span lang="EN-US" style="font-family: Verdana; color: black"><font size="2">10.  HEATH, Thomas: <i>The Works of Archimedes</i>, Dover Publications, Mineola,  2002. </font></span> <span lang="ES-TRAD" style="font-family: Verdana; color: black"><font size="2"> Hay e</font></span><span lang="ES-MX" style="font-family: Verdana; color: black"><font size="2">dición</font><font size="2">  electrónica disponible en: </font></span> <span lang="ES-MX" style="color: black; font-family: Verdana"><font size="2"> http://www.archive.org/details/worksofarchimede029517mbp</font></span><span lang="ES-MX" style="font-family: Verdana; color: black"><font size="2">  (última consulta: 18-02-08).</font></span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1716409&pid=S0798-1171200800010000200010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p class="MsoFootnoteText" style="line-height: normal" align="justify"> <font size="2"><span style="font-family: Verdana; color: black">11. </span> <span lang="ES-TRAD" style="font-family: Verdana; color: black">HEIBERG</span></font><span lang="ES-TRAD" style="font-family: Verdana; color: black"><font size="2">,  E.: <i>Archimedis opera omnia cum commentariis<b> </b>Eutocii</i>, Teubner,<b> </b>Leipzig,<b> </b>1881.</font></span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1716410&pid=S0798-1171200800010000200011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p class="MsoFootnoteText" style="line-height: normal" align="justify"> <font size="2"><span style="font-family: Verdana; color: black">12. </span> <span lang="ES-TRAD" style="font-family: Verdana; color: black">KIRK, A. y  RAVEN, M.: <i>Los filósofos presocráticos</i>, Gredos, Madrid, 1979</span><span style="font-family: Verdana; color: black">.</span></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1716411&pid=S0798-1171200800010000200012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p class="MsoBodyTextIndent" style="text-indent: 0cm; line-height: normal" align="justify"> <font face="Verdana" size="2"><span style="color: black">13. </span> <span lang="ES-TRAD" style="color: black">MONDOLFO</span></font><font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-TRAD" style="color: black">,  Rodolfo: <i>El infinito en el pensamiento de la antigüedad clásica</i>, Eudeba,  Buenos Aires, 1971</span><span style="color: black">.</span></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1716412&pid=S0798-1171200800010000200013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p class="MsoFootnoteText" style="line-height: normal" align="justify"> <font size="2"><span style="font-family: Verdana">14. </span> <span lang="ES-TRAD" style="font-family: Verdana">PLUTARCO: <i>Vidas Paralelas</i>,  Tomo II, edición electrónica disponible en: http//www.librosclasicos.org/  buscador/search.php?kw=plutarco, p. 373-374 (última consulta 12-01-07)</span><span style="font-family: Verdana">.</span></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1716413&pid=S0798-1171200800010000200014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p class="MsoFootnoteText" style="line-height: normal" align="justify"> <font size="2"> <span style="font-family: Verdana; color: black; text-transform: uppercase">15. </span> <span lang="ES-TRAD" style="font-family: Verdana; color: black; text-transform: uppercase"> Plutarco</span></font><span lang="ES-TRAD" style="font-family: Verdana; color: black"><font size="2">, <i>Vidas paralelas, </i>ed. de A. Ranz Romanillos, Vergara, Barcelona, 1968.</font></span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1716414&pid=S0798-1171200800010000200015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p class="MsoFootnoteText" style="line-height: normal" align="justify"> <font size="2"><span style="font-family: Verdana; color: black">16. </span> <span lang="ES-TRAD" style="font-family: Verdana; color: black">VEGA, Luis:  “Introducción” a <i>Arquímedes</span><span style="font-family: Verdana; color: black">:</span><span lang="ES-TRAD" style="font-family: Verdana; color: black"> El método</span></i><span lang="ES-TRAD" style="font-family: Verdana; color: black"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: Verdana; color: black">, Alianza Editorial, Madrid, 1986</span></span><span style="font-family: Verdana; color: black">.</span></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1716415&pid=S0798-1171200800010000200016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p class="MsoFootnoteText" style="line-height: normal" align="justify"> <span lang="EN-US" style="font-family: Verdana"><font size="2">17. REICHENBACH</font><font size="2">,  Hans: <i>Experience and Prediction</i>, University of Chicago Press, Chicago,  1938.</font></span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1716416&pid=S0798-1171200800010000200017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p class="MsoFootnoteText" style="line-height: normal" align="justify"> <font size="2"><span style="font-family: Verdana; color: black">18. </span> <span lang="ES-TRAD" style="font-family: Verdana; color: black">TOLEDO PRATS,  Sergio: “El significado filosófico de las matemáticas en la cultura griega”</span></font><span class="a"><span lang="ES-TRAD" style="font-family: Verdana"><font size="2">  en: MONTESINOS SIRERA, José (ed.): <i>Symposium Arquímedes</i>, Fundación  Canaria Orotava de Historia de la Ciencia y Max Plack Institute for the History  of Science, edición electrónica, disponible en: </font> <span style="color: black"><font size="2"> www.mpiwg-berlin.mpg.de/Preprints/P239.PDF</font></span></span></span><b><span lang="ES-TRAD" style="font-family: Verdana"><font size="2"> </font></span></b><span lang="ES-TRAD" style="font-family: Verdana"> <font size="2">(última consulta 18-02-08).</font></span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1716417&pid=S0798-1171200800010000200018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2"> <span style="font-family: Verdana; color: black">19. </span> <span lang="ES-TRAD" style="font-family: Verdana; color: black">VEGA REÑÓN,  Luis: “Eudoxo de Cnido” en <span style="color: black"> http://divulgamat.ehu.es/weborriak/historia/MateOspetsuak/Eudoxo.asp</span>  (última consulta: 18-02-08).</span></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1716418&pid=S0798-1171200800010000200019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><span style="font-family: Verdana; font-weight: 700"> <font size="2">Notas</font></span></p>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 1 PLUTARCO: <I>Vidas Paralelas</I>, Tomo II, edición electrónica disponible en:  http//www.librosclasicos.org/ buscador/search.php?kw=plutarco, p. 373-374  (última consulta 12-01-07), también en: Plutarco: <I>Vidas paralelas, </I>ed.  de A. Ranz Romanillos, Vergara, Barcelona, 1968. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 2 Heiberg había publicado los textos de Arquímedes conservados hasta la fecha  en <I>Archimedis opera omnia cum commentariis<B> </B>Eutocii</I><B>, </B>Teubner, Leipzig, 1881.  Luego de su descubrimiento del nuevo escrito, lo incluye en dicha compilación  y publica entre 1910 y 1915 una nueva edición de la misma. Esta edición  bilingüe (griego y latín), ha sido desde sus inicios de carácter <I>canónico</I>  para el estudio riguroso de la obra del matemático de Siracusa. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 3 ARQUÍMEDES: <I>El método</I>, Alianza Editorial, Madrid, 1986, p. 35, traducción  de María Luisa Puertas y Luis Vega. Cursivas nuestras<B>.</B> En adelante, esta  obra será citada como <I>Método</I>. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 4 Esta obra<B> </B>trata problemas físicos, pero en el ámbito de las figuras planas.  En la misma se utiliza el concepto de centro de gravedad sin definirlo;  y estudia, entre otras cosas, las leyes del equilibrio de la palanca. Vale  acotar que dicha obra, conjuntamente con otra obra del siracusano, <I>De los  cuerpos flotantes</I>,<B> </B>sienta los fundamentos de la mecánica como disciplina  científica. Hay edición de ambas obras en inglés, formando parte de la  compilación de las obras conocidas hasta ese entonces, por parte de Sir  Thomas Little Heath, partiendo en buena medida de la citada edición de  Heiberg. Véase: HEATH, Thomas: <I>The Works of Archimedes</I>, Dover Publications,  Mineola, 2002. Hay edición electrónica disponible en: http://www.archive.org/details/worksofarchimede029517mbp  (última consulta: 18-02-07). Véase respecto al contenido de esta nota:  GIBSON, Ian (ed.): <I>Protagonistas de la civilización: Arquímedes</I>, Editorial  Debate, Madrid, 1983, pp. 44-46. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 5 Figura extraída de <I>Método</I>, p. 40. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 6 <I>Método</I>, p. 41. </FONT></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 7 GIBSON, I.: Ob. cit., p. 64. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 8 <I>Método</I>, pp. 41-42. </FONT></P> <font FACE="Verdana" SIZE="2" COLOR="#231f20">     <p ALIGN="justify">9 VEGA, Luis: “Introducción” a <i>Método</i>, p. 30. Esta  Introducción nos parece altamente recomendable.</p>     <p ALIGN="justify">10 </font><font FACE="Verdana" SIZE="2">MONDOLFO, Rodolfo: <i> El infinito en el pensamiento de la antigüedad clásica</i>, Eudeba, Buenos  Aires, 1971, p. 195. En este sentido, recalcando el desprecio que sentía la  tradición griega con respecto a todo lo que tuviera relación con lo práctico,  nos dice Armstrong: “los trabajadores manuales convierten a un hombre en </font> <font FACE="Verdana" SIZE="2" COLOR="#231f20"><i>banáusico </i></font> <font FACE="Verdana" size="2">[vulgar] es decir, en una persona inferior y  vulgar desprovista de la virtud necesaria para ser un ciudadano”: ARMSTRONG, A.: <i>Introducción a la Filosofía Antigua</i>, EUDEBA, Buenos Aires, 1993, p. 183.</p> </font><font FACE="Verdana" SIZE="2" COLOR="#231f20">     <p align="justify">11 </font><font FACE="Verdana" SIZE="2">BELL, Eric: <i>Men of  Mathematics</i>, Fireside, New York, 1965, p. 31, traducción nuestra.</p> </font><font FACE="Verdana" SIZE="2" COLOR="#231f20">     <p ALIGN="justify">12 </font><font FACE="Verdana" SIZE="2">Véase: </font> <font FACE="Verdana" COLOR="#231f20" size="2">REICHENBACH, Hans: <i>Experience  and Prediction</i>, University of Chicago Press, Chicago, 1938.</p>     <p ALIGN="justify">13 </font><font FACE="Verdana" size="2">TOLEDO PRATS, Sergio:  “El significado filosófico de las matemáticas en la cultura griega” en:  MONTESINOS SIRERA, José (ed.): <i>Symposium Arquímedes</i>, Fundación Canaria  Orotava de Historia de la Ciencia y Max Plack Institute for the History of  Science, edición electrónica, disponible en: </font> <font COLOR="#231f20" face="Verdana" size="2"> www.mpiwg-berlin.mpg.de/Preprints /P239.PDF (última consulta 18-02-07).</p>     <p ALIGN="justify">14 </font><font FACE="Verdana" size="2">El término que hemos  seleccionado para la denominación de este método, “exhaución”, no es del agrado  de algunos estudiosos del tema, quizás por la similitud con el “exhaustion”  inglés. Algunos, como Luis Vega Reñón, prefieren referirse al método como de  “convergencia”; véase: “Eudoxo de Cnido” </font> <font FACE="Verdana" COLOR="#231f20" size="2">en http://divulgamat.ehu.es/weborriak/historia/ MateOspetsuak/Eudoxo.asp  (última consulta: 18-02-07). Rodolfo Mondolfo, en su obra citada en este  estudio, se re</font><font FACE="Verdana" size="2">fiere al mismo como “método  exhaustivo”. Sin embargo, el término que decidimos escoger es de amplia  utilización y análogo a las citadas alternativas.</font></p>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 15 1852-1939. Fue el tutor de la Tesis Doctoral de David Hilbert.<B> </B> </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 16 Acerca de este punto véase: CAJORI, Florian: <I>History of Mathematics</I>, Macmillan,  Boston, 1894, edición electrónica, disponible en: http://ia301112.us.archive.  org/3/ items/historyofmathema001062mbp/historyofmathema001062mbp.pdf, pp.  26-28 (última consulta: 18-02-07)<B>, </B>también en<B>: </B>CAJORI, F.: <I>A</I><B> </B><I>History of  Mathematics</I>, Chelsea Publications, New York, 1991.<B> </B></FONT></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 17 Ibid, p. 33, traducción nuestra. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 18 Para una descripción y explicación de cada una de las paradojas, véase:  KIRK, A. y RAVEN, M.: <I>Los filósofos presocráticos</I>, Gredos, Madrid, 1979,  pp. 408-415. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 19 BURTON, David: <I>The History of Mathematics: An Introduction</I>, McGraw-Hill,  E.U.A., 2005, p. 104, traducción nuestra. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 20 BELL, E.: Ob. cit., p. 27, traducción nuestra. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 21 CAJORI, F.: Ob. cit., p. 42, traducción nuestra. Es interesante la expresión  de Cajori al referirse al método de exhaución: “instrumento de descubrimiento”.  Esto puede parecer contradictorio con lo que hemos expuesto hasta el momento,  ya que se ha aseverado que la carga inventiva le pertenece fundamentalmente  al método mecánico y no al de exhaución. La contradicción tiene una explicación  sencilla: la obra de Cajori fue publicada en 1894, fecha en la cual, como  se ha explicitado, se desconocía la existencia de <I>Del método relativo a  los teoremas mecánicos, para Eratóstenes</I>.</FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 22 VEGA, L.: Ob. cit., p. 27. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 23 Ibid, p. 28. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 24 Hay edición en español de esta obra: ARQUÍMEDES: <I>Tratados I. </I>EUTOCIO: <I>Comentarios</I>,  Gredos, Madrid, 2005. En dicha publicación también están incluidos otros  dos escritos de Arquímedes: <I>Sobre la esfera y el cilindro</I> y <I>Sobre conoides  y esfenoides</I>. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 25 Con relación a este punto véase: BURTON, D.: Ob. cit., pp. 200-206. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 26 Ibid, p. 203. </FONT></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 27 CAJORI, F.: Ob. cit., pp. 41-42, traducción nuestra. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 28 Con respecto a este punto véase: GIBSON, I.: Ob. cit., p. 57. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 29 FINK, Karl: <I>A Brief History of Mathematics</I>, Chicago, 1900, p. 200, edición  electrónica, disponible en: http://www.archive.org/details/ABriefHistoryOfMathematics  (última consulta: 18-02-07). </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 30 CAJORI, F.: Ob. cit., p. 42, traducción nuestra. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 31 BELL, E.: Ob. cit., p. 32, traducción y cursivas nuestras. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 32 BURTON, D.: Ob. cit., p. 203, traducción nuestra. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 33 Véase: HEATH, T.: Ob. cit., p. 411.</FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 34 Acerca de esta obra, véase: MONDOLFO, R.: Ob. cit., pp. 163-166</FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 35 CAJORI, F.: Ob. cit., p. 50, traducción nuestra.</FONT></P>       ]]></body>
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